{"id":41233,"date":"2016-10-06T15:32:05","date_gmt":"2016-10-06T20:32:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-in-coena-domini-2-de-abril-de-2015-video\/"},"modified":"2016-10-06T15:32:05","modified_gmt":"2016-10-06T20:32:05","slug":"santa-misa-in-coena-domini-2-de-abril-de-2015-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-in-coena-domini-2-de-abril-de-2015-video\/","title":{"rendered":"Santa Misa \u00abin coena Domini\u00bb (2 de abril de 2015) (V\u00eddeo)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\">SANTA MISA &quot;IN COENA DOMINI&quot;<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><b><i><font size=\"4\" color=\"#663300\">HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/font><\/i><\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Iglesia &quot;Padre Nuestro&quot;<br \/> Nuevo Complejo Penitenciario de Rebibbia, Roma<br \/> Jueves Santo 2 de abril de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p><font color=\"#663300\"><\/p>\n<p align=\"center\" dir=\"ltr\"><b> [<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2015\/4\/2\/messacoenadomini.html\">Multimedia<\/a>]<\/b><\/p>\n<hr color=\"#C0C0C0\" width=\"30%\" size=\"1\" dir=\"ltr\" \/> <\/font> <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este jueves, Jes&uacute;s estaba en la mesa con los disc&iacute;pulos, celebrando la fiesta de la Pascua. Y el pasaje del Evangelio que hemos escuchado contiene una frase que es precisamente el centro de lo que hizo Jes&uacute;s por todos nosotros: &laquo;Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los am&oacute; hasta el extremo&raquo; (<i>Jn<\/i> 13, 1). Jes&uacute;s nos am&oacute;. Jes&uacute;s nos ama. Sin l&iacute;mites, siempre, hasta el extremo. El amor de Jes&uacute;s por nosotros no tiene l&iacute;mites: cada vez m&aacute;s, cada vez m&aacute;s. No se cansa de amar. A ninguno. Nos ama a todos nosotros, hasta el punto de dar la vida por nosotros. S&iacute;, dar la vida por nosotros; s&iacute;, dar la vida por todos nosotros, dar la vida por cada uno de nosotros. Y cada uno puede decir: &laquo;Dio la vida por m&iacute;&raquo;. Por cada uno. Ha dado la vida por ti, por ti, por ti, por m&iacute;, por &eacute;l\u2026 por cada uno, con nombre y apellido. Su amor es as&iacute;: personal. El amor de Jes&uacute;s nunca defrauda, porque &Eacute;l no se cansa de amar, como no se cansa de perdonar, no se cansa de abrazarnos. Esta es la primera cosa que quer&iacute;a deciros: Jes&uacute;s nos am&oacute;, a cada uno de nosotros, hasta el extremo.<\/p>\n<p>Y luego, hizo lo que los disc&iacute;pulos no comprendieron: lavar los pies. En ese tiempo era habitual, era una costumbre, porque cuando la gente llegaba a una casa ten&iacute;a los pies sucios por el polvo del camino; no exist&iacute;an los adoquines en ese tiempo\u2026 Hab&iacute;a polvo por el camino. Y en el ingreso de la casa se lavaban los pies. Pero esto no lo hac&iacute;a el due&ntilde;o de casa, lo hac&iacute;an los esclavos. Era un trabajo de esclavos. Y Jes&uacute;s lava como esclavo nuestros pies, los pies de los disc&iacute;pulos, y por eso dice: &laquo;Lo que yo hago, t&uacute; no lo entiendes ahora \u2014dice a Pedro\u2014, pero lo comprender&aacute;s m&aacute;s tarde&raquo; (<i>Jn<\/i> 13, 7). Es tan grande el amor de Jes&uacute;s que se hizo esclavo para servirnos, para curarnos, para limpiarnos.<\/p>\n<p>Y hoy, en esta misa, la Iglesia quiere que el sacerdote lave los pies de doce personas, en memoria de los doce ap&oacute;stoles. Pero en nuestro coraz&oacute;n debemos tener la certeza, debemos estar seguros de que el Se&ntilde;or, cuando nos lava los pies, nos lava todo, nos purifica, nos hace sentir de nuevo su amor. En la Biblia hay una frase, del profeta Isa&iacute;as, muy bella, que dice: &laquo;&iquest;Puede una madre olvidar a su hijo? Aunque ella se olvidara de su hijo, yo nunca me olvidar&eacute; de ti&raquo; (cf. 49, 15). As&iacute; es el amor de Dios por nosotros.<\/p>\n<p>Y yo lavar&eacute; hoy los pies de doce de vosotros, pero en estos hermanos y hermanas est&aacute;is todos vosotros, todos, todos. Todos los que viven aqu&iacute;. Vosotros los represent&aacute;is a ellos. Y tambi&eacute;n yo necesito ser lavado por el Se&ntilde;or, y por eso rezad durante esta misa para que el Se&ntilde;or lave tambi&eacute;n mis suciedades, para que yo llegue a ser un mejor siervo vuestro, un mejor siervo al servicio de la gente, como lo fue Jes&uacute;s.<\/p>\n<p>Ahora comenzaremos esta parte de la celebraci&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA &quot;IN COENA DOMINI&quot; HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCISCO Iglesia &quot;Padre Nuestro&quot; Nuevo Complejo Penitenciario de Rebibbia, Roma Jueves Santo 2 de abril de 2015 [Multimedia] &nbsp; Este jueves, Jes&uacute;s estaba en la mesa con los disc&iacute;pulos, celebrando la fiesta de la Pascua. Y el pasaje del Evangelio que hemos escuchado contiene una frase &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-in-coena-domini-2-de-abril-de-2015-video\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSanta Misa \u00abin coena Domini\u00bb (2 de abril de 2015) (V\u00eddeo)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41233","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41233","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41233"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41233\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41233"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41233"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41233"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}