{"id":41182,"date":"2016-10-06T15:31:00","date_gmt":"2016-10-06T20:31:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-con-ocasion-de-la-fiesta-de-nuestra-senora-de-guadalupe-12-de-diciembre-de-2015-video\/"},"modified":"2016-10-06T15:31:00","modified_gmt":"2016-10-06T20:31:00","slug":"santa-misa-con-ocasion-de-la-fiesta-de-nuestra-senora-de-guadalupe-12-de-diciembre-de-2015-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-con-ocasion-de-la-fiesta-de-nuestra-senora-de-guadalupe-12-de-diciembre-de-2015-video\/","title":{"rendered":"Santa Misa con ocasi\u00f3n de la Fiesta de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe (12 de diciembre de 2015) (V\u00eddeo)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/libretti\/2015\/20151212-libretto-madonna-guadalupe.pdf\"><font color=\"#663300\"> SANTA MISA CON OCASI&Oacute;N DE LA FIESTA DE NUESTRA SE&Ntilde;ORA DE GUADALUPE<\/font><\/a><\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\" size=\"4\"><i>HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/i><\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Bas&iacute;lica Vaticana<br \/> S&aacute;bato 12 de diciembre de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p><font color=\"#663300\"> <\/p>\n<p align=\"center\"> [<b><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2015\/12\/12\/guadalupe.html\">Multimedia<\/a><\/b>]<\/p>\n<hr color=\"#C0C0C0\" width=\"30%\" size=\"1\" \/> <\/font> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&laquo;El Se&ntilde;or tu Dios, est&aacute; en medio de ti [\u2026], se alegra y goza contigo, te renueva con su amor; exulta y se alegra contigo como en d&iacute;a de fiesta&raquo; (<i>So<\/i> 3,17-18). Estas palabras del profeta Sofon&iacute;as, dirigidas a Israel, pueden tambi&eacute;n ser referidas a nuestra Madre, la Virgen Mar&iacute;a, a la Iglesia, y a cada uno de nosotros, a nuestra alma, amada por Dios con amor misericordioso. S&iacute;, Dios nos ama tanto que incluso se goza y se complace en nosotros. Nos ama con amor gratuito, sin l&iacute;mites, sin esperar nada en cambio. No le gusta el pelagianismo. &nbsp;Este amor misericordioso es el atributo m&aacute;s sorprendente de Dios, la s&iacute;ntesis en que se condensa el mensaje evang&eacute;lico, la fe de la Iglesia. <\/p>\n<p>La palabra &laquo;misericordia&raquo; est&aacute; compuesta por dos palabras: miseria y coraz&oacute;n. El coraz&oacute;n indica la capacidad de amar; la misericordia es el amor que abraza la miseria de la persona. Es un amor que &laquo;siente&raquo; nuestra indigencia como si fuera propia, para liberarnos de ella. &laquo;En esto est&aacute; el amor: no somos nosotros que amamos a Dios, sino que es &Eacute;l que nos ha amado primero y ha mandado a su Hijo como v&iacute;ctima de expiaci&oacute;n por nuestros pecados&raquo; (<i>1 Jn<\/i> 4,9-10). &laquo;El Verbo se hizo carne&raquo; &#8211; a Dios tampoco le gusta el gnosticismo-, quiso compartir todas nuestras fragilidades. Quiso experimentar nuestra condici&oacute;n humana, hasta cargar en la Cruz con todo el dolor de la existencia humana. Es tal el abismo de su compasi&oacute;n y misericordia: un anonadarse para convertirse en compa&ntilde;&iacute;a y servicio a la humanidad herida. Ning&uacute;n pecado puede cancelar su cercan&iacute;a misericordiosa, ni impedirle poner en acto su gracia de conversi&oacute;n, con tal que la invoquemos. M&aacute;s a&uacute;n, el mismo pecado hace resplandecer con mayor fuerza el amor de Dios Padre quien, para rescatar al esclavo, ha sacrificado a su Hijo. Esa misericordia de Dios llega a nosotros con el don del Esp&iacute;ritu Santo que, en el Bautismo, hace posible, genera y nutre la vida nueva de sus disc&iacute;pulos. Por m&aacute;s grandes y graves que sean los pecados del mundo, el Esp&iacute;ritu, que renueva la faz de la tierra, posibilita el milagro de una vida m&aacute;s humana, llena de alegr&iacute;a y de esperanza.<\/p>\n<p>Y tambi&eacute;n nosotros gritamos jubilosos: &laquo;&iexcl;El Se&ntilde;or es mi Dios y salvador!&raquo;. &laquo;El Se&ntilde;or est&aacute; cerca&raquo;. Y esto nos lo dice el ap&oacute;stol Pablo, nada nos tiene que preocupar, &Eacute;l est&aacute; cerca y no solo, con su Madre. Ella le dec&iacute;a a San Juan Diego: &iquest;Por qu&eacute; ten&eacute;s miedo, acaso no estoy yo aqu&iacute; que soy tu madre? Est&aacute; cerca. &Eacute;l y su Madre. La misericordia m&aacute;s grande radica en su estar en medio de nosotros, en su presencia y compa&ntilde;&iacute;a. Camina junto a nosotros, nos muestra el sendero del amor, nos levanta en nuestras ca&iacute;das \u2013y con qu&eacute; ternura lo hace\u2013 nos sostiene ante nuestras fatigas, nos acompa&ntilde;a en todas las circunstancias de nuestra existencia. Nos abre los ojos para mirar las miserias propias y del mundo, pero a la vez nos llena de esperanza. &laquo;Y la paz de Dios [\u2026] custodiar&aacute; sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jes&uacute;s&raquo; (<i>Flp<\/i> 4,7), nos dice Pablo. Esta es la fuente de nuestra vida pacificada y alegre; nada ni nadie puede robarnos esta paz y esta alegr&iacute;a, no obstante los sufrimientos y las pruebas de la vida. El Se&ntilde;or con su ternura nos abre su coraz&oacute;n, nos abre su amor. El Se&ntilde;or le tiene alergia a las rigideces.&nbsp; Cultivemos esta experiencia de misericordia, de paz y de esperanza, durante el camino de adviento que estamos recorriendo y a la luz del a&ntilde;o jubilar. Anunciar la Buena noticia a los pobres, como Juan Bautista, realizando obras de misericordia, es una buena manera de esperar la venida de Jes&uacute;s en la Navidad. Es imitarlo a &Eacute;l que dio todo, se dio todo. Esa es su misericordia sin esperar nada en cambio.<\/p>\n<p>Dios se goza y complace muy especialmente en Mar&iacute;a. En una de las oraciones m&aacute;s queridas por el pueblo cristiano, la <i>Salve Regina<\/i>, llamamos a Mar&iacute;a &laquo;madre de misericordia&raquo;. Ella ha experimentado la misericordia divina, y ha acogido en su seno la fuente misma de esta misericordia: Jesucristo. Ella, que ha vivido siempre &iacute;ntimamente unida a su Hijo, sabe mejor que nadie lo que &Eacute;l quiere: que todos los hombres se salven, que a ninguna persona le falte nunca la ternura y el consuelo de Dios. Que Mar&iacute;a, Madre de Misericordia, nos ayude a entender cu&aacute;nto nos quiere Dios. <\/p>\n<p>A Mar&iacute;a sant&iacute;sima le encomendamos los sufrimientos y las alegr&iacute;as de los pueblos de todo el continente americano, que la aman como madre y la reconocen como &laquo;patrona&raquo;, bajo el t&iacute;tulo entra&ntilde;able de Nuestra Se&ntilde;ora de Guadalupe. Que &laquo;la dulzura de su mirada nos acompa&ntilde;e en este A&ntilde;o Santo, para que todos podamos redescubrir la alegr&iacute;a de la ternura de Dios&raquo; (Bula <i> <a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/bulls\/documents\/papa-francesco_bolla_20150411_misericordiae-vultus.html\">Misericordiae vultus<\/a><\/i>, 24). A Ella le pedimos en este a&ntilde;o jubilar que sea una siembra de amor misericordioso en el coraz&oacute;n de las personas, de las familias y de las naciones. Que nos siga repitiendo: \u201cNo tengas miedo, acaso no estoy yo aqu&iacute; que soy tu madre, Madre de misericordia\u201d. Que nos convirtamos en misericordiosos, y que las comunidades cristianas sepan ser oasis y fuentes de misericordia, testigos de una caridad que no admite exclusiones. Para pedirle esto, de una manera fuerte, viajar&eacute; a venerarla en su Santuario el pr&oacute;ximo 13 de febrero. All&iacute; pedir&eacute; todo esto para toda Am&eacute;rica, de la cual es especialmente Madre. A Ella le suplico que gu&iacute;e los pasos de su pueblo americano, pueblo peregrino que busca a la Madre de misericordia, y solamente le pide una cosa: que le muestre a su Hijo Jes&uacute;s.<\/p>\n<p align=\"center\">* * *<\/p>\n<p><b><i>Intenci&oacute;n del Papa durante la oraci&oacute;n de los fieles<\/i><\/b><\/p>\n<p>Oremos por el alma de mi madre y de mi padre, Mario y Regina, quienes me dieron la vida y me transmitieron la fe. Quienes en un d&iacute;a como hoy, hace 80 a&ntilde;os, contrajeron matrimonio. Oremos al Se&ntilde;or. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA CON OCASI&Oacute;N DE LA FIESTA DE NUESTRA SE&Ntilde;ORA DE GUADALUPE HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO Bas&iacute;lica Vaticana S&aacute;bato 12 de diciembre de 2015 [Multimedia] &nbsp; &laquo;El Se&ntilde;or tu Dios, est&aacute; en medio de ti [\u2026], se alegra y goza contigo, te renueva con su amor; exulta y se alegra contigo como en d&iacute;a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-con-ocasion-de-la-fiesta-de-nuestra-senora-de-guadalupe-12-de-diciembre-de-2015-video\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSanta Misa con ocasi\u00f3n de la Fiesta de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe (12 de diciembre de 2015) (V\u00eddeo)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41182","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41182","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41182"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41182\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41182"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41182"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}