{"id":41208,"date":"2016-10-06T15:31:27","date_gmt":"2016-10-06T20:31:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-estados-unidos-de-america-celebracion-de-las-visperas-con-el-clero-religiosos-y-religiosas-en-la-catedral-de-san-patricio-nueva-york-24-de-septiembre-de-2015-video\/"},"modified":"2016-10-06T15:31:27","modified_gmt":"2016-10-06T20:31:27","slug":"viaje-apostolico-estados-unidos-de-america-celebracion-de-las-visperas-con-el-clero-religiosos-y-religiosas-en-la-catedral-de-san-patricio-nueva-york-24-de-septiembre-de-2015-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-estados-unidos-de-america-celebracion-de-las-visperas-con-el-clero-religiosos-y-religiosas-en-la-catedral-de-san-patricio-nueva-york-24-de-septiembre-de-2015-video\/","title":{"rendered":"Viaje apost\u00f3lico &#8211; Estados Unidos de Am\u00e9rica: Celebraci\u00f3n de las v\u00edsperas con el clero, religiosos y religiosas en la Catedral de San Patricio (Nueva York, 24 de septiembre de 2015) (V\u00eddeo)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\" dir=\"ltr\"><font color=\"#663300\"> <a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2015\/outside\/documents\/papa-francesco-cuba-usa-onu-2015.html\"> VIAJE APOST&Oacute;LICO DEL SANTO PADRE FRANCISCO <br \/> A CUBA, ESTADOS UNIDOS DE AM&Eacute;RICA <br \/> Y VISITA A LA SEDE DE LA ORGANIZACI&Oacute;N DE LAS NACIONES UNIDAS<\/a> &nbsp;<br \/> (19-28 DE SEPTIEMBRE DE 2015)<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">V&Iacute;SPERAS CON EL CLERO, LOS RELIGIOSOS Y LAS RELIGIOSAS<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><i><b><font size=\"4\" color=\"#663300\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE<\/font><\/b><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\">Catedral de San Patricio, Nueva York<br \/> Jueves 24 de septiembre de 2015<\/font><\/i><\/p>\n<p><font color=\"#663300\"><\/p>\n<p align=\"center\" dir=\"ltr\"><b> [<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2015\/9\/24\/vesprinyc.html\">Multimedia<\/a>]<\/b><\/p>\n<hr color=\"#C0C0C0\" width=\"30%\" size=\"1\" dir=\"ltr\" \/> <\/font> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dos sentimientos tengo hoy para con mis hermanos isl&aacute;micos. Primero, mi saludo por celebrarse hoy el d&iacute;a del sacrificio. Hubiera querido que mi saludo fuese m&aacute;s caluroso. Segundo sentimiento es mi cercan&iacute;a ante la tragedia que su pueblo ha sufrido hoy en la Meca. En este momento de oraci&oacute;n, me uno, y nos unimos, en la plegaria a Dios, nuestro Padre todopoderoso y misericordioso.<\/p>\n<p>Escuchamos al Ap&oacute;stol: &laquo;Al&eacute;grense, aunque ahora sea preciso padecer un poco en pruebas diversas&raquo; (<i>1P<\/i> 1,6). Estas palabras nos recuerdan algo esencial: tenemos que vivir nuestra vocaci&oacute;n con alegr&iacute;a.<\/p>\n<p>Esta bella Catedral de San Patricio, construida a lo largo de muchos a&ntilde;os con el sacrificio de tantos hombres y mujeres, es s&iacute;mbolo del trabajo de generaciones de sacerdotes, religiosos y laicos americanos que han contribuido a la edificaci&oacute;n de la Iglesia en los Estados Unidos. Son muchos los sacerdotes y consagrados de este Pa&iacute;s que, no solo en el campo de la educaci&oacute;n, han tenido un papel fundamental, ayudando a los padres en la labor de dar a sus hijos el alimento que los nutre para la vida. Muchos lo hicieron a costa de grandes sacrificios y con una caridad heroica. Pienso, por ejemplo, en santa Isabel Ana Seton, cofundadora de la primera escuela cat&oacute;lica gratuita para ni&ntilde;as en los Estados Unidos, o en san Juan Neumann, fundador del primer sistema de educaci&oacute;n cat&oacute;lica en este Pa&iacute;s.<\/p>\n<p>Esta tarde, queridos hermanos y hermanas, he venido a rezar con ustedes, sacerdotes, consagradas, consagrados, &nbsp;para que nuestra vocaci&oacute;n siga construyendo el gran edificio del Reino de Dios en este Pa&iacute;s. S&eacute; que ustedes, como cuerpo presbiteral, junto con el Pueblo de Dios, recientemente han sufrido mucho a causa de la verg&uuml;enza provocada por tantos hermanos que han herido y escandalizado a la Iglesia en sus hijos m&aacute;s indefensos. Con las palabras del Apocalipsis, les digo que ustedes &laquo;vienen de la gran tribulaci&oacute;n&raquo; (7,14). Los acompa&ntilde;o en este momento de dolor y dificultad, as&iacute; como agradezco a Dios el servicio que realizan acompa&ntilde;ando al Pueblo de Dios. Con el prop&oacute;sito de ayudarles a seguir en el camino de la fidelidad a Jesucristo, me permito hacer dos breves reflexiones.<\/p>\n<p>La primera se refiere <i>al esp&iacute;ritu de gratitud<\/i>. La alegr&iacute;a de los hombres y mujeres que aman a Dios atrae a otros; los sacerdotes y los consagrados est&aacute;n llamados a descubrir y manifestar un gozo permanente por su vocaci&oacute;n. La alegr&iacute;a brota de un coraz&oacute;n agradecido. Verdaderamente, hemos recibido mucho, tantas gracias, tantas bendiciones, y nos alegramos. Nos har&aacute; bien volver sobre nuestra vida con la gracia de la memoria. Memoria de aquel primer llamado, memoria del camino recorrido, memoria de tantas gracias recibidas\u2026 y sobre todo memoria del encuentro con Jesucristo en tantos momentos a lo largo del camino. Memoria del asombro que produce en nuestro coraz&oacute;n el encuentro con Jesucristo. Hermanas y hermanos, consagrados y sacerdotes, pedir la gracia de la memoria para hacer crecer el esp&iacute;ritu de gratitud. Pregunt&eacute;monos: &iquest;Somos capaces de enumerar las bendiciones recibidas, o me las he olvidado?<\/p>\n<p>Un segundo aspecto es <i>el esp&iacute;ritu de laboriosidad<\/i>. Un coraz&oacute;n agradecido busca espont&aacute;neamente servir al Se&ntilde;or y llevar un estilo de vida de trabajo intenso. El recuerdo de lo mucho que Dios nos ha dado nos ayuda a entender que la renuncia a nosotros mismos para trabajar por &Eacute;l y por los dem&aacute;s es el camino privilegiado para responder a su gran amor.<\/p>\n<p>Sin embargo, y para ser honestos, tenemos que reconocer con qu&eacute; facilidad se puede apagar este esp&iacute;ritu de generoso sacrificio personal. Esto puede suceder de dos maneras, y las dos maneras son ejemplo de la &laquo;espiritualidad mundana&raquo;, que nos debilita en nuestro camino de mujeres y hombres consagrados, de servicio y oscurece la fascinaci&oacute;n, el estupor, del primer encuentro con Jesucristo.<\/p>\n<p>Podemos caer en la trampa de medir el valor de nuestros esfuerzos apost&oacute;licos con los criterios de la eficiencia, de la funcionalidad y del &eacute;xito externo, que rige el mundo de los negocios. Ciertamente, estas cosas son importantes. Se nos ha confiado una gran responsabilidad y justamente por ello el Pueblo de Dios espera de nosotros una correspondencia. Pero el verdadero valor de nuestro apostolado se mide por el que tiene a los ojos de Dios. Ver y valorar las cosas desde la perspectiva de Dios exige que volvamos constantemente al comienzo de nuestra vocaci&oacute;n y \u2013no hace falta decirlo\u2013 exige una gran humildad. La cruz nos indica una forma distinta de medir el &eacute;xito: a nosotros nos corresponde sembrar, y Dios ve los frutos de nuestras fatigas. Si alguna vez nos pareciera que nuestros esfuerzos y trabajos se desmoronan y no dan fruto, tenemos que recordar que nosotros seguimos a Jesucristo, cuya vida, humanamente hablando, acab&oacute; en un fracaso: en el fracaso de la cruz.<\/p>\n<p>El&nbsp;otro peligro surge cuando somos celosos de nuestro tiempo libre. Cuando pensamos que las comodidades mundanas nos ayudar&aacute;n a servir mejor. El problema de este modo de razonar es que se puede ahogar la fuerza de la continua llamada de Dios a la conversi&oacute;n, al encuentro con &Eacute;l. Poco a poco, pero de forma inexorable, disminuye nuestro esp&iacute;ritu de sacrificio, nuestro esp&iacute;ritu de renuncia y de trabajo. Y adem&aacute;s nos aleja de las personas que sufren la pobreza material y se ven obligadas a hacer sacrificios m&aacute;s grandes que los nuestros, sin ser consagrados. El descanso es necesario, as&iacute; como un tiempo para el ocio y el enriquecimiento personal, pero debemos aprender a descansar de manera que aumente nuestro deseo de servir generosamente. La cercan&iacute;a a los pobres, a los refugiados, a los inmigrantes, a los enfermos, a los explotados, a los ancianos que sufren la soledad, a los encarcelados y a tantos otros pobres de Dios nos ense&ntilde;ar&aacute; otro tipo de descanso, m&aacute;s cristiano y generoso.<\/p>\n<p>Gratitud y laboriosidad: estos son los dos pilares de la vida espiritual que deseaba compartir con ustedes, sacerdotes, religiosas y religiosos, esta tarde. Les doy las gracias por sus oraciones y su trabajo, as&iacute; como por los sacrificios cotidianos que realizan en los diversos campos de apostolado. Muchos de ellos s&oacute;lo los conoce Dios, pero dan mucho fruto a la vida de la Iglesia.<\/p>\n<p>Quisiera, de modo especial, expresar mi admiraci&oacute;n y mi gratitud a las religiosas de los Estados Unidos. &iquest;Qu&eacute; ser&iacute;a de la Iglesia sin ustedes? Mujeres fuertes, luchadoras; con ese esp&iacute;ritu de coraje que las pone en la primera l&iacute;nea del anuncio del Evangelio. A ustedes, religiosas, hermanas y madres de este pueblo, quiero decirles &laquo;gracias&raquo;, un &laquo;gracias&raquo; muy grande\u2026 y decirles tambi&eacute;n que las quiero mucho.<\/p>\n<p>S&eacute; que muchos de ustedes est&aacute;n afrontando el reto que supone la adaptaci&oacute;n a un panorama pastoral en evoluci&oacute;n. Al igual que san Pedro, les pido que, ante cualquier prueba que deban enfrentar, no pierdan la paz y respondan como hizo Cristo: dio gracias al Padre, tom&oacute; su cruz y mir&oacute; hacia delante.<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, dentro de poco, de unos minutos, cantaremos el <i>Magnificat<\/i>. Pongamos en las manos de la Virgen Mar&iacute;a la obra que se nos ha confiado; un&aacute;monos a su acci&oacute;n de gracias al Se&ntilde;or por las grandes cosas que ha hecho y que seguir&aacute; haciendo en nosotros y en quienes tenemos el privilegio de servir. Que as&iacute; sea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO DEL SANTO PADRE FRANCISCO A CUBA, ESTADOS UNIDOS DE AM&Eacute;RICA Y VISITA A LA SEDE DE LA ORGANIZACI&Oacute;N DE LAS NACIONES UNIDAS &nbsp; (19-28 DE SEPTIEMBRE DE 2015) V&Iacute;SPERAS CON EL CLERO, LOS RELIGIOSOS Y LAS RELIGIOSAS HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE Catedral de San Patricio, Nueva York Jueves 24 de septiembre de 2015 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-estados-unidos-de-america-celebracion-de-las-visperas-con-el-clero-religiosos-y-religiosas-en-la-catedral-de-san-patricio-nueva-york-24-de-septiembre-de-2015-video\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abViaje apost\u00f3lico &#8211; Estados Unidos de Am\u00e9rica: Celebraci\u00f3n de las v\u00edsperas con el clero, religiosos y religiosas en la Catedral de San Patricio (Nueva York, 24 de septiembre de 2015) (V\u00eddeo)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41208","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41208","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41208"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41208\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41208"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41208"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41208"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}