{"id":40896,"date":"2016-10-06T15:10:54","date_gmt":"2016-10-06T20:10:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/27-de-septiembre-de-2009-viaje-apostolico-a-la-republica-checa-santa-misa-en-el-aeropuerto-turany-de-brno-2\/"},"modified":"2016-10-06T15:10:54","modified_gmt":"2016-10-06T20:10:54","slug":"27-de-septiembre-de-2009-viaje-apostolico-a-la-republica-checa-santa-misa-en-el-aeropuerto-turany-de-brno-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/27-de-septiembre-de-2009-viaje-apostolico-a-la-republica-checa-santa-misa-en-el-aeropuerto-turany-de-brno-2\/","title":{"rendered":"27 de septiembre de 2009: Viaje apost\u00f3lico a la Rep\u00fablica Checa &#8211; Santa Misa en el aeropuerto Tu\u0159any de Brno"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <a href=\"\/content\/benedict-xvi\/es\/travels\/2009\/index_repubblica-ceca.html\">VIAJE APOST&Oacute;LICO<br \/> DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI<br \/> A LA REP&Uacute;BLICA CHECA<br \/> (26-28 DE SEPTIEMBRE DE 2009)<\/a><\/p>\n<p><font face=\"TmsRmn\"> <\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\"><\/font><font color=\"#663300\"><b>SANTA MISA<\/b><\/font><\/p>\n<p><\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>HO<\/i><\/b><\/font><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">MIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\">Aeropuerto Tu&#x159;any de Brno<br \/> Domingo 27 de septiembre de 2009<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><b> (<a href=\"#\" onclick=\"window.open('http:\/\/vod.vatican.va\/registrazione270920091100.mov','','height=260,width=320,left=200,top=200,resizable=0,scrollbars=0,toolbar=0,status=0');\">V&iacute;deo<\/a>)<\/b><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Queridos hermanos y hermanas: <\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&quot;Venid a m&iacute; todos los que est&aacute;is cansados y agobiados, y yo os aliviar&eacute;&quot; (<i>Mt <\/i>11, 28). Jes&uacute;s invita a todos sus disc&iacute;pulos a permanecer con &eacute;l, a encontrar en &eacute;l consuelo, apoyo y alivio. Dirige esa invitaci&oacute;n en particular a nuestra asamblea lit&uacute;rgica, en la que se halla reunida idealmente, con el Sucesor de Pedro, toda vuestra comunidad eclesial. A todos y a cada uno dirijo mi saludo: en primer lugar al obispo de Brno \u2014a quien agradezco las cordiales palabras que me ha dirigido al inicio de la misa\u2014, a los se&ntilde;ores cardenales y a los dem&aacute;s obispos presentes. Saludo a los sacerdotes, los di&aacute;conos, los seminaristas, los religiosos y las religiosas, los catequistas y los agentes pastorales, los j&oacute;venes y las numerosas familias. Dirijo un saludo deferente a las autoridades civiles y militares, de manera especial al presidente de la Rep&uacute;blica con su amable esposa, al alcalde de la ciudad de Brno y al presidente de la regi&oacute;n de Moravia del sur, tierra rica en historia, actividades culturales, industrias y comercio. Deseo adem&aacute;s saludar con afecto a los peregrinos procedentes de toda la regi&oacute;n de Moravia y de las di&oacute;cesis de Eslovaquia, Polonia, Austria y Alemania. <\/p>\n<p align=\"left\">Queridos amigos, por el car&aacute;cter que reviste la asamblea lit&uacute;rgica de hoy, he compartido con gusto la elecci&oacute;n, a la que ha aludido vuestro obispo, de armonizar las lecturas b&iacute;blicas de la santa misa con el tema de la esperanza: la he compartido pensando tanto en el pueblo de este querido pa&iacute;s como en Europa y en toda la humanidad, que est&aacute; sedienta de algo donde apoyar s&oacute;lidamente su futuro. En mi segunda enc&iacute;clica \u2014<i><a href=\"\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20071130_spe-salvi.html\">Spe salvi<\/a><\/i>\u2014, subray&eacute; que la &uacute;nica esperanza &quot;cierta&quot; y &quot;fiable&quot; (cf. n. 1) se funda en Dios. La experiencia de la historia muestra a qu&eacute; absurdidades llega el hombre cuando excluye a Dios del horizontes de sus elecciones y de sus acciones, y c&oacute;mo no es f&aacute;cil construir una sociedad inspirada en los valores del bien, la justicia y la fraternidad, porque el ser humano es libre y su libertad permanece fr&aacute;gil. <\/p>\n<p align=\"left\">As&iacute; pues, la libertad debe reconquistarse constantemente para el bien, y la no f&aacute;cil b&uacute;squeda de los &quot;rectos ordenamientos para las cosas humanas&quot; es una tarea que pertenece a todas las generaciones (cf. <i> <a href=\"\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20071130_spe-salvi.html\">ib<\/a><\/i>., 24-25). Precisamente por eso, queridos amigos, estamos aqu&iacute; ante todo a la escucha, a la escucha de una palabra que nos indique el camino que lleva a la esperanza; m&aacute;s a&uacute;n, estamos a la escucha de la &uacute;nica Palabra que puede darnos esperanza s&oacute;lida, porque es Palabra de Dios. <\/p>\n<p align=\"left\">En la primera lectura (<i>Is<\/i> 61, 1-3), el profeta se presenta investido de la misi&oacute;n de anunciar a todos los afligidos y los pobres la liberaci&oacute;n, el consuelo y la alegr&iacute;a. Jes&uacute;s retom&oacute; este texto y lo hizo propio en su predicaci&oacute;n. Es m&aacute;s, dijo expl&iacute;citamente que la promesa del profeta se hab&iacute;a cumplido en &eacute;l (cf. <i>Lc <\/i>4,16-21). Se realiz&oacute; completamente cuando, muriendo en la cruz y resucitando de la muerte, nos liber&oacute; de la esclavitud del ego&iacute;smo y del mal, del pecado y de la muerte. Y este es el anuncio de salvaci&oacute;n, antiguo y siempre nuevo, que la Iglesia proclama de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n: Cristo crucificado y resucitado, esperanza de la humanidad. <\/p>\n<p align=\"left\">Esta Palabra de salvaci&oacute;n resuena con fuerza tambi&eacute;n hoy en nuestra asamblea lit&uacute;rgica. Jes&uacute;s se dirige con amor a vosotros, hijos e hijas de esta bendita tierra, en la que se esparci&oacute; hace m&aacute;s de un milenio la semilla del Evangelio. Vuestro pa&iacute;s, como otras naciones, est&aacute; viviendo una situaci&oacute;n cultural que representa con frecuencia un desaf&iacute;o radical para la fe y, por lo tanto, tambi&eacute;n para la esperanza. En efecto, tanto la fe como la esperanza, en la &eacute;poca moderna, han sufrido una especie de &quot;desplazamiento&quot;, pues han sido relegadas al plano privado y ultramundano, mientras que en la vida concreta y p&uacute;blica se ha consolidado la confianza en el progreso cient&iacute;fico y econ&oacute;mico (cf. <i> <a href=\"\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20071130_spe-salvi.html\">Spe salvi<\/a><\/i>, 17). <\/p>\n<p align=\"left\">Todos sabemos que este progreso es ambiguo: abre posibilidades de bien junto a perspectivas negativas. El desarrollo t&eacute;cnico y la mejora de las estructuras sociales son importantes y ciertamente necesarios, pero no bastan para garantizar el bienestar moral de la sociedad (cf. <i> <a href=\"\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20071130_spe-salvi.html\">ib<\/a><\/i>., 24). El hombre necesita ser liberado de las opresiones materiales, pero debe ser salvado, y m&aacute;s profundamente, de los males que afligen el esp&iacute;ritu. &iquest;Y qui&eacute;n puede salvarlo sino Dios, que es Amor y ha revelado su rostro de Padre omnipotente y misericordioso en Jesucristo? Nuestra s&oacute;lida esperanza es, por lo tanto, Cristo: en &eacute;l Dios nos ha amado hasta el extremo y nos ha dado la vida en abundancia (cf. <i>Jn <\/i>10, 10), la vida que cada persona, a veces incluso de forma inconsciente, anhela poseer. <\/p>\n<p align=\"left\">&quot;Venid a m&iacute; todos los que est&aacute;is cansados y agobiados, y yo os aliviar&eacute;&quot;. Estas palabras de Jes&uacute;s, escritas a grandes trazos sobre la puerta de vuestra catedral de Brno, las dirige &eacute;l ahora a cada uno de nosotros y a&ntilde;ade: &quot;Aprended de m&iacute;, que soy manso y humilde de coraz&oacute;n, y hallar&eacute;is descanso en vuestra vida&quot; (<i>Mt <\/i>11, 28-29). &iquest;Podemos permanecer indiferentes a su amor? Aqu&iacute;, como en otros lugares, en los siglos pasados muchos sufrieron por mantenerse fieles al Evangelio y no perdieron la esperanza; muchos se sacrificaron para devolver dignidad al hombre y libertad a los pueblos, encontrando en la adhesi&oacute;n generosa a Cristo la fuerza para construir una nueva humanidad. Y tambi&eacute;n en la sociedad actual, donde muchas formas de pobreza nacen del aislamiento, de no ser amados, del rechazo de Dios y de una originaria y tr&aacute;gica cerraz&oacute;n del hombre que piensa que puede bastarse a s&iacute; mismo, o que es s&oacute;lo un hecho insignificante y pasajero; en este mundo nuestro que est&aacute; alienado &quot;cuando se entrega a proyectos exclusivamente humanos&quot; (cf. <i> <a href=\"\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html#53\">Caritas in veritate<\/a><\/i>, 53), s&oacute;lo Cristo puede ser nuestra esperanza cierta. Este es el anuncio que los cristianos estamos llamados a difundir cada d&iacute;a con nuestro testimonio. <\/p>\n<p align=\"left\">Anunciadlo vosotros, queridos sacerdotes, permaneciendo &iacute;ntimamente unidos a Jes&uacute;s y ejerciendo con entusiasmo vuestro ministerio, seguros de que nada puede faltar a quien se f&iacute;a de &eacute;l. Testimoniad a Cristo vosotros, queridos religiosos y religiosas, con la gozosa y coherente pr&aacute;ctica de los consejos evang&eacute;licos, indicando cu&aacute;l es nuestra verdadera patria: el cielo. Y vosotros, queridos fieles laicos, j&oacute;venes y adultos; vosotras, queridas familias, apoyad en la fe en Cristo vuestros proyectos familiares, de trabajo, de la escuela, y las actividades de todo &aacute;mbito de la sociedad. Jes&uacute;s jam&aacute;s abandona a sus amigos. Asegura su ayuda, porque no es posible hacer nada sin &eacute;l, pero, a la vez, pide a cada uno que se comprometa personalmente para difundir su mensaje universal de amor y de paz. <\/p>\n<p align=\"left\">Que os aliente el ejemplo de san Cirilo y san Metodio, patronos principales de Moravia, que evangelizaron a los pueblos eslavos, y de san Pedro y san Pablo, a quienes est&aacute; dedicada vuestra catedral. Contemplad el luminoso testimonio de santa Zdislava, madre de familia, rica en obras de religi&oacute;n y de misericordia; de san Juan Sarkander, sacerdote y m&aacute;rtir; de san Clemente Mar&iacute;a Hofbauer, sacerdote y religioso, nacido en esta di&oacute;cesis y canonizado hace cien a&ntilde;os, y de la beata Restituta Kafkova, religiosa nacida en Brno y asesinada por los nazis en Viena. Que os acompa&ntilde;e y proteja la Virgen, Madre de Cristo, nuestra esperanza. Am&eacute;n. <\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2009 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><font color=\"#663300\"> <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI A LA REP&Uacute;BLICA CHECA (26-28 DE SEPTIEMBRE DE 2009) SANTA MISA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE Aeropuerto Tu&#x159;any de Brno Domingo 27 de septiembre de 2009 (V&iacute;deo) &nbsp; Queridos hermanos y hermanas: &quot;Venid a m&iacute; todos los que est&aacute;is cansados y agobiados, y yo os aliviar&eacute;&quot; (Mt 11, 28). &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/27-de-septiembre-de-2009-viaje-apostolico-a-la-republica-checa-santa-misa-en-el-aeropuerto-turany-de-brno-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab27 de septiembre de 2009: Viaje apost\u00f3lico a la Rep\u00fablica Checa &#8211; Santa Misa en el aeropuerto Tu\u0159any de Brno\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40896","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40896","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40896"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40896\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40896"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40896"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40896"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}