{"id":41290,"date":"2016-10-07T23:25:04","date_gmt":"2016-10-08T04:25:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-6-1-6-16-18-discurso-evangelico-ayuno-oracion-y-limosna-en-secreto\/"},"modified":"2016-10-07T23:25:04","modified_gmt":"2016-10-08T04:25:04","slug":"mt-6-1-6-16-18-discurso-evangelico-ayuno-oracion-y-limosna-en-secreto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-6-1-6-16-18-discurso-evangelico-ayuno-oracion-y-limosna-en-secreto\/","title":{"rendered":"Mt 6, 1-6.16-18  &#8211;  Discurso evang\u00e9lico: Ayuno, oraci\u00f3n y limosna en secreto"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">1<\/span> Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no ten\u00e9is recompensa de vuestro Padre celestial. <span class=\"versiculo\">2<\/span> Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hip\u00f3critas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa. <span class=\"versiculo\">3<\/span> T\u00fa, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; <span class=\"versiculo\">4<\/span> as\u00ed tu limosna quedar\u00e1 en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<br \/> <span class=\"versiculo\">5<\/span> Cuando or\u00e9is, no se\u00e1is como los hip\u00f3critas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa. <span class=\"versiculo\">6<\/span> T\u00fa, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que est\u00e1 en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensar\u00e1. <span class=\"versiculo\">16<\/span> Cuando ayun\u00e9is, no pong\u00e1is cara triste, como los hip\u00f3critas que desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que ya han recibido su paga. <span class=\"versiculo\">17<\/span> T\u00fa, en cambio, cuando ayunes, perf\u00famate la cabeza y l\u00e1vate la cara, <span class=\"versiculo\">18<\/span> para que tu ayuno lo note, no los hombres, sino tu Padre, que est\u00e1 en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensar\u00e1. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco_de_Sales\"> Francisco de Sales<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=32\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco de Sales\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Del_Amor_de_Dios_La_Oracion_es_una_conversacion\"> Del Amor de Dios: La Oraci\u00f3n es una conversaci\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abOra&#8230; en lo secreto\u00bb (Mt 6,6)<br \/>VI,1. Tomo IV, 303<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00abCuando vayas a rezar, entra en tu cuarto, cierra la puerta, y reza a tu Padre, que est\u00e1 en lo escondido.\u00bb Mt 6, 6 <\/p>\n<p>La oraci\u00f3n es un coloquio, una \u00abentrevista\u00bb o una conversaci\u00f3n del alma con Dios por la cual nosotros hablamos a Dios y Dios a su vez nos habla. <\/p>\n<p>Hay dos clases de oraci\u00f3n: la especulativa y la m\u00edstica. La especulativa trata de Dios con los hombres y entre los hombres; la m\u00edstica habla de Dios con Dios y en Dios mismo. La especulativa tiende al conocimiento de Dios y la m\u00edstica al amor de Dios. <\/p>\n<p>Se llama m\u00edstica porque esa conversaci\u00f3n es muy secreta y en ella Dios y el alma se hablan de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n, por una comunicaci\u00f3n incomunicable a quienes son ajenos a los dos que la mantienen. El lenguaje de los enamorados es tan particular que nadie lo entiende sino ellos: \u00abYo duermo, mi coraz\u00f3n vela. Y mi amado me ha hablado.\u00bb \u00bfQui\u00e9n iba a adivinar que la esposa, estando dormida, hab\u00eda podido hablar con su Esposo? Es que donde reina el amor, no se necesita el ruido de palabras externas, ni hace falta emplear los sentidos para conversar y escucharse el uno al otro. <\/p>\n<p>En resumen, la oraci\u00f3n no es otra cosa sino una conversaci\u00f3n por la cual el alma se entretiene amorosamente con Dios sobre su amable Bondad, para unirse a ella. <\/p>\n<p>Al amor le gusta el secreto y, aunque los enamorados no tengan ning\u00fan secreto que decirse, gustan de hablarse secretamente; y si no me equivoco, yo creo que es porque solamente quieren hablarse para ellos solos. <\/p>\n<p>El amor no habla solamente con la lengua, sino con los ojos, con los ademanes y hasta incluso el silencio les sirve de palabra. <\/p>\n<p>\u00abMi coraz\u00f3n te lo ha dicho, Se\u00f1or, mi rostro te busca; tu rostro buscar\u00e9, Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-gkqshsluENY\/VroHlUMUYqI\/AAAAAAAAFlI\/s-AwwW1zn_o\/s800-Ic42\/right-arrow-cuaresma_12x12.jpg\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias_semana-00_tiempo-cuaresma_dia-04-miercoles-de-ceniza\">Tiempo de Cuaresma: Mi\u00e9rcoles de Ceniza <\/a><br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias_semana-11_tiempo-ordinario_dia-04-miercoles_par\">Tiempo Ordinario: Mi\u00e9rcoles XI (Par o A\u00f1o II) <\/a><br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\">Tiempo Ordinario: Mi\u00e9rcoles XI (Impar o A\u00f1o I) <br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_homiliae_in_Matthaeum_hom_19-20\">San Juan Cris\u00f3stomo, homiliae in Matthaeum, hom. 19-20<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">1. <\/span>Pero debe tenerse en cuenta que el deseo de la gloria est\u00e1 cerca de los virtuosos.<\/p>\n<p>Es necesario fijarse mucho en su entrada, no de otro modo que si hubi\u00e9ramos de tenernos en guardia contra una fiera, presta a arrebatar a aquel que no la vigila. Entra con silencio y destruye por medio de los sentidos todas las cosas que encuentra en el interior.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">.2-4 <\/span>Esto se dice por sobreabundancia, como si dijese: Si es posible, que t\u00fa mismo lo ignores y que tus mismas manos desconozcan lo que haces, as\u00ed debes practicarlo cuidadosamente.<\/p>\n<p>Si quieres tener espectadores de las cosas que haces, helos aqu\u00ed: no s\u00f3lo los \u00e1ngeles y arc\u00e1ngeles, sino tambi\u00e9n el mismo Dios del universo.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">5-6. <\/span>Llama hip\u00f3critas a todos aquellos que, fingiendo orar delante de Dios, atienden s\u00f3lo a los hombres, y por ello a\u00f1ade: &#8220;Que aman orar en las sinagogas.&#8221;<\/p>\n<p>Siempre es bueno separarse de la vanagloria, especialmente cuando se est\u00e1 en oraci\u00f3n. Si aparte de este defecto tenemos el de dejarnos llevar de pensamientos y entramos a orar en la iglesia con tal enfermedad, \u00bfc\u00f3mo entenderemos lo que se nos dice?<\/p>\n<p>Dice, pues, el Se\u00f1or: &#8220;Recibieron su galard\u00f3n&#8221;, aun cuando Dios quisiera darles la recompensa que parte de El, pero ellos han preferido usurpar la que procede de los hombres. A\u00f1ade la manera con que debemos orar, diciendo: &#8220;Mas t\u00fa, cuando orares, entra en tu aposento, y, cerrada la puerta, ora a tu Padre en secreto&#8221;.<\/p>\n<p>Podemos tambi\u00e9n entender por puerta de la casa la boca del cuerpo, para que no oremos al Se\u00f1or con una voz clamorosa sino en el secreto de nuestro coraz\u00f3n, por tres causas: primero, porque Dios, oyente del coraz\u00f3n, no debe llamarse a gritos sino aplacarse por medio de una conciencia recta; segundo, porque no conviene que otro conozca tus oraciones secretas, sino s\u00f3lo t\u00fa y Dios; tercero, porque cuando rezas fuerte, no permites que ore al que est\u00e1 junto a ti.<\/p>\n<p>No dijo: &#8220;Dar\u00e1 gratis&#8221;, sino: &#8220;Te recompensar\u00e1&#8221;, porque El se constituye a s\u00ed mismo tu deudor.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17-18. <\/span>Hablando de la limosna no dijo sencillamente esto, sino que dijo que la limosna no debe hacerse en presencia de los hombres, a\u00f1adiendo: &#8220;Para ser vistos por ellos&#8221;. Pero en el ayuno y en la oraci\u00f3n no a\u00f1adi\u00f3 esto, porque la limosna es imposible que est\u00e9 oculta en absoluto, pero la oraci\u00f3n y el ayuno s\u00ed. No es peque\u00f1o fruto el menosprecio de la gloria humana. Es entonces cuando uno est\u00e1 libre del yugo de los hombres. Y obrando no por ellos sino por la virtud, se ama realmente esta \u00faltima y se obra por ella misma. As\u00ed como nosotros estimamos la afrenta cuando la sufrimos, no por nosotros sino por otros a quienes amamos, as\u00ed no conviene practicar la virtud para que otros lo vean, ni obedecer a Dios por los hombres, sino por el mismo Dios. Y por ello sigue: &#8220;Sino solamente a tu Padre que est\u00e1 en lo escondido&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"Pseudo-Crisostomo_opus_imperfectum_in_Matthaeum_hom_12-131519\">Pseudo-Cris\u00f3stomo, opus imperfectum in Matthaeum, hom. 12-13.15.19<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">1. <\/span>Cuando se hace alguna cosa que nos sirve de gloria, all\u00ed encuentra el hombre con m\u00e1s facilidad ocasi\u00f3n de gloriarse. Y por ello el Se\u00f1or separa el pensamiento de la gloria en primer lugar. Comprendi\u00f3 que entre todos los defectos humanos el m\u00e1s peligroso para los hombres era \u00e9ste: cuando todos los males mortifican a los hijos del diablo, el deseo de la vanagloria mortifica m\u00e1s bien a los hijos de Dios que a los hijos del demonio.<\/p>\n<p>Y por lo mismo nos ordena evitar eso con mucha cautela, diciendo: &#8220;Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres&#8221;. Debemos fijarnos en nuestro coraz\u00f3n. La serpiente que debemos observar es invisible, entra en secreto y seduce. Mas si esta invasi\u00f3n del enemigo ha sucedido a la inocencia de un coraz\u00f3n puro, bien pronto conoce el justo que sufre las influencias de un esp\u00edritu extra\u00f1o, pero si el coraz\u00f3n est\u00e1 lleno de iniquidades no comprende f\u00e1cilmente las sugestiones del demonio. Y por ello dice Jesucristo: &#8220;No te ensoberbezcas, no desees&#8221;, etc.; porque el que est\u00e1 sujeto a estos males, no puede fijarse en las tendencias de su coraz\u00f3n. \u00bfPero c\u00f3mo puede suceder, que hagamos limosnas y no las hagamos en presencia de los hombres? Y si se hace, \u00bfc\u00f3mo dejaremos de percibirlo? Y si un pobre se nos presenta estando otro delante, \u00bfc\u00f3mo le daremos limosna a escondidas? Llamarlo aparte ser\u00eda declarar la limosna. Pero considera que nuestro Se\u00f1or no ha dicho tan solamente: &#8220;En presencia de los hombres&#8221;, sino que a\u00f1ade: &#8220;Para que se\u00e1is vistos por ellos&#8221;. El que no procura ser visto por los hombres, aun cuando haga algo en presencia de los hombres, no puede decirse que obra en presencia de ellos. El que hace algo por Dios no ve a nadie en su coraz\u00f3n m\u00e1s que al mismo Dios, por quien hace aquello, as\u00ed como el artista tiene siempre presente a aquella persona que le encarg\u00f3 la obra en que se ocupa.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 esperar\u00e1s recibir de Dios, t\u00fa que nada has dado a Dios? Lo que se hace por Dios se ofrece a Dios y El lo recibe; lo que se hace por los hombres, se convierte en aire. \u00bfQu\u00e9 clase de sabidur\u00eda es dar las cosas a cambio de palabras vanas y despreciar el premio de Dios? Considera que aquel de quien esperas la alabanza, como sabe que t\u00fa est\u00e1s obligado a hacer aquello por Dios, m\u00e1s bien se burlar\u00e1 de ti antes que alabarte. Y aquel que hace las cosas con pleno conocimiento por los hombres, manifiesta que ha obrado as\u00ed por los mismos hombres. Si viene alg\u00fan pensamiento vano sobre el coraz\u00f3n de alguno, deseando aparecer bien delante de los hombres, y el alma, que as\u00ed lo comprende, lo contradice, aqu\u00e9l no ha hecho esto por los hombres, porque lo que ha pensado es una pasi\u00f3n de su propia carne, y lo que ha elegido es la sentencia de su alma.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">2-4. <\/span>Pone tres bienes fuertes, a saber: la limosna, el ayuno y la oraci\u00f3n, contra tres males, en contraposici\u00f3n a los que nuestro Se\u00f1or quiso ser tentado. Pelea en favor nuestro contra la gula en el desierto, contra la avaricia en el monte y contra la vanagloria sobre el templo. La limosna que distribuye, es contraria a la avaricia que amontona, el ayuno es contrario a la gula porque es tu enemigo, la oraci\u00f3n es contraria a la vanagloria, \u00fanico mal que sale del bien, mientras que todos los otros males salen del mal, y por lo tanto no se destruye por medio de lo bueno, sino que m\u00e1s bien se fomenta. No puede haber, pues, un remedio mejor contra la vanagloria que la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se entiende por trompeta toda acci\u00f3n o palabra con que se demuestra jactancia por alguna obra buena, como sucede cuando uno da limosna, fij\u00e1ndose en alguien que tenga delante, o cuando se lo dice a otro, o cuando se lo da a persona que pueda devolv\u00e9rsela. Si no fuera por estas causas no lo har\u00eda, mas aun cuando lo hiciere en un lugar secreto, pero con el prop\u00f3sito de que aquello le sirva de alabanza, a\u00fan toca la trompeta.<\/p>\n<p>Los Ap\u00f3stoles interpretan este pasaje en el libro de los c\u00e1nones, de este modo: la derecha es el pueblo cristiano, que est\u00e1 a la derecha de Jesucristo, y la izquierda es todo pueblo que est\u00e1 en la parte opuesta. Esto quiere decir que el cristiano (que es la derecha) no haga la limosna de modo que el infiel (que es la izquierda) lo vea.<\/p>\n<p>Es imposible que Dios deje en la oscuridad la obra buena de un hombre. En esta vida la manifiesta y en la otra la glorifica, porque la gloria es de Dios. As\u00ed como el diablo manifiesta lo malo en todo aquello en que resalta el valor de su malicia. Con toda propiedad publica el Se\u00f1or toda obra buena en la otra vida, porque all\u00ed las obras buenas no son comunes a los buenos y a los malos. Y por lo tanto, aquel a quien Dios premia all\u00ed, es porque lo ha merecido con toda justicia. El premio de la justicia no se conoce en este mundo, porque aqu\u00ed no s\u00f3lo los buenos sino tambi\u00e9n los malos son ricos.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">5-6. <\/span>Dice Salom\u00f3n: &#8220;Antes de la oraci\u00f3n prepara tu alma&#8221; (Eclo 18,23). Que es precisamente lo que hace el que habiendo dado limosna viene a hacer oraci\u00f3n. Las buenas obras mueven la fe del coraz\u00f3n y dan confianza al alma para dirigirse a Dios. Luego la limosna es la preparaci\u00f3n de la oraci\u00f3n. He ah\u00ed por qu\u00e9 el Se\u00f1or nos instruye acerca de la oraci\u00f3n inmediatamente despu\u00e9s de habernos instruido sobre la limosna.<\/p>\n<p>Es la oraci\u00f3n una especie de tributo espiritual que el alma ofrece a Dios de lo m\u00e1s \u00edntimo de sus entra\u00f1as. Cuanto m\u00e1s gloriosa es, con tanta m\u00e1s cautela debe cuidarse que no se envilezca por ser hecha a causa de los hombres. Y por ello dice: &#8220;Cuando or\u00e9is, no se\u00e1is como los hip\u00f3critas&#8221;.<\/p>\n<p>Yo creo que esto que dice el Se\u00f1or, no se refiere al lugar en que oran, sino al fin que se proponen cuando oran. Siempre es muy laudable el orar en uni\u00f3n de muchos fieles, seg\u00fan aquello que se ha dicho en el Salmo: &#8220;Bendecid al Se\u00f1or en las iglesias&#8221; (Sal 67,27). El que ora as\u00ed para ser visto por los hombres no atiende a Dios sino a los hombres, y por lo tanto ora en las iglesias con este fin. Pero de aquel que s\u00f3lo mira en su oraci\u00f3n a Dios, aun cuando ore en la iglesia, sin embargo parece que ora en secreto. Prosigue: &#8220;Y en los \u00e1ngulos de las plazas&#8221;, para que se crea que oran escondidos, y as\u00ed son alabados doblemente: lo uno porque oran, y lo otro porque oran ocultamente.<\/p>\n<p>Con este fin proh\u00edbe el Se\u00f1or que se ore en uni\u00f3n de otros, cuando el que ora se propone ser visto por los dem\u00e1s. Y por esto a\u00f1ade: &#8220;Para ser visto por los hombres&#8221;. El que ore no haga ninguna cosa nueva que llame la atenci\u00f3n de los hombres, como clamar, darse golpes de pecho o extender los brazos.<\/p>\n<p>Cada uno en donde siembra, all\u00ed recoge. Por lo tanto, los que oran por los hombres y no por Dios, no ser\u00e1n alabados por Dios sino por los hombres.<\/p>\n<p>A fin de que no haya all\u00ed m\u00e1s que el que ora, y aquel a quien ora. El testigo grava al que ora, no lo favorece.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">16. <\/span>Como la oraci\u00f3n es fuerte cuando se hace con un esp\u00edritu humilde y con un coraz\u00f3n contrito, y como no puede decirse que el que disfruta de las delicias de esta vida tenga un coraz\u00f3n humilde y un coraz\u00f3n contrito -bien sabido es que la oraci\u00f3n sin el ayuno es flaca y enferma- por lo tanto, todos aqu\u00e9llos que han querido rogar por alguna necesidad, han juntado siempre el ayuno con la oraci\u00f3n, porque el ayuno es el apoyo de la oraci\u00f3n. Por esto, nuestro Se\u00f1or despu\u00e9s de habernos ense\u00f1ado a orar nos habla del ayuno, diciendo: &#8220;Cuando ayun\u00e9is, no os pong\u00e1is tristes como los hip\u00f3critas&#8221;. Sab\u00eda, pues, el Se\u00f1or, que la vanagloria ataca a todo lo bueno, y por eso manda cortar la espina de la vanagloria que nace en buena tierra, para que no sofoque el fruto del ayuno. No puede suceder que no sufra el que ayuna; pero mejor es que el ayuno te manifieste a ti, que no t\u00fa al ayuno. No puede suceder que el que ayuna est\u00e9 contento y por lo tanto no dijo: &#8220;No quer\u00e1is aparecer tristes&#8221;. Los que aparecen p\u00e1lidos en virtud de algunas imposturas, \u00e9stos no est\u00e1n tristes, pero se fingen como tales. Por el contrario, el que est\u00e1 triste en virtud de un ayuno prolongado no aparece triste, sino que en realidad lo est\u00e1. Y por esto a\u00f1ade: &#8220;Exterminan sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan&#8221;.<\/p>\n<p>Si el que ayuna aparece triste, es un hip\u00f3crita, pero \u00bfcu\u00e1nto peor es el que no ayuna, pero que pinta en su rostro, por medio de invenciones de su imaginaci\u00f3n, cierta palidez en se\u00f1al de que ayuna?<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17-18. <\/span>Por lo tanto, si manda que no estemos tristes, para que por medio de la tristeza no manifestemos a los hombres que ayunamos, \u00bfpor qu\u00e9 manda ungir la cabeza y lavar la cara? Con todo, la unci\u00f3n de la cabeza y el acto de lavarse la cara, si los que ayunan los observan siempre, concluir\u00e1n por ser se\u00f1ales de ayuno.<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n sencilla de esto es que no debe entenderse literalmente, as\u00ed como lo dem\u00e1s que antecede, como si dijese: &#8220;Debes estar tan lejos de la ostentaci\u00f3n del ayuno, que si es posible (lo cual no es muy oportuno), debes hacer aun lo que, por el contrario, parece ser indicio de lujuria o de comida&#8221;, y por eso sigue: &#8220;Para no parecer a los hombres que ayunas&#8221;.<\/p>\n<p>Espiritualmente se entiende la conciencia por cara del alma. As\u00ed como en presencia de los hombres es agradable una cara limpia, as\u00ed ante los ojos de Dios es hermosa una conciencia pura. Los hip\u00f3critas que ayunan para agradar a los hombres destruyen estas dos caras, queriendo enga\u00f1ar a la vez a Dios y a los hombres. Todo pecado lacera la conciencia. Si hab\u00e9is limpiado vuestra alma de pecado y hab\u00e9is lavado vuestra conciencia, ayun\u00e1is como deb\u00e9is hacerlo.<\/p>\n<p>En sentido espiritual, Cristo es vuestra Cabeza. Dad de beber al sediento y dad de comer al hambriento, y as\u00ed habr\u00e9is incensado con perfumes a vuestra cabeza, a saber, a Cristo que dice en el Evangelio: &#8220;Lo que hab\u00e9is hecho con uno de estos peque\u00f1os lo hab\u00e9is hecho conmigo&#8221; (Mt 25,40).<\/p>\n<p>Propiamente hablando, debe lavarse la cara, pero no la cabeza que debe ser ungida. Todo el tiempo que vivimos en este cuerpo, nuestra conciencia est\u00e1 manchada por los pecados. Pero Jesucristo que es nuestra cabeza, no cometi\u00f3 pecado alguno.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_de_sermone_Domini_2_1-312\">San Agust\u00edn, de sermone Domini, 2, 1-3.12<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">1. <\/span>Por estas palabras: &#8220;Para que se\u00e1is vistos por ellos&#8221;, no a\u00f1adiendo nada, se evidencia que en esto prohibi\u00f3 que pongamos en ello el fin de nuestro prop\u00f3sito, porque el Ap\u00f3stol dice a los fieles de Galacia: &#8220;Si yo me dedicase a agradar a los hombres, no podr\u00eda ser siervo de Dios&#8221; (G\u00e1l 1,10). En otro lugar dice a los fieles de Corinto: &#8220;Yo agrado a todos en todas las cosas&#8221; (1Cor 10,33); lo cual no hace por agradar a los hombres sino por agradar a Dios, a cuyo amor quer\u00eda convertir los corazones de los hombres, que es lo que buscaba, agrad\u00e1ndoles as\u00ed, como significar\u00eda decir: &#8220;En los trabajos con que busco la nave, no es la nave lo que busco, sino la patria&#8221;.<\/p>\n<p>Dice tambi\u00e9n nuestro Se\u00f1or: &#8220;Para que se\u00e1is vistos por ellos&#8221;, porque hay algunos que obran las cosas justas delante de los hombres, de tal modo que no desean ser vistos por ellos, sino que sean vistas sus obras y sea glorificado el Padre que est\u00e1 en los cielos. No buscan, pues, su gloria, sino la de Aqu\u00e9l en cuya fe viven (<i>Sermones<\/i> 54,3-4).<\/p>\n<p>Respecto a esto, tambi\u00e9n a\u00f1ade: &#8220;De otra manera no tendr\u00e9is premio alguno delante de vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos&#8221;, con lo cual no demuestra ninguna otra cosa sino que no debemos buscar la alabanza humana como premio de nuestras buenas obras.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">2-4. <\/span>El Se\u00f1or con estas palabras: &#8220;Cuidad que vuestra justicia no&#8230;&#8221; etc. (Mt 6,1), comprende todas las obras buenas en general; pero ahora se explica por partes.<\/p>\n<p>Estas palabras: &#8220;No toques la trompeta delante de ti&#8221;, se refieren a estas otras: &#8220;Cuidaos de no hacer vuestra justicia delante de los hombres&#8221;.<\/p>\n<p>As\u00ed como los hip\u00f3critas (esto es, los simuladores), desempe\u00f1an el papel de otro (no es, pues, el que hace los oficios de Agamen\u00f3n el verdadero Agamen\u00f3n, sino el que lo remeda), as\u00ed en las iglesias y en la vida humana, todo aquel que quiere aparentar lo que no es, se llama hip\u00f3crita. Simula ser justo y no lo prueba el que coloca todo su m\u00e9rito en la alabanza de los hombres.<\/p>\n<p>Los que pecan por simulaci\u00f3n no recibir\u00e1n el premio de Dios que ve sus corazones, sino el castigo de la falsedad. Y por esto a\u00f1ade: &#8220;En verdad os digo recibieron su galard\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Esto se refiere a aquello que dijo antes: &#8220;De otro modo no tendr\u00e9is premio ante vuestro Padre celestial&#8221;. Por lo tanto, no hagas limosna como otros la hacen, sino como debe hacerse, seg\u00fan se nos manda oportunamente, cuando Jesucristo dijo: &#8220;Mas tu, cuando haces limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha&#8221;.<\/p>\n<p>Parece inferirse de esta doctrina que ninguna culpa debe haber en querer agradar a los fieles y sin embargo se nos proh\u00edbe fijar el fin de nuestras buenas obras en la alabanza de los hombres, sean quienes fueren. Si es para que vuestras obras, agradando a los hombres, los estimule a imitarlas, deb\u00e9is practicarlas no s\u00f3lo en presencia de los creyentes sino tambi\u00e9n de quienes no creen. Si con otros entiendes por <span class=\"citaI\">izquierda<\/span> al enemigo, y piensas que eso significa que no debe saber tu enemigo cu\u00e1ndo haces limosna, ten presente que el mismo Se\u00f1or san\u00f3 caritativamente a los hombres en presencia de los jud\u00edos. Adem\u00e1s, \u00bfc\u00f3mo puede eso concordar con el precepto que nos manda dar limosna aun a nuestro enemigo (Prov 25,21): &#8220;Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer&#8221;? La tercera opini\u00f3n es hasta rid\u00edcula, porque es la de aquellos que dicen que con el nombre de izquierda debe entenderse la mujer de cada uno, y como en los asuntos familiares las mujeres suelen estar m\u00e1s dedicadas a la administraci\u00f3n del dinero, debe el marido ocultarlo cuando hace alguna limosna a alg\u00fan pobre, para evitar las discusiones dom\u00e9sticas. Este precepto no se ha dado s\u00f3lo para los hombres sino tambi\u00e9n para las mujeres. Cuando se manda ocultar la limosna ante la mujer propia, que seg\u00fan esto, significa la mano izquierda, \u00bfpodremos decir tambi\u00e9n que cuando se manda esto mismo a la mujer, es porque el marido es tambi\u00e9n la mano izquierda de ella? Lo cual, si alguno lo estima como ver\u00eddico, no considera que est\u00e1 mandado a los casados el ganarse mutuamente por medio de sus buenas costumbres, y que por ello no deben ocultarse sus buenas obras, como tampoco deben hacerse robos con el fin de agradar a Dios.<\/p>\n<p>Sin embargo, si en alguna ocasi\u00f3n debe ocultarse alguna cosa, porque el otro no podr\u00eda ver aquella buena obra con buenos ojos por efecto de su debilidad, no podemos decir que esto se hace de una manera il\u00edcita. No parece, pues, que deba entenderse f\u00e1cilmente a la mujer como la mano izquierda, porque en todo el cap\u00edtulo no lo da a entender, ni tampoco se presenta ocasi\u00f3n en la cual deba llamarse izquierda. Lo que se ha culpado en los hip\u00f3critas (porque buscan las alabanzas de los hombres), esto es lo que se te proh\u00edbe hacer. Por lo tanto, debe entenderse como <span class=\"citaI\">izquierda<\/span> la complacencia por la alabanza, y por <span class=\"citaI\">derecha<\/span> la intenci\u00f3n de cumplir los preceptos divinos. Cuando el deseo de la alabanza humana se mezcla en la conciencia del que obra con el de dar la limosna, la conciencia de la derecha se hace izquierda. Ignore, pues, la izquierda, esto es, no se mezcle en tu conciencia el deseo de la humana alabanza. Nuestro Se\u00f1or proh\u00edbe con mucha m\u00e1s raz\u00f3n que s\u00f3lo la mano izquierda haga las buenas obras, que el que se mezcle en las acciones de la mano derecha. El fin que se propone cuando dijo esto, lo manifiesta cuando a\u00f1ade: &#8220;Para que tu limosna sea en oculto&#8221;, esto es, en la buena conciencia, la que no puede mostrarse ante los ojos humanos, ni tampoco manifestarse por medio de las palabras, porque entonces habr\u00eda muchos que mentir\u00edan en muchas cosas. Tu propia conciencia te basta para obtener el premio, si esperas el premio de Aquel, que \u00fanicamente puede inspeccionar tu conciencia. Y esto es lo que a\u00f1ade: &#8220;Y tu Padre que ve en lo oculto, te premiar\u00e1&#8221;. Muchos ejemplares latinos dicen: &#8220;Te premiar\u00e1 p\u00fablicamente&#8221;.<\/p>\n<p>Pero en los ejemplares griegos, que son anteriores a los latinos, no encontramos la palabra <span class=\"citaI\">palam.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"comentario\">5-6. <\/span>No nos dice precisamente ahora que oremos, sino que nos dice c\u00f3mo debemos orar, as\u00ed como antes nos ha ense\u00f1ado, no que demos limosna, sino c\u00f3mo debemos darla.<\/p>\n<p>No es un pecado el ser visto por los hombres, sino el hacer esto con el fin de ser visto por los hombres.<\/p>\n<p>Debemos huir cuanto nos sea posible de que los hombres conozcan que hacemos esto, con el fin de esperar el fruto de agradar a los hombres, y por esto a\u00f1ade: &#8220;En verdad os digo, recibieron su galard\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Por nuestros aposentos deben entenderse nuestros corazones, de quienes se dice en el Salmo: &#8220;Lo que dec\u00eds en vuestros corazones, lloradlo en vuestros aposentos&#8221; (Sal 4,5). La puerta es el sentido de la carne. Fuera est\u00e1n todas las cosas temporales que penetran por medio de los sentidos del cuerpo a nuestro pensamiento, y muchas veces una multitud de vanas teor\u00edas distraen a los que oran.<\/p>\n<p>Debe cerrarse la puerta, esto es, debe resistirse a la tentaci\u00f3n carnal, para que la oraci\u00f3n espiritual se dirija al Padre, y por eso se hace en lo \u00edntimo del coraz\u00f3n donde se ruega al padre en lo escondido. Y por ello sigue: &#8220;Y tu Padre que ve en el secreto, te dar\u00e1 la retribuci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">16. <\/span>Debe advertirse especialmente en este cap\u00edtulo que puede haber jactancia, no s\u00f3lo en el brillo y en la apariencia de las cosas corporales, sino tambi\u00e9n en las mismas miserias dignas de lamentarse. Esto es tanto m\u00e1s peligroso en cuanto enga\u00f1a, porque se hace aparecer con el nombre de servicio de Dios. El que brilla por el cuidado excesivo de su cuerpo, y por el brillo de su vestido y de las dem\u00e1s cosas que le adornan, f\u00e1cilmente puede comprenderse que es amigo de seguir las pompas y vanidades del mundo, y no enga\u00f1a a los dem\u00e1s con la apariencia de una santidad enga\u00f1osa. Pero el que profesando la imitaci\u00f3n de Cristo hace que se fijen los ojos de los dem\u00e1s hombres en su extraordinaria tristeza, en los harapos con que se viste a este fin -cuando haga esto por su propia voluntad, y no lo sufra por necesidad-, puede muy bien ser conocido por las dem\u00e1s obras que practique, si esto lo hace por desprecio del lujo superfluo o por alg\u00fan mal fin.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17-18. <\/span>Suele preguntarse el significado de lo que aqu\u00ed se dice. No es posible creer que Jesucristo mandase que aunque lavemos la cara todos los d\u00edas, cuando ayunamos debamos untar nuestros cabellos, lo cual todos consideran como muy impropio.<\/p>\n<p>Consideramos a la cabeza como la raz\u00f3n, porque se encuentra en la parte superior del alma y gobierna los dem\u00e1s miembros del cuerpo. Luego el ungir la cabeza es tanto como alegrarse. Al\u00e9grese interiormente porque ayuna, el que ayunando se separa de las aspiraciones del mundo para quedar sometido a Dios.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_Magno\">San Gregorio Magno<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">1. <\/span>Si, pues, buscamos la gloria del Dador Supremo, para su sola mirada es el espect\u00e1culo de las buenas obras aun hechas en p\u00fablico; pero si buscamos nuestra alabanza por medio de ellas, ya pueden considerarse tambi\u00e9n como publicadas fuera de su mirada, aun cuando sean ignoradas por muchos. Es propio de personas perfectas que, cuando una obra se hace en p\u00fablico, se busque la gloria de su autor, no alegr\u00e1ndose de la gloria individual que de ah\u00ed resulte. Mas como los d\u00e9biles no saben sobreponerse despreci\u00e1ndola, es necesario que oculten el bien que hacen (<i>Moralia<\/i> 8, 3).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">2-4. <\/span>Debe saberse que hay algunos que tienen h\u00e1bito de santificaci\u00f3n, y sin embargo, no pueden alcanzar el m\u00e9rito de la perfecci\u00f3n. A \u00e9stos no se les puede considerar como incluidos en el n\u00famero de los hip\u00f3critas, porque una cosa es pecar por fragilidad, y otra es pecar por astuta ficci\u00f3n (<i>Moralia<\/i> 31, 11).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">16. <\/span>Porque unas veces se presentan p\u00e1lidos, su cuerpo como que se cae de debilidad, el pecho se levanta por los suspiros que lo agitan, y nada buscan con tanto trabajo sino el conseguir la humana estimaci\u00f3n (<i>Moralia<\/i> 8, 30).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17. <\/span>Dios aprueba aquel ayuno que hace quien da limosna a los dem\u00e1s. Todo esto de lo cual te privas a ti mismo, lo entregas a otros, para que por lo mismo por lo que tu carne es afligida, se fortifique la carne de tu pr\u00f3jimo pobre (<i>Homiliae in Evangelia,<\/i> 16,6)<\/p>\n<h2><span id=\"San_Jeronimo\">San Jer\u00f3nimo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">2-4. <\/span>El que toca la trompeta cuando hace alguna limosna es un hip\u00f3crita, y por esto a\u00f1ade: &#8220;As\u00ed como hacen los hip\u00f3critas&#8221;.<\/p>\n<p>No la recompensa de Dios, sino su recompensa. Fueron alabados por los hombres, por quienes ejercieron las virtudes.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">5-6. <\/span>Esto instruye simplemente el entendimiento del que lo escucha para que huya de la vanagloria en la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">16. <\/span>La palabra <span class=\"citaI\">exterminan,<\/span> que en las Escrituras Sagradas ha perdido su vigor por equivocaci\u00f3n de los int\u00e9rpretes, significa mucho m\u00e1s que lo que de com\u00fan se comprende. Son exterminados aquellos a quienes se destierra, porque son enviados fuera de los t\u00e9rminos. En vez de esta palabra exterminan, debemos usar siempre la palabra descomponen. Descompone el hip\u00f3crita su rostro, para manifestar tristeza, y cuando est\u00e1 alegre en su alma lleva el luto en su cara.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17. <\/span>Pero aqu\u00ed se habla de la costumbre que hab\u00eda en Palestina de ungirse la cabeza en los d\u00edas de fiesta. As\u00ed, el Se\u00f1or mand\u00f3 que cuando ayunemos, nos manifestemos contentos y alegres.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">5-6. <\/span>El orar en sitios ocultos conviene m\u00e1s a la fe, para que sepamos que Dios est\u00e1 presente en todas partes y que penetra aun en lo m\u00e1s oculto con la plenitud de su Majestad.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 abandono es \u00e9se, de divagar y dejarse llevar de pensamientos ineptos y profanos cuando habl\u00e1is a Dios, como si existiese alg\u00fan pensamiento que mereciera m\u00e1s vuestra atenci\u00f3n que considerar que es con Dios con quien hablas? \u00bfC\u00f3mo deseas ser o\u00eddo por el Se\u00f1or, cuando t\u00fa mismo no te oyes? Esto es no precaverse del enemigo. Esto es ofender al Se\u00f1or por la negligencia en la oraci\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"Remigio\">Remigio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">5-6. <\/span>Este es el sentido: sea suficiente para ti que s\u00f3lo conozca tu oraci\u00f3n Aquel que conoce el secreto de todos los corazones, porque el \u00fanico que puede o\u00edros, es el mismo que ve el fondo de vuestra alma.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">16. <\/span>El fruto del ayuno de los hip\u00f3critas se manifiesta en las palabras que a continuaci\u00f3n dice el Salvador: &#8220;Para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que recibieron su galard\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17-18. <\/span>Es suficiente para ti que quien conoce tu conciencia sea el mismo que te ha de premiar.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Leon_Magno\">San Le\u00f3n Magno<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">16. <\/span>No son buenos los ayunos que no provienen del convencimiento de la conciencia, sino del arte de enga\u00f1ar (<i>in sermone 4 de Epiphania, 5<\/i>).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17-18. <\/span>Es preciso realizar el ayuno, no priv\u00e1ndose solamente de los alimentos, sino procurando evitar el pecado y los vicios. Dado que no nos mortificamos sino para extinguir en nosotros la concupiscencia. Y el resultado de la mortificaci\u00f3n debe ser el abandono de las acciones deshonestas y de las voluntades injustas. Esta manera de entender las exigencias de la fe no excusa a los que est\u00e1n enfermos de practicarlas, pues en un cuerpo l\u00e1nguido puede encontrarse un alma sana (<i>in sermone 6 de Quadragesima, 2<\/i>).<\/p>\n<h2><span id=\"Prospero_ad_Agustinum_Hipponensem_epistolas_318\">Pr\u00f3spero, ad Agustinum Hipponensem, ep\u00edstolas, 318<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">1. <\/span>Cu\u00e1nto poder tenga para hacer da\u00f1o el deseo de la vanagloria, nadie lo conoce mejor que aquel que le declara la guerra. Porque aunque le es f\u00e1cil a cada uno no buscar su propia alabanza cuando \u00e9sta se niega, con todo, dif\u00edcil es no complacerse en ella cuando se ofrece.<\/p>\n<h2><span id=\"Ambrosiaster_Comm_in_Tim_48\">Ambrosiaster, Comm. in Tim 4,8<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">2-4. <\/span>La misericordia y la piedad son el compendio de toda la disciplina cristiana, y por eso empieza por la limosna, diciendo: &#8220;Y as\u00ed, cuando hagas limosna, no toques la trompeta delante de ti&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Isidoro_etymilogia_10\">San Isidoro, etymilogia, 10<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">2-4. <\/span>El nombre de hip\u00f3crita procede de aquella clase de hombres que entran en los espect\u00e1culos con la cara tapada, pint\u00e1ndola de diversos colores, con el fin de asemejarse a la persona que fingen y de la cual simulan el exterior, tomando delante del pueblo y de los juegos p\u00fablicos, ora la m\u00e1scara de hombre, ora la de mujer.<\/p>\n<h2><span id=\"Casiano_Collationes_9_35\">Casiano, Collationes, 9, 35<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">5-6. <\/span>Debemos orar con sumo silencio, a fin de que nuestros enemigos que nos rodean, sobre todo cuando oramos, ignoren la intenci\u00f3n de nuestras oraciones.<\/p>\n<h2><span id=\"Glosa\">Glosa<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">1. <\/span>Despu\u00e9s que Jesucristo perfeccion\u00f3 la ley en cuanto a los preceptos, empez\u00f3 a perfeccionar las promesas, a fin de que cumplamos los preceptos de Dios por el premio celestial, no por las recompensas de la tierra que la ley promet\u00eda. Todas las cosas terrenas se reducen principalmente a dos, a saber: a la gloria humana y a las riquezas, y parece que ambas cosas est\u00e1n prometidas en la ley. En cuanto a la gloria humana, se dice en el Deuteronomio: &#8220;El Se\u00f1or te har\u00e1 el m\u00e1s excelso de todas las gentes que hay sobre la tierra&#8221; (Dt 28,1). De la abundancia de los bienes temporales dice en el mismo libro: &#8220;El Se\u00f1or te har\u00e1 abundante en toda clase de bienes&#8221; (Dt 6,11), y por lo mismo el Se\u00f1or excluye estas dos clases de bienes de la intenci\u00f3n de los fieles, a saber, las glorias y la abundancia de bienes terrenos.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">2-4. <\/span>Quiz\u00e1s procuraban reunir al pueblo cuando hac\u00edan algo bueno para que todos fueran a ese espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>Y por lo tanto, se refiere a los lugares p\u00fablicos cuando dice: &#8220;En sinagogas y en las calles&#8221;, y el fin que se propone cuando a\u00f1ade: &#8220;Para ser honrado por los hombres&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">5-6. <\/span>Y por \u00e1ngulos de las plazas se entienden aqu\u00ed aquellos sitios en que se cruzan dos o m\u00e1s calles, formando lo que se llama una encrucijada.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17-18. <\/span>Ense\u00f1\u00f3 Jesucristo lo que no deb\u00eda hacerse, y ahora ense\u00f1a lo que debe hacerse, diciendo: &#8220;Mas t\u00fa, cuando ayunas, unge tu cabeza, etc.&#8221;.<\/p>\n<p>Esto es, a tu Padre celestial, que es invisible o que habita en el coraz\u00f3n por medio de la fe. Ayuna para Dios el que se mortifica por su amor, y el que da a otro aquello de lo que se priva a s\u00ed mismo.<br \/>\nProsigue el Salvador: &#8220;Y tu Padre que ve en lo escondido, etc.&#8221;<\/p>\n<p>He aqu\u00ed por qu\u00e9 en el Nuevo Testamento no todas las cosas pueden entenderse al pie de la letra. Es rid\u00edculo creer que debemos derramar aceite sobre nosotros cuando ayunamos. Lo que debemos hacer es ungirnos con el esp\u00edritu del amor de Aqu\u00e9l de cuyos sufrimientos debemos participar, mortific\u00e1ndonos y ungiendo nuestras inteligencias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no ten\u00e9is recompensa de vuestro Padre celestial. 2 Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hip\u00f3critas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-6-1-6-16-18-discurso-evangelico-ayuno-oracion-y-limosna-en-secreto\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 6, 1-6.16-18  &#8211;  Discurso evang\u00e9lico: Ayuno, oraci\u00f3n y limosna en secreto\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41290","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41290","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41290"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41290\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41290"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41290"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41290"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}