{"id":41209,"date":"2016-10-06T15:31:28","date_gmt":"2016-10-06T20:31:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-estados-unidos-de-america-santa-misa-y-canonizacion-del-beato-junipero-serra-en-el-santuario-nacional-de-la-inmaculada-concepcion-washington-d-c-23-de-septiembre-de-2015-video\/"},"modified":"2016-10-06T15:31:28","modified_gmt":"2016-10-06T20:31:28","slug":"viaje-apostolico-estados-unidos-de-america-santa-misa-y-canonizacion-del-beato-junipero-serra-en-el-santuario-nacional-de-la-inmaculada-concepcion-washington-d-c-23-de-septiembre-de-2015-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-estados-unidos-de-america-santa-misa-y-canonizacion-del-beato-junipero-serra-en-el-santuario-nacional-de-la-inmaculada-concepcion-washington-d-c-23-de-septiembre-de-2015-video\/","title":{"rendered":"Viaje apost\u00f3lico &#8211; Estados Unidos de Am\u00e9rica: Santa Misa y canonizaci\u00f3n del beato Jun\u00edpero Serra en el Santuario nacional de la Inmaculada Concepci\u00f3n (Washington D.C., 23 de septiembre de 2015) (V\u00eddeo)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\" dir=\"ltr\"><font color=\"#663300\"> <a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2015\/outside\/documents\/papa-francesco-cuba-usa-onu-2015.html\"> VIAJE APOST&Oacute;LICO DEL SANTO PADRE FRANCISCO <br \/> A CUBA, ESTADOS UNIDOS DE AM&Eacute;RICA <br \/> Y VISITA A LA SEDE DE LA ORGANIZACI&Oacute;N DE LAS NACIONES UNIDAS<\/a> &nbsp;<br \/> (19-28 DE SEPTIEMBRE DE 2015)<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">SANTA MISA Y CANONIZACI&Oacute;N DEL BEATO JUN&Iacute;PERO SERRA<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><i><b><font size=\"4\" color=\"#663300\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE<\/font><\/b><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\">Santuario nacional de la Inmaculada Concepci&oacute;n, Washington D.C.<br \/> Mi&eacute;rcoles 23 de septiembre de 2015<\/font><\/i><\/p>\n<p><font color=\"#663300\"><\/p>\n<p align=\"center\" dir=\"ltr\"><b> [<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2015\/9\/23\/omeliawashingtondc.html\">Multimedia<\/a>]<\/b><\/p>\n<hr color=\"#C0C0C0\" width=\"30%\" size=\"1\" dir=\"ltr\" \/> <\/font> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&laquo;Al&eacute;grense siempre en el Se&ntilde;or. Repito: Al&eacute;grense&raquo; (<i>Flp<\/i> 4,4). Una invitaci&oacute;n que golpea fuerte nuestra vida. &laquo;Al&eacute;grense&raquo; nos dice Pablo con una fuerza casi imperativa.&nbsp; Una invitaci&oacute;n que se hace eco del deseo que todos experimentamos de una vida plena, una vida con sentido, una vida con alegr&iacute;a. Es como si Pablo tuviera la capacidad de escuchar cada uno de nuestros corazones y pusiera voz a lo que sentimos y vivimos. Hay algo dentro de nosotros que nos invita a la alegr&iacute;a y a no conformarnos con placebos que siempre quieren contentarnos.<\/p>\n<p>Pero a su vez, vivimos las tensiones de la vida cotidiana. Son muchas las situaciones que parecen poner en duda esta invitaci&oacute;n. La propia din&aacute;mica a la que muchas veces nos vemos sometidos parece conducirnos a una resignaci&oacute;n triste que poco a poco se va transformando en acostumbramiento, con una consecuencia letal: anestesiarnos el coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>No queremos que la resignaci&oacute;n sea el motor de nuestra vida, &iquest;o lo queremos?; no queremos que el acostumbramiento se apodere de nuestros d&iacute;as, &iquest;o s&iacute;?. Por eso podemos preguntarnos, &iquest;c&oacute;mo hacer para que no se nos anestesie el coraz&oacute;n? &iquest;C&oacute;mo profundizar la alegr&iacute;a del Evangelio en las diferentes situaciones de nuestra vida?<\/p>\n<p>Jes&uacute;s lo dijo a los disc&iacute;pulos de ayer y nos lo dice a nosotros: &iexcl;vayan!, &iexcl;anuncien! La alegr&iacute;a del evangelio se experimenta, se conoce y se vive solamente d&aacute;ndola, d&aacute;ndose.<\/p>\n<p>El esp&iacute;ritu del mundo nos invita al conformismo, a la comodidad; frente a este esp&iacute;ritu humano &laquo;hace falta volver a sentir que nos necesitamos unos a otros, que tenemos una responsabilidad por los dem&aacute;s y por el mundo&raquo; (<i><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html#229\">Laudato si\u2019<\/a><\/i>, 229). Tenemos la responsabilidad de anunciar el mensaje de Jes&uacute;s. Porque la fuente de nuestra alegr&iacute;a &laquo;nace de ese deseo inagotable de brindar misericordia, fruto de haber experimentado la infinita misericordia del Padre y su fuerza difusiva&raquo; (<i><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html\">Evangelii gaudium<\/a><\/i>, 24). Vayan a todos a anunciar ungiendo y a ungir anunciando.<\/p>\n<p>A esto el Se&ntilde;or nos invita hoy y nos dice: La alegr&iacute;a el cristiano la experimenta en la misi&oacute;n: &laquo;Vayan a las gentes de todas las naciones&raquo; (<i>Mt <\/i>28,19).<\/p>\n<p>La alegr&iacute;a el cristiano la encuentra en una invitaci&oacute;n: Vayan y anuncien.<\/p>\n<p>La alegr&iacute;a el cristiano la renueva, la actualiza con una llamada: Vayan y unjan.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s los env&iacute;a a todas las naciones. A todas las gentes. Y en ese &laquo;todos&raquo; de hace dos mil a&ntilde;os est&aacute;bamos tambi&eacute;n nosotros. Jes&uacute;s no da una lista selectiva de qui&eacute;n s&iacute; y qui&eacute;n no, de qui&eacute;nes son dignos o no de recibir su mensaje y su presencia. Por el contrario, abraz&oacute; siempre la vida tal cual se le presentaba. Con rostro de dolor, hambre, enfermedad, pecado. Con rostro de heridas, de sed, de cansancio. Con rostro de dudas y de piedad. Lejos de esperar una vida maquillada, decorada, trucada, la abraz&oacute; como ven&iacute;a a su encuentro. Aunque fuera una vida que muchas veces se presenta derrotada, sucia, destruida. A &laquo;todos&raquo; dijo Jes&uacute;s, a todos, vayan y anuncien; a toda esa vida como es y no como nos gustar&iacute;a que fuese, vayan y abracen en mi nombre. Vayan al cruce de los caminos, vayan\u2026 a anunciar sin miedo, sin prejuicios, sin superioridad, sin purismos a todo aquel que ha perdido la alegr&iacute;a de vivir, vayan a anunciar el abrazo misericordioso del Padre. Vayan a aquellos que viven con el peso del dolor, del fracaso, del sentir una vida truncada y anuncien la locura de un Padre que busca ungirlos con el &oacute;leo de la esperanza, de la salvaci&oacute;n. Vayan a anunciar que el error, las ilusiones enga&ntilde;osas, las equivocaciones, no tienen la &uacute;ltima palabra en la vida de una persona. Vayan con el &oacute;leo que calma las heridas y restaura el coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>La misi&oacute;n no nace nunca de un proyecto perfectamente elaborado o de un manual muy bien estructurado y planificado; la misi&oacute;n siempre nace de una vida que se sinti&oacute; buscada y sanada, encontrada y perdonada. La misi&oacute;n nace de experimentar una y otra vez la unci&oacute;n misericordiosa de Dios.<\/p>\n<p>La Iglesia, el Pueblo santo de Dios, sabe transitar los caminos polvorientos de la historia atravesados tantas veces por conflictos, injusticias y violencia para ir a encontrar a sus hijos y hermanos. El santo Pueblo fiel de Dios, no teme al error; teme al encierro, a la cristalizaci&oacute;n en elites, al aferrarse a las propias seguridades. Sabe que el encierro en sus m&uacute;ltiples formas es la causa de tantas resignaciones.<\/p>\n<p>Por eso, &laquo;salgamos, salgamos a ofrecer a todos la vida de Jesucristo&raquo; (<i><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html\">Evangelii gaudium<\/a><\/i>,<i> <\/i>49). El Pueblo de Dios sabe involucrarse porque es disc&iacute;pulo de Aquel que se puso de rodillas ante los suyos para lavarles los pies (cf. <i> ib&iacute;d.<\/i>, 24).<\/p>\n<p>Hoy estamos aqu&iacute;, podemos estar aqu&iacute;, porque hubo muchos que se animaron a responder esta llamada, muchos que creyeron que &laquo;la vida se acrecienta d&aacute;ndola y se debilita en el aislamiento y la comodidad&raquo; (<i>Documento de Aparecida<\/i>, 360). Somos hijos de la audacia misionera de tantos que prefirieron no encerrarse &laquo;en las estructuras que nos dan una falsa contenci&oacute;n\u2026 en las costumbres donde nos sentimos tranquilos, mientras afuera hay una multitud hambrienta&raquo; (<i><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html\">Evangelii gaudium<\/a><\/i>, 49). Somos deudores de una tradici&oacute;n, de una cadena de testigos que han hecho posible que la Buena Nueva del Evangelio siga siendo generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n Nueva y Buena.<\/p>\n<p>Y hoy recordamos a uno de esos testigos que supo testimoniar en estas tierras la alegr&iacute;a del Evangelio, Fray Jun&iacute;pero Serra. Supo vivir lo que es &laquo;la Iglesia en salida&raquo;, esta Iglesia que sabe salir e ir por los caminos, para compartir la ternura reconciliadora de Dios. Supo dejar su tierra, sus costumbres, se anim&oacute; a abrir caminos, supo salir al encuentro de tantos aprendiendo a respetar sus costumbres y peculiaridades. Aprendi&oacute; a gestar y a acompa&ntilde;ar la vida de Dios en los rostros de los que iba encontrando haci&eacute;ndolos sus hermanos. Jun&iacute;pero busc&oacute; defender la dignidad de la comunidad nativa, protegi&eacute;ndola de cuantos la hab&iacute;an abusado. Abusos que hoy nos siguen provocando desagrado, especialmente por el dolor que causan en la vida de tantos.<\/p>\n<p> Tuvo un lema que inspir&oacute; sus pasos y plasm&oacute; su vida: supo decir, pero sobre todo supo vivir diciendo: &laquo;siempre adelante&raquo;. Esta fue la forma que Jun&iacute;pero encontr&oacute; para vivir la alegr&iacute;a del Evangelio, para que no se le anestesiara el coraz&oacute;n. Fue siempre adelante, porque el Se&ntilde;or espera; siempre adelante, porque el hermano espera; siempre adelante, por todo lo que a&uacute;n le quedaba por vivir; fue siempre adelante. Que, como &eacute;l ayer, hoy nosotros podamos decir: &laquo;siempre adelante&raquo;. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO DEL SANTO PADRE FRANCISCO A CUBA, ESTADOS UNIDOS DE AM&Eacute;RICA Y VISITA A LA SEDE DE LA ORGANIZACI&Oacute;N DE LAS NACIONES UNIDAS &nbsp; (19-28 DE SEPTIEMBRE DE 2015) SANTA MISA Y CANONIZACI&Oacute;N DEL BEATO JUN&Iacute;PERO SERRA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE Santuario nacional de la Inmaculada Concepci&oacute;n, Washington D.C. 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