{"id":41273,"date":"2016-10-07T23:24:26","date_gmt":"2016-10-08T04:24:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-1-1-17-genealogia-de-jesus-mt\/"},"modified":"2016-10-07T23:24:26","modified_gmt":"2016-10-08T04:24:26","slug":"mt-1-1-17-genealogia-de-jesus-mt","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-1-1-17-genealogia-de-jesus-mt\/","title":{"rendered":"Mt 1, 1-17: Genealog\u00eda de Jes\u00fas (Mt)"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">1<\/span> Libro del origen de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrah\u00e1n. <span class=\"versiculo\">2<\/span> Abrah\u00e1n engendr\u00f3 a Isaac, Isaac engendr\u00f3 a Jacob, Jacob engendr\u00f3 a Jud\u00e1 y a sus hermanos. <span class=\"versiculo\">3<\/span> Jud\u00e1 engendr\u00f3, de Tamar, a Fares y a Zar\u00e1, Fares engendr\u00f3 a Esr\u00f3n, Esr\u00f3n engendr\u00f3 a Ar\u00e1n, <span class=\"versiculo\">4<\/span> Ar\u00e1n engendr\u00f3 a Aminadab, Aminadab engendr\u00f3 a Naas\u00f3n, Naas\u00f3n engendr\u00f3 a Salm\u00f3n, <span class=\"versiculo\">5<\/span> Salm\u00f3n engendr\u00f3, de Rajab, a Booz; Booz engendr\u00f3, de Rut, a Obed; Obed engendr\u00f3 a Jes\u00e9, <span class=\"versiculo\">6<\/span> Jes\u00e9 engendr\u00f3 a David, el rey. David, de la mujer de Ur\u00edas, engendr\u00f3 a Salom\u00f3n, <span class=\"versiculo\">7<\/span> Salom\u00f3n engendr\u00f3 a Robo\u00e1n, Robo\u00e1n engendr\u00f3 a Ab\u00edas, Ab\u00edas engendr\u00f3 a Asaf, <span class=\"versiculo\">8<\/span> Asaf engendr\u00f3 a Josafat, Josafat engendr\u00f3 a Jor\u00e1n, Jor\u00e1n engendr\u00f3 a Oz\u00edas, <span class=\"versiculo\">9<\/span> Oz\u00edas engendr\u00f3 a Joat\u00e1n, Joat\u00e1n engendr\u00f3 a Acaz, Acaz engendr\u00f3 a Ezequ\u00edas, <span class=\"versiculo\">10<\/span> Ezequ\u00edas engendr\u00f3 a Manas\u00e9s, Manas\u00e9s engendr\u00f3 a Am\u00f3s, Am\u00f3s engendr\u00f3 a Jos\u00edas; <span class=\"versiculo\">11<\/span> Jos\u00edas engendr\u00f3 a Jecon\u00edas y a sus hermanos, cuando el destierro de Babilonia. <span class=\"versiculo\">12<\/span> Despu\u00e9s del destierro de Babilonia, Jecon\u00edas engendr\u00f3 a Salatiel, Salatiel engendr\u00f3 a Zorobabel, <span class=\"versiculo\">13<\/span> Zorobabel engendr\u00f3 a Abiud, Abiud engendr\u00f3 a Eliaqu\u00edn, Eliaqu\u00edn engendr\u00f3 a Azor, <span class=\"versiculo\">14<\/span> Azor engendr\u00f3 a Sadoc, Sadoc engendr\u00f3 a Aqu\u00edn, Aqu\u00edn engendr\u00f3 a Eliud, <span class=\"versiculo\">15<\/span> Eliud engendr\u00f3 a Eleazar, Eleazar engendr\u00f3 a Mat\u00e1n, Mat\u00e1n engendr\u00f3 a Jacob; <span class=\"versiculo\">16<\/span> y Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9, el esposo de Mar\u00eda, de la cual naci\u00f3 Jes\u00fas, llamado Cristo. <span class=\"versiculo\">17<\/span> As\u00ed, las generaciones desde Abrah\u00e1n a David fueron en total catorce; desde David hasta la deportaci\u00f3n a Babilonia, catorce; y desde la deportaci\u00f3n a Babilonia hasta el Cristo, catorce. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Jeronimo_in_commentario_in_Matthaeum_1\">San Jer\u00f3nimo, in commentario in Matthaeum, 1-<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> San Mateo, representado bajo la figura de un hombre (Ver Ez 1,5), empez\u00f3 a escribir de Jesucristo en cuanto hombre diciendo: <span class=\"ct\">\u00abLibro de la generaci\u00f3n de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n<p>Leemos en Isa\u00edas: <i>Su generaci\u00f3n, \u00bfqui\u00e9n la contar\u00e1?<\/i> (Is 53,8). No concluyamos de aqu\u00ed que el evangelista contradice al profeta porque \u00e9ste dice que es imposible expresar lo que aqu\u00e9l despu\u00e9s empieza a narrar, toda vez que all\u00ed se habla de la generaci\u00f3n de la divinidad y aqu\u00ed de la encarnaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El orden de los dos progenitores est\u00e1 invertido pero por necesidad, pues si hubiera puesto primero a Abraham y despu\u00e9s a David, hubiera tenido que repetir otra vez el nombre de Abraham para enlazar la serie de las generaciones.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3-6.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abJud\u00e1 engendr\u00f3, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendr\u00f3 a Esrom, Esrom engendr\u00f3 a Aram; Aram engendr\u00f3 a Aminadab, Aminadab engendr\u00f3 a Naass\u00f3n, Naass\u00f3n engendr\u00f3 a Salm\u00f3n; Salm\u00f3n engendr\u00f3, de Rajab, a Booz, Booz engendr\u00f3, de Rut, a Obed, Obed engendr\u00f3 a Jes\u00e9; Jes\u00e9 engendr\u00f3 al rey David. David engendr\u00f3, de la que fue mujer de Ur\u00edas, a Salom\u00f3n; Salm\u00f3n engendr\u00f3, de Rajab, a Booz, Booz engendr\u00f3, de Rut, a Obed, Obed engendr\u00f3 a Jes\u00e9&#8230;\u00bb<\/span> Es de notar en la genealog\u00eda del Salvador, que no se nombra a ninguna de las mujeres santas, sino a las reprendidas en la Escritura, a fin de que borrase los pecados de todos, naciendo de pecadores aqu\u00e9l que hab\u00eda venido por los pecadores. De ah\u00ed que entre aquellas mujeres se cite a Rut la moabita.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">5.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abSalm\u00f3n engendr\u00f3, de Rajab, a Booz, Booz engendr\u00f3, de Rut, a Obed, Obed engendr\u00f3 a Jes\u00e9&#8230;\u00bb<\/span> Rut, la moabita, realiza adem\u00e1s el vaticinio de Isa\u00edas cuando dice: &#8220;Env\u00eda, Se\u00f1or, el Cordero dominador de la tierra, de la piedra del desierto al monte de la hija de Si\u00f3n&#8221; (Is 16) (epistula ad Paulinum).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">8.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abAsaf engendr\u00f3 a Josafat, Josafat engendr\u00f3 a Joram, Joram engendr\u00f3 a Oz\u00edas&#8230;\u00bb<\/span> En el segundo libro de los Reyes se lee que Joram engendr\u00f3 a Ocoz\u00edas. Muerto \u00e9ste, Yehoseb\u00e1, hija del rey Joram, hermana de Ocoz\u00edas, tom\u00f3 a Jo\u00e1s, hijo de su hermano, y lo libr\u00f3 de la matanza de Atal\u00eda. A Jo\u00e1s lo sucedi\u00f3 en el reino su hijo Amas\u00edas, despu\u00e9s del cual rein\u00f3 el hijo de \u00e9ste, Azar\u00edas, que es el llamado Oz\u00edas, a quien sucedi\u00f3 su hijo Joatam. De esto se ve, seg\u00fan la verdad hist\u00f3rica, que el evangelista pas\u00f3 por alto tres reyes intermedios, puesto que Joram no engendr\u00f3 a Oz\u00edas, sino a Ocoz\u00edas y a los dem\u00e1s arriba enumerados. Pero como el prop\u00f3sito del evangelista era poner en distintos per\u00edodos las tres <i>series de catorce cada una,<\/i> y Joram se hab\u00eda enlazado con la familia de la imp\u00eda Jezabel, su memoria desaparece hasta la tercera generaci\u00f3n, o sea hasta Oz\u00edas, como indigno de figurar en la santa genealog\u00eda.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">11.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abJos\u00edas engendr\u00f3 a Jecon\u00edas y a sus hermanos, cuando la deportaci\u00f3n a Babilonia.\u00bb<\/span> Debe saberse que el primer Jecon\u00edas es el mismo que Joaqu\u00edn y el segundo es el hijo, no el padre, y que el nombre del primero se escribe con <i>k<\/i> y <i>m<\/i> y el segundo con ch y n, escritura que por un error de los copistas y por la distancia de los tiempos confundieron despu\u00e9s los escritores griegos y latinos.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">16.<\/span> <span class=\"ct\">\u00aby Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9, el esposo de Mar\u00eda, de la que naci\u00f3 Jes\u00fas, llamado Cristo.\u00bb<\/span> Juliano Augusto <a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1b\" id=\"_ednref1b\"> [1]<\/a> nos objeta la discordancia de los evangelistas sobre este punto, porque San Mateo llama a Jos\u00e9 hijo de Jacob, y San Lucas hijo de Hel\u00ed. Ignora, sin duda, que la Escritura suele llamar padre al que lo es por naturaleza y al que lo es seg\u00fan la ley. Dios ordena por Mois\u00e9s en el Deuteronomio (Dt 25), que si un hermano o pariente muere sin hijos, otro hermano o pariente tome a la viuda del difunto para darle descendencia. Este punto ha sido cumplidamente debatido por el historiador Africano, y Eusebio de Cesarea, en su libro <i>De la discordancia de los Evangelios<\/i>.<\/p>\n<p>Al o\u00edr &#8220;esposo&#8221;, no te ocurra la sospecha de uni\u00f3n marital alguna, recordando la costumbre de la Escritura que a las esposas las llama <i>mujeres casadas<\/i> y a los esposos <i>maridos.<\/i><\/p>\n<p>Pero preguntar\u00e1 el lector diligente: No siendo Jos\u00e9 padre del Salvador, \u00bfqu\u00e9 puede interesar la genealog\u00eda continuada hasta Jos\u00e9? Responder\u00e9 a este reparo, que no es costumbre de la Escritura insertar la sucesi\u00f3n de las mujeres en las genealog\u00edas. Adem\u00e1s, Jos\u00e9 y Mar\u00eda fueron de la misma tribu, por lo que seg\u00fan la ley estaba obligado a tomarla como parienta, y ambos son empadronados juntos en Bel\u00e9n, como descendientes que eran de una misma estirpe.<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1b\" id=\"_edn1b\">[1] <\/a>En su <i>De dissonantia evangelistarum.<\/i> Juliano es un emperador romano conocido como el Ap\u00f3stata (331-363 d.C.).<\/p>\n<h2><span id=\"Rabano\">R\u00e1bano<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abLibro de la generaci\u00f3n de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.\u00bb<\/span> Con este principio manifiesta que se propuso narrar la generaci\u00f3n de Cristo seg\u00fan la carne.<\/p>\n<p>Aunque la generaci\u00f3n ocupa una peque\u00f1a parte del libro, dijo sin embargo: &#8220;Libro de la generaci\u00f3n&#8221;. Es costumbre de los hebreos poner como t\u00edtulo de sus libros la palabra con que empiezan, as\u00ed como el <i>G\u00e9nesis.<\/i><\/p>\n<p>Cuando dice <i>de Jesucristo,<\/i> expresa su dignidad real y sacerdotal. Pues el soberano Josu\u00e9<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1\" id=\"_ednref1\"> [1]<\/a>, que en figura llev\u00f3 primero este t\u00edtulo, fue el primero que obtuvo la jefatura del pueblo de Israel despu\u00e9s de Mois\u00e9s, y Aar\u00f3n, consagrado por la unci\u00f3n m\u00edstica, fue el primer sacerdote de la Ley.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3-4.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abJud\u00e1 engendr\u00f3, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendr\u00f3 a Esrom, Esrom engendr\u00f3 a Aram; Aram engendr\u00f3 a Aminadab, Aminadab engendr\u00f3 a Naass\u00f3n, Naass\u00f3n engendr\u00f3 a Salm\u00f3n&#8230;\u00bb<\/span> Esrom puede significar el <i>atrio,<\/i> por la abundancia de su gracia y la extensi\u00f3n de su caridad. Es Aram, el <i>elegido:<\/i> &#8220;He aqu\u00ed mi hijo el escogido&#8221; (Is 42) o el excelso: &#8220;Excelso es sobre todas las naciones el Se\u00f1or&#8221; (Sal 112). Es Aminadab, el <i>voluntario,<\/i> que dice: &#8220;Voluntariamente me sacrificar\u00e9 a ti&#8221;. Es Naas\u00f3n, el <i>adivino,<\/i> que conoce lo pasado, lo presente y lo futuro; o el <i>serpentino:<\/i> &#8220;Mois\u00e9s levant\u00f3 la serpiente en el desierto&#8221; (Jn 3). Es Salm\u00f3n, el <i>sensible,<\/i> que dice: &#8220;Yo he conocido que ha salido virtud de m\u00ed&#8221; (Lc 8).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">7.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abSalom\u00f3n engendr\u00f3 a Roboam, Roboam engendr\u00f3 a Abi\u00e1, Abi\u00e1 engendr\u00f3 a Asaf&#8230;\u00bb<\/span> Roboam significa tambi\u00e9n <i>pueblo impetuoso,<\/i> porque ha convertido r\u00e1pidamente los pueblos a la fe.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">9.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abOz\u00edas engendr\u00f3 a Joatam, Joatam engendr\u00f3 a Acaz, Acaz engendr\u00f3 a Ezequ\u00edas&#8230;\u00bb<\/span> Acaz es tambi\u00e9n <i>el que comprende,<\/i> &#8220;porque nadie conoce al Padre sino el Hijo&#8221; (Mt 11,27).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">10.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abEzequ\u00edas engendr\u00f3 a Manas\u00e9s, Manas\u00e9s engendr\u00f3 a Am\u00f3n, Am\u00f3n engendr\u00f3 a Jos\u00edas&#8230;\u00bb<\/span> Jos\u00edas hace referencia al incienso. El incienso significa la oraci\u00f3n, seg\u00fan testimonio del salmista: &#8220;Suba derecha mi oraci\u00f3n como un perfume en tu presencia&#8221; (Sal 140,2). O <i>la salud del Se\u00f1or,<\/i> seg\u00fan Isa\u00edas: &#8220;Mi salud ser\u00e1 para siempre&#8221; (Is 51,8).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">12-16.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abDespu\u00e9s de la deportaci\u00f3n a Babilonia, Jecon\u00edas engendr\u00f3 a Salatiel, Salatiel engendr\u00f3 a Zorobabel; Zorobabel engendr\u00f3 a Abiud, Abiud engendr\u00f3 a Eliakim, Eliakim engendr\u00f3 a Azor; Azor engendr\u00f3 a Sadoq, Sadoq engendr\u00f3 a Aquim, Aquim engendr\u00f3 a Eliud; Eliud engendr\u00f3 a Eleazar, Eleazar engendr\u00f3 a Matt\u00e1n, Matt\u00e1n engendr\u00f3 a Jacob; y Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9, el esposo de Mar\u00eda, de la que naci\u00f3 Jes\u00fas, llamado Cristo.\u00bb<\/span> Pero veamos la significaci\u00f3n en sentido moral de estos ascendientes del Se\u00f1or. Despu\u00e9s de Jecon\u00edas, <i>preparaci\u00f3n del Se\u00f1or,<\/i> sigue Salatiel, <i>Dios mi petici\u00f3n,<\/i> porque el que est\u00e1 preparado no busca sino solo a Dios. Pero entre tanto se hace Zorobabel, es decir <i>maestro de Babilonia,<\/i> de los hombres terrenales, a los que hace conocer que <i>nuestro padre es Dios<\/i> -es lo que significa Abiud-, y entonces aquel pueblo se levantar\u00e1 de los vicios, por lo que sigue Eliakim, resurrecci\u00f3n. As\u00ed se eleva a la buena operaci\u00f3n con la ayuda de la gracia, siendo Azor, <i>el ayudado.<\/i> Se hace despu\u00e9s Sadoq, <i>el justo,<\/i> y entonces resulta fiel por el <i>amor del pr\u00f3jimo,<\/i> seg\u00fan la significaci\u00f3n de Aquim, <i>\u00e9se mi hermano,<\/i> o por el amor de Dios, que se traduce por Eliud, <i>Dios m\u00edo.<\/i> Luego viene Eleazar, <i>Dios mi ayudador,<\/i> porque reconoce que Dios lo es de \u00e9l. El fin a que tiende lo manifiesta bien Mat\u00e1n, <i>don o donante,<\/i> pues espera a Dios como remunerador. Y as\u00ed como luch\u00f3 al principio con sus pasiones y las subyug\u00f3, as\u00ed luchar\u00e1 tambi\u00e9n al fin de su vida y se har\u00e1 <i>Jacob,<\/i> y as\u00ed llegar a <i>Jos\u00e9,<\/i> es decir <i>al c\u00famulo de las virtudes.<\/i><\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1\" id=\"_edn1\">[1] <\/a>En hebreo existe un \u00fanico nombre, Iehoshua, que en castellano puede traducirse tanto por Josu\u00e9 como por Jes\u00fas.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin\">San Agust\u00edn<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abLibro de la generaci\u00f3n de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.\u00bb<\/span> Todos los errores de los herejes acerca de Jesucristo pueden reducirse a tres clases: los concernientes a su divinidad, a su humanidad, o a ambas a la vez (quaestiones evangeliorum, 5,45).<\/p>\n<p>Cerinto y Ebi\u00f3n dijeron que Jesucristo era un simple hombre. Insistiendo en este error Pablo de Samosata, asever\u00f3 que Cristo no ha existido siempre, sino que su principio data s\u00f3lo desde su nacimiento de Mar\u00eda, pues no cree que sea sino un mero hombre. Esta herej\u00eda fue renovada despu\u00e9s por Fotino (de haeresibus, 8 y 10).<\/p>\n<p>La perversidad de Nestorio consist\u00eda en afirmar que el engendrado del seno de la Virgen Mar\u00eda fue simplemente un hombre, al que el Verbo de Dios asumi\u00f3 en unidad de persona y uni\u00f3n inseparable, error que no pod\u00edan sufrir los o\u00eddos cristianos (de haeresibus, 19).<\/p>\n<p>Algunos hacen disc\u00edpulo de Noeto a Sabelio, quien dec\u00eda que Cristo era el mismo e id\u00e9ntico Padre y Esp\u00edritu Santo (de haeresibus, 41).<\/p>\n<p>Nosotros no creemos as\u00ed. Confesamos que Cristo ha nacido de la Virgen Mar\u00eda, no precisamente porque de otra manera no podr\u00eda existir en verdadera carne y aparecer a los hombres, sino porque as\u00ed est\u00e1 consignado en la Escritura. Si a ella no creemos, no podemos ser cristianos ni salvarnos. Y si el cuerpo asumido de una sustancia celestial o l\u00edquida lo hubiera querido convertir en verdadera carne humana, \u00bfqui\u00e9n negar\u00eda que lo hubiera podido hacer? (contra Faustum, 20,7).<\/p>\n<p>Los maniqueos dijeron que Nuestro Se\u00f1or Jesucristo era un fantasma y que no pod\u00eda nacer de mujer (de haeresibus, 46).<\/p>\n<p>Pero si el cuerpo de Cristo fue un fantasma, nos ha enga\u00f1ado el Se\u00f1or; y si nos enga\u00f1a, no es la Verdad. Pero Cristo es la Verdad (Jn 14, 6); entonces no fue fantasma su cuerpo (de diversis quaestionibus octoginta tribus liber, q. 13).<\/p>\n<p>Fausto dice: &#8220;Cierto que el Evangelio empez\u00f3 a ser y a nombrarse desde la predicaci\u00f3n de Cristo, que en ning\u00fan lugar dice de s\u00ed haber nacido de los hombres. Pero la genealog\u00eda tan no es el Evangelio, que ni siquiera su escritor se atrevi\u00f3 a llamarla tal. \u00bfQu\u00e9 es, pues, lo que escribi\u00f3? &#8220;Libro de la generaci\u00f3n de Jesucristo, hijo de David&#8221;. No es libro del Evangelio de Jesucristo, sino libro de su generaci\u00f3n, sigue Fausto. San Marcos, como no se cuid\u00f3 de escribir la generaci\u00f3n, sino s\u00f3lo la predicaci\u00f3n del Hijo de Dios -que es el Evangelio-, v\u00e9ase cu\u00e1n adecuadamente comenz\u00f3: &#8220;Evangelio de Jesucristo, hijo de Dios&#8221;, para que se vea claramente que la genealog\u00eda no es el Evangelio. En el mismo San Mateo (Mt 4) se lee que despu\u00e9s de la prisi\u00f3n de Juan empez\u00f3 Jesucristo a predicar su Evangelio. Entonces cuanto se narra antes de este suceso, es sabido que es genealog\u00eda y no Evangelio (contra Faustum, 2,1).<\/p>\n<p>Yo me he atenido a Juan y a Marcos, cuyos principios me han parecido bien y con raz\u00f3n, porque no introducen a David, ni a Mar\u00eda, ni a Jos\u00e9. Agust\u00edn refuta a Fausto de este modo: &#8220;\u00bfQu\u00e9 responder\u00e1 entonces Fausto al Ap\u00f3stol cuando dice: &#8220;Acu\u00e9rdate que el Se\u00f1or Jesucristo del linaje de David, resucit\u00f3 de los muertos, seg\u00fan mi Evangelio?&#8221; (2Tim 2). Pues lo que era Evangelio del ap\u00f3stol Pablo, lo era tambi\u00e9n de los dem\u00e1s ap\u00f3stoles y de todos los fieles encargados de la predicaci\u00f3n de tan gran misterio. Y as\u00ed lo dice en otra parte: &#8220;Sea yo o sean ellos (los dem\u00e1s predicadores del Evangelio), as\u00ed predicamos y as\u00ed hab\u00e9is cre\u00eddo&#8221; (1Cor 15). Entonces no todos escribieron, pero s\u00ed todos lo predicaron (contra Faustum, 3,1).<\/p>\n<p>Los arrianos no quieren admitir que el Padre, el Hijo y el Esp\u00edritu Santo sean de una sola y misma sustancia, naturaleza o existencia, sino que dicen que el Hijo es creatura del Padre, y el Esp\u00edritu Santo creatura de la creatura, es decir, creado por el mismo Hijo. Y Creen que Cristo tom\u00f3 carne sin alma (de haeresibus, 49).<\/p>\n<p>Pero San Juan declara que el Hijo no solamente es Dios, sino de la misma sustancia con el Padre; ya que despu\u00e9s de haber dicho &#8220;y el Verbo era Dios&#8221;, a\u00f1ade: &#8220;Todas las cosas fueron hechas por \u00e9l&#8221;; de donde resulta claro que aqu\u00e9l por quien todas las cosas fueron hechas, no ha sido \u00e9l mismo hecho. Y si no ha sido hecho, no ha sido creado, y as\u00ed es de la misma sustancia con el Padre, pues toda sustancia que no es Dios, es creatura (de Trinitate, 1,6).<\/p>\n<p>No comprendo en qu\u00e9 nos haya favorecido la persona del mediador, no redimiendo del todo la parte principal de nosotros, y s\u00ed asumiendo s\u00f3lo la carne que, separada del alma, ni siquiera puede sentir el beneficio de la redenci\u00f3n. Pues si Cristo vino a salvar lo que hab\u00eda perecido, como el hombre todo es el que pereci\u00f3, el hombre todo necesita del beneficio del Salvador. Por tanto Cristo con su venida lo salv\u00f3 todo asumiendo el cuerpo y el alma (contra Felicianum, 13).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 responden adem\u00e1s a tan claros argumentos de la Escritura evang\u00e9lica que el Se\u00f1or tantas veces menciona contra ellos? El de San Mateo: &#8220;Triste est\u00e1 mi alma hasta la muerte&#8221; (Mt 26); el de San Juan: &#8220;Poder tengo para poner mi alma&#8221; (Jn 10) y muchos otros semejantes. Y si dijeren que Cristo habl\u00f3 en par\u00e1bola, tenemos las razones de los evangelistas que al narrar los hechos, as\u00ed como testifican que tuvo cuerpo, dicen tambi\u00e9n que tuvo alma, por las afecciones propias s\u00f3lo del alma. As\u00ed, en su narraci\u00f3n leemos: &#8220;Y se admir\u00f3 Jes\u00fas&#8221;, &#8220;y se enoj\u00f3&#8221; (Mt 8; Mc 6; Lc 7). Y as\u00ed otros m\u00e1s (de diversis quaestionibus octoginta tribus liber, q. 80).<\/p>\n<p>Los apolinaristas, as\u00ed como los arrianos, dijeron que Cristo hab\u00eda asumido la carne sola sin alma. Vencidos en este punto por los testimonios evang\u00e9licos, se acogieron a la especie de que la inteligencia -que es el alma racional del hombre- falt\u00f3 en el alma de Cristo, haciendo sus veces en \u00e9sta el Verbo mismo (de haeresibus, 55).<\/p>\n<p>Si as\u00ed fuera, habr\u00eda que creer que el Verbo de Dios asumi\u00f3 a un animal con figura de cuerpo humano (de diversis quaestionibus octoginta tribus liber, q. 80).<\/p>\n<p>En cuanto a la carne misma, los herejes muestran haberse apartado de la ortodoxia de la fe hasta el extremo de decir que aquella carne y el Verbo son de una sola y misma sustancia, afirmando porfiadamente que el Verbo se hab\u00eda hecho carne en el sentido de que algo del Verbo se hab\u00eda mudado y convertido en carne, pero no que esta carne se hubiese tomado de la carne de Mar\u00eda (de haeresibus, 45).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">2.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abAbraham engendr\u00f3 a Isaac, Isaac engendr\u00f3 a Jacob, Jacob engendr\u00f3 a Jud\u00e1 y a sus hermanos&#8230;\u00bb<\/span> El evangelista San Mateo manifiesta haberse propuesto narrar la generaci\u00f3n de Jesucristo seg\u00fan la carne y empieza por su genealog\u00eda. San Lucas, present\u00e1ndonos m\u00e1s bien a Cristo como sacerdote en la expiaci\u00f3n de los pecados, no relata su generaci\u00f3n desde el principio de su Evangelio, sino desde el bautismo de Cristo, donde Juan da testimonio de El, diciendo: &#8220;He aqu\u00ed el que quita los pecados del mundo&#8221;. Adem\u00e1s, en la genealog\u00eda de San Mateo se da a conocer que Cristo Nuestro Se\u00f1or tom\u00f3 sobre s\u00ed nuestros pecados, pero en la genealog\u00eda de San Lucas se da a conocer la abolici\u00f3n de nuestros pecados por El. De ah\u00ed que San Mateo trace la genealog\u00eda descendiendo desde Ad\u00e1n a Cristo, y San Lucas ascendiendo desde Cristo a Ad\u00e1n. Mas al describir San Mateo en orden descendente la generaci\u00f3n humana de Cristo, empieza desde Abraham (de consensu evangelistarum, 2,1).<\/p>\n<p>El evangelista San Mateo, queriendo grabar en la memoria la generaci\u00f3n del Se\u00f1or seg\u00fan la carne por la serie de sus ascendientes, empezando por Abraham, dice: &#8220;Abraham engendr\u00f3 a Isaac&#8221;; y \u00bfpor qu\u00e9 no menciona a Ismael, engendrado primero? Y en seguida: &#8220;Isaac engendr\u00f3 a Jacob&#8221;; y \u00bfpor qu\u00e9 no dijo a Esa\u00fa, que era el primog\u00e9nito? Porque por la l\u00ednea de \u00e9stos no pod\u00eda llegar hasta David (de civitate Dei, 15,15).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abJud\u00e1 engendr\u00f3, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendr\u00f3 a Esrom, Esrom engendr\u00f3 a Aram&#8230;\u00bb<\/span> Ni Jud\u00e1 fue primog\u00e9nito, ni ninguno de estos dos hijos fue primog\u00e9nito de Jud\u00e1, sino que ya hab\u00eda tenido tres hijos antes, pero les da cabida en la serie de las generaciones para llegar por medio de ellos hasta David, y desde David a la meta de su narraci\u00f3n (de civitate Dei, 15,15).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">7-8.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abSalom\u00f3n engendr\u00f3 a Roboam, Roboam engendr\u00f3 a Abi\u00e1, Abi\u00e1 engendr\u00f3 a Asaf; Asaf engendr\u00f3 a Josafat, Josafat engendr\u00f3 a Joram, Joram engendr\u00f3 a Oz\u00edas&#8230;\u00bb<\/span> En las generaciones enumeradas por San Mateo est\u00e1 significada la admisi\u00f3n por Cristo de todos nuestros pecados. Y por eso desciende de David por Salom\u00f3n, con cuya madre pec\u00f3 aqu\u00e9l. San Lucas asciende hasta David por Nat\u00e1n, de cuyo profeta se sirvi\u00f3 Dios para castigar el pecado de aqu\u00e9l, porque en la genealog\u00eda trazada por San Lucas est\u00e1 significada la expiaci\u00f3n de los pecados (de consensu evangelistarum, 2,4).<\/p>\n<p>Debi\u00f3 decirse, sin embargo, el nombre del profeta, para que no se creyera que son una misma persona \u00e9ste y el hijo de David, siendo otra distinta, si bien con el mismo nombre (retractationum libri, 12,26).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">16.<\/span> <span class=\"ct\">\u00aby Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9, el esposo de Mar\u00eda, de la que naci\u00f3 Jes\u00fas, llamado Cristo.\u00bb<\/span> La palabra hijo cuadra mejor al que solamente lo es por adopci\u00f3n que la de <i>engendrado,<\/i> puesto que Jos\u00e9 no hab\u00eda nacido de Hel\u00ed. As\u00ed, cuando San Mateo dijo al empezar la genealog\u00eda: &#8220;Y Abraham engendr\u00f3 a Isaac&#8221;, y al terminarla en Jos\u00e9: &#8220;Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9&#8221;, expres\u00f3 claramente que a \u00e9ste lo hab\u00eda producido su padre seg\u00fan el orden de las generaciones, y que Jos\u00e9 no hab\u00eda sido adoptado sino engendrado por \u00e9l. Aunque tambi\u00e9n San Lucas pudiera haber dicho que Jos\u00e9 hab\u00eda sido <i>engendrado<\/i> por Hel\u00ed, tal expresi\u00f3n no debe confundirnos, porque nadie en absoluto dice del adoptado que ha sido engendrado seg\u00fan la carne, sino por el afecto (de consensu evangelistarum, 2,2).<\/p>\n<p>Con raz\u00f3n San Lucas, exponiendo la generaci\u00f3n de Jesucristo -no desde el principio del Evangelio, sino desde el bautismo de \u00e9ste- y present\u00e1ndonoslo como el sacerdote en la expiaci\u00f3n de nuestros pecados, se encarg\u00f3 de narrar su origen por la adopci\u00f3n legal, porque por la adopci\u00f3n nos convertimos en hijos de Dios, creyendo en el Hijo de Dios. Mas por la generaci\u00f3n carnal que San Mateo refiere, el Hijo de Dios se nos muestra m\u00e1s bien como hecho hombre por nosotros. Por lo dem\u00e1s, bastante da a entender San Lucas al llamar a Jos\u00e9 hijo de Hel\u00ed por adopci\u00f3n, como llama a Ad\u00e1n hijo de Dios, en el sentido de que por la gracia que despu\u00e9s pecando perdi\u00f3, Dios lo hab\u00eda constituido como hijo en el para\u00edso (de consensu evangelistarum, 2,4).<\/p>\n<p>Esto es contrario a la afirmaci\u00f3n de Valentino, quien dijo que Cristo no hab\u00eda asumido nada de la Virgen, sino que hab\u00eda pasado por ella como por un arroyo o un canal (de haeresibus, 2).<\/p>\n<p>Por qu\u00e9 quiso Dios tomar carne en el vientre de una mujer, queda en sus sublimes designios: tal vez para dignificar de este modo los dos sexos, asumiendo la forma de var\u00f3n y naciendo de mujer, o por otra causa que no me atrever\u00eda a decir (contra Faustum, 26,7).<\/p>\n<p>No era l\u00edcito, sin embargo, que Jos\u00e9 creyese que deb\u00eda separarse por eso de la compa\u00f1\u00eda de Mar\u00eda, porque Ella no dio a luz a Jesucristo por haber cohabitado con \u00e9l, sino permaneciendo siempre Virgen. Este ejemplo dice con gran elocuencia a los casados, que aun cuando por com\u00fan consentimiento guarden continencia, puede permanecer el v\u00ednculo del matrimonio, no por la mezcla corporal de los sexos, sino por la uni\u00f3n de los corazones, tanto m\u00e1s cuanto que a Jos\u00e9 y a Mar\u00eda pudo nacerles un hijo sin relaci\u00f3n carnal (de consensu evangelistarum, 2,1).<\/p>\n<p>Todos los bienes del matrimonio se cumplen en los padres de Cristo: la fe, la prole y el sacramento. La prole es nuestro Se\u00f1or Jesucristo, la fe porque no ha habido adulterio, y el sacramento porque no ha habido separaci\u00f3n (de nuptiis et concupiscentia, 1,11).<\/p>\n<p>La genealog\u00eda tuvo que ser continuada hasta Jos\u00e9 para que en aquel singular matrimonio no quedase rebajada la preeminencia de su sexo, sin perjudicar por eso a la verdad, puesto que tanto Jos\u00e9 como Mar\u00eda eran de la estirpe de David (de nuptiis et concupiscentia, 1,11).<\/p>\n<p>Nosotros, pues, creemos que tambi\u00e9n Mar\u00eda fue de la estirpe de David, porque creemos a las Escrituras, que dicen que Cristo es del linaje de David seg\u00fan la carne (Rom 1,3), as\u00ed como que Mar\u00eda que fue su Madre, no por cohabitaci\u00f3n con var\u00f3n, sino permaneciendo siempre virgen (Mt 1,18; Lc 1,34-35) (contra Faustum, 13,9).<\/p>\n<p>Pero no fue una persona el Hijo de Dios y otra el Hijo del hombre, sino una misma persona, Cristo, Hijo a la vez de Dios y del hombre. As\u00ed como en un mismo individuo una cosa es el alma y otra cosa es el cuerpo, en el mediador entre Dios y los hombres una cosa fue el Hijo de Dios y otra el Hijo del hombre. Pero Cristo Se\u00f1or, que era lo uno y lo otro, fue un solo individuo, con distinci\u00f3n de naturalezas en unidad de personas. Mas objeta el hereje: &#8220;No s\u00e9 c\u00f3mo ense\u00f1\u00e1is que ha nacido en el tiempo el mismo que dec\u00eds coeterno con el Padre, puesto que el nacer es como cierto movimiento de un ser que no existe antes de nacer y al cual el nacer lo trae al acto de existir, de donde se infiere que el que ya exist\u00eda no ha podido nacer, y si pudo nacer no exist\u00eda antes&#8221;. A lo que contesta Agust\u00edn: Supongamos -como muchos quieren- que hay en el mundo <i>un alma general<\/i> que de tal suerte vivifica todos los g\u00e9rmenes por cierta operaci\u00f3n inefable, que queda siempre distinta de las sustancias engendradas. Indudablemente esta alma, cuando haya llegado al \u00fatero -para formar la materia pasiva seg\u00fan las funciones que haya despu\u00e9s de ejercer-, hace que sea con ella una misma persona aquel ser que sabemos no tiene la misma naturaleza que ella, resultando entonces, por la acci\u00f3n del alma en la materia pasiva, <i>de dos diversas sustancias<\/i> -el alma y el cuerpo- un solo hombre. En tal sentido decimos que nace del \u00fatero la misma alma que al venir al \u00fatero decimos que ha dado vida al ser concebido (contra Felicianum, 11 y 12).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">17.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abAs\u00ed que el total de las generaciones son: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta la deportaci\u00f3n a Babilonia, catorce generaciones; desde la deportaci\u00f3n a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.\u00bb<\/span> Entre los progenitores de Cristo se cuenta dos veces a Jecon\u00edas, por quien se verific\u00f3 en cierto modo una conversi\u00f3n a naciones extra\u00f1as, al ser llevado cautivo de Jerusal\u00e9n a Babilonia. Cuando se desv\u00eda una l\u00ednea de la rectitud para alejarse en direcci\u00f3n opuesta como que forma un \u00e1ngulo, y al formarlo se cuenta dos veces. Y en esto mismo prefigur\u00f3 Jecon\u00edas a Cristo que hab\u00eda de pasar de la circuncisi\u00f3n a la gentilidad y hab\u00eda de ser la piedra angular (de consensu evangelistarum, 2,4).<\/p>\n<p>A pesar de haber distribuido las generaciones entre series de <i>catorce<\/i> cada una, no dice luego que todas suman cuarenta y dos, porque uno de los progenitores, Jecon\u00edas, se cuenta dos veces. Por esto las generaciones no son cuarenta y dos de la suma de <i>tres veces catorce,<\/i> sino cuarenta y una. San Mateo, que se hab\u00eda propuesto presentarnos a Cristo como Rey, cont\u00f3, pues, cuarenta hombres en la serie de las generaciones, porque este n\u00famero significa el tiempo que en este mundo debemos ser gobernados por Cristo con severo r\u00e9gimen, significado en aquella vara de hierro de que nos habla el Salmo: &#8220;Los gobernar\u00e1s con vara de hierro&#8221; (Sal 2,9). Y la raz\u00f3n de que tal n\u00famero signifique esta vida temporal y terrena, es de suyo obvia. Cada a\u00f1o se desliza en el tiempo por cuatro estaciones, y cuatro son tambi\u00e9n los puntos cardinales en los que termina la superficie del globo: oriente y occidente; norte y sur. El n\u00famero <i>cuarenta<\/i> est\u00e1 formado de <i>cuatro veces diez,<\/i> estando el mismo n\u00famero diez respecto de aqu\u00e9l en progresi\u00f3n de una a cuatro.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_homiliae_in_Matthaeum_hom_2-4\">San Juan Cris\u00f3stomo, homiliae in Matthaeum, hom. 2-4<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abLibro de la generaci\u00f3n de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.\u00bb<\/span> Llama a este libro el libro de la generaci\u00f3n, porque toda la econom\u00eda de la gracia y la ra\u00edz de todos los bienes est\u00e1 en que Dios se ha hecho hombre; una vez verificado esto, lo dem\u00e1s se sigue como consecuencia racional.<\/p>\n<p>No pienses que oyes cosa de poca importancia al o\u00edr hablar de esta generaci\u00f3n, porque es en gran manera inefable que Dios se haya dignado nacer de una mujer y tener por progenitores a David y a Abraham.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">2.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abAbraham engendr\u00f3 a Isaac, Isaac engendr\u00f3 a Jacob, Jacob engendr\u00f3 a Jud\u00e1 y a sus hermanos&#8230;\u00bb<\/span> Tambi\u00e9n menciona los doce patriarcas para desvanecer el orgullo por la nobleza de los progenitores, pues muchos de \u00e9stos nacieron de esclavas, pero todos eran igualmente patriarcas y jefes de tribu.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abJud\u00e1 engendr\u00f3, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendr\u00f3 a Esrom, Esrom engendr\u00f3 a Aram&#8230;\u00bb<\/span> Despu\u00e9s de esto se ve que todos fueron reos de pecado, pues tenemos a Tamar acusando a Jud\u00e1 de fornicario y David engendr\u00f3 a Salom\u00f3n de una mujer ad\u00faltera. Mas si la ley no fue cumplida por los principales, menos lo hubiera sido por los menores. As\u00ed, la presencia de Jesucristo se hizo necesaria.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">16.<\/span> <span class=\"ct\">\u00aby Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9, el esposo de Mar\u00eda, de la que naci\u00f3 Jes\u00fas, llamado Cristo.\u00bb<\/span> Despu\u00e9s de consignar todos los antepasados de Cristo terminando por Jos\u00e9, dice el evangelista: &#8220;Esposo de Mar\u00eda&#8221;, indicando que por Mar\u00eda ha puesto en la genealog\u00eda tambi\u00e9n a Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Dividi\u00f3 tal vez en tres partes las generaciones para demostrarnos que no por cambiar de r\u00e9gimen pol\u00edtico se enmendaron los jud\u00edos. Antes bien, tanto bajo los jueces, como bajo los reyes, los pont\u00edfices y los sacerdotes, persistieron en los mismos pecados. Por eso menciona la cautividad de Babilonia, indicando que ni aun despu\u00e9s de \u00e9sta se corrigieron. Y no menciona el destierro a Egipto, porque no tem\u00edan a los egipcios como a los asirios y partos, porque el destierro a Egipto era de fecha m\u00e1s antigua y el de Babilonia era reciente, y porque a Egipto no fueron llevados en castigo por sus pecados como a Babilonia.<\/p>\n<h2><span id=\"Remigio\">Remigio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abLibro de la generaci\u00f3n de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.\u00bb<\/span> Dice: &#8220;Libro de la generaci\u00f3n de Jesucristo&#8221;, porque sab\u00eda que antes se hab\u00eda escrito: &#8220;Libro de la generaci\u00f3n de Ad\u00e1n&#8221;, y empez\u00f3 as\u00ed para contraponer libro a libro, el Nuevo Ad\u00e1n al Ad\u00e1n viejo, ya que fue reparado por el Nuevo todo cuanto el viejo hab\u00eda destruido.<\/p>\n<p>Mas si alguno dijere que el profeta aludi\u00f3 a la generaci\u00f3n de la humanidad, no debe responderse a la pregunta del profeta que ninguno, sino que muy pocos, porque realmente han hablado San Mateo y San Lucas.<\/p>\n<p>Todas estas herej\u00edas las destruyen los evangelistas. En el principio de su Evangelio, San Mateo, al narrar la generaci\u00f3n de Jesucristo, por las generaciones sucesivas de los reyes de los jud\u00edos, manifiesta que es verdadero hombre y que tuvo verdadera carne. Lo mismo da a entender San Lucas al describir su estirpe sacerdotal. Igual hace San Marcos cuando dice: &#8220;Principio del Evangelio de Jesucristo hijo de Dios&#8221;. Y tambi\u00e9n San Juan al empezar: &#8220;En el principio era el Verbo&#8221;, manifiestando que antes de todos los siglos fue Dios en Dios Padre.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">2.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abAbraham engendr\u00f3 a Isaac, Isaac engendr\u00f3 a Jacob, Jacob engendr\u00f3 a Jud\u00e1 y a sus hermanos&#8230;\u00bb<\/span> Jacob significa <i>suplantador,<\/i> y de Cristo se dice: &#8220;Has hecho caer bajo mis plantas a los que se levantaban contra m\u00ed&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Jacob engendr\u00f3 a Jud\u00e1 y a sus hermanos&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abJud\u00e1 engendr\u00f3, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendr\u00f3 a Esrom, Esrom engendr\u00f3 a Aram&#8230;\u00bb<\/span> El mismo Cristo es Fares, el <i>separador:<\/i> &#8220;Y separar\u00e1 los corderos de los cabritos&#8221; (Mt 25). Es tambi\u00e9n Zara, <i>el oriente,<\/i> seg\u00fan lo profetizado por Zacar\u00edas: &#8220;He ah\u00ed al hombre, Oriente es su nombre&#8221; (Zac 6). Es Esrom, <i>la saeta,<\/i> seg\u00fan Isa\u00edas: &#8220;Y p\u00fasome como saeta escogida&#8221; (Is 49).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">5.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abSalm\u00f3n engendr\u00f3, de Rajab, a Booz, Booz engendr\u00f3, de Rut, a Obed, Obed engendr\u00f3 a Jes\u00e9&#8230;\u00bb<\/span> Cristo tambi\u00e9n es Booz, en el que est\u00e1 la <i>fortaleza:<\/i> &#8220;Si yo fuere alzado de la tierra, todo lo atraer\u00e9 a m\u00ed mismo&#8221; (Jn 12). Es Obed, el <i>que sirve:<\/i> &#8220;El hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir&#8221; (Mt 20). Es Jes\u00e9, <i>incienso:<\/i> &#8220;Fuego vine a poner sobre la tierra&#8221; (Lc 12). Es David, el de <i>mano fuerte:<\/i> &#8220;El Se\u00f1or fuerte y poderoso&#8221; (Sal 23), y el <i>deseable<\/i> profetizado por Ageo: &#8220;Vendr\u00e1 el deseado de todas las naciones&#8221; (Ag 2), y el de <i>hermoso aspecto:<\/i> &#8220;Vistoso en hermosura m\u00e1s que los hijos de los hombres&#8221; (Sal 44).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">6.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abJes\u00e9 engendr\u00f3 al rey David. David engendr\u00f3, de la que fue mujer de Ur\u00edas, a Salom\u00f3n&#8230;\u00bb<\/span> Es de preguntar por qu\u00e9 el santo evangelista llama rey solamente a David. Sin duda para mostrarnos que David fue el primer rey en la tribu de Jud\u00e1.<\/p>\n<p>Podr\u00eda preguntarse: \u00bfpor qu\u00e9 el evangelista no cit\u00f3 a Betsab\u00e9 por su nombre y s\u00ed a las dem\u00e1s mujeres? Pero \u00e9stas, aunque reprensibles, se hicieron recomendables por alguna virtud, y Betsab\u00e9 no s\u00f3lo fue c\u00f3mplice de adulterio, sino del asesinato de su marido. Por eso no la cit\u00f3 por su propio nombre en la genealog\u00eda del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>O tambi\u00e9n Betsab\u00e9 significa el <i>s\u00e9ptimo pozo,<\/i> o el <i>pozo del juramento,<\/i> en el que est\u00e1 prefigurada la fuente del bautismo, en el que se recibe el Esp\u00edritu Santo con sus siete dones y se abjura del diablo. Es tambi\u00e9n Cristo el Salom\u00f3n pac\u00edfico, seg\u00fan el ap\u00f3stol: &#8220;El es nuestra paz&#8221; (Ef 2,14). Es Roboam, <i>extensi\u00f3n del pueblo,<\/i> seg\u00fan San Mateo: &#8220;Vendr\u00e1n muchos del Oriente y del Occidente&#8221; (Mt 8,11).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">7-9.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abSalom\u00f3n engendr\u00f3 a Roboam, Roboam engendr\u00f3 a Abi\u00e1, Abi\u00e1 engendr\u00f3 a Asaf; Asaf engendr\u00f3 a Josafat, Josafat engendr\u00f3 a Joram, Joram engendr\u00f3 a Oz\u00edas; Oz\u00edas engendr\u00f3 a Joatam, Joatam engendr\u00f3 a Acaz, Acaz engendr\u00f3 a Ezequ\u00edas&#8230;\u00bb<\/span> Es tambi\u00e9n Abi\u00e1, <i>el Padre Se\u00f1or:<\/i> &#8220;Uno es vuestro padre que est\u00e1 en los cielos&#8221; (Mt 23,9). Y San Juan: &#8220;Vosotros me llam\u00e1is Maestro y Se\u00f1or&#8221; (Jn 13,13). Es tambi\u00e9n As\u00e1, <i>el que levanta, el que alza:<\/i> &#8220;El que quita el pecado del mundo&#8221; (Jn 1,29). Es Josafat, <i>el que juzga:<\/i> &#8220;Todo el juicio ha dado al Hijo&#8221; (Jn 5,22). Es Joram, <i>el excelso, el elevado:<\/i> &#8220;Ninguno subi\u00f3 al cielo, sino el que descendi\u00f3 del cielo&#8221; (Jn 3,13). Es Oz\u00edas, <i>el robusto del Se\u00f1or:<\/i> &#8220;El Se\u00f1or es mi fortaleza y mi alabanza&#8221; (Sal 117,14). Es Joatam, <i>el consumado, el perfecto<\/i> seg\u00fan el Ap\u00f3stol: &#8220;Cristo es el fin de la ley&#8221; (Rom 10,4). Es Acaz, <i>el que convierte:<\/i> &#8220;Convert\u00edos a m\u00ed&#8221; (Zac 1,3).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">10.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abEzequ\u00edas engendr\u00f3 a Manas\u00e9s, Manas\u00e9s engendr\u00f3 a Am\u00f3n, Am\u00f3n engendr\u00f3 a Jos\u00edas&#8230;\u00bb<\/span> Ezequ\u00edas siginfica, <i>el Se\u00f1or fuerte, el Se\u00f1or ha confortado,<\/i> seg\u00fan el texto de San Juan: &#8220;Tened confianza, que yo he vencido al mundo&#8221; (Jn 16,33). Es Manas\u00e9s, <i>el olvidadizo:<\/i> &#8220;No me acordar\u00e9 m\u00e1s de vuestros pecados&#8221; (Ez 18,22). Es Am\u00f3n, <i>el fiel:<\/i> &#8220;Fiel es el Se\u00f1or en todas sus palabras&#8221; (Sal 144,17). Es Jos\u00edas, <i>donde est\u00e1 el incienso del Se\u00f1or:<\/i> &#8220;Puesto en agon\u00eda, oraba con mayor vehemencia&#8221; (Lc 22,44).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">11.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abJos\u00edas engendr\u00f3 a Jecon\u00edas y a sus hermanos, cuando la deportaci\u00f3n a Babilonia.\u00bb<\/span> Es Jecon\u00edas, <i>el que prepara o preparaci\u00f3n del Se\u00f1or:<\/i> &#8220;Y si me fuere, yo os aparejar\u00e9 lugar&#8221; (Jn 14,3).<\/p>\n<p>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 el evangelista dice que \u00e9stos han nacido en el destierro, habiendo nacido antes de verificarse \u00e9ste? Porque nacieron para ser llevados cautivos de entre todos los de su pueblo por sus propios pecados y los de los otros, y como Dios ten\u00eda la presciencia de tal cautividad, el evangelista dice que nacieron en el destierro. Es de notar que los que el santo evangelista pone juntos en la genealog\u00eda del Se\u00f1or se asemejaron por su estimaci\u00f3n o por su infamia. As\u00ed, Judas y sus hermanos fueron laudables por su estimaci\u00f3n. Fares y Zara, Jecon\u00edas y sus hermanos, por el contrario, se hicieron notables por su infamia.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">12-14.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abDespu\u00e9s de la deportaci\u00f3n a Babilonia, Jecon\u00edas engendr\u00f3 a Salatiel, Salatiel engendr\u00f3 a Zorobabel; Zorobabel engendr\u00f3 a Abiud, Abiud engendr\u00f3 a Eliakim, Eliakim engendr\u00f3 a Azor; Azor engendr\u00f3 a Sadoq, Sadoq engendr\u00f3 a Aquim, Aquim engendr\u00f3 a Eliud&#8230;\u00bb<\/span> Es tambi\u00e9n Zorobabel, <i>maestro de confusi\u00f3n:<\/i> &#8220;Vuestro maestro come con los publicanos y pecadores&#8221; (Mt 9,11). Es Abiud, <i>ese mi padre:<\/i> &#8220;Yo y el Padre somos una misma cosa&#8221; (Jn 10,30). Es Eliakim, <i>Dios que resucita:<\/i> &#8220;Le resucitar\u00e9 en el \u00faltimo d\u00eda&#8221; (Jn 6,40). Es Azor, <i>el ayudado:<\/i> &#8220;El que me envi\u00f3 conmigo est\u00e1&#8221; (Jn 8,29). Es Sadoq, <i>el justo o justificado:<\/i> &#8220;Fue entregado el justo por los injustos&#8221; (1Pe 3,18). Es Aquim, <i>\u00e9se mi hermano:<\/i> &#8220;El que hiciese la voluntad de mi Padre, \u00e9se es mi hermano&#8221; (Mt 12,50). Es Eliud, <i>\u00e9se mi Dios:<\/i> &#8220;Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo&#8221; (Jn 20,28).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">16.<\/span> <span class=\"ct\">\u00aby Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9, el esposo de Mar\u00eda, de la que naci\u00f3 Jes\u00fas, llamado Cristo.\u00bb<\/span>Jacob significa <i>el suplantador,<\/i> porque no s\u00f3lo ha enga\u00f1ado El mismo al diablo, sino que ha dado a sus hijos la habilidad de \u00e9ste: &#8220;Veis que os ha dado el poder de pisar sobre serpientes&#8221; (Lc 10,19). Es Jos\u00e9, <i>el que a\u00f1ade, el que aumenta:<\/i> &#8220;He venido para que tengan vida, y para que la tengan en m\u00e1s abundancia&#8221; (Jn 10,10).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">17.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abAs\u00ed que el total de las generaciones son: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta la deportaci\u00f3n a Babilonia, catorce generaciones; desde la deportaci\u00f3n a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.\u00bb<\/span> Dividi\u00f3 las generaciones en series de catorce cada una, porque el n\u00famero <i>diez<\/i> significa el Dec\u00e1logo, y el n\u00famero cuatro los cuatro libros del Evangelio, mostrando en esto la conformidad de la ley con el Evangelio. Repiti\u00f3 tres veces el n\u00famero catorce, para ense\u00f1arnos que la perfecci\u00f3n de la ley, de la profec\u00eda y de la gracia consiste en creer en la Santa Trinidad.<\/p>\n<p>Si alguno quisiera decir que son cuarenta y dos las generaciones porque no hay un solo Jecon\u00edas sino dos, le dir\u00edamos que tambi\u00e9n este n\u00famero concuerda con la Santa Iglesia, pues este n\u00famero se compone de <i>seis<\/i> y de <i>siete<\/i> multiplicados entre s\u00ed, y seis veces siete son cuarenta y dos. El seis se refiere a los d\u00edas de trabajo y el siete al d\u00eda de descanso.<\/p>\n<h2><span id=\"Pseudo-Crisostomo_opus_imperfectum_super_Matthaeum_hom_1\">Pseudo-Cris\u00f3stomo, opus imperfectum super Matthaeum, hom. 1<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abLibro de la generaci\u00f3n de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.\u00bb<\/span> Escribi\u00f3 el Evangelio para los jud\u00edos, para quienes hubiera estado de m\u00e1s exponer la naturaleza de la divinidad que ya conoc\u00edan, pero les era necesario que se les manifestase el misterio de la encarnaci\u00f3n. Juan escribi\u00f3 el Evangelio para los gentiles que no sab\u00edan si Dios ten\u00eda un Hijo y fue por ello preciso primero ense\u00f1arles que hay un Hijo de Dios, que es Dios, y luego que este Hijo de Dios tom\u00f3 carne.<\/p>\n<p>Mas porque la prudencia imp\u00eda de los jud\u00edos negaba que Jes\u00fas fuese de la descendencia de David, por eso el evangelista a\u00f1ade: &#8220;Hijo de David, hijo de Abraham&#8221;. Pero, \u00bfno basta decir hijo de s\u00f3lo Abraham o de s\u00f3lo David? No, porque a ambos fue hecha la promesa de que de ellos hab\u00eda de nacer Cristo: a Abraham en el G\u00e9nesis: &#8220;Y en tu semilla ser\u00e1n bendecidas todas las naciones de la tierra&#8221; (G\u00e9n 22,18); a David en el Salmo: &#8220;Del fruto de tu vientre pondr\u00e9 sobre tu trono&#8221; (Sal 131). Por eso lo llam\u00f3 hijo de ambos, para demostrar que las promesas hechas a ambos se hab\u00edan cumplido en Cristo, y adem\u00e1s porque Cristo hab\u00eda de tener tres dignidades: rey, profeta y sacerdote. Abraham fue profeta y sacerdote; sacerdote, como le dijo Dios en el G\u00e9nesis: &#8220;Toma para m\u00ed una vaca de tres a\u00f1os&#8221; (G\u00e9n 15,9); y profeta, seg\u00fan lo que el Se\u00f1or dice de \u00e9l al rey Abimelek en el G\u00e9nesis: &#8220;Es Profeta y rogar\u00e1 por ti&#8221; (G\u00e9n 20,7). David fue rey y profeta, pero no sacerdote. Cristo fue, pues, llamado hijo de ambos, para que la triple dignidad de ambos se reconociese en \u00e9l por derecho de nacimiento.<\/p>\n<p>La otra raz\u00f3n es que la dignidad de rey es mayor que la de la naturaleza; y as\u00ed, aunque Abraham preced\u00eda en el tiempo, David preced\u00eda en la dignidad.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">2.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abAbraham engendr\u00f3 a Isaac, Isaac engendr\u00f3 a Jacob, Jacob engendr\u00f3 a Jud\u00e1 y a sus hermanos&#8230;\u00bb<\/span> Isaac se traduce <i>risa,<\/i> pero la risa de los santos no es una necia carcajada, sino un gozo racional del coraz\u00f3n, y aqu\u00ed est\u00e1 el misterio de Cristo; pues as\u00ed como aqu\u00e9l fue concedido para alegr\u00eda de sus padres en la ancianidad, conoci\u00e9ndose que no era hijo de la naturaleza, sino de la gracia, as\u00ed tambi\u00e9n Cristo fue en la plenitud de los tiempos dado a luz por una madre jud\u00eda para gozo universal, \u00e9ste de una Virgen y aqu\u00e9l de una anciana, ambas interrumpiendo las leyes de la naturaleza.<\/p>\n<p>Y nuestro Jacob engendr\u00f3 doce ap\u00f3stoles en el esp\u00edritu, no en la carne; en la palabra, no en la sangre. Pero Jud\u00e1 significa &#8220;el que confiesa&#8221;, porque era imagen de Cristo que hab\u00eda de confesar a su Padre por estas palabras: &#8220;Doy gloria a ti, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra&#8221; (Mt 11).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3-4.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abJud\u00e1 engendr\u00f3, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendr\u00f3 a Esrom, Esrom engendr\u00f3 a Aram&#8230;\u00bb<\/span> Por Zara est\u00e1 significado el pueblo jud\u00edo, el primero que apareci\u00f3 a la luz de la fe, como saliendo de una tenebrosa abertura del mundo, y por eso fue se\u00f1alado con el rojo distintivo de la circuncisi\u00f3n, creyendo todos que ese pueblo hab\u00eda de ser m\u00e1s adelante el pueblo de Dios. Pero en su paso fue interpuesta la ley como cerca o muralla, y el pueblo jud\u00edo qued\u00f3 imposibilitado por la ley. Pero, por la venida de Jesucristo fue rota la valla de la ley que hab\u00eda entre jud\u00edos y gentiles, como dice el Ap\u00f3stol: &#8220;Derribando la pared de divisi\u00f3n&#8221;, resultando de aqu\u00ed que el pueblo gentil, significado por Fares, despu\u00e9s que la ley fue reformada por el mandamiento de Cristo, viniese primero a la fe, sigui\u00e9ndole despu\u00e9s el pueblo jud\u00edo.<\/p>\n<p>Creemos que por alg\u00fan motivo y seg\u00fan los designios de Dios se han puesto aqu\u00ed los nombres de estos padres.<br \/>\nY sigue: <span class=\"ct\">\u00abAram engendr\u00f3 a Aminadab, Aminadab engendr\u00f3 a Naass\u00f3n, Naass\u00f3n engendr\u00f3 a Salm\u00f3n&#8230;\u00bb<\/span> Este Salm\u00f3n, despu\u00e9s de la muerte de su padre, entr\u00f3 en la tierra prometida con Josu\u00e9, como pr\u00edncipe de la tribu de Jud\u00e1.<\/p>\n<p>Salm\u00f3n tom\u00f3 por mujer a Rajab. De esta Rajab se dice que fue la meretriz de Jeric\u00f3 que recibi\u00f3 en su casa a los esp\u00edas de los hijos de Israel, los escondi\u00f3 y adem\u00e1s los salv\u00f3. Y como Salm\u00f3n era uno de los nobles de Israel, de la tribu de Jud\u00e1, viendo la fidelidad de Rajab, la tom\u00f3 por mujer como si hubiese estado constituida en alta posici\u00f3n. El nombre de Salm\u00f3n, que significa &#8220;toma el vaso&#8221;, parece dar a entender que fue invitado por la providencia divina a hacer de Rajab un vaso de elecci\u00f3n.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">5.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abSalm\u00f3n engendr\u00f3, de Rajab, a Booz, Booz engendr\u00f3, de Rut, a Obed, Obed engendr\u00f3 a Jes\u00e9&#8230;\u00bb<\/span> He cre\u00eddo superfluo exponer c\u00f3mo Booz tom\u00f3 por mujer a una moabita, Rut, sabiendo todos lo que la Escritura dice sobre \u00e9stos (en el libro de Rut). S\u00f3lo dir\u00e9 que Rut, en premio de su fe, se cas\u00f3 con Booz, porque reneg\u00f3 de los dioses de sus padres y ador\u00f3 al Dios vivo. Booz, recompensando esta fe, la recibi\u00f3 por mujer para que de tal uni\u00f3n santificada naciese la descendencia real.<\/p>\n<p>Este fuerte es el hijo de Rajab, de la Iglesia, porque Rajab significa <i>extensi\u00f3n, la dilatada,<\/i> y a la Iglesia han sido llamadas las gentes de todos los confines de la tierra.<\/p>\n<p>Los que prefieren las riquezas a la virtud, la hermosura material a la fe, y desean en la mujer propia lo que suele buscarse en la p\u00fablica, no engendran hijos obedientes a ellos ni a Dios, sino rebeldes contra Dios y contra sus padres. De suerte tal, que los hijos de \u00e9stos se hacen merecedores de la pena de irreligiosidad de los padres. Este Obed engendr\u00f3 a Jes\u00e9, el <i>alivio,<\/i> porque el obediente a Dios y a sus padres engendra con la bendici\u00f3n de Dios hijos que lo alivien.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">7.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abSalom\u00f3n engendr\u00f3 a Roboam, Roboam engendr\u00f3 a Abi\u00e1, Abi\u00e1 engendr\u00f3 a Asaf&#8230;\u00bb<\/span> Salom\u00f3n se traduce como el <i>pac\u00edfico,<\/i> porque despu\u00e9s de sometidos todos los pueblos inmediatos, que le pagaban tributo, tuvo un reinado pac\u00edfico. &#8220;Y Salom\u00f3n engendr\u00f3 a Roboam&#8221;. Roboam significa <i>de la muchedumbre del pueblo,<\/i> porque la muchedumbre engendra la sedici\u00f3n, y los pecados cometidos por la multitud casi siempre quedan impunes. Por eso con pocos se conserva mejor la disciplina de un Estado.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">8.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abAsaf engendr\u00f3 a Josafat, Josafat engendr\u00f3 a Joram, Joram engendr\u00f3 a Oz\u00edas&#8230;\u00bb<\/span> La insinuaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo por el profeta de exterminar a todo var\u00f3n de la familia de Ajab y de Jezabel fue ejecutada por Jeh\u00fa, hijo de Janan\u00ed, a quien fue prometido que sus hijos se sentar\u00edan en el solio del reino de Israel hasta la cuarta generaci\u00f3n. Y as\u00ed, cuanta bendici\u00f3n recay\u00f3 sobre Jeh\u00fa por haber vengado al Se\u00f1or en la familia de Ajab, tama\u00f1a maldici\u00f3n descendi\u00f3 sobre la casa de Joram por causa de la hija del imp\u00edo Ajab y Jezabel, siendo omitidos en la serie de los reyes todos sus hijos hasta la cuarta generaci\u00f3n. Y el pecado de \u00e9ste pas\u00f3 a sus hijos seg\u00fan estaba escrito: &#8220;Vengar\u00e9 los pecados de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generaci\u00f3n&#8221; (Ex 20,5). Ved, pues, cu\u00e1n peligroso es el matrimonio con raza de imp\u00edos.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">10-11.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abEzequ\u00edas engendr\u00f3 a Manas\u00e9s, Manas\u00e9s engendr\u00f3 a Am\u00f3n, Am\u00f3n engendr\u00f3 a Jos\u00edas. Jos\u00edas engendr\u00f3 a Jecon\u00edas y a sus hermanos, cuando la deportaci\u00f3n a Babilonia..\u00bb<\/span> Esta serie de reyes no se halla as\u00ed consignada en el libro de los Reyes, sino en este orden: Jos\u00edas engendr\u00f3 a Eliakim (llamado despu\u00e9s Joaqu\u00edn), y Joaqu\u00edn engendr\u00f3 a Jecon\u00edas. Pero Joaqu\u00edn fue borrado del n\u00famero de los reyes por no haber sido elegido por el pueblo de Dios, sino impuesto por el fara\u00f3n. Y si fue justo que se borrasen de la genealog\u00eda tres reyes por haberse mezclado con la familia de Ajab, \u00bfno es asimismo justa la eliminaci\u00f3n de Joaqu\u00edn, a quien el Fara\u00f3n hab\u00eda impuesto al pueblo por la violencia? Y as\u00ed Jecon\u00edas (hijo de Joaqu\u00edn y nieto de Jos\u00edas) sustituy\u00f3 a su padre en el n\u00famero de los reyes como hijo de Jos\u00edas.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">12.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abDespu\u00e9s de la deportaci\u00f3n a Babilonia, Jecon\u00edas engendr\u00f3 a Salatiel, Salatiel engendr\u00f3 a Zorobabel&#8230;\u00bb<\/span> Despu\u00e9s del destierro pone el evangelista entre los particulares primeramente a Jecon\u00edas.<\/p>\n<p>Respecto a Salatiel, no hemos le\u00eddo nada ni bueno ni malo, sin embargo suponemos que fue un hombre santo, y en el destierro suponemos que constantemente suplic\u00f3 a Dios en favor del afligido Israel, y que por lo tanto fue llamado Salatiel, que significa <i>la s\u00faplica de Dios.<\/i> &#8220;Y Salatiel engendr\u00f3 a Zorobabel&#8221;, que se traduce por <i>corriente pospuesta,<\/i> o <i>de la confusi\u00f3n,<\/i> o aqu\u00ed, <i>el maestro de Babilonia.<\/i> He le\u00eddo, pero no s\u00e9 si sea cierto, que tanto el linaje sacerdotal como el real estaban unidos en Zorobabel; y que fue por medio de \u00e9l que los hijos de Israel regresaron a su propio pa\u00eds. Pues en una discusi\u00f3n entre tres personajes defendiendo su propia opini\u00f3n, uno de los cuales era Zorobabel, prevaleci\u00f3 la de \u00e9ste, a saber, que la Verdad era m\u00e1s fuerte que todas las cosas; y gracias a esto Dar\u00edo permiti\u00f3 que los hijos de Israel regresen a su pa\u00eds. Y por ello, despu\u00e9s de esta providencia divina, fue justamente llamado Zorobabel, <i>el maestro de Babilonia.<\/i> Pues, \u00bfqu\u00e9 doctrina hay m\u00e1s grande que mostrar que la Verdad es la se\u00f1ora de todas las cosas?<\/p>\n<p><span class=\"cv\">17.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abAs\u00ed que el total de las generaciones son: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta la deportaci\u00f3n a Babilonia, catorce generaciones; desde la deportaci\u00f3n a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.\u00bb<\/span> Enumeradas las generaciones desde Abraham hasta Cristo, el evangelista las divide en tres series de catorce generaciones cada una, porque al terminar cada serie se cambi\u00f3 el estado pol\u00edtico de los jud\u00edos. Desde Abraham hasta David fueron gobernados por jueces, desde David hasta el destierro de Babilonia por reyes, y desde el destierro de Babilonia hasta Cristo por los pont\u00edfices. Quiere darnos a entender con esto que as\u00ed como despu\u00e9s de cada serie se cambi\u00f3 el estado de los jud\u00edos, concluidas las catorce generaciones desde el destierro hasta Cristo, es necesario que por Cristo sea cambiado el estado de los hombres, como as\u00ed sucedi\u00f3. Despu\u00e9s de Cristo las naciones han sido gobernadas por Cristo solo, que es Juez, Rey y Pont\u00edfice. As\u00ed como los antiguos jueces, reyes y pont\u00edfices no eran sino una figura de la dignidad de Cristo, cada una de esas dignidades empez\u00f3 siempre por un personaje, figura tambi\u00e9n de Cristo. El primero de los jueces, Josu\u00e9, hijo de Nave; el primero de los reyes, David; y el primer pont\u00edfice, Josu\u00e9, hijo de Josedec; en los que nadie duda est\u00e1 prefigurado Cristo.<\/p>\n<p>Se cuenta dos veces un mismo Jecon\u00edas en el Evangelio, una antes del destierro y otra despu\u00e9s. Este Jecon\u00edas, a pesar de ser uno, tuvo dos situaciones: fue rey antes del destierro, nombrado por el pueblo de Dios, y un particular despu\u00e9s del destierro. Por eso se cuenta entre los reyes antes del destierro, como rey que era; y entre los particulares despu\u00e9s del destierro.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Ambrosio_in_Lucam_c_2-3\">San Ambrosio, in Lucam, c. 2-3<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abLibro de la generaci\u00f3n de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.\u00bb<\/span> Por eso tambi\u00e9n eligi\u00f3 dos autores del linaje de Cristo; uno que hab\u00eda recibido la promesa de la congregaci\u00f3n de todos los pueblos, otro que hab\u00eda obtenido que se le comunicara la predicci\u00f3n de que de \u00e9l nacer\u00eda Cristo. Y as\u00ed, aunque sea posterior en el orden de la descendencia, ha sido nombrado primero, porque es m\u00e1s haber recibido la promesa acerca de Cristo que aqu\u00e9lla acerca de la Iglesia, la misma que existe por Cristo, puesto que el que salva es de condici\u00f3n m\u00e1s excelente que lo salvado.<\/p>\n<p>Abraham fue el primero que mereci\u00f3 el testimonio de la fe &#8220;porque crey\u00f3 a Dios y le fue imputado por justicia&#8221; (Rom 4,3). As\u00ed tambi\u00e9n debi\u00f3 ser indicado como fundador del linaje de Cristo, porque mereci\u00f3 primero la promesa de la instituci\u00f3n de la Iglesia por estas palabras: &#8220;Y en ti ser\u00e1n bendecidas todas las naciones de la tierra&#8221; (G\u00e9n 22,18). Y a David se le concedi\u00f3 a su vez que Jes\u00fas fuese llamado hijo suyo, reserv\u00e1ndosele esta prerrogativa: que desde \u00e9l se empezase a contar la generaci\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3-6.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abJud\u00e1 engendr\u00f3, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendr\u00f3 a Esrom, Esrom engendr\u00f3 a Aram; Aram engendr\u00f3 a Aminadab, Aminadab engendr\u00f3 a Naass\u00f3n, Naass\u00f3n engendr\u00f3 a Salm\u00f3n; Salm\u00f3n engendr\u00f3, de Rajab, a Booz, Booz engendr\u00f3, de Rut, a Obed, Obed engendr\u00f3 a Jes\u00e9; Jes\u00e9 engendr\u00f3 al rey David. David engendr\u00f3, de la que fue mujer de Ur\u00edas, a Salom\u00f3n; Salm\u00f3n engendr\u00f3, de Rajab, a Booz, Booz engendr\u00f3, de Rut, a Obed, Obed engendr\u00f3 a Jes\u00e9&#8230;\u00bb<\/span> San Lucas prescindi\u00f3 de estas mujeres para presentar inmaculada la serie de la estirpe sacerdotal. Pero la decisi\u00f3n de San Mateo no es sin raz\u00f3n y justicia, puesto que al anunciar la generaci\u00f3n de Cristo seg\u00fan la carne, que tomaba sobre s\u00ed los pecados de todos, sujeto a los ultrajes y sometido a los sufrimientos, no crey\u00f3 que pudiera considerarse ajeno a su santidad el rehusar la afrenta de un origen manchado. Tampoco pens\u00f3 que su Iglesia debiera avergonzarse por estar formada por pecadores, naciendo El de pecadores. Finalmente, para bosquejar ya en sus antepasados el beneficio de la redenci\u00f3n y que nadie creyese que la mancha de origen pueda ser impedimento para la virtud, ni se jactase insolentemente de la nobleza de su persona.<\/p>\n<p>Es de notar que no in\u00fatilmente San Mateo nombr\u00f3 a los dos hermanos, Fares y Zara, aunque la genealog\u00eda s\u00f3lo exigiese hacer menci\u00f3n de Fares. En esta menci\u00f3n de ambos hay un misterio. En los dos hermanos gemelos est\u00e1 prefigurada la doble vida de los pueblos: una seg\u00fan la ley, y otra seg\u00fan la fe.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo Rut, extranjera, se cas\u00f3 con un jud\u00edo, y qu\u00e9 raz\u00f3n tuvo el evangelista para creer que deb\u00eda mencionar en la genealog\u00eda de Cristo esta uni\u00f3n prohibida textualmente por la ley? Parece deshonroso que el Salvador procediera de una generaci\u00f3n ileg\u00edtima, a no ser que acudamos a la sentencia del Ap\u00f3stol: &#8220;Que la ley no fue puesta para el justo, sino para los injustos&#8221; (1 Tim 19). Rut, extranjera y moabita, a pesar de la ley de Mois\u00e9s, que prohib\u00eda tales enlaces y que exclu\u00eda a los moabitas del pueblo de Dios<a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1a\" id=\"_ednref1a\"> [1]<\/a>, entr\u00f3 a formar parte de ese pueblo porque la santidad y pureza de sus obras la colocaron sobre la ley misma. Pas\u00f3 por encima de la ley y mereci\u00f3 ser contada entre los ascendientes del Se\u00f1or, elegida por el parentesco del esp\u00edritu, no de la carne. Gran ejemplo tenemos en Rut, pues en ella estamos prefigurados todos nosotros que hemos entrado en la Iglesia del Se\u00f1or, recogidos de entre los gentiles.<\/p>\n<p>La excelencia del santo David sobre todos est\u00e1 en haberse reconocido <i>hombre<\/i> y haber procurado lavar con l\u00e1grimas de penitencia el pecado de haber robado la mujer de Ur\u00edas. Con esto muestra que nadie debe confiar en la propia virtud, porque tenemos un gran enemigo, invencible para nosotros sin la ayuda o favor de Dios. Encontrar\u00e1s muchas veces en personajes ilustres graves pecados como prueba y ense\u00f1anza de que como hombres se rindieron a la tentaci\u00f3n, para que nunca se creyesen m\u00e1s que <i>hombres<\/i> por sus cualidades relevantes.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">11.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abJos\u00edas engendr\u00f3 a Jecon\u00edas y a sus hermanos, cuando la deportaci\u00f3n a Babilonia.\u00bb<\/span> Los libros de los Reyes indican <i>dos<\/i> llamados <i>Joaqu\u00edn,<\/i> pues en el segundo libro de los Reyes se lee: &#8220;Durmi\u00f3 Joaqu\u00edn con sus padres y rein\u00f3 por \u00e9l Joaqu\u00edn su hijo&#8221; (2Re 24,6). Y el <i>Joaqu\u00edn hijo<\/i> es al que dio Jerem\u00edas el nombre de Jecon\u00edas. Con raz\u00f3n no quiso San Mateo discrepar del profeta y nombrar en un mismo tiempo a Joaqu\u00edn y Jecon\u00edas, porque as\u00ed nos demostr\u00f3 mayor fruto para nosotros de la bondad del Se\u00f1or, que no busc\u00f3 en los hombres la nobleza de origen, sino que quiso nacer de cautivos del pecado, como conven\u00eda al que ven\u00eda a predicar la redenci\u00f3n de los cautivos. No ha suprimido, pues, el evangelista uno de los dos reyes, sino que ha citado a ambos por el nombre de Jecon\u00edas que les era com\u00fan.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">12.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abDespu\u00e9s de la deportaci\u00f3n a Babilonia, Jecon\u00edas engendr\u00f3 a Salatiel, Salatiel engendr\u00f3 a Zorobabel&#8230;\u00bb<\/span> De Jecon\u00edas dice Jerem\u00edas: &#8220;Escribe que este hombre ser\u00e1 est\u00e9ril, pues no habr\u00e1 de su linaje var\u00f3n que se siente sobre el solio de David&#8221; (Jer 22,30). Pero si Cristo ha reinado y Cristo es de la raza de Jecon\u00edas, \u00bfc\u00f3mo dice el profeta que no reinar\u00e1 var\u00f3n alguno de la descendencia de Jecon\u00edas? \u00bfEntonces ha mentido el profeta? No, por cierto. El profeta no niega la descendencia de Jecon\u00edas, y por tanto Cristo es de su posteridad. Pero el haber reinado Cristo no contradice al profeta, porque Cristo no rein\u00f3 como los reyes del siglo, puesto que \u00e9l mismo dijo: &#8220;Mi reino no es de este mundo&#8221; (Jn 18,36).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">17.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abAs\u00ed que el total de las generaciones son: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta la deportaci\u00f3n a Babilonia, catorce generaciones; desde la deportaci\u00f3n a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.\u00bb<\/span> No debe olvidarse que habiendo sido 17 los reyes de Jud\u00e1, desde David hasta Jecon\u00edas, San Mateo puso solamente catorce generaciones. Pero a su vez debe observarse que las sucesiones pueden ser m\u00e1s en n\u00famero que las generaciones, pues algunos pueden vivir mucho tiempo y tener hijos muy tarde, o no tenerlos nunca; as\u00ed que no son las mismas las \u00e9pocas de las generaciones que las de los reyes.<\/p>\n<p>Otro reparo: cont\u00e1ndose doce generaciones desde Jecon\u00edas hasta Jos\u00e9, \u00bfc\u00f3mo dice el evangelista despu\u00e9s que ha descrito catorce? Si observamos atentamente, encontraremos tambi\u00e9n aqu\u00ed las catorce generaciones. Hasta Jos\u00e9 se cuentan doce, la decimotercera es Cristo, y hubo, como atestigua la historia, dos Jecon\u00edas, padre e hijo (2Re 24), no suprimiendo a ninguno de los dos el evangelista, sino contando a ambos, con lo que, a\u00f1adido Jecon\u00edas el menor, se completan las catorce generaciones.<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1a\" id=\"_edn1a\">[1] <\/a>Los moabitas son un conjunto de tribus emparentadas con los israelitas. Sin embargo el antagonismo entre los dos pueblos que los llev\u00f3 frecuentemente a la guerra, hizo que se tomaran medidas muy severas sobre los matrimonios. Dice la Escritura: &#8220;El ammonita y el moabita no ser\u00e1n admitidos en la asamblea de Yahveh; ni aun en la d\u00e9cima generaci\u00f3n ser\u00e1n admitidos en la asamblea de Yahveh&#8221; (Dt 23,4). Sin embargo los matrimonios de moabitas e israelitas no eran del todo inexistentes (ver Esd 9,1; Neh 13,23).<\/p>\n<h2><span id=\"Glosa\">Glosa<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abLibro de la generaci\u00f3n de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.\u00bb<\/span> Hubiera sido m\u00e1s claro el sentido diciendo: \u00e9ste es el libro de la generaci\u00f3n, pero es costumbre en muchos sobreentender el demostrativo, como cuando leemos: &#8220;Visi\u00f3n de Isa\u00edas&#8221;, es decir: &#8220;Esta es la visi\u00f3n de Isa\u00edas&#8221;. Se dice <i>generaci\u00f3n<\/i> en singular, aunque se enumeran sucesivamente muchas generaciones, porque todas ellas se incluyen aqu\u00ed por causa de la generaci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>Como seg\u00fan su t\u00edtulo este libro trata de Jesucristo, es preciso saber antes qu\u00e9 debemos pensar sobre Cristo, para que as\u00ed pueda exponerse mejor lo que en \u00e9l se dice de Cristo.<\/p>\n<p>Otros, por el contrario, han negado la verdadera humanidad de Cristo. Valentino pretend\u00eda que Cristo, enviado por el Padre, se hab\u00eda revestido de un cuerpo espiritual o celestial y que no hab\u00eda asumido nada de la Virgen Mar\u00eda, habiendo s\u00f3lo pasado por ella como por un arroyo o canal, pero sin tomar de ella carne alguna.<\/p>\n<p>Y como el principio de este Evangelio seg\u00fan San Lucas manifiestamente prueba que Cristo naci\u00f3 de mujer, con lo que se ve claro su verdadera humanidad, quienes no lo aceptaron niegan los principios de ambos Evangelios.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">2.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abAbraham engendr\u00f3 a Isaac, Isaac engendr\u00f3 a Jacob, Jacob engendr\u00f3 a Jud\u00e1 y a sus hermanos&#8230;\u00bb<\/span> Incluye en la genealog\u00eda, junto con Jud\u00e1, a todos sus hermanos, porque Ismael y Esa\u00fa no permanecieron en el culto del verdadero Dios, y los hermanos de Jud\u00e1 formaron parte del pueblo de Dios.<\/p>\n<p>Cita asimismo nominalmente a Jud\u00e1, porque de \u00e9ste y no de los otros ha descendido el Salvador.<\/p>\n<p>En sentido moral Abraham significa para nosotros la virtud de la fe por su ejemplo, ley\u00e9ndose de \u00e9l: &#8220;Abraham crey\u00f3 a Dios y le fue imputado a justicia&#8221;. Isaac significa <i>esperanza,<\/i> porque se traduce <i>risa,<\/i> pues fue el gozo de sus padres. Pero la esperanza es nuestro gozo, porque nos hace aguardar los bienes eternos y gozarnos en ellos. Luego Abraham engendr\u00f3 a Isaac, porque la fe engendra la esperanza. Jacob significa <i>caridad,<\/i> y la caridad abraza las dos vidas: la activa por el amor del pr\u00f3jimo y la contemplativa por el amor de Dios. La activa est\u00e1 figurada en L\u00eda, la contemplativa en Raquel. Pues L\u00eda significa &#8220;la que trabaja&#8221;, y la vida activa est\u00e1 en el trabajo; Raquel &#8220;principio visto&#8221;, y por la vida contemplativa vemos nuestro principio, que es Dios. Nace, pues, Jacob de dos padres, porque la caridad nace de la fe y de la esperanza, porque todos amamos lo que creemos y esperamos.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3.<\/span> Omitiendo a los otros hijos de Jacob, el evangelista prosigue la generaci\u00f3n de Jud\u00e1 y dice: <span class=\"ct\">\u00abJud\u00e1 engendr\u00f3, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendr\u00f3 a Esrom, Esrom engendr\u00f3 a Aram&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n<p>Jud\u00e1 engendr\u00f3 a Fares y a Zara antes de entrar en Egipto, al que pasaron ambos despu\u00e9s con su padre. Y ya en Egipto Fares engendr\u00f3 a Esrom; Esrom engendr\u00f3 a Aram; Aram engendr\u00f3 a Aminadab, y Aminadab engendr\u00f3 a Naas\u00f3n. Entonces Mois\u00e9s los sac\u00f3 de Egipto. Naas\u00f3n fue el jefe de la tribu de Jud\u00e1 al mando de Mois\u00e9s por el desierto, en el que engendr\u00f3 a Salm\u00f3n. Este Salm\u00f3n fue el pr\u00edncipe de la tribu de Jud\u00e1 que entr\u00f3 con Josu\u00e9 en la tierra prometida.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">5.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abSalm\u00f3n engendr\u00f3, de Rajab, a Booz, Booz engendr\u00f3, de Rut, a Obed, Obed engendr\u00f3 a Jes\u00e9&#8230;\u00bb<\/span> Este Salm\u00f3n engendr\u00f3 en la tierra prometida a Booz de aquella Rajab.<\/p>\n<p>Jes\u00e9, padre de David, tiene dos nombres, y con m\u00e1s frecuencia es llamado Isai. Pero como el profeta no lo llama Isai, sino Jes\u00e9, diciendo: &#8220;Saldr\u00e1 una vara de la ra\u00edz de Jes\u00e9&#8221; (Is 11), el evangelista puso Jes\u00e9 para demostrar que aquella profec\u00eda se ha cumplido en Mar\u00eda y en Cristo.<\/p>\n<p>El recibi\u00f3 a Rajab, es decir, a la Iglesia formada de gentiles, pues Rajab significa hambre, extensi\u00f3n, \u00edmpetu, porque la Iglesia tiene hambre y sed de justicia, y convierte a los fil\u00f3sofos y a los reyes con la fuerza de su doctrina. Asimismo Rut se traduce como &#8220;la que ve, la que se apresura&#8221;, imagen de la Iglesia que ve a Dios por la pureza de su coraz\u00f3n y se apresura y afana por recibir el premio de su vocaci\u00f3n celestial.<\/p>\n<p>Veamos entretanto qu\u00e9 virtudes representan en nosotros estos padres. La fe, la esperanza y la caridad son el fundamento de todas las virtudes, y las dem\u00e1s que les siguen son un aditamento de las primeras. <span class=\"ct\">Jud\u00e1<\/span> significa <i>confesi\u00f3n,<\/i> que se da de dos maneras: confesi\u00f3n de la fe y confesi\u00f3n de los pecados. Luego, si despu\u00e9s de tener esas tres virtudes se incurre en pecado, es necesario no s\u00f3lo la confesi\u00f3n de la fe, sino la de los pecados. Despu\u00e9s de Jud\u00e1 siguen Fares y Zara. <span class=\"ct\">Fares<\/span> se traduce como <i>separaci\u00f3n, <\/i> <span class=\"ct\">Zara<\/span> como oriente y <span class=\"ct\">Tamar<\/span> como <i>amargura, <\/i> porque la confesi\u00f3n engendra el apartamiento del pecado y el nacimiento de las virtudes de la amargura de la penitencia. Despu\u00e9s de Fares sigue <span class=\"ct\">Esrom, <\/span> la <i>saeta, <\/i> porque apartados ya de los pecados del siglo, debemos hacernos saetas para matar en los otros el vicio por la correcci\u00f3n y herir sus corazones con el dardo del amor de Dios. Sigue <span class=\"ct\">Aram, <\/span> que se traduce como <i>elegido, excelso, <\/i> porque cuando el hombre se ha apartado del mundo y ha sido provechoso para los dem\u00e1s, se sigue que se le considere como elegido de Dios, sea celebrado por los hombres y puesto en lugar elevado de virtud. <span class=\"ct\">Naas\u00f3n<\/span> significa <i>augurio, <\/i> no por la ciencia del mundo sino por la del cielo. De \u00e9sta se gloriaba Jos\u00e9 cuando mandaba decir a sus hermanos: &#8220;Os hab\u00e9is llevado la copa de mi Se\u00f1or en la que sol\u00eda hacer sus augurios&#8221;. Esta copa es la Escritura divina donde se bebe la sabidur\u00eda. En ella augura el sabio, porque ve all\u00ed lo futuro, es decir lo celestial. Sigue <span class=\"ct\">Salm\u00f3n, <\/span> el <i>sensible, <\/i> porque despu\u00e9s que uno estudia en la Escritura divina, se hace sensible, es decir, adquiere el discernimiento y gusto de la raz\u00f3n y no del cuerpo para distinguir lo bueno de lo malo, lo dulce de lo amargo. Sigue <span class=\"ct\">Booz, <\/span> el <i>fuerte, <\/i> porque el instruido en las Escrituras se hace fuerte para resistir todas las adversidades.<\/p>\n<p>Sigue Obed, <i>servidumbre,<\/i> pues no es apto para servir el que no es fuerte. Y esta servidumbre es engendrada de Rut, es decir de la <i>presteza,<\/i> porque el siervo debe estar siempre pronto, nunca perezoso.<\/p>\n<p>Jes\u00e9, es decir <i>incienso,<\/i> puesto que sirviendo a Dios con amoroso temor, habr\u00e1 en nosotros la devoci\u00f3n que ofrece a Dios suav\u00edsimo incienso quemado en el fuego y deseo de nuestro coraz\u00f3n. Pero despu\u00e9s que el hombre se ha hecho siervo id\u00f3neo y sacrificio agradable a Dios, se sigue que sea de mano fuerte, y que as\u00ed como David pele\u00f3 con valent\u00eda contra sus enemigos e hizo a los idumeos tributarios, someta \u00e9l los hombres carnales a Dios con la palabra y el ejemplo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">6.<\/span> Termina el evangelista la serie de la generaci\u00f3n de Cristo en el segundo per\u00edodo, que comprende a los reyes, y empieza por David. <span class=\"ct\">\u00abJes\u00e9 engendr\u00f3 al rey David. David engendr\u00f3, de la que fue mujer de Ur\u00edas, a Salom\u00f3n&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n<p>Calla el nombre de Betsab\u00e9 y nombra a Ur\u00edas para que todos recuerden el crimen grav\u00edsimo que cometi\u00f3 contra \u00e9ste.<\/p>\n<p>En sentido m\u00edstico, David es Cristo que ha vencido a Goliat, el diablo. Ur\u00edas, que se traduce como <i>mi luz es Dios,<\/i> es el diablo que dice: &#8220;Semejante ser\u00e9 al Alt\u00edsimo&#8221; (Is 14,14) con quien unida la Iglesia, Cristo empez\u00f3 a amarla desde el alto solio de la majestad de su Padre y despu\u00e9s de embellecerla se despos\u00f3 con ella. O tambi\u00e9n Ur\u00edas es el pueblo jud\u00edo que se gloriaba de poseer la luz por la ley, pero Cristo le quit\u00f3 esa ley ense\u00f1ando m\u00e1s bien que hablaba de s\u00ed mismo. Betsab\u00e9 es <i>el pozo de la hartura,<\/i> es decir la abundancia de la gracia espiritual.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">6-11.<\/span>En sentido moral despu\u00e9s de David sigue Salom\u00f3n, que se traduce como <i>el pac\u00edfico,<\/i> pues alguien tiene verdadera paz desde el momento en que apacigua sus ileg\u00edtimas costumbres y se dispone a la tranquilidad eterna cuando sirve a Dios y convierte a otros a El. Sigue Roboam, es decir <i>extensi\u00f3n del pueblo,<\/i> porque despu\u00e9s que el hombre no tiene en s\u00ed pasiones que vencer, debe extender su caridad a los otros y atraerlos consigo, como pueblo de Dios, a la contemplaci\u00f3n de lo celestial. Sigue Abi\u00e1, <i>el Padre Se\u00f1or,<\/i> porque con tales precedentes puede ya confesarse p\u00fablicamente hijo de Dios, y entonces ser As\u00e1, <i>el que levanta,<\/i> y de virtud en virtud subir hasta Dios, su Padre. Luego ser\u00e1 Josafat, <i>el que juzga,<\/i> para juzgar a otros y que no lo juzgue nadie. Y as\u00ed se hace Joram, <i>el excelso, el elevado,<\/i> como si habitase en la morada celestial, de donde resulta Oz\u00edas, <i>el robusto del Se\u00f1or,<\/i> como atribuyendo a Dios toda su fuerza y perseverancia en su prop\u00f3sito. Viene luego Joatam, <i>el perfecto,<\/i> porque cada d\u00eda adelanta m\u00e1s en la perfecci\u00f3n; y de esta manera se hace Acaz, <i>el que comprende,<\/i> porque con sus buenas obras aumenta su conocimiento seg\u00fan el Salmo: &#8220;Anunciaron las obras de Dios y entendieron los hechos de El&#8221; (Sal 63, 10). Sigue Ezequ\u00edas, <i>el Se\u00f1or fuerte,<\/i> porque \u00e9l conoce todo su poder y as\u00ed, convertido a su amor, se hace Manas\u00e9s, <i>el olvidadizo,<\/i> dando al olvido todo lo temporal. De ah\u00ed resulta Am\u00f3n, <i>el fiel,<\/i> porque el que desprecia lo temporal, a nadie defrauda en lo suyo. Por \u00faltimo se hace Jos\u00edas, <i>la salvaci\u00f3n del Se\u00f1or,<\/i> porque la espera con toda seguridad.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">9.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abOz\u00edas engendr\u00f3 a Joatam, Joatam engendr\u00f3 a Acaz, Acaz engendr\u00f3 a Ezequ\u00edas&#8230;\u00bb<\/span> A Ezequ\u00edas, encontr\u00e1ndose sin hijos, se le dijo: &#8220;Disp\u00f3n de tu casa, porque morir\u00e1s&#8221; (Is 38). Y llor\u00f3 no porque deseara mayor longevidad, pues sab\u00eda que Salom\u00f3n agrad\u00f3 al Se\u00f1or por no haber pedido m\u00e1s a\u00f1os de vida, sino porque tem\u00eda que la promesa de Dios no se cumpliera pues era del linaje de David, por el que hab\u00eda de venir el Cristo, y se encontraba sin hijos.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">12.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abDespu\u00e9s de la deportaci\u00f3n a Babilonia, Jecon\u00edas engendr\u00f3 a Salatiel, Salatiel engendr\u00f3 a Zorobabel&#8230;\u00bb<\/span> Esto parece contradecir a la genealog\u00eda que se lee en el libro de las Cr\u00f3nicas, seg\u00fan la cual Jecon\u00edas engendr\u00f3 a Salatiel y a Fadaia, y Fadaia a Zorobabel, y Zorobabel a Mesullam, Anan\u00edas y Salomit, hermana de \u00e9stos. Pero conocemos de muchas alteraciones en las Cr\u00f3nicas por error de los copistas. De ah\u00ed las muchas e interminables cuestiones que ocurren sobre genealog\u00edas y que el ap\u00f3stol nos manda evitar. Tambi\u00e9n puede decirse que Salatiel y Fadaia son una misma persona con dos nombres, o que eran hermanos y tuvieron hijos de un mismo nombre, y que el historiador sigui\u00f3 la genealog\u00eda de Zorobabel, hijo de Fadaia, y no la de Zorobabel, hijo de Salatiel. Desde Abiud hasta Jos\u00e9 no encontramos genealog\u00eda en las Cr\u00f3nicas, pero s\u00ed leemos haber otros muchos anales entre los hebreos que se llamaban <i>Palabras de los d\u00edas<\/i> y que Herodes, rey idumeo, mand\u00f3 quemar para que la genealog\u00eda de los reyes se confundiese. Tal vez Jos\u00e9 hab\u00eda le\u00eddo all\u00ed los nombres de sus padres, o los hab\u00eda retenido de cualquier modo en la memoria por lo que el evangelista pod\u00eda saber la serie de esta generaci\u00f3n. Como quiera que sea, es de notar que el primer Jecon\u00edas se traduce como <i>resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or,<\/i> y el segundo como preparaci\u00f3n del Se\u00f1or. Ambos caracteres convienen a Cristo, que dice: &#8220;Yo soy la resurrecci\u00f3n y la vida&#8221; (Jn 11,25), y tambi\u00e9n: &#8220;Voy a prepararos el lugar&#8221; (Jn 14,2). Le conviene asimismo el de Salatiel, <i>Dios mi perfecci\u00f3n:<\/i> &#8220;Padre Santo, guarda a aquellos que me diste&#8221; (Jn 17,11).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">15.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abEliud engendr\u00f3 a Eleazar, Eleazar engendr\u00f3 a Matt\u00e1n, Matt\u00e1n engendr\u00f3 a Jacob&#8230;\u00bb<\/span> Eleazar quiere decir, <i>Dios m\u00edo ayudador:<\/i> &#8220;Mi Dios, mi ayudador&#8221; (Sal 17,3). Es Mat\u00e1n, <i>el que enriquece o el enriquecido:<\/i> &#8220;Dio dones a los hombres&#8221; (Ef 4,8) y tambi\u00e9n: &#8220;De tal manera am\u00f3 Dios al mundo, que dio a su Hijo unig\u00e9nito&#8221; (Jn 3,16).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">16.<\/span> <span class=\"ct\">\u00aby Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9, el esposo de Mar\u00eda, de la que naci\u00f3 Jes\u00fas, llamado Cristo.\u00bb<\/span> Despu\u00e9s de todas las generaciones, el evangelista pone la generaci\u00f3n de Jos\u00e9, por virtud de la cual se insertan todas las otras, diciendo: &#8220;Y Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">17.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abAs\u00ed que el total de las generaciones son: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta la deportaci\u00f3n a Babilonia, catorce generaciones; desde la deportaci\u00f3n a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.\u00bb<\/span> Puede decirse que en la serie de las generaciones se omitieron tres reyes, como antes hemos dicho.<\/p>\n<p>Puede tambi\u00e9n decirse que en este n\u00famero est\u00e1 significada la gracia septiforme del Esp\u00edritu Santo, y que el duplicarlo significa que esta gracia es necesaria para la salud del cuerpo y para la del alma. As\u00ed, pues, la genealog\u00eda de Cristo se divide en tres <i>series de catorce cada una:<\/i> la primera desde Abraham hasta David inclusive; la segunda desde David hasta el destierro de Babilonia, no incluyendo en ella a David y s\u00ed el destierro; y la tercera desde el destierro hasta Cristo, en la que si admitimos que Jecon\u00edas est\u00e1 contado otra vez, hay que incluir el destierro. En la primera serie de catorce est\u00e1n significados los hombres <i>antes<\/i> de la Ley, y comprende todos los progenitores de Cristo que vivieron bajo la ley natural: Abraham, Isaac, Jacob, y los dem\u00e1s hasta Salom\u00f3n. En la segunda los hombres <i>bajo<\/i> la Ley, pues todos los reyes que en ella se mencionan estuvieron bajo la ley. Y en la tercera los hombres de la <i>gracia,<\/i> que termina en Cristo, dador de toda gracia, y en la que se verific\u00f3 la liberaci\u00f3n de la cautividad en Babilonia, figura de la liberaci\u00f3n de la cautividad del pecado obrada por Cristo.<\/p>\n<p>Puede tambi\u00e9n decirse que el n\u00famero diez se refiere al Dec\u00e1logo, y el cuatro a la vida presente que se desliza en cuatro estaciones. O puede significarse por el n\u00famero <i>diez<\/i> el Antiguo Testamento y por el <i>cuatro<\/i> el Nuevo.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Atanasio_contra_haeret\">San Atanasio, contra haeret<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abLibro de la generaci\u00f3n de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.\u00bb<\/span> El ap\u00f3stol San Juan, anticipando desde mucho antes, con la luz del Esp\u00edritu Santo, la locura de este hombre, lo despierta del profundo sue\u00f1o de su ignorancia con el poderoso acento de su voz dici\u00e9ndole: &#8220;En el principio era el Verbo&#8221; (cap. 1). Luego el que en el principio era con Dios no ha tenido necesidad en lo \u00faltimo de los tiempos de recibir el principio de su origen del ser humano. Adem\u00e1s dice: &#8220;Padre, glorif\u00edcame con aquella gloria que tuve en ti antes que fuese el mundo&#8221; (cap. 17). Aprenda aqu\u00ed Fotino que \u00e9ste posey\u00f3 la gloria antes del principio de los tiempos.<\/p>\n<p>Yo refrenar\u00e9 la audacia y el furor insensato de este hombre con la autoridad de los testimonios celestiales aduciendo, para demostrarle la persona de la sustancia propia del Hijo, no los que \u00e9l cavilosamente pretende que convienen a la humanidad asumida, sino los que sin escr\u00fapulo del entendimiento m\u00e1s perplejo confiesan todos un\u00e1nimes que competen a su divinidad. Leemos en el G\u00e9nesis que dijo Dios: &#8220;Hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra&#8221; (G\u00e9n 1). Ved que habla en plural: &#8220;Hagamos&#8221;, indicando sin duda a otro a quien dirige la palabra. Pues si fuese uno solo, el texto dir\u00eda: &#8220;que lo hizo a su imagen&#8221;. Pero, habiendo otro, claramente se muestra que tambi\u00e9n fue hecho a imagen de \u00e9ste.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Cirilo_de_Alejandria_ep_1_ad_Monachos_Aegypti\">San Cirilo de Alejandr\u00eda, ep. 1, ad Monachos Aegypti<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abLibro de la generaci\u00f3n de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.\u00bb<\/span> En su carta a los Filipenses dice el Ap\u00f3stol del Unig\u00e9nito de Dios, <i>que siendo en forma de Dios, no retuvo \u00e1vidamente el ser igual a Dios<\/i> (Flp 2). \u00bfQui\u00e9n es, pues, el que es en forma de Dios? \u00bfC\u00f3mo se ha anonadado y humillado en forma de hombre? Podr\u00e1n tal vez decirnos los citados herejes, partiendo a Cristo en dos -en hombre y en Verbo-, que el hombre es el que sufri\u00f3 el anonadamiento, separando de \u00e9l al Verbo de Dios. Pero tendr\u00e1n que demostrarnos antes que el hombre se entiende y fue en la forma y en la igualdad de su Padre, para verificarse en \u00e9l el modo de anonadarse. Mas ninguna creatura -entendida seg\u00fan su propia naturaleza- es igual al Padre. \u00bfC\u00f3mo, pues, se dice que se anonad\u00f3? \u00bfDe qu\u00e9 altura descendi\u00f3 para ser hombre? \u00bfC\u00f3mo se entiende que tomara la forma de siervo si desde el principio no la tuviera? Pero dicen: &#8220;El Verbo, existiendo igual al Padre, habit\u00f3 en el hombre nacido de mujer, y \u00e9ste es el anonadamiento&#8221;. Ciertamente, yo oigo al Hijo decir a los santos ap\u00f3stoles: &#8220;Si alguno me ama, guardar\u00e1 mi palabra, y mi Padre le amar\u00e1, y vendremos a \u00e9l y haremos morada en \u00e9l&#8221; (Jn 17). \u00bfOyes c\u00f3mo dice que en los que lo aman cohabitar\u00e1n El y su Padre? \u00bfY crees que nosotros decimos que se anonada y humilla, y toma la forma de siervo porque hace morada en las almas santas de los que lo aman? Pues, \u00bfy el Esp\u00edritu Santo que habita en nosotros? \u00bfHemos tambi\u00e9n de creer que realiza el misterio de humanarse?<\/p>\n<h2><span id=\"San_Leon_Magno\">San Le\u00f3n Magno<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abLibro de la generaci\u00f3n de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.\u00bb<\/span> Nosotros no decimos que Cristo es hombre pero que le falt\u00f3 algo perteneciente a la naturaleza humana: o el alma, o la inteligencia racional, o la carne, no tomada de mujer sino hecha del Verbo convertido y mudado en carne. Estos son tres errores de los herejes apolinaristas que han presentado despu\u00e9s tres distintas fases (ad Constantinopolitanos, ep. 59).<\/p>\n<p>Eutiques se fij\u00f3 en el tercer error de los apolinaristas y, despu\u00e9s de haber negado la realidad de la carne humana y del alma de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, sosten\u00eda que en Cristo no hab\u00eda m\u00e1s que una sola naturaleza, como si la divinidad misma del Verbo se hubiera convertido en carne y alma, y el ser concebido, nacer y nutrirse y dem\u00e1s actos de la vida fuesen s\u00f3lo propiedades de la esencia divina que nada de esto pod\u00eda recibir en s\u00ed sin la realidad de la carne, puesto que la naturaleza del Unig\u00e9nito es la naturaleza del Padre, es la naturaleza del Esp\u00edritu Santo, impasible a la vez y eterna. Pero si bien este hereje se aparta de la perversa doctrina de Apolinar, para no verse obligado a admitir que la divinidad siente como cualquier ser pasible y mortal, se atreve en cambio a decidir la unidad de naturaleza del Verbo encarnado -es decir, del Verbo y de la carne-, con lo cual indudablemente incurre en la locura de los maniqueos y de Marci\u00f3n, y cree que todos los actos de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo no eran sino simulados y que su mismo cuerpo, con el que se manifest\u00f3 a los hombres, no era cuerpo humano real, sino s\u00f3lo apariencia de cuerpo (ad Palaestinos, ep. 124).<\/p>\n<p>Atrevi\u00e9ndose Eutiques a sostener en la asamblea de los obispos que antes de la encarnaci\u00f3n hubo en Cristo dos naturalezas, pero despu\u00e9s de la encarnaci\u00f3n una sola, hubo necesidad de instarle con escudri\u00f1adora solicitud a que diese raz\u00f3n de su fe. Yo pienso que al expresarse as\u00ed ten\u00eda la persuasi\u00f3n de que el alma asumida por el Salvador antes de nacer de la Virgen Mar\u00eda, hab\u00eda hecho mansi\u00f3n en los cielos.<\/p>\n<p>Pero semejante lenguaje no lo pueden tolerar las conciencias ni los o\u00eddos cat\u00f3licos, porque el Se\u00f1or, al descender de los cielos, nada trajo consigo de nuestra condici\u00f3n, ni asumi\u00f3 alma que hubiera existido antes, ni carne que no fuese del cuerpo de su Madre. As\u00ed que lo condenado antes con mucha raz\u00f3n en Or\u00edgenes al afirmar que eran muy diversas las vidas y acciones de las almas antes de unirse a los cuerpos, forzosamente ten\u00eda que ser condenado en Eutiques (ad Iulianum, ep. 35).<\/p>\n<h2><span id=\"Ambrosiaster_quaestiones_Novi_et_Veteri_Testamenti\">Ambrosiaster, quaestiones Novi et Veteri Testamenti<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abLibro de la generaci\u00f3n de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.\u00bb<\/span> Lo que por el don sagrado conced\u00eda Dios a los que eran ungidos para ser reyes y sacerdotes, lo ha realizado el Esp\u00edritu Santo en el Hombre Cristo a\u00f1adiendo una purificaci\u00f3n, pues el Esp\u00edritu Santo purific\u00f3 lo que de la Virgen Mar\u00eda se formara para ser cuerpo del Salvador. Esta es la unci\u00f3n del cuerpo del Salvador, por esto se ha llamado Cristo (q. 45).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">8.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abAsaf engendr\u00f3 a Josafat, Josafat engendr\u00f3 a Joram, Joram engendr\u00f3 a Oz\u00edas&#8230;\u00bb<\/span> No sin raz\u00f3n fueron eliminados de entre los dem\u00e1s reyes Ocoz\u00edas, Jo\u00e1s y Amas\u00edas, ya que su impiedad continu\u00f3 sin intermisi\u00f3n. Si Salom\u00f3n fue dejado en paz en su reino por m\u00e9ritos de su padre y Roboam por causa de su hijo, aquellos tres, obrando inicuamente, fueron borrados de la serie de los reyes, pues la mejor prueba de la perdici\u00f3n de una raza es que la malignidad se manifieste con car\u00e1cter permanente (q. 85).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">16.<\/span> <span class=\"ct\">\u00aby Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9, el esposo de Mar\u00eda, de la que naci\u00f3 Jes\u00fas, llamado Cristo.\u00bb<\/span> Lo que por el don sagrado conced\u00eda Dios a los que eran ungidos para ser reyes y sacerdotes, lo ha realizado el Esp\u00edritu Santo en el Hombre Cristo a\u00f1adiendo una purificaci\u00f3n, pues el Esp\u00edritu Santo purific\u00f3 lo que de la Virgen Mar\u00eda se formara para ser cuerpo del Salvador. Esta es la unci\u00f3n del cuerpo del Salvador, por esto se ha llamado Cristo (q. 49).<\/p>\n<h2><span id=\"Abad_Isidoro_ad_Atribium_presbiterum_epist_412\">Abad Isidoro, ad Atribium presbiterum, epist. 41,2<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abLibro de la generaci\u00f3n de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.\u00bb<\/span> Mas para no enumerarlo todo hablaremos s\u00f3lo del punto capital y objetivo: es una sabia y \u00fatil disposici\u00f3n, y en nada perjudica a la naturaleza inviolable, que el que era Dios se manifieste humildemente. Pero es un mal la loca presunci\u00f3n que el que es humano se promocione a s\u00ed mismo a lo sobrenatural y divino, pues si bien el rey no se degrada obrando con humildad, jam\u00e1s le ser\u00e1 l\u00edcito al soldado hacerse o\u00edr como reinante. Entonces, si Cristo es Dios humanado, lo humilde est\u00e1 en su lugar. Pero si es simplemente un hombre, lo elevado y grande no se explica.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Cirilo_epistula_ad_Joannem_Antiochenum_28\">San Cirilo, epistula ad Joannem Antiochenum, 28<\/span><\/h2>\n<p>Creemos que est\u00e1n locos o deliran los que han sospechado que puede caber en la naturaleza divina del Verbo sombra de mudanza. Lo que es siempre, permanece siempre y no se muda ni es capaz de mutaci\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Anselmo\">San Anselmo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">2.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abAbraham engendr\u00f3 a Isaac, Isaac engendr\u00f3 a Jacob, Jacob engendr\u00f3 a Jud\u00e1 y a sus hermanos&#8230;\u00bb<\/span> En cada uno de los ascendientes de Cristo no s\u00f3lo debemos tener en cuenta el sentido hist\u00f3rico, sino el aleg\u00f3rico y el moral. La alegor\u00eda en lo que cada padre representa a Jesucristo, y la moralidad porque de cada uno de ellos se forma en nosotros la virtud por la significaci\u00f3n del nombre o por el ejemplo. As\u00ed Abraham prefigura a Cristo en muchos lugares, sobre todo en el nombre, porque Abraham significa &#8220;padre de muchas gentes&#8221;, y Cristo es padre de muchos fieles. Abraham, adem\u00e1s, sali\u00f3 de su familia para ir a vivir en tierra extra\u00f1a, y Cristo, abandonado el pueblo jud\u00edo, sali\u00f3 a las naciones gentiles por medio de sus ap\u00f3stoles.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Hilario_in_Matthaeum_1\">San Hilario, in Matthaeum, 1<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">8.<\/span> <span class=\"ct\">\u00abAsaf engendr\u00f3 a Josafat, Josafat engendr\u00f3 a Joram, Joram engendr\u00f3 a Oz\u00edas&#8230;\u00bb<\/span> Una vez lavada la mancha de haberse mezclado con familia gentil, Joram vuelve a aparecer en la cuarta generaci\u00f3n la estirpe de los reyes.<\/p>\n<h2><span id=\"Eusebio_de_Cesarea_historia_ecclesiastica_17\">Eusebio de Cesarea, historia ecclesiastica, 1,7<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">16.<\/span> <span class=\"ct\">\u00aby Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9, el esposo de Mar\u00eda, de la que naci\u00f3 Jes\u00fas, llamado Cristo.\u00bb<\/span> Mat\u00e1n y Melk\u00ed tuvieron cada uno, en distintos tiempos, un hijo de una misma mujer, llamada Jesca. Mat\u00e1n, descendiente de David por Salom\u00f3n, la hab\u00eda tomado primero por mujer y dejando un hijo llamado Jacob, muri\u00f3. Como la ley permit\u00eda a la viuda casarse con otro, Melk\u00ed, del mismo origen que Mat\u00e1n, de la misma tribu, aunque no de la misma familia, tom\u00f3 por mujer a la viuda de Mat\u00e1n, de la que tuvo otro hijo llamado Hel\u00ed. Y as\u00ed Jacob y Hel\u00ed, de distintos padres, resultan hermanos del mismo vientre. El primero de \u00e9stos, Jacob, tomando conforme a la ley a la viuda de su hermano, muerto sin hijos, engendr\u00f3 a Jos\u00e9, hijo suyo seg\u00fan la naturaleza. Por eso leemos: &#8220;Y Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9&#8221;. Pero, seg\u00fan la ley, Jos\u00e9 resulta hijo tambi\u00e9n de Hel\u00ed, cuya mujer hab\u00eda tomado su hermano Jacob para darle descendencia. As\u00ed encontramos recta y completa la genealog\u00eda que enumera San Mateo y la que describe San Lucas, quien con la expresi\u00f3n m\u00e1s adecuada design\u00f3 la sucesi\u00f3n legal establecida en favor del difunto, como por cierta especie de adopci\u00f3n, teniendo buen cuidado de no nombrar siquiera la palabra <i>generaci\u00f3n<\/i> en esta clase de sucesiones.<\/p>\n<p>Mas no se crea que nosotros hemos inventado esta opini\u00f3n a nuestro antojo o por una ligereza, sin estar abonada por testimonio de ning\u00fan autor. Los mismos parientes de nuestro Salvador seg\u00fan la carne, la trasmitieron por tradici\u00f3n, ya por deseo de hacer ver tan importante nacimiento, ya para testificar la verdad de los hechos.<\/p>\n<h2><span id=\"Genadio_de_ecclesiasticis_dogmatibus_102\">Genadio, de ecclesiasticis dogmatibus, 10,2<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">16.<\/span> <span class=\"ct\">\u00aby Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9, el esposo de Mar\u00eda, de la que naci\u00f3 Jes\u00fas, llamado Cristo.\u00bb<\/span> El Hijo de Dios naci\u00f3 <i>del hombre<\/i> -es decir, de Mar\u00eda-, pero no <i>por hombre<\/i> -esto es, por obra de var\u00f3n-, como Ebi\u00f3n afirma. Por eso el evangelista a\u00f1ade con marcada intenci\u00f3n: &#8220;De la que naci\u00f3 Jes\u00fas&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"Concilio_de_Efeso_c_6\">Concilio de Efeso, c. 6<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">16.<\/span> <span class=\"ct\">\u00aby Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9, el esposo de Mar\u00eda, de la que naci\u00f3 Jes\u00fas, llamado Cristo.\u00bb<\/span> Hay que precaverse aqu\u00ed contra el error de Nestorio, que dice: cuando la Escritura divina tiene que hablar acerca del nacimiento de Cristo, que es de la Virgen Mar\u00eda, o acerca de su muerte, nunca le da el nombre de <i>Dios, <\/i> sino los de <i>Cristo, Hijo o Se\u00f1or,<\/i> tres t\u00e9rminos significativos de las dos naturalezas, que unas veces se refieren a la divina, otras a la humana, y algunas a ambas a la vez. He aqu\u00ed una prueba: &#8220;Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9, esposo de Mar\u00eda, de la cual naci\u00f3 Jes\u00fas, que es llamado el Cristo&#8221;. Dios el Verbo no ha necesitado de un segundo nacimiento de mujer para existir.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Leon_Magno_papa\">San Le\u00f3n Magno, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Carta_La_Redencion_tenia_que_ser_obrada_por_un_hombre\">Carta: La Redenci\u00f3n ten\u00eda que ser obrada por un hombre<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Carta 31; PL 54, 791<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abGenealog\u00eda de Jesucristo\u00bb<\/p>\n<p>De nada sirve decir que nuestro Se\u00f1or, hijo de la Virgen Mar\u00eda, es verdaderamente hombre, si no se cree que lo es tal como lo proclama el Evangelio.<\/p>\n<p>Cuando Mateo nos habla de la \u00abgenealog\u00eda de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham\u00bb, dibuja, a partir del origen de la humanidad, la l\u00ednea de las generaciones hasta Jos\u00e9 con quien Mar\u00eda estaba desposada. Lucas, al contrario, remonta, desde Jes\u00fas, los pelda\u00f1os sucesivos hasta llegar al comienzo del g\u00e9nero humano, con ello demuestra que el primero y el \u00faltimo Ad\u00e1n son de la misma naturaleza (3,23s).<\/p>\n<p>Ciertamente que era posible, a la omnipotencia del Hijo de Dios, para dar la instrucci\u00f3n y la justificaci\u00f3n necesarias a los hombres, manifestarse de la misma manera que se apareci\u00f3 a los patriarcas y a los profetas, bajo forma carnal; por ejemplo, cuando luch\u00f3 con Jacob (Gn 32,25) o cuando se puso a conversar con Abraham y acept\u00f3 el servicio de su hospitalidad hasta el punto de comer lo que \u00e9ste le ofreci\u00f3 (Gn 18). Pero estas apariciones no eran sino signos, im\u00e1genes del hombre cuya realidad anunciaban, sacada de las ra\u00edces de sus antepasados.<\/p>\n<p>El misterio de nuestra redenci\u00f3n, dispuesta ya desde antes de los siglos, desde la eternidad, no pod\u00eda llevarla a cabo ninguna imagen. El Esp\u00edritu no hab\u00eda a\u00fan descendido sobre la Virgen Mar\u00eda, ni el poder del Alt\u00edsimo la hab\u00eda cubierto con su sombra (Lc 1,35). La sabidur\u00eda no se hab\u00eda construido todav\u00eda una morada para que el Verbo se encarnara en ella y de esta manera, la naturaleza de Dios y la del esclavo se unieran en una sola persona, el Creador del tiempo naciera en el tiempo, y aquel por quien todo fue hecho fuera engendrado entre todas las criaturas. Si el hombre nuevo no hubiera asimilado la carne de pecado y cargado con nuestra vejez, si \u00e9l, consubstancial al Padre, no se hubiera dignado tomar de la sustancia de su madre y asumir nuestra naturaleza \u2013excepto el pecado-, la humanidad hubiera seguido siendo prisionera y a merced del demonio, y nosotros no podr\u00edamos gozar de la victoria triunfal de Cristo, porque su existencia hubiera tenido lugar fuera de nuestra naturaleza. Es, pues, de la admirable participaci\u00f3n de Cristo de nuestra naturaleza que nace para nosotros la luz del sacramento de la regeneraci\u00f3n.est\u00e1 siempre en mi boca; mi alma se glor\u00eda en el Se\u00f1or: que los humildes lo escuchen y se alegren!\u00bb (Sal 67,4; 33,1) <\/p>\n<h3><span id=\"Sermon_Un_unico_camino_de_salvacion\">Serm\u00f3n: Un \u00fanico camino de salvaci\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n III para Navidad: SC 22 bis.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abBendito sea Dios, Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. El nos eligi\u00f3 en Cristo antes de la creaci\u00f3n del mundo\u00bb (cf. Ef 1, 3-4)<\/p>\n<p>La Encarnaci\u00f3n del Verbo, la Palabra de Dios, concierne al pasado, como al futuro; no hay edad, ya exist\u00eda, no fue privado del sacramento de la salvaci\u00f3n de los hombres. Lo que predicaron los ap\u00f3stoles, es decir lo que hab\u00edan anunciado los profetas y no pod\u00edan decir que lo que se ha cre\u00eddo siempre, se ha cumplido tard\u00edamente. Al retrasar la obra de salvaci\u00f3n, Dios en su sabidur\u00eda y su bondad, nos hizo m\u00e1s capaces de responder a su llamada&#8230;, gracias a estos antiguos y frecuentes anuncios.<\/p>\n<p>Por lo tanto, no es cierto que Dios ha realizado estos acontecimientos, cambiando de designio y empujado por una misericordia tard\u00eda: desde la creaci\u00f3n del mundo, fue decretado para todos, un \u00fanico camino de salvaci\u00f3n. De hecho, la gracia de Dios, por el cual todos sus santos siempre estaban justificados, creci\u00f3 y no comenz\u00f3 hasta que naci\u00f3 Cristo. Este misterio de amor, que ahora ha llenado el mundo, ya fue poderoso en sus se\u00f1ales de advertencia; quienes creyeron en la promesa, no son menos beneficiados, que aquellos que le han recibido cuando se les dio.<\/p>\n<p>Queridos, con gran bondad, es evidente que las riquezas de la gracia de Dios han sido derramadas sobre nosotros. Llamados a la eternidad, no s\u00f3lo contamos con los ejemplos del pasado, sino que hemos visto aparecer a la misma verdad, de forma visible y corporal. Por lo tanto, debemos celebrar el d\u00eda del nacimiento del Se\u00f1or con una ferviente alegr\u00eda, que no es de este mundo&#8230;Gracias a la luz del Esp\u00edritu Santo, sabemos reconocer aquello que hemos recibido en \u00e9l y hemos recibido en nosotros: pues del mismo modo que el Se\u00f1or Jes\u00fas, se ha convertido en nuestra carne, nosotros, renaciendo, nos hemos convertido en su cuerpo &#8230; Dios nos mostr\u00f3 el ejemplo de su bondad y su humildad&#8230;: asemej\u00e9monos al Se\u00f1or en su humildad, si queremos parecernos en su gloria. \u00c9l mismo nos ayudar\u00e1 y nos conducir\u00e1 a la realizaci\u00f3n de lo que prometi\u00f3.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Bernardo_abad\">San Bernardo, abad<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_El_nombre_de_Maria\">Homil\u00eda: El nombre de Mar\u00eda<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Homil\u00edas sobre las palabras del Evangelio:\u201dEl \u00e1ngel fue enviado\u201d, n\u00b0 2, 17<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abMar\u00eda, de la cu\u00e1l naci\u00f3 Jes\u00fas, llamado Cristo\u00bb (Mt 1,16)<\/p>\n<p>&#8220;El nombre de la Virgen era Mar\u00eda&#8221; (Lc 1,27). Este nombre significa: &#8220;estrella del mar&#8221;, y le encaja admirablemente a la Virgen madre. Nada es m\u00e1s justo que compararla con una estrella que da sus rayos sin alterarse, como Ella que da a luz a su hijo sin detrimento de su cuerpo virgen. Es ciertamente esta &#8220;noble estrella nacida de Jacob&#8221; (N\u00fam 24,17), cuyo esplendor ilumina el mundo entero, que brilla en los cielos y penetra hasta los infiernos&#8230; Verdaderamente Ella es esta bella y admirable estrella, que se levanta por encima del mar inmenso, resplandeciendo de m\u00e9ritos, alumbrando por su ejemplo.<\/p>\n<p>Todos vosotros, quienquiera que se\u00e1is, quienquiera que est\u00e9is hoy en alta mar, sacudidos por la tormenta y la tempestad, lejos de tierra firme, poned los ojos en la luz de esta estrella, para evitar el naufragio. \u00a1Si los vientos de la tentaci\u00f3n se levantan, si ves acercarse el escollo de la prueba, mira la estrella, invoca a Mar\u00eda! Si eres sacudido por los vac\u00edos del orgullo, de la ambici\u00f3n, de la maledicencia o de los celos, levanta la mirada hacia la estrella, invoca a Mar\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>Si te abruma la grandeza de tus pecados, humillado por la verg\u00fcenza de tu conciencia, espantado por el temor del juicio, si est\u00e1s a punto de zozobrar en el precipicio de la tristeza y la desesperaci\u00f3n, piensa en Mar\u00eda. \u00a1En el peligro, la angustia, la duda, piensa en Mar\u00eda, invoca a Mar\u00eda! <\/p>\n<p>Qu\u00e9 su nombre jam\u00e1s abandone tus labios ni tu coraz\u00f3n&#8230; Sigui\u00e9ndola, no te extraviar\u00e1s; rog\u00e1ndole, no desesperar\u00e1s; pensando en ella, te alejar\u00e1s del falso camino. Si te tiene de la mano, no zozobrar\u00e1s; si te protege, nada temer\u00e1s; bajo su amparo, ignorar\u00e1s el cansancio; bajo su protecci\u00f3n, llegar\u00e1s hasta el fin. Y comprender\u00e1s por tu propia experiencia cu\u00e1n justas son estas palabras: &#8220;El nombre de la Virgen era Mar\u00eda&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"Beato_Guerrico_de_Igny\">Beato Guerrico de Igny<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Mi_herencia_es_el_Senor\">Serm\u00f3n: Mi herencia es el Se\u00f1or<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n I para el Adviento: SC 166.<\/p>\n<p class=\"st1\">&#8220;Esperanza de las naciones&#8221;<\/p>\n<p>\u00a1T\u00fa eres el esperado de las naciones! (Gn 49,10 Vulg) Los que te esperan no quedar\u00e1n confundidos. Nuestros padres te esperaron; todos los justos, desde la creaci\u00f3n del mundo, han esperado en ti; y no los has defraudado (cf Sal. 21,5)&#8230;<\/p>\n<p>La Iglesia que esperaba en los antiguos padres el primer advenimiento de Cristo, espera igualmente el segundo en los justos de la nueva alianza. Estando segura de que el primer advenimiento traer\u00eda el precio de nuestra redenci\u00f3n, espera segura que el segundo advenimiento traer\u00e1 la recompensa. Pendiente de esta espera, esta esperanza que sobrepasa todo lo terreno, la Iglesia aspira con un gozo ardiente los bienes eternos.<\/p>\n<p>Mientras otros se apresuran a buscar su felicidad en las cosas terrenas sin esperar que se cumplan los designios del Se\u00f1or, mientras se precipitan hacia las riquezas que el mundo puede ofrecer, aquel que tiene la dicha de poner su esperanza en el Se\u00f1or no fija su mirada en las cosas vanas y enga\u00f1osas de la tierra. Sabe que vale m\u00e1s ser humillado con los mansos que participar en el bot\u00edn del mundo con los orgullosos. El humilde se consuela dici\u00e9ndose a s\u00ed mismo: \u201cMi herencia es el Se\u00f1or. Lo esperar\u00e9. El Se\u00f1or es bueno para los que esperan en \u00e9l, para los que le buscan. Es bueno esperar en silencio la salvaci\u00f3n de Dios. Se\u00f1or, es verdad, mi alma desfallece esperando tu salvaci\u00f3n; pero, el Se\u00f1or es mi lote, por eso espero en \u00e9l\u201d (cf Lam 3,24; Sal 118,80). Aunque tarde, lo esperar\u00e9, porque vendr\u00e1 en su momento.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Ireneo_de_Lyon_obispo_y_martir\">San Ireneo de Lyon, obispo y m\u00e1rtir<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Tratado_Comunion_entre_Dios_y_el_hombre\">Tratado: Comuni\u00f3n entre Dios y el hombre.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Contra las herej\u00edas, IV, 20, 4-5.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abGenealog\u00eda de Jesucristo\u00bb (Mt 1,1-17).<\/p>\n<p>No hay m\u00e1s que un solo Dios que por su Palabra, la Sabidur\u00eda, ha creado todas las cosas&#8230; Por su grandeza es desconocido por todos los seres que \u00e9l ha creado, ya que nunca nadie ha podido escrutar su origen. No obstante, gracias a su amor es conocido en todos los tiempos a causa de aquel por quien fueron hechas todas las cosas (cf Rm 1,20), su Palabra, Nuestro Se\u00f1or Jesucristo que al final de los tiempos se ha hecho hombre entre los hombres para unir el principio y el final, el hombre con Dios.<\/p>\n<p>Por esto, los profetas, despu\u00e9s de haber recibido de esta misma Palabra el carisma prof\u00e9tico, han anunciado su venida seg\u00fan la carne por la que se realiza la comuni\u00f3n entre Dios y el hombre seg\u00fan el benepl\u00e1cito del Padre. Desde el principio, en efecto, el Verbo ha anunciado que Dios ser\u00eda visto por los hombres que vivir\u00eda y conversar\u00eda con ellos en la tierra. (Ba 3,38) y que se har\u00eda presente en la obra que \u00e9l hab\u00eda modelado, para salvarla&#8230; Los profetas anunciaron, pues, por adelantado que Dios ser\u00eda visto de los hombre, conforme a lo que dice tambi\u00e9n el Se\u00f1or: \u201cDichosos los puros de coraz\u00f3n porque ver\u00e1n a Dios.\u201c (Mt 5,8) Ciertamente, seg\u00fan su grandeza y seg\u00fan su inenarrable gloria \u201cning\u00fan hombre puede ver a Dios sin morir.\u201d (Ex 33,20) porque el Padre es inalcanzable. Pero seg\u00fan su amor, su bondad hacia los hombres y seg\u00fan su poder, concede a los que le aman el privilegio de ver a Dios porque \u201clo que es imposible a los hombres es posible a Dios.\u201d (Lc 18,27)<\/p>\n<h2><span id=\"San_Hipolito_de_Roma_presbitero_y_martir\">San Hip\u00f3lito de Roma, presb\u00edtero y m\u00e1rtir<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_No_era_distinto_de_nosotros\">Obras: No era distinto de nosotros.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Refutaci\u00f3n de todas las herej\u00edas, cap. 10, 33-34: GCS 26, 289-293.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abSe hizo hombre de nuestra misma condici\u00f3n\u00bb (Mt 1,1-17).<\/p>\n<p>Sabemos que [Jesucristo, Palabra eterna del Padre], tom\u00f3 un cuerpo de la Virgen, y que asumi\u00f3 al hombre viejo, transform\u00e1ndolo. Sabemos que se hizo hombre de nuestra misma condici\u00f3n, porque, si no hubiera sido as\u00ed, ser\u00eda in\u00fatil que luego nos prescribiera imitarle como maestro. Porque, si este hombre hubiera sido de otra naturaleza, \u00bfc\u00f3mo habr\u00eda de ordenarme las mismas cosas que \u00e9l hace, a m\u00ed, d\u00e9bil por nacimiento, y c\u00f3mo ser\u00eda entonces bueno y justo?<\/p>\n<p>Para que nadie pensara que era distinto de nosotros, se someti\u00f3 a la fatiga, quiso tener hambre y no se neg\u00f3 a pasar sed, tuvo necesidad de descanso y no rechaz\u00f3 el sufrimiento, obedeci\u00f3 hasta la muerte y manifest\u00f3 su resurrecci\u00f3n, ofreciendo en todo esto su humanidad como primicia, para que t\u00fa no te descorazones en medio de tus sufrimientos, sino que, aun reconoci\u00e9ndote hombre, aguardes a tu vez lo mismo que Dios dispuso para \u00e9l.<\/p>\n<h2><span id=\"Ruperto_de_Deutz_monje_benedictino\">Ruperto de Deutz, monje benedictino<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_Vino_para_todos\">Obras: Vino para todos.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Del Oficio Divino, 3, 18.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abTodas las naciones del mundo se llamar\u00e1n benditas por causa tuya\u00bb (cf. Mt 1,16).<\/p>\n<p>Se nos lee la genealog\u00eda de Cristo en san Mateo. Esta costumbre, tradicional en la santa Iglesia, tiene un bello y misterioso motivo. Porque en verdad esta lectura nos presenta la escalera que Jacob vio de noche durante un sue\u00f1o (Gn 28,11s). En lo alto de esta escalera, que por la parte alta tocaba al cielo, el Se\u00f1or, apoyado en ella, se apareci\u00f3 a Jacob y le prometi\u00f3 darle en herencia la tierra&#8230; Ahora bien, sabemos que \u00abestas cosas sucedieron en figura para nosotros\u00bb (1Co 10,11), \u00bfQu\u00e9 prefiguraba, pues, esta escalera sino la casta de la que Jesucristo deb\u00eda nacer, casta que el santo evangelista, con boca divina, ha hecho subir de manera tal que acaba en Cristo pasando por Jos\u00e9? Es en este Jos\u00e9 a quien Jes\u00fas, ni\u00f1o peque\u00f1o, se apoy\u00f3. A trav\u00e9s de la \u00abpuerta del cielo\u00bb (Gn 28,17)&#8230;, es decir, por la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda, hecho ni\u00f1o por nosotros, sali\u00f3 gimiendo&#8230; Durante el sue\u00f1o, Jacob oy\u00f3 que el Se\u00f1or le dec\u00eda: \u00abTodas las naciones del mundo se llamar\u00e1n benditas por causa tuya\u00bb y ahora por el nacimiento de Cristo, se cumple esta realidad.<\/p>\n<p>Es esto mismo lo que el evangelista ve\u00eda cuando puso en su genealog\u00eda a Rahab la prostituta y a Ruth la moabita; porque ve\u00eda muy claro que Cristo no vino en la carne solamente para los jud\u00edos, sino tambi\u00e9n para los paganos, \u00e9l que se digno recibir antepasadas salidas de entre los paganos. Venidos, pues, de los dos pueblos, jud\u00edos y paganos, como los dos lados de la escalera, los padres antiguos, situados a diferentes grados, sostienen a Cristo Se\u00f1or que sale de lo alto de los cielos. Y todos los santos \u00e1ngeles bajan y suben a lo largo de esta escalera, y todos los elegidos entran, primero, en el movimiento de descenso de esta escalera para recibir, humildemente, la fe en la encarnaci\u00f3n del Se\u00f1or, y seguidamente son elevados a fin de contemplar la gloria de su divinidad.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_II_papa\">San Juan Pablo II, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_La_genealogia_de_Mateo\">Catequesis: La genealog\u00eda de Mateo<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Audiencia general\u00a028-01-1987.<\/p>\n<p>5. El Evangelio <i>seg\u00fan Mateo<\/i> completa la narraci\u00f3n de Lucas describiendo algunas circunstancias que precedieron al nacimiento de Jes\u00fas. Leemos: \u201cLa concepci\u00f3n de Jesucristo fue as\u00ed: Estando desposada Mar\u00eda, su Madre, con Jos\u00e9, <i>antes de que conviviesen<\/i> se hall\u00f3\u00a0<i>haber concebido Mar\u00eda del Esp\u00edritu Santo<\/i>. Jos\u00e9, su esposo, siendo justo, no quiso denunciarla y resolvi\u00f3 repudiarla en secreto. Mientras reflexionaba sobre esto, he aqu\u00ed que se le apareci\u00f3 en sue\u00f1os un \u00e1ngel del Se\u00f1or y le dijo: Jos\u00e9, hijo de David, no temas recibir en tu casa a Mar\u00eda, tu esposa, pues <i>lo concebido en ella es obra del Esp\u00edritu Santo<\/i>. Dar\u00e1 a luz un hijo a quien pondr\u00e1s por nombre Jes\u00fas, porque salvar\u00e1 a su pueblo de sus pecados\u201d (<i>Mt<\/i> 1, 18-21 ).<\/p>\n<p>6. Como se ve, ambos textos del \u201cEvangelio de la infancia<i>\u201d concuerdan en la constataci\u00f3n fundamental<\/i>: Jes\u00fas fue concebido por obra del Esp\u00edritu Santo y naci\u00f3 de Mar\u00eda Virgen; y son entre s\u00ed <i>complementarios<\/i> en el esclarecimiento de las circunstancias de este acontecimiento extraordinario: Lucas respecto a Mar\u00eda, Mateo respecto a Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Para identificar <i>la fuente de la que deriva el Evangelio de la infancia<\/i>, hay que referirse a la frase de San Lucas: \u201c<i>Mar\u00eda guardaba todo esto<\/i> y lo meditaba en su coraz\u00f3n\u201d (<i>Lc<\/i> 2, 19). Lucas lo dice dos veces: despu\u00e9s de marchar los pastores de Bel\u00e9n y despu\u00e9s del encuentro de Jes\u00fas en el templo (cf. 2, 51). El Evangelista mismo nos ofrece los elementos para identificar en la Madre de Jes\u00fas una de las fuentes de informaci\u00f3n utilizadas por \u00e9l para escribir el \u201cEvangelio de la infancia\u201d. Mar\u00eda, que \u201cguard\u00f3 todo esto en su coraz\u00f3n\u201d (cf. <i>Lc<\/i> 2, 19), pudo dar testimonio, despu\u00e9s de la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, de lo que se refer\u00ed la propia persona y a la funci\u00f3n de Madre precisamente en el per\u00edodo apost\u00f3lico, en el que nacieron los textos del Nuevo Testamento y tuvo origen la primera tradici\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>7. El testimonio evang\u00e9lico de <i>la concepci\u00f3n virginal de Jes\u00fas<\/i> por parte de Mar\u00eda es de gran relevancia teol\u00f3gica. Pues constituye un signo especial <i>del origen divino del Hijo de Mar\u00eda.<\/i>El que Jes\u00fas no tenga un padre terreno porque ha sido engendrado \u201csin intervenci\u00f3n de var\u00f3n\u201d, pone de relieve la verdad de que \u00c9l es el Hijo de Dios, de modo que cuando asume la naturaleza humana, su Padre contin\u00faa siendo exclusivamente Dios.<\/p>\n<p>8. La revelaci\u00f3n de la intervenci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo <i>en la concepci\u00f3n de Jes\u00fas<\/i>, indica <i>el comienzo<\/i> en la historia del hombre de la nueva generaci\u00f3n espiritual que tiene un car\u00e1cter estrictamente sobrenatural (cf. <i>1 Cor<\/i> 15, 45-49). De este modo Dios Uno y Trino \u201cse comunica\u201d a la criatura mediante el Esp\u00edritu Santo. Es el misterio al que se pueden aplicar las palabras del Salmo: \u201cEnv\u00eda tu Esp\u00edritu, y ser\u00e1n creados, y renovar\u00e1s la faz de la tierra\u201d (<i>Sal<\/i>103\/104, 30). En la econom\u00eda de esa comunicaci\u00f3n de S\u00ed mismo que Dios hace a la criatura, la concepci\u00f3n virginal de Jes\u00fas, que sucedi\u00f3 por obra del Esp\u00edritu Santo, es un\u00a0<i>acontecimiento central y culminante<\/i>. \u00c9l <i>inicia la \u201cnueva creaci\u00f3n\u201d<\/i>. Dios entra as\u00ed en un modo decisivo en la historia para actuar el destino sobrenatural del hombre, o sea, la predestinaci\u00f3n de todas las cosas en Cristo. Es <i>la expresi\u00f3n<\/i> definitiva del <i>Amor salv\u00edfico<\/i> de Dios al hombre, del que hemos hablado en las catequesis sobre la Providencia.<\/p>\n<p>9. En la actuaci\u00f3n del plan de la salvaci\u00f3n hay siempre una participaci\u00f3n de la criatura. As\u00ed en la concepci\u00f3n de Jes\u00fas por obra del Esp\u00edritu Santo <i>Mar\u00eda participa<\/i> de forma <i>decisiva.<\/i>Iluminada interiormente por el mensaje del \u00e1ngel sobre su vocaci\u00f3n de Madre y sobre la conservaci\u00f3n de su virginidad, Mar\u00eda <i>expresa su voluntad y consentimiento<\/i> y acepta hacerse el humilde instrumento de la \u201cvirtud del Alt\u00edsimo\u201d. La acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo hace que en Mar\u00eda la maternidad y la virginidad est\u00e9n presentes de un modo que, aunque inaccesible a la mente humana, entre de lleno en el \u00e1mbito de la predilecci\u00f3n de la omnipotencia de Dios. En Mar\u00eda se cumple la gran profec\u00eda de Isa\u00edas: \u201cLa virgen gr\u00e1vida da a luz\u201d (7, 14; cf. <i>Mt<\/i> 1, 22-23); su virginidad, signo en el Antiguo Testamento de la pobreza y de disponibilidad total al plan de Dios, se convierte en el terreno de la acci\u00f3n excepcional de Dios, que escoge a Mar\u00eda para ser Madre del Mes\u00edas.<\/p>\n<p>10. La excepcionalidad de Mar\u00eda se deduce tambi\u00e9n de las genealog\u00edas aducidas por Mateo y Lucas.<\/p>\n<p>El Evangelio <i>seg\u00fan Mateo <\/i>comienza, conforme a la costumbre hebrea<i>, con la genealog\u00eda de Jes\u00fas <\/i>(<i>Mt<\/i> 1, 2-17) y hace un elenco partiendo de Abraham, de las generaciones masculinas. A Mateo de hecho, le importa poner de relieve, mediante la paternidad <i>legal <\/i>de Jos\u00e9, la descendencia de Jes\u00fas de Abraham y David y, por consiguiente, la legitimidad de su calificaci\u00f3n de Mes\u00edas. Sin embargo, al final de la serie de los ascendientes leemos: \u201cY Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9 esposo de Mar\u00eda<i>, de la cual naci\u00f3 Jes\u00fas llamado Cristo<\/i>\u201d (<i>Mt<\/i> 1, 16). Poniendo el acento en la maternidad de Mar\u00eda, el Evangelista impl\u00edcitamente subraya la verdad del nacimiento virginal: Jes\u00fas, como hombre, no tiene padre terreno.<\/p>\n<p><i>Seg\u00fan el Evangelio de <\/i>Lucas, la genealog\u00eda de Jes\u00fas (<i>Lc <\/i>3, 23-38) es ascendente: desde Jes\u00fas a trav\u00e9s de sus antepasados se remonta <i>hasta Ad\u00e1n.<\/i> El Evangelista ha querido mostrar la vinculaci\u00f3n de Jes\u00fas <i>con todo el g\u00e9nero humano<\/i>. Mar\u00eda, como colaboradora de Dios en dar a su Eterno Hijo la naturaleza humana, ha sido el instrumento de la uni\u00f3n de Jes\u00fas con toda la humanidad.<\/p>\n<h3><span id=\"Catequesis_Jesus_verdadero_hijo_de_Israel\">Catequesis: Jes\u00fas verdadero hijo de Israel<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Audiencia general 04-02-1987.<\/p>\n<p class=\"st1\">Jes\u00fas, hijo de Israel, pueblo elegido de la Antigua Alianza<\/p>\n<p>1. En la catequesis anterior hablamos de las dos genealog\u00edas de Jes\u00fas: la del Evangelio seg\u00fan Mateo (<em>Mt <\/em>1, 1-17) tiene una estructura \u201c<em>descendente<\/em>\u201d, es decir, enumera los antepasados de Jes\u00fas, Hijo de Mar\u00eda, comenzando por Abraham. La otra, que se encuentra en el Evangelio de Lucas (<em>Lc <\/em>3, 23-38), tiene una estructura \u201c<em>ascendente<\/em>\u201d: partiendo de Jes\u00fas llega hasta Ad\u00e1n.<\/p>\n<p>Mientras que la genealog\u00eda de Lucas indica la conexi\u00f3n de <em>Jes\u00fas con toda la humanidad<\/em>, la genealog\u00eda de Mateo hace ver su pertenencia <em>a la estirpe de Abraham<\/em>. Y en cuanto hijo de Israel, pueblo elegido por Dios en la Antigua Alianza, al que directamente pertenece, Jes\u00fas de Nazaret es a pleno t\u00edtulo miembro de la gran familia humana.<\/p>\n<p>2. Jes\u00fas nace en medio de este pueblo, <em>crece <\/em>en su religi\u00f3n y en su cultura. Es un verdadero israelita, que piensa y se expresa en arameo seg\u00fan las categor\u00edas conceptuales y ling\u00fc\u00edsticas de sus contempor\u00e1neos y sigue las costumbres y los usos de su ambiente. <em>Como israelita es heredero fiel de la Antigua Alianza.<\/em><\/p>\n<p>Es un hecho puesto de relieve por San Pablo cuando, en la Carta a los Romanos, escribe respecto a su pueblo: \u201clos israelitas, cuya es la adopci\u00f3n, y la gloria, y las alianzas, y la legislaci\u00f3n, y el culto y las promesas; cuyos son los patriarcas <em>y de quienes seg\u00fan la carne procede Cristo<\/em>\u201d (<em>Rom<\/em> 9, 4-5). Y en la Carta a los G\u00e1latas recuerda que <em>Cristo ha \u201cnacido bajo la ley\u201d<\/em> (<em>G\u00e1l<\/em> 4, 4).<\/p>\n<p>3. Como obsequio a la <em>prescripci\u00f3n de la ley de Mois\u00e9s<\/em>, poco despu\u00e9s del nacimiento Jes\u00fas fue <em>circuncidado seg\u00fan el rito<\/em>, entrando as\u00ed oficialmente a se r parte del pueblo de a alianza: \u201cCuando se hubieron cumplido los ocho d\u00edas para circuncidar al ni\u00f1o, le dieron el nombre de Jes\u00fas\u201d (<em>Lc<\/em> 2, 21).<\/p>\n<p>El Evangelio de la infancia, aunque es pobre en pormenores sobre el primer per\u00edodo de la vida de Jes\u00fas, narra sin embargo que \u201csus <em>padres iban cada a\u00f1o a Jerusal\u00e9n en la fiesta de la Pascua<\/em>\u201d (<em>Lc <\/em>2, 41), expresi\u00f3n de su fidelidad a la ley y a la tradici\u00f3n de Israel. \u201cCuando era ya <em>de doce a\u00f1os<\/em>, al subir sus padres, seg\u00fan el rito festivo\u201d (<em>Lc<\/em> 2, 42), \u201cy volverse ellos, acabados los d\u00edas, el Ni\u00f1o Jes\u00fas se qued\u00f3 en Jerusal\u00e9n sin que sus padres lo echasen de ver\u201d (<em>Lc<\/em> 2, 43). Despu\u00e9s de tres d\u00edas de b\u00fasqueda \u201c<em>le hallaron en el templo<\/em>, sentado en medio de los doctores, oy\u00e9ndolos y pregunt\u00e1ndoles\u201d (<em>Lc <\/em>2, 46). La alegr\u00eda de Mar\u00eda y Jos\u00e9 se sobrepusieron sin duda sus palabras, que ellos no comprendieron: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 me buscabais? \u00bfNo sab\u00edais que es preciso que me ocupe de las cosas de mi Padre?\u201d (<em>Lc<\/em> 2, 49).<\/p>\n<p>4. Fuera de este suceso, todo <em>el per\u00edodo de la infancia y de a adolescencia<\/em> de Jes\u00fas en el Evangelio est\u00e1 <em>cubierto de silencio<\/em>. Es un per\u00edodo de <em>\u201cvida oculta\u201d,<\/em> resumido por Lucas en dos simples frases: Jes\u00fas \u201cbaj\u00f3 con ellos (con Mar\u00eda y Jos\u00e9) y vino a Nazaret y les estaba sujeto\u201d (<em>Lc<\/em> 2, 51), y: \u201c<em>crec\u00eda<\/em> en sabidur\u00eda y edad y gracia ante Dios y ante los hombres\u201d (<em>Lc<\/em>2, 52).<\/p>\n<p>5. Por el Evangelio sabemos que Jes\u00fas vivi\u00f3 en una <em>determinada familia<\/em>, en la casa de Jos\u00e9, quien hizo las veces de padre del Hijo de Mar\u00eda, asisti\u00e9ndolo, protegi\u00e9ndolo y adiestr\u00e1ndolo poco a poco en su mismo oficio de carpintero. A los ojos de los habitantes de Nazaret Jes\u00fas aparec\u00eda como \u201cel hijo del carpintero\u201d (cf. <em>Mt <\/em>13, 55). Cuando comenz\u00f3 a ense\u00f1ar, sus paisanos se preguntaban sorprendidos: \u201c\u00bfNo es acaso el carpintero, hijo de Mar\u00eda?&#8230;\u201d (cf<em>. Mc<\/em>6, 2-3). Adem\u00e1s de la madre, mencionaban tambi\u00e9n a sus \u201chermanos\u201d y sus \u201chermanas\u201d, es decir, aquellos miembros de su parentela (\u201cprimos\u201d), que viv\u00edan en Nazaret, aquellos mismos que, como recuerda el Evangelista Marcos, intentaron <em>disuadir a Jes\u00fas<\/em> de su actividad de Maestro (cf. <em>Mc<\/em> 3, 21). Evidentemente ellos no en encontraban en El alg\u00fan motivo que pudiera justificar el comienzo de una nueva actividad; consideraban que Jes\u00fas era y deb\u00eda seguir siendo un israelita m\u00e1s.<\/p>\n<p>6. <em>La actividad p\u00fablica<\/em> de Jes\u00fas comenz\u00f3 <em>a los treinta a\u00f1os<\/em> cuando tuvo su primer discurso en Nazaret: \u201c&#8230;seg\u00fan su costumbre, entr\u00f3 el d\u00eda de s\u00e1bado en la sinagoga y se levant\u00f3 para hacer la lectura. Le entregaron <em>un libro del Profeta Isa\u00edas<\/em>&#8230;\u201d (<em>Lc<\/em> 4, 16-17). Jes\u00fas ley\u00f3 el pasaje que comenzaba con las palabras: \u201c<em>El Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed,<\/em> porque <em>me ungi\u00f3 para evangelizar a los pobres<\/em>\u201c (<em>Lc<\/em> 4, 18). Entonces Jes\u00fas se dirigi\u00f3 a los presentes y les anunci\u00f3: \u201cHoy se cumple esta escritura que acab\u00e1is de o\u00edr&#8230;\u201d (<em>Lc<\/em> 4, 21 )<\/p>\n<p>7. En su <em>actividad de Maestro<\/em>, que comienza en Nazaret y se extiende a Galilea y a Judea hasta la capital, Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas sabe captar y valorar <em>los frutos<\/em> abundantes presentes en <em>la tradici\u00f3n religiosa de Israel<\/em>. La penetra con inteligencia nueva, hace emerger sus valores vitales, pone a la luz sus perspectivas prof\u00e9ticas. No duda en denunciar las desviaciones de los hombres en contraste con los designios del Dios de la alianza.<\/p>\n<p>De este modo realiza, en el \u00e1mbito de la \u00fanica e id\u00e9ntica Revelaci\u00f3n divina, el paso de lo \u201cviejo\u201d a lo \u201cnuevo\u201d, sin abolir la ley, sino m\u00e1s bien llev\u00e1ndola a su pleno cumplimiento (cf.<em>Mt<\/em> 5, 17). Este es el pensamiento con el que se abre la Carta a los Hebreos: \u201cMuchas veces y en muchas maneras habl\u00f3 Dios en otro tiempo a nuestros padres por ministerio de los Profetas; \u00faltimamente, en estos d\u00edas, nos habl\u00f3 por su Hijo..\u201d (<em>Heb<\/em> 1, 1).<\/p>\n<p>8. Este paso de lo \u201cviejo\u201d a lo \u201cnuevo\u201d caracteriza toda la ense\u00f1anza del \u201cProfeta\u201d de Nazaret. Un ejemplo <em>especialmente claro<\/em> es <em>el serm\u00f3n de la monta\u00f1a<\/em>, registrado en el Evangelio de Mateo Jes\u00fas dice: \u201cHab\u00e9is o\u00eddo que <em>se dijo a los antiguos<\/em>: No matar\u00e1s&#8230; Pero yo os digo que todo el que se irrita contra su hermano ser\u00e1 reo de juicio\u201d (cf. <em>Mt<\/em> 5, 21-22). \u201cHab\u00e9is o\u00eddo que <em>fue dicho<\/em>: No adulterar\u00e1s: pero yo os digo que todo el que mira a una mujer dese\u00e1ndola, ya adulter\u00f3 con ella en su coraz\u00f3n\u201d (<em>Mt<\/em> 5, 27-28). \u201cHab\u00e9is o\u00eddo que <em>fue dicho<\/em>: amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo y aborrecer\u00e1s a tu enemigo; pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen\u201d (<em>Mt <\/em>5, 43-44).<\/p>\n<p>Ense\u00f1ando de este modo, Jes\u00fas declara al mismo tiempo: \u201cNo pens\u00e9is que yo he venido a abrogar la ley o los Profetas, no he venido a abrogarlas, sino a consumarlas\u201d (<em>Mt<\/em> 5, 17).<\/p>\n<p>9. Este \u201cconsumar\u201d es una <em>palabra clave<\/em> que se refiere no s\u00f3lo a la ense\u00f1anza de la verdad revelada por Dios, sino tambi\u00e9n a toda la historia de Israel, o sea, del pueblo del que Jes\u00fas es hijo. Esta historia extraordinaria, guiada desde el principio por la mano poderosa del Dios de a alianza, encuentra en Jes\u00fas su cumplimiento<em>. El designio que el Dios de a alianza hab\u00eda escrito desde el principio en esta historia<\/em>, haciendo de ella la historia de la salvaci\u00f3n, tend\u00eda a la \u201cplenitud de los tiempos\u201d (cf. <em>G\u00e1l<\/em> 4, 4), que <em>se realiza en Jesucristo<\/em>. El Profeta de Nazaret no duda en hablar de ello desde el primer discurso pronunciado en la sinagoga de su ciudad.<\/p>\n<p>10. Especialmente elocuentes son las palabras de Jes\u00fas referidas en el Evangelio de Juan cuando dice a sus contrarios: \u201cAbraham, vuestro padre, <em>se regocij\u00f3<\/em> pensando en ver mi d\u00eda\u201d y ante su incredulidad: \u201c\u00bfNo tienes a\u00fan cincuenta a\u00f1os y has visto a Abraham\u201d, Jes\u00fas confirma a\u00fan m\u00e1s expl\u00edcitamente: \u201cEn verdad, en verdad os digo: antes que Abraham naciese, era yo\u201d (cf. <em>Jn<\/em> 8, 56-58). Es evidente que Jes\u00fas afirma no s\u00f3lo que \u00c9l es el cumplimiento de los designios salv\u00edficos de Dios, inscritos en la historia de <em>Israel desde los tiempos de Abraham<\/em>, sino que su existencia <em>precede al tiempo de Abraham<\/em>, llegando a identificarse como \u201cEl que es\u201d (cf. <em>Ex<\/em> 3, 14) Pero precisamente por esto, es El, Jesucristo, el cumplimiento de la historia De Israel, porque <em>\u201csupera\u201d<\/em> esta historia <em>con su Misterio<\/em>. Pero aqu\u00ed tocamos otra dimensi\u00f3n de la cristolog\u00eda que afrontaremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>11. Por ahora concluyamos con una \u00faltima reflexi\u00f3n sobre las dos genealog\u00edas que narran los dos Evangelistas Mateo y Lucas. De ellas resulta que Jes\u00fas es verdadero hijo de Israel y que, en cuanto tal, pertenece a toda la familia humana. Por eso, si en Jes\u00fas, descendiente de Abraham, vemos cumplidas las profec\u00edas del Antiguo Testamento, en El, como descendiente de Ad\u00e1n, vislumbramos, siguiendo la ense\u00f1anza de San Pablo, el principio y <em>el centro de la \u201crecapitulaci\u00f3n\u201d de la humanidad entera<\/em> (cf. <em>Ef<\/em> 1, 10).<\/p>\n<h2><span id=\"Benedicto_XVI_papa\">Benedicto XVI, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia\">Homil\u00eda<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Celebraci\u00f3n Eucar\u00edstica con la Comunidad del &#8220;Centro Aletti&#8221; de Roma con ocasi\u00f3n del 90\u00ba Aniversario del Cardenal Tom\u00e1s Spidl\u00edk, SJ. <br \/>Capilla Redemptoris Mater del Palacio Apost\u00f3lico Vaticano<br \/>Jueves 17 de diciembre de 2009.<\/p>\n<p><i>Queridos amigos: <\/i> <\/p>\n<p>Con la liturgia de hoy entramos en el \u00faltimo tramo del camino del Adviento, que exhorta a intensificar nuestra preparaci\u00f3n para celebrar con fe y alegr\u00eda la Navidad del Se\u00f1or, acogiendo con \u00edntimo estupor a Dios que se hace cercano al hombre, a cada uno de nosotros. <\/p>\n<p>La primera lectura nos presenta al anciano Jacob que re\u00fane a sus hijos para la bendici\u00f3n: es un acontecimiento de gran intensidad y conmoci\u00f3n. Esta bendici\u00f3n es como un sello de la fidelidad a la alianza con Dios, pero tambi\u00e9n es una visi\u00f3n prof\u00e9tica, que mira hacia adelante e indica una misi\u00f3n. Jacob es el padre que, por los caminos no siempre rectos de su historia, llega a la alegr\u00eda de reunir a sus hijos a su alrededor y a trazar el futuro de cada uno de ellos y de su descendencia. En particular, hoy hemos escuchado la referencia a la tribu de Jud\u00e1, de la que se exalta la fuerza regia, representada por el le\u00f3n, como tambi\u00e9n a la monarqu\u00eda de David, representada por el cetro, el bast\u00f3n de mando, que alude a la venida del Mes\u00edas. As\u00ed, estas dos im\u00e1genes indican el futuro misterio del le\u00f3n que se convierte en cordero, del rey cuyo bast\u00f3n de mando es la cruz, signo de la verdadera realeza. Jacob toma conciencia progresivamente del primado de Dios, comprende que la fidelidad del Se\u00f1or gu\u00eda y sostiene su camino, y no puede menos de responder con adhesi\u00f3n plena a la alianza y al designio de salvaci\u00f3n de Dios, convirti\u00e9ndose a su vez, junto con su descendencia, en eslab\u00f3n del proyecto divino. <\/p>\n<p>El pasaje del evangelio de san Mateo nos presenta la &#8220;genealog\u00eda de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham&#8221; (<i>Mt<\/i> 1, 1), subrayando y explicitando todav\u00eda m\u00e1s la fidelidad de Dios a la promesa, que realiza no s\u00f3lo mediante los hombres, sino tambi\u00e9n <i>con ellos <\/i>y, como en el caso de Jacob, a veces a trav\u00e9s de caminos tortuosos e imprevistos.<i> <\/i>El Mes\u00edas esperado, objeto de la promesa, es verdadero Dios, pero tambi\u00e9n verdadero hombre; Hijo de Dios, pero tambi\u00e9n Hijo dado a luz por la Virgen, Mar\u00eda de Nazaret, carne santa de Abraham, en cuya descendencia ser\u00e1n bendecidas todas las naciones de la tierra (cf. <i>Gn<\/i> 22, 18). En esta genealog\u00eda, adem\u00e1s de Mar\u00eda, se recuerda a cuatro mujeres. No son Sara, Rebeca, L\u00eda, Raquel, es decir, las grandes figuras de la historia de Israel. Parad\u00f3jicamente, en cambio, son cuatro mujeres paganas: Rajab, Rut, Betsab\u00e9 y Tamar, que aparentemente &#8220;perturban&#8221; la pureza de una genealog\u00eda. Pero en estas mujeres paganas, que aparecen en puntos determinados de la historia de la salvaci\u00f3n, se refleja el misterio de la Iglesia de los paganos, la universalidad de la salvaci\u00f3n. Son mujeres paganas en las que se manifiesta el futuro, la universalidad de la salvaci\u00f3n. Son tambi\u00e9n mujeres pecadoras y, as\u00ed, en ellas se manifiesta tambi\u00e9n el misterio de la gracia: no son nuestras obras las que redimen el mundo, sino que es el Se\u00f1or quien nos da la vida verdadera. Son mujeres pecadoras, s\u00ed, en las que se manifiesta la grandeza de la gracia que todos nosotros necesitamos. Sin embargo, estas mujeres revelan una respuesta ejemplar a la fidelidad de Dios, mostrando la fe en el Dios de Israel. As\u00ed vemos reflejada la Iglesia de los paganos, misterio de la gracia, la fe como don y como camino hacia la comuni\u00f3n con Dios. La genealog\u00eda de san Mateo, por lo tanto, no es simplemente la lista de las generaciones: es la historia realizada primariamente por Dios, pero con la respuesta de la humanidad. Es una genealog\u00eda de la gracia y de la fe: precisamente sobre la fidelidad absoluta de Dios y sobre la fe s\u00f3lida de estas mujeres se apoya la continuidad de la promesa hecha a Israel. <\/p>\n<p>La bendici\u00f3n de Jacob armoniza muy bien con el feliz aniversario de hoy: el 90\u00b0 cumplea\u00f1os del querido cardenal Spidl\u00edk. Su larga vida y su singular camino de fe testimonian que es Dios quien gu\u00eda a los que se ponen en sus manos. Pero el cardenal Spidl\u00edk tambi\u00e9n ha recorrido un rico itinerario de pensamiento, comunicando siempre con ardor y profunda convicci\u00f3n que el centro de toda la Revelaci\u00f3n es un Dios Tripersonal y que, por consiguiente, el hombre creado a su imagen es esencialmente un misterio de libertad y de amor, que se realiza en la comuni\u00f3n: la manera de ser de Dios. Esta comuni\u00f3n no existe por s\u00ed misma, sino que procede \u2014como no se cansa de afirmar el Oriente cristiano\u2014 de las Personas divinas que se aman libremente. La libertad y el amor, elementos constitutivos de la persona, no se pueden aferrar mediante las categor\u00edas racionales, por lo que no se puede comprender a la persona si no es en el misterio de Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre, y en la comuni\u00f3n con \u00e9l, que se convierte en acogida de la &#8220;divino-humanidad&#8221; tambi\u00e9n en nuestra existencia. <\/p>\n<p>[&#8230;] Siguiendo con la celebraci\u00f3n de los Santos Misterios, encomiendo a cada uno a la protecci\u00f3n materna de la Madre del Redentor, invocando del Verbo divino, que asumi\u00f3 nuestra carne, la luz y la paz anunciada por los \u00e1ngeles en Bel\u00e9n. Am\u00e9n. <\/p>\n<h2><span id=\"Concilio_Vaticano_II\">Concilio Vaticano II<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Lumen_Gentium_Maria\">Lumen Gentium: Mar\u00eda<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica sobre la Iglesia, n. 55<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abMar\u00eda, de la cual naci\u00f3 Jes\u00fas\u00bb (Mt 1,16)<\/p>\n<p>La Sagrada Escritura del Antiguo y del Nuevo Testamento y la venerable Tradici\u00f3n, muestran en forma cada vez m\u00e1s clara el oficio de la Madre del Salvador en la econom\u00eda de la salvaci\u00f3n y, por as\u00ed decirlo, lo muestran ante los ojos. Los libros del Antiguo Testamento describen la historia de la Salvaci\u00f3n en la cual se prepara, paso a paso, el advenimiento de Cristo al mundo. Estos primeros documentos, tal como son le\u00eddos en la Iglesia y son entendidos bajo la luz de una ulterior y m\u00e1s plena revelaci\u00f3n, cada vez con mayor claridad, iluminan la figura de la mujer Madre del Redentor; ella misma, bajo esta luz es insinuada prof\u00e9ticamente en la promesa de victoria sobre la serpiente, dada a nuestros primeros padres ca\u00eddos en pecado (cf. Gen., 3,15). As\u00ed tambi\u00e9n, ella es la Virgen que concebir\u00e1 y dar\u00e1 a luz un Hijo cuyo nombre ser\u00e1 Emmanuel (Is., 7,14; Miq., 5,2-3; Mt., 1,22-23). Ella misma sobresale entre los humildes y pobres del Se\u00f1or, que de El esperan con confianza la salvaci\u00f3n. En fin, con ella, excelsa Hija de Si\u00f3n, tras larga espera de la primera, se cumple la plenitud de los tiempos y se inaugura la nueva econom\u00eda, cuando el Hijo de Dios asumi\u00f3 de ella la naturaleza humana para librar al hombre del pecado mediante los misterios de su carne.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Libro del origen de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrah\u00e1n. 2 Abrah\u00e1n engendr\u00f3 a Isaac, Isaac engendr\u00f3 a Jacob, Jacob engendr\u00f3 a Jud\u00e1 y a sus hermanos. 3 Jud\u00e1 engendr\u00f3, de Tamar, a Fares y a Zar\u00e1, Fares engendr\u00f3 a Esr\u00f3n, Esr\u00f3n engendr\u00f3 a Ar\u00e1n, 4 Ar\u00e1n engendr\u00f3 a Aminadab, Aminadab engendr\u00f3 a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-1-1-17-genealogia-de-jesus-mt\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 1, 1-17: Genealog\u00eda de Jes\u00fas (Mt)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41273","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41273","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41273"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41273\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41273"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41273"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41273"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}