{"id":41023,"date":"2016-10-06T15:17:47","date_gmt":"2016-10-06T20:17:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/2-de-febrero-de-2011-fiesta-de-la-presentacion-del-senor-jornada-de-la-vida-consagrada\/"},"modified":"2016-10-06T15:17:47","modified_gmt":"2016-10-06T20:17:47","slug":"2-de-febrero-de-2011-fiesta-de-la-presentacion-del-senor-jornada-de-la-vida-consagrada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/2-de-febrero-de-2011-fiesta-de-la-presentacion-del-senor-jornada-de-la-vida-consagrada\/","title":{"rendered":"2 de febrero de 2011: Fiesta de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or &#8211; Jornada de la Vida Consagrada"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/libretti\/2011\/20110202.pdf\">CELEBRACI&Oacute;N DE LAS V&Iacute;SPERAS <br \/> DE LA FIESTA DE LA PRESENTACI&Oacute;N DEL SE&Ntilde;OR<\/a><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>HOMIL&Iacute;A<\/i><\/b><\/font><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\"> DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i> Bas&iacute;lica Vaticana<br \/> Martes 2 de febrero de 2011<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"3\" face=\"Times New Roman\"> <b>(<a href=\"#\" onclick=\"window.open('http:\/\/vod.vatican.va\/vespri02022011.mov','','height=260,width=320,left=200,top=200,resizable=0,scrollbars=0,toolbar=0,status=0');\">Video<\/a>)<br \/> <\/b><\/font> <span lang=\"es\"> <i> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\"> <b> <font color=\"#663300\" face=\"Times New Roman\" size=\"2\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/photogallery\/2011\/20110202\/index.html\">Galer&iacute;a fotogr&aacute;fica<\/a><\/font><\/b><\/font><\/i><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Queridos hermanos y hermanas:<\/i><\/p>\n<p>En la fiesta de hoy contemplamos a Jes&uacute;s nuestro Se&ntilde;or, a quien Mar&iacute;a y Jos&eacute; llevan al templo &laquo;para presentarlo al Se&ntilde;or&raquo; (<i>Lc<\/i> 2, 22). En esta escena evang&eacute;lica se revela el misterio del Hijo de la Virgen, el consagrado del Padre, que vino al mundo para cumplir fielmente su voluntad (cf. <i>Hb<\/i> 10, 5-7). Sime&oacute;n lo se&ntilde;ala como &laquo;luz para alumbrar a las naciones&raquo; (<i>Lc<\/i> 2, 32) y anuncia con palabras prof&eacute;ticas su ofrenda suprema a Dios y su victoria final (cf. <i>Lc<\/i> 2, 32-35). Es el encuentro de los dos Testamentos, Antiguo y Nuevo. Jes&uacute;s entra en el antiguo templo, &eacute;l que es el nuevo Templo de Dios: viene a visitar a su pueblo, llevando a cumplimiento la obediencia a la Ley e inaugurando los tiempos finales de la salvaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Es interesante observar de cerca esta entrada del ni&ntilde;o Jes&uacute;s en la solemnidad del templo, en medio de un gran ir y venir de numerosas personas, ocupadas en sus asuntos: los sacerdotes y los levitas con sus turnos de servicio, los numerosos devotos y peregrinos, deseosos de encontrarse con el Dios santo de Israel. Pero ninguno de ellos se entera de nada. Jes&uacute;s es un ni&ntilde;o como los dem&aacute;s, hijo primog&eacute;nito de dos padres muy sencillos. Incluso los sacerdotes son incapaces de captar los signos de la nueva y particular presencia del Mes&iacute;as y Salvador. S&oacute;lo dos ancianos, Sime&oacute;n y Ana, descubren la gran novedad. Guiados por el Esp&iacute;ritu Santo, encuentran en ese Ni&ntilde;o el cumplimiento de su larga espera y vigilancia. Ambos contemplan la luz de Dios, que viene para iluminar el mundo, y su mirada prof&eacute;tica se abre al futuro, como anuncio del Mes&iacute;as: &laquo;<i>Lumen ad revelationem gentium!<\/i>&raquo; (<i>Lc<\/i> 2, 32). En la actitud prof&eacute;tica de los dos ancianos est&aacute; toda la Antigua Alianza que expresa la alegr&iacute;a del encuentro con el Redentor. A la vista del Ni&ntilde;o, Sime&oacute;n y Ana intuyen que precisamente &eacute;l es el Esperado.<\/p>\n<p>La Presentaci&oacute;n de Jes&uacute;s en el templo constituye un icono elocuente de la entrega total de la propia vida para cuantos, hombres y mujeres, est&aacute;n llamados a reproducir en la Iglesia y en el mundo, mediante los consejos evang&eacute;licos, &laquo;los rasgos caracter&iacute;sticos de Jes&uacute;s virgen, pobre y obediente&raquo; (<i>Exhort. apost. postsinodal <a href=\"\/content\/john-paul-ii\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_jp-ii_exh_25031996_vita-consecrata.html\">Vita consecrata<\/a><\/i>, 1). Por esto, el venerable Juan Pablo II eligi&oacute; la fiesta de hoy para celebrar la Jornada anual de la vida consagrada. En este contexto, dirijo un saludo cordial y agradecido a monse&ntilde;or Jo&atilde;o Braz de Aviz, que hace poco nombr&eacute; prefecto de la Congregaci&oacute;n para los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apost&oacute;lica, as&iacute; como al secretario y a sus colaboradores. Saludo con afecto a los superiores generales presentes y a todas las personas consagradas.<\/p>\n<p>Quiero proponer tres breves pensamientos para la reflexi&oacute;n en esta fiesta.<\/p>\n<p>El primero: el icono evang&eacute;lico de la Presentaci&oacute;n de Jes&uacute;s en el templo contiene el s&iacute;mbolo fundamental de la luz; la luz que, partiendo de Cristo, se irradia sobre Mar&iacute;a y Jos&eacute;, sobre Sime&oacute;n y Ana y, a trav&eacute;s de ellos, sobre todos. Los Padres de la Iglesia relacionaron esta irradiaci&oacute;n con el camino espiritual. La vida consagrada expresa ese camino, de modo especial, como &laquo;filocalia&raquo;, amor por la belleza divina, reflejo de la bondad de Dios (cf. <i>ib<\/i>., 19). En el rostro de Cristo resplandece la luz de esa belleza. &laquo;La Iglesia contempla el rostro transfigurado de Cristo, para confirmarse en la fe y no correr el riesgo del extrav&iacute;o ante su rostro desfigurado en la cruz&#8230; Ella es la Esposa ante el Esposo, part&iacute;cipe de su misterio y envuelta por su luz. Esta luz llega a todos sus hijos\u2026 Una experiencia singular de la luz que emana del Verbo encarnado es, ciertamente, la que tienen los llamados a la vida consagrada. En efecto, la profesi&oacute;n de los consejos evang&eacute;licos los presenta como signo y profec&iacute;a para la comunidad de los hermanos y para el mundo&raquo; (<i>ib<\/i>., 15).<\/p>\n<p>En segundo lugar, el icono evang&eacute;lico manifiesta la profec&iacute;a, don del Esp&iacute;ritu Santo. Sime&oacute;n y Ana, contemplan al Ni&ntilde;o Jes&uacute;s, vislumbran su destino de muerte y de resurrecci&oacute;n para la salvaci&oacute;n de todas las naciones y anuncian este misterio como salvaci&oacute;n universal. La vida consagrada est&aacute; llamada a ese testimonio prof&eacute;tico, vinculado a su actitud tanto contemplativa como activa. En efecto, a los consagrados y las consagradas se les ha concedido manifestar la primac&iacute;a de Dios, la pasi&oacute;n por el Evangelio practicado como forma de vida y anunciado a los pobres y a los &uacute;ltimos de la tierra. &laquo;En virtud de esta primac&iacute;a no se puede anteponer nada al amor personal por Cristo y por los pobres en los que &eacute;l vive&#8230; La verdadera profec&iacute;a nace de Dios, de la amistad con &eacute;l, de la escucha atenta de su Palabra en las diversas circunstancias de la historia&raquo; (<i>ib<\/i>., 84). De este modo la vida consagrada, en su vivencia diaria por los caminos de la humanidad, manifiesta el Evangelio y el Reino ya presente y operante.<\/p>\n<p>En tercer lugar, el icono evang&eacute;lico de la Presentaci&oacute;n de Jes&uacute;s en el templo manifiesta la sabidur&iacute;a de Sime&oacute;n y Ana, la sabidur&iacute;a de una vida dedicada totalmente a la b&uacute;squeda del rostro de Dios, de sus signos, de su voluntad; una vida dedicada a la escucha y al anuncio de su Palabra. &laquo;\u201d<i>Faciem tuam, Domine, requiram<\/i>\u201d: tu rostro buscar&eacute;, Se&ntilde;or (<i>Sal<\/i> 26, 8\u2026 La vida consagrada es en el mundo y en la Iglesia signo visible de esta b&uacute;squeda del rostro del Se&ntilde;or y de los caminos que llevan hasta &eacute;l (cf. <i>Jn<\/i> 14, 8)\u2026 La persona consagrada testimonia, pues, el compromiso gozoso a la vez que laborioso, de la b&uacute;squeda asidua y sabia de la voluntad divina&raquo; (cf. Congregaci&oacute;n para los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apost&oacute;lica, Instrucci&oacute;n<i> El servicio de la autoridad y la obediencia. Faciem tuam Domine requiram<\/i> [2008], I).<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, &iexcl;escuchad asiduamente la Palabra, porque toda sabidur&iacute;a de vida nace de la Palabra del Se&ntilde;or! Escrutad la Palabra, a trav&eacute;s de la <i>lectio divina<\/i>, puesto que la vida consagrada &laquo;nace de la escucha de la Palabra de Dios y acoge el Evangelio como su norma de vida. El vivir siguiendo a Cristo casto, pobre y obediente, se convierte en &quot;ex&eacute;gesis&quot; viva de la Palabra de Dios. El Esp&iacute;ritu Santo, en virtud del cual se ha escrito la Biblia, es el mismo que ha iluminado con luz nueva la Palabra de Dios a los fundadores y fundadoras. De ella ha brotado cada carisma y de ella quiere ser expresi&oacute;n cada regla, dando origen a itinerarios de vida cristiana <font size=\"4\">marcados<\/font> por la radicalidad evang&eacute;lica&raquo; (<i><a href=\"\/content\/benedict-xvi\/es\/apost_exhortations\/documents\/hf_ben-xvi_exh_20100930_verbum-domini.html\">Verbum Domini<\/a><\/i>, 83).<\/p>\n<p>Hoy vivimos, sobre todo en las sociedades m&aacute;s desarrolladas, una condici&oacute;n marcada a menudo por una pluralidad radical, por una progresiva marginaci&oacute;n de la religi&oacute;n de la esfera p&uacute;blica, por un relativismo que afecta a los valores fundamentales. Esto exige que nuestro testimonio cristiano sea luminoso y coherente y que nuestro esfuerzo educativo sea cada vez m&aacute;s atento y generoso. Que vuestra acci&oacute;n apost&oacute;lica, en particular, queridos hermanos y hermanas, se convierta en compromiso de vida, que accede, con perseverante pasi&oacute;n, a la Sabidur&iacute;a como verdad y como belleza, &laquo;esplendor de la verdad&raquo;. Sabed orientar con la sabidur&iacute;a de vuestra vida, y con la confianza en las posibilidades inexhaustas de la verdadera educaci&oacute;n, la inteligencia y el coraz&oacute;n de los hombres y las mujeres de nuestro tiempo hacia la &laquo;vida buena del Evangelio&raquo;.<\/p>\n<p>En este momento, mi pensamiento va con especial afecto a todos los consagrados y las consagradas, en todos los rincones de la tierra, y los encomiendo a la <a name=\"sant%C3%ADsima_Virgen_Mar%C3%ADa:\">sant&iacute;sima Virgen Mar&iacute;a:<\/a><\/p>\n<p>Oh Mar&iacute;a, Madre de la Iglesia,<br \/> te encomiendo <br \/> toda la vida consagrada,<br \/> a fin de que t&uacute; le alcances <br \/> la plenitud de la luz divina:<br \/> que viva en la escucha<br \/> de la Palabra de Dios,<br \/> en la humildad del seguimiento<br \/> de Jes&uacute;s, tu hijo y nuestro Se&ntilde;or, <br \/> en la acogida<br \/> de la visita del Esp&iacute;ritu Santo,<br \/> en la alegr&iacute;a cotidiana del <i>Magn&iacute;ficat<\/i>,<br \/> para que la Iglesia sea edificada<br \/> por la santidad de vida<br \/> de estos hijos e hijas tuyos,<br \/> en el mandamiento del amor. Am&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2011 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"left\"> <font color=\"#663300\">&nbsp;<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CELEBRACI&Oacute;N DE LAS V&Iacute;SPERAS DE LA FIESTA DE LA PRESENTACI&Oacute;N DEL SE&Ntilde;OR HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI Bas&iacute;lica Vaticana Martes 2 de febrero de 2011 (Video) Galer&iacute;a fotogr&aacute;fica &nbsp; Queridos hermanos y hermanas: En la fiesta de hoy contemplamos a Jes&uacute;s nuestro Se&ntilde;or, a quien Mar&iacute;a y Jos&eacute; llevan al templo &laquo;para presentarlo al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/2-de-febrero-de-2011-fiesta-de-la-presentacion-del-senor-jornada-de-la-vida-consagrada\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab2 de febrero de 2011: Fiesta de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or &#8211; Jornada de la Vida Consagrada\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41023","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41023","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41023"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41023\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41023"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41023"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41023"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}