{"id":41225,"date":"2016-10-06T15:31:50","date_gmt":"2016-10-06T20:31:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-y-proclamacion-de-4-nuevas-santas-17-de-mayo-de-2015-video\/"},"modified":"2016-10-06T15:31:50","modified_gmt":"2016-10-06T20:31:50","slug":"santa-misa-y-proclamacion-de-4-nuevas-santas-17-de-mayo-de-2015-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-y-proclamacion-de-4-nuevas-santas-17-de-mayo-de-2015-video\/","title":{"rendered":"Santa Misa y proclamaci\u00f3n de 4 nuevas santas (17 de mayo de 2015) (V\u00eddeo)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/libretti\/2015\/20150517-libretto-canonizzazione.pdf\"> <font color=\"#663300\">SANTA MISA Y CANONIZACI&Oacute;N DE LAS BEATAS:<br \/> &#8211; JUANA EMILIA DE VILLENEUVE<br \/> &#8211; MAR&Iacute;A CRISTINA DE LA INMACULADA CONCEPCI&Oacute;N BRANDO<br \/> &#8211; MAR&Iacute;A ALFONSINA DANIL GHATTAS<br \/> &#8211; MAR&Iacute;A DE JES&Uacute;S CRUCIFICADO BAOUARDY<\/font><\/a><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"> <font color=\"#663300\"> <i>Plaza de San Pedro<br \/> &nbsp;VII Domingo de Pascua, 17 de mayo de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p><font color=\"#663300\"> <\/p>\n<p align=\"center\"> [<b><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2015\/5\/17\/canonizzazioni.html\">Multimedia<\/a><\/b>]<\/p>\n<hr color=\"#C0C0C0\" width=\"30%\" size=\"1\" \/> <\/font> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los Hechos de los Ap&oacute;stoles nos han presentado la Iglesia naciente en el momento en que elige a aquel que Dios llam&oacute; a ocupar el lugar de Judas en el colegio de los Ap&oacute;stoles. No se trata de asumir un cargo, sino un servicio. Y en efecto, Mat&iacute;as, sobre quien recae la elecci&oacute;n, recibe una misi&oacute;n que Pedro define as&iacute;: &laquo;Es necesario que [\u2026] uno se asocie a nosotros, testigo de su resurrecci&oacute;n&raquo; \u2014de la resurrecci&oacute;n de Cristo\u2014 (<i>Hch<\/i> 1, 21-22). Con estas palabras, &eacute;l resume qu&eacute; significa formar parte de los Doce: significa ser testigo de la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s. El hecho de que diga &laquo;se asocie a nosotros&raquo;, permite comprender que la misi&oacute;n de anunciar a Cristo resucitado no es una tarea individual: hay que vivirla de modo comunitario, con el colegio apost&oacute;lico y con la comunidad. Los Ap&oacute;stoles vivieron la experiencia directa y estupenda de la Resurrecci&oacute;n; son testigos oculares de tal acontecimiento. Gracias a su testimonio autorizado, muchos creyeron; y de la fe en Cristo resucitado han nacido y nacen continuamente las comunidades cristianas. Tambi&eacute;n nosotros, hoy, fundamos nuestra fe en el Se&ntilde;or resucitado en el testimonio de los Ap&oacute;stoles, que lleg&oacute; hasta nosotros mediante la misi&oacute;n de la Iglesia. Nuestra fe est&aacute; unida firmemente a su testimonio como a una cadena ininterrumpida desplegada a lo largo de los siglos no s&oacute;lo por los sucesores de los Ap&oacute;stoles, sino tambi&eacute;n por generaciones y generaciones de cristianos. En efecto, a imitaci&oacute;n de los Ap&oacute;stoles cada disc&iacute;pulo de Cristo est&aacute; llamado a convertirse en testigo de su resurrecci&oacute;n, sobre todo en los ambientes humanos donde es m&aacute;s fuerte el olvido de Dios y el extrav&iacute;o del hombre.<\/p>\n<p>Para que esto se realice, es necesario permanecer en Cristo resucitado y en su amor, como nos ha recordado la primera Carta de san Juan: &laquo;Quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en &Eacute;l&raquo; (<i>1 Jn<\/i> 4, 16). Jes&uacute;s lo hab&iacute;a repetido con insistencia a sus disc&iacute;pulos: &laquo;Permaneced en m&iacute;\u2026 Permaneced en mi amor&raquo; (<i>Jn <\/i>15, 4. 9). Este es el secreto de los santos: permanecer en Cristo, unidos a &Eacute;l como los sarmientos a la vid, para dar mucho fruto (cf. <i> Jn<\/i> 15, 1-8). Y este fruto no es otra cosa que el amor. Este amor resplandece en el testimonio de la hermana Juana Emilia de Villeneuve, que consagr&oacute; su vida a Dios y a los pobres, a los enfermos, los presos, los explotados, convirti&eacute;ndose para ellos y para todos en signo concreto del amor misericordioso del Se&ntilde;or. <\/p>\n<p>La relaci&oacute;n con Jes&uacute;s resucitado es, por decirlo as&iacute;, la &laquo;atm&oacute;sfera&raquo; en la que vive el cristiano y en la cual encuentra la fuerza para permanecer fiel al Evangelio, incluso en medio de los obst&aacute;culos y las incomprensiones. &laquo;Permaneced en el amor&raquo;: esto es lo que hizo tambi&eacute;n la hermana Mar&iacute;a Cristina Brando. La conquist&oacute; completamente el amor ardiente al Se&ntilde;or; y de la oraci&oacute;n, del encuentro de coraz&oacute;n a coraz&oacute;n con Jes&uacute;s resucitado, presente en la Eucarist&iacute;a, recib&iacute;a la fuerza para soportar los sufrimientos y entregarse como pan partido a muchas personas alejadas de Dios y hambrientas de amor aut&eacute;ntico.<\/p>\n<p>Un aspecto esencial cuando se da testimonio del Se&ntilde;or resucitado es la unidad entre nosotros, sus disc&iacute;pulos, a imagen de la que subsiste entre &Eacute;l y el Padre. Tambi&eacute;n hoy ha resonado en el Evangelio la oraci&oacute;n de Jes&uacute;s la v&iacute;spera de la Pasi&oacute;n: &laquo;Que sean uno, como nosotros&raquo; (<i>Jn<\/i> 17, 11). De este amor eterno entre el Padre y el Hijo, que se derrama en nosotros por medio del Esp&iacute;ritu Santo (cf. <i>Rm<\/i> 5, 5), toman fuerza nuestra misi&oacute;n y nuestra comuni&oacute;n fraterna; de &eacute;l brota siempre de nuevo la alegr&iacute;a de seguir al Se&ntilde;or en el camino de su pobreza, su virginidad y su obediencia; y ese mismo amor llama a cultivar la oraci&oacute;n contemplativa. Lo experiment&oacute; de modo eminente la hermana Mar&iacute;a Baouardy quien, humilde y analfabeta, supo dar consejo y explicaciones teol&oacute;gicas con extrema claridad, fruto del di&aacute;logo continuo con el Esp&iacute;ritu Santo. La docilidad al Esp&iacute;ritu Santo tambi&eacute;n hizo de ella un instrumento de encuentro y comuni&oacute;n con el mundo musulm&aacute;n. De igual modo, la hermana Mar&iacute;a Alfonsina Danil Ghattas comprendi&oacute; bien qu&eacute; significa irradiar el amor de Dios en el apostolado, convirti&eacute;ndose en testigo de mansedumbre y unidad. Ella nos da un claro ejemplo de lo importante que es ser responsables los unos de los otros, vivir al servicio el uno del otro.<\/p>\n<p>Permanecer en Dios y en su amor, para anunciar con la palabra y con la vida la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s, testimoniando la unidad entre nosotros y la caridad con todos. Esto es lo que hicieron las cuatro santas proclamadas hoy. Su luminoso ejemplo tambi&eacute;n interpela nuestra vida cristiana: &iquest;de qu&eacute; modo soy testimonio de Cristo resucitado? Es una pregunta que debemos plantearnos. &iquest;C&oacute;mo permanezco en &Eacute;l, c&oacute;mo permanezco en su amor? &iquest;Soy capaz de &laquo;sembrar&raquo; en la familia, en el ambiente de trabajo, en mi comunidad, la semilla de la unidad que &Eacute;l nos ha dado, haci&eacute;ndonos part&iacute;cipes de la vida trinitaria?<\/p>\n<p>Al volver hoy a casa, llevemos la alegr&iacute;a de este encuentro con el Se&ntilde;or resucitado; cultivemos en el coraz&oacute;n el compromiso de permanecer en el amor de Dios, estando unidos a &Eacute;l y entre nosotros, y siguiendo las huellas de estas cuatro mujeres, modelos de santidad, que la Iglesia nos invita a imitar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA Y CANONIZACI&Oacute;N DE LAS BEATAS: &#8211; JUANA EMILIA DE VILLENEUVE &#8211; MAR&Iacute;A CRISTINA DE LA INMACULADA CONCEPCI&Oacute;N BRANDO &#8211; MAR&Iacute;A ALFONSINA DANIL GHATTAS &#8211; MAR&Iacute;A DE JES&Uacute;S CRUCIFICADO BAOUARDY HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO Plaza de San Pedro &nbsp;VII Domingo de Pascua, 17 de mayo de 2015 [Multimedia] &nbsp; Los Hechos de los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-y-proclamacion-de-4-nuevas-santas-17-de-mayo-de-2015-video\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSanta Misa y proclamaci\u00f3n de 4 nuevas santas (17 de mayo de 2015) (V\u00eddeo)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41225","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41225","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41225"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41225\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41225"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41225"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41225"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}