{"id":40835,"date":"2016-10-06T15:00:56","date_gmt":"2016-10-06T20:00:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/22-de-junio-de-2008-transmision-en-directo-de-la-homilia-para-la-misa-de-clausura-del-49-congreso-eucaristico-internacional-en-quebec-canada\/"},"modified":"2016-10-06T15:00:56","modified_gmt":"2016-10-06T20:00:56","slug":"22-de-junio-de-2008-transmision-en-directo-de-la-homilia-para-la-misa-de-clausura-del-49-congreso-eucaristico-internacional-en-quebec-canada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/22-de-junio-de-2008-transmision-en-directo-de-la-homilia-para-la-misa-de-clausura-del-49-congreso-eucaristico-internacional-en-quebec-canada\/","title":{"rendered":"22 de junio de 2008: Transmisi\u00f3n en directo de la Homil\u00eda para la misa de clausura del 49\u00b0 Congreso Eucar\u00edstico Internacional en Qu\u00e9bec (Canad\u00e1)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISA DE CLAUSURADEL 49&deg; CONGRESO EUCAR&Iacute;STICO INTERNACIONAL CELEBRADO EN QUEBEC (CANAD&Aacute;) <\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI <br \/> EN CONEXI&Oacute;N TELEVISIVA V&Iacute;A SAT&Eacute;LITE <\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\">Domingo 22 de junio de 2008 <\/font> <\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p><i>Se&ntilde;ores cardenales; <br \/> excelencias; <br \/> queridos hermanos y hermanas:&nbsp; <\/i> <\/p>\n<p>Mientras est&aacute;is reunidos con motivo del 49&deg; Congreso eucar&iacute;stico internacional, me alegra unirme a vosotros a trav&eacute;s de la televisi&oacute;n, asoci&aacute;ndome as&iacute; a vuestra oraci&oacute;n. Ante todo deseo saludar al se&ntilde;or cardenal Marc Ouellet, arzobispo de Quebec, y al se&ntilde;or cardenal Jozef Tomko, enviado especial al Congreso, as&iacute; como a todos los cardenales y obispos presentes. <\/p>\n<p>Tambi&eacute;n saludo cordialmente a las personalidades de la sociedad civil que han querido participar en la liturgia. Saludo con afecto a los sacerdotes, a los di&aacute;conos y a todos los fieles presentes, as&iacute; como a todos los cat&oacute;licos de Quebec, de todo Canad&aacute; y de los dem&aacute;s continentes. No olvido que vuestro pa&iacute;s celebra este a&ntilde;o el IV centenario de su fundaci&oacute;n. Es una ocasi&oacute;n para que cada uno recuerde los valores que animaban a los pioneros y a los misioneros en vuestro pa&iacute;s. <\/p>\n<p>El tema elegido para este nuevo Congreso eucar&iacute;stico internacional es:&nbsp; &quot;La Eucarist&iacute;a, don de Dios para la vida del mundo&quot;. La Eucarist&iacute;a es nuestro tesoro m&aacute;s valioso. Es el sacramento por excelencia; nos introduce&nbsp;anticipadamente en la vida eterna; contiene todo el misterio &nbsp;de nuestra salvaci&oacute;n; y es la fuente y la cumbre de la acci&oacute;n y de la vida de la Iglesia, como recuerda el concilio Vaticano II (cf. <i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19631204_sacrosanctum-concilium_sp.html\">Sacrosanctum Concilium<\/a><\/i>, 8). <\/p>\n<p>Por tanto, es sumamente importante que los pastores y los fieles se comprometan constantemente a profundizar en este gran sacramento. As&iacute;, cada uno podr&aacute; fortalecer su fe y cumplir cada vez mejor su misi&oacute;n en la Iglesia y en el mundo, recordando que la Eucarist&iacute;a conlleva la fecundidad en su vida personal, as&iacute; como en la vida de la Iglesia y del mundo. El Esp&iacute;ritu de verdad da testimonio en vuestro coraz&oacute;n; tambi&eacute;n vosotros dad testimonio de Cristo ante los hombres, como reza la ant&iacute;fona del Aleluya de esta misa. <\/p>\n<p>Por consiguiente, la participaci&oacute;n en la Eucarist&iacute;a no nos aleja de nuestros contempor&aacute;neos; al contrario, dado que es la expresi&oacute;n por excelencia del amor de Dios, nos invita a comprometernos con todos nuestros hermanos para afrontar los desaf&iacute;os actuales y para hacer de la tierra un lugar en que se viva bien. Por eso, debemos luchar sin cesar para que se respete a toda persona desde su concepci&oacute;n hasta su muerte natural; para que nuestras sociedades ricas acojan a los m&aacute;s pobres y reconozcan toda su dignidad; para que cada persona pueda alimentarse y mantener a su familia; y para que en todos los continentes reinen la paz y la justicia. Estos son algunos de los desaf&iacute;os que han de movilizar a todos nuestros contempor&aacute;neos:&nbsp; para afrontarlos, los cristianos deben encontrar la fuerza en el misterio eucar&iacute;stico. <\/p>\n<p>&quot;Misterio de la fe&quot;:&nbsp; es lo que proclamamos en cada misa. Deseo que todos se esfuercen por estudiar este gran misterio, especialmente releyendo y profundizando, individual y colectivamente, en el texto del Concilio sobre la liturgia, la constituci&oacute;n<i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19631204_sacrosanctum-concilium_sp.html\">Sacrosanctum Concilium<\/a><\/i>, con el fin de testimoniar con valent&iacute;a ese misterio. De este modo, cada persona lograr&aacute; entender mejor el sentido de cada aspecto de la Eucarist&iacute;a, comprendiendo su profundidad y vivi&eacute;ndola cada vez con mayor intensidad. <\/p>\n<p>Cada frase, cada gesto tiene su sentido, y entra&ntilde;a un misterio. Espero sinceramente que este Congreso impulse a todos los fieles a comprometerse igualmente en una renovaci&oacute;n de la catequesis eucar&iacute;stica, de modo que ellos mismos adquieran una aut&eacute;ntica conciencia eucar&iacute;stica y, a su vez, ense&ntilde;en a los ni&ntilde;os y a los j&oacute;venes a reconocer el misterio central de la fe y a construir su vida en torno a &eacute;l. Exhorto de manera especial a los sacerdotes a rendir el debido honor al rito eucar&iacute;stico y pido a todos los fieles que, en la acci&oacute;n eucar&iacute;stica, respeten la funci&oacute;n de cada persona, tanto del sacerdote como de los laicos. La liturgia no nos pertenece a nosotros:&nbsp; es el tesoro de la Iglesia. <\/p>\n<p>La recepci&oacute;n de la Eucarist&iacute;a, la adoraci&oacute;n del Sant&iacute;simo Sacramento \u2014con ella queremos profundizar nuestra comuni&oacute;n, prepararnos para ella y prolongarla\u2014 nos permite entrar en comuni&oacute;n con Cristo, y a trav&eacute;s de &eacute;l, con toda la Trinidad, para llegar a ser lo que recibimos y para vivir en comuni&oacute;n con la Iglesia. Al recibir el Cuerpo de Cristo recibimos la fuerza &quot;para la unidad con Dios y con los dem&aacute;s&quot; (cf. san Cirilo de Alejandr&iacute;a, <i>In Ioannis Evangelium<\/i>, 11, 11; cf. san Agust&iacute;n, <i>Sermo <\/i>577). <\/p>\n<p>No debemos olvidar nunca que la Iglesia est&aacute; construida en torno a Cristo y que, como dijeron san Agust&iacute;n, santo Tom&aacute;s de Aquino y san Alberto Magno, siguiendo a san Pablo (cf. <i>1 Co<\/i> 10, 17), la Eucarist&iacute;a es el sacramento de la unidad de la Iglesia, porque todos formamos un solo cuerpo, cuya cabeza es el Se&ntilde;or. Debemos recordar siempre la &uacute;ltima Cena del Jueves santo, donde recibimos la prenda del misterio de nuestra redenci&oacute;n en la cruz. La &uacute;ltima Cena es el lugar donde naci&oacute; la Iglesia, el seno donde se encuentra la Iglesia de todos los tiempos. En la Eucarist&iacute;a se renueva continuamente el sacrificio de Cristo, se renueva continuamente Pentecost&eacute;s. Ojal&aacute; que todos tom&eacute;is cada vez mayor conciencia de la importancia de la Eucarist&iacute;a dominical, porque el domingo, el primer d&iacute;a de la semana, es el d&iacute;a en que honramos a Cristo, el d&iacute;a en que recibimos la fuerza para vivir diariamente el don de Dios. <\/p>\n<p>Tambi&eacute;n deseo invitar a los pastores y a los fieles a prestar atenci&oacute;n renovada a su preparaci&oacute;n para recibir la Eucarist&iacute;a. A pesar de nuestra debilidad y nuestro pecado, Cristo quiere habitar en nosotros. Por eso, debemos hacer todo lo posible para recibirlo con un coraz&oacute;n puro, recuperando sin cesar, mediante el sacramento del perd&oacute;n, la pureza que el pecado mancill&oacute;, &quot;poniendo nuestra alma de acuerdo con nuestra voz&quot; seg&uacute;n la invitaci&oacute;n del Concilio (cf. <i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19631204_sacrosanctum-concilium_sp.html\">Sacrosanctum Concilium<\/a>, <\/i>11). De hecho, el pecado, sobre todo el pecado grave, se opone a la acci&oacute;n de la gracia eucar&iacute;stica en nosotros. Por otra parte, los que no pueden comulgar debido a su situaci&oacute;n, de todos modos encontrar&aacute;n en una comuni&oacute;n de deseo y en la participaci&oacute;n en la Eucarist&iacute;a una fuerza y una eficacia salvadora. <\/p>\n<p>La Eucarist&iacute;a ocupa un lugar muy especial en la vida de los santos. Demos gracias a Dios por la historia de santidad de Quebec y de Canad&aacute;, que ha contribuido a la vida misionera de la Iglesia. Vuestro pa&iacute;s honra de modo particular a sus m&aacute;rtires canadienses, Juan de Br&eacute;beuf, Isaac Jogues y sus compa&ntilde;eros, que dieron su vida por Cristo, uni&eacute;ndose as&iacute; a su sacrificio en la cruz. Pertenecen a la generaci&oacute;n de hombres y mujeres que fundaron y desarrollaron la Iglesia en Canad&aacute;, con Margarita Bourgeoys, Margarita de Youville, Mar&iacute;a de la Encarnaci&oacute;n, Mar&iacute;a-Catalina de San Agust&iacute;n, monse&ntilde;or Fran&ccedil;ois de Laval, fundador de la primera di&oacute;cesis de Am&eacute;rica del norte, Dina B&eacute;langer y Catalina Tekakwitha. <\/p>\n<p>Seguid su ejemplo. Como ellos, no teng&aacute;is miedo. Dios os acompa&ntilde;a y os protege. Haced que cada d&iacute;a sea una ofrenda a la gloria de Dios Padre y participad en la construcci&oacute;n del mundo, recordando con sano orgullo vuestra herencia religiosa y su arraigo social y cultural, y esforz&aacute;ndoos por difundir en vuestro entorno los valores morales y espirituales que nos vienen del Se&ntilde;or. <br \/> La Eucarist&iacute;a no es s&oacute;lo un banquete entre amigos. Es misterio de alianza. &quot;Las plegarias y los ritos del sacrificio eucar&iacute;stico hacen revivir continuamente ante los ojos de nuestra alma, siguiendo el ciclo lit&uacute;rgico, toda la historia de la salvaci&oacute;n, y nos ayudan a penetrar cada vez m&aacute;s en su significado&quot; (santa Teresa Benedicta de la Cruz, [Edith Stein], <i>Wege zur inneren Stille<\/i>, Aschaffenburg 1987, p. 67). Estamos llamados a entrar en este misterio de alianza modelando cada vez m&aacute;s nuestra vida seg&uacute;n el don recibido en la Eucarist&iacute;a. <\/p>\n<p>La Eucarist&iacute;a, como recuerda el concilio Vaticano II, tiene un car&aacute;cter sagrado:&nbsp; &quot;Toda celebraci&oacute;n lit&uacute;rgica, como obra de Cristo sacerdote y de su Cuerpo, que es la Iglesia, es la acci&oacute;n sagrada por excelencia, cuya eficacia, con el mismo t&iacute;tulo y en el mismo grado, no iguala ninguna otra acci&oacute;n de la Iglesia&quot; (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19631204_sacrosanctum-concilium_sp.html\">Sacrosanctum Concilium<\/a><\/i>, 7). En cierto sentido, es una &quot;liturgia celestial&quot;, anticipaci&oacute;n del banquete en el Reino eterno, al anunciar la muerte y la resurrecci&oacute;n de Cristo, &quot;hasta que vuelva&quot; (<i>1 Co<\/i> 11, 26). <\/p>\n<p>A fin de que al pueblo de Dios no le falten nunca ministros para darle el Cuerpo de Cristo, debemos pedir al Se&ntilde;or que otorgue a su Iglesia el don de nuevos sacerdotes. Os invito tambi&eacute;n a transmitir la llamada al sacerdocio a los j&oacute;venes, para que acepten con alegr&iacute;a y sin miedo responder a Cristo. No quedar&aacute;n defraudados. Que las familias sean el lugar principal y la cuna de las vocaciones. <\/p>\n<p>Antes de terminar, con alegr&iacute;a os anuncio el pr&oacute;ximo Congreso eucar&iacute;stico internacional. Se celebrar&aacute; en Dubl&iacute;n, Irlanda, en el a&ntilde;o 2012. Pido al Se&ntilde;or que os ayude a cada uno a descubrir la profundidad y la grandeza del misterio de la fe. Que Cristo, presente en la Eucarist&iacute;a, y el Esp&iacute;ritu Santo, invocado sobre el pan y sobre el vino, os acompa&ntilde;en en vuestro camino diario y en vuestra misi&oacute;n. A ejemplo de la Virgen Mar&iacute;a, estad abiertos a la obra de Dios en vosotros. <\/p>\n<p>Encomend&aacute;ndoos a la intercesi&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora, de santa Ana, patrona de Quebec, y de todos los santos de vuestra tierra, os imparto a todos una afectuosa bendici&oacute;n apost&oacute;lica, y a todas &nbsp;las personas presentes, que han acudido de los diferentes pa&iacute;ses del mundo. <\/p>\n<p>Queridos amigos, al llegar a su fin este importante acontecimiento en la vida de la Iglesia, os invito a todos a uniros a m&iacute; en la oraci&oacute;n por el &eacute;xito del pr&oacute;ximo Congreso eucar&iacute;stico internacional, que se celebrar&aacute; en el a&ntilde;o 2012 en la ciudad de Dubl&iacute;n. Aprovecho la ocasi&oacute;n para saludar cordialmente al pueblo de Irlanda, que se prepara para acoger ese encuentro eclesial. Conf&iacute;o en que, juntamente con todos los participantes en el pr&oacute;ximo Congreso, encuentren en &eacute;l una fuente de permanente renovaci&oacute;n espiritual. <\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2008 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp; <\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MISA DE CLAUSURADEL 49&deg; CONGRESO EUCAR&Iacute;STICO INTERNACIONAL CELEBRADO EN QUEBEC (CANAD&Aacute;) HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI EN CONEXI&Oacute;N TELEVISIVA V&Iacute;A SAT&Eacute;LITE Domingo 22 de junio de 2008 &nbsp; Se&ntilde;ores cardenales; excelencias; queridos hermanos y hermanas:&nbsp; Mientras est&aacute;is reunidos con motivo del 49&deg; Congreso eucar&iacute;stico internacional, me alegra unirme a vosotros a trav&eacute;s de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/22-de-junio-de-2008-transmision-en-directo-de-la-homilia-para-la-misa-de-clausura-del-49-congreso-eucaristico-internacional-en-quebec-canada\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab22 de junio de 2008: Transmisi\u00f3n en directo de la Homil\u00eda para la misa de clausura del 49\u00b0 Congreso Eucar\u00edstico Internacional en Qu\u00e9bec (Canad\u00e1)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40835","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40835","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40835"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40835\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40835"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40835"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40835"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}