{"id":40873,"date":"2016-10-06T15:10:20","date_gmt":"2016-10-06T20:10:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/11-de-octubre-de-2009-canonizacion-de-los-beatos-segismundo-felix-felinski-francisco-coll-y-guitart-jose-damian-de-veuster-rafael-arnaiz-baron-maria-de-la-cruz-juana-jugan\/"},"modified":"2016-10-06T15:10:20","modified_gmt":"2016-10-06T20:10:20","slug":"11-de-octubre-de-2009-canonizacion-de-los-beatos-segismundo-felix-felinski-francisco-coll-y-guitart-jose-damian-de-veuster-rafael-arnaiz-baron-maria-de-la-cruz-juana-jugan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/11-de-octubre-de-2009-canonizacion-de-los-beatos-segismundo-felix-felinski-francisco-coll-y-guitart-jose-damian-de-veuster-rafael-arnaiz-baron-maria-de-la-cruz-juana-jugan\/","title":{"rendered":"11 de octubre de 2009: Canonizaci\u00f3n de los beatos Segismundo F\u00e9lix Feli\u0144ski, Francisco Coll y Guitart, Jos\u00e9 Dami\u00e1n de Veuster, Rafael Arn\u00e1iz Bar\u00f3n, Mar\u00eda de la Cruz (Juana) Jugan"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"TmsRmn\"> <\/p>\n<p align=\"center\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/libretti\/2009\/20091011-2.pdf\"> CAPILLA PAPAL<br \/> PARA LA CANONIZACI&Oacute;N DE LOS BEATOS<\/a><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\" size=\"2\"><b> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/libretti\/2009\/20091011.pdf\"> SEGISMUNDO F&Eacute;LIX FELI&#x143;SKI (1822 \u2013 1895)<br \/> FRANCISCO COLL Y GUITART (1812 \u2013 1875)<br \/> JOS&Eacute; DAMI&Aacute;N DE VEUSTER (1840 \u2013 1889)<br \/> RAFAEL ARN&Aacute;IZ BAR&Oacute;N (1911 \u2013 1938)<br \/> MAR&Iacute;A DE LA CRUZ (JUANA) JUGAN (1792 \u2013 1879)<\/a><\/b><\/font><\/p>\n<p> <i> <\/i><\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>HO<\/i><\/b><\/font><i><b><font color=\"#663300\" size=\"4\">MIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI<\/font><\/b> <\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">Bas&iacute;lica de San Pedro<br \/> Domingo 11 de octubre de 2009 <\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"2\"><b> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/photogallery\/2009\/20091011\/index.html\">Im&aacute;genes de la celebraci&oacute;n<\/a><\/b><\/font><\/p>\n<p><b><\/b><br \/>\n<i><\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\">Queridos hermanos y hermanas: <\/p>\n<p align=\"left\">&quot;&iquest;Qu&eacute; debo hacer para heredar la vida eterna?&quot;. Con esta pregunta comienza el breve di&aacute;logo, que hemos o&iacute;do en la p&aacute;gina evang&eacute;lica, entre una persona, identificada en otro pasaje como el joven rico, y Jes&uacute;s (cf. <i>Mc<\/i> 10, 17-30). No conocemos muchos detalles sobre este an&oacute;nimo personaje; sin embargo, con los pocos rasgos logramos percibir su deseo sincero de alcanzar la vida eterna llevando una existencia terrena honesta y virtuosa. De hecho conoce los mandamientos y los cumple fielmente desde su juventud. Pero todo esto, que ciertamente es importante, no basta \u2014dice Jes&uacute;s\u2014; falta s&oacute;lo una cosa, pero es algo esencial. Viendo entonces que ten&iacute;a buena disposici&oacute;n, el divino Maestro lo mira con amor y le propone el salto de calidad, lo llama al hero&iacute;smo de la santidad, le pide que lo deje todo para seguirlo: &quot;Vende todo lo que tienes y dalo a los pobres&#8230; &iexcl;y ven y s&iacute;gueme!&quot; (v. 21). <\/p>\n<p align=\"left\">&quot;&iexcl;Ven y s&iacute;gueme!&quot;. He aqu&iacute; la vocaci&oacute;n cristiana que surge de una propuesta de amor del Se&ntilde;or, y que s&oacute;lo puede realizarse gracias a una respuesta nuestra de amor. Jes&uacute;s invita a sus disc&iacute;pulos a la entrega total de su vida, sin c&aacute;lculo ni inter&eacute;s humano, con una confianza sin reservas en Dios. Los santos aceptan esta exigente invitaci&oacute;n y emprenden, con humilde docilidad, el seguimiento de Cristo crucificado y resucitado. Su perfecci&oacute;n, en la l&oacute;gica de la fe a veces humanamente incomprensible, consiste en no ponerse ya ellos mismos en el centro, sino en optar por ir a contracorriente viviendo seg&uacute;n el Evangelio. As&iacute; hicieron los cinco santos que hoy, con gran alegr&iacute;a, se presentan a la veneraci&oacute;n de la Iglesia universal: <i>Segismundo F&eacute;lix Felinski, Francisco Coll y Guitart, Jos&eacute; Dami&aacute;n de Veuster, Rafael Arn&aacute;iz Bar&oacute;n y Mar&iacute;a de la Cruz (Juana) Jugan<\/i>. En ellos contemplamos realizadas las palabras del ap&oacute;stol san Pedro: &quot;Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido&quot; (v. 28) y la consoladora confirmaci&oacute;n de Jes&uacute;s: &quot;Nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por m&iacute; y por el Evangelio, quedar&aacute; sin recibir el ciento por uno: ahora al presente&#8230;, con persecuciones, y en el mundo venidero, vida eterna&quot; (vv. 29-30). <\/p>\n<p align=\"left\">Segismundo F&eacute;lix Felinski, arzobispo de Varsovia, fundador de la congregaci&oacute;n de las Franciscanas de la Familia de Mar&iacute;a, fue un gran testigo de la fe y de la caridad pastoral en tiempos muy dif&iacute;ciles para la naci&oacute;n y para la Iglesia en Polonia. Se preocup&oacute; con celo del crecimiento espiritual de los fieles; ayudaba a los pobres y a los hu&eacute;rfanos. En la Academia eclesi&aacute;stica de San Petersburgo cuid&oacute; una s&oacute;lida formaci&oacute;n de los sacerdotes. Como arzobispo de Varsovia impuls&oacute; a todos hacia una renovaci&oacute;n interior. Antes de la insurrecci&oacute;n de enero de 1863 contra la anexi&oacute;n rusa, alert&oacute; al pueblo del in&uacute;til derramamiento de sangre. Pero cuando estall&oacute; la sublevaci&oacute;n y se desencadenaron las represiones, defendi&oacute; valientemente a los oprimidos. Por orden del zar ruso pas&oacute; veinte a&ntilde;os de destierro en Jaroslavl, junto al Volga, sin poder regresar jam&aacute;s a su di&oacute;cesis. En toda situaci&oacute;n conserv&oacute; una confianza inquebrantable en la Divina Providencia, y oraba as&iacute;: &quot;Oh Dios, prot&eacute;genos no de las tribulaciones y de las preocupaciones de este mundo&#8230; S&oacute;lo multiplica el amor en nuestro coraz&oacute;n y haz que, con la humildad m&aacute;s profunda, mantengamos la infinita confianza en tu ayuda y en tu misericordia&quot;. Hoy, su entrega a Dios y a los hombres, llena de confianza y de amor, se convierte en un luminoso ejemplo para toda la Iglesia. <\/p>\n<p align=\"left\">San Pablo nos recuerda en la segunda lectura que &quot;la Palabra de Dios es viva y eficaz&quot; (<i>Hb<\/i> 4, 12). En ella, el Padre, que est&aacute; en el cielo, conversa amorosamente con sus hijos de todos los tiempos (cf. <i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19651118_dei-verbum_sp.html\">Dei Verbum<\/a><\/i>, 21), d&aacute;ndoles a conocer su infinito amor y, de este modo, alentarlos, consolarlos y ofrecerles su designio de salvaci&oacute;n para la humanidad y para cada persona. Consciente de ello, san Francisco Coll se dedic&oacute; con ah&iacute;nco a propagarla, cumpliendo as&iacute; fielmente su vocaci&oacute;n en la Orden de Predicadores, en la que profes&oacute;. Su pasi&oacute;n fue predicar, en gran parte de manera itinerante y siguiendo la forma de &quot;misiones populares&quot;, con el fin de anunciar y reavivar por pueblos y ciudades de Catalu&ntilde;a la Palabra de Dios, ayudando as&iacute; a las gentes al encuentro profundo con &eacute;l. Un encuentro que lleva a la conversi&oacute;n del coraz&oacute;n, a recibir con gozo la gracia divina y a mantener un di&aacute;logo constante con nuestro Se&ntilde;or mediante la oraci&oacute;n. Por eso, su actividad evangelizadora inclu&iacute;a una gran entrega al sacramento de la Reconciliaci&oacute;n, un &eacute;nfasis destacado en la Eucarist&iacute;a y una insistencia constante en la oraci&oacute;n. Francisco Coll llegaba al coraz&oacute;n de los dem&aacute;s porque trasmit&iacute;a lo que &eacute;l mismo viv&iacute;a con pasi&oacute;n en su interior, lo que ard&iacute;a en su coraz&oacute;n: el amor de Cristo, su entrega a &eacute;l. Para que la semilla de la Palabra de Dios encontrara buena tierra, Francisco fund&oacute; la congregaci&oacute;n de las Hermanas Dominicas de la Anunciata, con el fin de dar una educaci&oacute;n integral a ni&ntilde;os y j&oacute;venes, de modo que pudieran ir descubriendo la riqueza insondable que es Cristo, ese amigo fiel que nunca nos abandona ni se cansa de estar a nuestro lado, animando nuestra esperanza con su Palabra de vida. <\/p>\n<p align=\"left\">Jos&eacute; De Veuster, que en la congregaci&oacute;n de los Sagrados Corazones de Jes&uacute;s y de Mar&iacute;a recibi&oacute; el nombre de Dami&aacute;n, a la edad de 23 a&ntilde;os, en 1863 dej&oacute; su tierra natal, Flandes, para anunciar el Evangelio en el otro lado del mundo, en las islas Hawai. Su actividad misionera, que le dio tanta alegr&iacute;a, lleg&oacute; a su cima en la caridad. No sin miedo ni repugnancia, eligi&oacute; ir a la isla de Molokai al servicio de los leprosos que all&iacute; se encontraban, abandonados de todos; as&iacute; se expuso a la enfermedad que padec&iacute;an. Con ellos se sinti&oacute; en casa. El servidor de la Palabra se convirti&oacute; de esta forma en un servidor sufriente, leproso con los leprosos, durante los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os de su vida. <br \/> Por seguir a Cristo, el padre Dami&aacute;n no s&oacute;lo dej&oacute; su patria, sino que tambi&eacute;n arriesg&oacute; la salud: por ello \u2014como dice la palabra de Jes&uacute;s que se nos ha proclamado en el Evangelio de hoy\u2014 recibi&oacute; la vida eterna (cf. <i>Mc <\/i>10, 30). <\/p>\n<p align=\"left\">En este vig&eacute;simo aniversario de la canonizaci&oacute;n de otro santo belga, el hermano Muciano Mar&iacute;a, la Iglesia en B&eacute;lgica se ha reunido una vez m&aacute;s para dar gracias a Dios por uno de sus hijos, reconocido como un aut&eacute;ntico servidor de Dios. Ante esta noble figura recordamos que la caridad es la que realiza la unidad: la genera y la hace deseable. Siguiendo a san Pablo, san Dami&aacute;n nos lleva a elegir los buenos combates (cf. <i>1 Tm<\/i> 1, 18), no los que conducen a la divisi&oacute;n, sino los que re&uacute;nen. Nos invita a abrir los ojos a las lepras que desfiguran la humanidad de nuestros hermanos y piden, todav&iacute;a hoy, m&aacute;s que nuestra generosidad, la caridad de nuestra presencia de servidores. <\/p>\n<p align=\"left\">A la figura del joven que presenta a Jes&uacute;s sus deseos de ser algo m&aacute;s que un buen cumplidor de los deberes que impone la ley, volviendo al Evangelio de hoy, hace de contraluz el hermano Rafael, hoy canonizado, fallecido a los veintisiete a&ntilde;os como Oblato en la trapa de San Isidro de Due&ntilde;as. Tambi&eacute;n &eacute;l era de familia acomodada y, como &eacute;l mismo dice, de &quot;alma un poco so&ntilde;adora&quot;, pero cuyos sue&ntilde;os no se desvanecen ante el apego a los bienes materiales y a otras metas que la vida del mundo propone a veces con gran insistencia. &Eacute;l dijo s&iacute; a la propuesta de seguir a Jes&uacute;s, de manera inmediata y decidida, sin l&iacute;mites ni condiciones. De este modo inici&oacute; un camino que, desde aquel momento en que se dio cuenta en el monasterio de que &quot;no sab&iacute;a rezar&quot;, le llev&oacute; en pocos a&ntilde;os a las cumbres de la vida espiritual, que &eacute;l relata con gran llaneza y naturalidad en numerosos escritos. El hermano Rafael, a&uacute;n cercano a nosotros, nos sigue ofreciendo con su ejemplo y sus obras un recorrido atractivo, especialmente para los j&oacute;venes que no se conforman con poco, sino que aspiran a la plena verdad, a la m&aacute;s indecible alegr&iacute;a, que se alcanzan por el amor de Dios. &quot;Vida de amor&#8230; He aqu&iacute; la &uacute;nica raz&oacute;n de vivir&quot;, dice el nuevo santo. E insiste: &quot;Del amor de Dios sale todo&quot;. Que el Se&ntilde;or escuche benigno una de las &uacute;ltimas plegarias de san Rafael Arn&aacute;iz, cuando le entregaba toda su vida, suplicando: &quot;T&oacute;mame a m&iacute; y date t&uacute; al mundo&quot;. Que se d&eacute; para reanimar la vida interior de los cristianos de hoy. Que se d&eacute; para que sus hermanos de la trapa y los centros mon&aacute;sticos sigan siendo ese faro que hace descubrir el &iacute;ntimo anhelo de Dios que &eacute;l ha puesto en cada coraz&oacute;n humano. <\/p>\n<p align=\"left\">Con su admirable obra al servicio de las personas ancianas m&aacute;s necesitadas, santa Mar&iacute;a de la Cruz es a su vez un faro para guiar nuestras sociedades, que deben redescubrir siempre el lugar y la contribuci&oacute;n &uacute;nica de este per&iacute;odo de la vida. Nacida en 1792 en Cancale, en Breta&ntilde;a, Juana Jugan se preocup&oacute; de la dignidad de sus hermanos y hermanas en la humanidad que la edad hac&iacute;a vulnerables, reconociendo en ellos la persona misma de Cristo. &quot;Mirad al pobre con compasi&oacute;n \u2014dec&iacute;a\u2014 y Jes&uacute;s os mirar&aacute; con bondad en vuestro &uacute;ltimo d&iacute;a&quot;. Esta mirada compasiva a las personas ancianas, que proced&iacute;a de su profunda comuni&oacute;n con Dios, Juana Jugan la mostr&oacute; en su servicio alegre y desinteresado, ejercido con dulzura y humildad de coraz&oacute;n, deseando ser ella misma pobre entre los pobres. Juana vivi&oacute; el misterio de amor aceptando, con paz, la oscuridad y el expolio hasta su muerte. Su carisma es siempre actual, pues muchas personas ancianas sufren m&uacute;ltiples pobrezas y soledad, a veces incluso abandonadas por sus familias. El esp&iacute;ritu de hospitalidad y de amor fraterno, fundado en una confianza ilimitada en la Providencia, cuya fuente Juana Jugan encontraba en las Bienaventuranzas, ilumin&oacute; toda su existencia. Este impulso evangelizador prosigue hoy en todo el mundo en la congregaci&oacute;n de las Hermanitas de los Pobres, que fund&oacute; y que, siguiendo su ejemplo, da testimonio de la misericordia de Dios y del amor compasivo del Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s por los m&aacute;s peque&ntilde;os. Que santa Juana Jugan sea para las personas ancianas una fuente viva de esperanza y para cuantos se ponen generosamente a su servicio un fuerte est&iacute;mulo para proseguir y desarrollar su obra. <\/p>\n<p align=\"left\">Queridos hermanos y hermanas, demos gracias al Se&ntilde;or por el don de la santidad que hoy resplandece en la Iglesia con singular belleza. A la vez que os saludo con afecto a cada uno \u2014cardenales, obispos, autoridades civiles y militares, sacerdotes, religiosos y religiosas, fieles laicos de diversas nacionalidades que particip&aacute;is en esta solemne celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica\u2014, deseo dirigir a todos la invitaci&oacute;n a dejarse atraer por los ejemplos luminosos de estos santos, a dejarse guiar por sus ense&ntilde;anzas a fin de que toda nuestra vida se convierta en un canto de alabanza al amor de Dios. Que nos obtenga esta gracia su celestial intercesi&oacute;n y sobre todo la protecci&oacute;n maternal de Mar&iacute;a, Reina de los santos y Madre de la humanidad. Am&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"center\">\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2009 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><font color=\"#663300\"> <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CAPILLA PAPAL PARA LA CANONIZACI&Oacute;N DE LOS BEATOS SEGISMUNDO F&Eacute;LIX FELI&#x143;SKI (1822 \u2013 1895) FRANCISCO COLL Y GUITART (1812 \u2013 1875) JOS&Eacute; DAMI&Aacute;N DE VEUSTER (1840 \u2013 1889) RAFAEL ARN&Aacute;IZ BAR&Oacute;N (1911 \u2013 1938) MAR&Iacute;A DE LA CRUZ (JUANA) JUGAN (1792 \u2013 1879) HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI Bas&iacute;lica de San Pedro Domingo 11 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/11-de-octubre-de-2009-canonizacion-de-los-beatos-segismundo-felix-felinski-francisco-coll-y-guitart-jose-damian-de-veuster-rafael-arnaiz-baron-maria-de-la-cruz-juana-jugan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab11 de octubre de 2009: Canonizaci\u00f3n de los beatos Segismundo F\u00e9lix Feli\u0144ski, Francisco Coll y Guitart, Jos\u00e9 Dami\u00e1n de Veuster, Rafael Arn\u00e1iz Bar\u00f3n, Mar\u00eda de la Cruz (Juana) Jugan\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40873","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40873","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40873"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40873\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40873"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40873"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40873"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}