{"id":41138,"date":"2016-10-06T15:29:25","date_gmt":"2016-10-06T20:29:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-de-la-solemnidad-de-la-asuncion-en-el-world-cup-stadium-de-daejeon-15-de-agosto-de-2014\/"},"modified":"2016-10-06T15:29:25","modified_gmt":"2016-10-06T20:29:25","slug":"santa-misa-de-la-solemnidad-de-la-asuncion-en-el-world-cup-stadium-de-daejeon-15-de-agosto-de-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-de-la-solemnidad-de-la-asuncion-en-el-world-cup-stadium-de-daejeon-15-de-agosto-de-2014\/","title":{"rendered":"Santa Misa de la solemnidad de la Asunci\u00f3n en el World Cup Stadium de Daejeon (15 de agosto de 2014)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\" size=\"3\"> <a href=\"\/content\/francesco\/es\/travels\/2014\/outside\/documents\/papa-francesco-repubblica-corea.html\"> VIAJE APOST&Oacute;LICO A LA REP&Uacute;BLICA DE COREA <br \/> CON OCASI&Oacute;N DE LA VI JORNADA DE LA JUVENTUD ASI&Aacute;TICA<\/a><br \/> (13-18 DE AGOSTO DE 2014)<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\" size=\"3\">SANTA MISA EN LA SOLEMNIDAD DE LA ASUNCI&Oacute;N<\/font><\/b><\/p>\n<p><b> <\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><b><font size=\"4\" color=\"#663300\"><i>HOMIL&Iacute;A <\/i><\/font> <font color=\"#663300\"><i><font size=\"4\">DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/font><\/i><\/font><\/b><\/p>\n<p><font color=\"#663300\"><i> <\/p>\n<p align=\"center\">World Cup Stadium, Daejeon<br \/> Viernes 15 de agosto de 2014<\/p>\n<p> <\/i><\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b> <a href=\"http:\/\/player.rv.va\/vaticanplayer.asp?language=it&amp;tic=VA_DQZWTBDN\"> V&iacute;deo<\/a><\/b><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En uni&oacute;n con toda la Iglesia celebramos la Asunci&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora en cuerpo y alma a la gloria del cielo. La Asunci&oacute;n de Mar&iacute;a nos muestra nuestro destino como hijos adoptivos de Dios y miembros del Cuerpo de Cristo. Como Mar&iacute;a, nuestra Madre, estamos llamados a participar plenamente en la victoria del Se&ntilde;or sobre el pecado y sobre la muerte y a reinar con &eacute;l en su Reino eterno. &Eacute;sta es nuestra vocaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La \u201cgran se&ntilde;al\u201d que nos presenta la primera lectura nos invita a contemplar a Mar&iacute;a, entronizada en la gloria junto a su divino Hijo. Nos invita a tomar conciencia del futuro que tambi&eacute;n hoy el Se&ntilde;or resucitado nos ofrece. Los coreanos tradicionalmente celebran esta fiesta a la luz de su experiencia hist&oacute;rica, reconociendo la amorosa intercesi&oacute;n de Mar&iacute;a en la historia de la naci&oacute;n y en la vida del pueblo.<\/p>\n<p>En la segunda lectura hemos escuchado a san Pablo dici&eacute;ndonos que Cristo es el nuevo Ad&aacute;n, cuya obediencia a la voluntad del Padre ha destruido el reino del pecado y de la esclavitud y ha inaugurado el reino de la vida y de la libertad (cf. <i>1 Co<\/i> 15,24-25). La verdadera libertad se encuentra en la acogida amorosa de la voluntad del Padre. De Mar&iacute;a, llena de gracia, aprendemos que la libertad cristiana es algo m&aacute;s que la simple liberaci&oacute;n del pecado. Es la libertad que nos permite ver las realidades terrenas con una nueva luz espiritual, la libertad para amar a Dios y a los hermanos con un coraz&oacute;n puro y vivir en la gozosa esperanza de la venida del Reino de Cristo.<\/p>\n<p>Hoy, venerando a Mar&iacute;a, Reina del Cielo, nos dirigimos a ella como Madre de la Iglesia en Corea. Le pedimos que nos ayude a ser fieles a la libertad real que hemos recibido el d&iacute;a de nuestro bautismo, que gu&iacute;e nuestros esfuerzos para transformar el mundo seg&uacute;n el plan de Dios, y que haga que la Iglesia de este pa&iacute;s sea m&aacute;s plenamente levadura de su Reino en medio de la sociedad coreana. Que los cristianos de esta naci&oacute;n sean una fuerza generosa de renovaci&oacute;n espiritual en todos los &aacute;mbitos de la sociedad. Que combatan la fascinaci&oacute;n de un materialismo que ahoga los aut&eacute;nticos valores espirituales y culturales y el esp&iacute;ritu de competici&oacute;n desenfrenada que genera ego&iacute;smo y hostilidad. Que rechacen modelos econ&oacute;micos inhumanos, que crean nuevas formas de pobreza y marginan a los trabajadores, as&iacute; como la cultura de la muerte, que deval&uacute;a la imagen de Dios, el Dios de la vida, y atenta contra la dignidad de todo hombre, mujer y ni&ntilde;o. <\/p>\n<p>Como cat&oacute;licos coreanos, herederos de una noble tradici&oacute;n, ustedes est&aacute;n llamados a valorar este legado y a transmitirlo a las generaciones futuras. Lo cual requiere de todos una renovada conversi&oacute;n a la Palabra de Dios y una intensa solicitud por los pobres, los necesitados y los d&eacute;biles de nuestra sociedad.<\/p>\n<p>Con esta celebraci&oacute;n, nos unimos a toda la Iglesia extendida por el mundo que ve en Mar&iacute;a la Madre de nuestra esperanza. Su c&aacute;ntico de alabanza nos recuerda que Dios no se olvida nunca de sus promesas de misericordia (cf. <i>Lc<\/i> 1,54-55). Mar&iacute;a es la llena de gracia porque &laquo;ha cre&iacute;do&raquo; que lo que le ha dicho el Se&ntilde;or se cumplir&iacute;a (<i>Lc<\/i> 1,45). En ella, todas las promesas divinas se han revelado verdaderas. Entronizada en la gloria, nos muestra que nuestra esperanza es real; y tambi&eacute;n hoy esa esperanza, &laquo;como ancla del alma, segura y firme&raquo; (<i>Hb<\/i> 6,19), nos aferra all&iacute; donde Cristo est&aacute; sentado en su gloria.<\/p>\n<p>Esta esperanza, queridos hermanos y hermanas, la esperanza que nos ofrece el Evangelio, es el ant&iacute;doto contra el esp&iacute;ritu de desesperaci&oacute;n que parece extenderse como un c&aacute;ncer en una sociedad exteriormente rica, pero que a menudo experimenta amargura interior y vac&iacute;o. Esta desesperaci&oacute;n ha dejado secuelas en muchos de nuestros j&oacute;venes. Que los j&oacute;venes que nos acompa&ntilde;an estos d&iacute;as con su alegr&iacute;a y su confianza no se dejen nunca robar la esperanza.<\/p>\n<p>Dirij&aacute;monos a Mar&iacute;a, Madre de Dios, e imploremos la gracia de gozar de la libertad de los hijos de Dios, de usar esta libertad con sabidur&iacute;a para servir a nuestros hermanos y de vivir y actuar de modo que seamos signo de esperanza, esa esperanza que encontrar&aacute; su cumplimiento en el Reino eterno, all&iacute; donde reinar es servir. Am&eacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO A LA REP&Uacute;BLICA DE COREA CON OCASI&Oacute;N DE LA VI JORNADA DE LA JUVENTUD ASI&Aacute;TICA (13-18 DE AGOSTO DE 2014) SANTA MISA EN LA SOLEMNIDAD DE LA ASUNCI&Oacute;N HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO World Cup Stadium, Daejeon Viernes 15 de agosto de 2014 V&iacute;deo &nbsp; En uni&oacute;n con toda la Iglesia celebramos la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-de-la-solemnidad-de-la-asuncion-en-el-world-cup-stadium-de-daejeon-15-de-agosto-de-2014\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSanta Misa de la solemnidad de la Asunci\u00f3n en el World Cup Stadium de Daejeon (15 de agosto de 2014)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41138","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41138","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41138"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41138\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41138"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41138"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41138"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}