{"id":41221,"date":"2016-10-06T15:31:45","date_gmt":"2016-10-06T20:31:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-con-ocasion-del-tercer-retiro-mundial-de-sacerdotes-12-de-junio-de-2015\/"},"modified":"2016-10-06T15:31:45","modified_gmt":"2016-10-06T20:31:45","slug":"santa-misa-con-ocasion-del-tercer-retiro-mundial-de-sacerdotes-12-de-junio-de-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-con-ocasion-del-tercer-retiro-mundial-de-sacerdotes-12-de-junio-de-2015\/","title":{"rendered":"Santa Misa con ocasi\u00f3n del tercer Retiro Mundial de Sacerdotes (12 de junio de 2015)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">TERCER RETIRO MUNDIAL DE SACERDOTES<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b> SANTA MISA<\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO <\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\" dir=\"ltr\"> <font color=\"#663300\"><i>B<\/i><\/font><i><font color=\"#663300\">as&iacute;lica de San Juan de Letr&aacute;n<br \/> Viernes 12 de junio de 2015<\/font><\/i><font color=\"#663300\"><\/font><\/p>\n<p align=\"center\" dir=\"ltr\"><font color=\"#663300\"><b> [<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2015\/6\/12\/messasacerdoti.html\">Multimedia<\/a>]<\/b><\/font><\/p>\n<p><font color=\"#663300\"> <\/p>\n<hr color=\"#C0C0C0\" width=\"30%\" size=\"1\" dir=\"ltr\" \/> <\/font> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la primera lectura nos adentramos en la ternura de Dios, como que Dios le cuenta a su pueblo como lo quiere, como lo ama, como lo cuida. Y lo que Dios dice a su pueblo en esta lectura del profeta Oseas, cap&iacute;tulo 11, en adelante, vers&iacute;culo primero en adelante, lo dice a cada uno de nosotros, y nos har&aacute; bien tomar este texto en un momento de soledad, ponernos en la presencia de Dios y escuchar cuando nos dice esto: &laquo;cuando vos eras chico yo te am&eacute;, te am&eacute; desde ni&ntilde;o, te salv&eacute;, te traje de Egipto, te salv&eacute; de la esclavitud, de la esclavitud del pecado, de la esclavitud de la autodestrucci&oacute;n, y de todas las esclavitudes que cada uno conoce, que tuvo o tiene dentro. Yo te salv&eacute;, yo te ense&ntilde;&eacute; a caminar&raquo;. <\/p>\n<p>Qu&eacute; lindo escuchar Dios me ense&ntilde;a a caminar, el Omnipotente se abaja y me ense&ntilde;a a caminar. Recuerdo esa frase del Deuteronomio, cuando Mois&eacute;s le dice a su pueblo, &laquo;escuchen ustedes que son tan duros de cabeza&raquo;, cuando vieron un Dios tan cercano a su pueblo como Dios est&aacute; cercano a nosotros. Y la cercan&iacute;a de Dios es &eacute;sta ternura: me ense&ntilde;&oacute; a caminar, sin &Eacute;l yo no sabr&iacute;a caminar en el Esp&iacute;ritu. Y lo tomaba por los brazos pero &laquo;vos no reconociste que yo te cuidaba&raquo;. Vos te cre&iacute;ste que te las arreglabas solo. Esta es la historia de la vida de cada uno de nosotros. &laquo;Y yo te atra&iacute;a con lazos humanos, no con leyes punitivas, con lazos de amor, con ataduras de amor&raquo;. El amor ata, pero ata en la libertad, ata en dejarte lugar para que respondas con amor. &laquo;Yo era para ti como los que alzan a una criatura a las mejillas y lo besaba, y me inclinaba y le daba de comer&raquo;. Dec&iacute;me, &iquest;&eacute;sta no es tu historia? Al menos es mi historia. Cada uno de nosotros puede leer aqu&iacute; su propia historia. Dec&iacute;me: &laquo;&iquest;C&oacute;mo te voy a abandonar ahora, c&oacute;mo te voy a entregar al enemigo?&raquo;. En los momentos donde tenemos miedo, en los momentos donde tenemos inseguridad, &Eacute;l nos dice: &laquo;pero si hice todo esto por vos, &iquest;c&oacute;mo pens&aacute;s que te voy a dejar solo, que te voy a abandonar?&raquo;. <\/p>\n<p>En las costas de Libia, los 23 m&aacute;rtires coptos estaban seguros de que Dios no los abandonaba y se dejaron degollar diciendo el nombre de Jes&uacute;s, porque sab&iacute;an que Dios, pese a que les cortaban la cabeza, no los abandonaba. &laquo;&iquest;C&oacute;mo te voy a tratar como un enemigo? Mi coraz&oacute;n se subleva dentro de m&iacute; y se enciende toda mi ternura&raquo;. Cuando la ternura de Dios se enciende, esa ternura c&aacute;lida \u2013 es el &uacute;nico capaz de calidez y de ternura- &laquo;no le voy a dar un d&iacute;a libre a la ira por los pecados que hiciste, por tus equivocaciones, por adorar &iacute;dolos, porque yo soy Dios, soy el Santo en medio de ti&raquo;. Es una declaraci&oacute;n de amor de Padre a sus hijos y a cada uno de nosotros. <\/p>\n<p>Cu&aacute;ntas veces pienso que le tenemos miedo a la ternura de Dios, y porque le tenemos miedo a la ternura de Dios, no dejamos que se experimente en nosotros y por eso tantas veces somos duros, severos, castigadores, somos pastores sin ternura. &iquest;Qu&eacute; nos dice Jes&uacute;s en el cap&iacute;tulo 15 de Lucas, de aquel pastor que not&oacute; que ten&iacute;a solamente noventa y nueve ovejas y le faltaba una, que las dej&oacute; bien cuidaditas cerradas con llave y se fue a buscar a la otra, que estaba enredada ah&iacute; entre los espinos y no le peg&oacute;, no la ret&oacute;, la tom&oacute; en sus brazos, en sus hombros y la trajo y la cur&oacute;, si estaba herida. &iquest;Hac&eacute;s lo mismo vos con tus feligreses, cuando not&aacute;s que no hay uno en el reba&ntilde;o o nos hemos acostumbrado a ser una Iglesia que tiene una sola oveja en el reba&ntilde;o y dejamos que noventa y nueve se pierdan en el monte? &iquest;Tus entra&ntilde;as de ternura se conmueven? &iquest;Sos pastor de ovejas o te has convertido en un peinador, en un peluquero de una sola oveja exquisita, porque te busc&aacute;s a vos mismo y te olvidaste de la ternura que te dio tu Padre, que te los cuenta aqu&iacute;, en el cap&iacute;tulo 11 de Oseas y te olvidaste de c&oacute;mo se da ternura. El coraz&oacute;n de Cristo es la ternura de Dios,&nbsp; &laquo;&iquest;C&oacute;mo voy a entregarte, c&oacute;mo te voy a abandonar? Cuando est&aacute;s solo, desorientado, perdido, ven&iacute; a m&iacute; que yo te voy&nbsp; a salvar, yo te voy a consolar&raquo;. <\/p>\n<p>Hoy les pido a ustedes en este Retiro que sean pastores con ternura de Dios, que dejen el l&aacute;tigo colgado en la sacrist&iacute;a y sean pastores con ternura, incluso con los que le traen m&aacute;s problemas. Es una gracia, es una gracia divina. Nosotros no creemos en un Dios et&eacute;reo, creemos en un Dios que se hizo carne, que tiene un coraz&oacute;n, y ese coraz&oacute;n hoy nos habla as&iacute;: &laquo;vengan a m&iacute; si est&aacute;n cansados, agobiados, yo los voy a aliviar, pero a los m&iacute;os, a mis peque&ntilde;os tr&aacute;tenlos con ternura, con la misma ternura con que los trato yo&raquo;. Eso nos dice el coraz&oacute;n de Cristo hoy y es lo que en esta misa pido para ustedes y tambi&eacute;n para m&iacute;.<\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TERCER RETIRO MUNDIAL DE SACERDOTES SANTA MISA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO Bas&iacute;lica de San Juan de Letr&aacute;n Viernes 12 de junio de 2015 [Multimedia] &nbsp; En la primera lectura nos adentramos en la ternura de Dios, como que Dios le cuenta a su pueblo como lo quiere, como lo ama, como lo cuida. 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