{"id":41212,"date":"2016-10-06T15:31:32","date_gmt":"2016-10-06T20:31:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-cuba-celebracion-de-las-visperas-con-sacerdotes-religiosos-religiosas-y-seminaristas-en-la-catedral-de-la-habana-20-de-septiembre-de-2015-video\/"},"modified":"2016-10-06T15:31:32","modified_gmt":"2016-10-06T20:31:32","slug":"viaje-apostolico-cuba-celebracion-de-las-visperas-con-sacerdotes-religiosos-religiosas-y-seminaristas-en-la-catedral-de-la-habana-20-de-septiembre-de-2015-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-cuba-celebracion-de-las-visperas-con-sacerdotes-religiosos-religiosas-y-seminaristas-en-la-catedral-de-la-habana-20-de-septiembre-de-2015-video\/","title":{"rendered":"Viaje apost\u00f3lico &#8211; Cuba: Celebraci\u00f3n de las V\u00edsperas con sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas en la Catedral de La Habana (20 de septiembre de 2015) (V\u00eddeo)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\" dir=\"ltr\"><font color=\"#663300\"> <a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/travels\/2015\/outside\/documents\/papa-francesco-cuba-usa-onu-2015.html\"> VIAJE APOST&Oacute;LICO DEL SANTO PADRE FRANCISCO <br \/> A CUBA, ESTADOS UNIDOS DE AM&Eacute;RICA <br \/> Y VISITA A LA SEDE DE LA ORGANIZACI&Oacute;N DE LAS NACIONES UNIDAS<\/a> <br \/> (19-28 DE SEPTIEMBRE DE 2015)<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><font color=\"#663300\">CELEBRACI&Oacute;N DE LAS V&Iacute;SPERAS CON SACERDOTES, CONSAGRADOS Y SEMINARISTAS<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><i><b><font color=\"#663300\" size=\"4\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE<\/font><\/b><\/i><\/p>\n<p align=\"center\"><i><font color=\"#663300\">Catedral de La Habana<br \/> Domingo 20 de septiembre de 2015<\/font><\/i><\/p>\n<p><font color=\"#663300\"><\/p>\n<p align=\"center\" dir=\"ltr\"><b> [<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2015\/9\/20\/cubavespri.html\">Multimedia<\/a>]<\/b><\/p>\n<hr color=\"#C0C0C0\" width=\"30%\" size=\"1\" dir=\"ltr\" \/> <\/font> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Palabras pronunciadas por el Santo Padre<\/b><\/p>\n<p>El Cardenal Jaime nos habl&oacute; de pobreza y la hermana Yaileny [Sor Yaileny Ponce Torres, Hija de la Caridad] nos habl&oacute; del m&aacute;s peque&ntilde;o, de los m&aacute;s peque&ntilde;os: \u201cson todos ni&ntilde;os\u201d. Yo ten&iacute;a preparada una Homil&iacute;a para decir ahora, en base a los textos b&iacute;blicos, pero cuando hablan los profetas \u2013y todo sacerdote es profeta, todo bautizado es profeta, todo consagrado es profeta\u2013, vamos a hacerles caso a ellos. Y entonces, yo le voy a dar la Homil&iacute;a al Cardenal Jaime para que se las haga llegar a ustedes y la publiquen. Despu&eacute;s la meditan. Y ahora, charlemos un poquito sobre lo que dijeron estos dos profetas.<\/p>\n<p>Al Cardenal Jaime se le ocurri&oacute; pronunciar una palabra muy inc&oacute;moda, sumamente inc&oacute;moda, que incluso va de contramano con toda la estructura cultural, entre comillas, del mundo. Dijo: \u201cpobreza\u201d. Y la repiti&oacute; varias veces. Y pienso que el Se&ntilde;or quiso que la escuch&aacute;ramos varias veces y la recibi&eacute;ramos en el coraz&oacute;n. El esp&iacute;ritu mundano no la conoce, no la quiere, la esconde, no por pudor, sino por desprecio. Y, si tiene que pecar y ofender a Dios, para que no le llegue la pobreza, lo hace. El esp&iacute;ritu del mundo no ama el camino del Hijo de Dios, que se vaci&oacute; a s&iacute; mismo, se hizo pobre, se hizo nada, se humill&oacute;, para ser uno de nosotros.<\/p>\n<p>La pobreza que le dio miedo a aquel muchacho tan generoso \u2013hab&iacute;a cumplido todos los mandamientos\u2013 y cuando Jes&uacute;s le dijo: \u201cMir&aacute;, vend&eacute; todo lo que ten&eacute;s y d&aacute;selo a los pobres\u201d, se puso triste, le tuvo miedo a la pobreza. La pobreza, siempre tratamos de escamotearla, sea por cosas razonables, pero estoy hablando de escamotearla en el coraz&oacute;n. Que hay que saber administrar los bienes, es una obligaci&oacute;n, pues los bienes son un don de Dios, pero cuando esos bienes entran en el coraz&oacute;n y te empiezan a conducir la vida, ah&iacute; perdiste. Ya no sos como Jes&uacute;s. Ten&eacute;s tu seguridad donde la ten&iacute;a el joven triste, el que se fue entristecido. A ustedes, sacerdotes, consagrados, consagradas, creo que les puede servir lo que dec&iacute;a San Ignacio \u2013y esto no es propaganda publicitaria de familia, no\u2013, pero &eacute;l dec&iacute;a que la pobreza era el muro y la madre de la vida consagrada. Era la madre porque engendraba m&aacute;s confianza en Dios. Y era el muro porque la proteg&iacute;a de toda mundanidad. &iexcl;Cu&aacute;ntas almas destruidas! Almas generosas, como la del joven entristecido, que empezaron bien y despu&eacute;s se les fue apegando el amor a esa mundanidad rica, y terminaron mal. Es decir, mediocres. Terminaron sin amor porque la riqueza pauperiza, pero pauperiza mal. Nos quita lo mejor que tenemos, nos hace pobres en la &uacute;nica riqueza que vale la pena, para poner la seguridad en lo otro.<\/p>\n<p>El esp&iacute;ritu de pobreza, el esp&iacute;ritu de despojo, el esp&iacute;ritu de dejarlo todo, para seguir a Jes&uacute;s. Este dejarlo todo no lo invento yo. Varias veces aparece en el Evangelio. En un llamado de los primeros que dejaron las barcas, las redes, y lo siguieron. Los que dejaron todo para seguir a Jes&uacute;s. Una vez me contaba un viejo cura sabio, hablando de cuando se mete el esp&iacute;ritu de riqueza, de mundanidad rica, en el coraz&oacute;n de un consagrado o de una consagrada, de un sacerdote, de un Obispo, de un Papa, lo que sea. Dice que, cuando uno empieza a juntar plata, y para asegurarse el futuro, &iquest;no es cierto?, entonces el futuro no est&aacute; en Jes&uacute;s, est&aacute; en una compa&ntilde;&iacute;a de seguros de tipo espiritual, que yo manejo, &iquest;no? Entonces, cuando, por ejemplo, una Congregaci&oacute;n religiosa, por poner un ejemplo, me dec&iacute;a &eacute;l, empieza a juntar plata y a ahorrar y a ahorrar, Dios es tan bueno que le manda un ec&oacute;nomo desastroso que la lleva a la quiebra. Son de las mejores bendiciones de Dios a su Iglesia, los ec&oacute;nomos desastrosos, porque la hacen libre, la hacen pobre. Nuestra Santa Madre Iglesia es pobre, Dios la quiere pobre, como quiso pobre a nuestra Santa Madre Mar&iacute;a. Amen la pobreza como a madre. Y simplemente les sugiero, si alguno de ustedes tiene ganas, de preguntarse: &iquest;C&oacute;mo est&aacute; mi esp&iacute;ritu de pobreza?, &iquest;c&oacute;mo est&aacute; mi despojo interior? Creo que pueda hacer bien a nuestra vida consagrada, a nuestra vida presbiteral. Despu&eacute;s de todo, no nos olvidemos que es la primera de las Bienaventuranzas: Felices los pobres de esp&iacute;ritu, los que no est&aacute;n apegados a la riqueza, a los poderes de este mundo.<\/p>\n<p>Y la hermana nos hablaba de los &uacute;ltimos, de los m&aacute;s peque&ntilde;os que, aunque sean grandes, uno termina trat&aacute;ndolos como ni&ntilde;os, porque se presentan como ni&ntilde;os. El m&aacute;s peque&ntilde;o. Es una frase de Jes&uacute;s esa. Y que est&aacute; en el protocolo sobre el cual vamos a ser juzgados: \u201cLo que hiciste al m&aacute;s peque&ntilde;o de estos hermanos, me lo hiciste a m&iacute;\u201d. Hay servicios pastorales que pueden ser m&aacute;s gratificantes desde el punto de vista humano, sin ser malos ni mundanos, pero cuando uno busca en la preferencia interior al m&aacute;s peque&ntilde;o, al m&aacute;s abandonado, al m&aacute;s enfermo, al que nadie tiene en cuenta, al que nadie quiere, el m&aacute;s peque&ntilde;o, y sirve al m&aacute;s peque&ntilde;o, est&aacute; sirviendo a Jes&uacute;s de manera superlativa. A vos te mandaron donde no quer&iacute;as ir. Y lloraste. Lloraste porque no te gustaba, lo cual no quiere decir que seas una monja llorona, no. Dios nos libre de las monjas lloronas, &iquest;eh?, que siempre se est&aacute;n lamentando. Eso no es m&iacute;o, eso lo dec&iacute;a Santa Teresa, &iquest;eh?, a sus monjas. Es de ella. Guay de aquella monja que anda todo el d&iacute;a lament&aacute;ndose porque me hicieron una injusticia. En el lenguaje castellano de la &eacute;poca dec&iacute;a: \u201cguay de la monja que anda diciendo: hici&eacute;ronme sin raz&oacute;n\u201d. Vos lloraste porque eras joven, ten&iacute;as otras ilusiones, pensabas quiz&aacute;s que en un colegio pod&iacute;as hacer m&aacute;s cosas, y que pod&iacute;as organizar futuros para la juventud. Y te mandaron ah&iacute; \u2013\u201cCasa de Misericordia\u201d \u2013, donde la ternura y la misericordia del Padre se hace m&aacute;s patente, donde la ternura y la misericordia de Dios se hace caricia. Cu&aacute;ntas religiosas, y religiosos, queman \u2013y repito el verbo, queman\u2013, su vida, acariciando material de descarte, acariciando a quienes el mundo descarta, a quienes el mundo desprecia, a quienes el mundo prefiere que no est&eacute;n, a quienes el mundo hoy d&iacute;a, con m&eacute;todos de an&aacute;lisis nuevos que hay, cuando se prev&eacute; que puede venir con una enfermedad degenerativa, se propone mandarlo de vuelta, antes de que nazca. Es el m&aacute;s peque&ntilde;o. Y una chica joven, llena de ilusiones, empieza su vida consagrada haciendo viva la ternura de Dios en su misericordia. A veces no entienden, no saben, pero qu&eacute; linda es para Dios y que bien que hace a uno, por ejemplo, la sonrisa de un esp&aacute;stico, que no sabe c&oacute;mo hacerla, o cuando te quieren besar y te babosean la cara. Esa es la ternura de Dios, esa es la misericordia de Dios. O cuando est&aacute;n enojados y te dan un golpe. Y quemar mi vida as&iacute;, con material de descarte a los ojos del mundo, eso nos habla solamente de una persona. Nos habla de Jes&uacute;s, que, por pura misericordia del Padre, se hizo nada, se anonad&oacute;, dice el texto de Filipenses, cap&iacute;tulo dos. Se hizo nada. Y esta gente a la que vos dedic&aacute;s tu vida imitan a Jes&uacute;s, no porque lo quisieron, sino porque el mundo los trajo as&iacute;. Son nada y se los esconde, no se los muestra, o no se los visita. Y si se puede, y todav&iacute;a se est&aacute; a tiempo, se los manda de vuelta. Gracias por lo que hac&eacute;s y en vos, gracias a todas estas mujeres y a tantas mujeres consagradas, al servicio de lo in&uacute;til, porque no se puede hacer ninguna empresa, no se puede ganar plata, no se puede llevar adelante absolutamente nada \u201cconstructivo\u201d entre comillas, con esos hermanos nuestros, con los menores, con los m&aacute;s peque&ntilde;os. Ah&iacute; resplandece Jes&uacute;s. Y ah&iacute; resplandece mi opci&oacute;n por Jes&uacute;s. Gracias a vos y a todos los consagrados y consagradas que hacen esto.<\/p>\n<p>\u201cPadre, yo no soy monja, yo no cuido enfermos, yo soy cura, y tengo una parroquia, o ayudo a un p&aacute;rroco. &iquest;Cu&aacute;l es mi Jes&uacute;s predilecto? &iquest;Cu&aacute;l es el m&aacute;s peque&ntilde;o? &iquest;Cu&aacute;l es aqu&eacute;l que me muestra m&aacute;s la misericordia del Padre? &iquest;D&oacute;nde lo tengo que encontrar?\u201d. Obviamente, sigo recorriendo el protocolo de Mateo 25. Ah&iacute; los ten&eacute;s a todos: en el hambriento, en el preso, en el enfermo. Ah&iacute; los vas a encontrar, pero hay un lugar privilegiado para el sacerdote, donde aparece ese &uacute;ltimo, ese m&iacute;nimo, el m&aacute;s peque&ntilde;o, y es el confesionario. Y ah&iacute;, cuando ese hombre o esa mujer te muestra su miseria, &iexcl;ojo!, que es la misma que ten&eacute;s vos y que Dios te salv&oacute;, &iquest;eh?, de no llegar hasta ah&iacute;. Cuando te muestra su miseria, por favor, no lo retes, no lo arrestes, no lo castigues. Si no ten&eacute;s pecado, tirale la primera piedra, pero solamente con esa condici&oacute;n. Si no, pens&aacute; en tus pecados. Y pens&aacute; que vos pod&eacute;s ser esa persona. Y pens&aacute; que vos, potencialmente, pod&eacute;s llegar m&aacute;s bajo todav&iacute;a. Y pens&aacute; que vos, en ese momento, ten&eacute;s un tesoro en las manos, que es la misericordia del Padre. Por favor \u2013a los sacerdotes\u2013, no se cansen de perdonar. Sean perdonadores. No se cansen de perdonar, como lo hac&iacute;a Jes&uacute;s. No se escondan en miedos o en rigideces. As&iacute; como esta monja y todas las que est&aacute;n en su mismo trabajo no se ponen furiosas cuando encuentran al enfermo sucio o mal, sino que lo sirven, lo limpian, lo cuidan, as&iacute; vos, cuando te llega el penitente, no te pongas mal, no te pongas neur&oacute;tico, no lo eches del confesionario, no lo retes. Jes&uacute;s los abrazaba. Jes&uacute;s los quer&iacute;a. Ma&ntilde;ana festejamos San Mateo. C&oacute;mo robaba ese. Adem&aacute;s, c&oacute;mo traicionaba a su pueblo. Y dice el Evangelio que, a la noche, Jes&uacute;s fue a cenar con &eacute;l y otros como &eacute;l. San Ambrosio tiene una frase que a m&iacute; me conmueve mucho: \u201cDonde hay misericordia, est&aacute; el esp&iacute;ritu de Jes&uacute;s. Donde hay rigidez, est&aacute;n solamente sus ministros\u201d.<\/p>\n<p>Hermano sacerdote, hermano Obispo, no le tengas miedo a la misericordia. Dej&aacute; que fluya por tus manos y por tu abrazo de perd&oacute;n, porque ese o esa que est&aacute;n ah&iacute; son el m&aacute;s peque&ntilde;o. Y por lo tanto, es Jes&uacute;s. Esto es lo que se me ocurre decir despu&eacute;s de haber escuchado a estos dos profetas. Que el Se&ntilde;or nos conceda estas gracias que ellos dos han sembrado en nuestro coraz&oacute;n: pobreza y misericordia. Porque ah&iacute; est&aacute; Jes&uacute;s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr width=\"35%\" size=\"1\" \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nos hemos reunido en esta hist&oacute;rica Catedral de La Habana para cantar con los salmos la fidelidad de Dios con su Pueblo, para dar gracias por su presencia, por su infinita misericordia. Fidelidad y misericordia no solo hecha memoria por las paredes de esta casa, sino por algunas cabezas que &laquo;pintan canas&raquo;, recuerdo vivo, actualizado de que &laquo;infinita es su misericordia y su fidelidad dura las edades&raquo;. Hermanos, demos gracias juntos. <\/p>\n<p>Demos gracias por la presencia del Esp&iacute;ritu con la riqueza de los diversos carismas en los rostros de tantos misioneros que han venido a estas tierras, llegando a ser cubanos entre los cubanos, signo de que es eterna su misericordia.<\/p>\n<p> El Evangelio nos presenta a Jes&uacute;s en di&aacute;logo con su Padre, nos pone en el centro de la intimidad hecha oraci&oacute;n entre el Padre y el Hijo. Cuando se acercaba su hora, Jes&uacute;s rez&oacute; al Padre por sus disc&iacute;pulos, por los que estaban con &Eacute;l y por los que vendr&iacute;an (cf. <i>Jn <\/i>17,20). Nos hace bien pensar que en su hora crucial, Jes&uacute;s pone en su oraci&oacute;n la vida de los suyos, nuestra vida. Y le pide a su Padre que los mantenga en la unidad y en la alegr&iacute;a. Conoc&iacute;a bien Jes&uacute;s el coraz&oacute;n de los suyos, conoce bien nuestro coraz&oacute;n. Por eso reza, pide al Padre para que no les gane una conciencia que tiende a aislarse, refugiarse en las propias certezas, seguridades, espacios; a desentenderse de la vida de los dem&aacute;s, instal&aacute;ndose en peque&ntilde;as &laquo;chacras&raquo; que rompen el rostro multiforme de la Iglesia. Situaciones que desembocan en tristeza individualista, en una tristeza que poco a poco va dej&aacute;ndole lugar al resentimiento, a la queja continua, a la monoton&iacute;a; &laquo;&eacute;se no es el deseo de Dios para nosotros, &eacute;sa no es la vida en el Esp&iacute;ritu&raquo; (<i><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html\">Evangelii gaudium<\/a><\/i>, 2) a la que los invit&oacute;, a la que nos invit&oacute;. Por eso Jes&uacute;s reza, pide para que la tristeza y el aislamiento no nos gane el coraz&oacute;n. Nosotros queremos hacer lo mismo, queremos unirnos a la oraci&oacute;n de Jes&uacute;s, a sus palabras para decir juntos: &laquo;Padre santo, cu&iacute;dalos con el poder de tu nombre\u2026 para que est&eacute;n completamente unidos, como t&uacute; y yo&raquo; (<i>Jn<\/i> 17,11), &laquo;y su gozo sea completo&raquo; (v. 13).<\/p>\n<p>Jes&uacute;s reza y nos invita a rezar porque sabe que hay cosas que solo las podemos recibir como don, hay cosas que solo podemos vivir como regalo. La unidad es una gracia que solamente puede darnos el Esp&iacute;ritu Santo, a nosotros nos toca pedirla y poner lo mejor de nosotros para ser transformados por este don.<\/p>\n<p> Es frecuente confundir unidad con uniformidad; con un hacer, sentir y decir todos lo mismo. Eso no es unidad, eso es homogeneidad. Eso es matar la vida del Esp&iacute;ritu, es matar los carismas que &Eacute;l ha distribuido para el bien de su Pueblo. La unidad se ve amenazada cada vez que queremos hacer a los dem&aacute;s a nuestra imagen y semejanza. Por eso la unidad es un don, no es algo que se pueda imponer a la fuerza o por decreto. Me alegra verlos a ustedes aqu&iacute;, hombres y mujeres de distintas &eacute;pocas, contextos, biograf&iacute;as, unidos por la oraci&oacute;n en com&uacute;n. Pid&aacute;mosle a Dios que haga crecer en nosotros el deseo de projimidad. Que podamos ser pr&oacute;jimos, estar cerca, con nuestras diferencias, man&iacute;as, estilos, pero cerca. Con nuestras discusiones, peleas, hablando de frente y no por detr&aacute;s. Que seamos pastores pr&oacute;jimos a nuestro pueblo, que nos dejemos cuestionar, interrogar por nuestra gente. Los conflictos, las discusiones en la Iglesia son esperables y, hasta me animo a decir, necesarias. Signo de que la Iglesia est&aacute; viva y el Esp&iacute;ritu sigue actuando, la sigue dinamizando. &iexcl;Ay de esas comunidades donde no hay un s&iacute; o un no! Son como esos matrimonios donde ya no discuten porque se ha perdido el inter&eacute;s, se ha perdido el amor. <\/p>\n<p> En segundo lugar, el Se&ntilde;or reza para que nos llenemos &laquo;de la misma perfecta alegr&iacute;a&raquo; que &Eacute;l tiene (cf. <i>Jn <\/i>17,13). La alegr&iacute;a de los cristianos, y especialmente la de los consagrados, es un signo muy claro de la presencia de Cristo en sus vidas. Cuando hay rostros entristecidos es una se&ntilde;al de alerta, algo no anda bien. Y Jes&uacute;s pide esto al Padre nada menos que antes de ir al huerto, cuando tiene que renovar su &laquo;<i>fiat<\/i>&raquo;. No dudo que todos ustedes tienen que cargar con el peso de no pocos sacrificios y que para algunos, desde hace d&eacute;cadas, los sacrificios habr&aacute;n sido duros. Jes&uacute;s reza tambi&eacute;n desde su sacrificio para que nosotros no perdamos la alegr&iacute;a de saber que &Eacute;l vence al mundo. Esta certeza es la que nos impulsa ma&ntilde;ana a ma&ntilde;ana a reafirmar nuestra fe. &laquo;&Eacute;l (con su oraci&oacute;n, en el rostro de nuestro Pueblo) nos permite levantar la cabeza y volver a empezar, con una ternura que nunca nos desilusiona y que siempre puede devolvernos la alegr&iacute;a&raquo; (<i><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html\">Evangelii gaudium<\/a><\/i>, 3).<\/p>\n<p>&iexcl;Qu&eacute; importante, qu&eacute; testimonio tan valioso para la vida del pueblo cubano, el de irradiar siempre y por todas partes esa alegr&iacute;a, no obstante los cansancios, los escepticismos, incluso la desesperanza, que es una tentaci&oacute;n muy peligrosa que apolilla el alma!<\/p>\n<p> Hermanos, Jes&uacute;s reza para que seamos uno y su alegr&iacute;a permanezca en nosotros, hagamos lo mismo, un&aacute;monos los unos a los otros en oraci&oacute;n.<\/p>\n<p> &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO DEL SANTO PADRE FRANCISCO A CUBA, ESTADOS UNIDOS DE AM&Eacute;RICA Y VISITA A LA SEDE DE LA ORGANIZACI&Oacute;N DE LAS NACIONES UNIDAS (19-28 DE SEPTIEMBRE DE 2015) CELEBRACI&Oacute;N DE LAS V&Iacute;SPERAS CON SACERDOTES, CONSAGRADOS Y SEMINARISTAS HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE Catedral de La Habana Domingo 20 de septiembre de 2015 [Multimedia] &nbsp; Palabras &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/viaje-apostolico-cuba-celebracion-de-las-visperas-con-sacerdotes-religiosos-religiosas-y-seminaristas-en-la-catedral-de-la-habana-20-de-septiembre-de-2015-video\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abViaje apost\u00f3lico &#8211; Cuba: Celebraci\u00f3n de las V\u00edsperas con sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas en la Catedral de La Habana (20 de septiembre de 2015) (V\u00eddeo)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41212","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41212","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41212"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41212\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41212"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41212"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41212"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}