{"id":40857,"date":"2016-10-06T15:01:29","date_gmt":"2016-10-06T20:01:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/24-de-febrero-de-2008visita-a-la-parroquia-romana-de-santa-maria-liberadora-en-testaccio\/"},"modified":"2016-10-06T15:01:29","modified_gmt":"2016-10-06T20:01:29","slug":"24-de-febrero-de-2008visita-a-la-parroquia-romana-de-santa-maria-liberadora-en-testaccio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/24-de-febrero-de-2008visita-a-la-parroquia-romana-de-santa-maria-liberadora-en-testaccio\/","title":{"rendered":"24 de febrero de 2008:Visita a la parroquia romana de Santa Mar\u00eda Liberadora, en Testaccio"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VISITA PASTORAL A LA PARROQUIA ROMANA <br \/> DE SANTA MARIA LIBERADORA, EN TESTACCIO<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Dom<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\">ingo 24 de febrero de 2008<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\">\n<p><i>Queridos hermanos y hermanas:<\/i><\/p>\n<p>Siguiendo el ejemplo de mis venerados predecesores los siervos de Dios Pablo VI y Juan Pablo II, que visitaron vuestra parroquia, respectivamente, el 20 de marzo de 1966 y el 14 de enero de 1979, tambi&eacute;n yo he venido hoy a vosotros para encontrarme con vuestra comunidad y presidir la celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica en esta hermosa iglesia dedicada a Santa Mar&iacute;a Liberadora. <\/p>\n<p>He venido en una circunstancia muy singular: el centenario de la consagraci&oacute;n de la actual iglesia y la transferencia del t&iacute;tulo de la parroquia de Santa Mar&iacute;a de la Providencia, que ya exist&iacute;a en vuestro barrio de Testaccio, a Santa Mar&iacute;a Liberadora. Fue san P&iacute;o X quien encomend&oacute; la parroquia a los hijos espirituales de don Bosco, y ellos, bajo la gu&iacute;a infatigable del primer disc&iacute;pulo de san Juan Bosco, el beato don Michele R&uacute;a, construyeron la iglesia en la que nos encontramos ahora. <\/p>\n<p>En verdad, los salesianos ya desarrollaban su actividad social y apost&oacute;lica aqu&iacute;, en Testaccio, barrio que ha conservado su espec&iacute;fica identidad territorial y cultural. En efecto, aun encontr&aacute;ndonos en el coraz&oacute;n de la metr&oacute;poli romana, las personas mantienen relaciones muy familiares y, aunque durante los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os la situaci&oacute;n ha cambiado un poco, siguen siendo fuertes el arraigo de la gente en su territorio, la identidad del barrio y el apego a las tradiciones religiosas. S&eacute;, por ejemplo, que con ocasi&oacute;n de vuestra fiesta patronal de Santa Mar&iacute;a Liberadora se re&uacute;nen todos los a&ntilde;os numerosos ciudadanos y familias que, por varios motivos, se han trasladado a otros lugares. <\/p>\n<p>Queridos amigos, he venido de buen grado a compartir vuestra alegr&iacute;a por el acontecimiento jubilar que est&aacute;is celebrando, y que he querido enriquecer con la posibilidad de lucrar la indulgencia plenaria durante todo el a&ntilde;o centenario. Os saludo a todos con afecto. Ante todo, saludo al cardenal vicario, al obispo auxiliar del sector centro, monse&ntilde;or Ernesto Mandara, y a vuestro p&aacute;rroco, don Manfredo Leone. Le agradezco de coraz&oacute;n a &eacute;l y a sus hermanos salesianos el servicio pastoral que prestan a vuestra parroquia, y tambi&eacute;n le agradezco las amables palabras que me ha dirigido en nombre de todos vosotros. <\/p>\n<p>Saludo, adem&aacute;s, a los hu&eacute;spedes del estudiantado salesiano para sacerdotes, que tiene su sede en los edificios parroquiales, y a las diversas comunidades religiosas presentes en el territorio: las Hijas de Mar&iacute;a Auxiliadora, las Hijas de la Divina Providencia y las Religiosas del Buen Pastor. Saludo a los cooperadores, a las cooperadoras y a los ex alumnos salesianos, a las asociaciones parroquiales, a los diversos grupos comprometidos en la animaci&oacute;n de la catequesis, de la liturgia, de la caridad y de la lectura y profundizaci&oacute;n de la palabra de Dios, a la cofrad&iacute;a de Santa Mar&iacute;a Liberadora, a los grupos que re&uacute;nen a j&oacute;venes y a los que promueven el encuentro y la formaci&oacute;n de las parejas de novios y de esposos y de las familias m&aacute;s maduras. <\/p>\n<p>Dirijo un saludo afectuoso a los muchachos del catecismo y a cuantos frecuentan el oratorio de la parroquia y de las Hijas de Mar&iacute;a Auxiliadora. Extiendo mi saludo, adem&aacute;s, a todos los habitantes del barrio, especialmente a los ancianos, a los enfermos y a las personas que se encuentran solas y en dificultades. En esta santa misa los recuerdo a todos y a cada uno. <\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, ahora me pregunto juntamente con vosotros. &iquest;qu&eacute; nos dice el Se&ntilde;or en un aniversario tan importante para vuestra parroquia? En los textos b&iacute;blicos de este tercer domingo de Cuaresma hay sugerencias &uacute;tiles para la meditaci&oacute;n, muy adecuadas a esta significativa circunstancia. A trav&eacute;s del s&iacute;mbolo del agua, que encontramos en la primera lectura y en el pasaje evang&eacute;lico de la samaritana, la palabra de Dios nos transmite un mensaje siempre vivo y actual: Dios tiene sed de nuestra fe y quiere que encontremos en &eacute;l la fuente de nuestra aut&eacute;ntica felicidad. Todo creyente corre el peligro de practicar una religiosidad no aut&eacute;ntica, de no buscar en Dios la respuesta a las expectativas m&aacute;s &iacute;ntimas del coraz&oacute;n, sino de utilizar m&aacute;s bien a Dios como si estuviera al servicio de nuestros deseos y proyectos. <\/p>\n<p>En la primera lectura vemos al pueblo hebreo que sufre en el desierto por falta de agua y, presa del desaliento como en otras circunstancias, se lamenta y reacciona de modo violento. Llega a rebelarse contra Mois&eacute;s; llega casi a rebelarse contra Dios. El autor sagrado narra: &laquo;Hab&iacute;an tentado al Se&ntilde;or diciendo: &quot;&iquest;Est&aacute; o no est&aacute; el Se&ntilde;or en medio de nosotros?&quot;&raquo; (<i>Ex<\/i> 17, 7). El pueblo exige a Dios que salga al encuentro de sus expectativas y exigencias, m&aacute;s bien que abandonarse confiado en sus manos, y en la prueba pierde la confianza en &eacute;l. &iexcl;Cu&aacute;ntas veces esto mismo sucede tambi&eacute;n en nuestra vida! &iexcl;En cu&aacute;ntas circunstancias, m&aacute;s que conformarnos d&oacute;cilmente a la voluntad divina, quisi&eacute;ramos que Dios realizara nuestros designios y colmara todas nuestras expectativas! &iexcl;En cu&aacute;ntas ocasiones nuestra fe se muestra fr&aacute;gil, nuestra confianza d&eacute;bil y nuestra religiosidad contaminada por elementos m&aacute;gicos y meramente terrenos! <\/p>\n<p>En este tiempo cuaresmal, mientras la Iglesia nos invita a recorrer un itinerario de verdadera conversi&oacute;n, acojamos con humilde docilidad la recomendaci&oacute;n del salmo responsorial: &laquo;Ojal&aacute; escuch&eacute;is hoy su voz: &quot;No endurezc&aacute;is el coraz&oacute;n como en Merib&aacute;, como el d&iacute;a de Mas&aacute; en el desierto, cuando vuestros padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque hab&iacute;an visto mis obras&quot;&raquo; (<i>Sal<\/i> 94, 7-9). <\/p>\n<p>El simbolismo del agua vuelve con gran elocuencia en la c&eacute;lebre p&aacute;gina evang&eacute;lica que narra el encuentro de Jes&uacute;s con la samaritana en Sicar, junto al pozo de Jacob. Notamos enseguida un nexo entre el pozo construido por el gran patriarca de Israel para garantizar el agua a su familia y la historia de la salvaci&oacute;n, en la que Dios da a la humanidad el agua que salta hasta la vida eterna. Si hay una sed f&iacute;sica del agua indispensable para vivir en esta tierra, tambi&eacute;n hay en el hombre una sed espiritual que s&oacute;lo Dios puede saciar. Esto se refleja claramente en el di&aacute;logo entre Jes&uacute;s y la mujer que hab&iacute;a ido a sacar agua del pozo de Jacob. <\/p>\n<p>Todo inicia con la petici&oacute;n de Jes&uacute;s: &laquo;Dame de beber&raquo; (<i>Jn<\/i> 4, 7). A primera vista parece una simple petici&oacute;n de un poco de agua, en un mediod&iacute;a caluroso. En realidad, con esta petici&oacute;n, dirigida por lo dem&aacute;s a una mujer samaritana \u2014entre jud&iacute;os y samaritanos no hab&iacute;a un buen entendimiento\u2014, Jes&uacute;s pone en marcha en su interlocutora un camino interior que hace surgir en ella el deseo de algo m&aacute;s profundo. San Agust&iacute;n comenta: &laquo;Aquel que ped&iacute;a de beber, ten&iacute;a sed de la fe de aquella mujer&raquo; (<i>In Io. ev. Tract.<\/i> XV, 11: <i>PL<\/i> 35, 1514). En efecto, en un momento determinado es la mujer misma la que pide agua a Jes&uacute;s (cf. <i>Jn<\/i> 4, 15), manifestando as&iacute; que en toda persona hay una necesidad innata de Dios y de la salvaci&oacute;n que s&oacute;lo &eacute;l puede colmar. Una sed de infinito que solamente puede saciar el agua que ofrece Jes&uacute;s, el agua viva del Esp&iacute;ritu. Dentro de poco escucharemos en el prefacio estas palabras: Jes&uacute;s, &laquo;al pedir agua a la samaritana, ya hab&iacute;a infundido en ella la gracia de la fe, y si quiso estar sediento de la fe de aquella mujer fue para encender en ella el fuego del amor divino&raquo;. <\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, en el di&aacute;logo entre Jes&uacute;s y la samaritana vemos delineado el itinerario espiritual que cada uno de nosotros, que cada comunidad cristiana est&aacute; llamada a redescubrir y recorrer constantemente. Esa p&aacute;gina evang&eacute;lica, proclamada en este tiempo cuaresmal, asume un valor particularmente importante para los catec&uacute;menos ya pr&oacute;ximos al bautismo. En efecto, este tercer domingo de Cuaresma est&aacute; relacionado con el as&iacute; llamado &laquo;primer escrutinio&raquo;, que es un rito sacramental de purificaci&oacute;n y de gracia. <\/p>\n<p>As&iacute;, la samaritana se transforma en figura del catec&uacute;meno iluminado y convertido por la fe, que desea el agua viva y es purificado por la palabra y la acci&oacute;n del Se&ntilde;or. Tambi&eacute;n nosotros, ya bautizados, pero siempre tratando de ser verdaderos cristianos, encontramos en este episodio evang&eacute;lico un est&iacute;mulo a redescubrir la importancia y el sentido de nuestra vida cristiana, el verdadero deseo de Dios que vive en nosotros. Jes&uacute;s quiere llevarnos, como a la samaritana, a profesar con fuerza nuestra fe en &eacute;l, para que despu&eacute;s podamos anunciar y testimoniar a nuestros hermanos la alegr&iacute;a del encuentro con &eacute;l y las maravillas que su amor realiza en nuestra existencia. La fe nace del encuentro con Jes&uacute;s, reconocido y acogido como Revelador definitivo y Salvador, en el cual se revela el rostro de Dios. Una vez que el Se&ntilde;or conquista el coraz&oacute;n de la samaritana, su existencia se transforma, y corre inmediatamente a comunicar la buena nueva a su gente (cf. <i>Jn<\/i> 4, 29). <\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas de la parroquia de Santa Mar&iacute;a Liberadora, la invitaci&oacute;n de Cristo a dejarnos implicar por su exigente propuesta evang&eacute;lica resuena con fuerza esta ma&ntilde;ana para cada miembro de vuestra comunidad parroquial. San Agust&iacute;n dec&iacute;a que Dios tiene sed de nuestra sed de &eacute;l, es decir, desea ser deseado. Cuanto m&aacute;s se aleja el ser humano de Dios, tanto m&aacute;s &eacute;l lo sigue con su amor misericordioso. <\/p>\n<p>Hoy la liturgia, teniendo en cuenta tambi&eacute;n el tiempo cuaresmal que estamos viviendo, nos estimula a examinar nuestra relaci&oacute;n con Jes&uacute;s, a buscar su rostro sin cansarnos. Y esto es indispensable para que vosotros, queridos amigos, pod&aacute;is continuar, en el nuevo contexto cultural y social, la obra de evangelizaci&oacute;n y de educaci&oacute;n humana y cristiana que desde hace m&aacute;s de un siglo realiza esta parroquia, que en la serie de sus p&aacute;rrocos cuenta tambi&eacute;n con el venerable Luigi Maria Olivares. <\/p>\n<p>Abrid cada vez m&aacute;s el coraz&oacute;n a una acci&oacute;n pastoral misionera, que impulse a cada cristiano a encontrar a las personas \u2014en particular a los j&oacute;venes y a las familias\u2014 donde viven, trabajan y pasan el tiempo libre, para anunciarles el amor misericordioso de Dios. S&eacute; que est&aacute;is dedicando an&aacute;loga atenci&oacute;n y solicitud al cuidado de las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, proponiendo a los muchachos, a los j&oacute;venes y a las familias el tema vocacional, que es de fundamental importancia para el futuro de la Iglesia. De igual modo, os animo a perseverar en el compromiso educativo, que constituye el carisma t&iacute;pico de toda parroquia salesiana. <\/p>\n<p>Que el oratorio, la escuela y los momentos de catequesis y oraci&oacute;n est&eacute;n animados por aut&eacute;nticos educadores, es decir, por testigos cercanos con el coraz&oacute;n especialmente a los ni&ntilde;os, a los adolescentes y a los j&oacute;venes. Santa Mar&iacute;a Liberadora, tan amada y venerada por vosotros, que juntamente con su esposo san Jos&eacute; educ&oacute; a Jes&uacute;s ni&ntilde;o y adolescente, proteja a las familias, a los religiosos y a las religiosas en su tarea de formadores y les d&eacute; la alegr&iacute;a, como deseaba don Bosco, de ver crecer en este barrio &laquo;buenos cristianos y ciudadanos honrados&raquo;. Am&eacute;n. <\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2008 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA PASTORAL A LA PARROQUIA ROMANA DE SANTA MARIA LIBERADORA, EN TESTACCIO HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI Domingo 24 de febrero de 2008 Queridos hermanos y hermanas: Siguiendo el ejemplo de mis venerados predecesores los siervos de Dios Pablo VI y Juan Pablo II, que visitaron vuestra parroquia, respectivamente, el 20 de marzo de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/24-de-febrero-de-2008visita-a-la-parroquia-romana-de-santa-maria-liberadora-en-testaccio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab24 de febrero de 2008:Visita a la parroquia romana de Santa Mar\u00eda Liberadora, en Testaccio\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40857","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40857","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40857"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40857\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40857"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40857"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40857"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}