{"id":40933,"date":"2016-10-06T15:11:51","date_gmt":"2016-10-06T20:11:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/13-de-enero-de-2009-funeral-del-cardenal-pio-laghi\/"},"modified":"2016-10-06T15:11:51","modified_gmt":"2016-10-06T20:11:51","slug":"13-de-enero-de-2009-funeral-del-cardenal-pio-laghi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/13-de-enero-de-2009-funeral-del-cardenal-pio-laghi\/","title":{"rendered":"13 de enero de 2009: Funeral del Cardenal Pio Laghi"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">FUNERAL DEL CARDENAL PIO LAGHI<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b><i><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p> <i>Altar de la C&aacute;tedra de la bas&iacute;lica de San Pedro<br \/> Martes 13 de enero de 2009<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"><i>Se&ntilde;ores cardenales; <br \/> venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio; <br \/> queridos hermanos y hermanas: <\/i> <\/p>\n<p align=\"left\">Recogidos en oraci&oacute;n en torno al altar del Se&ntilde;or para la celebraci&oacute;n eucar&iacute;stica, a la luz de la fe damos el &uacute;ltimo saludo terreno al querido cardenal Pio Laghi, a quien el Se&ntilde;or ha llamado junto a s&iacute;, al final de d&iacute;as marcados por una grave enfermedad. En su testamento espiritual, redactado el 14 de noviembre del a&ntilde;o pasado, hab&iacute;a escrito: &quot;Ofrezco mi vida de nuevo a Dios por la Iglesia, por el Santo Padre y por la santificaci&oacute;n de mis hermanos en el sacerdocio. Acepto desde ahora la muerte que la divina Providencia me ha reservado: s&oacute;lo pido que los d&iacute;as de mi sufrimiento, a ser posible, sean breves, sobre todo para no causar demasiadas molestias a quienes me tengan que asistir&quot;. Y el Se&ntilde;or, a cuyo servicio se dedic&oacute; totalmente, ahora le ha abierto sus brazos de Padre bueno y misericordioso. A la luz de esta esperanza, dirijo mi profundo p&eacute;same a cuantos lloran su dolorosa partida: a los familiares, a los amigos y a los que han apreciado sus cualidades humanas y sacerdotales. Me uno especialmente a vuestra oraci&oacute;n, queridos hermanos y hermanas que hab&eacute;is participado en el rito de exequias presidido por el se&ntilde;or cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio cardenalicio. <\/p>\n<p align=\"left\">En el evangelio proclamado durante esta celebraci&oacute;n se ha escuchado una vez m&aacute;s el mensaje de las Bienaventuranzas. Lo mismo que un d&iacute;a en aquel monte de Galilea, tambi&eacute;n hoy el Se&ntilde;or Jes&uacute;s sigue adoctrinando a sus disc&iacute;pulos con estas ense&ntilde;anzas siempre v&aacute;lidas, que constituyen como la <i>Magna charta <\/i>de una vida cristiana aut&eacute;ntica. &iexcl;Ciertamente cu&aacute;ntas veces el querido cardenal Pio Laghi se detuvo a meditar en estas palabras evang&eacute;licas y cu&aacute;ntas veces las explic&oacute; a los fieles! Con su fuerte carga escatol&oacute;gica sostienen nuestra esperanza en el reino de los cielos, prometido a cuantos se esfuerzan por seguir fielmente el camino del Maestro, asumiendo sus ense&ntilde;anzas. Dios nos ha creado para &eacute;l y en &eacute;l hallamos la felicidad. Conform&aacute;ndonos a su Palabra, nos es posible transformar en fuente de paz y en manantial de gozo incluso las pruebas y sufrimientos que inevitablemente forman parte de nuestra peregrinaci&oacute;n terrena. Pidamos al Se&ntilde;or que a este hermano nuestro le haga participe de la bienaventuranza eterna, cuyas primicias pudo pregustar ya aqu&iacute; en la tierra en la comuni&oacute;n eclesial, y en la construcci&oacute;n de v&iacute;nculos de paz y concordia entre los pueblos y las naciones, a las que fue enviado como representante pontificio. <\/p>\n<p align=\"left\">Podemos decir que toda la misi&oacute;n sacerdotal del cardenal Pio Laghi se consum&oacute; al servicio directo de la Santa Sede; y se inspir&oacute; siempre en las palabras que san Pedro dirigi&oacute; a Jes&uacute;s, con ocasi&oacute;n de la pesca milagrosa: &quot;Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, en tu palabra echar&eacute; las redes.<i> In verbo tuo laxabo rete<\/i>&quot; (<i>Lc <\/i>5, 5). Escogi&oacute; estas palabras como lema de su ministerio de obispo \u2014como explic&oacute; posteriormente\u2014 porque cuando el 22 de junio de 1969 recibi&oacute; la ordenaci&oacute;n episcopal, precisamente la liturgia de aquel domingo preve&iacute;a el relato evang&eacute;lico de la pesca milagrosa. Su escudo representaba, entre otras cosas, un lago sobre el que se extiende el cielo y se ve un brazo con una red. Era el escudo de su familia, en la que recibi&oacute; una s&oacute;lida formaci&oacute;n humana y cristiana, y que en su testamento espiritual defini&oacute; &quot;cristiana, cat&oacute;lica, trabajadora y honrada&quot;. En ella cultiv&oacute; el germen de la vocaci&oacute;n sacerdotal. Despu&eacute;s de los estudios primarios y secundarios en Faenza, en el instituto salesiano de la ciudad, entr&oacute; en el seminario diocesano para realizar los estudios filos&oacute;ficos, que prosigui&oacute; luego, para los cursos de teolog&iacute;a, en Roma, como alumno del Pontificio seminario mayor, hasta ser ordenado sacerdote el 20 de abril de 1946. <\/p>\n<p align=\"left\">Luego fue llamado al servicio de la Santa Sede y, en marzo de 1952, despu&eacute;s de haber conseguido los doctorados en teolog&iacute;a y en derecho can&oacute;nico en la Pontificia Universidad Lateranense, comenz&oacute; su largo itinerario diplom&aacute;tico y pastoral en las nunciaturas de diversas naciones: de Nicaragua a Washington en Estados Unidos, Delhi en India, volviendo luego durante cinco a&ntilde;os a la Secretar&iacute;a de Estado. Despu&eacute;s de haberlo elegido arzobispo titular de Mauriana en mayo de 1969, el Papa lo design&oacute; delegado suyo en Jerusal&eacute;n y en Palestina con el encargo tambi&eacute;n de pro-nuncio en Chipre y visitador apost&oacute;lico para Grecia. En abril de 1974 pas&oacute; a ser nuncio apost&oacute;lico en Argentina, donde permaneci&oacute; hasta diciembre de 1980 cuando fue llamado a asumir la misi&oacute;n de delegado apost&oacute;lico en Estados Unidos. Fue precisamente durante estos a&ntilde;os cuando se establecieron relaciones oficiales entre la Santa Sede y el Gobierno de Washington. <\/p>\n<p align=\"left\">La larga experiencia y conocimiento de la Iglesia impuls&oacute; a mi amado predecesor Juan Pablo II a elegirlo como prefecto de la Congregaci&oacute;n para la educaci&oacute;n cat&oacute;lica y a crearlo cardenal en el Consistorio del 28 de junio de 1991, asign&aacute;ndole tambi&eacute;n desde mayo de 1993, la alta funci&oacute;n de patrono de la Soberana Orden de Malta. Es as&iacute; mismo un deber de gratitud recordar las misiones especiales que le fueron encomendadas a este llorado purpurado: en mayo de 2001 ante Israel y ante la Autoridad Palestina, para entregar un mensaje pontificio aut&oacute;grafo a fin de animar a las partes a un alto el fuego inmediato y a reanudar el di&aacute;logo; dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, el 1 de marzo de 2003, fue encargado de ir como enviado especial a Washington para llevar al presidente de Estados Unidos un mensaje pontificio y para ilustrar la postura de la Santa Sede y sus iniciativas emprendidas para contribuir al desarme y a la paz en Oriente Pr&oacute;ximo. Misiones delicadas que &eacute;l trat&oacute; de cumplir, como siempre, con entrega fiel a Cristo y a su Iglesia. En su testamento espiritual escribi&oacute;: &quot;He tratado de amar a Cristo y servirlo toda mi vida, si bien a menudo mi fragilidad humana me ha impedido manifestarle siempre de modo edificante, como habr&iacute;a querido, mi amor, fidelidad y total entrega a su voluntad&quot;. <\/p>\n<p align=\"left\">Demos gracias a Dios por el don de este hermano y amigo nuestro, y por todo el bien que &eacute;l, con la ayuda de la gracia divina, realiz&oacute; en los diferentes &aacute;mbitos en los que estuvo llamado a desarrollar su valiosa actividad pastoral y diplom&aacute;tica. Una menci&oacute;n especial merece el celo que puso en la promoci&oacute;n de las vocaciones y en la formaci&oacute;n de los sacerdotes. Confiamos que ahora pueda contemplar cara a cara a aquel Jes&uacute;s que tanto trat&oacute; de amar y servir en los hermanos (cf. <i>1 Jn <\/i>3, 2). En el momento en que nos despedimos de &eacute;l, nuestro coraz&oacute;n se anima con la firme esperanza de que, como nos ha recordado la liturgia de hoy, &quot;queda llena de inmortalidad&quot; (cf. <i>Sb <\/i>3, 4), la esperanza que ilumin&oacute; la vida sacerdotal y apost&oacute;lica del cardenal Pio Laghi y que ahora halla la realizaci&oacute;n plena y definitiva en la llamada divina a participar en el convite del cielo. Al concluir su testamento espiritual, manifiesta este deseo: &quot;Conf&iacute;o exhalar mi &uacute;ltimo suspiro con el dulce nombre de Mar&iacute;a en los labios y el adorable nombre de Jes&uacute;s, su divino Hijo&quot;. Lo acompa&ntilde;amos con afecto fraterno en el paso del tiempo a la eternidad, uni&eacute;ndonos a &eacute;l en una oraci&oacute;n que le gustaba repetir especialmente: &quot;<i>Jesu, filii Dei et Mariae, miserere mei: Mater mea, Fiducia mea, ora pro me in hora mortis meae. Amen&quot;. <\/i><\/p>\n<p align=\"left\">\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2009 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FUNERAL DEL CARDENAL PIO LAGHI HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI Altar de la C&aacute;tedra de la bas&iacute;lica de San Pedro Martes 13 de enero de 2009 &nbsp; Se&ntilde;ores cardenales; venerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio; queridos hermanos y hermanas: Recogidos en oraci&oacute;n en torno al altar del Se&ntilde;or para la celebraci&oacute;n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/13-de-enero-de-2009-funeral-del-cardenal-pio-laghi\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab13 de enero de 2009: Funeral del Cardenal Pio Laghi\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40933","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40933","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40933"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40933\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40933"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40933"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40933"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}