{"id":41066,"date":"2016-10-06T15:19:44","date_gmt":"2016-10-06T20:19:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/8-de-enero-de-2012-fiesta-del-bautismo-del-senor\/"},"modified":"2016-10-06T15:19:44","modified_gmt":"2016-10-06T20:19:44","slug":"8-de-enero-de-2012-fiesta-del-bautismo-del-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/8-de-enero-de-2012-fiesta-del-bautismo-del-senor\/","title":{"rendered":"8 de enero de 2012: Fiesta del Bautismo del Se\u00f1or"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/libretti\/2012\/20120108.pdf\"> <font color=\"#663300\">FIESTA DEL BAUTISMO DEL SE&Ntilde;OR<\/font><font size=\"3\" color=\"#663300\"><br \/> CELEBRACI&Oacute;N DE LA SANTA MISA <br \/> Y ADMINISTRACI&Oacute;N DEL BAUTISMO<\/font><\/a><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font size=\"4\" color=\"#663300\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI <\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Capilla Sixtina<br \/> <\/i><\/font><i><font color=\"#663300\">Domingo 8 de enero de 2012<\/font><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"> <font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" color=\"#663300\"><b> [<\/b><\/font><font face=\"Times New Roman\"><b><a href=\"http:\/\/player.rv.va\/vaticanplayer.asp?language=it&amp;tic=VA_9O6PELLK\" target=\"_blank\">V&iacute;deo<\/a><\/b><\/font><font face=\"Times New Roman\" size=\"3\" color=\"#663300\"><strong>]<br \/> <\/strong><\/font> <i> <i><b> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/photogallery\/2012\/20120108\/index.html\">Galer&iacute;a fotogr&aacute;fica<\/a><\/b><\/i><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Queridos hermanos y hermanas:<\/i><\/p>\n<p>Es siempre una alegr&iacute;a celebrar esta santa misa con los bautizos de los ni&ntilde;os, en la fiesta del Bautismo del Se&ntilde;or. Os saludo a todos con afecto, queridos padres, padrinos y madrinas, y a todos vosotros, familiares y amigos. Hab&eacute;is venido \u2014lo hab&eacute;is dicho en voz alta\u2014 para que vuestros hijos reci&eacute;n nacidos reciban el don de la gracia de Dios, la semilla de la vida eterna. Vosotros, los padres, lo hab&eacute;is querido. Hab&eacute;is pensado en el bautismo incluso antes de que vuestro ni&ntilde;o o vuestra ni&ntilde;a fuera dado a luz. Vuestra responsabilidad de padres cristianos os hizo pensar enseguida en el sacramento que marca la entrada en la vida divina, en la comunidad de la Iglesia. Podemos decir que esta ha sido vuestra primera elecci&oacute;n educativa como testigos de la fe respecto a vuestros hijos: &iexcl;la elecci&oacute;n es fundamental!<\/p>\n<p>La misi&oacute;n de los padres, ayudados por el padrino y la madrina, es educar al hijo o la hija. Educar es comprometedor; a veces es arduo para nuestras capacidades humanas, siempre limitadas. Pero educar se convierte en una maravillosa misi&oacute;n si se la realiza en colaboraci&oacute;n con Dios, que es el primer y verdadero educador de cada ser humano.<\/p>\n<p>En la primera lectura que hemos escuchado, tomada del libro del profeta Isa&iacute;as, Dios se dirige a su pueblo precisamente como un educador. Advierte a los israelitas del peligro de buscar calmar su sed y su hambre en las fuentes equivocadas: &laquo;&iquest;Por qu&eacute; \u2014dice\u2014 gastar dinero en lo que no alimenta, y el salario en lo que no da hartura?&raquo; (<i>Is<\/i> 55, 2). Dios quiere darnos cosas buenas para beber y comer, cosas que nos beneficien; mientras que a veces nosotros usamos mal nuestros recursos, los usamos para cosas que no sirven o que, incluso, son nocivas. Dios quiere darnos sobre todo a s&iacute; mismo y su Palabra: sabe que, alej&aacute;ndonos de &eacute;l, muy pronto nos encontraremos en dificultades, como el hijo pr&oacute;digo de la par&aacute;bola, y sobre todo perderemos nuestra dignidad humana. Y por esto nos asegura que &eacute;l es misericordia infinita, que sus pensamientos y sus caminos no son como los nuestros \u2014&iexcl;para suerte nuestra!\u2014 y que siempre podemos volver a &eacute;l, a la casa del Padre. Nos asegura, adem&aacute;s, que si acogemos su Palabra, esta traer&aacute; buenos frutos a nuestra vida, como la lluvia que riega la tierra (cf. <i>Is<\/i> 55, 10-11).<\/p>\n<p>A esta palabra que el Se&ntilde;or nos ha dirigido mediante el profeta Isa&iacute;as, hemos respondido con el estribillo del Salmo: &laquo;Sacaremos agua con gozo de las fuentes de la salvaci&oacute;n&raquo;. Como personas adultas, nos hemos comprometido a acudir a las fuentes buenas, por nuestro bien y el de aquellos que han sido confiados a nuestra responsabilidad, en especial vosotros, queridos padres, padrinos y madrinas, por el bien de estos ni&ntilde;os. &iquest;Y cu&aacute;les son &laquo;las fuentes de la salvaci&oacute;n&raquo;? Son la Palabra de Dios y los sacramentos. Los adultos son los primeros que deben alimentarse de estas fuentes, para poder guiar a los m&aacute;s j&oacute;venes en su crecimiento. Los padres deben dar mucho, pero para poder dar necesitan a su vez recibir; de lo contrario, se vac&iacute;an, se secan. Los padres no son la fuente, como tampoco nosotros los sacerdotes somos la fuente: somos m&aacute;s bien como canales, a trav&eacute;s de los cuales debe pasar la savia vital del amor de Dios. Si nos separamos de la fuente, seremos los primeros en resentirnos negativamente y ya no seremos capaces de educar a otros. Por esto nos hemos comprometido diciendo: &laquo;Sacaremos agua con gozo de las fuentes de la salvaci&oacute;n&raquo;.<\/p>\n<p>Pasemos ahora a la segunda lectura y al Evangelio. Nos dicen que la primera y principal educaci&oacute;n se da mediante el testimonio. El Evangelio nos habla de Juan el Bautista. Juan fue un gran educador de sus disc&iacute;pulos, porque los condujo al encuentro con Jes&uacute;s, del cual dio testimonio. No se exalt&oacute; a s&iacute; mismo, no quiso tener a sus disc&iacute;pulos vinculados a s&iacute; mismo. Y sin embargo Juan era un gran profeta, y su fama era muy grande. Cuando lleg&oacute; Jes&uacute;s, retrocedi&oacute; y lo se&ntilde;al&oacute;: &laquo;Detr&aacute;s de m&iacute; viene el que es m&aacute;s fuerte que yo&#8230; Yo os he bautizado con agua, pero &eacute;l os bautizar&aacute; con Esp&iacute;ritu Santo&raquo; (<i>Mc<\/i> 1, 7-8). El verdadero educador no vincula a las personas a s&iacute;, no es posesivo. Quiere que su hijo, o su disc&iacute;pulo, aprenda a conocer la verdad, y entable con ella una relaci&oacute;n personal. El educador cumple su deber a fondo, mantiene una presencia atenta y fiel; pero su objetivo es que el educando escuche la voz de la verdad que habla a su coraz&oacute;n y la siga en un camino personal.<\/p>\n<p>Volvamos ahora al testimonio. En la segunda lectura, el ap&oacute;stol san Juan escribe: &laquo;El Esp&iacute;ritu es quien da testimonio&raquo; (<i>1 Jn<\/i> 5, 6). Se refiere al Esp&iacute;ritu Santo, al Esp&iacute;ritu de Dios, que da testimonio de Jes&uacute;s, atestiguando que es el Cristo, el Hijo de Dios. Esto se ve tambi&eacute;n en la escena del bautismo en el r&iacute;o Jord&aacute;n: el Esp&iacute;ritu Santo desciende sobre Jes&uacute;s como una paloma para revelar que &eacute;l es el Hijo Unig&eacute;nito del Padre eterno (cf. <i>Mc<\/i> 1, 10). Tambi&eacute;n en su Evangelio, san Juan subraya este aspecto, all&iacute; donde Jes&uacute;s dice a los disc&iacute;pulos: &laquo;Cuando venga el Par&aacute;clito, que os enviar&eacute; desde el Padre, el Esp&iacute;ritu de la verdad, que procede del Padre, &eacute;l dar&aacute; testimonio de m&iacute;; y tambi&eacute;n vosotros dar&eacute;is testimonio, porque desde el principio est&aacute;is conmigo&raquo; (<i>Jn<\/i> 15, 26-27). Para nosotros esto es confortante en el compromiso de educar en la fe, porque sabemos que no estamos solos y que nuestro testimonio est&aacute; sostenido por el Esp&iacute;ritu Santo.<\/p>\n<p>Es muy importante para vosotros, padres, y tambi&eacute;n para los padrinos y las madrinas, creer fuertemente en la presencia y en la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo, invocarlo y acogerlo en vosotros, mediante la oraci&oacute;n y los sacramentos. De hecho, es &eacute;l quien ilumina la mente, caldea el coraz&oacute;n del educador para que sepa transmitir el conocimiento y el amor de Jes&uacute;s. La oraci&oacute;n es la primera condici&oacute;n para educar, porque orando nos ponemos en disposici&oacute;n de dejar a Dios la iniciativa, de confiarle los hijos, a los que conoce antes y mejor que nosotros, y sabe perfectamente cu&aacute;l es su verdadero bien. Y, al mismo tiempo, cuando oramos nos ponemos a la escucha de las inspiraciones de Dios para hacer bien nuestra parte, que en cualquier caso nos corresponde y debemos realizar. Los sacramentos, especialmente la Eucarist&iacute;a y la Penitencia, nos permiten realizar la acci&oacute;n educativa en uni&oacute;n con Cristo, en comuni&oacute;n con &eacute;l y renovados continuamente por su perd&oacute;n. La oraci&oacute;n y los sacramentos nos obtienen aquella luz de verdad gracias a la cual podemos ser al mismo tiempo suaves y fuertes, usar dulzura y firmeza, callar y hablar en el momento adecuado, reprender y corregir de modo justo.<\/p>\n<p>Queridos amigos, invoquemos, por tanto, todos juntos al Esp&iacute;ritu Santo para que descienda en abundancia sobre estos ni&ntilde;os, los consagre a imagen de Jesucristo y los acompa&ntilde;e siempre en el camino de su vida. Los confiamos a la gu&iacute;a materna de Mar&iacute;a sant&iacute;sima, para que crezcan en edad, sabidur&iacute;a y gracia y se conviertan en verdaderos cristianos, testigos fieles y gozosos del amor de Dios. Am&eacute;n.<\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\" size=\"3\">&copy; Copyright 2012 &#8211; Libreria Editrice Vaticana<\/font><\/p>\n<p align=\"left\"> &nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FIESTA DEL BAUTISMO DEL SE&Ntilde;OR CELEBRACI&Oacute;N DE LA SANTA MISA Y ADMINISTRACI&Oacute;N DEL BAUTISMO HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI Capilla Sixtina Domingo 8 de enero de 2012 [V&iacute;deo] Galer&iacute;a fotogr&aacute;fica &nbsp; Queridos hermanos y hermanas: Es siempre una alegr&iacute;a celebrar esta santa misa con los bautizos de los ni&ntilde;os, en la fiesta del Bautismo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/8-de-enero-de-2012-fiesta-del-bautismo-del-senor\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab8 de enero de 2012: Fiesta del Bautismo del Se\u00f1or\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41066","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41066","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41066"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41066\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41066"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41066"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41066"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}