{"id":41155,"date":"2016-10-06T15:29:53","date_gmt":"2016-10-06T20:29:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/19-de-abril-de-2014-vigilia-pascual-video\/"},"modified":"2016-10-06T15:29:53","modified_gmt":"2016-10-06T20:29:53","slug":"19-de-abril-de-2014-vigilia-pascual-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/19-de-abril-de-2014-vigilia-pascual-video\/","title":{"rendered":"19 de abril de 2014: Vigilia pascual (V\u00eddeo)"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/libretti\/2014\/20140419-libretto-veglia-pasquale.pdf\">CELEBRACI&Oacute;N DE LA VIGILIA PASCUAL<\/a><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>HOMIL&Iacute;A<\/i><\/b><\/font><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\"> DEL SANTO PADRE FRANCISCO <\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Bas&iacute;lica Vaticana<br \/>S&aacute;bado Santo, 19 de abril de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b> <a href=\"http:\/\/player.rv.va\/vaticanplayer.asp?language=it&amp;tic=VA_OQH29AWR\">V&iacute;deo<\/a><\/b><\/font><b><br \/> <\/b><i><b><a href=\"http:\/\/www.photogallery.va\/content\/photogallery\/es\/celebrazioni-liturgiche\/veglia-pasquale2014.html\">Galer&iacute;a fotogr&aacute;fica<\/a><\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; <\/p>\n<p>El Evangelio de la resurrecci&oacute;n de Jesucristo comienza con el ir de las mujeres hacia el sepulcro, temprano en la ma&ntilde;ana del d&iacute;a despu&eacute;s del s&aacute;bado. Se dirigen a la tumba, para honrar el cuerpo del Se&ntilde;or, pero la encuentran abierta y vac&iacute;a. Un &aacute;ngel poderoso les dice: &laquo;Vosotras no teng&aacute;is miedo&raquo; (<i>Mt<\/i> 28,5), y les manda llevar la noticia a los disc&iacute;pulos: &laquo;Ha resucitado de entre los muertos y va por delante de vosotros a Galilea&raquo; (v. 7). Las mujeres se marcharon a toda prisa y, durante el camino, Jes&uacute;s les sali&oacute; al encuentro y les dijo: &laquo;No tem&aacute;is: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; all&iacute; me ver&aacute;n&raquo; (v. 10). &laquo;No teng&aacute;is miedo&raquo;, &laquo;no tem&aacute;is&raquo;: es una voz que anima a abrir el coraz&oacute;n para recibir este mensaje&raquo;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de la muerte del Maestro, los disc&iacute;pulos se hab&iacute;an dispersado; su fe se deshizo, todo parec&iacute;a que hab&iacute;a terminado, derrumbadas las certezas, muertas las esperanzas. Pero entonces, aquel anuncio de las mujeres, aunque incre&iacute;ble, se present&oacute; como un rayo de luz en la oscuridad. La noticia se difundi&oacute;: Jes&uacute;s ha resucitado, como hab&iacute;a dicho\u2026 Y tambi&eacute;n el mandato de ir a <i>Galilea<\/i>; las mujeres lo hab&iacute;an o&iacute;do por dos veces, primero del &aacute;ngel, despu&eacute;s de Jes&uacute;s mismo: &laquo;Que vayan a Galilea; all&iacute; me ver&aacute;n&raquo;. &laquo;No tem&aacute;is&raquo; y &laquo;vayan a Galilea&raquo;.<\/p>\n<p>Galilea es <i>el lugar de la primera llamada, donde todo empez&oacute;<\/i>. Volver all&iacute;, volver al lugar de la primera llamada. Jes&uacute;s pas&oacute; por la orilla del lago, mientras los pescadores estaban arreglando las redes. Los llam&oacute;, y ellos lo dejaron todo y lo siguieron (cf. <i>Mt<\/i> 4,18-22).<\/p>\n<p>Volver a Galilea quiere decir <i>releer<\/i> todo a partir de la cruz y de la victoria; sin miedo, &laquo;no tem&aacute;is&raquo;. Releer todo: la predicaci&oacute;n, los milagros, la nueva comunidad, los entusiasmos y las defecciones, hasta la traici&oacute;n;&nbsp; releer todo a partir del final, que es un nuevo comienzo, <i>de este acto supremo de amor<\/i>. <\/p>\n<p>Tambi&eacute;n <i>para cada uno de nosotros hay una &laquo;Galilea&raquo;<\/i> en el comienzo del camino con Jes&uacute;s. &laquo;Ir a Galilea&raquo; tiene un significado bonito, significa para nosotros redescubrir nuestro bautismo como fuente viva, sacar energ&iacute;as nuevas de la ra&iacute;z de nuestra fe y de nuestra experiencia cristiana. Volver a Galilea significa sobre todo volver all&iacute;, a ese punto incandescente en que la gracia de Dios me toc&oacute; al comienzo del camino. Con esta chispa puedo encender el fuego para el hoy, para cada d&iacute;a, y llevar calor y luz a mis hermanos y hermanas. Con esta chispa se enciende una alegr&iacute;a humilde, una alegr&iacute;a que no ofende el dolor y la desesperaci&oacute;n, una alegr&iacute;a buena y serena.<\/p>\n<p>En la vida del cristiano, despu&eacute;s del bautismo, hay tambi&eacute;n otra &laquo;Galilea&raquo;, <i>una &laquo;Galilea&raquo; m&aacute;s existencial<\/i>: la experiencia del <i>encuentro personal con Jesucristo<\/i>, que me ha llamado a seguirlo y participar en su misi&oacute;n. En este sentido, volver a Galilea significa custodiar en el coraz&oacute;n la memoria viva de esta llamada, cuando Jes&uacute;s pas&oacute; por mi camino, me mir&oacute; con misericordia, me pidi&oacute; seguirlo; volver a Galilea significa recuperar la memoria de aquel momento en el que sus ojos se cruzaron con los m&iacute;os, el momento en que me hizo sentir que me amaba.<\/p>\n<p>Hoy, en esta noche, cada uno de nosotros puede preguntarse: <i>&iquest;Cu&aacute;l es mi Galilea? <\/i>Se trata de hacer memoria, regresar con el recuerdo. <i>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; mi Galilea?<\/i> &iquest;La recuerdo? &iquest;La he olvidado? B&uacute;scala y la encontrar&aacute;s. All&iacute; te espera el Se&ntilde;or. He andado por caminos y senderos que me la han hecho olvidar. Se&ntilde;or, ay&uacute;dame: dime cu&aacute;l es mi Galilea; sabes, yo quiero volver all&iacute; para encontrarte y dejarme abrazar por tu misericordia. No teng&aacute;is miedo, no tem&aacute;is, volved a Galilea.<\/p>\n<p>El evangelio es claro: es necesario volver all&iacute;, para ver a Jes&uacute;s resucitado, y convertirse en testigos de su resurrecci&oacute;n. No es un volver atr&aacute;s, no es una nostalgia. Es volver al primer amor, para <i>recibir el fuego<\/i> que Jes&uacute;s ha encendido en el mundo, y llevarlo a todos, a todos los extremos de la tierra. Volver a Galilea sin miedo.<\/p>\n<p>&laquo;Galilea de los gentiles&raquo; (<i>Mt <\/i>4,15; <i>Is<\/i> 8,23): horizonte del Resucitado, horizonte de la Iglesia; deseo intenso de encuentro\u2026 &iexcl;Pong&aacute;monos en camino!<\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CELEBRACI&Oacute;N DE LA VIGILIA PASCUAL HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO Bas&iacute;lica VaticanaS&aacute;bado Santo, 19 de abril de 2014 V&iacute;deo Galer&iacute;a fotogr&aacute;fica &nbsp;&nbsp; El Evangelio de la resurrecci&oacute;n de Jesucristo comienza con el ir de las mujeres hacia el sepulcro, temprano en la ma&ntilde;ana del d&iacute;a despu&eacute;s del s&aacute;bado. Se dirigen a la tumba, para honrar &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/19-de-abril-de-2014-vigilia-pascual-video\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab19 de abril de 2014: Vigilia pascual (V\u00eddeo)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41155","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41155","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41155"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41155\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41155"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41155"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41155"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}