{"id":41020,"date":"2016-10-06T15:17:43","date_gmt":"2016-10-06T20:17:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/20-de-marzo-de-2011-santa-misa-y-rito-de-dedicacion-de-la-nueva-parroquia-romana-de-san-corbiniano-en-el-infernetto\/"},"modified":"2016-10-06T15:17:43","modified_gmt":"2016-10-06T20:17:43","slug":"20-de-marzo-de-2011-santa-misa-y-rito-de-dedicacion-de-la-nueva-parroquia-romana-de-san-corbiniano-en-el-infernetto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/20-de-marzo-de-2011-santa-misa-y-rito-de-dedicacion-de-la-nueva-parroquia-romana-de-san-corbiniano-en-el-infernetto\/","title":{"rendered":"20 de marzo de 2011: Santa Misa y Rito de dedicaci\u00f3n de la nueva parroquia romana de San Corbiniano, en el Infernetto"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\" class=\"style1\"> <font color=\"#663300\">SANTA MISA Y RITO DE DEDICACI&Oacute;N <br \/> DE LA NUEVA PARROQUIA ROMANA DE SAN CORBINIANO<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>HOMIL&Iacute;A<\/i><\/b><\/font><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\"> DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Domingo 20 de marzo de 2011<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"3\" face=\"Times New Roman\"> <b>(<a href=\"#\" onclick=\"window.open('http:\/\/vod.vatican.va\/visitasancorbiniano20032011.mov','','height=260,width=320,left=200,top=200,resizable=0,scrollbars=0,toolbar=0,status=0');\">V&iacute;deo<\/a>)<\/b><\/font><br \/> <i> <b> <font color=\"#663300\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/photogallery\/2011\/20110320\/index.html\">Galer&iacute;a fotogr&aacute;fica<\/a><\/font><\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Queridos hermanos y hermanas:<\/i><\/p>\n<p>Me alegra mucho estar entre vosotros para celebrar un acontecimiento tan significativo como es la dedicaci&oacute;n a Dios y al servicio de la comunidad de esta iglesia en honor de san Corbiniano. La Providencia ha querido que este encuentro tenga lugar el segundo domingo de Cuaresma, que se caracteriza por el Evangelio de la Transfiguraci&oacute;n de Jes&uacute;s. Por eso, hoy se unen dos elementos, ambos muy importantes: por una parte, el misterio de la Transfiguraci&oacute;n y, por otra, el del templo, es decir, de la casa de Dios en medio de vuestras casas. Las lecturas b&iacute;blicas que hemos escuchado han sido elegidas para iluminar estos dos aspectos. <\/p>\n<p>La Transfiguraci&oacute;n. El evangelista Mateo nos ha narrado lo que aconteci&oacute; cuando Jes&uacute;s subi&oacute; a un monte alto llevando consigo a tres de sus disc&iacute;pulos: Pedro, Santiago y Juan. Mientras estaban en lo alto del monte, ellos solos, el rostro de Jes&uacute;s se volvi&oacute; resplandeciente, al igual que sus vestidos. Es lo que llamamos &laquo;Transfiguraci&oacute;n&raquo;: un misterio luminoso, confortante. &iquest;Cu&aacute;l es su significado? La Transfiguraci&oacute;n es una revelaci&oacute;n de la persona de Jes&uacute;s, de su realidad profunda. De hecho, los testigos oculares de ese acontecimiento, es decir, los tres Ap&oacute;stoles, quedaron cubiertos por una nube, tambi&eacute;n ella luminosa \u2014que en la Biblia anuncia siempre la presencia de Dios\u2014 y oyeron una voz que dec&iacute;a: &laquo;Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo&raquo; (<i>Mt<\/i> 17, 5). Con este acontecimiento los disc&iacute;pulos se preparan para el misterio pascual de Jes&uacute;s: para superar la terrible prueba de la pasi&oacute;n y tambi&eacute;n para comprender bien el hecho luminoso de la resurrecci&oacute;n. <\/p>\n<p>El relato habla tambi&eacute;n de Mois&eacute;s y El&iacute;as, que se aparecieron y conversaban con Jes&uacute;s. Efectivamente, este episodio guarda relaci&oacute;n con otras dos revelaciones divinas. Mois&eacute;s hab&iacute;a subido al monte Sina&iacute;, y all&iacute; hab&iacute;a tenido la revelaci&oacute;n de Dios. Hab&iacute;a pedido ver su gloria, pero Dios le hab&iacute;a respondido que no lo ver&iacute;a cara a cara, sino s&oacute;lo de espaldas (cf. <i>Ex<\/i> 33, 18-23). De modo an&aacute;logo, tambi&eacute;n El&iacute;as tuvo una revelaci&oacute;n de Dios en el monte: una manifestaci&oacute;n m&aacute;s &iacute;ntima, no con una tempestad, ni con un terremoto o con el fuego, sino con una brisa ligera (cf. <i>1 R <\/i>19, 11-13). A diferencia de estos dos episodios, en la Transfiguraci&oacute;n no es Jes&uacute;s quien tiene la revelaci&oacute;n de Dios, sino que es precisamente en &eacute;l en quien Dios se revela y quien revela su rostro a los Ap&oacute;stoles. As&iacute; pues, quien quiera conocer a Dios, debe contemplar el rostro de Jes&uacute;s, su rostro transfigurado: Jes&uacute;s es la perfecta revelaci&oacute;n de la santidad y de la misericordia del Padre. Adem&aacute;s, recordemos que en el monte Sina&iacute; Mois&eacute;s tuvo tambi&eacute;n la revelaci&oacute;n de la voluntad de Dios: los diez Mandamientos. E igualmente en el monte El&iacute;as recibi&oacute; de Dios la revelaci&oacute;n divina de una misi&oacute;n por realizar. Jes&uacute;s, en cambio, no recibe la revelaci&oacute;n de lo que deber&aacute; realizar: ya lo conoce. M&aacute;s bien son los Ap&oacute;stoles quienes oyen, en la nube, la voz de Dios que ordena: &laquo;Escuchadlo&raquo;. La voluntad de Dios se revela plenamente en la persona de Jes&uacute;s. Quien quiera vivir seg&uacute;n la voluntad de Dios, debe seguir a Jes&uacute;s, escucharlo, acoger sus palabras y, con la ayuda del Esp&iacute;ritu Santo, profundizarlas. Esta es la primera invitaci&oacute;n que deseo haceros, queridos amigos, con gran afecto: creced en el conocimiento y en el amor a Cristo, como individuos y como comunidad parroquial; encontradlo en la Eucarist&iacute;a, en la escucha de su Palabra, en la oraci&oacute;n, en la caridad. <\/p>\n<p>El segundo punto es la Iglesia, como edificio y, sobre todo, como comunidad. Ahora bien, antes de reflexionar sobre la dedicaci&oacute;n de vuestra iglesia, quiero deciros que hay un motivo particular que aumenta mi alegr&iacute;a de encontrarme hoy con vosotros. De hecho, san Corbiniano es el fundador de la di&oacute;cesis de Freising, en Baviera, de la que fui obispo durante cuatro a&ntilde;os. En mi escudo episcopal quise incluir un elemento &iacute;ntimamente vinculado a la historia de este santo: el oso. Un oso \u2014as&iacute; se narra\u2014 hab&iacute;a devorado el caballo de Corbiniano, quien se dirig&iacute;a a Roma. &Eacute;l se lo reproch&oacute; duramente, logr&oacute; amansarlo y le carg&oacute; sobre el lomo su equipaje, que hasta ese momento hab&iacute;a llevado el caballo. El oso transport&oacute; esa carga hasta Roma y s&oacute;lo aqu&iacute; el santo lo dej&oacute; libre de irse. <\/p>\n<p>Tal vez aqu&iacute; debo decir dos palabras sobre la vida de san Corbiniano. San Corbiniano era franc&eacute;s, sacerdote de la zona de Par&iacute;s, y hab&iacute;a fundado un monasterio en las inmediaciones de Par&iacute;s. Era muy apreciado como consejero espiritual, pero m&aacute;s bien buscaba la contemplaci&oacute;n; por eso vino a Roma para fundar aqu&iacute; un monasterio cerca de las tumbas de los ap&oacute;stoles Pedro y Pablo. Con todo, el Papa Gregorio II \u2014estamos alrededor del a&ntilde;o 720\u2014 apreciaba sus cualidades, hab&iacute;a comprendido sus cualidades, y lo orden&oacute; obispo, encarg&aacute;ndole que fuera a Baviera para anunciar el Evangelio en esa tierra. Baviera: el Papa pensaba en el pa&iacute;s situado entre el Danubio y los Alpes, que durante quinientos a&ntilde;os hab&iacute;a sido la provincia romana de la <i>Raetia<\/i>; s&oacute;lo a finales del siglo v la poblaci&oacute;n latina hab&iacute;a regresado en gran parte a Italia. All&iacute; hab&iacute;an quedado pocos, la gente sencilla; la tierra estaba poco habitada y hab&iacute;a entrado all&iacute; un pueblo nuevo, el pueblo b&aacute;varo, que hab&iacute;a encontrado una herencia cristiana porque el pa&iacute;s hab&iacute;a sido cristianizado durante la &eacute;poca romana. La gente b&aacute;vara hab&iacute;a comprendido inmediatamente que esta era la verdadera religi&oacute;n y quer&iacute;a hacerse cristiana, pero faltaba gente culta, faltaban sacerdotes para anunciar el Evangelio. As&iacute; el cristianismo hab&iacute;a permanecido muy fragmentario, incipiente. El Papa conoc&iacute;a esta situaci&oacute;n, conoc&iacute;a la sed de fe que hab&iacute;a en aquel pa&iacute;s; por eso encarg&oacute; a san Corbiniano que se dirigiera all&iacute; para anunciar el Evangelio. Y en Freising, en la ciudad del duque, en una colina, el santo cre&oacute; la catedral \u2014ya hab&iacute;a encontrado un santuario de la Virgen\u2014, y all&iacute; permaneci&oacute; durante m&aacute;s de mil a&ntilde;os la sede del obispo. S&oacute;lo despu&eacute;s del tiempo napole&oacute;nico se traslad&oacute; treinta kil&oacute;metros m&aacute;s al sur, a Munich. A&uacute;n se llama di&oacute;cesis de Munich y Freising, y la majestuosa catedral rom&aacute;nica de Freising sigue siendo el coraz&oacute;n de la di&oacute;cesis. As&iacute; vemos c&oacute;mo los santos promueven la unidad y la universalidad de la Iglesia. La universalidad: san Corbiniano une Francia, Alemania y Roma. La unidad: san Corbiniano nos dice que la Iglesia est&aacute; fundada sobre Pedro y nos garantiza tambi&eacute;n la perennidad de la Iglesia construida sobre roca, que hace mil a&ntilde;os era la misma Iglesia de hoy, porque el Se&ntilde;or es siempre el mismo. &Eacute;l es siempre la Verdad, siempre antigua y siempre nueva, actual&iacute;sima, presente, y es la clave para el futuro. <\/p>\n<p>Ahora quiero dar las gracias a quienes han contribuido a construir esta iglesia. Conozco el gran empe&ntilde;o de la di&oacute;cesis de Roma por asegurar a cada barrio complejos parroquiales adecuados. Saludo y doy las gracias al cardenal vicario, al obispo auxiliar del sector y al obispo secretario de la Obra romana para la conservaci&oacute;n de la fe y la provisi&oacute;n de nuevas iglesias. Saludo sobre todo a mis dos sucesores. Saludo al cardenal Wetter, de quien parti&oacute; la iniciativa de dedicar una iglesia parroquial a san Corbiniano y quien ha dado un gran apoyo para la realizaci&oacute;n del proyecto. Gracias, eminencia. Mil gracias. Me alegra que la iglesia se haya construido tan r&aacute;pidamente. Saludo al cardenal Marx, actual arzobispo de Munich y Freising, que contin&uacute;a con amor no s&oacute;lo a san Corbiniano sino tambi&eacute;n a su iglesia en Roma. Mil gracias tambi&eacute;n a usted. Saludo asimismo a monse&ntilde;or Clemens, de la di&oacute;cesis de Paderborn y secretario del Consejo pontificio para los laicos. Saludo de modo particular al p&aacute;rroco, don Antonio Magnotta, a la vez que le agradezco las palabras que me ha dirigido. Gracias. Y naturalmente saludo tambi&eacute;n al vicario parroquial. A trav&eacute;s de todos vosotros, aqu&iacute; presentes, deseo enviar una palabra de afectuosa cercan&iacute;a a los cerca de diez mil residentes en el territorio de la parroquia. Reunidos en torno a la Eucarist&iacute;a, percibimos m&aacute;s f&aacute;cilmente que la misi&oacute;n de cada comunidad cristiana es llevar a todos el mensaje del amor de Dios, dar a conocer a todos su rostro. Precisamente por eso es importante que la Eucarist&iacute;a sea siempre el coraz&oacute;n de la vida de los fieles, como lo es hoy para vuestra parroquia, aunque no todos sus miembros hayan podido participar en ella personalmente. <\/p>\n<p>Vivimos hoy una jornada importante, que corona los esfuerzos, los trabajos, los sacrificios realizados, y el compromiso de la gente que reside aqu&iacute; para constituirse como comunidad cristiana y madura, capaz de tener una iglesia ya consagrada definitivamente al culto de Dios. Me alegra que ya se haya alcanzado esa meta, y estoy seguro de que favorecer&aacute; las asambleas y el crecimiento de la familia de los creyentes en este territorio. La Iglesia quiere estar presente en todos los barrios donde la gente vive y trabaja, con el testimonio evang&eacute;lico de cristianos coherentes y fieles, pero tambi&eacute;n con edificios que permitan reunirse para la oraci&oacute;n y los sacramentos, para la formaci&oacute;n cristiana y para entablar relaciones de amistad y fraternidad, haciendo crecer a los ni&ntilde;os, a los j&oacute;venes, a las familias y a los ancianos en el esp&iacute;ritu de comunidad que Cristo nos ha ense&ntilde;ando y que el mundo tanto necesita. <\/p>\n<p>Como se ha realizado el edificio parroquial, as&iacute; mi visita desea animaros a realizar cada vez mejor la Iglesia de piedras vivas que sois vosotros. Lo hemos escuchado en la segunda lectura: &laquo;Vosotros sois campo de Dios, edificio de Dios&raquo;, escribe san Pablo a los Corintios (<i>1 Co<\/i> 3, 9) y a nosotros; y los exhorta a construir sobre el &uacute;nico cimiento verdadero, que es Jesucristo (3, 11). Por eso, tambi&eacute;n yo os exhorto a hacer de vuestra nueva iglesia el lugar en donde se aprende a escuchar la Palabra de Dios, la &laquo;escuela&raquo; permanente de vida cristiana de la que parte toda actividad de esta parroquia joven y comprometida. Sobre este aspecto es iluminador el texto del <i>libro de Nehem&iacute;as <\/i>que se nos ha propuesto en la primera lectura. En &eacute;l se ve bien que Israel es el pueblo convocado para escuchar la Palabra de Dios, escrita en el libro de la Ley. Los ministros leen solemnemente este libro y lo explican al pueblo, que est&aacute; de pie, alza las manos al cielo y luego se arrodilla y se postra rostro en tierra, como signo de adoraci&oacute;n. Es una verdadera liturgia, animada por la fe en Dios que habla, por el arrepentimiento de la propia infidelidad a la Ley del Se&ntilde;or, pero sobre todo por la alegr&iacute;a de que la proclamaci&oacute;n de su Palabra es signo de que &eacute;l no ha abandonado a su pueblo, que est&aacute; cerca de &eacute;l. Tambi&eacute;n vosotros, queridos hermanos y hermanas, al reuniros para escuchar la Palabra de Dios con fe y perseverancia, os convert&iacute;s, de domingo en domingo, en Iglesia de Dios, formados y modelados interiormente por su Palabra. &iexcl;Qu&eacute; gran don es este! Estad siempre agradecidos por &eacute;l. <\/p>\n<p>Vuestra comunidad es joven; est&aacute; constituida en gran parte por parejas que llevan poco tiempo casadas y que vienen a vivir al barrio; son numerosos los ni&ntilde;os y los muchachos. Conozco el empe&ntilde;o y la atenci&oacute;n que se dedican a la familia y al acompa&ntilde;amiento de los matrimonios j&oacute;venes: sabed poner en pr&aacute;ctica una pastoral familiar caracterizada por la acogida abierta y cordial de los nuevos n&uacute;cleos familiares, que favorezca el conocimiento mutuo, de forma que la comunidad parroquial sea cada vez m&aacute;s una &laquo;familia de familias&raquo;, capaz de compartir con ellas tanto las alegr&iacute;as como las inevitables dificultades de los comienzos. S&eacute; tambi&eacute;n que varios grupos de fieles se re&uacute;nen para orar, formarse en la escuela del Evangelio, participar en los sacramentos y vivir esa dimensi&oacute;n esencial para la vida cristiana que es la caridad. Pienso en quienes con la C&aacute;ritas parroquial se esfuerzan por salir al encuentro de las numerosas exigencias del territorio, respondiendo especialmente a las expectativas de los m&aacute;s pobres y necesitados. <\/p>\n<p>Me alegra lo que hac&eacute;is en la preparaci&oacute;n de los muchachos y de los j&oacute;venes para los sacramentos de la vida cristiana, y os exhorto a interesaros cada vez m&aacute;s tambi&eacute;n por sus padres, especialmente por los que tienen ni&ntilde;os peque&ntilde;os. La parroquia ha de esforzarse por proponerles tambi&eacute;n a ellos, en horarios y de modos convenientes, encuentros de oraci&oacute;n y de formaci&oacute;n, sobre todo para los padres de los ni&ntilde;os que deben recibir el Bautismo y los dem&aacute;s sacramentos de la iniciaci&oacute;n cristiana. Tambi&eacute;n prestad una atenci&oacute;n particular a las familias que atraviesan dificultades o que se encuentran en una situaci&oacute;n precaria o irregular. No las dej&eacute;is solas; m&aacute;s bien estad cerca de ellas con amor, ayud&aacute;ndolas a comprender el aut&eacute;ntico plan de Dios sobre el matrimonio y la familia. El Papa quiere dirigir en particular unas palabras de afecto y de amistad tambi&eacute;n a vosotros, queridos muchachos y j&oacute;venes que me escuch&aacute;is, y a vuestros coet&aacute;neos que viven en esta parroquia. El presente y el futuro de la comunidad eclesial y civil dependen especialmente de vosotros. La Iglesia espera mucho de vuestro entusiasmo, de vuestra capacidad de mirar hacia adelante y de vuestro deseo de radicalidad en las opciones de la vida. <\/p>\n<p>Queridos amigos de san Corbiniano, el Se&ntilde;or Jes&uacute;s, que llev&oacute; a los Ap&oacute;stoles al monte a orar y les manifest&oacute; su gloria, hoy nos ha invitado a nosotros a esta nueva iglesia: aqu&iacute; podemos escucharlo, aqu&iacute; podemos reconocer su presencia al partir el Pan eucar&iacute;stico, y de este modo llegar a ser Iglesia viva, templo del Esp&iacute;ritu Santo, signo del amor de Dios en el mundo. Volved a vuestras casas con el coraz&oacute;n lleno de gratitud y de alegr&iacute;a, porque form&aacute;is parte de este gran edificio espiritual que es la Iglesia. A la Virgen Mar&iacute;a encomendamos nuestro camino cuaresmal, as&iacute; como el de la toda la Iglesia. Que la Virgen, que sigui&oacute; a su Hijo Jes&uacute;s hasta la cruz, nos ayude a ser disc&iacute;pulos fieles de Cristo, para poder participar juntamente con ella en la alegr&iacute;a de la Pascua. Am&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2011 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA Y RITO DE DEDICACI&Oacute;N DE LA NUEVA PARROQUIA ROMANA DE SAN CORBINIANO HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI Domingo 20 de marzo de 2011 (V&iacute;deo) Galer&iacute;a fotogr&aacute;fica &nbsp; Queridos hermanos y hermanas: Me alegra mucho estar entre vosotros para celebrar un acontecimiento tan significativo como es la dedicaci&oacute;n a Dios y al servicio &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/20-de-marzo-de-2011-santa-misa-y-rito-de-dedicacion-de-la-nueva-parroquia-romana-de-san-corbiniano-en-el-infernetto\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab20 de marzo de 2011: Santa Misa y Rito de dedicaci\u00f3n de la nueva parroquia romana de San Corbiniano, en el Infernetto\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41020","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41020","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41020"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41020\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41020"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41020"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41020"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}