{"id":41204,"date":"2016-10-06T15:31:20","date_gmt":"2016-10-06T20:31:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-estados-unidos-de-america-santa-misa-de-clausura-del-viii-encuentro-mundial-de-las-familias-en-el-b-franklin-parkway-filadelfia-27-de-septiembre-de-2015-video\/"},"modified":"2016-10-06T15:31:20","modified_gmt":"2016-10-06T20:31:20","slug":"viaje-apostolico-estados-unidos-de-america-santa-misa-de-clausura-del-viii-encuentro-mundial-de-las-familias-en-el-b-franklin-parkway-filadelfia-27-de-septiembre-de-2015-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-estados-unidos-de-america-santa-misa-de-clausura-del-viii-encuentro-mundial-de-las-familias-en-el-b-franklin-parkway-filadelfia-27-de-septiembre-de-2015-video\/","title":{"rendered":"Viaje apost\u00f3lico &#8211; Estados Unidos de Am\u00e9rica: Santa Misa de clausura del VIII Encuentro Mundial de las Familias en el B. Franklin Parkway (Filadelfia, 27 de septiembre de 2015) (V\u00eddeo)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\" dir=\"ltr\"><font color=\"#663300\"> <a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2015\/outside\/documents\/papa-francesco-cuba-usa-onu-2015.html\"> VIAJE APOST&Oacute;LICO DEL SANTO PADRE FRANCISCO <br \/> A CUBA, ESTADOS UNIDOS DE AM&Eacute;RICA <br \/> Y VISITA A LA SEDE DE LA ORGANIZACI&Oacute;N DE LAS NACIONES UNIDAS<\/a> <br \/> (19-28 DE SEPTIEMBRE DE 2015)<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">SANTA MISA DE CLAUSURA <br \/> DEL VIII ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILI<\/font><\/b><font color=\"#663300\"><b>AS<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><i><b><font size=\"4\" color=\"#663300\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE<\/font><\/b><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\">B. Franklin Parkway, Filadelfia<br \/> Domingo 27 de septiembre de 2015<\/font><\/i><\/p>\n<p><font color=\"#663300\"><\/p>\n<p align=\"center\" dir=\"ltr\"><b> [<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2015\/9\/27\/omeliafamiglie.html\">Multimedia<\/a>]<\/b><\/p>\n<hr color=\"#C0C0C0\" width=\"30%\" size=\"1\" dir=\"ltr\" \/> <\/font> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy la Palabra de Dios nos sorprende con un lenguaje aleg&oacute;rico fuerte que nos hace pensar. Un lenguaje aleg&oacute;rico que nos desaf&iacute;a pero tambi&eacute;n estimula nuestro entusiasmo.<\/p>\n<p>En la primera lectura, Josu&eacute; dice a Mois&eacute;s que dos miembros del pueblo est&aacute;n profetizando, proclamando la Palabra de Dios sin un mandato. En el Evangelio, Juan dice a Jes&uacute;s que los disc&iacute;pulos le han impedido a un hombre sacar esp&iacute;ritus inmundos en su nombre. Y aqu&iacute; viene la sorpresa: Mois&eacute;s y Jes&uacute;s reprenden a estos colaboradores por ser tan estrechos de mente. &iexcl;Ojal&aacute; fueran todos profetas de la Palabra de Dios! &iexcl;Ojal&aacute; que cada uno pudiera obrar milagros en el nombre del Se&ntilde;or!<\/p>\n<p>Jes&uacute;s encuentra, en cambio, hostilidad en la gente que no hab&iacute;a aceptado cuanto dijo e hizo. Para ellos, la apertura de Jes&uacute;s a la fe honesta y sincera de muchas personas que no formaban parte del pueblo elegido de Dios, les parec&iacute;a intolerable. Los disc&iacute;pulos, por su parte, actuaron de buena fe, pero la tentaci&oacute;n de ser escandalizados por la libertad de Dios que hace llover sobre &laquo;justos e injustos&raquo; (<i>Mt 5,45<\/i>), salt&aacute;ndose la burocracia, el oficialismo y los c&iacute;rculos &iacute;ntimos, amenaza la autenticidad de la fe y, por tanto, tiene que ser vigorosamente rechazada. <\/p>\n<p>Cuando nos damos cuenta de esto, podemos entender por qu&eacute; las palabras de Jes&uacute;s sobre el esc&aacute;ndalo son tan duras. Para Jes&uacute;s, el esc&aacute;ndalo intolerable es todo lo que destruye y corrompe nuestra confianza en este modo de actuar del Esp&iacute;ritu.<\/p>\n<p>Nuestro Padre no se deja ganar en generosidad y siembra. Siembra su presencia en nuestro mundo, ya que &laquo;el amor no consiste en que nosotros hayamos amado primero a Dios, sino en que <i>&Eacute;l nos am&oacute; primero<\/i>&raquo; (<i>1Jn <\/i>4,10). Amor que nos da la certeza honda: somos buscados por &Eacute;l, somos esperados por &Eacute;l. Esa confianza es la que lleva al disc&iacute;pulo a estimular, acompa&ntilde;ar y hacer crecer todas las buenas iniciativas que existen a su alrededor. Dios quiere que todos sus hijos participen de la fiesta del Evangelio. No impidan todo lo bueno, dice Jes&uacute;s, por el contrario, ay&uacute;denlo a crecer. Poner en duda la obra del Esp&iacute;ritu, dar la impresi&oacute;n que la misma no tiene nada que ver con aquellos que &laquo;no son parte de nuestro grupo&raquo;, que no son &laquo;como nosotros&raquo;, es una tentaci&oacute;n peligrosa. No bloquea solamente la conversi&oacute;n a la fe, sino que constituye una perversi&oacute;n de la fe.<\/p>\n<p>La fe abre la &laquo;ventana&raquo; a la presencia actuante del Esp&iacute;ritu y nos muestra que, como la felicidad, la santidad est&aacute; siempre ligada a los peque&ntilde;os gestos. &laquo;El que les d&eacute; a beber un vaso de agua en mi nombre \u2013dice Jes&uacute;s, peque&ntilde;o gesto\u2013 no se quedar&aacute; sin recompensa&raquo; (<i>Mc<\/i> 9,41). Son gestos m&iacute;nimos que uno aprende en el hogar; gestos de familia que se pierden en el anonimato de la cotidianidad pero que hacen diferente cada jornada. Son gestos de madre, de abuela, de padre, de abuelo, de hijo, de hermanos. Son gestos de ternura, de cari&ntilde;o, de compasi&oacute;n. Son gestos del plato caliente de quien espera a cenar, del desayuno temprano del que sabe acompa&ntilde;ar a madrugar. Son gestos de hogar. Es la bendici&oacute;n antes de dormir y el abrazo al regresar de una larga jornada de trabajo. El amor se manifiesta en peque&ntilde;as cosas, en la atenci&oacute;n m&iacute;nima a lo cotidiano que hace que la vida siempre tenga sabor a hogar. La fe crece con la pr&aacute;ctica y es plasmada por el amor. Por eso, nuestras familias, nuestros hogares, son verdaderas Iglesias dom&eacute;sticas. Es el lugar propio donde la fe se hace vida y la vida crece en la fe.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s nos invita a no impedir esos peque&ntilde;os gestos milagrosos, por el contrario, quiere que los provoquemos, que los hagamos crecer, que acompa&ntilde;emos la vida como se nos presenta, ayudando a despertar todos los peque&ntilde;os gestos de amor, signos de su presencia viva y actuante en nuestro mundo.<\/p>\n<p>Esta actitud a la que somos invitados nos lleva a preguntarnos, hoy, aqu&iacute;, en el final de esta fiesta: &iquest;C&oacute;mo estamos trabajando para vivir esta l&oacute;gica en nuestros hogares, en nuestras sociedades? &iquest;Qu&eacute; tipo de mundo queremos dejarle a nuestros hijos? (cf. <i> <a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#160\">Laudato si\u2019<\/a>, 160<\/i>). Pregunta que no podemos responder s&oacute;lo nosotros. Es el Esp&iacute;ritu que nos invita y desaf&iacute;a a responderla con la gran familia humana. Nuestra casa com&uacute;n no tolera m&aacute;s divisiones est&eacute;riles. El desaf&iacute;o urgente de proteger nuestra casa incluye la preocupaci&oacute;n de unir a toda la familia humana en la b&uacute;squeda de un desarrollo sostenible e integral, porque sabemos que las cosas pueden cambiar (cf. <a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#13\"> <i>ibid<\/i>.<\/a>, 13). Que nuestros hijos encuentren en nosotros referentes de comuni&oacute;n, no de divisi&oacute;n. Que nuestros hijos encuentren en nosotros hombres y mujeres capaces de unirse a los dem&aacute;s para hacer germinar todo lo bueno que el Padre sembr&oacute;.<\/p>\n<p>De manera directa, pero con afecto, Jes&uacute;s dice: &laquo;Si ustedes, pues, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, &iquest;cu&aacute;nto m&aacute;s el Padre del cielo dar&aacute; el Esp&iacute;ritu Santo a los que se lo piden?&raquo; (<i>Lc<\/i> 11,13) Cu&aacute;nta sabidur&iacute;a hay en estas palabras. Es verdad que en cuanto a bondad y pureza de coraz&oacute;n nosotros, seres humanos, no tenemos mucho de qu&eacute; vanagloriarnos. Pero Jes&uacute;s sabe que, en lo que se refiere a los ni&ntilde;os, somos capaces de una generosidad infinita. Por eso nos alienta: si tenemos fe, el Padre nos dar&aacute; su Esp&iacute;ritu.<\/p>\n<p>Nosotros los cristianos, disc&iacute;pulos del Se&ntilde;or, pedimos a las familias del mundo que nos ayuden. Somos muchos los que participamos en esta celebraci&oacute;n y esto es ya en s&iacute; mismo algo prof&eacute;tico, una especie de milagro en el mundo de hoy, que est&aacute; cansado de inventar nuevas divisiones, nuevos quebrantos, nuevos desastres. Ojal&aacute; todos fu&eacute;ramos profetas. Ojal&aacute; cada uno de nosotros se abriera a los milagros del amor para el bien de su propia familia y de todas las familias del mundo \u2013y estoy hablando de milagros de amor-, y poder as&iacute; superar el esc&aacute;ndalo de un amor mezquino y desconfiado, encerrado en s&iacute; mismo e impaciente con los dem&aacute;s. Les dejo como pregunta para que cada uno responda \u2013porque dije la palabra \u201cimpaciente\u201d-: &iquest;En mi casa se grita o se habla con amor y ternura? Es una buena manera de medir nuestro amor.<\/p>\n<p>Qu&eacute; bonito ser&iacute;a si en todas partes, y tambi&eacute;n m&aacute;s all&aacute; de nuestras fronteras, pudi&eacute;ramos alentar y valorar esta profec&iacute;a y este milagro. Renovemos nuestra fe en la palabra del Se&ntilde;or que invita a nuestras familias a esta apertura; que invita a todos a participar de la profec&iacute;a de la alianza entre un hombre y una mujer, que genera vida y revela a Dios. Que nos ayude a participar de la profec&iacute;a de la paz, de la ternura y del cari&ntilde;o familiar. Que nos ayude a participar del gesto prof&eacute;tico de cuidar con ternura, con paciencia y con amor a nuestros ni&ntilde;os y a nuestros abuelos.<\/p>\n<p>Todo el que quiera traer a este mundo una familia, que ense&ntilde;e a los ni&ntilde;os a alegrarse por cada acci&oacute;n que tenga como prop&oacute;sito vencer el mal \u2013una familia que muestra que el Esp&iacute;ritu est&aacute; vivo y actuante\u2013 y encontrar&aacute; gratitud y estima, no importando el pueblo o la religi&oacute;n, o la regi&oacute;n, a la que pertenezca.<\/p>\n<p>Que Dios nos conceda a todos ser profetas del gozo del Evangelio, del Evangelio de la familia, del amor de la familia, ser profetas como disc&iacute;pulos del Se&ntilde;or, y nos conceda la gracia de ser dignos de esta pureza de coraz&oacute;n que no se escandaliza del Evangelio. Que as&iacute; sea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO DEL SANTO PADRE FRANCISCO A CUBA, ESTADOS UNIDOS DE AM&Eacute;RICA Y VISITA A LA SEDE DE LA ORGANIZACI&Oacute;N DE LAS NACIONES UNIDAS (19-28 DE SEPTIEMBRE DE 2015) SANTA MISA DE CLAUSURA DEL VIII ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE B. Franklin Parkway, Filadelfia Domingo 27 de septiembre de 2015 [Multimedia] &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-estados-unidos-de-america-santa-misa-de-clausura-del-viii-encuentro-mundial-de-las-familias-en-el-b-franklin-parkway-filadelfia-27-de-septiembre-de-2015-video\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abViaje apost\u00f3lico &#8211; Estados Unidos de Am\u00e9rica: Santa Misa de clausura del VIII Encuentro Mundial de las Familias en el B. Franklin Parkway (Filadelfia, 27 de septiembre de 2015) (V\u00eddeo)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41204","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41204","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41204"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41204\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41204"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41204"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}