{"id":40961,"date":"2016-10-06T15:14:54","date_gmt":"2016-10-06T20:14:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/24-de-junio-de-2010-celebracion-de-la-hora-media-y-encuentro-con-las-monjas-de-clausura-en-el-monasterio-dominico-de-santa-maria-del-rosario\/"},"modified":"2016-10-06T15:14:54","modified_gmt":"2016-10-06T20:14:54","slug":"24-de-junio-de-2010-celebracion-de-la-hora-media-y-encuentro-con-las-monjas-de-clausura-en-el-monasterio-dominico-de-santa-maria-del-rosario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/24-de-junio-de-2010-celebracion-de-la-hora-media-y-encuentro-con-las-monjas-de-clausura-en-el-monasterio-dominico-de-santa-maria-del-rosario\/","title":{"rendered":"24 de junio de 2010: Celebraci\u00f3n de la Hora Media y encuentro con las monjas de clausura en el Monasterio Dominico de Santa Mar\u00eda del Rosario"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">CELEBRACI&Oacute;N DE LA HORA SEXTA <br \/> Y ENCUENTRO CON LAS MONJAS DE CLAUSURAS<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI <br \/> <\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><i><br \/> Monasterio dominico Santa Mar&iacute;a del Rosario <br \/> J<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\">ueves 24 de junio de 2010 <\/font> <\/i><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> <i>Queridas hermanas:<\/i><\/p>\n<p align=\"left\"> Os dirijo a cada una las palabras del <i>Salmo 124<\/i>, que acabamos de rezar: &laquo;Se&ntilde;or, concede bienes a los buenos y a los rectos de coraz&oacute;n&raquo; (v. 4). Ante todo, os saludo con este deseo: que el Se&ntilde;or est&eacute; con vosotras. En particular, saludo a vuestra madre priora, y le agradezco de coraz&oacute;n las amables palabras que me ha dirigido en nombre de la comunidad. Con gran alegr&iacute;a acept&eacute; la invitaci&oacute;n a visitar este monasterio, para poder rezar junto con vosotras al pie de la imagen de la Virgen <i>acheropita<\/i> de san Sixto, en otro tiempo protectora de los monasterios romanos de Santa Mar&iacute;a in Tempulo y de San Sixto.<\/p>\n<p align=\"left\"> Hemos rezado juntos la Hora media, una peque&ntilde;a parte de la oraci&oacute;n lit&uacute;rgica que, como monjas de clausura, marca los ritmos de vuestras jornadas y os hace int&eacute;rpretes de la Iglesia-Esposa, que se une de modo especial a su Se&ntilde;or. Por esta oraci&oacute;n coral, que encuentra su culmen en la participaci&oacute;n diaria en el sacrificio eucar&iacute;stico, vuestra consagraci&oacute;n al Se&ntilde;or en el silencio y en el ocultamiento se hace fecunda y rica en frutos, no s&oacute;lo en relaci&oacute;n al camino de santificaci&oacute;n y de purificaci&oacute;n personal, sino tambi&eacute;n respecto al apostolado de intercesi&oacute;n que llev&aacute;is a cabo en favor de toda la Iglesia, a fin de que comparezca pura y santa ante el Se&ntilde;or. Vosotras, que conoc&eacute;is bien la eficacia de la oraci&oacute;n, experiment&aacute;is cada d&iacute;a cu&aacute;ntas gracias de santificaci&oacute;n puede obtener para la Iglesia.<\/p>\n<p align=\"left\"> Queridas hermanas, la comunidad que form&aacute;is es un lugar donde pod&eacute;is vivir en el Se&ntilde;or; es para vosotras la nueva Jerusal&eacute;n, a la que suben las tribus del Se&ntilde;or a celebrar el nombre del Se&ntilde;or (cf. <i>Sal<\/i> 121, 4). Estad agradecidas a la divina Providencia por el don sublime y gratuito de la vocaci&oacute;n mon&aacute;stica, a la que el Se&ntilde;or os ha llamado sin ning&uacute;n m&eacute;rito vuestro. Con Isa&iacute;as, pod&eacute;is afirmar: el Se&ntilde;or &laquo;me plasm&oacute; desde el seno materno para siervo suyo&raquo; (<i>Is<\/i> 49, 5). Antes de que nacierais, el Se&ntilde;or hab&iacute;a reservado para s&iacute; vuestro coraz&oacute;n, a fin de colmarlo de su amor. Mediante el sacramento del Bautismo hab&eacute;is recibido la gracia divina e, inmersas en su muerte y resurrecci&oacute;n, hab&eacute;is sido consagradas a Jes&uacute;s, para pertenecerle exclusivamente a &eacute;l. La forma de vida contemplativa, que de las manos de santo Domingo hab&eacute;is recibido en las modalidades de la clausura, os sit&uacute;a, como miembros vivos y vitales, en el coraz&oacute;n del Cuerpo m&iacute;stico del Se&ntilde;or, que es la Iglesia; y al igual que el coraz&oacute;n hace circular la sangre y mantiene en vida a todo el cuerpo, as&iacute; vuestra existencia escondida con Cristo, tejida de trabajo y oraci&oacute;n, contribuye a sostener a la Iglesia, instrumento de salvaci&oacute;n para todo hombre que el Se&ntilde;or redimi&oacute; con su sangre. <\/p>\n<p align=\"left\"> En esta fuente inagotable beb&eacute;is con la oraci&oacute;n, presentando ante el Alt&iacute;simo las necesidades espirituales y materiales de muchos hermanos que pasan por dificultades, la vida perdida de cuantos se han alejado del Se&ntilde;or. &iquest;C&oacute;mo no sentir compasi&oacute;n por aquellos que parecen vagar sin meta? &iquest;C&oacute;mo no desear que en su vida acontezca el encuentro con Jes&uacute;s, el &uacute;nico que da sentido a la existencia? El santo deseo de que el reino de Dios se instaure en el coraz&oacute;n de todo hombre, se identifica con la oraci&oacute;n misma, como nos ense&ntilde;a san Agust&iacute;n: <i>&laquo;Ipsum desiderium tuum, oratio tua est; et si continuum desiderium, continua oratio&raquo;<\/i>: &laquo;Tu deseo es tu oraci&oacute;n; y si es deseo permanente, continuo, tambi&eacute;n es oraci&oacute;n continua&raquo; (<i>Ep.<\/i> 130, 18-20); por esto, como fuego que arde y nunca se apaga, el coraz&oacute;n se mantiene despierto, no deja nunca de desear y eleva continuamente himnos de alabanza a Dios. <\/p>\n<p align=\"left\"> Por tanto, queridas hermanas, reconoced que en todo lo que hac&eacute;is, m&aacute;s all&aacute; de los momentos puntuales de oraci&oacute;n, vuestro coraz&oacute;n sigue siendo impulsado por el deseo de amar a Dios. Con el obispo de Hipona, reconoced que el Se&ntilde;or es quien ha puesto en vuestro coraz&oacute;n su amor, deseo que dilata el coraz&oacute;n, hasta hacerlo capaz de acoger a Dios mismo (cf. <i>Comentario al Evangelio de san Juan,<\/i> tr. 40, 10). Este es el horizonte del peregrinar terreno. Esta es vuestra meta. Para esto hab&eacute;is elegido vivir en el ocultamiento y renunciando a los bienes terrenos: para desear, por encima de todas las cosas, el bien que no tiene igual, la perla preciosa que, para llegar a poseerla, merece la pena renunciar a cualquier otro bien.<\/p>\n<p align=\"left\"> Que cada d&iacute;a pronunci&eacute;is vuestro &laquo;s&iacute;&raquo; a los designios de Dios, con la misma humildad con la cual la Virgen sant&iacute;sima dijo su &laquo;s&iacute;&raquo;. Ella, que en el silencio acogi&oacute; la Palabra de Dios, os gu&iacute;e en vuestra cotidiana consagraci&oacute;n virginal, para que en el ocultamiento experiment&eacute;is la profunda intimidad que ella vivi&oacute; con Jes&uacute;s. Invocando su intercesi&oacute;n maternal, junto a la de santo Domingo, de santa Catalina de Siena y de todos los santos y santas de la Orden dominicana, os imparto a todas una bendici&oacute;n apost&oacute;lica especial, que extiendo de buen grado a las personas que se encomiendan a vuestras oraciones.<\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2010 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CELEBRACI&Oacute;N DE LA HORA SEXTA Y ENCUENTRO CON LAS MONJAS DE CLAUSURAS HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI Monasterio dominico Santa Mar&iacute;a del Rosario Jueves 24 de junio de 2010 &nbsp; Queridas hermanas: Os dirijo a cada una las palabras del Salmo 124, que acabamos de rezar: &laquo;Se&ntilde;or, concede bienes a los buenos y a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/24-de-junio-de-2010-celebracion-de-la-hora-media-y-encuentro-con-las-monjas-de-clausura-en-el-monasterio-dominico-de-santa-maria-del-rosario\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab24 de junio de 2010: Celebraci\u00f3n de la Hora Media y encuentro con las monjas de clausura en el Monasterio Dominico de Santa Mar\u00eda del Rosario\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40961","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40961","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40961"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40961\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40961"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40961"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40961"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}