{"id":41240,"date":"2016-10-06T15:32:15","date_gmt":"2016-10-06T20:32:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-bendicion-e-imposicion-de-la-ceniza-18-de-febrero-de-2015-video\/"},"modified":"2016-10-06T15:32:15","modified_gmt":"2016-10-06T20:32:15","slug":"santa-misa-bendicion-e-imposicion-de-la-ceniza-18-de-febrero-de-2015-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-bendicion-e-imposicion-de-la-ceniza-18-de-febrero-de-2015-video\/","title":{"rendered":"Santa Misa, bendici\u00f3n e imposici\u00f3n de la ceniza (18 de febrero de 2015) (V\u00eddeo)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"> <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/news_services\/liturgy\/libretti\/2015\/20150218-libretto-mercoledi-ceneri.pdf\">SANTA MISA, BENDICI&Oacute;N E IMPOSICI&Oacute;N DE LA CENIZA<\/a><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCESCO<\/i><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Bas&iacute;lica de Santa Sabina<br \/> Mi&eacute;rcoles 18 de febrero de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p><font color=\"#663300\"><\/p>\n<p align=\"center\" dir=\"ltr\"><b> [<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2015\/2\/18\/santasabina.html\">Multimedia<\/a>]<\/b><\/p>\n<hr color=\"#C0C0C0\" width=\"30%\" size=\"1\" dir=\"ltr\" \/> <\/font>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como pueblo de Dios comenzamos el camino de Cuaresma, tiempo en el que tratamos de unirnos m&aacute;s estrechamente al Se&ntilde;or para compartir el misterio de su pasi&oacute;n y su resurrecci&oacute;n.<\/p>\n<p>La liturgia de hoy nos propone, ante todo, el pasaje del profeta Joel, enviado por Dios para llamar al pueblo a la penitencia y a la conversi&oacute;n, a causa de una calamidad (una invasi&oacute;n de langostas) que devasta la Judea. S&oacute;lo el Se&ntilde;or puede salvar del flagelo y, por lo tanto, es necesario invocarlo con oraciones y ayunos, confesando el propio pecado.<\/p>\n<p>El profeta insiste en la conversi&oacute;n interior: &laquo;Volved a m&iacute; de todo coraz&oacute;n&raquo; (2, 12).<\/p>\n<p>Volver al Se&ntilde;or &laquo;de todo coraz&oacute;n&raquo; significa emprender el camino de una conversi&oacute;n no superficial y transitoria, sino un itinerario espiritual que concierne al lugar m&aacute;s &iacute;ntimo de nuestra persona. En efecto, el coraz&oacute;n es la sede de nuestros sentimientos, el centro en el que maduran nuestras elecciones, nuestras actitudes. El &laquo;volved a m&iacute; de todo coraz&oacute;n&raquo; no s&oacute;lo implica a cada persona, sino que tambi&eacute;n se extiende a toda la comunidad, es una convocatoria dirigida a todos: &laquo;Reunid a la gente, santificad a la comunidad, llamad a los ancianos; congregad a los muchachos y a los ni&ntilde;os de pecho, salga el esposo de la alcoba y la esposa del t&aacute;lamo&raquo; (v. 16).<\/p>\n<p>El profeta se refiere, en particular, a la oraci&oacute;n de los sacerdotes, observando que va acompa&ntilde;ada por l&aacute;grimas. Nos har&aacute; bien a todos, pero especialmente a nosotros, los sacerdotes, al comienzo de esta Cuaresma, pedir el don de l&aacute;grimas, para hacer que nuestra oraci&oacute;n y nuestro camino de conversi&oacute;n sean cada vez m&aacute;s aut&eacute;nticos y sin hipocres&iacute;a. Nos har&aacute; bien hacernos esta pregunta: &laquo;&iquest;Lloro? &iquest;Llora el Papa? &iquest;Lloran los cardenales? &iquest;Lloran los obispos? &iquest;Lloran los consagrados? &iquest;Lloran los sacerdotes? &iquest;Est&aacute; el llanto en nuestras oraciones?&raquo;. Precisamente este es el mensaje del Evangelio de hoy. En el pasaje de Mateo, Jes&uacute;s relee las tres obras de piedad previstas en la ley mosaica: la limosna, la oraci&oacute;n y el ayuno. Y distingue el hecho externo del hecho interno, de ese llanto del coraz&oacute;n. A lo largo del tiempo estas prescripciones hab&iacute;an sido corro&iacute;das por la herrumbre del formalismo exterior o, incluso, se hab&iacute;an transformado en un signo de superioridad social. Jes&uacute;s pone de relieve una tentaci&oacute;n com&uacute;n en estas tres obras, que se puede resumir precisamente en la hipocres&iacute;a (la nombra tres veces): &laquo;Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos\u2026 Cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante como hacen los hip&oacute;critas\u2026 Cuando rec&eacute;is, no se&aacute;is como los hip&oacute;critas a quienes les gusta rezar de pie para que los vea la gente\u2026 Y cuando ayun&eacute;is, no pong&aacute;is cara triste, como los hip&oacute;critas&raquo; (<i>Mt<\/i> 6, 1. 2. 5. 16). Sabed, hermanos, que los hip&oacute;critas no saben llorar, se han olvidado de c&oacute;mo se llora, no piden el don de l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>Cuando se hace algo bueno, casi instintivamente nace en nosotros el deseo de ser estimados y admirados por esta buena acci&oacute;n, para tener una satisfacci&oacute;n. Jes&uacute;s nos invita a hacer estas obras sin ninguna ostentaci&oacute;n, y a confiar &uacute;nicamente en la recompensa del Padre &laquo;que ve en lo secreto&raquo; (<i>Mt<\/i> 6, 4. 6. 18).<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas: El Se&ntilde;or no se cansa nunca de tener misericordia de nosotros, y quiere ofrecernos una vez m&aacute;s su perd&oacute;n \u2014todos tenemos necesidad de &Eacute;l\u2014, invit&aacute;ndonos a volver a &Eacute;l con un coraz&oacute;n nuevo, purificado del mal, purificado por las l&aacute;grimas, para compartir su alegr&iacute;a. &iquest;C&oacute;mo acoger esta invitaci&oacute;n? Nos lo sugiere san Pablo: &laquo;En nombre de Cristo os pedimos: &iexcl;que os reconcili&eacute;is con Dios&raquo; (<i>2 Co<\/i> 5, 20). Este esfuerzo de conversi&oacute;n no es solamente una obra humana, es <i>dejarse<\/i> reconciliar. La reconciliaci&oacute;n entre nosotros y Dios es posible gracias a la misericordia del Padre que, por amor a nosotros, no dud&oacute; en sacrificar a su Hijo unig&eacute;nito. En efecto, Cristo, que era justo y sin pecado, fue hecho pecado por nosotros (v. 21) cuando carg&oacute; con nuestros pecados en la cruz, y as&iacute; nos ha rescatado y justificando ante Dios. &laquo;En &Eacute;l&raquo; podemos llegar a ser justos, en &Eacute;l podemos cambiar, si acogemos la gracia de Dios y no dejamos pasar en vano este &laquo;tiempo favorable&raquo; (6, 2). Por favor, deteng&aacute;monos, deteng&aacute;monos un poco y dej&eacute;monos reconciliar con Dios.<\/p>\n<p>Con esta certeza, comencemos con confianza y alegr&iacute;a el itinerario cuaresmal. Que Mar&iacute;a, Madre inmaculada, sin pecado, sostenga nuestro combate espiritual contra el pecado y nos acompa&ntilde;e en este momento favorable, para que lleguemos a cantar juntos la exultaci&oacute;n de la victoria el d&iacute;a de Pascua. Y en se&ntilde;al de nuestra voluntad de dejarnos reconciliar con Dios, adem&aacute;s de las l&aacute;grimas que estar&aacute;n &laquo;en lo secreto&raquo;, en p&uacute;blico realizaremos el gesto de la imposici&oacute;n de la ceniza en la cabeza. El celebrante pronuncia estas palabras: &laquo;Acu&eacute;rdate de que eres polvo y al polvo volver&aacute;s&raquo; (cf. <i>Gn<\/i> 3, 19), o repite la exhortaci&oacute;n de Jes&uacute;s: &laquo;Convert&iacute;os y creed el Evangelio&raquo; (cf. <i>Mc<\/i> 1, 15). Ambas f&oacute;rmulas constituyen una exhortaci&oacute;n a la verdad de la existencia humana: somos criaturas limitadas, pecadores siempre necesitados de penitencia y conversi&oacute;n. &iexcl;Cu&aacute;n importante es escuchar y acoger esta exhortaci&oacute;n en nuestro tiempo! La invitaci&oacute;n a la conversi&oacute;n es, entonces, un impulso a volver, como hizo el hijo de la par&aacute;bola, a los brazos de Dios, Padre tierno y misericordioso, a llorar en ese abrazo, a fiarse de &Eacute;l y encomendarse a &Eacute;l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA, BENDICI&Oacute;N E IMPOSICI&Oacute;N DE LA CENIZA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE FRANCESCO Bas&iacute;lica de Santa Sabina Mi&eacute;rcoles 18 de febrero de 2015 [Multimedia] &nbsp; &nbsp; Como pueblo de Dios comenzamos el camino de Cuaresma, tiempo en el que tratamos de unirnos m&aacute;s estrechamente al Se&ntilde;or para compartir el misterio de su pasi&oacute;n y su &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santa-misa-bendicion-e-imposicion-de-la-ceniza-18-de-febrero-de-2015-video\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSanta Misa, bendici\u00f3n e imposici\u00f3n de la ceniza (18 de febrero de 2015) (V\u00eddeo)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41240","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41240","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41240"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41240\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41240"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41240"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41240"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}