{"id":40968,"date":"2016-10-06T15:15:04","date_gmt":"2016-10-06T20:15:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-mayo-de-2010-viaje-apostolico-a-portugal-en-el-10-aniversario-de-la-beatificacion-de-jacinta-y-francisco-los-pastorcillos-de-fatima-santa-misa-en-la-avenida-dos-aliados-oporto\/"},"modified":"2016-10-06T15:15:04","modified_gmt":"2016-10-06T20:15:04","slug":"14-de-mayo-de-2010-viaje-apostolico-a-portugal-en-el-10-aniversario-de-la-beatificacion-de-jacinta-y-francisco-los-pastorcillos-de-fatima-santa-misa-en-la-avenida-dos-aliados-oporto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-mayo-de-2010-viaje-apostolico-a-portugal-en-el-10-aniversario-de-la-beatificacion-de-jacinta-y-francisco-los-pastorcillos-de-fatima-santa-misa-en-la-avenida-dos-aliados-oporto\/","title":{"rendered":"14 de mayo de 2010: Viaje Apost\u00f3lico a Portugal en el 10\u00b0 aniversario de la beatificaci\u00f3n de Jacinta y Francisco, los pastorcillos de F\u00e1tima &#8211; Santa Misa en la Avenida dos Aliados (Oporto)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\"> <a href=\"\/content\/benedict-xvi\/es\/travels\/2010\/index_portogallo.html\">VIAJE APOST&Oacute;LICO A PORTUGAL <br \/> EN EL 10&deg; ANIVERSARIO DE LA BEATIFICACI&Oacute;N <br \/> DE JACINTA Y FRANCISCO, PASTORCILLOS DE F&Aacute;TIMA<br \/> (11-14 DE MAYO DE 2010)<\/a><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>SANTA MISA<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\"> HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\">Avenida de los Aliados, Oporto<br \/> Viernes 14 de mayo de 2010 <\/font> <\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> <b> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" color=\"#663300\">(<a href=\"#\" onclick=\"window.open('http:\/\/vod.vatican.va\/messa14052010.mov','','height=260,width=320,left=200,top=200,resizable=0,scrollbars=0,toolbar=0,status=0');\"><font color=\"#663300\">V&iacute;deo<\/font><\/a>)<\/font><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> <i>Queridos hermanos y hermanas:<\/i><\/p>\n<p>\u201cEn el libro de los Salmos est&aacute; escrito: [\u2026] &laquo;que su cargo lo ocupe otro&raquo;. Hace falta, por tanto, que uno se asocie a nosotros como testigo de la resurrecci&oacute;n\u201d (<i>Hch<\/i> 1, 20-22). As&iacute; habl&oacute; Pedro, leyendo e interpretando la palabra de Dios en medio de sus hermanos, reunidos en el Cen&aacute;culo despu&eacute;s de la Ascensi&oacute;n de Jes&uacute;s a los cielos. El elegido fue Mat&iacute;as, que hab&iacute;a sido testigo de la vida p&uacute;blica de Jes&uacute;s y de su triunfo sobre la muerte, permaneciendo fiel hasta el final, a pesar del abandono de muchos. La \u201cdesproporci&oacute;n\u201d de fuerzas en acci&oacute;n, que hoy nos asusta, impresionaba ya hace dos mil a&ntilde;os a los que ve&iacute;an y escuchaban a Jes&uacute;s. Desde las orillas del lago de Galilea hasta las plazas de Jerusal&eacute;n, Jes&uacute;s se encontraba pr&aacute;cticamente solo o casi solo en los momentos decisivos; eso s&iacute;, en uni&oacute;n con el Padre, guiado por la fuerza del Esp&iacute;ritu. Y con todo, el mismo amor que un d&iacute;a cre&oacute; el mundo hizo que surgiese la novedad del Reino como una peque&ntilde;a semilla que brota en la tierra, como un destello de luz que irrumpe en las tinieblas, como aurora de un d&iacute;a sin ocaso: es Cristo resucitado. Y se apareci&oacute; a sus amigos mostr&aacute;ndoles la necesidad de la cruz para llegar a la resurrecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Aquel d&iacute;a Pedro buscaba un testigo de todas estas cosas. De los dos que presentaron, y el cielo design&oacute; a Mat&iacute;as, y \u201clo asociaron a los once ap&oacute;stoles\u201d (<i>Hch<\/i> 1, 26). Hoy celebramos su gloriosa memoria en esta \u201cCiudad invicta\u201d, que se ha vestido de fiesta para acoger al Sucesor de Pedro. Doy gracias a Dios por haberme tra&iacute;do hasta vosotros, y encontraros en torno al altar. Os saludo cordialmente, hermanos y amigos de la ciudad y di&oacute;cesis de Porto, as&iacute; como a los que hab&eacute;is venido de la provincia eclesi&aacute;stica del norte de Portugal y tambi&eacute;n de la vecina Espa&ntilde;a, y a cuantos se encuentran en comuni&oacute;n f&iacute;sica o espiritual con nuestra asamblea lit&uacute;rgica. Saludo al Obispo de Porto, Mons. Manuel Clemente, que deseaba con mucha solicitud mi visita, y me ha recibido con gran afecto, haci&eacute;ndose int&eacute;rprete de vuestros sentimientos al comienzo de esta Eucarist&iacute;a. Saludo a sus predecesores y a los dem&aacute;s hermanos en el Episcopado, a los sacerdotes, los consagrados y las consagradas, y a los fieles laicos, especialmente a todos aquellos que est&aacute;n comprometidos activamente en la Misi&oacute;n diocesana y, m&aacute;s en concreto, en la preparaci&oacute;n de mi visita. S&eacute; que han podido contar con la colaboraci&oacute;n efectiva del Alcalde de Porto y de otras autoridades p&uacute;blicas, muchas de las cuales me honran hoy con su presencia; aprovecho este momento para saludarles y asegurarles, a ellos y a cuantos representan y sirven, los mejores &eacute;xitos para el bien de todos.<\/p>\n<p>\u201cHace falta, por tanto, que uno se asocie a nosotros como testigo de la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s\u201d, dec&iacute;a Pedro. Y su Sucesor actual repite a cada uno de vosotros: Hermanos y hermanas m&iacute;os, hace falta que os asoci&eacute;is a m&iacute; como testigos de la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s. En efecto, si vosotros no sois sus testigos en vuestros ambientes, &iquest;qui&eacute;n lo har&aacute; por vosotros? El cristiano es, en la Iglesia y con la Iglesia, un misionero de Cristo enviado al mundo. &Eacute;sta es la misi&oacute;n apremiante de toda comunidad eclesial: recibir de Dios a Cristo resucitado y ofrecerlo al mundo, para que todas las situaciones de desfallecimiento y muerte se transformen, por el Esp&iacute;ritu, en ocasiones de crecimiento y vida. Para eso debemos escuchar m&aacute;s atentamente la Palabra&nbsp;de Cristo y saborear asiduamente el Pan de su presencia en las celebraciones eucar&iacute;sticas. Esto nos convertir&aacute; en testigos y, a&uacute;n m&aacute;s, en portadores de Jes&uacute;s resucitado en el mundo, haci&eacute;ndolo presente en los diversos &aacute;mbitos de la sociedad y a cuantos viven y trabajan en ellos, difundiendo esa vida \u201cabundante\u201d (cf. <i>Jn<\/i> 10, 10) que ha ganado con su cruz y resurrecci&oacute;n y que sacia las m&aacute;s leg&iacute;timas aspiraciones del coraz&oacute;n humano.<\/p>\n<p>Sin imponer nada, proponiendo siempre, como Pedro nos recomienda en una de sus cartas: \u201cGlorificad en vuestros corazones a Cristo Se&ntilde;or y estad siempre prontos para dar raz&oacute;n de vuestra esperanza a todo el que os la pidiere\u201d (<i>1 P<\/i> 3, 15). Y todos, al final, nos la piden, incluso los que parece que no lo hacen. Por experiencia personal y com&uacute;n, sabemos bien que es a Jes&uacute;s a quien todos esperan. De hecho, los anhelos m&aacute;s profundos del mundo y las grandes certezas del Evangelio se unen en la inexcusable misi&oacute;n que nos compete, puesto que \u201csin Dios el hombre no sabe ad&oacute;nde ir ni tampoco logra entender qui&eacute;n es. Ante los grandes problemas del desarrollo de los pueblos, que nos impulsan casi al desasosiego y al abatimiento, viene en nuestro auxilio la palabra de Jesucristo, que nos hace saber: \u2018Sin m&iacute; no pod&eacute;is hacer nada\u2019 (<i>Jn<\/i> 15, 5). Y nos anima: \u2018Yo estoy con vosotros todos los d&iacute;as, hasta el final del mundo\u2019 (<i>Mt<\/i> 28, 20)\u201d (Enc. <i> <a href=\"\/content\/benedict-xvi\/es\/encyclicals\/documents\/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html#78\">Caritas in veritate<\/a>,<\/i> 78).<\/p>\n<p>Aunque esta certeza nos conforte y nos d&eacute; paz, no nos exime de salir al encuentro de los dem&aacute;s. Debemos vencer la tentaci&oacute;n de limitarnos a lo que ya tenemos, o creemos tener, como propio y seguro: ser&iacute;a una muerte anunciada, por lo que se refiere a la presencia de la Iglesia en el mundo, que por otra parte, no puede dejar de ser misionera por el dinamismo difusivo del Esp&iacute;ritu. Desde sus or&iacute;genes, el pueblo cristiano ha percibido claramente la importancia de comunicar la Buena Noticia de Jes&uacute;s a cuantos todav&iacute;a no lo conocen. En estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, ha cambiado el panorama antropol&oacute;gico, cultural, social y religioso de la humanidad; hoy la Iglesia&nbsp;est&aacute; llamada a afrontar nuevos retos y est&aacute; preparada para dialogar con culturas y religiones diversas, intentando construir, con todos los hombres de buena voluntad, la convivencia pac&iacute;fica de los pueblos. El campo de la misi&oacute;n <i> ad gentes<\/i> se presenta hoy notablemente dilatado y no definible solamente en base a consideraciones geogr&aacute;ficas; efectivamente, nos esperan no solamente los pueblos no cristianos y las tierras lejanas, sino tambi&eacute;n los &aacute;mbitos socio-culturales y sobre todo los corazones que son los verdaderos destinatarios de la acci&oacute;n misionera del Pueblo de Dios.<\/p>\n<p>Se trata de un mandamiento, cuyo fiel cumplimiento \u201cdebe caminar, por moci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo, por el mismo camino que Cristo sigui&oacute;, es decir, por el camino de la pobreza, de la obediencia, del servicio, y de la inmolaci&oacute;n de s&iacute; mismo hasta la muerte, de la que sali&oacute; victorioso por su resurrecci&oacute;n\u201d (Decr. <i> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_ad-gentes_sp.html\">Ad gentes<\/a>,<\/i> 5). S&iacute;, estamos llamados a servir a la humanidad de nuestro tiempo, confiando &uacute;nicamente en Jes&uacute;s, dej&aacute;ndonos iluminar por su Palabra: \u201cNo sois vosotros los que me hab&eacute;is elegido, soy yo quien os he elegido, y os he destinado para que vay&aacute;is y deis fruto, y vuestro fruto dure\u201d (<i>Jn<\/i> 15, 16). &iexcl;Cu&aacute;nto tiempo perdido, cu&aacute;nto trabajo postergado, por inadvertencia en este punto! En cuanto al origen y la eficacia de la misi&oacute;n, todo se define a partir de Cristo: la misi&oacute;n la recibimos siempre de Cristo, que nos ha dado a conocer lo que ha o&iacute;do a su Padre, y el Esp&iacute;ritu Santo nos capacita en la Iglesia&nbsp;para ella. Como la misma Iglesia, que es obra de Cristo y de su Esp&iacute;ritu, se trata de renovar la faz de la tierra partiendo de Dios, siempre y s&oacute;lo de Dios.<\/p>\n<p>Queridos hermanos y amigos de Porto, levantad los ojos a Aquella que hab&eacute;is elegido como patrona de la ciudad, Nuestra Se<font face=\"Times New Roman\">&ntilde;ora de Vandoma<\/font>.&nbsp;El &Aacute;ngel de la anunciaci&oacute;n salud&oacute; a Mar&iacute;a como \u201cllena de gracia\u201d, significando con esta expresi&oacute;n que su coraz&oacute;n y su vida estaban totalmente abiertos a Dios y, por eso, completamente desbordados por su gracia. Que Ella os ayude a hacer de vosotros mismos un \u201cs&iacute;\u201d libre y pleno a la gracia de Dios, para que pod&aacute;is ser renovados y renovar la humanidad a trav&eacute;s de la luz y la alegr&iacute;a del Esp&iacute;ritu Santo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2010 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A PORTUGAL EN EL 10&deg; ANIVERSARIO DE LA BEATIFICACI&Oacute;N DE JACINTA Y FRANCISCO, PASTORCILLOS DE F&Aacute;TIMA (11-14 DE MAYO DE 2010) SANTA MISA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI Avenida de los Aliados, Oporto Viernes 14 de mayo de 2010 (V&iacute;deo) &nbsp; Queridos hermanos y hermanas: \u201cEn el libro de los Salmos est&aacute; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/14-de-mayo-de-2010-viaje-apostolico-a-portugal-en-el-10-aniversario-de-la-beatificacion-de-jacinta-y-francisco-los-pastorcillos-de-fatima-santa-misa-en-la-avenida-dos-aliados-oporto\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab14 de mayo de 2010: Viaje Apost\u00f3lico a Portugal en el 10\u00b0 aniversario de la beatificaci\u00f3n de Jacinta y Francisco, los pastorcillos de F\u00e1tima &#8211; Santa Misa en la Avenida dos Aliados (Oporto)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-40968","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40968","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40968"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40968\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40968"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40968"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40968"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}