{"id":41302,"date":"2016-10-07T23:26:22","date_gmt":"2016-10-08T04:26:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-9-35-10-1-6-8-compasion-hacia-la-muchedumbre-y-mision-de-los-doce\/"},"modified":"2016-10-07T23:26:22","modified_gmt":"2016-10-08T04:26:22","slug":"mt-9-35-10-1-6-8-compasion-hacia-la-muchedumbre-y-mision-de-los-doce","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-9-35-10-1-6-8-compasion-hacia-la-muchedumbre-y-mision-de-los-doce\/","title":{"rendered":"Mt 9, 35\u201410, 1.6-8: Compasi\u00f3n hacia la muchedumbre y misi\u00f3n de los Doce"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">32<\/span> Estaban ellos todav\u00eda saliendo cuando le llevaron a Jes\u00fas un endemoniado mudo. <span class=\"versiculo\">33<\/span> Y despu\u00e9s de echar al demonio, el mudo habl\u00f3. La gente dec\u00eda admirada: \u00abNunca se ha visto en Israel cosa igual\u00bb. <span class=\"versiculo\">34<\/span> En cambio, los fariseos dec\u00edan: \u00abEste echa los demonios con el poder del jefe de los demonios\u00bb. <span class=\"versiculo\">35<\/span> Jes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y aldeas, ense\u00f1ando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia.<br \/> <span class=\"versiculo\">36<\/span> Al ver a las muchedumbres, se compadec\u00eda de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, \u00abcomo ovejas que no tienen pastor\u00bb. <span class=\"versiculo\">37<\/span> Entonces dice a sus disc\u00edpulos: \u00abLa mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; <span class=\"versiculo\">38<\/span> rogad, pues, al Se\u00f1or de la mies que mande trabajadores a su mies\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Remigio\">Remigio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">32 <\/span>Despu\u00e9s de haber dado de un modo maravilloso la vista a los ciegos, dio la palabra a un mudo y la salud al que estaba pose\u00eddo del demonio: en cuyo hecho se muestra Jes\u00fas como Se\u00f1or de todo poder y autor de todos los medios divinos. Ya lo dijo Isa\u00edas: &#8220;Entonces ver\u00e1n los ciegos, oir\u00e1n los sordos y hablar\u00e1n los mudos&#8221; ( Is 35,5). Por eso se dice: <span class=\"ct\">\u00abSal\u00edan ellos todav\u00eda, cuando le presentaron un mudo endemoniado.\u00bb<\/span><\/p>\n<p>En los que presentaron al Se\u00f1or al mudo a fin de que le sanara, est\u00e1n representados los Ap\u00f3stoles y los predicadores, porque pusieron delante de los ojos misericordiosos de Dios, al pueblo gentil con el objeto de que le salve.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">32b <\/span><span class=\"ct\">\u00ab\u2026 le presentaron un mudo endemoniado.\u00bb<\/span> Mudo estaba todo el pueblo gentil, porque no pod\u00eda abrir su boca para confesar la verdadera fe, ni para alabar a su Creador y porque adorando a los \u00eddolos mudos, se hizo semejante a ellos: estaba pose\u00eddo del demonio porque qued\u00f3 muerto por su infidelidad y sujeto al imperio del demonio.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34 <\/span> <span class=\"ct\">\u00abPero los fariseos dec\u00edan: &#8220;Por el Pr\u00edncipe de los demonios expulsa a los demonios.&#8221;\u00bb<\/span> Los escribas y fariseos negaban, siempre que pod\u00edan, los milagros del Se\u00f1or, e interpretaban de maliciosa manera los que no pod\u00edan negar, seg\u00fan aquello: &#8220;A causa de tu gran fuerza, te mentir\u00e1n tus enemigos&#8221; ( Sal 65,3).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">35a <\/span> <span class=\"ct\">\u00ab\u2026 proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando todo enfermedad y toda dolencia.\u00bb<\/span> Debe entenderse [del Reino] de Dios; porque aunque habla de las promesas temporales, esto no constituye el Evangelio. De aqu\u00ed es, que a la ley no se la llama Evangelio; porque no promet\u00eda bienes celestiales sino temporales, a los que la observaban.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">35b <\/span> <span class=\"ct\">\u00ab\u2026 sanando todo enfermedad y toda dolencia.\u00bb<\/span> Debe tenerse presente, que a los que curaba exteriormente en el cuerpo, los curaba tambi\u00e9n interiormente en el alma: cosa que no pod\u00eda hacer nadie por su propio poder, sino por consentimiento de Dios.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">36 <\/span>  <span class=\"ct\">\u00abY al ver a la muchedumbre, sinti\u00f3 compasi\u00f3n de ella&#8230;\u00bb<\/span> Se mostr\u00f3 en esto el Se\u00f1or como un buen pastor y no como un pastor contratado. Esta es la raz\u00f3n que ten\u00eda para compadecerse de ellos: <span class=\"ct\">\u00ab\u2026 porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor.\u00bb<\/span> Eran maltratados por los demonios y por las diversas enfermedades y abatimientos que los consum\u00edan.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">37 <\/span> Desde el momento en que el Hijo de Dios mir\u00f3 desde el Cielo a la tierra, a fin de escuchar los lamentos de los que estaban encadenados ( Sal 101), comenz\u00f3 a tomar incremento la mucha mies que hab\u00eda; porque si no hubiera puesto sus ojos en la tierra el autor de la salvaci\u00f3n de los hombres, no se hubieran acercado \u00e9stos a la fe, por eso dijo a sus disc\u00edpulos: <span class=\"ct\">\u00ab&#8221;La mies es mucha y los obreros pocos.&#8221;\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">38 <\/span> Peque\u00f1o era el n\u00famero de los Ap\u00f3stoles en comparaci\u00f3n de mies tan extensa. Y el Salvador por esta raz\u00f3n exhorta a sus predicadores (esto es, a los Ap\u00f3stoles y a sus disc\u00edpulos), a que todos los d\u00edas pidan se aumente su n\u00famero, por eso a\u00f1ade: <span class=\"ct\">\u00ab&#8221;Rogad, pues, al Due\u00f1o de la mies que env\u00ede obreros a su mies.&#8221;\u00bb<\/span><\/p>\n<p>El Se\u00f1or, due\u00f1o de la mies, aument\u00f3 los obreros de la mies cuando design\u00f3 otros setenta y dos, o cuando el Esp\u00edritu Santo descendi\u00f3 sobre los creyentes y form\u00f3 multitud de predicadores.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Jeronimo\">San Jer\u00f3nimo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">32 <\/span><span class=\"ct\">\u00abSal\u00edan ellos todav\u00eda, cuando le presentaron un mudo endemoniado.\u00bb<\/span> La palabra griega <span class=\"citaI\">cophos<\/span> ( \u03c7\u03c9\u03c6\u03bf\u03c2 ) significa m\u00e1s bien sordo que mudo, pero es costumbre de la Escritura, tomarla indiferentemente o por sordo o por mudo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">33 <\/span><span class=\"ct\">\u00abY expulsado el demonio, rompi\u00f3 a hablar el mudo. Y la gente, admirada, dec\u00eda: &#8220;Jam\u00e1s se vio cosa igual en Israel.&#8221;\u00bb<\/span> Porque as\u00ed como los ciegos reciben la luz, as\u00ed tambi\u00e9n se pone expedita la lengua a los mudos, para que hablen y confiesen a aquel a quien antes negaban. La admiraci\u00f3n de las turbas representa la confesi\u00f3n de las naciones y la calumnia de los fariseos nos da a conocer la actual infidelidad de los jud\u00edos.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">35a <\/span> <span class=\"ct\">\u00abJes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y aldeas, ense\u00f1ando en sus sinagogas\u2026\u00bb<\/span>Vemos c\u00f3mo el Se\u00f1or predica el Evangelio indistintamente en las aldeas, en las ciudades y en los pueblos, es decir, en los grandes y peque\u00f1os centros de poblaci\u00f3n. Porque El no mira el poder\u00edo de los nobles sino a la salvaci\u00f3n de los creyentes, as\u00ed se dice: que ense\u00f1aba en la sinagoga, es decir, llenaba la misi\u00f3n que le hab\u00eda encomendado el Padre y satisfac\u00eda su sed de salvar por medio de su palabra a los infieles.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">35b <\/span> <span class=\"ct\">\u00ab\u2026 proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando todo enfermedad y toda dolencia.\u00bb<\/span> Despu\u00e9s de predicar y de ense\u00f1ar curaba todas las tristezas y enfermedades, con el objeto de persuadir con las obras a los que no hab\u00eda convencido con la palabra y por esta raz\u00f3n se dice: &#8220;Curaba todo abatimiento y enfermedad&#8221;; con raz\u00f3n se dice de El: nada le es imposible.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">37 <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEntonces dice a sus disc\u00edpulos: &#8220;La mies es mucha y los obreros pocos.&#8221;\u00bb<\/span> La mucha mies significa la multitud de pueblos y los pocos operarios la escasez de maestros.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_homiliae_in_Matthaeum_hom_321-3\">San Juan Cris\u00f3stomo, homiliae in Matthaeum, hom. 32,1-3<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">32-33a <\/span><span class=\"ct\">\u00abSal\u00edan ellos todav\u00eda, cuando le presentaron un mudo endemoniado.\u00bb<\/span> No era mudo de naturaleza, sino por obra del demonio. De ah\u00ed la necesidad que tuvo de que lo llevaran a Jes\u00fas y la imposibilidad en que se encontraba de pedir por s\u00ed mismo o de suplicar a otros que lo hicieran. No ten\u00eda voz por hab\u00e9rsela paralizado el demonio: por esta raz\u00f3n no le exige Jes\u00fas la fe y le cura en seguida, por eso se dice: ><span class=\"ct\">\u00abY expulsado el demonio, rompi\u00f3 a hablar el mudo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">33b-34 <\/span><span class=\"ct\">\u00abY la gente, admirada, dec\u00eda: &#8220;Jam\u00e1s se vio cosa igual en Israel.&#8221;\u00bb<\/span> El pueblo estimaba a Jes\u00fas m\u00e1s que a todos los dem\u00e1s, no s\u00f3lo porque curaba, sino porque curaba con facilidad y prontitud todas las enfermedades, aunque fueran incurables. Esto era lo que m\u00e1s irritaba a los fariseos. Porque no s\u00f3lo era preferido antes que todos los que viv\u00edan en Israel, sino incluso a todos los nacidos antes que El en Israel. Por esto los fariseos, movidos por malos sentimientos, procuraran infamarle, seg\u00fan aquellas palabras: <span class=\"ct\">\u00abPero los fariseos dec\u00edan: &#8220;Por el Pr\u00edncipe de los demonios expulsa a los demonios.&#8221;\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">34-35a <\/span> <span class=\"ct\">\u00abPero los fariseos dec\u00edan: &#8220;Por el Pr\u00edncipe de los demonios expulsa a los demonios.&#8221;\u00bb<\/span>\u00bfSe puede decir locura mayor que la que ellos dijeron? Porque nadie puede formarse la idea de que un demonio arroje a otro demonio, pues un demonio aplaude siempre y no destruye nunca lo que otro hace. Y Cristo no s\u00f3lo arrojaba a los demonios sino que tambi\u00e9n limpiaba a los leprosos, resucitaba a los muertos, perdonaba los pecados, predicaba el reino de Dios y conduc\u00eda a los hombres al Padre; cosas todas que ni pod\u00eda ni quer\u00eda hacer el demonio.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or quiso refutar con sus acciones la acusaci\u00f3n de los fariseos cuando dec\u00edan: <span class=\"ct\">\u00ab&#8221;Por el Pr\u00edncipe de los demonios expulsa a los demonios.&#8221;\u00bb<\/span>, pues el demonio no se venga haciendo bien a los que le ultrajan, sino haci\u00e9ndoles da\u00f1o. Y el Se\u00f1or hace lo contrario; puesto que no castiga, ni aun increpa a los que le afrentan y ultrajan, sino que los colma de beneficios, por eso se dice: <span class=\"ct\">\u00abJes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y aldeas, ense\u00f1ando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando todo enfermedad y toda dolencia.\u00bb<\/span>: en cuyo proceder nos ense\u00f1a, no a devolver a una acusaci\u00f3n otra acusaci\u00f3n, sino a responder con beneficios. Aquel que despu\u00e9s de ser acusado, deja de hacer el bien, da a entender que hace el bien por el aplauso de los hombres, pero si hici\u00e9remos constantemente el bien a nuestros semejantes, sean quienes quieran, tendremos una grand\u00edsima recompensa.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">35b-36a <\/span> <span class=\"ct\">\u00ab\u2026 sanando todo enfermedad y toda dolencia.\u00bb<\/span> No consiste en esto solamente la bondad de Cristo, sino que abriendo las entra\u00f1as de su misericordia para con aquel pueblo, les manifiesta la solicitud que tiene para con ellos, seg\u00fan aquellas palabras: <span class=\"ct\">\u00abY al ver a la muchedumbre, sinti\u00f3 compasi\u00f3n de ella&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">36b <\/span>  <span class=\"ct\">\u00ab\u2026 porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor.\u00bb<\/span> Esta es la condenaci\u00f3n de los pr\u00edncipes de los jud\u00edos, pues siendo ellos pastores se portaban como lobos, porque no s\u00f3lo no correg\u00edan al pueblo, sino adem\u00e1s le perjudicaban cuanto pod\u00edan para utilidad propia, por eso el pueblo dec\u00eda con admiraci\u00f3n: &#8220;Jam\u00e1s ha sucedido en Israel una cosa parecida&#8221; y los fariseos, por el contrario: &#8220;arroja al demonio en nombre del pr\u00edncipe de los demonios&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">38 <\/span> Jes\u00fas se declara abiertamente Se\u00f1or de la mies. Si bien es cierto que manda a los Ap\u00f3stoles a segar la mies que ellos no sembraron, no los manda, sin embargo, a segar mieses ajenas, sino a aquellas cuyas semillas sembr\u00f3 El mismo por medio de los profetas. Pero no siendo m\u00e1s que doce los Ap\u00f3stoles, exclam\u00f3: <span class=\"ct\">\u00ab&#8221;Rogad, pues, al Due\u00f1o de la mies que env\u00ede obreros a su mies.&#8221;\u00bb<\/span>. Y aun cuando El no aument\u00f3 el personal, lo multiplic\u00f3, sin embargo, no en cuanto al n\u00famero, sino en cuanto al poder que les dio.<\/p>\n<p>El nos manifiesta cu\u00e1n grande es la gracia, esto es, la de ser llamado a predicar convenientemente la palabra de Dios, dici\u00e9ndonos que a este fin debemos dirigir nuestras s\u00faplicas. Nos hace menci\u00f3n en este pasaje de las palabras de Juan sobre el arca, el bieldo, la paja y el grano<\/p>\n<h2><span id=\"San_Hilario_in_Matthaeum_9-10\">San Hilario, in Matthaeum, 9-10<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">33a <\/span><span class=\"ct\">\u00abY expulsado el demonio, rompi\u00f3 a hablar el mudo.\u00bb<\/span> En este acontecimiento sigue todo el procedimiento un orden natural: primero arroja el demonio y despu\u00e9s recobran todas las partes del cuerpo sus funciones.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">32b <\/span><span class=\"ct\">\u00ab\u2026 le presentaron un mudo endemoniado.\u00bb<\/span> Podemos ver tambi\u00e9n en el hombre sordo, mudo y pose\u00eddo del demonio, a todo el pueblo gentil (indigno de toda salvaci\u00f3n), rodeado por todas partes de toda clase de males y envuelto en todos los vicios del cuerpo.<\/p>\n<p>Por el conocimiento de Dios se evita todo g\u00e9nero de locas supersticiones y se encuentra la vista, el o\u00eddo y la palabra de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">33b <\/span> A la admiraci\u00f3n de las turbas sigue inmediatamente la siguiente confesi\u00f3n: <span class=\"ct\">\u00ab&#8221;Jam\u00e1s se vio cosa igual en Israel.&#8221;\u00bb<\/span>, en cuyas palabras se demuestra el poder divino, que salv\u00f3 a aquel a quien la ley no pudo dar auxilio alguno.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">38 <\/span> <span class=\"ct\">\u00ab&#8221;Rogad, pues, al Due\u00f1o de la mies que env\u00ede obreros a su mies.&#8221;\u00bb<\/span> Una vez concedida en sentido m\u00edstico la salud a las naciones, todas las ciudades y castillos quedan iluminados por el poder y presencia de Cristo y limpios de todas las enfermedades dependientes de su antigua postraci\u00f3n. Tuvo el Se\u00f1or compasi\u00f3n del pueblo atormentado por la violencia del esp\u00edritu inmundo y agobiado por el peso de la Ley, porque aun no ten\u00eda pastor que le volviera a la vigilancia del Esp\u00edritu Santo. El fruto de esta gracia era muy abundante y su abundancia supera a las necesidades de todos los que lo desean, porque por grande que sea la cantidad que cada uno tome, es aun mucha la que queda para dar y como hay necesidad de gran n\u00famero de operarios que lo distribuyan, nos manda que pidamos al Se\u00f1or de la mies que nos env\u00ede gran n\u00famero de distribuidores de este don del Esp\u00edritu Santo, porque mediante la oraci\u00f3n nos concede el Se\u00f1or esta gracia.<\/p>\n<h2><span id=\"Rabano\">R\u00e1bano<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">32b <\/span><span class=\"ct\">\u00ab\u2026 le presentaron un mudo endemoniado.\u00bb<\/span> En sentido m\u00edstico podemos decir, que as\u00ed como los dos pueblos, el jud\u00edo y el gentil, estaban representados por los dos ciegos, as\u00ed tambi\u00e9n todo el g\u00e9nero humano, en general, est\u00e1 representado por el hombre mudo y pose\u00eddo del demonio.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">36b <\/span>  <span class=\"ct\">\u00ab\u2026 porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor.\u00bb<\/span> Eran maltratados por los distintos errores que profesaban y estaban agobiados, esto es, entorpecidos e incapaces de levantarse porque aunque ten\u00edan pastores, era como si no los tuviesen.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Santa_Teresa_del_Nino_Jesus_Carta_135\">Santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas, <i>Carta<\/i> 135<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abRogad al Due\u00f1o de la mies que mande obreros a su mies\u00bb (Mt 9,38)<\/p>\n<p>Un d\u00eda en el que pensaba qu\u00e9 pod\u00eda hacer yo para salvar almas, una frase del  Evangelio me dio una viva luz. En otro tiempo Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos  ense\u00f1\u00e1ndoles los campos de trigo ya maduro: \u00abAlzad vuestros ojos y ved los  campos, que blanquean ya para la siega\u00bb. (Jn 4,35), y un poco m\u00e1s adelante: \u00abEn  verdad, la mies es abundante pero el n\u00famero de trabajadores es peque\u00f1o; pedid  pues al se\u00f1or de la mies que le mande trabajadores\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 misterio! \u00bfAcaso Jes\u00fas  no es todopoderoso? \u00bfLas criaturas no son de quien las ha hecho? Entonces \u00bfpor  qu\u00e9 Jes\u00fas dice: \u00abpedid, pues, al se\u00f1or de la mies que le mande trabajadores\u00bb? \u00bfPor  qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u00a1Ah! Es que Jes\u00fas  nos tiene un amor tan incomprensible que quiere que  tomemos parte con \u00c9l en la salvaci\u00f3n de las almas. No quiere hacer nada sin  nosotros. El creador del universo espera la oraci\u00f3n de una pobre y peque\u00f1ita alma  para salvar a las dem\u00e1s almas rescatadas, como ella, al precio de toda su sangre.  Nuestra vocaci\u00f3n no es ir a segar en los campos de trigo maduro. Jes\u00fas no nos  dice: \u00abBajad los ojos, mirad los campos e id a segarlos\u00bb. Nuestra misi\u00f3n [como  carmelitas] es todav\u00eda m\u00e1s sublime. Estas son las palabras de nuestro Jes\u00fas:  \u00ab\u00a1Levantad los ojos y mirad. Mirad c\u00f3mo en mi cielo hay lugares vac\u00edos, os toca a  vosotras el llenarlos; vosotras sois mis Mois\u00e9s orando sobre el monte (Ex 17,8s).  Pedirme obreros y yo os los enviar\u00e9, no espero otra cosa que una plegaria, un  suspiro de vuestro coraz\u00f3n!\u00bb<\/p>\n<h2><span id=\"Beato_John_Henry_Newman_Presencia_Invisible_de_Cristo\">Beato John Henry Newman: Presencia Invisible de Cristo<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n n. 21<\/p>\n<p> &#8220;Viendo a la muchedumbre, sinti\u00f3 compasi\u00f3n, porque erraban como  ovejas sin pastor&#8221;  Mirad a vuestro alrededor, hermanos: \u00bfpor qu\u00e9 hay tantos cambios y luchas, tantos  partidos y sectas, tantos credos? Porque los hombres est\u00e1n insatisfechos e  inquietos. \u00bfY por qu\u00e9 est\u00e1n inquietos, cada uno con su salmo, su doctrina, su  lengua, su revelaci\u00f3n, su interpretaci\u00f3n? Est\u00e1n inquietos porque no han  encontrado\u2026; todo esto todav\u00eda no les ha llevado a la presencia de Cristo que es &#8220;la  plenitud de la alegr\u00eda y la felicidad eterna&#8221; (Sal. 15,11). Si hubieran sido  alimentados por el pan de la vida (Jn 6,35) y probado el panal de miel, sus ojos se  habr\u00edan vuelto claros, como los de Jonatan (1Sm 14,27) y habr\u00edan reconocido al  Salvador de los hombres. Pero no habiendo percibido estas cosas invisibles, todav\u00eda  deben buscar, y est\u00e1n a merced de rumores lejanos&#8230;<\/p>\n<p>Triste espect\u00e1culo: el pueblo de Cristo errante sobre las colinas &#8220;como ovejas sin  pastor&#8221;. En lugar de buscarlo en los lugares que siempre frecuent\u00f3 y en la morada  que estableci\u00f3, se atarean en proyectos humanos, siguen a gu\u00edas extranjeros y se  dejan cautivar por opiniones nuevas, se convierten en el juguete del azar o del  humor del momento y v\u00edctimas de su propia voluntad.<\/p>\n<p>Est\u00e1n llenos de ansiedad, de perplejidad, de celos y de alarma, &#8220;hechos bambolear  y llevados por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres y su propia  astucia que se equivoca en el error&#8221; (Ef 4,14). Todo esto porque no buscan el  &#8220;Cuerpo \u00fanico, el Esp\u00edritu \u00fanico, la \u00fanica esperanza de su llamada, el \u00fanico Se\u00f1or,  la fe \u00fanica, el bautismo \u00fanico, el Dios \u00fanico y Padre de todos&#8221; (Ef 4,5-6) para  &#8220;encontrar el descanso de sus almas&#8221; (Mt 11,29).<\/p>\n<h2><span id=\"Francisco_papa\">Francisco, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Mensaje_mundial_de_oracion_por_las_Vocaciones_14-05-2014\">Mensaje mundial de oraci\u00f3n por las Vocaciones, 14-05-2014<\/span><\/h3>\n<p>1. El Evangelio relata que \u00abJes\u00fas recorr\u00eda todas las ciudades y aldeas\u2026 Al ver a las muchedumbres, se compadec\u00eda de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas \u201ccomo ovejas que no tienen pastor\u201d. Entonces dice a sus disc\u00edpulos: \u201cLa mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Se\u00f1or de la mies que mande trabajadores a su mies\u201d\u00bb (<i>Mt<\/i>\u00a09,35-38). Estas palabras nos sorprenden, porque todos sabemos que primero es necesario arar, sembrar y cultivar para poder luego, a su debido tiempo, cosechar una mies abundante. Jes\u00fas, en cambio, afirma que \u00abla mies es abundante\u00bb. \u00bfPero qui\u00e9n ha trabajado para que el resultado fuese as\u00ed? La respuesta es una sola: Dios. Evidentemente el campo del cual habla Jes\u00fas es la humanidad, somos nosotros. Y la acci\u00f3n eficaz que es causa del \u00abmucho fruto\u00bb es la gracia de Dios, la comuni\u00f3n con \u00e9l (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a015,5). Por tanto, la oraci\u00f3n que Jes\u00fas pide a la Iglesia se refiere a la petici\u00f3n de incrementar el n\u00famero de quienes est\u00e1n al servicio de su Reino. San Pablo, que fue uno de estos \u00abcolaboradores de Dios\u00bb, se prodig\u00f3 incansablemente por la causa del Evangelio y de la Iglesia. Con la conciencia de quien ha experimentado personalmente hasta qu\u00e9 punto es inescrutable la voluntad salv\u00edfica de Dios, y que la iniciativa de la gracia es el origen de toda vocaci\u00f3n, el Ap\u00f3stol recuerda a los cristianos de Corinto: \u00abVosotros sois campo de Dios\u00bb (<i>1 Co<\/i>\u00a03,9). As\u00ed, primero nace dentro de nuestro coraz\u00f3n el asombro por una mies abundante que s\u00f3lo Dios puede dar; luego, la gratitud por un amor que siempre nos precede; por \u00faltimo, la adoraci\u00f3n por la obra que \u00e9l ha hecho y que requiere nuestro libre compromiso de actuar con \u00e9l y por \u00e9l.<\/p>\n<p>[\u2026]\u00a03. Tambi\u00e9n hoy Jes\u00fas vive y camina en nuestras realidades de la vida ordinaria para acercarse a todos, comenzando por los \u00faltimos, y curarnos de nuestros males y enfermedades. Me dirijo ahora a aquellos que est\u00e1n bien dispuestos a ponerse a la escucha de la voz de Cristo que resuena en la Iglesia, para comprender cu\u00e1l es la propia vocaci\u00f3n. Os invito a escuchar y seguir a Jes\u00fas, a dejaros transformar interiormente por sus palabras que \u00abson esp\u00edritu y vida\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a06,63). Mar\u00eda, Madre de Jes\u00fas y nuestra, nos repite tambi\u00e9n a nosotros: \u00abHaced lo que \u00e9l os diga\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a02,5). Os har\u00e1 bien participar con confianza en un camino comunitario que sepa despertar en vosotros y en torno a vosotros las mejores energ\u00edas. La vocaci\u00f3n es un fruto que madura en el campo bien cultivado del amor rec\u00edproco que se hace servicio mutuo, en el contexto de una aut\u00e9ntica vida eclesial. Ninguna vocaci\u00f3n nace por s\u00ed misma o vive por s\u00ed misma. La vocaci\u00f3n surge del coraz\u00f3n de Dios y brota en la tierra buena del pueblo fiel, en la experiencia del amor fraterno. \u00bfAcaso no dijo Jes\u00fas: \u00abEn esto conocer\u00e1n todos que sois disc\u00edpulos m\u00edos: si os am\u00e1is unos a otros\u00bb (<i>Jn<\/i>\u00a013,35)?<\/p>\n<p>[\u2026]\u00a0Dispongamos por tanto nuestro coraz\u00f3n a ser \u00abterreno bueno\u00bb para escuchar, acoger y vivir la Palabra y dar as\u00ed fruto. Cuanto m\u00e1s nos unamos a Jes\u00fas con la oraci\u00f3n, la Sagrada Escritura, la Eucarist\u00eda, los Sacramentos celebrados y vividos en la Iglesia, con la fraternidad vivida, tanto m\u00e1s crecer\u00e1 en nosotros la alegr\u00eda de colaborar con Dios al servicio del Reino de misericordia y de verdad, de justicia y de paz. Y la cosecha ser\u00e1 abundante y en la medida de la gracia que sabremos acoger con docilidad en nosotros. Con este deseo, y pidi\u00e9ndoos que rec\u00e9is por m\u00ed, imparto de coraz\u00f3n a todos la Bendici\u00f3n Apost\u00f3lica.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_II_papa\">San Juan Pablo II, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_Audiencia_general_29-04-1992\">Catequesis, Audiencia general (29-04-1992)<\/span><\/h3>\n<p>2. El primer fundamento [del Sacramento de la Unci\u00f3n de Enfermos] se puede descubrir en la solicitud y cuidado de Jes\u00fas por los enfermos. Los evangelistas nos relatan c\u00f3mo, desde el inicio de su vida p\u00fablica, trataba con gran amor y compasi\u00f3n sincera a los enfermos y a todos los dem\u00e1s necesitados y atribulados, que le ped\u00edan su intervenci\u00f3n. San Mateo atestigua que \u00absanaba toda enfermedad y toda dolencia\u00bb (<i>Mt<\/i>\u00a09, 35).<\/p>\n<p>Para Jes\u00fas esas innumerables curaciones milagrosas eran el signo de la salvaci\u00f3n que quer\u00eda aportar a los hombres. Con frecuencia establece claramente esta relaci\u00f3n de significado, como cuando perdona los pecados al paral\u00edtico y s\u00f3lo despu\u00e9s realiza el milagro, para demostrar que \u00abel Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar los pecados\u00bb (<i>Mc\u00a0<\/i>2, 10). Su mirada, por consiguiente, no se deten\u00eda s\u00f3lo en la salud del cuerpo; buscaba tambi\u00e9n la curaci\u00f3n del alma, la salvaci\u00f3n espiritual.<\/p>\n<p>3. Este comportamiento de Jes\u00fas pertenec\u00eda a la econom\u00eda de la misi\u00f3n mesi\u00e1nica, que la profec\u00eda del libro de Isa\u00edas hab\u00eda descrito en t\u00e9rminos de curaci\u00f3n de los enfermos y de ayuda a los pobres (cf.\u00a0<i>Is\u00a0<\/i>61, 1 ss.;\u00a0<i>Lc\u00a0<\/i>4, 18-19). Es una misi\u00f3n que, ya durante su vida terrena, Jes\u00fas quiso confiar a sus disc\u00edpulos, a fin de que socorriesen a los menesterosos y, en especial, curasen a los enfermos. En efecto, el evangelista san Mateo nos asegura que Jes\u00fas, \u00abllamando a sus doce disc\u00edpulos, les dio poder sobre los esp\u00edritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia\u00bb (<i>Mt<\/i>10, 1). Y Marcos dice de ellos que \u00abexpulsaban a muchos demonios, y ung\u00edan con aceite a muchos enfermos y los curaban\u00bb (<i>Mc\u00a0<\/i>6, 13). Es significativo que ya en la Iglesia primitiva no s\u00f3lo se subrayara este aspecto de la misi\u00f3n mesi\u00e1nica de Jes\u00fas, al que se hallan dedicadas numerosas p\u00e1ginas de los evangelios, sino tambi\u00e9n la obra confiada por \u00e9l a sus disc\u00edpulos y ap\u00f3stoles, en conexi\u00f3n con su misi\u00f3n.<\/p>\n<p>4. La Iglesia ha hecho suya la atenci\u00f3n especial de Jes\u00fas para con los enfermos. Por una parte, ha suscitado muchas iniciativas de dedicaci\u00f3n generosa a su curaci\u00f3n. Por otra, con el sacramento de la unci\u00f3n, les ha proporcionado y les proporciona el contacto ben\u00e9fico con la misericordia de Cristo mismo.<\/p>\n<h3><span id=\"Angelus_12-08-1990\">\u00c1ngelus (12-08-1990)<\/span><\/h3>\n<p>Entre las tareas del ministerio sacerdotal est\u00e1 la de\u00a0<i>la visita a los enfermos,\u00a0<\/i>a los cuales proporciona consuelo moral y espiritual para ayudarles a soportar la prueba de la enfermedad, y a superarla&#8230;<\/p>\n<p>Constatamos constantemente en el Evangelio la atenci\u00f3n especial de Jes\u00fas hacia los enfermos. Es una caracter\u00edstica de su actividad. &#8220;Jes\u00fas \u2015dice san Mateo\u2015 recorr\u00eda todas las ciudades y aldeas, ense\u00f1ando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia&#8221; (<i>Mt<\/i>\u00a09, 35). &#8220;Una numerosa multitud aflu\u00eda para o\u00edrle y ser curados de sus enfermedades&#8221; (<i>Lc<\/i>\u00a05, 15).<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de la compasi\u00f3n a los enfermos y a los que sufren, Jes\u00fas revelaba el amor divino, que se inclina con piedad infinita sobre todas las miserias humanas. Al mismo tiempo mostraba una compasi\u00f3n eficaz: no s\u00f3lo manifestaba su simpat\u00eda, sino que procuraba la curaci\u00f3n. \u00c9l hac\u00eda ver que la omnipotencia divina se pone al servicio de los hombres, realizando muchos milagros en favor de los enfermos.<\/p>\n<h3><span id=\"Homilia_Ciudad_de_Mexico07-05-1990\">Homil\u00eda, Ciudad de M\u00e9xico,\u00a007-05-1990<\/span><\/h3>\n<p class=\"textoNota\">VIAJE APOST\u00d3LICO A M\u00c9XICO Y CURA\u00c7AO<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">El buen pastor no huye al momento de la prueba<\/p>\n<p>[\u2026] Ante la muchedumbre que le sigue, Jes\u00fas \u201csinti\u00f3 compasi\u00f3n de ella, porque estaban vejados y abatidos como ovejas que no tienen pastor\u201d (<em>Mt<\/em>\u00a09, 36). El Se\u00f1or, a diferencia de los falsos l\u00edderes del pueblo, que como mercenarios huyen en el momento de la prueba, se presenta como<em>el Pastor bueno y verdadero, porque est\u00e1 dispuesto a dar la vida por sus ovejas<\/em>. El testimonio supremo y la prueba mayor de Cristo como Buen Pastor es el dar la vida pos sus ovejas: lo cual realiza\u00a0<em>en la cruz,<\/em>\u00a0en la que\u00a0<em>ofrece el sacrificio de s\u00ed mismo por los pecados de todo el mundo<\/em>. Esta cruz y este sacrificio son el signo que distingue radical y transparentemente al Buen Pastor de quien no lo es, de quien s\u00f3lo es mercenario.<\/p>\n<p>La cruz y el sacrificio, amad\u00edsimos hermanos y hermanas, nos permiten distinguir entre el Buen Pastor y los falsos pastores o mercenarios. A lo largo de la historia se han sucedido no pocos \u201cpastores\u201d\u00a0\u2014l\u00edderes, caudillos, jefes, ide\u00f3logos y creadores de opini\u00f3n o corrientes de pensamiento\u2014\u00a0que han intentado \u201c pastorear \u201d y guiar al pueblo hacia para\u00edsos artificiales y hacia tierras prometidas de libertad, de bienestar, de justicia de realizaci\u00f3n plena, queriendo prescindir de Dios y de su santa ley. Y uno tras otro, llegado el peligro llegada la hora de la verdad en la marcha inexorable de la historia, se han ido demostrando pastores falsos, servidores no de la verdad y del bien, sino de intereses particulares, de ideolog\u00edas y sistemas que se volv\u00edan contra el hombre.<\/p>\n<p>Cristo, en cambio,\u00a0<em>como Buen Pastor sale al encuentro de la cruz<\/em>, porque conoce a sus ovejas y sabe que el sacrificio de s\u00ed es necesario para la salvaci\u00f3n de ellas. Es necesario que El ofrezca su vida por las ovejas. S\u00ed. El Buen Pastor conoce sus ovejas y las ovejas le conocen a El. Le conocen como a su Redentor.<\/p>\n<p>En esta hora de la historia, en la que asistimos a profundas transformaciones sociales y a una nueva configuraci\u00f3n de muchas regiones del planeta, es necesario proclamar que cuando pueblos enteros se ve\u00edan sometidos a la opresi\u00f3n de ideolog\u00edas y sistemas pol\u00edticos de rostro inhumano, la Iglesia, continuadora de la obra de Cristo, Buen Pastor,<em>\u00a0levant\u00f3 siempre su voz y actu\u00f3 en defensa del hombre<\/em>, de cada hombre y del hombre entero, sobre todo de los m\u00e1s d\u00e9biles y desamparados. Defendi\u00f3 toda la\u00a0<em>verdad sobre el hombre<\/em>, pues, \u201cel hombre es el camino de la Iglesia\u201d, como ya dije al inicio de mi pontificado.<\/p>\n<p>La defensa de la verdad sobre el hombre le ha acarreado a la Iglesia, como le sucedi\u00f3 al Buen Pastor,\u00a0<em>sufrimientos, persecuciones y muerte<\/em>. La Iglesia ha tenido que pagar en la persona de sus pastores, de sus sacerdotes, de sus religiosos y religiosas, de sus fieles laicos tambi\u00e9n en tiempos recientes un precio muy alto de persecuci\u00f3n, c\u00e1rcel y muerte. Ella lo ha aceptado en aras de su\u00a0<em>fidelidad a su misi\u00f3n<\/em>\u00a0y al seguimiento del Buen Pastor, consciente de que \u201cno es el disc\u00edpulo mayor que su Maestro. Si a El lo han perseguido, tambi\u00e9n a ellos los perseguir\u00e1n\u201d (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a015, 20). Cristo, Buen Pastor, obedeciendo al Padre, ofrece su vida libre y amorosamente por la redenci\u00f3n de los hombres (cf.\u00a0<em>Ib\u00edd<\/em>., 10, 18).<\/p>\n<h3><span id=\"Catequesis_Audiencia_general_09-11-1988\">Catequesis, Audiencia general (09-11-1988)<\/span><\/h3>\n<p class=\"subTitulo\">El sufrimiento tiene sentido a la luz de la Pasi\u00f3n de Cristo<\/p>\n<p>7. [\u2026] Todos los que sufren<i>\u00a0pueden sentirse llamados a participar en la obra de la redenci\u00f3n<\/i>\u00a0realizada por medio de la cruz. Participar en la cruz de Cristo quiere decir<i>creer en la potencia salv\u00edfica del sacrificio<\/i>\u00a0que todo creyente puede ofrecer junto al Redentor. Entonces el sufrimiento se libera de la sombra del absurdo, que parece recubrirlo, y adquiere una dimensi\u00f3n profunda, revela su significado y valor creativo. Se dir\u00eda, entonces, que cambia el escenario de la existencia, del que se aleja cada vez m\u00e1s la potencia destructiva del mal, precisamente porque<i>\u00a0el sufrimiento produce frutos copiosos<\/i>. Jes\u00fas mismo nos lo revela y promete, cuando dice: &#8220;Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda \u00e9l solo;\u00a0<i>pero si muere da mucho fruto&#8221;\u00a0<\/i>(<i>Jn\u00a0<\/i>12, 23-24) \u00a1Desde la cruz a la gloria!<\/p>\n<p>8. Es necesario iluminar con la luz del Evangelio otro aspecto de la verdad del sufrimiento. Mateo nos dice que &#8220;Jes\u00fas recorr\u00eda las aldeas&#8230; proclamando la Buena Nueva del reino y sanando toda enfermedad y dolencia&#8221; (<i>Mt\u00a0<\/i>9, 35). Lucas a su vez narra que cuando interrogaron a Jes\u00fas sobre el significado correcto del mandamiento del amor, respondi\u00f3 con la par\u00e1bola del buen samaritano (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>\u00a010, 30-37). De estos textos se deduce que, seg\u00fan Jes\u00fas,\u00a0<i>el sufrimiento debe impulsar, de forma particular, al amor al pr\u00f3jimo y al compromiso por prestarle los servicios necesarios<\/i>. Tal amor y tales servicios, desarrollados en cualquier forma posible, constituyen un valor moral fundamental que &#8220;acompa\u00f1a&#8221; al sufrimiento. M\u00e1s a\u00fan, Jes\u00fas, hablando del juicio final, ha dado particular relieve al concepto de que\u00a0<i>toda obra de amor llevada a cabo en favor del hombre que sufre, se dirige al Redentor mismo<\/i>: &#8220;Tuve hambre, y<i>me<\/i>\u00a0disteis de comer; tuve sed, y<i>\u00a0me<\/i>\u00a0disteis de beber; era forastero, y<i>\u00a0me\u00a0<\/i>acogisteis; estaba desnudo, y<i>\u00a0me<\/i>\u00a0vestisteis; enfermo, y<i>\u00a0me<\/i>\u00a0visitasteis; en la c\u00e1rcel, y vinisteis a<i>\u00a0verme<\/i>&#8221; (<i>Mt\u00a0<\/i>25, 35-36). En estas palabras se basa toda la \u00e9tica &#8220;cristiana del servicio, tambi\u00e9n el social, y la valoraci\u00f3n definitiva del sufrimiento aceptado a la luz de la cruz.<\/p>\n<p>\u00bfNo se pod\u00eda sacar de aqu\u00ed la respuesta que, tambi\u00e9n hoy, espera la humanidad? Esa s\u00f3lo se puede recibir de Cristo crucificado, &#8220;el Santo que sufre&#8221;, que puede penetrar en el coraz\u00f3n mismo de los problemas humanos m\u00e1s tormentosos, porque ya est\u00e1 junto a todos los que sufren y le piden la infusi\u00f3n de una esperanza nueva.<\/p>\n<h3><span id=\"Carta_a_los_Jovenes_31-03-1985\">Carta a los J\u00f3venes (31-03-1985)<\/span><\/h3>\n<p class=\"textoNota\">CON OCASI\u00d3N\u00a0DEL A\u00d1O INTERNACIONAL\u00a0DE LA JUVENTUD<\/p>\n<p>el \u00abs\u00edgueme\u00bb de Cristo, precisamente en este sentido excepcional y carism\u00e1tico, se hace sentir la mayor\u00eda de las veces<em>ya en la \u00e9poca de la juventud;<\/em>\u00a0y, a veces, se advierte incluso en la ni\u00f1ez.<\/p>\n<p>\u00c9sta es la raz\u00f3n por la que deseo decir a todos vosotros, j\u00f3venes, en esta importante fase del desarrollo de vuestra personalidad masculina o femenina: si\u00a0<em>tal llamada<\/em>\u00a0llega a tu coraz\u00f3n, \u00a1no la acalles!\u00a0<em>Deja que se desarrolle hasta la madurez de una vocaci\u00f3n<\/em>. Colabora con esa llamada a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n y la fidelidad a los mandamientos. \u00abLa mies es mucha\u00bb\u00a0\u00a0(<em>Mt<\/em>\u00a09, 37). Hay una gran necesidad de que muchos oigan la llamada de Cristo: \u00abS\u00edgueme\u00bb. Hay una gran necesidad de que a muchos llegue la llamada de Cristo: \u00abS\u00edgueme\u00bb. Hay una enorme<em>necesidad de sacerdotes<\/em>\u00a0seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios. La Iglesia y el mundo actual tienen urgente necesidad\u00a0<em>de un testimonio de vida entregada sin reserva a Dios<\/em>, del testimonio de este amor esponsal de Cristo, que de modo particular haga presente el Reino de Dios entre los hombres y lo acerque al mundo.<\/p>\n<p>Permitidme pues completar a\u00fan las palabras de Cristo el Se\u00f1or\u00a0<em>sobre la mies que es abundante<\/em>. S\u00ed, es abundante la mies del Evangelio, la de la salvaci\u00f3n&#8230; \u00ab<em>pero los obreros son pocos<\/em>\u00bb. Tal vez hoy se note esto m\u00e1s que en el pasado, especialmente en algunos pa\u00edses, as\u00ed como tambi\u00e9n en algunos Institutos de vida consagrada y similares.<\/p>\n<p>\u00ab<em>Rogad, pues, al due\u00f1o de la mies que env\u00ede obreros<\/em>\u00a0a su mies\u00bb\u00a0(<em>Mt<\/em>\u00a09, 37), contin\u00faa diciendo Cristo. Estas palabras, especialmente en nuestro tiempo, se convierten en un programa de oraci\u00f3n y acci\u00f3n en favor de las vocaciones sacerdotales y religiosas. Con este programa\u00a0<em>la Iglesia se dirige a vosotros, j\u00f3venes<\/em>. Rogad tambi\u00e9n vosotros. Y si el fruto de esta oraci\u00f3n de la Iglesia nace en lo \u00edntimo de vuestro coraz\u00f3n, escuchad al Maestro que os dice: \u00abS\u00edgueme\u00bb.<\/p>\n<h2><span id=\"Benedicto_XVI_papa\">Benedicto XVI, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Angelus_03-07-2011\">\u00c1ngelus (03-07-2011)<\/span><\/h3>\n<p>[\u2026] Cuando Jes\u00fas recorr\u00eda los caminos de Galilea anunciando el reino de Dios y curando a muchos enfermos, sent\u00eda compasi\u00f3n de las muchedumbres, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas sin pastor (cf.\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a09, 35-36). Esa mirada de Jes\u00fas parece extenderse hasta hoy, hasta nuestro mundo. Tambi\u00e9n hoy se posa sobre tanta gente oprimida por condiciones de vida dif\u00edciles y tambi\u00e9n desprovista de v\u00e1lidos puntos de referencia para encontrar un sentido y una meta a la existencia. Multitudes extenuadas se encuentran en los pa\u00edses m\u00e1s pobres, probadas por la indigencia; y tambi\u00e9n en los pa\u00edses m\u00e1s ricos son numerosos los hombres y las mujeres insatisfechos, incluso enfermos de depresi\u00f3n. Pensemos en los innumerables desplazados y refugiados, en cuantos emigran arriesgando su propia vida. La mirada de Cristo se posa sobre toda esta gente, m\u00e1s a\u00fan, sobre cada uno de estos hijos del Padre que est\u00e1 en los cielos, y repite: \u00abVenid a m\u00ed todos\u2026\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas promete que dar\u00e1 a todos \u00abdescanso\u00bb, pero pone una condici\u00f3n: \u00abTomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n\u00bb. \u00bfEn qu\u00e9 consiste este \u00abyugo\u00bb, que en lugar de pesar aligera, y en lugar de aplastar alivia? El \u00abyugo\u00bb de Cristo es la ley del amor, es su mandamiento, que ha dejado a sus disc\u00edpulos (cf.\u00a0<i>Jn<\/i>\u00a013, 34; 15, 12). El verdadero remedio para las heridas de la humanidad \u2014sea las materiales, como el hambre y las injusticias, sea las psicol\u00f3gicas y morales, causadas por un falso bienestar\u2014 es una regla de vida basada en el amor fraterno, que tiene su manantial en el amor de Dios. Por esto es necesario abandonar el camino de la arrogancia, de la violencia utilizada para ganar posiciones de poder cada vez mayor, para asegurarse el \u00e9xito a toda costa. Tambi\u00e9n por respeto al medio ambiente es necesario renunciar al estilo agresivo que ha dominado en los \u00faltimos siglos y adoptar una razonable \u00abmansedumbre\u00bb. Pero sobre todo en las relaciones humanas, interpersonales, sociales, la norma del respeto y de la no violencia, es decir, la fuerza de la verdad contra todo abuso, es la que puede asegurar un futuro digno del hombre.<\/p>\n<h3><span id=\"Mensaje_13-04-2008_Amor_que_apremia\">Mensaje (13-04-2008): Amor que apremia.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">XLV Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones.<\/p>\n<p>Al ver a la gente, sinti\u00f3 compasi\u00f3n de ellos, porque mientras recorr\u00eda pueblos y ciudades, los encontraba cansados y abatidos \u00abcomo ovejas que no tienen pastor\u00bb (cf.\u00a0<i>Mt<\/i>\u00a09, 36). De aquella mirada de amor brotaba la invitaci\u00f3n a los disc\u00edpulos: \u00abRogad, pues, al due\u00f1o de la mies que env\u00ede obreros a su mies\u00bb (<i>Mt<\/i>\u00a09, 38), y envi\u00f3 a los Doce \u00aba la ovejas perdidas de Israel\u00bb, con instrucciones precisas. Si nos detenemos a meditar el pasaje del Evangelio de Mateo denominado \u00abdiscurso misionero\u00bb, descubrimos todos los aspectos que caracterizan la actividad misionera de una comunidad cristiana que quiera permanecer fiel al ejemplo y a las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas. Corresponder a la llamada del Se\u00f1or comporta afrontar con prudencia y sencillez cualquier peligro e incluso persecuciones, ya que \u00abun disc\u00edpulo no es m\u00e1s que su maestro, ni un esclavo m\u00e1s que su amo\u00bb (<i>Mt<\/i>\u00a010, 24). Al hacerse una sola cosa con el Maestro, los disc\u00edpulos ya no est\u00e1n solos para anunciar el Reino de los cielos, sino que el mismo Jes\u00fas es quien act\u00faa en ellos: \u00abEl que os recibe a vosotros, me recibe a m\u00ed, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado\u00bb (<i>Mt<\/i>\u00a010, 40). Y adem\u00e1s, como verdaderos testigos, \u00abrevestidos de la fuerza que viene de lo alto\u00bb (cf.\u00a0<i>Lc<\/i>24, 49), predican \u00abla conversi\u00f3n y el perd\u00f3n de los pecados\u00bb (<i>Lc<\/i>\u00a024, 47) a todo el mundo.<\/p>\n<p>3. Precisamente porque el Se\u00f1or los env\u00eda, los Doce son llamados \u00abap\u00f3stoles\u00bb, destinados a recorrer los caminos del mundo anunciando el Evangelio como testigos de la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo. San Pablo escribe a los cristianos de Corinto: \u00abNosotros \u2013es decir, los Ap\u00f3stoles\u2013 predicamos a Cristo crucificado\u00bb (<i>1 Co<\/i>\u00a01, 23). En ese proceso de evangelizaci\u00f3n, el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles atribuye un papel muy importante tambi\u00e9n a otros disc\u00edpulos, cuya vocaci\u00f3n misionera brota de circunstancias providenciales, incluso dolorosas, como el ser expulsados de la propia tierra por ser seguidores de Jes\u00fas (cf. 8, 1-4). El Esp\u00edritu Santo permite que esta prueba se transforme en ocasi\u00f3n de gracia, y se convierta en oportunidad para que el nombre del Se\u00f1or sea anunciado a otras gentes y se ensanche as\u00ed el c\u00edrculo de la comunidad cristiana. Se trata de hombres y mujeres que, como escribe Lucas en el libro de los Hechos, \u00abhan dedicado su vida a la causa de nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u00bb (15, 26). El primero de todos, llamado por el mismo Se\u00f1or a ser un verdadero Ap\u00f3stol, es sin duda alguna Pablo de Tarso. La historia de Pablo, el mayor misionero de todos los tiempos, lleva a descubrir, bajo muchos puntos de vista, el v\u00ednculo que existe entre vocaci\u00f3n y misi\u00f3n. Acusado por sus adversarios de no estar autorizado para el apostolado, recurre repetidas veces precisamente a la vocaci\u00f3n recibida directamente del Se\u00f1or (cf.\u00a0<i>Rm<\/i>\u00a01, 1;\u00a0<i>Ga<\/i>\u00a01, 11-12.15-17).<\/p>\n<p>4. Al principio, como tambi\u00e9n despu\u00e9s, lo que \u00abapremia\u00bb a los Ap\u00f3stoles (cf.\u00a0<i>2 Co<\/i>\u00a05, 14) es siempre \u00abel amor de Cristo\u00bb. Fieles servidores de la Iglesia, d\u00f3ciles a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, innumerables misioneros han seguido a lo largo de los siglos las huellas de los primeros ap\u00f3stoles. El Concilio Vaticano II hace notar que \u00abaunque la tarea de propagar la fe incumbe a todo disc\u00edpulo de Cristo seg\u00fan su condici\u00f3n, Cristo Se\u00f1or llama siempre de entre sus disc\u00edpulos a los que quiere para que est\u00e9n con \u00c9l y para enviarlos a predicar a las gentes (cf.\u00a0<i>Mc<\/i>\u00a03, 13\u201315)\u00bb (Decr.\u00a0<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_ad-gentes_sp.html\">Ad gentes<\/a><\/i>, 23). El amor de Cristo, de hecho, viene comunicado a los hermanos con ejemplos y palabras; con toda la vida. \u00abLa vocaci\u00f3n especial de los misioneros\u00a0<i>ad vitam\u00a0<\/i>\u2013escribi\u00f3 mi venerado predecesor Juan Pablo II\u2013 conserva toda su validez: representa el paradigma del compromiso misionero de la Iglesia, que siempre necesita donaciones radicales y totales, impulsos nuevos y valientes\u00bb (Encl.\u00a0<i><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/edocs\/ESL0040\/__P8.HTM\">Redemptoris missio<\/a>,\u00a0<\/i>66).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>32 Estaban ellos todav\u00eda saliendo cuando le llevaron a Jes\u00fas un endemoniado mudo. 33 Y despu\u00e9s de echar al demonio, el mudo habl\u00f3. La gente dec\u00eda admirada: \u00abNunca se ha visto en Israel cosa igual\u00bb. 34 En cambio, los fariseos dec\u00edan: \u00abEste echa los demonios con el poder del jefe de los demonios\u00bb. 35 Jes\u00fas &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-9-35-10-1-6-8-compasion-hacia-la-muchedumbre-y-mision-de-los-doce\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 9, 35\u201410, 1.6-8: Compasi\u00f3n hacia la muchedumbre y misi\u00f3n de los Doce\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41302","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41302","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41302"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41302\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41302"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41302"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41302"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}