{"id":41147,"date":"2016-10-06T15:29:40","date_gmt":"2016-10-06T20:29:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-con-ordenacion-episcopal-30-de-mayo-de-2014-video\/"},"modified":"2016-10-06T15:29:40","modified_gmt":"2016-10-06T20:29:40","slug":"santa-misa-con-ordenacion-episcopal-30-de-mayo-de-2014-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-con-ordenacion-episcopal-30-de-mayo-de-2014-video\/","title":{"rendered":"Santa Misa con ordenaci\u00f3n episcopal (30 de mayo de 2014) (V\u00eddeo)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/libretti\/2014\/20140530-libretto-ordinaz-episc-fabene.pdf\"> SANTA MISA CON ORDENACI&Oacute;N EPISCOPAL DE MONS. FABIO FABENE<\/a>,<br \/> SUBSECRETARIO DEL S&Iacute;NODO DE LOS OBISPOS<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Bas&iacute;lica Vaticana<br \/> Viernes 30 de mayo de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b> <a href=\"http:\/\/player.rv.va\/vaticanplayer.asp?language=it&amp;tic=VA_S25PWA9B\"> V&iacute;deo<\/a><\/b><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Hermanos e hijos amad&iacute;simos: <\/i><\/p>\n<p>Vamos a considerar atentamente a qu&eacute; ministerio en la Iglesia asciende hoy nuestro hermano.<\/p>\n<p>Jesucristo, Se&ntilde;or nuestro, enviado por el Padre para redimir al hombre, envi&oacute;, a su vez, por el mundo a los doce ap&oacute;stoles, para que, llenos del poder del Esp&iacute;ritu Santo, anunciaran el Evangelio a todos los pueblos, agrup&aacute;ndolos bajo el &uacute;nico Pastor, y los guiasen a la salvaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Para que este ministerio apost&oacute;lico se perpetuara de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, los Doce eligieron colaboradores, a quienes comunicaron el don del Esp&iacute;ritu que hab&iacute;an recibido de Cristo, por la imposici&oacute;n de las manos que confiere la plenitud del sacramento del Orden. De esta manera, a trav&eacute;s de la sucesi&oacute;n continua de los obispos, en la tradici&oacute;n viva de la Iglesia se ha ido transmitiendo este tan importante ministerio, y permanece y se acrecienta hasta nuestros d&iacute;as la obra del Salvador.<\/p>\n<p>En la persona del obispo, rodeado de sus presb&iacute;teros, est&aacute; presente entre vosotros el mismo Jesucristo, Se&ntilde;or y Pont&iacute;fice eterno. &Eacute;l es quien, en el ministerio del obispo, sigue predicando el Evangelio de salvaci&oacute;n y santificando a los creyentes mediante los sacramentos de la fe; es Cristo quien, por medio del ministerio paternal del obispo, agrega nuevos miembros a la Iglesia, su Cuerpo; es Cristo quien, vali&eacute;ndose de la sabidur&iacute;a y prudencia del obispo, gu&iacute;a al pueblo de Dios, a trav&eacute;s de su peregrinar terreno, hasta la felicidad eterna.<\/p>\n<p>Recibid, pues, con alegr&iacute;a y acci&oacute;n de gracias a nuestro hermano que, nosotros obispos, con la imposici&oacute;n de las manos, hoy agregamos al colegio episcopal. Deb&eacute;is honrarlo como ministro de Cristo y dispensador de los misterios de Dios, a &eacute;l se ha confiado dar testimonio del Evangelio y administrar la vida del esp&iacute;ritu y la santidad. Recordad las palabras de Jes&uacute;s a los Ap&oacute;stoles: &laquo;Quien a vosotros escucha, a m&iacute; me escucha; quien a vosotros rechaza, a m&iacute; me rechaza; y quien me rechaza a m&iacute;, rechaza al que me ha enviado&raquo; (<i>Lc<\/i> 10, 16).<\/p>\n<p>Y t&uacute;, Fabio, hermano amad&iacute;simo, elegido por el Se&ntilde;or, recuerda que has sido elegido entre los hombres y puesto al servicio de ellos en las cosas de Dios. Has sido elegido de la grey: que nunca la vanidad, el orgullo y la soberbia te dominen. Y has sido constituido para los hombres: que tu actitud sea siempre de servicio. Como Jes&uacute;s, as&iacute;. Episcopado es el nombre de un servicio, no de un honor, porque al obispo compete m&aacute;s servir que dominar, seg&uacute;n el mandamiento del Maestro: &laquo;El mayor entre vosotros sea como el m&aacute;s peque&ntilde;o y el que gobierna como el que sirve&raquo;. Te recomiendo que tengas presentes las palabras de Pablo que hemos escuchado hoy: vigila sobre ti mismo y vigila sobre el pueblo de Dios. Este vigilar significa estar en vela, estar atento, para defenderse a s&iacute; mismo de tantos pecados y de tantas actitudes mundanas, y para defender al pueblo de Dios de los lobos que Pablo dec&iacute;a que vendr&iacute;an.<\/p>\n<p>Proclama la Palabra de Dios en toda ocasi&oacute;n, a tiempo y a destiempo; amonesta, reprende, exhorta con toda paciencia y deseo de ense&ntilde;ar. En la oraci&oacute;n y en el sacrificio eucar&iacute;stico pide abundancia y diversidad de gracias, para que el pueblo a ti encomendado participe de la plenitud de Cristo. Y velar sobre su pueblo tambi&eacute;n significa rezar, rezar por el pueblo, como hac&iacute;a Mois&eacute;s: con las manos levantadas, aquella oraci&oacute;n de intercesi&oacute;n, aquella oraci&oacute;n valiente, cara a cara con el Se&ntilde;or, por el pueblo.<\/p>\n<p>Cuida y dirige la Iglesia que se te conf&iacute;a, y s&eacute; fiel dispensador de los misterios de Cristo. Elegido por el Padre para el cuidado de su familia, ten siempre ante tus ojos al buen Pastor, que conoce a sus ovejas y es conocido por ellas, y no dud&oacute; en dar su vida por el reba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Ama con amor de padre y de hermano a cuantos Dios pone bajo tu cuidado, especialmente a los presb&iacute;teros y di&aacute;conos \u2014colaboradores tuyos en el ministerio sagrado\u2014; pero tambi&eacute;n a los pobres, a los d&eacute;biles, a los que tienen necesidad de acogida y ayuda. Exhorta a los fieles a trabajar contigo en la obra apost&oacute;lica, y procura siempre atenderlos y escucharlos.<\/p>\n<p>De aquellos que a&uacute;n no est&aacute;n incorporados al reba&ntilde;o de Cristo, cuida sin desmayo, porque ellos tambi&eacute;n te han sido encomendados en el Se&ntilde;or. Y reza por ellos.<\/p>\n<p>No olvides que formas parte del Colegio episcopal en el seno de la Iglesia cat&oacute;lica, que es una por el v&iacute;nculo del amor. Por tanto, tu solicitud pastoral debe extenderse a todas las comunidades cristianas, dispuesto siempre a acudir en ayuda de las m&aacute;s necesitadas. Creo que esto te ser&aacute; f&aacute;cil en la tarea que te he encomendado en la Secretar&iacute;a del S&iacute;nodo de los obispos.<\/p>\n<p>Vela, vela con amor sobre la grey universal, a cuyo servicio te pone el Esp&iacute;ritu Santo para regir a la Iglesia de Dios. Vela, no te adormezcas, vigila, permanece en vela, y que el Se&ntilde;or te acompa&ntilde;e, te acompa&ntilde;e en este velar que hoy te conf&iacute;o en el nombre del Padre, cuya imagen representas en la asamblea; en el nombre del Hijo, cuyo oficio de maestro, sacerdote y pastor ejerces; y en el nombre del Esp&iacute;ritu Santo, que da vida a la Iglesia de Cristo y fortalece nuestra debilidad.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA CON ORDENACI&Oacute;N EPISCOPAL DE MONS. FABIO FABENE, SUBSECRETARIO DEL S&Iacute;NODO DE LOS OBISPOS HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO Bas&iacute;lica Vaticana Viernes 30 de mayo de 2014 V&iacute;deo &nbsp; Hermanos e hijos amad&iacute;simos: Vamos a considerar atentamente a qu&eacute; ministerio en la Iglesia asciende hoy nuestro hermano. Jesucristo, Se&ntilde;or nuestro, enviado por el Padre &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-con-ordenacion-episcopal-30-de-mayo-de-2014-video\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSanta Misa con ordenaci\u00f3n episcopal (30 de mayo de 2014) (V\u00eddeo)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41147","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41147","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41147"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41147\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41147"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41147"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41147"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}