{"id":40916,"date":"2016-10-06T15:11:24","date_gmt":"2016-10-06T20:11:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/9-de-mayo-de-2009-peregrinacion-a-tierra-santa-rezo-de-las-visperas-con-los-sacerdotes-religiosos-religiosas-seminaristas-y-movimientos-eclesiales-en-la-catedral-greco-melquita-de-san-jorge-amm\/"},"modified":"2016-10-06T15:11:24","modified_gmt":"2016-10-06T20:11:24","slug":"9-de-mayo-de-2009-peregrinacion-a-tierra-santa-rezo-de-las-visperas-con-los-sacerdotes-religiosos-religiosas-seminaristas-y-movimientos-eclesiales-en-la-catedral-greco-melquita-de-san-jorge-amm","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/9-de-mayo-de-2009-peregrinacion-a-tierra-santa-rezo-de-las-visperas-con-los-sacerdotes-religiosos-religiosas-seminaristas-y-movimientos-eclesiales-en-la-catedral-greco-melquita-de-san-jorge-amm\/","title":{"rendered":"9 de mayo de 2009: Peregrinaci\u00f3n a Tierra Santa &#8211; Rezo de las V\u00edsperas con los sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y movimientos eclesiales en la catedral greco-melquita de San Jorge, Amm\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"TmsRmn\"> <\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"> <a href=\"\/content\/benedict-xvi\/es\/travels\/2009\/index_holy-land.html\">PEREGRINACI&Oacute;N <br \/> DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI <br \/> A TIERRA SANTA<br \/> (8-15 DE MAYO DE 2009)<\/a><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>CELEBRACI&Oacute;N DE LAS V&Iacute;SPERAS <br \/> CON LOS SACERDOTES, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS, <br \/> SEMINARISTAS Y MOVIMIENTOS ECLESIALES<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\"><\/font><\/p>\n<p><\/font><br \/>\n<b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI<\/font><\/i><\/b> <\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Catedral greco-melquita de San Jorge &#8211; Amm&aacute;n <\/i><\/font><i><font color=\"#663300\"><br \/> S&aacute;bado 9 de mayo de 2009<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Queridos hermanos y hermanas: <\/i> <\/p>\n<p align=\"left\">Para m&iacute; es una gran alegr&iacute;a celebrar las V&iacute;speras con vosotros esta tarde en la catedral greco-melquita de San Jorge. Saludo cordialmente a Su Beatitud Gregorios III Laham, patriarca greco-melquita, que se ha unido a nosotros desde Damasco; al arzobispo em&eacute;rito Georges El-Murr; y a su excelencia Yaser Ayyach, arzobispo de Petra y Filadelfia, a quien agradezco sus amables palabras de bienvenida, a las que con gusto correspondo con sentimientos de respeto. <\/p>\n<p align=\"left\">Saludo tambi&eacute;n a los jefes de las dem&aacute;s Iglesias cat&oacute;licas presentes en Oriente: maronita, siria, armenia, caldea y latina. A todos vosotros, as&iacute; como a los sacerdotes, a las religiosas y a los religiosos, a los seminaristas y a los fieles laicos aqu&iacute; reunidos esta tarde les expreso mi sincero agradecimiento por haberme brindado esta oportunidad de rezar con vosotros y de experimentar algo de la riqueza de nuestras tradiciones lit&uacute;rgicas. <\/p>\n<p align=\"left\">La Iglesia misma es un pueblo peregrino y como tal, a trav&eacute;s de los siglos, ha estado marcado por acontecimientos hist&oacute;ricos determinantes y por vicisitudes culturales decisivas. Por desgracia, algunas de ellas han incluido per&iacute;odos de disputas teol&oacute;gicas o de represi&oacute;n. Sin embargo, ha habido momentos de reconciliaci&oacute;n, que han fortificado admirablemente la comuni&oacute;n de la Iglesia, y tiempos de fecundo renacimiento cultural, al que han contribuido en gran medida los cristianos orientales. Las Iglesias particulares dentro de la Iglesia universal testimonian el dinamismo de su camino terreno y manifiestan a todos los fieles el tesoro de tradiciones espirituales, lit&uacute;rgicas y eclesi&aacute;sticas que indican la bondad universal de Dios y su voluntad, manifestada a lo largo de la historia, de atraer a todos hacia su vida divina. <\/p>\n<p align=\"left\">El tesoro vivo de las antiguas tradiciones de las Iglesias orientales enriquece a la Iglesia universal y nunca se han de entender simplemente como objetos que hay que conservar pasivamente. Todos los cristianos est&aacute;n llamados a responder activamente al mandato del Se&ntilde;or \u2014como lo hizo dram&aacute;ticamente san Jorge, seg&uacute;n la narraci&oacute;n popular\u2014 de llevar a los dem&aacute;s a conocerlo y amarlo. En realidad, las vicisitudes de la historia han fortalecido a los miembros de las Iglesias particulares para afrontar esta tarea con energ&iacute;a y comprometerse decididamente en las realidades pastorales actuales. <\/p>\n<p align=\"left\">La mayor parte de vosotros tiene v&iacute;nculos antiguos con el Patriarcado de Antioqu&iacute;a, y de este modo vuestras comunidades est&aacute;n arraigadas aqu&iacute;, en Oriente Pr&oacute;ximo. Y, as&iacute; como hace dos mil a&ntilde;os en Antioqu&iacute;a los disc&iacute;pulos fueron llamados por primera vez cristianos, del mismo modo tambi&eacute;n hoy, como peque&ntilde;as minor&iacute;as en comunidades esparcidas por estas tierras, tambi&eacute;n vosotros sois reconocidos como seguidores del Se&ntilde;or. Ciertamente, la manifestaci&oacute;n p&uacute;blica de vuestra fe cristiana no se reduce a la solicitud espiritual que ten&eacute;is los unos por los otros y por vuestra gente, por m&aacute;s esencial que sea. Por el contrario, vuestras numerosas obras de caridad universal se extienden a todos los jordanos \u2014musulmanes y de otras religiones\u2014 y tambi&eacute;n al gran n&uacute;mero de refugiados que este reino acoge tan generosamente. <\/p>\n<p align=\"left\">Queridos hermanos y hermanas, el primer Salmo (<i>Sal <\/i>103) que hemos rezado esta tarde nos presenta im&aacute;genes gloriosas de Dios, Creador generoso, activamente presente en su creaci&oacute;n, que sostiene la vida con gran bondad y orden sabio, siempre dispuesto a renovar la faz de la tierra. Sin embargo, el pasaje de la ep&iacute;stola que acabamos de escuchar presenta un panorama diferente. Nos recuerda, no de manera amenazadora sino realista, la necesidad de vigilar, conscientes de las fuerzas del mal que act&uacute;an para crear oscuridad en nuestro mundo (cf. <i>Ef<\/i> 6, 10-20). Algunos quiz&aacute; sentir&aacute;n la tentaci&oacute;n de pensar que se da una contradicci&oacute;n; pero, reflexionando sobre nuestra experiencia humana ordinaria, reconocemos la lucha espiritual, advertimos la necesidad diaria de entrar en la luz de Cristo, de escoger la vida, de buscar la verdad. <\/p>\n<p align=\"left\">De hecho, este ritmo \u2014alejarnos del mal y ce&ntilde;irnos con la fuerza del Se&ntilde;or\u2014 es lo que celebramos en cada bautismo: la entrada en la vida cristiana, el primer paso en la senda de los disc&iacute;pulos del Se&ntilde;or. Al recordar el bautismo que Cristo recibi&oacute; de Juan en las aguas del Jord&aacute;n, la comunidad reza para que quien va a ser bautizado sea rescatado del reino de la oscuridad y llevado al esplendor del reino de luz de Dios, y de este modo reciba el don de una vida nueva. <\/p>\n<p align=\"left\">Este movimiento din&aacute;mico de la muerte a una vida nueva, de las tinieblas a la luz, de la desesperaci&oacute;n a la esperanza, que experimentamos de manera tan dram&aacute;tica durante el Triduo sacro, y que se celebra con gran alegr&iacute;a en el tiempo de Pascua, nos asegura que la Iglesia misma sigue siendo joven. Est&aacute; viva porque Cristo est&aacute; vivo, porque de verdad ha resucitado. Vivificada por la presencia del Esp&iacute;ritu, avanza cada d&iacute;a llevando a los hombres y las mujeres al Se&ntilde;or de la vida. <\/p>\n<p align=\"left\">Queridos obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, queridos fieles laicos, nuestros respectivos papeles de servicio y misi&oacute;n dentro de la Iglesia son la respuesta incansable de un pueblo peregrino. Vuestras liturgias, vuestra disciplina eclesi&aacute;stica y vuestro patrimonio espiritual son un testimonio vivo de vuestra tradici&oacute;n que se desarrolla. Amplific&aacute;is el eco de la primera proclamaci&oacute;n del Evangelio, reaviv&aacute;is los antiguos recuerdos de las obras de Dios, hac&eacute;is presentes sus gracias de salvaci&oacute;n y difund&iacute;s de nuevo los primeros resplandores de la luz pascual y las llamas crepitantes de Pentecost&eacute;s. <\/p>\n<p align=\"left\">De este modo, imitando a Cristo y a los patriarcas y profetas del Antiguo Testamento, partimos para conducir al pueblo desde el desierto hacia el lugar de la vida, hacia el Se&ntilde;or que nos da la vida en abundancia. Esto caracteriza a todas vuestras obras apost&oacute;licas, cuya variedad y calidad son muy apreciadas. Desde los jardines de infancia hasta los centros de educaci&oacute;n superior, desde los orfanatos hasta las casas de ancianos, desde el trabajo con los refugiados hasta la academia de m&uacute;sica, las cl&iacute;nicas y los hospitales, el di&aacute;logo interreligioso y las iniciativas culturales, vuestra presencia en esta sociedad es un signo maravilloso de la esperanza que nos califica como cristianos. <\/p>\n<p align=\"left\">Esta esperanza rebasa ampliamente los confines de nuestras comunidades cristianas. Con frecuencia descubr&iacute;s que las familias de otras religiones, con las que trabaj&aacute;is y a las que prest&aacute;is vuestro servicio de caridad universal, tienen preocupaciones y dificultades que superan los confines culturales y religiosos. Esto se nota especialmente en lo que se refiere a las esperanzas y aspiraciones de los padres para sus ni&ntilde;os. &iquest;Qu&eacute; padre o persona de buena voluntad no se sentir&iacute;a turbado ante los influjos negativos tan penetrantes de nuestro mundo globalizado, incluidos los elementos destructivos de la industria de la diversi&oacute;n que con tanta insensibilidad explotan la inocencia y la fragilidad de las personas vulnerables y de los j&oacute;venes? Sin embargo, con vuestros ojos fijos firmemente en Cristo, la luz que disipa todo mal, devuelve la inocencia perdida, y humilla el orgullo terreno, ofrecer&eacute;is una magn&iacute;fica visi&oacute;n de esperanza a todos los que encontr&eacute;is y sirv&aacute;is. <\/p>\n<p align=\"left\">Deseo concluir con una palabra especial de aliento a los presentes que se est&aacute;n formando para el sacerdocio y la vida religiosa. Guiados por la luz del Se&ntilde;or resucitado, inflamados con su esperanza y revestidos de su verdad y amor, vuestro testimonio traer&aacute; abundantes bendiciones a quienes encontr&eacute;is en vuestro camino. Esto mismo se aplica a todos los j&oacute;venes cristianos jordanos: no teng&aacute;is miedo de dar vuestra contribuci&oacute;n sabia, mesurada y respetuosa a la vida p&uacute;blica del reino. La aut&eacute;ntica voz de la fe siempre traer&aacute; integridad, justicia, compasi&oacute;n y paz. <\/p>\n<p align=\"left\">Queridos amigos, con sentimientos de gran respeto por todos vosotros aqu&iacute; reunidos conmigo en esta tarde en oraci&oacute;n, os doy de nuevo las gracias por vuestras oraciones por mi ministerio de Sucesor de Pedro y os aseguro a vosotros y a cuantos est&aacute;n encomendados a vuestra solicitud pastoral un recuerdo en mi oraci&oacute;n diaria. <\/p>\n<p align=\"left\">Muchas gracias. <\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2009 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><font color=\"#663300\"> <\/font> <\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PEREGRINACI&Oacute;N DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI A TIERRA SANTA (8-15 DE MAYO DE 2009) CELEBRACI&Oacute;N DE LAS V&Iacute;SPERAS CON LOS SACERDOTES, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS, SEMINARISTAS Y MOVIMIENTOS ECLESIALES HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI Catedral greco-melquita de San Jorge &#8211; Amm&aacute;n S&aacute;bado 9 de mayo de 2009 &nbsp; Queridos hermanos y hermanas: Para m&iacute; es una &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/9-de-mayo-de-2009-peregrinacion-a-tierra-santa-rezo-de-las-visperas-con-los-sacerdotes-religiosos-religiosas-seminaristas-y-movimientos-eclesiales-en-la-catedral-greco-melquita-de-san-jorge-amm\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab9 de mayo de 2009: Peregrinaci\u00f3n a Tierra Santa &#8211; Rezo de las V\u00edsperas con los sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y movimientos eclesiales en la catedral greco-melquita de San Jorge, Amm\u00e1n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40916","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40916","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40916"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40916\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40916"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40916"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40916"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}