{"id":40888,"date":"2016-10-06T15:10:43","date_gmt":"2016-10-06T20:10:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/1-de-diciembre-de-2009-santa-misa-con-los-miembros-de-la-comision-teologica-internacional-2\/"},"modified":"2016-10-06T15:10:43","modified_gmt":"2016-10-06T20:10:43","slug":"1-de-diciembre-de-2009-santa-misa-con-los-miembros-de-la-comision-teologica-internacional-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/1-de-diciembre-de-2009-santa-misa-con-los-miembros-de-la-comision-teologica-internacional-2\/","title":{"rendered":"1 de diciembre de 2009: Santa Misa con los miembros de la Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica Internacional"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"TmsRmn\"> <\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\">SANTA MISA CON LOS MIEMBROS <br \/> DE LA COMISI&Oacute;N TEOL&Oacute;GICA INTERNACIONAL<\/font><\/p>\n<p> <\/font><br \/>\n<i> <\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI<\/font><\/b> <\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">Capilla Paulina<br \/> Martes 1 de diciembre de 2009<\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Queridos hermanos y hermanas:<\/i><\/p>\n<p align=\"left\">Las palabras del Se&ntilde;or que acabamos de escuchar en el pasaje evang&eacute;lico son un desaf&iacute;o para nosotros, los te&oacute;logos, o quiz&aacute; ser&iacute;a mejor decir una invitaci&oacute;n a un examen de conciencia: &iquest;Qu&eacute; es la teolog&iacute;a? &iquest;Qu&eacute; somos nosotros, los te&oacute;logos? &iquest;C&oacute;mo hacer bien teolog&iacute;a? Hemos escuchado que el Se&ntilde;or alaba al Padre porque ha ocultado el gran misterio del Hijo, el misterio trinitario, el misterio cristol&oacute;gico, a los sabios y a los doctos \u2014ellos no lo han conocido\u2014, y se lo ha revelado a los peque&ntilde;os, a los <i>n&egrave;pioi<\/i>, a los que no son doctos, a los que no tienen una amplia cultura. A ellos se les ha revelado este gran misterio. <\/p>\n<p align=\"left\">Con estas palabras el Se&ntilde;or describe sencillamente un hecho de su vida; un hecho que comienza ya en tiempos de su nacimiento, cuando los Magos de Oriente preguntan a los competentes, a los escribas, a los exegetas, cu&aacute;l es el lugar del nacimiento del Salvador, del Rey de Israel. Los escribas lo saben porque son grandes especialistas; pueden decir en seguida d&oacute;nde va a nacer el Mes&iacute;as: en Bel&eacute;n. Pero no se sienten invitados a ir: para ellos se queda en un conocimiento acad&eacute;mico, que no afecta a su vida; se quedan fuera. Pueden dar informaciones, pero la informaci&oacute;n no se convierte en formaci&oacute;n para su propia vida. <\/p>\n<p align=\"left\">M&aacute;s tarde, durante toda la vida p&uacute;blica del Se&ntilde;or nos encontramos con lo mismo. A los doctos les resulta imposible comprender que este hombre no docto, galileo, pueda ser realmente el Hijo de Dios. Para ellos es inaceptable que Dios, el grande, el &uacute;nico, el Dios del cielo y de la tierra, pueda estar presente en ese hombre. Lo saben todo, conocen tambi&eacute;n Isa&iacute;as 53, todas las grandes profec&iacute;as, pero el misterio sigue oculto. En cambio, es revelado a los peque&ntilde;os, desde la Virgen Mar&iacute;a hasta los pescadores del lago de Galilea. Ellos lo conocen, como lo conoce el centuri&oacute;n romano al pie de la cruz: este es el Hijo de Dios. <\/p>\n<p align=\"left\">Los hechos esenciales de la vida de Jes&uacute;s no pertenecen s&oacute;lo al pasado, sino que est&aacute;n presentes, de distintos modos, en todas las generaciones. Tambi&eacute;n en nuestro tiempo, en los &uacute;ltimos doscientos a&ntilde;os, observamos lo mismo. Hay grandes doctos, grandes especialistas, grandes te&oacute;logos, maestros de la fe, que nos han ense&ntilde;ado muchas cosas. Han penetrado en los detalles de la Sagrada Escritura, de la historia de la salvaci&oacute;n, pero no han podido ver el misterio mismo, el n&uacute;cleo verdadero: que Jes&uacute;s era realmente Hijo de Dios, que el Dios trinitario entra en nuestra historia, en un momento hist&oacute;rico determinado, en un hombre como nosotros. Lo esencial ha quedado oculto. Ser&iacute;a f&aacute;cil citar grandes nombres de la historia de la teolog&iacute;a de estos doscientos a&ntilde;os, de los cuales hemos aprendido mucho, pero a los ojos de su coraz&oacute;n el misterio no se ha abierto. <\/p>\n<p align=\"left\">En cambio, tambi&eacute;n en nuestro tiempo est&aacute;n los peque&ntilde;os que han conocido ese misterio. Pensemos en santa Bernardita Soubirous; en santa Teresa de Lisieux, con su nueva lectura de la Biblia &quot;no cient&iacute;fica&quot;, pero que entra en el coraz&oacute;n de la Sagrada Escritura; y en los santos y beatos de nuestro tiempo: santa Josefina Bakhita, la <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/ns_lit_doc_20031019_madre-teresa_sp.html\">beata Teresa de Calcuta<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/saints\/2009\/ns_lit_doc_20091011_de-veuster_sp.html\">san Dami&aacute;n de Veuster<\/a>. Podr&iacute;amos citar much&iacute;simos. <\/p>\n<p align=\"left\">De todo esto surge la pregunta: &iquest;Por qu&eacute; es as&iacute;? &iquest;Acaso el cristianismo es la religi&oacute;n de los necios, de las personas sin cultura, sin formaci&oacute;n? &iquest;Se apaga la fe donde se despierta la raz&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo se explica esto? Quiz&aacute; debemos mirar una vez m&aacute;s la historia. Es verdad lo que Jes&uacute;s ha dicho, lo que se puede observar en todos los siglos. Sin embargo, hay una &quot;especie&quot; de peque&ntilde;os que tambi&eacute;n son doctos. Al pie de la cruz est&aacute; la Virgen Mar&iacute;a, la humilde esclava de Dios y la gran mujer iluminada por Dios. Y tambi&eacute;n est&aacute; Juan, pescador del lago de Galilea, pero es el Juan que la Iglesia con raz&oacute;n denominar&aacute; &quot;el te&oacute;logo&quot;, porque realmente supo ver el misterio de Dios y anunciarlo: con ojo de &aacute;guila entr&oacute; en la luz inaccesible del misterio divino. As&iacute;, tambi&eacute;n despu&eacute;s de su resurrecci&oacute;n, el Se&ntilde;or, en el camino de Damasco, toca el coraz&oacute;n de Saulo, que es uno de los doctos que no ven. &Eacute;l mismo, en la primera carta a Timoteo, se define &quot;ignorante&quot; en ese tiempo, a pesar de su ciencia. Pero el Resucitado lo toca: se queda ciego y, al mismo tiempo, se convierte realmente en vidente, comienza a ver. El gran docto se hace peque&ntilde;o y precisamente por eso ve la necedad de Dios que es sabidur&iacute;a, sabidur&iacute;a que supera todas las sabidur&iacute;as humanas. <\/p>\n<p align=\"left\">Podr&iacute;amos seguir leyendo toda la historia de este modo. Hago s&oacute;lo otra observaci&oacute;n. Estos doctos sabios, <i>sof&ograve;i <\/i>y<i> sinet&ograve;i<\/i>, en la primera lectura aparecen de otro modo. Aqu&iacute; <i>sofia<\/i> y <i>s&iacute;nesis<\/i> son dones del Esp&iacute;ritu Santo que descansan sobre el Mes&iacute;as, sobre Cristo. &iquest;Qu&eacute; significa esto? Que hay dos usos de la raz&oacute;n y dos modos de ser sabios o peque&ntilde;os. Hay un modo de usar la raz&oacute;n que es aut&oacute;nomo, que se pone por encima de Dios, en toda la gama de las ciencias, comenzando por las naturales, donde se universaliza un m&eacute;todo adecuado para la investigaci&oacute;n de la materia: en este m&eacute;todo Dios no entra y, por lo tanto, Dios no existe. Y as&iacute;, por &uacute;ltimo, sucede tambi&eacute;n en teolog&iacute;a: se pesca en las aguas de la Sagrada Escritura con una red que permite coger s&oacute;lo peces de una determinada medida y todo lo que excede esa medida no entra en la red y, por lo tanto, no puede existir. De este modo, el gran misterio de Jes&uacute;s, del Hijo que se hizo hombre, se reduce a un Jes&uacute;s hist&oacute;rico: una figura tr&aacute;gica, un fantasma sin carne y hueso, un hombre que se qued&oacute; en el sepulcro, se corrompi&oacute; y es realmente un muerto. El m&eacute;todo sabe &quot;captar&quot; determinados peces, pero excluye el gran misterio, porque el hombre se pone a s&iacute; mismo como medida: tiene esta soberbia, que al mismo tiempo es una gran necedad, porque absolutiza algunos m&eacute;todos no adecuados para las grandes realidades; entra en el esp&iacute;ritu acad&eacute;mico que hemos visto en los escribas, que responden a los Reyes magos: no me afecta; sigo encerrado en mi existencia, que no se toca. Es la especializaci&oacute;n que ve todos los detalles, pero ya no ve la totalidad. <\/p>\n<p align=\"left\">Y est&aacute; el otro modo de usar la raz&oacute;n, de ser sabios: el del hombre que reconoce qui&eacute;n es; reconoce su medida y la grandeza de Dios, abri&eacute;ndose con humildad a la novedad de la acci&oacute;n de Dios. As&iacute;, precisamente aceptando su propia peque&ntilde;ez, haci&eacute;ndose peque&ntilde;o como es realmente, llega a la verdad. De este modo, tambi&eacute;n la raz&oacute;n puede expresar todas sus posibilidades, no se apaga, sino que se ensancha, se hace m&aacute;s grande. Se trata de otra <i>sof&igrave;a<\/i> y <i> s&igrave;nesis<\/i>, que no excluye del misterio, sino que es comuni&oacute;n con el Se&ntilde;or en el que descansan sabidur&iacute;a y conocimiento &iacute;ntimo, y su verdad. <\/p>\n<p align=\"left\">En este momento pidamos al Se&ntilde;or que nos conceda la verdadera humildad; que nos d&eacute; la gracia de ser peque&ntilde;os para poder ser realmente sabios; que nos ilumine; que nos haga ver su misterio de la alegr&iacute;a del Esp&iacute;ritu Santo; y que nos ayude a ser verdaderos te&oacute;logos, que pueden anunciar su misterio porque han sido tocados en la profundidad de su coraz&oacute;n, de su existencia. Am&eacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2009 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA CON LOS MIEMBROS DE LA COMISI&Oacute;N TEOL&Oacute;GICA INTERNACIONAL HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI Capilla Paulina Martes 1 de diciembre de 2009 &nbsp; Queridos hermanos y hermanas: Las palabras del Se&ntilde;or que acabamos de escuchar en el pasaje evang&eacute;lico son un desaf&iacute;o para nosotros, los te&oacute;logos, o quiz&aacute; ser&iacute;a mejor decir una invitaci&oacute;n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/1-de-diciembre-de-2009-santa-misa-con-los-miembros-de-la-comision-teologica-internacional-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab1 de diciembre de 2009: Santa Misa con los miembros de la Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica Internacional\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40888","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40888","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40888"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40888\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40888"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40888"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40888"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}