{"id":41287,"date":"2016-10-07T23:24:55","date_gmt":"2016-10-08T04:24:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-5-38-42-discurso-evangelico-no-resistais-al-mal\/"},"modified":"2016-10-07T23:24:55","modified_gmt":"2016-10-08T04:24:55","slug":"mt-5-38-42-discurso-evangelico-no-resistais-al-mal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-5-38-42-discurso-evangelico-no-resistais-al-mal\/","title":{"rendered":"Mt 5, 38-42 &#8211; Discurso evang\u00e9lico: No resist\u00e1is al mal"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">38<\/span> Hab\u00e9is o\u00eddo que se dijo: \u201cOjo por ojo, diente por diente\u201d. <span class=\"versiculo\">39<\/span> Pero yo os digo: no hag\u00e1is frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, pres\u00e9ntale la otra; <span class=\"versiculo\">40<\/span> al que quiera ponerte pleito para quitarte la t\u00fanica, dale tambi\u00e9n el manto; <span class=\"versiculo\">41<\/span> a quien te requiera para caminar una milla, acomp\u00e1\u00f1ale dos; <span class=\"versiculo\">42<\/span> a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo reh\u00fayas. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco_de_Sales\"> Francisco de Sales<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=32\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco de Sales\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Del_Amor_de_Dios_Obra_de_la_Gracia\"> Del Amor de Dios: Obra de la Gracia<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abPues Yo os digo&#8230;\u00bb (Mt 5,38-42)<br \/>II, 11. Tomo IV, 122.<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00abSab\u00e9is que est\u00e1 mandado: \u00abOjo por ojo, diente por diente.\u00bb Pues yo os digo&#8230; a quien te pide, dale y al que te pide prestado, no lo rehuyas.\u00bb Mt 5, 38-42 <\/p>\n<p>San Pablo nos exhorta a no recibir en vano la gracia de Dios. <\/p>\n<p>Sucede que, por la inspiraci\u00f3n, vemos que debemos hacer mucho, pero no consentimos a toda esa inspiraci\u00f3n, sino solamente a una parte de ella. <\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es que no estamos tan adelantados en el amor de Dios como lo estaban San Agust\u00edn, San Francisco, Santa Catalina de G\u00e9nova o Santa Francisca? <\/p>\n<p>Porque no hemos correspondido como debi\u00e9ramos a sus inspiraciones. <\/p>\n<p>El gran San Francisco dec\u00eda: \u00abSi Dios hubiera favorecido a otro con tantas misericordias como a m\u00ed, estoy seguro que estar\u00eda mucho m\u00e1s agradecido a los dones de Dios que lo estoy yo, y le servir\u00eda mejor que yo; y si mi Dios me abandonase, yo cometer\u00eda m\u00e1s maldades que ning\u00fan otro.\u00bb Ya ves, Te\u00f3timo, c\u00f3mo pensaba este hombre. Yo s\u00e9 que hablaba as\u00ed de s\u00ed mismo por humildad, pero \u00e9l cre\u00eda ser verdad que la misma gracia y la misma misericordia ser\u00edan mejor empleadas en uno que en otro. <\/p>\n<p>La bienaventurada Madre Teresa de Jes\u00fas, al hablar de la oraci\u00f3n de quietud, dec\u00eda estas palabras: \u00abHay muchas almas que llegan hasta este estado, pero las que pasan adelante son muy poco numerosas y no s\u00e9 por qu\u00e9 causa. Pero ciertamente la falta no est\u00e1 en Dios&#8230;\u00bb Estemos pues atentos, Te\u00f3timo, a nuestro avanzar en el amor que le debemos a Dios, pues el que \u00c9l nos tiene, nunca nos faltar\u00e1.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Ireneo_de_Lyon\"> Ireneo de Lyon<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=8\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Ireneo de Lyon\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Contra_las_herejias_Ir_mas_alla_del_legalismo\"> Contra las herej\u00edas: Ir m\u00e1s all\u00e1 del legalismo<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00ab No cre\u00e1is que he venido a abolir la Ley y los Profetas\u00bb (Mt 5,17)<br \/>IV, 13,3<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>En la Ley hay preceptos naturales que nos dan ya la santidad; incluso antes de dar Dios la Ley a Mois\u00e9s, hab\u00eda hombres que observaban estos preceptos y quedaron justificados por su fe y fueron agradables a Dios. El Se\u00f1or no aboli\u00f3 estos preceptos sino que los extendi\u00f3 y les dio plenitud. Eso es de lo que nos dan prueba sus palabras: \u00abSe dijo a los antiguos: no cometer\u00e1s adulterio. Pues yo os digo: el que mira a una mujer casada dese\u00e1ndola, ya ha sido ad\u00faltero con ella en su interior.\u00bb Y tambi\u00e9n: \u00abse dijo: no matar\u00e1s. Pero yo os digo: todo el que est\u00e9 peleado con su hermano sin motivo tendr\u00e1 que comparecer ante el tribunal\u00bb (Mt 5,21s)\u2026 Y as\u00ed todo lo que sigue. Todos estos preceptos no implican ni la contradicci\u00f3n ni la abolici\u00f3n de los precedentes, sino su cumplimiento y extensi\u00f3n. Tal como el mismo Se\u00f1or dice: \u00abSi no sois mejores que los letrados y fariseos, no entrar\u00e9is en el Reino de los Cielos (Mt, 5,20).<\/p>\n<p> \u00bfEn qu\u00e9 consiste este ir m\u00e1s all\u00e1? Primeramente en creer no s\u00f3lo en el Padre, sino tambi\u00e9n en el Hijo manifestado en lo sucesivo, porque \u00e9l es quien conduce al hombre a la comuni\u00f3n y uni\u00f3n con Dios. Despu\u00e9s, en no tan s\u00f3lo decir, sino en hacer \u2013porque \u00abdicen pero no hacen\u00bb (Mt 23,3)- y guardarse, no s\u00f3lo de cometer actos malos, sino tambi\u00e9n de desearlos. Con estas ense\u00f1anzas, \u00e9l no contradec\u00eda a la Ley, sino que la llevaba a su cumplimiento, a su plenitud y pon\u00eda en nosotros la ra\u00edz de las prescripciones de la Ley\u2026 Prescribir, no s\u00f3lo de abstenerse de los actos prohibidos por la Ley, sino incluso de su deseo, no es de alguien que contradice y adolece la Ley, sino el hecho de quien la cumple y extiende. <\/p>\n<p> \u00abAl que te quite la t\u00fanica, dice Cristo, dale tambi\u00e9n el manto; a quien te pide, dale; y al que te pide prestado, no lo reh\u00fayas; tratad a los dem\u00e1s como quer\u00e9is que ellos os traten\u00bb (Mt 5,40; Lc 6,30-31). De esta manera no nos entristeceremos como aquellos que han sido despose\u00eddos contra su voluntad, sino que, por el contrario, nos alegraremos como los que dan de todo coraz\u00f3n, puesto que haremos una donaci\u00f3n gratuita al pr\u00f3jimo m\u00e1s grande que si lo damos a la fuerza. Y dice: \u00aba quien te requiera para caminar una milla, acomp\u00e1\u00f1alo dos\u00bb. De esta manera no le servimos como si fu\u00e9ramos esclavos sino que nos adelantamos a servirle como hombres libres que somos. En todas las cosas Cristo te invita a ser \u00fatil a tu pr\u00f3jimo, no teniendo en cuenta su maldad, sino poniendo tu bondad al m\u00e1ximo. De esta manera nos invita a hacernos semejantes a nuestro Padre \u00abque hace salir el sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos\u00bb. (Mt 5,45). <\/p>\n<p>Todo esto no se debe a alguien que ha venido a abolir la Ley, sino a alguien que, por nosotros, le ha dado plenitud (Mt 5,17). El servicio de la libertad es el servicio m\u00e1s grande; nuestro libertador nos propone, respecto a \u00e9l, una sumisi\u00f3n y una devoci\u00f3n m\u00e1s profundas. Porque \u00e9l no nos ha liberado de las obligaciones de la Ley antigua para que le abandonemos sino para que, habiendo recibido su gracia m\u00e1s abundantemente, le amemos cada vez m\u00e1s, y habi\u00e9ndole amado m\u00e1s, recibamos de \u00e9l una gloria cada vez m\u00e1s grande cuando estaremos para siempre en presencia de su Padre.<\/p>\n<p>En la Ley hay preceptos naturales que nos dan ya la santidad; incluso antes de dar Dios la Ley a Mois\u00e9s, hab\u00eda hombres que observaban estos preceptos y quedaron justificados por su fe y fueron agradables a Dios. El Se\u00f1or no aboli\u00f3 estos preceptos sino que los extendi\u00f3 y les dio plenitud. Eso es de lo que nos dan prueba sus palabras: \u00abSe dijo a los antiguos: no cometer\u00e1s adulterio. Pues yo os digo: el que mira a una mujer casada dese\u00e1ndola, ya ha sido ad\u00faltero con ella en su interior.\u00bb Y tambi\u00e9n: \u00abse dijo: no matar\u00e1s. Pero yo os digo: todo el que est\u00e9 peleado con su hermano sin motivo tendr\u00e1 que comparecer ante el tribunal\u00bb (Mt 5,21s)\u2026 Y as\u00ed todo lo que sigue. Todos estos preceptos no implican ni la contradicci\u00f3n ni la abolici\u00f3n de los precedentes, sino su cumplimiento y extensi\u00f3n. Tal como el mismo Se\u00f1or dice: \u00abSi no sois mejores que los letrados y fariseos, no entrar\u00e9is en el Reino de los Cielos (Mt, 5,20).<\/p>\n<p> \u00bfEn qu\u00e9 consiste este ir m\u00e1s all\u00e1? Primeramente en creer no s\u00f3lo en el Padre, sino tambi\u00e9n en el Hijo manifestado en lo sucesivo, porque \u00e9l es quien conduce al hombre a la comuni\u00f3n y uni\u00f3n con Dios. Despu\u00e9s, en no tan s\u00f3lo decir, sino en hacer \u2013porque \u00abdicen pero no hacen\u00bb (Mt 23,3)- y guardarse, no s\u00f3lo de cometer actos malos, sino tambi\u00e9n de desearlos. Con estas ense\u00f1anzas, \u00e9l no contradec\u00eda a la Ley, sino que la llevaba a su cumplimiento, a su plenitud y pon\u00eda en nosotros la ra\u00edz de las prescripciones de la Ley\u2026 Prescribir, no s\u00f3lo de abstenerse de los actos prohibidos por la Ley, sino incluso de su deseo, no es de alguien que contradice y adolece la Ley, sino el hecho de quien la cumple y extiende. <\/p>\n<p> \u00abAl que te quite la t\u00fanica, dice Cristo, dale tambi\u00e9n el manto; a quien te pide, dale; y al que te pide prestado, no lo reh\u00fayas; tratad a los dem\u00e1s como quer\u00e9is que ellos os traten\u00bb (Mt 5,40; Lc 6,30-31). De esta manera no nos entristeceremos como aquellos que han sido despose\u00eddos contra su voluntad, sino que, por el contrario, nos alegraremos como los que dan de todo coraz\u00f3n, puesto que haremos una donaci\u00f3n gratuita al pr\u00f3jimo m\u00e1s grande que si lo damos a la fuerza. Y dice: \u00aba quien te requiera para caminar una milla, acomp\u00e1\u00f1alo dos\u00bb. De esta manera no le servimos como si fu\u00e9ramos esclavos sino que nos adelantamos a servirle como hombres libres que somos. En todas las cosas Cristo te invita a ser \u00fatil a tu pr\u00f3jimo, no teniendo en cuenta su maldad, sino poniendo tu bondad al m\u00e1ximo. De esta manera nos invita a hacernos semejantes a nuestro Padre \u00abque hace salir el sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos\u00bb. (Mt 5,45). <\/p>\n<p>Todo esto no se debe a alguien que ha venido a abolir la Ley, sino a alguien que, por nosotros, le ha dado plenitud (Mt 5,17). El servicio de la libertad es el servicio m\u00e1s grande; nuestro libertador nos propone, respecto a \u00e9l, una sumisi\u00f3n y una devoci\u00f3n m\u00e1s profundas. Porque \u00e9l no nos ha liberado de las obligaciones de la Ley antigua para que le abandonemos sino para que, habiendo recibido su gracia m\u00e1s abundantemente, le amemos cada vez m\u00e1s, y habi\u00e9ndole amado m\u00e1s, recibamos de \u00e9l una gloria cada vez m\u00e1s grande cuando estaremos para siempre en presencia de su Padre.<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias_semana-11_tiempo-ordinario_dia-02-lunes_par\">Tiempo Ordinario: Lunes XI (Par o A\u00f1o II) <\/a><br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\">Tiempo Ordinario: Lunes XI (Impar o A\u00f1o I) <br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>38 Hab\u00e9is o\u00eddo que se dijo: \u201cOjo por ojo, diente por diente\u201d. 39 Pero yo os digo: no hag\u00e1is frente al que os agravia. 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