{"id":40859,"date":"2016-10-06T15:01:31","date_gmt":"2016-10-06T20:01:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/1-de-febrero-de-2008-visita-al-seminario-romano-mayor-con-ocasion-de-la-fiesta-de-la-virgen-de-la-confianza-celebracion-de-las-visperas\/"},"modified":"2016-10-06T15:01:31","modified_gmt":"2016-10-06T20:01:31","slug":"1-de-febrero-de-2008-visita-al-seminario-romano-mayor-con-ocasion-de-la-fiesta-de-la-virgen-de-la-confianza-celebracion-de-las-visperas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/1-de-febrero-de-2008-visita-al-seminario-romano-mayor-con-ocasion-de-la-fiesta-de-la-virgen-de-la-confianza-celebracion-de-las-visperas\/","title":{"rendered":"1 de febrero de 2008: Visita al Seminario Romano Mayor con ocasi\u00f3n de la Fiesta de la Virgen de la Confianza: Celebraci\u00f3n de las V\u00edsperas"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">VISITA AL PONTIFICIO SEMINARIO ROMANO MAYOR<br \/> CON OCASI&Oacute;N DE LA FIESTA DE LA VIRGEN DE LA CONFIANZA<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI<\/font><\/b><\/p>\n<p> Viernes 1 de febrero de 2008<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p><i>Se&ntilde;or cardenal; <br \/> venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio; <br \/> queridos seminaristas y padres de familia; <br \/> queridos hermanos y hermanas:&nbsp; <\/i> <\/p>\n<p>Para el obispo siempre es una gran alegr&iacute;a encontrarse en su seminario, y esta tarde doy gracias al Se&ntilde;or porque me renueva esta alegr&iacute;a en la v&iacute;spera de la fiesta de la Virgen de la Confianza, vuestra patrona celestial. Os saludo a todos cordialmente:&nbsp; al cardenal vicario, a los obispos auxiliares, al rector y a los dem&aacute;s superiores, y, con afecto especial, a vosotros, queridos seminaristas. Me alegra saludar tambi&eacute;n a los padres de familia presentes y a los amigos de la comunidad del Seminario romano. <\/p>\n<p>Estamos todos aqu&iacute; reunidos para las primeras V&iacute;speras solemnes de esta fiesta mariana tan querida por vosotros. Hemos escuchado algunos vers&iacute;culos de la carta de san Pablo a los G&aacute;latas, en los que se recoge la expresi&oacute;n:&nbsp; &laquo;plenitud de los tiempos&raquo; (<i>Ga<\/i> 4, 4). S&oacute;lo Dios puede &laquo;llenar el tiempo&raquo; y hacernos experimentar el sentido pleno de nuestra existencia. Dios ha llenado de s&iacute; mismo el tiempo al enviar a su Hijo unig&eacute;nito y en &eacute;l nos ha hecho hijos adoptivos suyos:&nbsp; hijos en el Hijo. En Jes&uacute;s y con Jes&uacute;s, &laquo;camino, verdad y vida&raquo; (<i>Jn<\/i> 14, 6), podemos ahora encontrar las respuestas exhaustivas a las expectativas m&aacute;s profundas del coraz&oacute;n. Al desaparecer el miedo, crece en nosotros la confianza en el Dios a quien nos atrevemos a llamar incluso &laquo;<i>Abb&aacute;<\/i>-Padre&raquo; (cf. <i>Ga<\/i> 4, 6). <\/p>\n<p>Queridos seminaristas, precisamente porque el don de ser hijos adoptivos de Dios ha iluminado vuestra vida, hab&eacute;is sentido el deseo de hacer part&iacute;cipes de ese don tambi&eacute;n a los dem&aacute;s. Est&aacute;is aqu&iacute; para eso, para desarrollar vuestra vocaci&oacute;n filial y para prepararos a la futura misi&oacute;n de ap&oacute;stoles de Cristo. Se trata de un &uacute;nico crecimiento, que, al permitiros gustar la alegr&iacute;a de la vida con Dios Padre, os hace percibir con fuerza la urgencia de convertiros en mensajeros del Evangelio de su Hijo Jes&uacute;s. El Esp&iacute;ritu Santo es quien os hace estar atentos a esta realidad profunda y amarla. <br \/> Todo esto no puede por menos de suscitar una gran confianza, porque el don recibido es sorprendente, llena de asombro y colma de &iacute;ntima alegr&iacute;a. As&iacute; pod&eacute;is comprender el papel que desempe&ntilde;a tambi&eacute;n en vuestra vida Mar&iacute;a, invocada en vuestro seminario con el hermoso t&iacute;tulo de Virgen de la Confianza. Del mismo modo que &laquo;el Hijo naci&oacute; de mujer&raquo; (cf. <i>Ga<\/i> 4, 4), de Mar&iacute;a, Madre de Dios, as&iacute; tambi&eacute;n en vuestro ser hijos de Dios ella es la Madre, la verdadera Madre. <\/p>\n<p>Queridos padres de familia, probablemente vosotros sois los m&aacute;s sorprendidos de todos por lo que ha acontecido y est&aacute; aconteciendo en vuestros hijos. Tal vez hab&iacute;ais imaginado para ellos una misi&oacute;n diversa de aquella para la cual se est&aacute;n preparando. &iexcl;Qui&eacute;n sabe cu&aacute;ntas veces os pon&eacute;is a reflexionar sobre ellos! Record&aacute;is cuando eran ni&ntilde;os y luego muchachos; las ocasiones en que mostraron los primeros signos de la vocaci&oacute;n; o, en alg&uacute;n caso, por el contrario, los a&ntilde;os en que la vida de vuestro hijo parec&iacute;a desarrollarse lejos de la Iglesia. <\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; sucedi&oacute;? &iquest;Qu&eacute; encuentros influyeron en sus decisiones? &iquest;Qu&eacute; luces interiores orientaron su camino? &iquest;C&oacute;mo pudieron abandonar perspectivas de vida tal vez prometedoras, para escoger ingresar &nbsp;en el seminario? Contemplemos a Mar&iacute;a. El Evangelio nos ayuda a comprender que tambi&eacute;n ella se hac&iacute;a numerosas &nbsp;preguntas sobre su Hijo Jes&uacute;s y meditaba mucho sobre &eacute;l (cf. <i>Lc<\/i> 2, 19.&nbsp;51). <\/p>\n<p>Es inevitable que, en cierto modo, la vocaci&oacute;n de los hijos se convierta tambi&eacute;n en vocaci&oacute;n de los padres. Tratando de comprenderlos y sigui&eacute;ndolos en su itinerario, tambi&eacute;n vosotros, queridos padres y queridas madres, con mucha frecuencia os hab&eacute;is visto implicados en un camino en el que vuestra fe ha ido fortaleci&eacute;ndose y renov&aacute;ndose. Hab&eacute;is participado en la aventura maravillosa de vuestros hijos. <\/p>\n<p>En efecto, aunque pueda parecer que la vida del sacerdote no atrae el inter&eacute;s de la mayor&iacute;a de la gente, en realidad se trata de la aventura m&aacute;s interesante y necesaria para el mundo, la aventura de mostrar y hacer presente la plenitud de vida&nbsp;a&nbsp;la&nbsp;que todos aspiran. Es una aventura muy exigente; y no podr&iacute;a ser de otra manera, porque el sacerdote est&aacute; llamado a imitar a Jes&uacute;s, &laquo;que no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos&raquo; (<i>Mt<\/i> 20, 28). <\/p>\n<p>Queridos seminaristas, estos a&ntilde;os de formaci&oacute;n constituyen un tiempo importante para prepararos a la entusiasmante misi&oacute;n a la que el Se&ntilde;or os llama. Permitidme que subraye dos aspectos que caracterizan vuestra experiencia actual. Ante todo, los a&ntilde;os del seminario implican cierto alejamiento de la vida com&uacute;n, cierto &laquo;desierto&raquo;, para que el Se&ntilde;or pueda hablar a vuestro coraz&oacute;n (cf. <i>Os<\/i> 2, 16). En efecto, &eacute;l no habla en voz alta, sino en voz baja; habla en el silencio (cf. <i>1 R<\/i> 19, 12). Por tanto, para escuchar su voz hace falta un clima de silencio. <\/p>\n<p>Por esta raz&oacute;n, el seminario ofrece espacios y tiempos de oraci&oacute;n diaria, y cuida mucho la liturgia, la meditaci&oacute;n de la palabra de Dios y la adoraci&oacute;n eucar&iacute;stica. Al mismo tiempo, os pide que dediqu&eacute;is muchas horas al estudio:&nbsp; orando y estudiando, pod&eacute;is construir en vosotros el hombre de Dios que deb&eacute;is ser y que la gente espera que sea el sacerdote. <\/p>\n<p>Hay luego un segundo aspecto en vuestra vida: durante los a&ntilde;os del seminario viv&iacute;s juntos. Vuestra formaci&oacute;n con vistas al sacerdocio implica tambi&eacute;n este aspecto comunitario, que es de gran importancia. Los Ap&oacute;stoles se formaron juntos, siguiendo a Jes&uacute;s. Vuestra comuni&oacute;n no se limita al presente; concierne tambi&eacute;n al futuro. En la actividad pastoral que os espera deber&eacute;is actuar unidos como en un cuerpo, en un <i>ordo<\/i>, el de los presb&iacute;teros, que con el obispo atienden pastoralmente a la comunidad cristiana. Amad esta &laquo;vida de familia&raquo;, que para vosotros es anticipaci&oacute;n de la &laquo;fraternidad sacramental&raquo; (<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_presbyterorum-ordinis_sp.html\">Presbyterorum ordinis<\/a><\/i>, 8) que debe caracterizar a todo presb&iacute;tero diocesano. <\/p>\n<p>Todo esto recuerda que Dios os llama a ser santos, que la santidad es el secreto del aut&eacute;ntico &eacute;xito de vuestro ministerio sacerdotal. Ya desde ahora la santidad debe constituir el objetivo de vuestra opci&oacute;n y decisi&oacute;n. Encomendad este deseo y este compromiso diario a Mar&iacute;a, Madre de la Confianza. Este t&iacute;tulo tan tranquilizador corresponde a la repetida invitaci&oacute;n evang&eacute;lica:&nbsp; &laquo;No temas&raquo;, que dirigi&oacute; el &aacute;ngel a la Virgen (cf. <i>Lc<\/i> 1, 29) y luego muchas veces Jes&uacute;s a los disc&iacute;pulos. &laquo;No temas, porque yo estoy contigo&raquo;, dice el Se&ntilde;or. En el icono de la Virgen de la Confianza, donde el Ni&ntilde;o se&ntilde;ala a la Madre, parece que Jes&uacute;s a&ntilde;ade:&nbsp; &laquo;Mira a tu Madre, y no temas&raquo;. <\/p>\n<p>Queridos seminaristas, recorred el camino del seminario con el alma abierta a la verdad, a la transparencia, al di&aacute;logo con quienes os dirigen; esto os permitir&aacute; responder de modo sencillo y humilde a Aquel que os llama, liber&aacute;ndoos del peligro de realizar un proyecto s&oacute;lo personal. Vosotros, queridos padres de familia y &nbsp;amigos, acompa&ntilde;ad a los seminaristas &nbsp;con &nbsp;la &nbsp;oraci&oacute;n y con vuestro constante apoyo material y espiritual. Tambi&eacute;n yo os aseguro a todos un recuerdo en mi oraci&oacute;n, a la vez que con alegr&iacute;a os imparto la bendici&oacute;n apost&oacute;lica.<\/p>\n<p align=\"center\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2008 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp; <\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VISITA AL PONTIFICIO SEMINARIO ROMANO MAYOR CON OCASI&Oacute;N DE LA FIESTA DE LA VIRGEN DE LA CONFIANZA HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI Viernes 1 de febrero de 2008 &nbsp; Se&ntilde;or cardenal; venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio; queridos seminaristas y padres de familia; queridos hermanos y hermanas:&nbsp; Para el obispo siempre &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/1-de-febrero-de-2008-visita-al-seminario-romano-mayor-con-ocasion-de-la-fiesta-de-la-virgen-de-la-confianza-celebracion-de-las-visperas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab1 de febrero de 2008: Visita al Seminario Romano Mayor con ocasi\u00f3n de la Fiesta de la Virgen de la Confianza: Celebraci\u00f3n de las V\u00edsperas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40859","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40859","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40859"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40859\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40859"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40859"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40859"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}