{"id":41163,"date":"2016-10-06T15:30:06","date_gmt":"2016-10-06T20:30:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/22-de-febrero-de-2014-consistorio-ordinario-publico-para-la-creacion-de-nuevos-cardenales-video\/"},"modified":"2016-10-06T15:30:06","modified_gmt":"2016-10-06T20:30:06","slug":"22-de-febrero-de-2014-consistorio-ordinario-publico-para-la-creacion-de-nuevos-cardenales-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/22-de-febrero-de-2014-consistorio-ordinario-publico-para-la-creacion-de-nuevos-cardenales-video\/","title":{"rendered":"22 de febrero de 2014: Consistorio ordinario p\u00fablico para la creaci\u00f3n de nuevos cardenales (V\u00eddeo)"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/cardinals\/concistoro-22feb2014\/index_sp.htm\">CONSISTORIO ORDINARIO P&Uacute;BLICO PARA LA CREACI&Oacute;N DE NUEVOS CARDENALES<\/a><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/libretti\/2014\/20140222-libretto-concistoro-creazione-cardinali.pdf\">CAPILLA PAPAL<\/a><\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>HO<\/i><\/b><\/font><b><i><font color=\"#663300\" size=\"4\">MIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Bas&iacute;lica Vaticana<br \/>S&aacute;bado 22 de febrero de 2014<\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b> <a href=\"http:\/\/player.rv.va\/vaticanplayer.asp?language=it&amp;tic=VA_UDKJI56M\">V&iacute;deo<\/a><\/b><\/font><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p> &laquo;Y Jes&uacute;s<i> iba delante <\/i>de ellos.<i>..<\/i>&raquo; (<i>Mc<\/i> 10,32)<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n en este momento Jes&uacute;s camina delante de nosotros. &Eacute;l siempre est&aacute; por delante de nosotros. &Eacute;l nos precede y nos abre el camino&#8230; Y esta es nuestra confianza y nuestra alegr&iacute;a: ser disc&iacute;pulos suyos, estar con &eacute;l, caminar tras &eacute;l, seguirlo&#8230;<\/p>\n<p>Cuando con los Cardenales hemos concelebrado juntos la <a href=\"\/content\/francesco\/es\/homilies\/2013\/documents\/papa-francesco_20130314_omelia-cardinali.html\">primera Misa en la Capilla Sixtina<\/a>, &laquo;caminar&raquo; ha sido la primera palabra que el Se&ntilde;or nos ha propuesto: caminar, y despu&eacute;s construir y confesar.<\/p>\n<p>Hoy vuelve esta palabra, pero como un acto, como una acci&oacute;n de Jes&uacute;s que contin&uacute;a: &laquo;Jes&uacute;s caminaba&#8230;&raquo;. Nos llama la atenci&oacute;n esto en los evangelios: Jes&uacute;s camina mucho e instruye a los suyos a lo largo del camino. Esto es importante. Jes&uacute;s no ha venido a ense&ntilde;ar una filosof&iacute;a, una ideolog&iacute;a&#8230;, sino una &laquo;v&iacute;a&raquo;, una senda para recorrerla con &eacute;l, y la senda se aprende haci&eacute;ndola, caminando. S&iacute;, queridos hermanos, esta es nuestra alegr&iacute;a: caminar con Jes&uacute;s.<\/p>\n<p>Y esto no es f&aacute;cil, no es c&oacute;modo, porque la v&iacute;a escogida por Jes&uacute;s es la v&iacute;a de la cruz. Mientras van de camino, &eacute;l habla a sus disc&iacute;pulos de lo que le suceder&aacute; en Jerusal&eacute;n: anuncia su pasi&oacute;n, muerte y resurrecci&oacute;n. Y ellos se quedan &laquo;sorprendidos&raquo; y &laquo;asustados&raquo;. Sorprendidos, cierto, porque para ellos subir a Jerusal&eacute;n significaba participar en el triunfo del Mes&iacute;as, en su victoria, como se ve luego en la petici&oacute;n de Santiago y Juan; y asustados por lo que Jes&uacute;s habr&iacute;a tenido que sufrir, y que tambi&eacute;n ellos corr&iacute;an el riesgo de padecer.<\/p>\n<p>A diferencia de los disc&iacute;pulos de entonces, nosotros sabemos que Jes&uacute;s ha vencido, y no deber&iacute;amos tener miedo de la cruz, sino que, m&aacute;s bien, en la Cruz tenemos nuestra esperanza. No obstante, tambi&eacute;n nosotros somos humanos, pecadores, y estamos expuestos a la tentaci&oacute;n de pensar seg&uacute;n el modo de los hombres y no de Dios.<\/p>\n<p>Y cuando se piensa de modo mundano, &iquest;cu&aacute;l es la consecuencia? Dice el Evangelio: &laquo;Los otros diez <i>se indignaron<\/i> contra Santiago y Juan&raquo; (v. 41). Ellos se indignaron. Si prevalece la mentalidad del mundo, surgen las rivalidades, las envidias, los bandos&#8230;<\/p>\n<p>As&iacute;, pues, esta palabra que hoy nos dirige el Se&ntilde;or es muy saludable. Nos purifica interiormente, proyecta luz en nuestra conciencia y nos ayuda a ponernos en plena sinton&iacute;a con Jes&uacute;s, y a hacerlo juntos, en el momento en que el Colegio de Cardenales se incrementa con el ingreso de nuevos miembros.<\/p>\n<p>&laquo;Llam&aacute;ndolos Jes&uacute;s a s&iacute;&#8230;&raquo; (<i>Mc<\/i> 10,42). He aqu&iacute; el otro gesto del Se&ntilde;or. Durante el camino, se da cuenta de que necesita hablar a los Doce, se para y los llama a s&iacute;. Hermanos, dejemos que el Se&ntilde;or Jes&uacute;s nos llame a s&iacute;. Dej&eacute;monos con-vocar por &eacute;l. Y escuch&eacute;mosle con la alegr&iacute;a de acoger juntos su palabra, de dejarnos ense&ntilde;ar por ella y por el Esp&iacute;ritu Santo, para ser cada vez m&aacute;s un solo coraz&oacute;n y una sola alma en torno a &eacute;l.<\/p>\n<p>Y mientras estamos as&iacute;, convocados, &laquo;llamados a s&iacute;&raquo; por nuestro &uacute;nico Maestro, os digo lo que la Iglesia necesita: tiene necesidad de vosotros, de vuestra colaboraci&oacute;n y, antes de nada, de vuestra comuni&oacute;n, conmigo y entre vosotros. La Iglesia necesita vuestro valor para anunciar el evangelio en toda ocasi&oacute;n, oportuna e inoportunamente, y para dar testimonio de la verdad. La Iglesia necesita vuestras oraciones, para apacentar bien la grey de Cristo, la oraci&oacute;n \u2013no lo&nbsp; olvidemos\u2013 que, con el anuncio de la Palabra, es el primer deber del Obispo. La Iglesia necesita vuestra compasi&oacute;n sobre todo en estos momentos de dolor y sufrimiento en tantos pa&iacute;ses del mundo. Expresemos juntos nuestra cercan&iacute;a espiritual a las comunidades eclesiales, a todos los cristianos que sufren discriminaci&oacute;n y persecuci&oacute;n. &iexcl;Debemos luchar contra cualquier discriminaci&oacute;n! La Iglesia necesita que recemos por ellos, para que sean fuertes en la fe y sepan responder el mal con bien. Y que esta oraci&oacute;n se haga extensiva a todos los hombres y mujeres que padecen injusticia a causa de sus convicciones religiosas.<\/p>\n<p>La Iglesia tambi&eacute;n necesita de nosotros para que seamos hombres de paz y construyamos la paz con nuestras obras, nuestros deseos, nuestras oraciones. &iexcl;Construir la paz! &iexcl;Artesanos de la paz! Por ello imploramos la paz y la reconciliaci&oacute;n para los pueblos que en estos tiempos sufren la prueba de la violencia, de la exclusi&oacute;n y de la guerra. <\/p>\n<p>Gracias, queridos hermanos. Gracias. Caminemos juntos tras el Se&ntilde;or, y dej&eacute;monos convocar cada vez m&aacute;s por &eacute;l, en medio del Pueblo fiel, del santo Pueblo fiel de Dios, de la Santa Madre Iglesia. Gracias.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CONSISTORIO ORDINARIO P&Uacute;BLICO PARA LA CREACI&Oacute;N DE NUEVOS CARDENALES CAPILLA PAPAL HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO Bas&iacute;lica VaticanaS&aacute;bado 22 de febrero de 2014 V&iacute;deo &nbsp; &laquo;Y Jes&uacute;s iba delante de ellos&#8230;&raquo; (Mc 10,32) Tambi&eacute;n en este momento Jes&uacute;s camina delante de nosotros. &Eacute;l siempre est&aacute; por delante de nosotros. &Eacute;l nos precede y nos abre &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/22-de-febrero-de-2014-consistorio-ordinario-publico-para-la-creacion-de-nuevos-cardenales-video\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab22 de febrero de 2014: Consistorio ordinario p\u00fablico para la creaci\u00f3n de nuevos cardenales (V\u00eddeo)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41163","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41163","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41163"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41163\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41163"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41163"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41163"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}