{"id":41050,"date":"2016-10-06T15:19:22","date_gmt":"2016-10-06T20:19:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/16-de-abril-de-2012-santa-misa-con-ocasion-del-85-cumpleanos-del-santo-padre\/"},"modified":"2016-10-06T15:19:22","modified_gmt":"2016-10-06T20:19:22","slug":"16-de-abril-de-2012-santa-misa-con-ocasion-del-85-cumpleanos-del-santo-padre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/16-de-abril-de-2012-santa-misa-con-ocasion-del-85-cumpleanos-del-santo-padre\/","title":{"rendered":"16 de abril de 2012: Santa Misa con ocasi\u00f3n del 85\u00b0 cumplea\u00f1os del Santo Padre"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">MISA CON OCASI&Oacute;N DEL 85&ordm; CUMPLEA&Ntilde;OS DEL SANTO PADRE<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\"><b><font size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI<\/font><\/b><\/p>\n<p> Capilla Paulina<br \/> Lunes 16 de abril de 2012<\/font><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Se&ntilde;ores cardenales, <br \/> queridos hermanos en el episcopado y en el sacerdocio, <br \/> queridos hermanos y hermanas:<\/i><\/p>\n<p>En el d&iacute;a de mi cumplea&ntilde;os y de mi Bautismo, el 16 de abril, la liturgia de la Iglesia ha puesto tres se&ntilde;ales que me indican a d&oacute;nde lleva el camino y que me ayudan a encontrarlo. En primer lugar, la memoria de santa Bernardita Soubirous, la vidente de Lourdes; luego, uno de los santos m&aacute;s peculiares de la historia de la Iglesia, Benito Jos&eacute; Labre; y despu&eacute;s, sobre todo, el hecho de que este d&iacute;a se encuentra todav&iacute;a inmerso en el Misterio pascual, en el Misterio de la Cruz y de la Resurrecci&oacute;n, y en el a&ntilde;o de mi nacimiento se manifest&oacute; de un modo particular: era el S&aacute;bado Santo, el d&iacute;a del silencio de Dios, de su aparente ausencia, de la muerte de Dios, pero tambi&eacute;n el d&iacute;a en el que se anunciaba la Resurrecci&oacute;n.<\/p>\n<p>A Bernardita Soubirous, la muchacha sencilla del sur, de los Pirineos, todos la conocemos y la amamos. Bernardita creci&oacute; en la Francia ilustrada del siglo XIX, en una pobreza dif&iacute;cilmente imaginable. La c&aacute;rcel, que hab&iacute;a sido abandonada por ser demasiado insalubre, se convirti&oacute; al final \u2014despu&eacute;s de algunas dudas\u2014 en la morada de la familia, en la que transcurri&oacute; su infancia. No tuvo la posibilidad de recibir formaci&oacute;n escolar; s&oacute;lo un poco de catecismo para prepararse a la Primera Comuni&oacute;n. Pero precisamente esta muchacha sencilla, que en su coraz&oacute;n hab&iacute;a permanecido pura y limpia, ten&iacute;a el coraz&oacute;n que ve, era capaz de ver a la Madre del Se&ntilde;or y en ella el reflejo de la belleza y de la bondad de Dios. A esta joven Mar&iacute;a pod&iacute;a manifestarse y a trav&eacute;s de ella hablar al siglo e incluso m&aacute;s all&aacute; del siglo. Bernardita sab&iacute;a ver, con el coraz&oacute;n puro y genuino. Y Mar&iacute;a le indica la fuente: ella puede descubrir la fuente de agua viva, pura e incontaminada; agua que es vida, agua que da pureza y salud. Y, a trav&eacute;s de los siglos, esta agua ya es un signo de parte de Mar&iacute;a, un signo que indica d&oacute;nde se hallan las fuentes de la vida, d&oacute;nde podemos purificarnos, d&oacute;nde encontramos lo que est&aacute; incontaminado. En nuestro tiempo, en el que vemos el mundo tan agitado, y en el que existe la necesidad del agua, del agua pura, este signo es mucho m&aacute;s grande. De Mar&iacute;a, de la Madre del Se&ntilde;or, del coraz&oacute;n puro viene tambi&eacute;n el agua pura, genuina, que da la vida, el agua que en este siglo \u2014y en los siglos futuros\u2014 nos purifica y nos cura.<\/p>\n<p>Creo que podemos considerar esta agua como una imagen de la verdad que sale a nuestro encuentro en la fe: la verdad no simulada, sino incontaminada. De hecho, para poder vivir, para poder llegar a ser puros, necesitamos tener en nosotros la nostalgia de la vida pura, de la verdad no tergiversada, de lo que no est&aacute; contaminado por la corrupci&oacute;n, del ser hombres sin mancha. Pues bien, este d&iacute;a, esta peque&ntilde;a santa siempre ha sido para m&iacute; un signo que me ha indicado de d&oacute;nde proviene el agua viva que necesitamos \u2014el agua que nos purifica y que da la vida\u2014, y un signo de c&oacute;mo deber&iacute;amos ser: con todo el saber y todas las capacidades, que tambi&eacute;n son necesarios, no debemos perder el coraz&oacute;n sencillo, la mirada sencilla del coraz&oacute;n, capaz de ver lo esencial; y siempre debemos pedir al Se&ntilde;or que nos ayude a conservar en nosotros la humildad que permite al coraz&oacute;n ser clarividente \u2014ver lo que es sencillo y esencial, la belleza y la bondad de Dios\u2014 y encontrar as&iacute; la fuente de la que brota el agua que da la vida y purifica.<\/p>\n<p>Luego est&aacute; Benito Jos&eacute; Labre, el piadoso peregrino mendicante del siglo XVIII que, despu&eacute;s de varios intentos in&uacute;tiles, encontr&oacute; finalmente su vocaci&oacute;n de peregrinar como mendicante \u2014sin nada, sin ning&uacute;n apoyo, sin quedarse para s&iacute; con nada de lo que recib&iacute;a, salvo lo absolutamente necesario\u2014, peregrinar a trav&eacute;s de toda Europa, a todos los santuarios de Europa, desde Espa&ntilde;a hasta Polonia y desde Alemania hasta Sicilia: &iexcl;un santo verdaderamente europeo! Podemos decir tambi&eacute;n: un santo un poco peculiar que, mendigando, vagabundea de un santuario a otro y no quiere hacer m&aacute;s que rezar y as&iacute; dar testimonio de lo que cuenta en esta vida: Dios. Ciertamente, no representa un ejemplo para emular, pero es una se&ntilde;al, es un dedo que indica hacia lo esencial. Nos muestra que s&oacute;lo Dios basta; que m&aacute;s all&aacute; de todo lo que puede haber en este mundo, m&aacute;s all&aacute; de nuestras necesidades y capacidades, lo que cuenta, lo esencial es conocer a Dios. S&oacute;lo Dios basta. Y este &laquo;s&oacute;lo Dios&raquo; &eacute;l nos lo indica de un modo dram&aacute;tico. Y, al mismo tiempo, esta vida realmente europea que, de santuario en santuario, abraza todo el continente europeo hace evidente que aquel que se abre a Dios no se aleja del mundo y de los hombres, sino que encuentra hermanos, porque por parte de Dios caen las fronteras; s&oacute;lo Dios puede eliminar las fronteras porque gracias a &eacute;l todos somos hermanos, formamos parte los unos de los otros; hace presente que la unicidad de Dios significa, al mismo tiempo, la fraternidad y la reconciliaci&oacute;n de los hombres, el derribo de las fronteras que nos une y nos cura. As&iacute; Benito Jos&eacute; Labre es un santo de la paz precisamente porque es un santo sin ninguna exigencia, que muere pobre de todo pero bendecido con todo.<\/p>\n<p>Y, por &uacute;ltimo, est&aacute; el Misterio pascual. En el mismo d&iacute;a en que nac&iacute;, gracias a la diligencia de mis padres, tambi&eacute;n renac&iacute; por el agua y por el Esp&iacute;ritu, como acabamos de escuchar en el Evangelio. En primer lugar, est&aacute; el don de la vida, que mis padres me hicieron en tiempos muy dif&iacute;ciles, y por el cual les debo dar las gracias. Pero no se debe dar por descontado que la vida del hombre es un don en s&iacute; misma. &iquest;Puede ser verdaderamente un hermoso don? &iquest;Sabemos qu&eacute; amenazas se ciernen sobre el hombre en los tiempos oscuros que se encontrar&aacute;, e incluso en los m&aacute;s luminosos que podr&aacute;n venir? &iquest;Podemos prever a qu&eacute; afanes, a qu&eacute; terribles acontecimientos podr&aacute; quedar expuesto? &iquest;Es justo dar la vida as&iacute;, sencillamente? &iquest;Es responsable o es demasiado incierto? Es un don problem&aacute;tico, si se considera s&oacute;lo en s&iacute; mismo. La vida biol&oacute;gica de por s&iacute; es un don, pero est&aacute; rodeada de una gran pregunta. S&oacute;lo se transforma en un verdadero don si, junto con ella, se puede dar una promesa que es m&aacute;s fuerte que cualquier desventura que nos pueda amenazar, si se la sumerge en una fuerza que garantiza que ser hombre es un bien, que para esta persona es un bien cualquier cosa que pueda traer el futuro. As&iacute;, al nacimiento se une el renacimiento, la certeza de que, en verdad, es un bien existir, porque la promesa es m&aacute;s fuerte que las amenazas. Este es el sentido del renacimiento por el agua y por el Esp&iacute;ritu: ser inmersos en la promesa que s&oacute;lo Dios puede hacer: es un bien que t&uacute; existas, y puedes estar seguro de ello, suceda lo que suceda. Por esta certeza he podido vivir, renacido por el agua y por el Esp&iacute;ritu. Nicodemo pregunta al Se&ntilde;or: &laquo;&iquest;Acaso un viejo puede renacer?&raquo;. Ahora bien, el renacimiento se nos da en el Bautismo, pero nosotros debemos crecer continuamente en &eacute;l, debemos dejarnos sumergir siempre de nuevo en su promesa, para renacer verdaderamente en la grande y nueva familia de Dios, que es m&aacute;s fuerte que todas las debilidades y que todas las potencias negativas que nos amenazan. Por eso, este es un d&iacute;a de gran acci&oacute;n de gracias.<\/p>\n<p>El d&iacute;a en que fui bautizado, como he dicho, era S&aacute;bado Santo. Entonces se acostumbraba todav&iacute;a anticipar la Vigilia pascual en la ma&ntilde;ana, a la que seguir&iacute;a a&uacute;n la oscuridad del S&aacute;bado Santo, sin el Aleluya. Me parece que esta singular paradoja, esta singular anticipaci&oacute;n de la luz en un d&iacute;a oscuro, puede ser en cierto sentido una imagen de la historia de nuestros d&iacute;as. Por un lado, a&uacute;n est&aacute; el silencio de Dios y su ausencia, pero en la Resurrecci&oacute;n de Cristo ya est&aacute; la anticipaci&oacute;n del &laquo;s&iacute;&raquo; de Dios; y por esta anticipaci&oacute;n nosotros vivimos y, a trav&eacute;s del silencio de Dios, escuchamos su palabra; y a trav&eacute;s de la oscuridad de su ausencia vislumbramos su luz. La anticipaci&oacute;n de la Resurrecci&oacute;n en medio de una historia que se desarrolla es la fuerza que nos indica el camino y que nos ayuda a seguir adelante.<\/p>\n<p>Damos gracias a Dios porque nos ha dado esta luz y le pedimos que esa luz permanezca siempre. Y en este d&iacute;a tengo motivo para darle las gracias a &eacute;l y a todos los que siempre me han hecho percibir la presencia del Se&ntilde;or, que me han acompa&ntilde;ado para que no perdiera la luz.<\/p>\n<p>Me encuentro ante el &uacute;ltimo tramo del camino de mi vida y no s&eacute; lo que me espera. Pero s&eacute; que la luz de Dios existe, que &eacute;l ha resucitado, que su luz es m&aacute;s fuerte que cualquier oscuridad; que la bondad de Dios es m&aacute;s fuerte que todo mal de este mundo. Y esto me ayuda a avanzar con seguridad. Esto nos ayuda a <i> nosotros<\/i> a seguir adelante, y en esta hora doy las gracias de coraz&oacute;n a todos los que continuamente me hacen percibir el &laquo;s&iacute;&raquo; de Dios a trav&eacute;s de su fe.<\/p>\n<p>Al final, cardenal decano, le agradezco sus palabras de amistad fraterna, y su colaboraci&oacute;n en todos estos a&ntilde;os. Y expreso mi profundo agradecimiento a todos los colaboradores de los treinta a&ntilde;os que he vivido en Roma, que me han ayudado a llevar el peso de mi responsabilidad. Gracias. Am&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2012 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp; &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MISA CON OCASI&Oacute;N DEL 85&ordm; CUMPLEA&Ntilde;OS DEL SANTO PADRE HOMIL&Iacute;A DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI Capilla Paulina Lunes 16 de abril de 2012 &nbsp; Se&ntilde;ores cardenales, queridos hermanos en el episcopado y en el sacerdocio, queridos hermanos y hermanas: En el d&iacute;a de mi cumplea&ntilde;os y de mi Bautismo, el 16 de abril, la liturgia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/16-de-abril-de-2012-santa-misa-con-ocasion-del-85-cumpleanos-del-santo-padre\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab16 de abril de 2012: Santa Misa con ocasi\u00f3n del 85\u00b0 cumplea\u00f1os del Santo Padre\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41050","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41050","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41050"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41050\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41050"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41050"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41050"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}