{"id":41310,"date":"2016-10-07T23:27:07","date_gmt":"2016-10-08T04:27:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-11-20-24-lamentacion-sobre-la-generacion-presente\/"},"modified":"2016-10-07T23:27:07","modified_gmt":"2016-10-08T04:27:07","slug":"mt-11-20-24-lamentacion-sobre-la-generacion-presente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-11-20-24-lamentacion-sobre-la-generacion-presente\/","title":{"rendered":"Mt 11, 20-24: Lamentaci\u00f3n sobre la generaci\u00f3n presente"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">20<\/span> Entonces se puso Jes\u00fas a recriminar a las ciudades donde hab\u00eda hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se hab\u00edan convertido: <span class=\"versiculo\">21<\/span> \u00ab\u00a1Ay de ti, Coroza\u00edn, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sid\u00f3n se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habr\u00edan convertido, cubiertas de sayal y ceniza. <span class=\"versiculo\">22<\/span> Pues os digo que el d\u00eda del juicio les ser\u00e1 m\u00e1s llevadero a Tiro y a Sid\u00f3n que a vosotras. <span class=\"versiculo\">23<\/span> Y t\u00fa, Cafarna\u00fan, \u00bfpiensas escalar el cielo? Bajar\u00e1s al abismo. Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habr\u00eda durado hasta hoy. <span class=\"versiculo\">24<\/span> Pues os digo que el d\u00eda del juicio le ser\u00e1 m\u00e1s llevadero a Sodoma que a ti\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Simeon_el_Nuevo_Teologo\">Sime\u00f3n el Nuevo Te\u00f3logo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_Dichoso_el_que_hoy_escucha_a_Cristo\">Catequesis: Dichoso el que hoy escucha a Cristo<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Catequesis n. 29, 435-437 y 44s<\/p>\n<p>Hermanos y padres: hay muchos que dicen: \u00abSi hubi\u00e9ramos vivido en los d\u00edas de los ap\u00f3stoles y, como ellos, se nos hubiera hecho dignos de contemplar a Cristo, tambi\u00e9n nosotros habr\u00edamos sido santos como ellos\u00bb. Pero esos tales no saben que el es aquel que, entonces como ahora, habla en todo el mundo. Tal vez alguien diga: \u00abNo es lo mismo haberlo visto entonces en cuerpo y o\u00edr ahora s\u00f3lo sus palabras y recibir una ense\u00f1anza sobre \u00e9l y sobre su Reino\u00bb. Tambi\u00e9n yo digo que no es en absoluto lo mismo ahora y entonces, pero a\u00f1ado que el estado actual es mucho mejor y nos conduce con m\u00e1s facilidad a una fe y a una certeza mayores. En efecto, entonces aparec\u00eda como un hombre de nada; frecuentaba a publicanos y pecadores y com\u00eda con ellos, y tambi\u00e9n la gente m\u00e1s sencilla dec\u00eda de \u00e9l con desprecio: \u00ab\u00bfAcaso no es \u00e9ste el hijo de Mar\u00eda y de Jos\u00e9, el carpintero?\u00bb.\u00a0<\/p>\n<p>En aquel cuerpo humano en el que Dios se daba a ver enteramente como hombre, exento de cualquier cualidad de m\u00e1s respecto a los otros hombres, sometido a la necesidad de comer, beber, dormir, sudando, cans\u00e1ndose y, excepto en el pecado, realizando todas las acciones humanas, en aquel cuerpo no era cosa de poca monta reconocerle as\u00ed y creerle Dios, el Dios que ha hecho el cielo y la tierra y todo lo que hay en ellos. De modo que quien le escucha ahora proclamar cada d\u00eda, mediante los santos evangelios, la voluntad de su Padre y no le obedece con temor y temblor, tampoco entonces habr\u00eda aceptado creer de ninguna manera. Y tambi\u00e9n es de temer que, en medio de una incredulidad total, habr\u00edan blasfemado de \u00e9l como antidi\u00f3s antes que considerarle como el Dios verdadero. Dichoso, en cambio, el que escucha las santas palabras y no se limita a gemir retras\u00e1ndolo d\u00eda a d\u00eda y dejando discurrir in\u00fatilmente el tiempo de su vida, sino que, en cuanto ha o\u00eddo al Se\u00f1or, de inmediato empieza a obrar. \u00c9ste obtendr\u00e1 misericordia, como siervo obediente y agradecido; se volver\u00e1 desde ahora art\u00edfice probado de todas las virtudes y ser\u00e1 colmado en el siglo futuro con todas las delicias de los bienes inefables de Dios: ojal\u00e1 podamos todos nosotros obtenerlos por la gracia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<h2><span id=\"Catecismo_de_la_Iglesia_Catolica\">Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Conversion_y_penitencia_interior\">Conversi\u00f3n y penitencia interior.<\/span><\/h3>\n<p> <b>1427<\/b> Jes\u00fas llama a la conversi\u00f3n. Esta llamada es una parte esencial del anuncio del Reino: &#8220;El tiempo se ha cumplido y el  Reino de Dios est\u00e1 cerca; convert\u00edos y creed en la Buena Nueva&#8221; (<i>Mc<\/i> 1,15). En la  predicaci\u00f3n de la Iglesia, esta llamada se dirige primeramente a los que no  conocen todav\u00eda a Cristo y su Evangelio. As\u00ed, el Bautismo es el lugar principal  de la conversi\u00f3n primera y fundamental. Por la fe en la Buena Nueva y por el  Bautismo (cf. <i>Hch<\/i> 2,38) se renuncia al mal y se alcanza la salvaci\u00f3n, es decir,  la remisi\u00f3n de todos los pecados y el don de la vida nueva.    <\/p>\n<p> <b>1428<\/b> Ahora bien, la llamada de Cristo a la  conversi\u00f3n sigue resonando en la vida de los cristianos. Esta <i>segunda  conversi\u00f3n<\/i> es una tarea ininterrumpida para toda la Iglesia que &#8220;recibe en  su propio seno a los pecadores&#8221; y que siendo &#8220;santa al mismo tiempo que  necesitada de purificaci\u00f3n constante, busca sin cesar la penitencia y la  renovaci\u00f3n&#8221; (<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">LG<\/a> 8). Este esfuerzo de conversi\u00f3n no es s\u00f3lo una obra humana. Es  el movimiento del &#8220;coraz\u00f3n contrito&#8221; (<i>Sal<\/i> 51,19), atra\u00eddo y movido por la gracia  (cf <i>Jn<\/i> 6,44; 12,32) a responder al amor misericordioso de Dios que nos ha amado  primero (cf <i>1 Jn<\/i> 4,10).    <\/p>\n<p> <b>1429<\/b> De ello da testimonio la conversi\u00f3n de san  Pedro tras la triple negaci\u00f3n de su Maestro. La mirada de infinita misericordia  de Jes\u00fas provoca las l\u00e1grimas del arrepentimiento (<i>Lc<\/i> 22,61) y, tras la  resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, la triple afirmaci\u00f3n de su amor hacia \u00e9l (cf <i>Jn<\/i>  21,15-17). La segunda conversi\u00f3n tiene tambi\u00e9n una dimensi\u00f3n <i>comunitaria<\/i>.  Esto aparece en la llamada del Se\u00f1or a toda la Iglesia: &#8220;\u00a1Arrepi\u00e9ntete!&#8221; (<i>Ap<\/i>  2,5.16).    <\/p>\n<blockquote>\n<p> San Ambrosio dice acerca de las dos conversiones que,  \u00aben la Iglesia, existen el agua y las l\u00e1grimas: el agua del Bautismo y las  l\u00e1grimas de la Penitencia\u00bb (<i>Epistula extra collectionem<\/i> 1 [41], 12).    <\/p>\n<\/blockquote>\n<p> <b>IV. La  penitencia interior<\/b>    <\/p>\n<p> <b>1430<\/b> Como ya en los profetas, la llamada de  Jes\u00fas a la conversi\u00f3n y a la penitencia no mira, en primer lugar, a las obras  exteriores &#8220;el saco y la ceniza&#8221;, los ayunos y las mortificaciones, sino a <i>la  conversi\u00f3n del coraz\u00f3n, la penitencia interior<\/i>. Sin ella, las obras de  penitencia permanecen est\u00e9riles y enga\u00f1osas; por el contrario, la conversi\u00f3n  interior impulsa a la expresi\u00f3n de esta actitud por medio de signos visibles,  gestos y obras de penitencia (cf <i>Jl<\/i> 2,12-13; <i>Is<\/i> 1,16-17; <i>Mt<\/i> 6,1-6. 16-18).    <\/p>\n<p> <b>1431<\/b> La penitencia interior es una  reorientaci\u00f3n radical de toda la vida, un retorno, una conversi\u00f3n a Dios con  todo nuestro coraz\u00f3n, una ruptura con el pecado, una aversi\u00f3n del mal, con  repugnancia hacia las malas acciones que hemos cometido. Al mismo tiempo,  comprende el deseo y la resoluci\u00f3n de cambiar de vida con la esperanza de la  misericordia divina y la confianza en la ayuda de su gracia. Esta conversi\u00f3n del  coraz\u00f3n va acompa\u00f1ada de dolor y tristeza saludables que los Padres llamaron <i> animi cruciatus<\/i> (aflicci\u00f3n del esp\u00edritu), <i>compunctio cordis<\/i>  (arrepentimiento del coraz\u00f3n) (cf Concilio de Trento: DS 1676-1678; 1705; <i>Catecismo  Romano<\/i>,  2, 5, 4).    <\/p>\n<p> <b>1432<\/b> El coraz\u00f3n del hombre es torpe y endurecido. Es preciso que Dios d\u00e9  al hombre un coraz\u00f3n nuevo (cf <i>Ez<\/i> 36,26-27). La conversi\u00f3n es primeramente una  obra de la gracia de Dios que hace volver a \u00c9l nuestros corazones:  &#8220;Convi\u00e9rtenos, Se\u00f1or, y nos convertiremos&#8221; (<i>Lm<\/i> 5,21). Dios es quien nos da la  fuerza para comenzar de nuevo. Al descubrir la grandeza del amor de Dios,  nuestro coraz\u00f3n se estremece ante el horror y el peso del pecado y comienza a  temer ofender a Dios por el pecado y verse separado de \u00e9l. El coraz\u00f3n humano se  convierte mirando al que nuestros pecados traspasaron (cf <i>Jn<\/i> 19,37; <i>Za<\/i> 12,10).   <\/p>\n<blockquote>\n<p> \u00abTengamos los ojos fijos en la sangre de Cristo y comprendamos cu\u00e1n preciosa es a  su Padre, porque, habiendo sido derramada para nuestra salvaci\u00f3n, ha conseguido  para el mundo entero la gracia del arrepentimiento\u00bb (San Clemente Romano, <i> Epistula ad Corinthios<\/i> 7, 4).   <\/p>\n<\/blockquote>\n<p> <b>1433<\/b> Despu\u00e9s de Pascua, el Esp\u00edritu Santo &#8220;convence al mundo en lo  referente al pecado&#8221; (<i>Jn<\/i> 16, 8-9), a saber, que el mundo no ha cre\u00eddo en el que  el Padre ha enviado. Pero este mismo Esp\u00edritu, que desvela el pecado, es el  Consolador (cf <i>Jn<\/i> 15,26) que da al coraz\u00f3n del hombre la gracia del  arrepentimiento y de la conversi\u00f3n (cf <i>Hch<\/i> 2,36-38; Juan Pablo II, <i>Dominum  et vivificantem<\/i>, <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/edocs\/ESL0035\/__PA.HTM\">27<\/a>&#8211;<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/edocs\/ESL0035\/__PF.HTM\">48<\/a>).<\/p>\n<h3><span id=\"Para_juzgar_a_vivos_y_muertos\">\u00abPara juzgar a vivos y muertos\u00bb<\/span><\/h3>\n<p><b>678<\/b> Siguiendo a los profetas (cf. <i>Dn<\/i> 7, 10; <i>Jl<\/i> 3, 4;    <i>Ml<\/i> 3,19) y a Juan Bautista (cf. <i>Mt<\/i> 3, 7-12), Jes\u00fas anunci\u00f3 en su predicaci\u00f3n    el Juicio del \u00faltimo D\u00eda. Entonces, se pondr\u00e1n a la luz la conducta de cada    uno (cf. <i>Mc<\/i> 12, 38-40) y el secreto de los corazones (cf. <i>Lc<\/i> 12, 1-3;    <i>Jn<\/i> 3,    20-21; <i>Rm<\/i> 2, 16; <i>1 Co<\/i> 4, 5). Entonces ser\u00e1 condenada la incredulidad culpable    que ha tenido en nada la gracia ofrecida por Dios (cf <i>Mt<\/i> 11, 20-24; 12,    41-42). La actitud con respecto al pr\u00f3jimo revelar\u00e1 la acogida o el rechazo de    la gracia y del amor divino (cf. <i>Mt<\/i> 5, 22; 7, 1-5). Jes\u00fas dir\u00e1 en el \u00faltimo    d\u00eda: &#8220;Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed me lo    hicisteis&#8221; (<i>Mt<\/i> 25, 40).<\/p>\n<p><b>679<\/b> Cristo es Se\u00f1or de la vida eterna. El pleno derecho    de juzgar definitivamente las obras y los corazones de los hombres pertenece a    Cristo como Redentor del mundo. &#8220;Adquiri\u00f3&#8221; este derecho por su Cruz. El Padre    tambi\u00e9n ha entregado &#8220;todo juicio al Hijo&#8221; (<i>Jn<\/i> 5, 22; cf. <i>Jn<\/i> 5, 27;    <i>Mt<\/i> 25, 31;    <i>Hch<\/i> 10, 42; 17, 31; <i>2 Tm<\/i> 4, 1). Pues bien, el Hijo no ha venido para juzgar    sino para salvar (cf. <i>Jn<\/i> 3,17) y para dar la vida que hay en \u00e9l (cf. <i>Jn<\/i> 5,    26). Es por el rechazo de la gracia en esta vida por lo que cada uno se juzga    ya a s\u00ed mismo (cf. <i>Jn<\/i> 3, 18; 12, 48); es retribuido seg\u00fan sus obras (cf.   <i>1 Co<\/i>    3, 12- 15) y puede incluso condenarse eternamente al rechazar el Esp\u00edritu de    amor (cf. <i>Mt<\/i> 12, 32; <i>Hb<\/i> 6, 4-6; 10, 26-31).<\/p>\n<h2><span id=\"Santa_Teresa_de_Calcuta\">Santa Teresa de Calcuta<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Camino de sencillez, p. 51<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Creados para amar y ser amados<\/p>\n<p>Todos somos capaces de hacer el bien y hacer el mal. No hemos nacido como  personas malvadas. Todo el mundo tiene en s\u00ed algo bueno. Unos esconden el bien,  otros no le hacen caso, pero la bondad est\u00e1 en todos. Dios nos ha creado para  amar y para ser amados. Dios nos env\u00eda una especie de test para escoger uno u  otro camino. La negligencia en el amar nos puede conducir a decir \u201cs\u00ed\u201d a la maldad  sin darnos cuenta hasta d\u00f3nde nos puede llevar&#8230; Por suerte, tenemos el poder de  superar todo por medio de la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si nos volvemos a Dios, irradiamos amor y alegr\u00eda en torno nuestro, a todos los  que conviven con nosotros. Del mismo modo, si hacemos el mal, extendemos  alrededor nuestro el mal. Si estamos cerca de alguien que va por el camino del mal,  hagamos todo lo posible para ayudarle y mostrarle que Dios se preocupa de \u00e9l.  Oremos intensamente para que redescubra la oraci\u00f3n, que descubra a Dios dentro  de si y en los dem\u00e1s&#8230; Todos hemos sido creados por la misma mano amorosa de  Dios. El amor de Cristo es siempre m\u00e1s fuerte que el mal en el mundo. Debemos,  pues, amar y ser amados. Es muy simple y no deber\u00eda ser una lucha tan grande  para llegar a ello.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Rafael_Arnaiz_Baron_monje_trapense\">San Rafael Arnaiz Bar\u00f3n, monje trapense<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Escritos_No_se_habian_convertido\">Escritos: No se hab\u00edan convertido<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Escritos del 25-01-1937<br \/>\nObras completas &#8211; Editorial Monte Carmelo, p. 766.767, \u00a7 881.882.883<\/p>\n<p>Cu\u00e1ntos tortuosos caminos hay que recorrer para llegar a lo simple. [\u2026] Muchas veces si no practicamos la virtud es debido a nuestro complicado modo de ser, que rechaza lo que es sencillo.<\/p>\n<p>Muchas veces no llegamos a comprender la grandiosidad que se encierra que se encierra en un acto de sencillez, porque buscamos lo grande en lo complicado, buscamos la grandiosidad de las cosas en la \u00abdificultad\u00bb de las mismas. [\u2026]<\/p>\n<p>La virtud\u2026, Dios\u2026, la vida interior, \u00a1qu\u00e9 dif\u00edcil me parec\u00eda vivir eso! Ahora no es que yo tenga virtud, ni mis conocimientos de Dios y vida de esp\u00edritu est\u00e9n completamente claros, pero he visto que a eso se llega sin complicaciones [\u2026].<\/p>\n<p>He visto que a Dios se llega precisamente por todo lo contrario. Se le llega a conocer por la simplicidad del coraz\u00f3n y por la sencillez. [\u2026] Para tener virtud no  hace falta estudiar una carrera, ni dedicarse a profundos estudios\u2026 Basta el acto simple de querer; basta, a veces, la sencilla voluntad.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9, pues, a veces no tenemos virtud? Porque no somos sencillos; porque nos complicamos nuestros deseos; porque todo lo que queremos nos lo hace dif\u00edcil nuestra poca voluntad, que se deja llevar de lo que agrada, de lo c\u00f3modo, de lo innecesario y, muchas veces, de las pasiones. [\u2026] Si quisi\u00e9ramos ser\u00edamos santos\u2026, y es mucho m\u00e1s dif\u00edcil ser ingeniero, que ser santo.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Autores_Varios_Comentarios_a_la_Biblia_Liturgica_NT_Llamada_a_la_conversion\">Autores Varios: Comentarios a la Biblia Lit\u00fargica (NT): Llamada a la conversi\u00f3n<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Paulinas-PPC-Regina-Verbo Divino (1990), pp. 1004-1005<\/p>\n<p>La medida de la responsabilidad es el don que la hace posible. A mayor don, mayor responsabilidad. La peque\u00f1a historia recogida en esta secci\u00f3n es una ilustraci\u00f3n pr\u00e1ctica de estas afirmaciones. La actividad de Jes\u00fas en Galilea estuvo principalmente centrada en las ciudades en torno al mar de Genesaret. Coraza\u00edn, al norte del Tiberiades, tierra adentro, aparece mencionada \u00fanicamente aqu\u00ed. Por el contrario se hace menci\u00f3n frecuente de Betsaida. Pero la ciudad de mayor permanencia de Jes\u00fas fue, sin duda, Cafarnaum. Mateo la llama &#8220;su ciudad&#8221; (9,1) y seg\u00fan Marcos Jes\u00fas tenia all\u00ed una casa (Mc 2,1). Dir\u00edamos que incluso el orden por el que aparecen en el relato evang\u00e9lico tiene importancia: en el orden de menor a mayor actividad de Jes\u00fas en ellas: Coraza\u00edn, Betsaida, Cafarnaum. Ya hemos dicho que Coraza\u00edn es mencionada \u00fanicamente en este lugar y que Cafarnaum fue el lugar de mayor permanencia de Jes\u00fas durante su actividad galilea.\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el orden en el contrapunto es intencionado: Tiro y Sid\u00f3n eran ciudades paganas que son mencionadas juntas como acreedoras de la ira divina (Is 23; Ara 1,9-10) y Sodoma hab\u00eda pasado a la historia b\u00edblica como la ciudad pecadora por excelencia.\u00a0<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta estos presupuestos, la lecci\u00f3n del texto evang\u00e9lico es clara: a mayor actividad de Jes\u00fas en cada una de aquellas ciudades, mayor responsabilidad. Fueron invitadas a la penitencia y no respondieron a la llamada. Ser\u00e1n, pues, juzgadas con mayor severidad que las ciudades mencionadas en el contrapunto de la comparaci\u00f3n. Estas hubiesen respondido a la llamada a la conversi\u00f3n si hubiesen presenciado los milagros que Jes\u00fas realiz\u00f3 en aqu\u00e9llas.\u00a0<\/p>\n<p>En nuestro texto se habla de los milagros de Jes\u00fas en forma gen\u00e9rica. No se especifica cu\u00e1les en concreto fueron hechos en las citadas ciudades. Mejor as\u00ed. Porque esto nos lleva a una consideraci\u00f3n, tambi\u00e9n gen\u00e9rica, de los milagros de Jes\u00fas. Son exponente de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, de la victoria sobre Satan\u00e1s, de la misericordia de Dios, que invita siempre al extraviado a volver a la casa paterna. Obras que son predicaci\u00f3n-palabra al mismo tiempo. Obras-palabra que impulsar\u00edan a la penitencia a las ciudades m\u00e1s imp\u00edas. La responsabilidad mayor recae sobre Cafarnaum, por la raz\u00f3n que ya hemos apuntado: en Cafarnaum estuvo m\u00e1s tiempo presente, f\u00edsicamente presente, el reino de los cielos, por la mayor permanencia de Jes\u00fas en ella. \u00bfFue acaso esto mismo motivo de su orgullo? En todo caso es descrita con las palabras de Isa\u00edas (Is 14,13-15) refiri\u00e9ndose a la ciudad de Babilonia. El mensaje de Jes\u00fas destruye toda clase de privilegios. Se sit\u00faa en el terreno personal de llamada-respuesta. Es la respuesta personal a su palabra la que decide la pertenencia o exclusi\u00f3n de su Reino.\u00a0<\/p>\n<h2><span id=\"Bastin-Pinckers-Teheux_Dios_cada_dia_Vino_a_su_casa\">Bastin-Pinckers-Teheux, Dios cada d\u00eda: Vino a su casa<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Siguiendo el Leccionario Ferial (4). Semanas X-XXI T.O. Evangelio de Mateo.<br \/>\nSal Terrae (1990), pp. 110-111<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00c9xodo 2, 1-15a.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aqu\u00ed el nudo del relato se deja adivinar f\u00e1cilmente; est\u00e1 en la explicaci\u00f3n del nombre de Mois\u00e9s. En hebreo, Mois\u00e9s se dice <i>Mosh\u00e9<\/i>; qu\u00e9 cosa m\u00e1s simple, entonces, que relacionar este nombre con el verbo <i>m\u00e1sha<\/i>, &#8220;sacar&#8221;, y sugerir que evoca no s\u00f3lo la intervenci\u00f3n de la hija del fara\u00f3n sacando a Mois\u00e9s de las aguas del r\u00edo, sino sobre todo la de Dios. En efecto, la historia del ni\u00f1o sacado de las aguas es sin duda la del pueblo salvado del mar.\u00a0<\/p>\n<p>Pero, en realidad, Mois\u00e9s deriva del egipcio <i>mesu<\/i>, que significa &#8220;proveniente de&#8221;, &#8220;hijo de&#8221; y se encuentra, por ejemplo en un nombre como Rams\u00e9s (Ra-mas\u00e9s, hijo de Ra). El nombre de Mois\u00e9s evoca, pues, su adopci\u00f3n por parte de la princesa egipcia, y orienta la investigaci\u00f3n hacia otras historias de ni\u00f1os abandonados y recogidos, como la de Sarg\u00f3n en el siglo XXV antes de Cristo. El historiador sagrado ha querido poner al fundador del pueblo jud\u00edo al mismo nivel que los grandes personajes de la historia.\u00a0<\/p>\n<p>Y finalmente, \u00bfde qui\u00e9n es hijo Mois\u00e9s? Otros textos se han preocupado de proveerlo de un estado civil; pero, en resumidas cuentas, \u00bfno es preferible adoptar la explicaci\u00f3n popular? Al igual que No\u00e9 en su arca, Mois\u00e9s, en su cestilla, fue salvado por Dios; y ambos hombres hicieron nacer una humanidad nueva. Antes, Mois\u00e9s tuvo que abandonar Egipto y llegar al desierto, a la tierra de Madi\u00e1n, al este del golfo de Aqaba; all\u00ed encontr\u00f3 al Dios de sus antepasados. Este exiliado es ya fiel reflejo de las aventuras del pueblo jud\u00edo.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Salmo 68<\/p>\n<p>Mientras que el relato del nacimiento de Mois\u00e9s est\u00e1 enfocado de lleno sobre el porvenir, el salmo 68 es una queja individual, en la que el autor describe la precariedad de su situaci\u00f3n y habla de su esperanza de poder dar gracias muy pronto.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Mateo 11, 20-24.<\/p>\n<p>Las obras de Jes\u00fas dan testimonio del Reino que anunciaba, pero muchos hombres han puesto en duda su mensaje. Muchos \u2014y sigue sucediendo en nuestros d\u00edas\u2014 han rechazado al Dios revelado por Jes\u00fas. Coraza\u00edn, Betsaida y Cafarna\u00fan, tres ciudades de la\u00a0&#8220;primavera galilea&#8221;, son tambi\u00e9n las tres ciudades del rechazo. Han recibido m\u00e1s que Tiro y Sid\u00f3n, las ciudades paganas; y tambi\u00e9n han recibido un juicio m\u00e1s severo por parte de Jes\u00fas. Se hundir\u00e1n hasta el infierno, como la orgulloso Babilonia (Is 14, 15). Graves palabras que manifiestan el gran sufrimiento de Dios ante la incredulidad del hombre.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a1S\u00e1lvame, Dios m\u00edo, pues las aguas me suben hasta la garganta!&#8221;\u00a0<\/p>\n<p>\u00a1Larga queja que se entona en tierra de esclavitud! Entre tantos gritos de horror, el llanto de un ni\u00f1o&#8230; Cuando la desesperanza parece m\u00e1s fuerte que la vida, un reci\u00e9n nacido se hace luz, una luz que anuncia el final del t\u00fanel. Resplandor a\u00fan vacilante, que la maldad de los hombres podr\u00eda apagar; pero Dios no permite que la muerte extienda su poder sin hacer brillar en alguna parte la esperanza de la primavera. El jovencito crecer\u00e1; a\u00fan no sabe que sobre sus hombros recaer\u00e1 el porvenir de todo un pueblo.\u00a0<\/p>\n<p>La historia de Israel va a ser transformada cuando este hombre, que tiene la misma apariencia f\u00edsica que los egipcios opresores, se levante y se ponga en marcha seguido de sus hermanos. \u00a1Salida impresionante y de capital importancia! \u00a1En una atm\u00f3sfera de polvo, sudor y l\u00e1grimas de sangre, Mois\u00e9s vuelve a ser de nuevo Jud\u00edo! Vuelve con los suyos, y esta vuelta constituye para todo un pueblo un acto de renacimiento. &#8220;Mois\u00e9s fue testigo de la opresi\u00f3n en que estaban sus hermanos&#8221;. Confrontado a la injusticia y a la opresi\u00f3n de un hombre de su misma sangre, siente en su propia carne la herida del otro; descubre a su &#8220;pr\u00f3jimo&#8221;.\u00a0<\/p>\n<p>Y a la larga es este descubrimiento el que provoca el \u00c9xodo&#8230; Dios podr\u00e1 decir muy pronto: &#8220;\u00a1He visto la miseria de mi pueblo!&#8221; \u00a1Salida impresionante que contiene el germen de la liberaci\u00f3n futura!&#8230; &#8220;Vuelve con los suyos&#8221;. El Hijo eterno dejar\u00e1 la compa\u00f1\u00eda del Padre para ir con sus hermanos. Entre los gritos de horror, un reci\u00e9n nacido escapar\u00e1 de la masacre de los poderosos. Dios no dejar\u00e1 de acudir en favor de los oprimidos y de tomar partido en el combate de la vida. &#8220;Pero los suyos no lo recibieron&#8221;&#8230; &#8220;\u00bfQui\u00e9n te ha nombrado juez y parte entre nosotros?&#8221;&#8230; Jes\u00fas ser\u00e1 rechazado entre los de su sangre, encerrado en la noche de un sepulcro, pero volver\u00e1; y ese d\u00eda ser\u00e1 el j\u00fabilo y la fiesta de la vida. Mois\u00e9s volver\u00e1 de Madi\u00e1n a reunirse con los suyos, y ese d\u00eda comenzar\u00e1 la liberaci\u00f3n del pueblo&#8230;\u00a0<\/p>\n<p>S\u00e1lvanos, Se\u00f1or,<br \/>\nde tantos miedos como nos embargan.\u00a0<br \/>\n\u00a1Nuestros detractores son demasiado numerosos,<br \/>\ny los que nos esclavizan son demasiado fuertes!\u00a0<br \/>\nHaz llegar hasta nosotros a nuestro liberador: \u00a1que asuma nuestra defensa<br \/>\ny que nos lleve al lugar donde mora tu paz!\u00a0<br \/>\nTu Hijo amado ha salido de ti<br \/>\npara venir a los suyos,<br \/>\nexiliados en tierra demasiado ingrata.\u00a0<br \/>\nYa que somos sus hermanos,<br \/>\nperm\u00edtenos, Padre todopoderoso, arribar con El a la tierra de la libertad.\u00a0<\/p>\n<h2><span id=\"Biblia_Nacar-Colunga_Comentada_Revelacion\">Biblia N\u00e1car-Colunga Comentada: Revelaci\u00f3n.<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">Se anuncia el castigo de varias ciudades, 11:20-24 (Lc 10:13-15).<\/p>\n<p>Mt une este pasaje con el anterior por la incolora soldadura de \u201centonces.\u201d Lc lo pone en otro contexto. Pero hay uni\u00f3n l\u00f3gica, tan propia de Mt. Ante la actitud hostil de los fariseos, acabada de describir, yuxtapone otra actitud semejante de algunas ciudades en las que \u00e9l predic\u00f3. Literariamente usa el estilo \u201c paralel\u00edstico\u201d en la descripci\u00f3n doctrinal de las ciudades.<\/p>\n<p>Cristo increpa a las ciudades \u2014 Coraza\u00edn, Betsaida, Cafarna\u00fam \u2014 porque en ellas hab\u00eda hecho muchos milagros, y, sin embargo, no se hab\u00edan convertido a El. Todas est\u00e1n situadas en la ribera NO. del lago Tiber\u00edades. Coroza\u00edn es, probablemente, el actual Khirbet Kerazeth, a cuatro kil\u00f3metros al norte de Tell Hum, con el que se identifica Cafarna\u00fam. S\u00f3lo se discute sobre la existencia de una o dos Betsaidas.<\/p>\n<p>La doctrina que tantas veces hab\u00eda ense\u00f1ado all\u00ed Jes\u00fas, <b>rubricada con milagros, les hac\u00eda ver que El era el Mes\u00edas.<\/b> Pero no respondieron a esta misi\u00f3n privilegiada que les dispens\u00f3; no cambiaron su modo de ser, su juda\u00edsmo rab\u00ednico; <b>no se \u201cconvirtieron\u201d<\/b> (\u03bc\u03b5\u03c4\u03b5\u03bd\u03cc\u03b7\u03c3\u03b1\u03bd).<\/p>\n<p>Pero Cristo va a decir <b>la culpabilidad que por ello tuvieron, <\/b>al compararlas con las antiguas ciudades malditas: Tiro, Sid\u00f3n, Sodoma. Estas no fueron escenario de la predicaci\u00f3n de Cristo. Mas les dice, hipot\u00e9ticamente, que si en ellas se hubieran hecho los \u201cmilagros\u201d que se hicieron en Coroza\u00edn, Cafarna\u00fam y Betsaida, aqu\u00e9llas hubieran cambiado su modo de ser (\u03bc\u03b5\u03c4\u03b5\u03bd\u03cc\u03b7\u03c3\u03b1\u03bd), llorando, amargamente, su pasado en \u201csaco y ceniza.\u201d Esta era la costumbre que se usaba en los d\u00edas de penitencia y gran ayuno (Jn 3:5-8; Jer 6:26). Las ciudades, cl\u00e1sicamente malas, no tuvieron la Luz como la tuvieron \u00e9stas.<\/p>\n<p>El ingreso de estas gentes en el reino, despu\u00e9s de tantos milagros, fue, cuantitativamente, m\u00ednimo. Y, en el fondo, era debido a que, ambientados y extraviados por el rabinismo, el Mes\u00edas no se presentaba con los rasgos deformados con que \u00e9ste lo interpretaba y presentaba. Mas por ello tendr\u00eda castigo. \u00bfCu\u00e1ndo? \u201cEn el d\u00eda del juicio.\u201d Este d\u00eda y este juicio, formulado en absoluto, es un termino cl\u00e1sico y t\u00e9cnico de referencia como algo sabido de todos (Mt 24:26; Lc 21-34, etc.); era el juicio final admitido en la literatura jud\u00eda.<\/p>\n<p>Si se apostrofa especialmente a Cafarna\u00fam, es que Cafarna\u00fam fue la patria adoptiva de Cristo (Mt 4:13). All\u00ed mor\u00f3 con cierta permanencia, all\u00ed hizo m\u00e1s milagros, all\u00ed hubo m\u00e1s luz (Mc 1:22-34; 21-27). La f\u00f3rmula \u201cpor ventura te levantar\u00e1s hasta el cielo,\u201d es el modo con el que se expresa el orgullo o el tiempo de prosperidad de una ciudad o un pueblo (Is 14:13). Y como la respuesta fue el desprecio a su Mes\u00edas, el castigo se expresa con la forma tradicional: \u201cBajar\u00e1s hasta el Infierno\u201d, ser\u00e1 su humillaci\u00f3n por castigo (Is 14:15)<\/p>\n<h2><span id=\"W_Trilling_El_Nuevo_Testamento_y_su_Mensaje_Mt\">W. Trilling, El Nuevo Testamento y su Mensaje (Mt)<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Herder (1980), Tomo I, pp. 253-255.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Amenaza a las ciudades de Galilea (11,20-24).<\/p>\n<p>20 <i>Entonces comenz\u00f3 a increpar a las ciudades en que se hab\u00edan realizado la mayor\u00eda de sus milagros, por no haberse convertido.\u00a0<\/i><\/p>\n<p>El discurso de Jes\u00fas se va elevando hasta convertirse en palabra conminatoria. No es un juego como en el caso de los ni\u00f1os en el mercado, sino que se trata de la muerte y de la vida. La veleidad caprichosa de los habitantes de dichas ciudades en \u00faltimo t\u00e9rmino es incredulidad, la recusaci\u00f3n de Dios. Si no creyeron ya en las palabras de Jes\u00fas, las obras hubiesen tenido que convencerles. Estas ciudades, en las que Jes\u00fas hab\u00eda hecho muchos milagros, <i>no <\/i>se han <i>convertido. <\/i>Las ciudades que aqu\u00ed nombra el Se\u00f1or: Coraza\u00edn, Betsaida, Cafarna\u00fam, todas ellas son ciudades de Galilea, situadas alrededor del lago de Genesaret.\u00a0<\/p>\n<p>21\u00a0<i>\u00a1Ay de ti, Coraza\u00edn! \u00a1Ay de ti, Betsaida! Porque, si en Tiro y Sid\u00f3n se hubieran realizado los mismos milagros que en vosotras, ya hace tiempo que, cubiertas de saco y ceniza, se habr\u00edan convertido. <\/i>22 <i>Por eso, os digo: en el d\u00eda del juicio, habr\u00e1 menos rigor para Tiro y Sid\u00f3n que para vosotras. <\/i>23 <i>Y t\u00fa, Cafarna\u00fam, \u00bfes que te van a encumbrar hasta el cielo? \u00a1Hasta el infierno bajar\u00e1s! Porque, si en Sodoma se hubieran realizado los mismos milagros que en ti, todav\u00eda hoy estar\u00eda en pie. <\/i>24 <i>Por eso os digo: en el d\u00eda del juicio habr\u00e1 menos rigor para la tierra de Sodoma que para ti.\u00a0<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a1Ay de ti! <\/i>es el llamamiento de la desventura, la contraparte de la exclamaci\u00f3n prof\u00e9tica \u00abbienaventurados\u00bb (Cf. 5,3ss; 23, 13ss). La interjecci\u00f3n \u00ab\u00a1ay!\u00bb amenaza con la desventura y la llama eficazmente, as\u00ed como tambi\u00e9n la bienaventuranza llama la salvaci\u00f3n. En la Escritura hay ejemplos t\u00edpicos de ciudades impenitentes: es proverbial que los profetas nombren las ciudades paganas de Tiro y de Sid\u00f3n en el norte de Palestina como ejemplos de altiva arrogancia y copiosa riqueza (Cf. Is 23,1-14; Ez 26-28 ). Sodoma (y Gomorra), las ciudades del libertinaje y del vicio, fueron destruidas (Cf. Gen 18,16-19,29 y el comentario a Mt 10,15 ). As\u00ed como el centuri\u00f3n pagano encontr\u00f3 el camino que conduce a la fe, as\u00ed tambi\u00e9n las ciudades paganas se hubieran convertido, si hubiesen visto los milagros de Jes\u00fas. Y Sodoma actualmente a\u00fan estar\u00eda en pie, si hubiese llegado a ser testigo de las gloriosas pruebas de su poder.\u00a0<\/p>\n<p>Todo eso lo har\u00e1 ostensible el <i>d\u00eda del juicio. <\/i>Entonces estas ciudades quedar\u00e1n en mejores condiciones que los lugares cercanos, que han rehusado el ofrecimiento de la gracia y han pasado jugando el tiempo de la decisi\u00f3n. La oferta se hizo a todos, a toda la poblaci\u00f3n de una ciudad. Jes\u00fas los ve a todos implicados en un destino com\u00fan. En el encuentro personal Jes\u00fas siempre llama al individuo, y \u00e9ste adquiere la fe. Pero todos concurren y son responsables unos de otros. La llegada del reino de Dios es un acontecimiento p\u00fablico, m\u00e1s a\u00fan, pol\u00edtico, que a todos ata\u00f1e. Dios puede dar una se\u00f1al a una comunidad, a una ciudad, a un pueblo, y hacer una oferta que obligue a todos. As\u00ed sucedi\u00f3 siempre hasta nuestros d\u00edas. Eso significa que debemos estar atentos al llamamiento que exhorta a la conversi\u00f3n&#8230;\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>20 Entonces se puso Jes\u00fas a recriminar a las ciudades donde hab\u00eda hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se hab\u00edan convertido: 21 \u00ab\u00a1Ay de ti, Coroza\u00edn, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sid\u00f3n se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habr\u00edan convertido, cubiertas de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-11-20-24-lamentacion-sobre-la-generacion-presente\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 11, 20-24: Lamentaci\u00f3n sobre la generaci\u00f3n presente\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41310","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41310","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41310"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41310\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41310"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41310"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41310"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}