{"id":41223,"date":"2016-10-06T15:31:48","date_gmt":"2016-10-06T20:31:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-en-la-solemnidad-del-corpus-christi-4-de-junio-de-2015-video\/"},"modified":"2016-10-06T15:31:48","modified_gmt":"2016-10-06T20:31:48","slug":"santa-misa-en-la-solemnidad-del-corpus-christi-4-de-junio-de-2015-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-en-la-solemnidad-del-corpus-christi-4-de-junio-de-2015-video\/","title":{"rendered":"Santa Misa en la Solemnidad del Corpus Christi (4 de junio de 2015) (V\u00eddeo)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\" dir=\"ltr\"><font color=\"#663300\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/libretti\/2015\/20150604-libretto-corpusdomini.pdf\">SANTA MISA, PROCESI&Oacute;N A SANTA MAR&Iacute;A MAYOR Y BENDICI&Oacute;N EUCAR&Iacute;STICA<br \/> EN LA SOLEMNIDAD DEL SANT&Iacute;SIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO<\/a><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Plaza de San Juan de Letr&aacute;n, Roma<br \/> Jueves 4 de junio de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p><font color=\"#663300\"> <\/p>\n<p align=\"center\"> [<b><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2015\/6\/4\/corpusdomini.html\">Multimedia<\/a><\/b>]<\/p>\n<hr color=\"#C0C0C0\" width=\"30%\" size=\"1\" \/> <\/font> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hemos escuchado: en la [&Uacute;ltima] Cena Jes&uacute;s entreg&oacute; su Cuerpo y su Sangre mediante el pan y el vino, para dejarnos el memorial de su sacrificio de amor infinito. Y con este &laquo;vi&aacute;tico&raquo; lleno de gracia, los disc&iacute;pulos tienen todo lo necesario para su camino a lo largo de la historia, para llevar a todos el reino de Dios. Luz y fuerza ser&aacute; para ellos el don que Jes&uacute;s hizo de s&iacute; mismo, inmol&aacute;ndose voluntariamente en la cruz. Y este Pan de vida ha llegado hasta nosotros. Ante esta realidad nunca acaba el asombro de la Iglesia. Un asombro que alimenta siempre la contemplaci&oacute;n, la adoraci&oacute;n, y la memoria. Nos lo demuestra un texto muy bonito de la Liturgia de hoy, el Responsorio de la segunda lectura del Oficio de lecturas, que dice as&iacute;: &laquo;Reconoced en el pan al mismo que pendi&oacute; en la cruz; reconoced en el c&aacute;liz la sangre que brot&oacute; de su costado. Tomad, pues, y comed el cuerpo de Cristo, tomad y bebed su sangre. Sois ya miembros de Cristo. Comed el v&iacute;nculo que os mantiene unidos, no sea que os disgregu&eacute;is; bebed el precio de vuestra redenci&oacute;n, no sea que os depreci&eacute;is&raquo;. <\/p>\n<p>Existe un peligro, existe una amenaza: disgregarnos, despreciarnos. &iquest;Qu&eacute; significa, hoy, este <i>disgregarnos<\/i> y<i> depreciarnos<\/i>?<\/p>\n<p>Nosotros <i>nos disgregamos<\/i> cuando no somos d&oacute;ciles a la Palabra del Se&ntilde;or, cuando no vivimos la fraternidad entre nosotros, cuando competimos por ocupar los primeros sitios \u2014los trepadores\u2014, cuando no encontramos la valent&iacute;a de testimoniar la caridad, cuando no somos capaces de dar esperanza. As&iacute; nos disgregamos. La Eucarist&iacute;a nos ayuda a no disgregarnos, porque es v&iacute;nculo de comuni&oacute;n, es realizaci&oacute;n de la Alianza, signo vivo del amor de Cristo que se humill&oacute; y abaj&oacute; para que nosotros permaneci&eacute;semos unidos. Participando en la Eucarist&iacute;a y aliment&aacute;ndonos de ella, somos introducidos en un camino que no admite divisiones. El Cristo presente en medio de nosotros, en el signo del pan y del vino, exige que la fuerza del amor supere toda laceraci&oacute;n, y al mismo tiempo se convierta en comuni&oacute;n tambi&eacute;n con el m&aacute;s pobre, apoyo para el d&eacute;bil, atenci&oacute;n fraterna hacia quienes luchan por sostener el peso de la vida diaria, y est&aacute;n en peligro de perder la fe.<\/p>\n<p>Y luego, la otra palabra: &iquest;qu&eacute; significa hoy para nosotros <i>depreciarnos<\/i>, o sea aguar nuestra dignidad cristiana? Significa dejarnos mellar por las idolatr&iacute;as de nuestro tiempo: el aparentar, el consumir, el yo en el centro de todo; pero tambi&eacute;n ser competitivos, la arrogancia como actitud triunfante, el no admitir nunca haberme equivocado o tener necesidad. Todo esto nos deprecia, nos hace cristianos mediocres, tibios, ins&iacute;pidos, paganos.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s derram&oacute; su Sangre como precio y como lavacro, para que fu&eacute;semos purificados de todos los pecados: para no depreciarnos, mir&eacute;mosle a &Eacute;l, bebamos en su fuente, para ser preservados del peligro de la corrupci&oacute;n. Y entonces experimentaremos la gracia de una transformaci&oacute;n: nosotros seguiremos siendo siempre pobres pecadores, pero la Sangre de Cristo nos liberar&aacute; de nuestros pecados y nos restituir&aacute; nuestra dignidad. Nos liberar&aacute; de la corrupci&oacute;n. Sin nuestro m&eacute;rito, con sincera humildad, podremos llevar a los hermanos el amor de nuestro Se&ntilde;or y Salvador. Seremos sus ojos que van en busca de Zaqueo y de la Magdalena; seremos su mano que socorre a los enfermos en el cuerpo y en el esp&iacute;ritu; seremos su coraz&oacute;n que ama a los necesitados de reconciliaci&oacute;n, misericordia y comprensi&oacute;n.<\/p>\n<p>De este modo la Eucarist&iacute;a actualiza la Alianza que nos santifica, nos purifica y nos une en comuni&oacute;n admirable con Dios. Aprendemos as&iacute; que la Eucarist&iacute;a no es un premio para los buenos, sino que es la fuerza para los d&eacute;biles, para los pecadores. Es el perd&oacute;n, es el vi&aacute;tico que nos ayuda a dar pasos, a caminar.<\/p>\n<p>Hoy, fiesta del Corpus Christi, tenemos la alegr&iacute;a no s&oacute;lo de celebrar este misterio, sino tambi&eacute;n de alabarlo y cantarlo por las calles de nuestra ciudad. Que la procesi&oacute;n que haremos al t&eacute;rmino de la misa, exprese nuestro reconocimiento por todo el camino que Dios nos hizo recorrer a trav&eacute;s del desierto de nuestras pobrezas, para hacernos salir de la condici&oacute;n servil, aliment&aacute;ndonos con su Amor mediante el Sacramento de su Cuerpo y de su Sangre. <\/p>\n<p>Dentro de un rato, mientras caminemos a lo largo de la calle, sint&aacute;monos en comuni&oacute;n con los numerosos hermanos y hermanas nuestros que no tienen la libertad de expresar su fe en el Se&ntilde;or Jes&uacute;s. Sint&aacute;monos unidos a ellos: cantemos con ellos, alabemos con ellos, adoremos con ellos. Y veneremos en nuestro coraz&oacute;n a los hermanos y hermanas a quienes se les ha pedido el sacrificio de la vida por fidelidad a Cristo: que su sangre, unida a la del Se&ntilde;or, sea prenda de paz y reconciliaci&oacute;n para todo el mundo.<\/p>\n<p>Y no olvidemos: &laquo;Comed el v&iacute;nculo que os mantiene unidos, no sea que os disgregu&eacute;is; bebed el precio de vuestra redenci&oacute;n, no sea que os depreci&eacute;is&raquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA, PROCESI&Oacute;N A SANTA MAR&Iacute;A MAYOR Y BENDICI&Oacute;N EUCAR&Iacute;STICA EN LA SOLEMNIDAD DEL SANT&Iacute;SIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO Plaza de San Juan de Letr&aacute;n, Roma Jueves 4 de junio de 2015 [Multimedia] &nbsp; Hemos escuchado: en la [&Uacute;ltima] Cena Jes&uacute;s entreg&oacute; su Cuerpo y su Sangre mediante el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-en-la-solemnidad-del-corpus-christi-4-de-junio-de-2015-video\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSanta Misa en la Solemnidad del Corpus Christi (4 de junio de 2015) (V\u00eddeo)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41223","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41223","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41223"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41223\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41223"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41223"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41223"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}