{"id":41247,"date":"2016-10-06T15:32:32","date_gmt":"2016-10-06T20:32:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sri-lanka-filipinas-santa-misa-tacloban-international-airport-17-de-enero-de-2015-video\/"},"modified":"2016-10-06T15:32:32","modified_gmt":"2016-10-06T20:32:32","slug":"sri-lanka-filipinas-santa-misa-tacloban-international-airport-17-de-enero-de-2015-video","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sri-lanka-filipinas-santa-misa-tacloban-international-airport-17-de-enero-de-2015-video\/","title":{"rendered":"Sri Lanka &#8211; Filipinas: Santa Misa (Tacloban International Airport, 17 de enero de 2015) (V\u00eddeo)"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"> <a href=\"\/content\/francesco\/es\/travels\/2015\/outside\/documents\/papa-francesco-sri-lanka-filippine-2015.html\">VIAJE APOST&Oacute;LICO DEL SANTO PADRE FRANCISCO <br \/> A SRI LANKA Y FILIPINAS<\/a><br \/> <font color=\"#663300\">(12-19 DE ENERO DE 2015)<\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><b>SANTA MISA <\/b><\/font> <\/p>\n<p align=\"center\"><font size=\"4\" color=\"#663300\"><b><i>HO<\/i><\/b><i><b>MIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE <\/b><\/i><\/font><\/p>\n<p align=\"center\"><font color=\"#663300\"><i>Tacloban International Airport<br \/> S&aacute;bado 17 de enero de 2015<\/i><\/font><\/p>\n<p><font color=\"#663300\"><\/p>\n<p align=\"center\" dir=\"ltr\"><b> [<a href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/events\/event.dir.html\/content\/vaticanevents\/es\/2015\/1\/17\/omeliatacloban.html\">Multimedia<\/a>]<\/b><\/p>\n<hr color=\"#C0C0C0\" width=\"30%\" size=\"1\" dir=\"ltr\" \/> <\/font> <\/p>\n<p><font color=\"#663300\"><b><i>Homil&iacute;a<\/i><\/b><i><b> improvisada por el Santo Padre<\/b><\/i><\/font><\/p>\n<p>En la primera Lectura, escuchamos que se dice que tenemos un gran sacerdote que es capaz de compadecerse de nuestras debilidades, que fue probado en todo como nosotros, excepto en el pecado (cf. <i>Heb<\/i> 4,15). Jes&uacute;s es como nosotros. Jes&uacute;s vivi&oacute; como nosotros.<\/p>\n<p>Es igual a nosotros en todo. En todo, menos en el pecado, porque &Eacute;l no era pecador. Pero para ser m&aacute;s igual a nosotros se visti&oacute;, asumi&oacute; nuestros pecados. &iexcl;Se hizo pecado! Y eso lo dice Pablo, que lo conoc&iacute;a muy bien. Y Jes&uacute;s va delante nuestro siempre, y cuando nosotros pasamos por alguna cruz, &Eacute;l ya pas&oacute; primero.<\/p>\n<p>Y, si hoy todos nosotros nos reunimos aqu&iacute;, 14 meses despu&eacute;s que pas&oacute; el tif&oacute;n Yolanda, es porque tenemos la seguridad de que no nos vamos a frustrar en la fe, porque Jes&uacute;s pas&oacute; primero. En su pasi&oacute;n, &Eacute;l asumi&oacute; todos nuestros dolores y, \u2013perm&iacute;tanme esta confidencia\u2013 cuando yo vi desde Roma esta cat&aacute;strofe, sent&iacute; que ten&iacute;a que estar aqu&iacute;. Ese d&iacute;a, esos d&iacute;as, decid&iacute; hacer el viaje aqu&iacute;. Quise venir para estar con ustedes. Un poco tarde, me dir&aacute;n; es verdad, pero estoy.<\/p>\n<p>Estoy para decirles que Jes&uacute;s es el Se&ntilde;or, que Jes&uacute;s no defrauda. Padre, \u2013me puede decir uno de ustedes\u2013, a m&iacute; me defraud&oacute;, porque perd&iacute; mi casa, perd&iacute; mi familia, perd&iacute; lo que ten&iacute;a, estoy enfermo. Es verdad eso que me dec&iacute;s y yo respeto tus sentimientos; pero lo miro ah&iacute; clavado y desde ah&iacute; no nos defrauda. &Eacute;l fue consagrado Se&ntilde;or en ese trono y ah&iacute; pas&oacute; por todas las calamidades que nosotros tenemos. &iexcl;Jes&uacute;s es el Se&ntilde;or! Y es Se&ntilde;or desde la cruz; ah&iacute; rein&oacute;. Por eso, &Eacute;l es capaz de entendernos, como escuchamos en la primera Lectura: Se hizo en todo igual a nosotros. Por eso tenemos un Se&ntilde;or que es capaz de llorar con nosotros, que es capaz de acompa&ntilde;arnos en los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles de la vida. <\/p>\n<p>Tantos de ustedes han perdido todo. Yo no s&eacute; qu&eacute; decirles. &iexcl;&Eacute;l s&iacute; sabe qu&eacute; decirles! Tantos de ustedes han perdido parte de la familia. Solamente guardo silencio, los acompa&ntilde;o con mi coraz&oacute;n en silencio\u2026<\/p>\n<p>Tantos de ustedes se han preguntado mirando a Cristo: &iquest;Por qu&eacute;, Se&ntilde;or? Y, a cada uno, el Se&ntilde;or responde en el coraz&oacute;n, desde su coraz&oacute;n. Yo no tengo otras palabras que decirles. Miremos a Cristo: &Eacute;l es el Se&ntilde;or, y &Eacute;l nos comprende porque pas&oacute; por todas las pruebas que nos sobrevienen a nosotros.<\/p>\n<p>Y junto a &Eacute;l en la cruz estaba la Madre. Nosotros somos como ese chico que est&aacute; all&iacute;&nbsp;abajo, que en los momentos de dolor, de pena, en los momentos que no entendemos nada, en los momentos que queremos rebelarnos, solamente nos viene tirar la mano y agarrarnos de su pollera, y decirle: \u201c&iexcl;Mam&aacute;!\u201d, como un chico que, cuando tiene miedo, dice: \u201c&iexcl;Mam&aacute;!\u201d. Es quiz&aacute;s la &uacute;nica palabra que puede expresar lo que sentimos en los momentos oscuros: &iexcl;Madre!, &iexcl;Mam&aacute;!<\/p>\n<p>Hagamos juntos un momento de silencio, miremos al Se&ntilde;or. &Eacute;l puede comprendernos porque pas&oacute; por todas las cosas. Y miremos a nuestra Madre y, como el chico que est&aacute; abajo, agarr&eacute;monos de la pollera y con el coraz&oacute;n dig&aacute;mosle: \u201cMadre\u201d. En silencio, hagamos esta oraci&oacute;n, cada uno d&iacute;gale lo que siente\u2026<\/p>\n<p>No estamos solos, tenemos una Madre, tenemos a Jes&uacute;s, nuestro hermano mayor. No estamos solos. Y tambi&eacute;n tenemos muchos hermanos que, en el momento de cat&aacute;strofe, vinieron a ayudarnos. Y tambi&eacute;n nosotros nos sentimos m&aacute;s hermanos\u2026 que nos hemos ayudado unos a otros.<\/p>\n<p>Esto es lo &uacute;nico que me sale decirles. Perd&oacute;nenme si no tengo otras palabras. Pero tengan la seguridad de que Jes&uacute;s no defrauda; tengan la seguridad que el amor y la ternura de nuestra Madre no defrauda. Y, agarrados a ella como hijos y con la fuerza que nos da Jes&uacute;s nuestro hermano mayor, sigamos adelante. Y como hermanos, caminemos. Gracias.<\/p>\n<p><b>Despu&eacute;s de la Comuni&oacute;n:<\/b><\/p>\n<p>Acabamos de celebrar la pasi&oacute;n, la muerte y la resurrecci&oacute;n de Cristo.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s nos precedi&oacute; en este camino y nos acompa&ntilde;a en cada momento que nos reunimos a orar y celebrar. <\/p>\n<p>Gracias, Se&ntilde;or, por estar hoy con nosotros. <\/p>\n<p>Gracias, Se&ntilde;or, por compartir nuestros dolores. <\/p>\n<p>Gracias, Se&ntilde;or, por darnos esperanza. <\/p>\n<p>Gracias, Se&ntilde;or, por tu gran misericordia. <\/p>\n<p>Gracias, Se&ntilde;or, porque quisiste ser como uno de nosotros. <\/p>\n<p>Gracias, Se&ntilde;or, porque siempre est&aacute;s cercano a nosotros, aun en los momentos de cruz. <\/p>\n<p>Gracias, Se&ntilde;or, por darnos la esperanza. <\/p>\n<p>Se&ntilde;or, que no nos roben la esperanza. <\/p>\n<p>Gracias, Se&ntilde;or, porque en el momento m&aacute;s oscuro de tu vida, en la cruz, te acordaste de nosotros y nos dejaste una Madre, tu Madre. <\/p>\n<p>Gracias, Se&ntilde;or, por no dejarnos hu&eacute;rfanos.<\/p>\n<hr color=\"#C0C0C0\" width=\"30%\" size=\"1\" dir=\"ltr\" \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><font color=\"#663300\"><b><i>Texto de la homil&iacute;a<\/i><\/b><i><b> preparada por el Santo Padre<\/b><\/i><\/font><\/p>\n<p> &iexcl;Qu&eacute; consoladoras son las palabras que hemos escuchado! Una vez m&aacute;s, se nos dice que Jesucristo es el Hijo de Dios, nuestro Salvador, nuestro Sumo Sacerdote que nos trae la misericordia, la gracia y la ayuda en nuestras necesidades (cf. <i>Hb<\/i> 4,14-16). &Eacute;l sana nuestras heridas, perdona nuestros pecados y nos llama, como a san Mateo (cf. <i>Mc<\/i> 2,14), para que seamos sus disc&iacute;pulos. Lo bendecimos por su amor, su misericordia y su compasi&oacute;n. Alabado sea Dios.<\/p>\n<p> Doy gracias al Se&ntilde;or Jes&uacute;s que nos ha permitido reunirnos aqu&iacute; esta ma&ntilde;ana. He venido para estar con vosotros, en esta ciudad que fue devastada por el tif&oacute;n Yolanda hace catorce meses. Les traigo el amor de un padre, la oraci&oacute;n de toda la Iglesia, la promesa de que no nos olvidamos de vosotros, que segu&iacute;s reconstruyendo. Aqu&iacute;, la tormenta m&aacute;s fuerte jam&aacute;s registrada en la tierra fue superada por la fuerza m&aacute;s poderosa del universo: el amor de Dios. En esta ma&ntilde;ana, queremos dar testimonio de aquel amor, de su poder para transformar muerte y destrucci&oacute;n en vida y comunidad. La resurrecci&oacute;n de Cristo, que celebramos en esta Misa, es nuestra esperanza y una realidad que experimentamos tambi&eacute;n ahora. Sabemos que la resurrecci&oacute;n viene s&oacute;lo despu&eacute;s de la cruz, la cruz que hab&eacute;is llevado con fe, dignidad y la fuerza que viene de Dios.<\/p>\n<p> Nos reunimos sobre todo para orar por aquellos que han muerto, por los que siguen desaparecidos y por los heridos. Encomendamos a Dios las almas de los difuntos, nuestras madres, padres, hijos e hijas, familiares, amigos y vecinos. Tenemos la confianza de que, en la presencia de Dios, encontrar&aacute;n misericordia y paz (cf. <i>Hb<\/i> 4,16). Su ausencia causa una gran tristeza. Para vosotros que los conoc&iacute;ais y amabais \u2013y todav&iacute;a los am&aacute;is\u2013, el dolor por su p&eacute;rdida es grande. Pero miremos con ojos de fe hacia el futuro. Nuestra tristeza es una semilla que alg&uacute;n d&iacute;a dar&aacute; como fruto la alegr&iacute;a que el Se&ntilde;or ha prometido a los que conf&iacute;an en sus palabras: &laquo;Bienaventurados los que lloran, porque ellos ser&aacute;n consolados&raquo; (<i>Mt<\/i> 5,5).<\/p>\n<p> Nos hemos reunido esta ma&ntilde;ana tambi&eacute;n para dar gracias a Dios por su ayuda en los momentos de necesidad. &Eacute;l ha sido vuestro apoyo en estos meses tan dif&iacute;ciles. Se han perdido muchas vidas, ha habido sufrimiento y destrucci&oacute;n. Y, a pesar de todo, nos reunimos para darle gracias. Sabemos que &eacute;l cuida de nosotros, que en Jes&uacute;s su Hijo, tenemos un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nosotros (cf. <i>Hb<\/i> 4,15), que sufre con nosotros. La <i>com-pasi&oacute;n<\/i> de Dios, su sufrimiento con nosotros, le da sentido y valor eterno a nuestras luchas. Vuestro deseo de darle las gracias por todos los bienes recibidos, aun cuando se ha perdido tanto, no indica s&oacute;lo el triunfo de la resistencia y la fortaleza del pueblo filipino, sino tambi&eacute;n un signo de la bondad de Dios, de su cercan&iacute;a, su ternura, su poder salvador.<\/p>\n<p> Tambi&eacute;n damos gracias a Dios Todopoderoso por todo lo que se ha hecho, en estos meses de una emergencia sin precedentes, para ayudar, reconstruir y auxiliar. Pienso, en primer lugar, en aquellos que acogieron y alojaron al gran n&uacute;mero de familias desplazadas, ancianos y j&oacute;venes. &iexcl;Qu&eacute; dif&iacute;cil es abandonar el propio hogar y modo de vida! Damos las gracias a aquellos que han cuidado a las personas sin hogar, los hu&eacute;rfanos y los indigentes. Los sacerdotes y los religiosos y religiosas hicieron todo lo que pudieron. Mi agradecimiento para todos aquellos que hab&eacute;is alojado y alimentado a los que buscaban refugio en las iglesias, conventos, casas parroquiales, y que segu&iacute;s ayudando a los que todav&iacute;a lo necesitan. Vosotros acredit&aacute;is a la Iglesia. Sois el orgullo de vuestra naci&oacute;n. Os doy las gracias a cada uno personalmente. Cuanto hicisteis por el m&aacute;s peque&ntilde;o de los hermanos y hermanas de Cristo, lo hicisteis por &eacute;l (cf. <i>Mt<\/i> 25,41).<\/p>\n<p> En esta Misa queremos tambi&eacute;n dar gracias a Dios por los hombres y mujeres de bien que llevaron a cabo las operaciones de rescate y socorro. Damos gracias por tantas personas que en todo el mundo dieron generosamente su tiempo, su dinero y sus recursos. Pa&iacute;ses, organizaciones y personas individuales en todo el mundo pusieron a los necesitados en primer lugar; es un ejemplo a seguir. Pido a los l&iacute;deres de los gobiernos, a los organismos internacionales, a los benefactores y a las personas de buena voluntad que no cejen en su empe&ntilde;o. Es mucho lo que queda por hacer. Aunque ya no est&eacute;n en los titulares de prensa, las necesidades contin&uacute;an.<\/p>\n<p> La primera lectura de hoy, tomada de la Carta a los Hebreos, nos insta a ser firmes en nuestra fe, a perseverar, a acercarnos con confianza al trono de la gracia de Dios (cf. <i>Hb<\/i> 4,16). Estas palabras tienen una resonancia especial en este lugar. En medio de un gran sufrimiento, vosotros no dejasteis nunca de confesar la victoria de la cruz, el triunfo del amor de Dios. Hab&eacute;is visto el poder de ese amor en la generosidad de tantas personas y peque&ntilde;os milagros de bondad. Pero tambi&eacute;n hab&eacute;is visto, en la especulaci&oacute;n, el saqueo y las respuestas fallidas a este gran drama humano, tantos signos tr&aacute;gicos de la maldad de la que Cristo vino a salvarnos. Oremos para que tambi&eacute;n esto nos lleve a una mayor confianza en el poder de la gracia de Dios para vencer el pecado y el ego&iacute;smo. Oremos en particular para que todos sean m&aacute;s sensibles al grito de nuestros hermanos y hermanas necesitados. Oremos para que se rechace toda forma de injusticia y corrupci&oacute;n que, robando a los pobres, envenenan las ra&iacute;ces mismas de la sociedad.<\/p>\n<p> Queridos hermanos y hermanas, en esta dura prueba hab&eacute;is sentido la gracia de Dios de una manera especial a trav&eacute;s de la presencia y el cuidado amoroso de la Sant&iacute;sima Virgen Mar&iacute;a, Nuestra Se&ntilde;ora del Perpetuo Socorro. Ella es nuestra Madre. Que os ayude a perseverar en la fe y la esperanza, y a atender a todos los necesitados. Que ella, junto con los santos Lorenzo Ruiz y Pedro Calungsod, y todos los dem&aacute;s santos, siga implorando la misericordia de Dios y la amorosa compasi&oacute;n para este pa&iacute;s y para todo el amado pueblo filipino. Am&eacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VIAJE APOST&Oacute;LICO DEL SANTO PADRE FRANCISCO A SRI LANKA Y FILIPINAS (12-19 DE ENERO DE 2015) SANTA MISA HOMIL&Iacute;A DEL SANTO PADRE Tacloban International Airport S&aacute;bado 17 de enero de 2015 [Multimedia] Homil&iacute;a improvisada por el Santo Padre En la primera Lectura, escuchamos que se dice que tenemos un gran sacerdote que es capaz de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/sri-lanka-filipinas-santa-misa-tacloban-international-airport-17-de-enero-de-2015-video\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSri Lanka &#8211; Filipinas: Santa Misa (Tacloban International Airport, 17 de enero de 2015) (V\u00eddeo)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41247","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41247","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41247"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41247\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41247"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41247"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41247"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}