{"id":41109,"date":"2016-10-06T15:26:24","date_gmt":"2016-10-06T20:26:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/21-de-abril-de-2013-ordenaciones-sacerdotales-en-la-basilica-vaticana-video\/"},"modified":"2016-10-06T15:26:24","modified_gmt":"2016-10-06T20:26:24","slug":"21-de-abril-de-2013-ordenaciones-sacerdotales-en-la-basilica-vaticana-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/21-de-abril-de-2013-ordenaciones-sacerdotales-en-la-basilica-vaticana-video\/","title":{"rendered":"21 de abril de 2013: Ordenaciones sacerdotales en la Bas\u00edlica Vaticana (V\u00eddeo)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\"><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/libretti\/2013\/20130421-libretto-ordinazione-presbiterale.pdf\"> ORDENACI&Oacute;N SACERDOTAL<\/a> <\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <i><font color=\"#663300\" size=\"4\"><b>HOMIL&Iacute;A DEL <\/b><\/font><\/i><font color=\"#663300\" size=\"4\"><b><i> SANTO PADRE FRANCISCO<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\"><em>Bas&iacute;lica Vaticana<br \/> IV Domingo de Pascua, 21 de abril de 2013<\/em><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <b> <a href=\"http:\/\/player.rv.va\/vaticanplayer.asp?language=it&amp;tic=VA_6U75Q8JF\" target=\"_blank\">V&iacute;deo<\/a><\/b><br \/> <a href=\"http:\/\/www.photogallery.va\/content\/photogallery\/es\/celebrazioni-liturgiche\/ordinazioni21apr2013.html\"> <i><b>Fotogaler&iacute;a<\/b><\/i><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>La homil&iacute;a pronunciada por el Santo Padre corresponde sustancialmente a la &laquo;Homil&iacute;a ritual&raquo; prevista en el Pontifical Romano para la ordenaci&oacute;n de presb&iacute;teros, a la cual el Papa ha aportado algunas modificaciones personales.<\/i><\/p>\n<\/p>\n<p> <i>Queridos hermanos y hermanas<\/i><\/p>\n<p> Ahora que estos hermanos e hijos nuestros van a ser ordenados presb&iacute;teros, conviene considerar a qu&eacute; ministerio acceden en la Iglesia. <\/p>\n<p> Aunque, en verdad, todo el pueblo santo de Dios es sacerdocio real en Cristo, sin embargo, nuestro sumo Sacerdote, Jesucristo, eligi&oacute; algunos disc&iacute;pulos que en la Iglesia desempe&ntilde;aran, en nombre suyo, el oficio sacerdotal para el bien de los hombres. No obstante, el Se&ntilde;or Jes&uacute;s quiso elegir entre sus disc&iacute;pulos a algunos en particular, para que, ejerciendo p&uacute;blicamente en la Iglesia en su nombre el oficio sacerdotal en favor de todos los hombres, continuaran su misi&oacute;n personal de maestro, sacerdote y pastor. &Eacute;l mismo, enviado por el Padre, envi&oacute; a su vez a los Ap&oacute;stoles por el mundo, para continuar sin interrupci&oacute;n su obra de Maestro, Sacerdote y Pastor por medio de ellos y de los Obispos, sus sucesores. Y los presb&iacute;teros son colaboradores de los Obispos, con quienes en unidad de sacerdocio, son llamados al servicio del Pueblo de Dios.<\/p>\n<p> Despu&eacute;s de una profunda reflexi&oacute;n y oraci&oacute;n, ahora estos estos hermanos van a ser ordenados para el sacerdocio en el Orden de los presb&iacute;teros, a fin de hacer las veces de Cristo, Maestro, Sacerdote y Pastor, por quien la Iglesia, su Cuerpo, se edifica y crece como Pueblo de Dios y templo del Esp&iacute;ritu Santo.<\/p>\n<p> Al configurarlos con Cristo, sumo y eterno Sacerdote, y unirlos al sacerdocio de los Obispos, la Ordenaci&oacute;n los convertir&aacute; en verdaderos sacerdotes del Nuevo Testamento para anunciar el Evangelio, apacentar al Pueblo de Dios y celebrar el culto divino, principalmente en el sacrificio del Se&ntilde;or.<\/p>\n<p> A vosotros, queridos hermanos e hijos, que vais a ser ordenados presb&iacute;teros, os incumbe, en la parte que os corresponde, la funci&oacute;n de ense&ntilde;ar en nombre de Cristo, el Maestro. Transmitid a todos la palabra de Dios que hab&eacute;is recibido con alegr&iacute;a. Recordad a vuestras madres, a vuestras abuelas, a vuestros catequistas, que os han dado la Palabra de Dios, la fe&#8230; &iexcl;el don de la fe! Os han trasmitido este don de la fe. Y al leer y meditar asiduamente la Ley del Se&ntilde;or, procurad creer lo que le&eacute;is, ense&ntilde;ar lo que cre&eacute;is y practicar lo que ense&ntilde;&aacute;is. Recordad tambi&eacute;n que la Palabra de Dios no es de vuestra propiedad, es Palabra de Dios. Y la Iglesia es la que custodia la Palabra de Dios.<\/p>\n<p> Que vuestra ense&ntilde;anza sea alimento para el Pueblo de Dios; que vuestra vida sea un est&iacute;mulo para los disc&iacute;pulos de Cristo, a fin de que, con vuestra palabra y vuestro ejemplo, se vaya edificando la casa de Dios, que es la Iglesia.<\/p>\n<p> Os corresponde tambi&eacute;n la funci&oacute;n de santificar en nombre de Cristo. Por medio de vuestro ministerio alcanzar&aacute; su plenitud el sacrificio espiritual de los fieles, que por vuestras manos, junto con ellos, ser&aacute; ofrecido sobre el altar, unido al sacrificio de Cristo, en celebraci&oacute;n incruenta. Daos cuenta de lo que hac&eacute;is e imitad lo que conmemor&aacute;is, de tal manera que, al celebrar el misterio de la muerte y resurrecci&oacute;n del Se&ntilde;or, os esforc&eacute;is por hacer morir en vosotros el mal y procur&eacute;is caminar con &eacute;l en una vida nueva.<\/p>\n<p> Introducir&eacute;is a los hombres en el Pueblo de Dios por el Bautismo. Perdonar&eacute;is los pecados en nombre de Cristo y de la Iglesia por el sacramento de la Penitencia. Y hoy os pido en nombre de Cristo y de la Iglesia: Por favor, no os cans&eacute;is de ser misericordiosos. A los enfermos les dar&eacute;is el alivio del &oacute;leo santo, y tambi&eacute;n a los ancianos: no sint&aacute;is verg&uuml;enza de mostrar ternura con los ancianos. Al celebrar los ritos sagrados, al ofrecer durante el d&iacute;a la oraci&oacute;n de alabanza y de s&uacute;plica, os har&eacute;is voz del Pueblo de Dios y de toda la humanidad.<\/p>\n<p> Conscientes de haber sido escogidos entre los hombres y puestos al servicio de ellos en las cosas de Dios, ejerced con alegr&iacute;a perenne, llenos de verdadera caridad, el ministerio de Cristo Sacerdote, no buscando el propio inter&eacute;s, sino el de Jesucristo. Sois Pastores, no funcionarios. Sois mediadores, no intermediarios.<\/p>\n<p> Finalmente, al participar en la misi&oacute;n de Cristo, Cabeza y Pastor, permaneciendo unidos a vuestro Obispo, esforzaos por reunir a los fieles en una sola familia para conducirlos a Dios Padre, por medio de Cristo en el Esp&iacute;ritu Santo. Tened siempre presente el ejemplo del Buen Pastor, que no vino para ser servido, sino para servir, y buscar y salvar lo que estaba perdido.<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ORDENACI&Oacute;N SACERDOTAL HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO Bas&iacute;lica Vaticana IV Domingo de Pascua, 21 de abril de 2013 V&iacute;deo Fotogaler&iacute;a &nbsp; La homil&iacute;a pronunciada por el Santo Padre corresponde sustancialmente a la &laquo;Homil&iacute;a ritual&raquo; prevista en el Pontifical Romano para la ordenaci&oacute;n de presb&iacute;teros, a la cual el Papa ha aportado algunas modificaciones personales. 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