{"id":41085,"date":"2016-10-06T15:25:47","date_gmt":"2016-10-06T20:25:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/24-de-octubre-de-2014-ordenacion-episcopal-video\/"},"modified":"2016-10-06T15:25:47","modified_gmt":"2016-10-06T20:25:47","slug":"24-de-octubre-de-2014-ordenacion-episcopal-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/24-de-octubre-de-2014-ordenacion-episcopal-video\/","title":{"rendered":"24 de octubre de 2014: Ordenaci\u00f3n Episcopal (V\u00eddeo)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/libretti\/2013\/20131024-libretto-ordinazione-episcopale.pdf\">SANTA MISA Y ORDENACI&Oacute;N EPISCOPAL<\/a> DE <br \/>MONS. JEAN-MARIE SPEICH Y DE MONS. GIAMPIERO GLODER<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"> <b><i>HOMIL&Iacute;A<\/i><\/b><\/font><font color=\"#663300\"><b><i><font size=\"4\"> DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/font><\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\"><i> Bas&iacute;lica Vaticana<br \/>Jueves 24 de octubre 2013<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <b><font color=\"#663300\"> <a href=\"http:\/\/player.rv.va\/vaticanplayer.asp?language=it&amp;tic=VA_CMPO36SW\">V&iacute;deo<\/a><\/font><\/b><br \/> <i> <span lang=\"IT\"> <b> <a href=\"http:\/\/www.photogallery.va\/content\/photogallery\/es\/celebrazioni-liturgiche\/ordinazione-episcopale20131024.html\"> Fotogaler&iacute;a<\/a><\/b><\/span><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Hermanos e hijos querid&iacute;simos:<\/i><\/p>\n<p>Reflexionemos atentamente a qu&eacute; alta responsabilidad eclesial son llamados estos hermanos nuestros. Nuestro Se&ntilde;or Jesucristo enviado por el Padre para redimir a los hombres mand&oacute; a su vez al mundo a los doce Ap&oacute;stoles, para que llenos del poder del Esp&iacute;ritu Santo anunciaran el Evangelio a todos los pueblos y, reuni&eacute;ndoles bajo un &uacute;nico pastor, les santificaran y les guiaran a la salvaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Con el fin de perpetuar de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n este ministerio apost&oacute;lico, los Doce agregaron colaboradores transmiti&eacute;ndoles, con la imposici&oacute;n de las manos, el don el Esp&iacute;ritu recibido de Cristo, que confer&iacute;a la plenitud del sacramento del Orden. As&iacute;, a trav&eacute;s de la ininterrumpida sucesi&oacute;n de los obispos en la tradici&oacute;n viva de la Iglesia, se conserv&oacute; este ministerio primario y la obra del Salvador contin&uacute;a y se desarrolla hasta nuestros tiempos. En el obispo, circundado por sus presb&iacute;teros, est&aacute; presente en medio de vosotros Nuestro Se&ntilde;or Jesucristo mismo, sumo y eterno sacerdote. <\/p>\n<p>Es Cristo, en efecto, que en el ministerio del obispo sigue predicando el Evangelio de salvaci&oacute;n y santificando a los creyentes mediante los sacramentos de la fe. Es Cristo que en la paternidad del obispo acrecienta con nuevos miembros su cuerpo, que es la Iglesia. Es Cristo que en la sabidur&iacute;a y prudencia del obispo gu&iacute;a al pueblo de Dios en la peregrinaci&oacute;n terrena hasta la felicidad eterna.<\/p>\n<p>Acoged, por tanto, con alegr&iacute;a y gratitud a estos hermanos nuestros, que nosotros obispos con la imposici&oacute;n de las manos asociamos hoy al colegio episcopal. Dadles el honor que se merecen los ministros de Cristo y los dispensadores de los misterios de Dios, a quienes se les conf&iacute;a el testimonio del Evangelio y el ministerio del Esp&iacute;ritu para la santificaci&oacute;n. Recordad las palabras de Jes&uacute;s a los Ap&oacute;stoles: &laquo;Quien a vosotros escucha, a m&iacute; me escucha; quien a vosotros rechaza, a m&iacute; me rechaza; y quien me rechaza a m&iacute;, rechaza al que me ha enviado&raquo;.<\/p>\n<p>En cuanto a vosotros, Jean-Marie y Giampiero, elegidos por el Se&ntilde;or, pensad que hab&eacute;is sido elegidos entre los hombres y para los hombres, hab&eacute;is sido constituidos en las cosas que se refieren a Dios. &laquo;Episcopado&raquo;, en efecto, es el nombre de un servicio, no de un honor. Al obispo le compete m&aacute;s servir que dominar, seg&uacute;n el mandamiento del Maestro: &laquo;el mayor entre vosotros se ha de hacer como el menor, y el que gobierna, como el que sirve&raquo;. Siempre en servicio, siempre. <\/p>\n<p>Anunciad la Palabra en toda ocasi&oacute;n: a tiempo y a destiempo. Advertid, reprochad, exhortad, con toda magnanimidad y doctrina. Y mediante la oraci&oacute;n y el ofrecimiento del sacrificio por vuestro pueblo tomad de la plenitud de la santidad de Cristo la multiforme riqueza de la divina gracia. Mediante la oraci&oacute;n. Recordad el primer conflicto en la Iglesia de Jerusal&eacute;n, cuando los obispos ten&iacute;an mucho trabajo para cuidar a las viudas y a los hu&eacute;rfanos, y decidieron nombrar a los di&aacute;conos. &iquest;Por qu&eacute;? Para orar y predicar la Palabra. Un obispo que no reza es un obispo a mitad de camino. Y si no ora al Se&ntilde;or, acaba en la mundanidad.<\/p>\n<p>En la Iglesia que se os conf&iacute;a, sed fieles custodios y dispensadores de los misterios de Cristo. Puestos por el Padre en la gu&iacute;a de su familia, seguid siempre el ejemplo del Buen Pastor, que conoce a sus ovejas, ellas le conocen y por ellas no dud&oacute; en dar la vida. <\/p>\n<p>El amor del obispo: amad, amad con amor de padre y de hermano a todos aquellos que Dios os conf&iacute;a. Ante todo, amad a los presb&iacute;teros y a los di&aacute;conos. Son vuestros colaboradores, son para vosotros los m&aacute;s pr&oacute;ximos de los pr&oacute;ximos. Nunca hacer esperar a un presb&iacute;tero. &iquest;Pide una audiencia? &iexcl;Responder inmediatamente! Sed cercanos a ellos. Pero tambi&eacute;n amad a los pobres, a los indefensos y a cuantos tienen necesidad de acogida y de ayuda. Exhortad a los fieles a cooperar en el compromiso apost&oacute;lico y escuchadles de buen grado. <\/p>\n<p>Prestad viva atenci&oacute;n a cuantos no pertenecen al &uacute;nico reba&ntilde;o de Cristo, porque ellos tambi&eacute;n se os han confiado en el Se&ntilde;or. Rezad mucho por ellos. Recordad que en la Iglesia cat&oacute;lica, reunida en el v&iacute;nculo de la caridad, est&aacute;is unidos al Colegio de los obispos y deb&eacute;is llevar en vosotros la solicitud por todas las Iglesias, socorriendo generosamente a las m&aacute;s necesitadas de ayuda.<\/p>\n<p> Y velad con amor por todo el reba&ntilde;o donde el Esp&iacute;ritu Santo os pone para guiar a la Iglesia de Dios. Velad en el nombre del Padre, de quien hac&eacute;is presente la imagen; en el nombre de Jesucristo, su Hijo, por quien hab&eacute;is sido constituidos maestros, sacerdotes y pastores. En el nombre del Esp&iacute;ritu Santo que da vida a la Iglesia y con su poder sostiene nuestra debilidad. As&iacute; sea.&nbsp; <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA Y ORDENACI&Oacute;N EPISCOPAL DE MONS. JEAN-MARIE SPEICH Y DE MONS. GIAMPIERO GLODER HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO Bas&iacute;lica VaticanaJueves 24 de octubre 2013 V&iacute;deo Fotogaler&iacute;a &nbsp; Hermanos e hijos querid&iacute;simos: Reflexionemos atentamente a qu&eacute; alta responsabilidad eclesial son llamados estos hermanos nuestros. 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