{"id":41229,"date":"2016-10-06T15:32:00","date_gmt":"2016-10-06T20:32:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ordenaciones-sacerdotales-26-de-abril-de-2015-video\/"},"modified":"2016-10-06T15:32:00","modified_gmt":"2016-10-06T20:32:00","slug":"ordenaciones-sacerdotales-26-de-abril-de-2015-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ordenaciones-sacerdotales-26-de-abril-de-2015-video\/","title":{"rendered":"Ordenaciones Sacerdotales (26 de abril de 2015) (V\u00eddeo)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/libretti\/2015\/20150426-libretto-ordinazione-presbiterale.pdf\">SANTA MISA Y ORDENACIONES SACERDOTALES<\/a><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Bas&iacute;lica Vaticana<br \/> IV Domingo de Pascua, 26 de abril de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p><font color=\"#663300\"> <\/p>\n<p align=\"center\"> [<b><a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2015\/4\/26\/ordinazionisacerdotali.html\">Multimedia<\/a><\/b>]<\/p>\n<hr color=\"#C0C0C0\" width=\"30%\" size=\"1\" \/> <\/font> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>Muy queridos hermanos: <\/i><\/p>\n<p>Estos hijos nuestros han sido llamados al orden del presbiterado. Nos har&aacute; bien reflexionar un poco a qu&eacute; ministerio ser&aacute;n elevados en la Iglesia. Como sab&eacute;is bien, el Se&ntilde;or Jes&uacute;s es el &uacute;nico Sumo Sacerdote del Nuevo Testamento, pero en &Eacute;l tambi&eacute;n todo el pueblo santo de Dios ha sido constituido pueblo sacerdotal. &iexcl;Todos nosotros! Sin embargo, entre todos sus disc&iacute;pulos, el Se&ntilde;or Jes&uacute;s quiere elegir a algunos en particular, para que, ejercitando p&uacute;blicamente en la Iglesia y en su nombre el oficio sacerdotal a favor de todos los hombres, contin&uacute;en su misi&oacute;n personal de maestro, sacerdote y pastor.<\/p>\n<p>En efecto, as&iacute; como el Padre le envi&oacute; para esto, as&iacute; &Eacute;l, a su vez, envi&oacute; al mundo primero a los ap&oacute;stoles y luego a los obispos y a sus sucesores, a quienes por &uacute;ltimo les dieron como colaboradores a los presb&iacute;teros, que, al estar unidos en el ministerio sacerdotal, est&aacute;n llamados al servicio del pueblo de Dios.<\/p>\n<p>Ellos reflexionaron sobre su vocaci&oacute;n, y ahora vienen para recibir el orden de los presb&iacute;teros. Y el obispo corre el riesgo \u2014&iexcl;corre el riesgo!\u2014 y los elige, como el Padre corri&oacute; el riesgo por cada uno de nosotros.<\/p>\n<p>Ellos ser&aacute;n en efecto configurados con Cristo Sumo y Eterno Sacerdote, o sea, ser&aacute;n consagrados como aut&eacute;nticos sacerdotes del Nuevo Testamento, y con este t&iacute;tulo, que los une en el sacerdocio a su obispo, ser&aacute;n predicadores del Evangelio, pastores del pueblo de Dios, y presidir&aacute;n los actos de culto, especialmente en la celebraci&oacute;n del sacrificio del Se&ntilde;or.<\/p>\n<p>En cuanto a vosotros, que vais a ser promovidos al orden del presbiterado, considerad que al ejercer el ministerio de la sagrada doctrina participar&eacute;is de la misi&oacute;n de Cristo, &uacute;nico Maestro. Dispensad a todos la Palabra de Dios, que vosotros mismos hab&eacute;is recibido con alegr&iacute;a. Leed y meditad asiduamente la Palabra del Se&ntilde;or para creer lo que hab&eacute;is le&iacute;do, ense&ntilde;ar lo que hab&eacute;is aprendido en la fe y vivir lo que hab&eacute;is ense&ntilde;ado. Y que eso sea el alimento del pueblo de Dios; que vuestras homil&iacute;as no sean aburridas; que vuestras homil&iacute;as lleguen precisamente al coraz&oacute;n de la gente porque brotan de vuestro coraz&oacute;n, porque lo que vosotros les dec&iacute;s es lo que ten&eacute;is en vuestro coraz&oacute;n. As&iacute; se da la Palabra de Dios y as&iacute; vuestra doctrina ser&aacute; alegr&iacute;a y sost&eacute;n para los fieles de Cristo; el perfume de vuestra vida ser&aacute; el testimonio, porque el ejemplo edifica, pero las palabras sin ejemplo son palabras vac&iacute;as, son ideas y nunca llegan al coraz&oacute;n e incluso hacen mal: &iexcl;no hacen bien! Vosotros continuar&eacute;is la obra santificadora de Cristo. Mediante vuestro ministerio, el sacrificio espiritual de los fieles se hace perfecto, porque se une al sacrificio de Cristo, que por vuestras manos, en nombre de toda la Iglesia, se ofrece de modo incruento en el altar durante la celebraci&oacute;n de los santos misterios.<\/p>\n<p>Cuando celebr&eacute;is la misa, reconoced por tanto lo que hac&eacute;is. &iexcl;No lo hag&aacute;is de prisa! Imitad lo que celebr&aacute;is \u2014no es un rito artificial, un ritual artificial\u2014 para que de esta manera, al participar en el misterio de la muerte y resurrecci&oacute;n del Se&ntilde;or, llev&eacute;is en vosotros la muerte de Cristo y camin&eacute;is con &Eacute;l en una nueva vida.<\/p>\n<p>Con el Bautismo agregar&eacute;is nuevos fieles al pueblo de Dios. &iexcl;Jam&aacute;s hay que negar el Bautismo a quien lo pide! Con el sacramento de la Penitencia perdonar&eacute;is los pecados en el nombre de Cristo y la Iglesia. Y yo, en nombre de Jesucristo, el Se&ntilde;or, y de su Esposa, la santa Iglesia, os pido que no os cans&eacute;is de ser misericordiosos. En el confesonario estar&eacute;is para perdonar, no para condenar. Imitad al Padre que nunca se cansa de perdonar. Con el &oacute;leo santo aliviar&eacute;is a los enfermos. Al celebrar los sagrados ritos y elevando en los diversas horas del d&iacute;a la oraci&oacute;n de alabanza y de s&uacute;plica, os har&eacute;is voz del pueblo de Dios y de toda la humanidad.<\/p>\n<p>Conscientes de que hab&eacute;is sido elegidos entre los hombres y constituidos en su favor para atender las cosas de Dios, desempe&ntilde;ad con alegr&iacute;a y caridad sincera la obra sacerdotal de Cristo, con la intenci&oacute;n de agradar &uacute;nicamente a Dios y no a vosotros mismos. Es feo un sacerdote que vive para agradarse a s&iacute; mismo, que &laquo;se pavonea&raquo;.<\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo, participando en la misi&oacute;n de Cristo, Jefe y Pastor, en comuni&oacute;n filial con vuestro obispo, comprometeos a unir a los fieles en una sola familia \u2014sed ministros de la unidad en la Iglesia, en la familia\u2014, para conducirlos a Dios Padre por medio de Cristo en el Esp&iacute;ritu Santo. Y tened siempre ante vuestros ojos el ejemplo del Buen Pastor, que no vino a ser servido, sino a servir; no para permanecer en sus comodidades, sino para salir, buscar y salvar lo que estaba perdido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA Y ORDENACIONES SACERDOTALES HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO Bas&iacute;lica Vaticana IV Domingo de Pascua, 26 de abril de 2015 [Multimedia] &nbsp; Muy queridos hermanos: Estos hijos nuestros han sido llamados al orden del presbiterado. 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