{"id":41315,"date":"2016-10-07T23:27:41","date_gmt":"2016-10-08T04:27:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-12-38-42-el-signo-de-jonas\/"},"modified":"2016-10-07T23:27:41","modified_gmt":"2016-10-08T04:27:41","slug":"mt-12-38-42-el-signo-de-jonas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-12-38-42-el-signo-de-jonas\/","title":{"rendered":"Mt 12, 38-42: El signo de Jon\u00e1s"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">38<\/span> Entonces algunos escribas y fariseos le dijeron: \u00abMaestro, queremos ver un milagro tuyo\u00bb. <span class=\"versiculo\">39<\/span> \u00c9l les contest\u00f3: \u00abEsta generaci\u00f3n perversa y ad\u00faltera exige una se\u00f1al; pues no se le dar\u00e1 m\u00e1s signo que el del profeta Jon\u00e1s. <span class=\"versiculo\">40<\/span> Tres d\u00edas y tres noches estuvo Jon\u00e1s en el vientre del cet\u00e1ceo: pues tres d\u00edas y tres noches estar\u00e1 el Hijo del hombre en el seno de la tierra. <span class=\"versiculo\">41<\/span> Los hombres de N\u00ednive se alzar\u00e1n en el juicio contra esta generaci\u00f3n y har\u00e1n que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamaci\u00f3n de Jon\u00e1s, y aqu\u00ed hay uno que es m\u00e1s que Jon\u00e1s. <span class=\"versiculo\">42<\/span> Cuando juzguen a esta generaci\u00f3n, la reina del Sur se levantar\u00e1 y har\u00e1 que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, y aqu\u00ed hay uno que es m\u00e1s que Salom\u00f3n. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Pedro_Crisologo_obispo\">San Pedro Cris\u00f3logo, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_De_la_muerte_a_la_vida\">Serm\u00f3n: De la muerte a la vida<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm. 3 : PL 52, 303-306, CCL 24, 211-215<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">El signo de Jon\u00e1s<\/p>\n<p>He aqu\u00ed que la hu\u00edda del profeta Jon\u00e1s lejos de Dios (Jo 1,3) se cambia en imagen prof\u00e9tica, y lo que se presenta como un naufragio funesto se convierte en signo de la Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or. El mismo texto de la historia de Jon\u00e1s nos muestra a las claras como \u00e9ste realiza plenamente la imagen del Salvador. De Jon\u00e1s se ha escrito que \u00abhuy\u00f3 lejos de la presencia de Dios\u00bb. El mismo Se\u00f1or, para tomar la condici\u00f3n y un rostro humano \u00bfno ha huido de la condici\u00f3n y el aspecto de la divinidad? As\u00ed lo dice el ap\u00f3stol Pablo: \u00ab\u00c9l, a pesar de su condici\u00f3n divina, no hizo alarde de su categor\u00eda de Dios; al contrario, se despoj\u00f3 de su rango y tom\u00f3 la condici\u00f3n de esclavo\u00bb (Fl 2,6-7). El que es el Se\u00f1or ha revestido la condici\u00f3n de Servidor; para pasar desapercibido en el mundo, para vencer al demonio, \u00e9l mismo huy\u00f3 en el hombre&#8230; Dios est\u00e1 en todas partes: es imposible escapar de \u00e9l; para \u00abhuir lejos de la faz de Dios\u00bb, no en un lugar sino en cierta manera por el aspecto, Cristo se refugi\u00f3 en el rostro totalmente asumido de nuestra servidumbre.<\/p>\n<p>El texto sigue: \u00abJon\u00e1s baj\u00f3 a Jope para huir a Tarsis.\u00bb El que desciende, es \u00e9ste: \u00abNadie ha subido al cielo sino el que baj\u00f3 del cielo\u00bb (Jn 3,13). El Se\u00f1or baj\u00f3 del cielo a la tierra, Dios baj\u00f3 hasta el hombre, el todopoderosos baj\u00f3 hasta nuestra servidumbre. Pero Jon\u00e1s que baj\u00f3 hasta la nave tuvo que subir a ella para viajar; as\u00ed Cristo, bajado hasta el mundo, subi\u00f3, por las virtudes y milagros, a la nave de su Iglesia.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Cirilo_de_Jerusalen_obispo\">San Cirilo de Jerusal\u00e9n, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_Sepultados_con_Cristo_para_resucitar_con_El\">Catequesis: Sepultados con Cristo para resucitar con \u00c9l<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Catequesis n. 20, 2 [mistag\u00f3gica]<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">El signo de Jon\u00e1s<\/p>\n<p>Hab\u00e9is sido conducidos por la mano a la piscina bautismal, tal como Cristo que  ten\u00e9is delante de vosotros [en esta iglesia del Santo Sepulcro] fue conducido de la  cruz al sepulcro. Despu\u00e9s de haber confesado vuestra fe en el Padre, en el Hijo y en  el Santo Esp\u00edritu, tres veces hab\u00e9is sido sumergidos en el agua y hab\u00e9is salido de  ella: ha sido el s\u00edmbolo de los tres d\u00edas de Cristo en el sepulcro. De la misma  manera que nuestro Salvador pas\u00f3 tres d\u00edas y tres noches en el coraz\u00f3n de la  tierra, igualmente vosotros, al salir del agua despu\u00e9s de la inmersi\u00f3n, hab\u00e9is imitado a Cristo&#8230; Cuando hab\u00e9is sido sumergidos estabais en la noche, no ve\u00edais  nada; pero al salir del agua os hab\u00e9is encontrado como en pleno d\u00eda. En un mismo  movimiento hab\u00e9is muerto y hab\u00e9is nacido; esta agua que salva ha sido al mismo  tiempo vuestro sepulcro y vuestra madre&#8230;<\/p>\n<p>\u00a1Extra\u00f1a paradoja! No estamos verdaderamente muertos, no hemos sido  sepultados verdaderamente, no hemos sido realmente crucificados y resucitados;  pero si bien nuestra imitaci\u00f3n no es m\u00e1s que una imagen, la salvaci\u00f3n, es una  verdadera realidad. Cristo ha sido realmente crucificado, realmente sepultado y ha  resucitado verdaderamente, y toda esta gracia se nos da a fin de que, participando  e imitando sus sufrimientos, ganemos realmente la salvaci\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 inmenso amor a  los hombres! Cristo ha recibido los clavos sobre sus manos puras y le han sido  causa de sufrimiento; y yo, sin sufrimiento ni esfuerzo, por esta participaci\u00f3n me  concede la gracia de la salvaci\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>Lo sabemos bien: si el bautismo nos purifica de nuestros pecados y nos da el  Esp\u00edritu Santo, \u00e9l es tambi\u00e9n la r\u00e9plica de la Pasi\u00f3n de Cristo. Por eso Pablo  proclama: \u00abNo lo sab\u00e9is: todos nosotros que hemos sido bautizados en Cristo, es  en su muerte que hemos sido bautizados. Por el bautismo fuimos sepultados con \u00e9l  en la muerte\u00bb&#8230; Todo lo que Cristo ha sufrido, es por nosotros y nuestra salvaci\u00f3n,  en realidad y no en apariencia&#8230; Y nosotros debemos participar en sus sufrimientos.  Por esto Pablo continua proclamando: \u00abSi nuestra existencia est\u00e1 unida a \u00e9l en una  muerte como la suya, lo estar\u00e1 tambi\u00e9n en una resurrecci\u00f3n como la suya\u00bb (Rm 6,  3-5).<\/p>\n<h2><span id=\"Ruperto_de_Deutz_monje\">Ruperto de Deutz, monje<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_Cristo_reina_sobre_la_muerte\">Obras: Cristo reina sobre la muerte.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">De la Trinidad y sus obras, 42, 4; PL 167, 1130<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abAqu\u00ed hay uno que es m\u00e1s que Salom\u00f3n\u00bb (Mt 12,42)<\/p>\n<p>El profeta Nat\u00e1n concertado con Betsab\u00e9, presentaron juntos su proyecto ante  el anciano, el sabio Rey David que iba a morir (1R 1). Es entonces cuando Salom\u00f3n  cuyo nombre significa &#8220;se\u00f1or pac\u00edfico&#8221; recibi\u00f3 la unci\u00f3n real. Despu\u00e9s, todo el  pueblo recuper\u00f3 su situaci\u00f3n cotidiana; la multitud estaba contenta y la alegr\u00eda era  tan grande que los clamores hac\u00edan vibrar la tierra, porque el rey hab\u00eda declarado:  &#8220;Establezco a Salom\u00f3n como rey en Israel y el sur de Judea&#8221; (v. 35.40). Esta  entronizaci\u00f3n prefigura sin duda alguna, el misterio del que habla Daniel:  \u00abComenz\u00f3 la sesi\u00f3n y se abrieron los libros&#8230; vi venir una especie de hijo de  hombre entre las nubes del cielo. Avanz\u00f3 hacia el anciano y lleg\u00f3 hasta su  presencia. A \u00e9l se le dio poder, honor y reino\u00bb (Dn 7,10-14).<\/p>\n<p>Por lo tanto, por la iniciativa de un profeta, Salom\u00f3n fue nombrado rey, as\u00ed se  cumplieron las profec\u00edas en su sentido espiritual, que Cristo, Hijo de Dios, ser\u00eda<br \/>\n reconocido Rey pac\u00edfico, Rey de la gloria de Padre, atray\u00e9ndolo todo hacia \u00c9l.  Salom\u00f3n ha llegado a ser Rey en vida de su padre, como Cristo fue establecido Rey  por Dios, el Padre que no puede morir. S\u00ed, ciertamente, lo hizo Rey, \u00abheredero de  todas las cosas\u00bb (He 1,2), el que no muere y ni morir\u00e1 jam\u00e1s. Y, lo que es  admirable y \u00fanico, Cristo, heredero de un Padre siempre vivo y que nunca morir\u00e1,  muri\u00f3, una vez por todas; entr\u00f3 en la vida y no morir\u00e1 nunca m\u00e1s.<\/p>\n<p>Entonces, Salom\u00f3n \u00abse sent\u00f3 en la mula del Rey\u00bb(1R 1,38). Mejor dicho,  sobre el trono de su Padre, es decir sobre toda la Iglesia&#8230;, \u00abpor encima de  principados, potestades, tronos y dominaciones\u00bb (Ef 1,21), y Cristo est\u00e1 sentado  ahora \u00aba la derecha de la Majestad en los cielos\u00bb (He 1,3). Por ello toda la multitud  sube a su casa, un pueblo que canta y acoge con benepl\u00e1cito. Y la tierra se  estremece de su clamor. Nosotros tambi\u00e9n hemos entendido la gran alegr\u00eda de  quienes proclamaban la gloria, es decir el j\u00fabilo de los ap\u00f3stoles cuando hablaban  en todos los idiomas (Hch. 2) ya que &#8220;por toda la tierra ha resonado su voz&#8221; y  &#8220;sus palabras han llegado hasta los confines del mundo&#8221; (Sal. 18,5).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Efren_diacono\">San Efr\u00e9n, di\u00e1cono<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_Acoger_la_Palabra\">Obras: Acoger la Palabra<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Diatesaron XI, 1-3<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">El signo de Jon\u00e1s<\/p>\n<p>A pesar de todos los signos que Nuestro Se\u00f1or hab\u00eda dado, estos ciegos le dicen: \u00abQueremos ver un milagro tuyo\u00bb. Nuestro se\u00f1or, dejando de lado los reyes y profetas como a testigos suyos, apela a los ninivitas&#8230; Jon\u00e1s hab\u00eda anunciado la destrucci\u00f3n a los ninivitas; les hab\u00eda inspirado el temor y hab\u00eda sembrado en ellos el estupor; y ellos le presentaron la gavilla de la contrici\u00f3n de alma y frutos de penitencia. Las naciones fueron elegidas, y los incircuncisos se acercaron a Dios. Los paganos recibieron la vida, y los pecadores se convirtieron&#8230;<\/p>\n<p>\u00abLe reclamaban un signo venido del cielo\u00bb, por ejemplo un trueno, como lo hizo para Samuel (cf 1Sm 7,10)&#8230; Hab\u00edan o\u00eddo una predicaci\u00f3n venida de lo alto y no hab\u00edan cre\u00eddo; aunque la predicaci\u00f3n ven\u00eda de las profundidades&#8230; \u00abEl Hijo del hombre estar\u00e1 tres d\u00edas y tres noches en el seno de la tierra, como Jon\u00e1s estuvo en el vientre de la ballena\u00bb&#8230; Jon\u00e1s subi\u00f3 del mar y predic\u00f3 a los ninivitas que hicieron penitencia y se salvaron; tambi\u00e9n Nuestro Se\u00f1or, despu\u00e9s de haber resucitado su cuerpo del sh\u00e9ol, envi\u00f3 a sus ap\u00f3stoles a las naciones; \u00e9stas se convirtieron y recibieron la plenitud de la vida.<\/p>\n<h2><span id=\"Francisco_papa\">Francisco, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Sindrome_de_Jonas_vs_Signo_de_Jonas\">Homil\u00eda: S\u00edndrome de Jon\u00e1s vs Signo de Jon\u00e1s<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">En Santa Marta, Lunes 14 de octubre de 2013.<\/p>\n<p> Hay una grave enfermedad que amenaza hoy a los cristianos: el \u00abs\u00edndrome de Jon\u00e1s\u00bb, aquello que hace sentirse perfectos y limpios como reci\u00e9n salidos de la tintorer\u00eda, al contrario de aquellos a quienes juzgamos pecadores y por lo tanto condenados a arregl\u00e1rselas solos, sin nuestra ayuda. Jes\u00fas en cambio recuerda que para salvarnos es necesario seguir el \u00absigno de Jon\u00e1s\u00bb, o sea, la misericordia del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Jes\u00fas usa una \u00abpalabra fuerte\u00bb para dirigirse a un grupo de personas llam\u00e1ndolas \u00abgeneraci\u00f3n perversa\u00bb. Es una palabra que casi parece un insulto: esta generaci\u00f3n es una generaci\u00f3n perversa. \u00a1Es muy fuerte! Jes\u00fas, tan bueno, tan humilde, tan manso, pero dice esta palabra. Sin embargo, \u00c9l no se refer\u00eda ciertamente a la gente que le segu\u00eda; se refer\u00eda m\u00e1s bien a los doctores de la ley, a los que buscaban ponerle a prueba, hacerle caer en una trampa. Era toda gente que le ped\u00eda signos, pruebas. Y Jes\u00fas responde que el \u00fanico signo que se les dar\u00e1 ser\u00e1 \u00abel signo de Jon\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfPero cu\u00e1l es el signo de Jon\u00e1s? Antes de explicar este signo, os invit\u00f3 a reflexionar sobre otro detalle que se deduce de la narraci\u00f3n evang\u00e9lica: \u00abel s\u00edndrome de Jon\u00e1s\u00bb, lo que el profeta ten\u00eda en su coraz\u00f3n. \u00c9l \u00abno quer\u00eda ir a N\u00ednive y huy\u00f3 a Espa\u00f1a\u00bb. Pensaba que ten\u00eda las ideas claras: \u00abla doctrina es \u00e9sta, se debe creer esto. Si ellos son pecadores, que se las arreglen; \u00a1yo no tengo que ver! Este es el s\u00edndrome de Jon\u00e1s\u00bb. Y Jes\u00fas lo condena. Por ejemplo, en el cap\u00edtulo vig\u00e9simo tercero de san Mateo los que creen en este s\u00edndrome son llamados hip\u00f3critas. No quieren la salvaci\u00f3n de esa pobre gente. Dios dice a Jon\u00e1s: pobre gente, no distinguen la derecha de la izquierda, son ignorantes, pecadores. Pero Jon\u00e1s contin\u00faa insistiendo: \u00a1ellos quieren justicia! Yo observo todos los mandamientos; ellos que se las arreglen.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed el s\u00edndrome de Jon\u00e1s, que golpea a quienes no tienen el celo por la conversi\u00f3n de la gente, buscan una santidad \u2014me permito la palabra\u2014 una santidad de tintorer\u00eda, o sea, toda bella, bien hecha, pero sin el celo que nos lleva a predicar al Se\u00f1or. El Se\u00f1or ante esta generaci\u00f3n, enferma del s\u00edndrome de Jon\u00e1s, promete el signo de Jon\u00e1s. El Evangelio de san Mateo se dice: pero Jon\u00e1s estuvo en la ballena tres noches y tres d\u00edas&#8230; La referencia es a Jes\u00fas en el sepulcro, a su muerte y a su resurrecci\u00f3n. Y \u00e9ste es el signo que Jes\u00fas promete: contra la hipocres\u00eda, contra esta actitud de religiosidad perfecta, contra esta actitud de un grupo de fariseos.<\/p>\n<p>Para aclarar m\u00e1s el concepto, nos podemos referir a otra par\u00e1bola del Evangelio que representa bien lo que Jes\u00fas quiere decir. Es la par\u00e1bola del fariseo y del publicano que oran en el templo (Lucas 14, 10-14). El fariseo est\u00e1 tan seguro ante el altar que dice: te doy gracias Dios porque no soy como todos estos de N\u00ednive ni siquiera como ese que est\u00e1 all\u00ed. Y ese que estaba all\u00ed era el publicano, que dec\u00eda s\u00f3lo: Se\u00f1or ten piedad de m\u00ed que soy pecador.<\/p>\n<p>El signo que Jes\u00fas promete es su perd\u00f3n a trav\u00e9s de su muerte y de su resurrecci\u00f3n. El signo que Jes\u00fas promete es su misericordia, la que ya ped\u00eda Dios desde hace tiempo: misericordia quiero, y no sacrificios. As\u00ed que el verdadero signo de Jon\u00e1s es aqu\u00e9l que nos da la confianza de estar salvados por la sangre de Cristo. Hay muchos cristianos que piensan que est\u00e1n salvados s\u00f3lo por lo que hacen, por sus obras. Las obras son necesarias, pero son una consecuencia, una respuesta a ese amor misericordioso que nos salva. Las obras solas, sin este amor misericordioso, no son suficientes.<\/p>\n<p>Por lo tanto el s\u00edndrome de Jon\u00e1s afecta a quienes tienen confianza s\u00f3lo en su justicia personal, en sus obras. Y cuando Jes\u00fas dice esta generaci\u00f3n perversa, se refiere a todos aquellos que tienen en s\u00ed el s\u00edndrome de Jon\u00e1s. Pero hay m\u00e1s: El s\u00edndrome de Jon\u00e1s nos lleva a la hipocres\u00eda, a esa suficiencia que creemos alcanzar porque somos cristianos limpios, perfectos, porque realizamos estas obras, observamos los mandamientos, todo. Una grave enfermedad, el s\u00edndrome de Jon\u00e1s. Mientras que el signo de Jon\u00e1s es la misericordia de Dios en Jesucristo muerto y resucitado por nosotros, por nuestra salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El signo de Jon\u00e1s nos llama. Que la liturgia del d\u00eda, nos ayude a comprender y a hacer una elecci\u00f3n: \u00ab\u00bfQueremos seguir el s\u00edndrome de Jon\u00e1s o el signo de Jon\u00e1s?\u00bb.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Comentarios_a_la_Biblia_Liturgica_NT_Peticion_de_una_senal\">Comentarios a la Biblia Lit\u00fargica (NT): Petici\u00f3n de una se\u00f1al<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Paulinas-PPC-Regina-Verbo Divino (1990), pp. 1011-1012.<\/p>\n<p>Existe un racionalismo religioso. Nuestro texto es un buen argumento de esta realidad parad\u00f3jica. Se pretende llegar a la fe apoy\u00e1ndose en sensacionalismos y hechos extraordinarios. En otra ocasi\u00f3n la petici\u00f3n de un signo se halla precisada todav\u00eda<br \/>\nm\u00e1s: le piden a Jes\u00fas un signo del cielo (16,1). La petici\u00f3n de signos para creer era una de las posturas que m\u00e1s indign\u00f3 a Jes\u00fas: &#8220;si no veis signos y milagros no cre\u00e9is&#8221; (Jn 4,48).<br \/>\nLa &#8220;generaci\u00f3n&#8221; que as\u00ed se manifiesta es &#8220;mala y ad\u00faltera&#8221;, es decir, falta gravemente a la fidelidad debida a su Dios y a la confianza en su palabra. Porque la fe, en \u00faltima instancia, no descansa en obras extraordinarias sino en la aceptaci\u00f3n de la palabra de Dios. Esta &#8220;generaci\u00f3n&#8221; es el pueblo de Israel, que vivi\u00f3 siempre exigiendo obras y signos extraordinarios a su Dios. Cuando no ve\u00eda milagros dudaba de su palabra.<br \/>\nJes\u00fas no accede a su petici\u00f3n. El signo ofrecido equivale a la negaci\u00f3n de lo que ellos ped\u00edan. De hecho, Jes\u00fas, seg\u00fan la versi\u00f3n de Marcos, les niega toda se\u00f1al (Mc 8,11). Cuando Mateo recurre al signo de Jon\u00e1s hace pr\u00e1cticamente lo mismo. Porque, \u00bfqu\u00e9 signo pod\u00eda ser el del Hijo del hombre muriendo y resucitando?, \u00bfqui\u00e9n comprender\u00eda este signo? Un signo que \u00fanicamente puede ser comprendido desde la fe, que era precisamente lo que no ten\u00edan aqu\u00e9llos que lo ped\u00edan.<\/p>\n<p>La menci\u00f3n de Jon\u00e1s y de la reina del Mediod\u00eda tiene particular significado en la pluma de Mateo. El libro de Jon\u00e1s \u2014muy popular entre los jud\u00edos\u2014 es en el Antiguo Testamento como la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo en el Nuevo. Contiene una esperanza y una advertencia. Porque la predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s fue atendida por los ninivitas, que eran paganos \u2014el hijo pr\u00f3digo que regresaba a casa\u2014, e hicieron penitencia. El centro de gravedad est\u00e1 en que N\u00ednive era una ciudad pagana y, sin embargo, acept\u00f3 la palabra de Dios y se convirti\u00f3. La advertencia no pod\u00eda ser m\u00e1s clara: el evangelio ser\u00eda ofrecido a los paganos. Pero los responsables eran los jud\u00edos por haber rechazado la palabra de Dios.<\/p>\n<p>No ten\u00edan ning\u00fan derecho a quejarse (ellos son como el hijo mayor de la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo, que se siente con todos los derechos y exigencias en la casa paterna, neg\u00e1ndose a recibir al hermano que regresa). Los paganos hicieron penitencia por la predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s. Los jud\u00edos se niegan a escuchar a Jes\u00fas, que es mucho m\u00e1s que Jon\u00e1s.<\/p>\n<p>La segunda lecci\u00f3n se la dar\u00e1 la reina del Mediod\u00eda, que visit\u00f3 a Salom\u00f3n para disfrutar de su sabidur\u00eda (IRe 10). Y ellos se niegan a escuchar a Jes\u00fas, que es mucho m\u00e1s que Salom\u00f3n, porque es la misma sabidur\u00eda y palabra de Dios. Aqu\u00ed est\u00e1 aqu\u00e9l del que hablaron la ley y los profetas; aqu\u00e9l que predica la penitencia con mayor urgencia que todos los profetas, porque Dios se ha acercado al hombre en su persona; aqu\u00e9l que invita a la alegr\u00eda y a disfrutar de la presencia del Reino. Es el Mes\u00edas, el Rey y el Profeta. No hay otro signo que sea distinto de su persona.<\/p>\n<h2><span id=\"Bastin-Pinckers-Teheux_Dios_cada_dia_La_verdadera_travesia\">Bastin-Pinckers-Teheux, Dios cada d\u00eda: La verdadera traves\u00eda<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Siguiendo el Leccionario Ferial (4). Semanas X-XXI T.O. Evangelio de Mateo.<br \/>\nSal Terrae (1990), pp. 124-126.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00c9xodo 14, 5-18.<\/p>\n<p class=\"small\">(Este comentario se refiere a las lecturas seleccionadas para el lunes y el martes de la decimosexta semana, o sea, Ex 14, 5-18 y 14, 21 -15,1.).<\/p>\n<p>El &#8220;milagro del mar&#8221; separa los tiempos de la servidumbre egipcia de los primeros d\u00edas de libertad de los hebreos; este hecho explica el lugar que el relato ocupa en el ritual de la Pascua, as\u00ed como la gran cantidad de tradiciones que gravitan en torno a \u00c9l. Un detalle como la importancia num\u00e9rica de la pesecuci\u00f3n egipcia puede ser significativo: mientras que en 14,6 (tradici\u00f3n yahvista) se habla simplemente de &#8220;tropas del fara\u00f3n&#8221;, en 14,7 (tradici\u00f3n eloh\u00edsta) se mencionan &#8220;seiscientos carros de \u00c9lite&#8221;, y en 14, 18 (tradici\u00f3n sacerdotal) un verdadero ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>El relato b\u00edblico utiliza, pues, las tres fuentes habituales; pero s\u00f3lo utilizaremos las que provienen de las tradiciones yahvista y sacerdotal, ya que el elemento eloh\u00edsta es m\u00e1s dif\u00edcil de delimitar. Seg\u00fan la fuente yahvista, Yahv\u00e9 en persona intervino para destruir al ej\u00e9rcito egipcio. Acampados a la orilla del mar, los hebreos no tuvieron m\u00e1s que esperar. Una columna de niebla les ocult\u00f3 primero de la vista de sus perseguidores; luego, un fort\u00edsimo viento solano que sopl\u00f3 durante toda la noche barri\u00f3 las aguas, causando as\u00ed la p\u00e9rdida de los egipcios, que se hab\u00edan aventurado con sus caballos a seguirlos por aquel camino seco que Yahv\u00c9 hab\u00eda formado entre las aguas. Por la ma\u00f1ana, en efecto, las aguas volvieron a unirse y los caballeros egipcios perecieron ahogados. Esta tradici\u00f3n (sobre todo en 14, 19.21b. 27), que no habla expl\u00edcitamente del paso de los hebreos a trav\u00e9s del mar, asimila la intervenci\u00f3n divina a una &#8220;guerra santa&#8221;, llevada a cabo contra los enemigos de Israel. Confrontados a una situaci\u00f3n desesperada, los fugitivos &#8220;fueron salvados en circunstancias que les parecieron una intervenci\u00f3n poderosa y milagrosa de su Dios. Este gesto de salvaci\u00f3n confirm\u00f3 su creencia en que Yahv\u00e9 estaba de su parte y se convirti\u00f3 en un art\u00edculo de fe fundamental para todos los que est\u00e1n unidos en el Yahvismo&#8221; (R. de Vaux).<\/p>\n<p>Seg\u00fan otra tradici\u00f3n (sacerdotal: cfr. 14, 21 ac.22-23. 26- 27a. 28-29), Mois\u00e9s separ\u00f3 las aguas del mar en dos para permitir a sus compa\u00f1eros pasar a pie enjuto. Este relato ha sido comparado con acierto al de la traves\u00eda del Jord\u00e1n, que encontramos al otro extremo de la historia del \u00c9xodo (Jos 4, 22- 23). Este relato cuenta c\u00f3mo las aguas situadas r\u00edo arriba se detuvieron amonton\u00e1ndose, quiz\u00e1 como consecuencia de un desprendimiento natural, para dejar pasar a pie enjuto a los conquistadores de la Tierra santa, frente a Jeric\u00f3. As\u00ed, el milagro del mar se describ\u00eda como una victoria de Yahv\u00c9 sobre el mar y sobre el cosmos, aunque tambi\u00e9n es verdad que el gesto de Mois\u00e9s separando las aguas recuerda la separaci\u00f3n de lo seco y de lo l\u00edquido en el primer relato de la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Mateo 12, 38-42.<\/p>\n<p>Los fariseos acusan a Jes\u00fas de realizar sus curaciones con ayuda de Belzeb\u00fa, pr\u00edncipe de los demonios, lo que ven\u00eda a significar que le acusaban de utilizar pr\u00e1cticas de magia. Jes\u00fas, por su parte, denuncia su mala fe, pues en realidad ellos sab\u00edan muy bien que estas curaciones s\u00f3lo proven\u00edan del poder de Dios. En cierto modo, estas curaciones proclamaban ya la llegada del Reino, puesto que pon\u00edan fin al poder de Sat\u00e1n, lo que los adversarios de Jes\u00fas no quer\u00edan reconocer.<\/p>\n<p>De hecho, lo que est\u00e1 en juego es el alcance mismo del mensaje de Jes\u00fas. A la manera de Siervo sufriente, anuncia una era de gracia y de perd\u00f3n. Para El, hay que acoger el Reino como un don gratuito de Dios; para los fariseos, el reino hay que merecerlo. Mientras que Jes\u00fas se presenta como un peque\u00f1o, un humilde, el &#8220;amado&#8221; del Padre, estos fariseos se empecinan en su soberbia; exigen un signo, pero rehusan descifrar la se\u00f1al constituida por la persona y el ministerio de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La historia literaria del signo de .lonas es compleja. Es posible que la Iglesia haya a\u00f1adido el signo de los tres d\u00edas y las tres noches, estableciendo as\u00ed un paralelismo entre la permanencia de Jon\u00e1s en el cuerpo de la ballena y la de Jes\u00fas en su tumba. Sin embargo, la clave del relato se centra en la conversi\u00f3n de las gentes de N\u00ednive, que se hab\u00edan humillado al escu- char la predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s, mientras que los adversarios de Jes\u00fas se niegan a o\u00edrle, porque esperan a un Mes\u00edas glorioso y no quieren reconocer en la humildad del Siervo un signo aut\u00e9ntico del Reino de Dios. Y, sin embargo, Jes\u00fas es m\u00e1s que Jon\u00e1s y m\u00e1s que Salom\u00f3n y tambi\u00e9n m\u00e1s que el propio templo.a<\/p>\n<p>Se hab\u00edan puesto en marcha con la fe de una esperanza. La vigilia hab\u00eda avivado su deseo de libertad. Se hab\u00edan levantado, fortalecidos por la promesa. Y de pronto todo se hunde: el Fara\u00f3n se hab\u00eda vuelto atr\u00e1s de su decisi\u00f3n y lanzaba sus carros a la persecuci\u00f3n de los fugitivos. Al miedo de un porvenir incierto vino a a\u00f1adirse una apreciaci\u00f3n m\u00e1s correcta de la realidad: era un error ponerse en contra de un amo tan poderoso; y el deseo del porvenir risue\u00f1o en libertad era un espejismo. El realismo se impon\u00eda al sue\u00f1o enga\u00f1oso, a la ilusi\u00f3n vana: &#8221; \u00a1Vale m\u00e1s servir a los egipcios como hasta ahora que morir en el desierto!&#8221;. Hab\u00edan pensado en liberarse con el poder de sus propias fuerzas, y ahora la dura realidad de su condici\u00f3n de esclavos les hac\u00eda evidente la cuesti\u00f3n vital : &#8220;\u00bfQui\u00e9n me salvar\u00e1?&#8230; \u00a1Ver\u00e9is lo que va a hacer el Se\u00f1or para salvaros!&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;No te preocupes por nosotros, d\u00e9janos servir de nuevo a los egipcios&#8221; &#8220;\u00a1Ver\u00e9is lo que va a hacer el Se\u00f1or para salvaros!&#8221; Toda la verdad de la Biblia y de la fe se reduce a un combate entre, por una parte, el realismo del hombre, que no puede dejar de constatar el car\u00e1cter penoso de su situaci\u00f3n a la que debe enfrentarse valerosamente y, por otra, el de la revelaci\u00f3n: Dios viene en socorro del hombre. La Biblia no es s\u00f3lo la &#8220;versi\u00f3n buena&#8221; de los hechos, aquella en la que Dios est\u00e1 presente siempre y en todas partes como el autor de las victorias, de las soluciones afortunadas y de la complicidad de los acontecimientos; tambi\u00e9n es la otra versi\u00f3n de los hechos, la versi\u00f3n idol\u00e1trica, racionalista y rebelde: &#8220;\u00a1No te preocupes por nosotros!&#8221; Y la &#8220;buena versi\u00f3n&#8221; s\u00f3lo es tan fuertemente afirmada y repetida, porque la otra versi\u00f3n est\u00e1 tambi\u00e9n ah\u00ed, presente y siempre en potencia. La Biblia es un &#8220;conflicto de interpretaci\u00f3n&#8221; : \u00bfdepende nuestra liberaci\u00f3n de nuestros c\u00e1lculos, de nuestros propios esfuerzos, de nuestros temores y esperanzas? \u00bfEs la conquista con &#8220;nuestras propias manos&#8221; contra la fatalidad de la vida, o bien es una gracia por la que todo se nos da hecho? La verdadera traves\u00eda del pueblo quiz\u00e1 se cumple en este conflicto de interpretaci\u00f3n, en esta lucha entre dos realismos: &#8220;D\u00e9janos&#8221;-&#8220;Ver\u00e9is&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Esta generaci\u00f3n perversa e infiel reclama un signo. &#8220;El conflicto de interpretaci\u00f3n contin\u00faa: Jes\u00fas pretende tomar sobre s\u00ed el yugo de los hombres, sus enfermedades y sus miserias; \u00bfser\u00e1 el siervo prometido, elegido por Dios para socorrer a su pueblo? A guisa de signo, s\u00f3lo nos ser\u00e1 dado \u00c9ste: un hombre que toma sobre s\u00ed la carga de la dura realidad de la condici\u00f3n humana, un hombre que muere. Pero este hombre exclama: &#8220;\u00a1Padre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu!&#8221; La verdadera traves\u00eda, la Pascua, ser\u00e1 confesar, a trav\u00e9s del esc\u00e1ndalo de la cruz, que el siervo ha sido glorificado.<\/p>\n<p>&#8220;D\u00e9janos-Ver\u00e9is&#8221;: dos historias entran en conflicto. Si bien hay en m\u00ed esta obstinaci\u00f3n en afirmar: &#8220;Soy yo quien me salvo&#8221;, y no lo consigo, tambi\u00e9n hay la convicci\u00f3n de que Dios no es un testigo indiferente de nuestros fracasos, sino que toma partido por nosotros; en una palabra, que hay una alianza. La fe es una traves\u00eda, y se conquista a partir de lo que ella misma no es.<\/p>\n<h2><span id=\"Biblia_Nacar-Colunga_Comentada\">Biblia N\u00e1car-Colunga Comentada<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">La Obra Ben\u00e9fica de Cristo: Amenaza contra la generaci\u00f3n presente 12:38-45 (Mt 16:4; Mc 8:11-12; Lc 11:29-32).<\/p>\n<p>La escena no tiene una vinculaci\u00f3n hist\u00f3rica con lo anterior. El \u201centonces\u201d en Mt suele ser soldadura literaria. Al tono calumnioso de lo anterior no sigue una actitud m\u00e1s moderada. Pertenece al ciclo de insidias ordinarias (Lc 11:16). Es un contexto l\u00f3gico, y le piden, para probar que es el Mes\u00edas, \u201cuna se\u00f1al del cielo\u201d (Lc 11:16). Deb\u00eda de ser una intervenci\u00f3n excepcional, c\u00f3smica; los documentos rab\u00ednicos hablan frecuentemente de este tipo de prodigios celestes con los que el Mes\u00edas acreditar\u00eda su misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Cristo no da el milagro que piden, ni para cuando lo piden; el plan de Dios ya est\u00e1 trazado.<\/p>\n<p>La generaci\u00f3n a la que habla es \u201cmala y ad\u00faltera.\u201d Son t\u00e9rminos cargados de reminiscencias del A.T. En los d\u00edas en que aparecer\u00eda el Mes\u00edas, seg\u00fan creencia de Israel, el pecado abundar\u00eda como nunca, y se evocaban tambi\u00e9n los d\u00edas del desierto. Es aludir con ello a que lleg\u00f3 la <strong>hora mesi\u00e1nica<\/strong>. Tambi\u00e9n esa generaci\u00f3n ser\u00eda b\u00edblicamente \u201cad\u00faltera.\u201d Siendo Yahv\u00e9 el \u201cesposo\u201d de Israel, al volverse \u00e9ste infiel a Dios, adulteraba (Is 1:21; 50:1; Ez c.16 y 23; Os 1:2, etc.). Como aqu\u00ed, que rechazaba el \u201cla ligaz\u00f3n\u201d mesi\u00e1nica con el Dios-Hombre. \u201cAd\u00faltera\u201d falta en Lc, acaso por ser t\u00e9rmino no comprensible para sus lectores gentiles.<\/p>\n<p>El signo que da Cristo est\u00e1 trazado como prueba terminante en el plan de Dios (1 Cor 15:14-17). Es el \u201csigno\u201d de Jonas: tres d\u00edas en la ballena; as\u00ed estar\u00e1 Cristo en el sepulcro. Eri Le la frase es el\u00edptica. Jonas y Cristo ser\u00e1n un \u201csigno.\u201d \u00bfDe qu\u00e9? En Lc parece usarse en el sentido de haber escuchado la predicaci\u00f3n de Jonas (Lc 11:30.32; 2:34). Acaso la \u201cfuente\u201d primitiva s\u00f3lo tuviese la afirmaci\u00f3n del \u201csigno\u201d de Jonas, sin explicitarlo, y los evangelistas lo derivaron a su prop\u00f3sito. En la valoraci\u00f3n jud\u00eda, tres d\u00edas incompletos eran equivalentes a tres d\u00edas enteros 34; por eso puede en Mt ser \u201ctipo\u201d de la sepultura de Cristo.<\/p>\n<p>La cita de Jonas evoca su predicaci\u00f3n en N\u00ednive, con la conversi\u00f3n del pueblo, y, por contraste, la escasa atenci\u00f3n que Israel prest\u00f3 a su predicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se escuch\u00f3 a Jonas, y, en Israel, no s\u00f3lo los s\u00fabditos de Salom\u00f3n lo escucharon admirados, sino que hasta de la lejana Sab\u00e1 vino su reina a escuchar su sabidur\u00eda (1 Re 10:1-13), y aqu\u00ed se trata de o\u00edr la Buena Nueva; y quien la pregona es m\u00e1s que Jonas y Salom\u00f3n. El texto pone: \u201cY aqu\u00ed hay m\u00e1s (\u03c0\u03bb\u03b5i\u03bf\u03bd) que Jonas (v.41) y que Salom\u00f3n\u201d (v.42). Por un procedimiento de \u201csuperaci\u00f3n,\u201d Cristo va descubriendo, gradualmente, su naturaleza: es \u201cmayor\u201d que Salom\u00f3n \u2014 el mayor de los reyes \u2014 y que Jonas \u2014 mayor que los profetas \u2014. \u00bfQui\u00e9n es El, por tanto? Ya antes se present\u00f3 \u201cse\u00f1or\u201d del s\u00e1bado y \u201cmayor\u201d que el templo. El velo de su divinidad se va descorriendo en los dos primeros casos, al menos como Mes\u00edas, y se abre m\u00e1s en los segundos.<br \/>\nPor eso, si a Salom\u00f3n y a Jonas se les escuch\u00f3, Israel estaba m\u00e1s obligado, ante la sabidur\u00eda y milagros de Cristo, a escuchar su mensaje. Por lo cual, \u201cen el d\u00eda del Juicio,\u201d los ninivitas se levantar\u00e1n contra \u201cesta generaci\u00f3n y la condenar\u00e1n.\u201d Es una dramatizaci\u00f3n, con fondo objetivo, de la censura a esta actitud de gran parte del juda\u00edsmo contempor\u00e1neo de Cristo.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n se a\u00f1ade una peque\u00f1a par\u00e1bola ilustrativa de esta actitud. La estampa est\u00e1 tomada del medio ambiente. Cuando un \u201cesp\u00edritu impuro\u201d 35, un demonio, sale de un hombre por un exorcismo jud\u00edo, vaga por \u201clugares \u00e1ridos.\u201d El desierto era en aquellas creencias el lugar de la morada de los demonios (Is 13:21; 34:14; Bar 4:35; Tob 8:3, etc.). Cristo se adapta a toda esta descripci\u00f3n popular, y se relata por \u201danthropopat\u00eda,\u201d es decir, se expresan estos demonios al modo humano. Pero al no hallar verdadero reposo, pues desean un poseso, se vuelve al mismo del que sali\u00f3: \u201cvolver\u00e9 a mi casa.\u201d As\u00ed hablan los demonios en el Talmud. \u201c\u00a1Desgraciado! Rab\u00ed Meir me ech\u00f3 de mi casa (por exorcismo)\u201d 36. Y quiere volver a su casa. Pero al verla arreglada y con gentes dentro \u2014 es par\u00e1bola \u2014, va en busca del refuerzo de otros \u201csiete \u2014 n\u00famero de plenitud \u2014 esp\u00edritus peores que \u00e9l,\u201d y logran conquistarla y morar all\u00ed. Y el final, con esta turba demon\u00edaca, de aquella casa \u2014 endemoniado \u2014 es peor que el principio. \u201cAs\u00ed ser\u00e1 de esta generaci\u00f3n mala.\u201d La aplicaci\u00f3n es clara.<\/p>\n<p>Sat\u00e1n es el gran enemigo del reino. Cristo viene a Israel y se comienzan a orientar las gentes hacia El. \u201cLleg\u00f3 a vosotros el Reino de Dios.\u201d La derrota de Sat\u00e1n en el pueblo elegido comienza. Pero mueve a fariseos y dirigentes contra Cristo, y lo llevan a la cruz, y se roba as\u00ed la fe en el pueblo. Y viene a resultar que el final es peor que el principio (Jn 15:22). Israel se qued\u00f3 sin la fe. Los hechos bien lo han probado.<\/p>\n<h2><span id=\"S_Carrillo_El_evangelio_segun_san_Mateo_El_signo_de_Jonas\">S. Carrillo, El evangelio seg\u00fan san Mateo: El signo de Jon\u00e1s<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Verbo Divino (2010), pp. 176-177.<\/p>\n<p>A pesar de tantas curaciones prodigiosas obradas por Jesu\u0301s, algunos escribas y fariseos le exigen <em>\u201cun signo hecho por ti\u201d.<\/em> Por signo se entiende un hecho sensible y portentoso que sirva para legitimar la autoridad de Jesu\u0301s. El Maestro responde aludiendo al signo bi\u0301blico de Jon\u00e1s, como anuncio velado de su futura resurrecci\u00f3n. El acontecimiento de su muerte y resurrecci\u00f3n ser\u00e1 el signo deslumbrante por el cual Jes\u00fas justificar\u00e1 su misi\u00f3n de forma definitiva y fundamentar\u00e1 la fe de sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas es m\u00e1s grande que el profeta Jon\u00e1s, pues \u00e9l con su predicaci\u00f3n no s\u00f3lo ha invitado a la conversi\u00f3n, sino que ha venido a establecer el Reino de los Cielos. Y es mayor que el rey Salom\u00f3n, pues en \u00e9l reside el esp\u00edritu de sabidur\u00eda y es el Hijo \u00fanico que conoce al Padre (Mt 3,16; 11,27). El pasaje es rico en otras lecciones: los signos son \u00fatiles, pero no son la razo\u0301n \u00faltima de la fe; la predicaci\u00f3n es camino para la conversi\u00f3n; a los paganos de buen coraz\u00f3n se les ofrece la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"W_Trilling_El_Nuevo_Testamento_y_su_Mensaje_Mt_Peticion_de_una_senal\">W. Trilling, El Nuevo Testamento y su Mensaje (Mt): Petici\u00f3n de una se\u00f1al<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Herder (1980), Tomo I, pp. 279-283.<\/p>\n<p><sup>38 <\/sup><i>Entonces se dirigieron a \u00e9l algunos escribas y fariseos con estas palabras: Maestro, quisi\u00e9ramos ver alguna <\/i><i>se\u00f1al tuya. <\/i><sup>39<\/sup> <i>\u00c9l les contest\u00f3: Esta generaci\u00f3n perversa y ad\u00faltera reclama una se\u00f1al, pero no le dar\u00e1 m\u00e1s se\u00f1al que la del profeta Jon\u00e1s. <\/i><sup>40<\/sup> <i>Porque as\u00ed como estuvo Jon\u00e1s <\/i><i>en el vientre del monstruo marino tres d\u00edas y tres noches, as\u00ed estar\u00e1 el Hijo del hombre en las entra\u00f1as de la tierra tres d\u00edas y tres noches. <\/i>\u00a0<\/p>\n<p>Los escribas y fariseos se acercan u Jes\u00fas para hacerle una petici\u00f3n. Le tratan respetuosamente como maestro: querr\u00edan ver <i>alguna se\u00f1al <\/i>suya. \u00bfQu\u00e9 clase de se\u00f1al debe ser? \u00bfNo ha dado se\u00f1ales continuamente, sobre todo en sus milagros? \u00bfNo ha hablado el mismo Dios desde un principio y ha dado una se\u00f1al en el bautismo del Jord\u00e1n? Los escribas y fariseos quieren todav\u00eda algo m\u00e1s, su pregunta podr\u00eda estar pensada honradamente, as\u00ed como la pregunta de Juan el Bautista (11,2s). Este pregunt\u00f3 si Jes\u00fas era realmente el Mes\u00edas. Los adversarios aqu\u00ed podr\u00edan aludir a lo mismo: una se\u00f1al confirmatoria, un prodigio innegable y seguro.\u00a0<\/p>\n<p>La respuesta del Se\u00f1or tambi\u00e9n es similar a la que dio a Juan. No dijo al Bautista expl\u00edcitamente que \u00e9l era el Mes\u00edas, sino que le mostr\u00f3 el camino de la fe: juzgar su persona por las obras. Los adversarios aqu\u00ed tampoco reciben una respuesta directa. Pero la recusaci\u00f3n es mucho m\u00e1s \u00e1spera. Jes\u00fas ve en la petici\u00f3n como tal un agravio, una protesta contra el plan de Dios. A sus antepasados los profetas con frecuencia les han reprochado que eran una generaci\u00f3n perversa, incapaces de hacer el bien, y por consiguiente una generaci\u00f3n ad\u00faltera, que quebranta sin vacilar el pacto de amor que Dios hab\u00eda concertado. As\u00ed tambi\u00e9n es esta generaci\u00f3n de los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas. Pide una se\u00f1al propia, por que no acepta las que ya han sido dadas por Dios. Intenta forzar bajo <i>su voluntad <\/i>a Dios, en vez de someterse a la voluntad de Dios. Por eso no se dar\u00e1 a esta generaci\u00f3n ninguna se\u00f1al. Sat\u00e1n en el desierto tampoco hab\u00eda tenido \u00e9xito en sus exigencias de se\u00f1ales prodigiosas. En \u00faltimo t\u00e9rmino Sat\u00e1n est\u00e1 metido tras las exigencias de esta generaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>A veces se oye decir: si Dios obrara un milagro, entonces creer\u00eda. Est\u00e1n puestas todas las se\u00f1ales que nos muestran el camino. La voluntad sediciosa pide otras y nuevas se\u00f1ales, de las que nosotros mismos querr\u00edamos juzgar si tambi\u00e9n son suficientes para dar testimonio de Dios&#8230;\u00a0<\/p>\n<p>No obstante dar\u00e1 una se\u00f1al, designada de modo im- preciso como <i>se\u00f1al del profeta Jon\u00e1s. <\/i>No en seguida, por- que la piden los escribas, sino cuando sea del agrado de Dios. Es la se\u00f1al de la muerte y de la resurrecci\u00f3n. Jon\u00e1s fue retenido en el vientre del monstruo marino durante tres d\u00edas, como castigo de Dios por su desobediencia. Pero luego es liberado milagrosamente y es enviado a N\u00ednive para predicar. El Hijo del hombre estar\u00e1 tres d\u00edas en el seno de la tierra (es decir, en el mundo subterr\u00e1neo) para que se lleve a t\u00e9rmino su obediencia. \u00c9l <i>muere <\/i>con la muerte de los profetas, pero es <i>resucitado <\/i>y gloriosamente <i>ensalzado <\/i>por Dios. Es la se\u00f1al que dar\u00e1 Dios \u2014 esc\u00e1ndalo para los jud\u00edos, necedad para los gentiles\u2014, se\u00f1al de contradicci\u00f3n. Ha sido del agrado de aquel que ha convertido en necedad la sabidur\u00eda del mundo, salvar a los fieles mediante la necedad de la predicaci\u00f3n de la cruz. As\u00ed ve el Ap\u00f3stol la se\u00f1al de la salvaci\u00f3n, que Dios establece (ICor 1,20-23). La tentaci\u00f3n de pedir una se\u00f1al a Dios se ha dado con frecuencia en la historia de la Iglesia. A todos los que piden especiales revelaciones, nuevos milagros, secretas informaciones sobre acontecimientos y fechas, sobre guerras y cat\u00e1strofes o el fin del mundo, se dice lo mismo que aqu\u00ed a los adversarios: no se dar\u00e1 otra se\u00f1al que la se\u00f1al del profeta Jon\u00e1s&#8230; Todo lo dem\u00e1s es falta de fe o superstici\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p><sup>41<\/sup> <i>Los habitantes de N\u00ednive comparecer\u00e1n en el juicio <\/i><i>con esta generaci\u00f3n y la condenar\u00e1n; porque ellos se convirtieron ante la predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s, y aqu\u00ed hay uno <\/i><i>que es mayor que Jon\u00e1s.<\/i> <sup>42<\/sup> <i>La reina del sur comparecer\u00e1<\/i><i> en el juicio con esta generaci\u00f3n y la condenar\u00e1; porque <\/i><i>ella <\/i><i>vino desde los confines de la tierra para o\u00edr la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, y aqu\u00ed hay uno que es mayor que Salom\u00f3n.\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Dos ejemplos de la Sagrada Escritura corroboran la respuesta de Jes\u00fas: Esta generaci\u00f3n ya se ha pronunciado la sentencia, ya no tiene que esperar ninguna se\u00f1al. El profeta Jon\u00e1s fue enviado a los gentiles de una ciudad proverbialmente arrogante, fr\u00edvola y degenerada. N\u00ednive, la capital del reino asirio. Bast\u00f3 un profeta para convertirles. <i>Aqu\u00ed hay uno que es mayor que lonas. <\/i>Se ha perdido el llamamiento a la penitencia sin que se haya o\u00eddo, esta generaci\u00f3n no se ha convertido. Al centuri\u00f3n pa- gano ya le dijo Jes\u00fas que no hab\u00eda encontrado una fe igual en Israel. Los paganos que vienen de los cuatro puntos cardinales de la tierra para reunirse, se pondr\u00e1n a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en vez de los herederos propios de \u00e9stos (8,11-12). Aqu\u00ed Jes\u00fas todav\u00eda da un paso adelante: los paganos no solamente reemplazar\u00e1n a los hijos de Israel, sino que incluso pronunciar\u00e1n sentencia contra esta generaci\u00f3n en un proceso ante el tribunal divino.\u00a0<\/p>\n<p>El segundo ejemplo habla de una gentil, aquella reina de Saba, el rico pa\u00eds de oro de Arabia, que vino a ver a <i>Salom\u00f3n <\/i>con ricos presentes para o\u00edr su sabidur\u00eda . Tambi\u00e9n ella actuar\u00e1 de acusadora en aquel d\u00eda. Porque por m\u00e1s esclarecido y sabio que fuera Salom\u00f3n, aqu\u00ed hay uno que es m\u00e1s que \u00e9l.\u00a0<\/p>\n<p>Estas palabras tambi\u00e9n proyectan una luz sobre Jes\u00fas. Es un predicador de la penitencia como Jon\u00e1s y los otros profetas, y es el maestro del camino de Dios como Salom\u00f3n y todos los maestros sapienciales posteriores a \u00e9l.\u00a0<\/p>\n<p>Jes\u00fas desempe\u00f1a las dos funciones juntas, es decir, de profeta y maestro, y sin embargo es m\u00e1s que las dos.\u00a0<\/p>\n<p>Muchas personas que est\u00e1n fuera de la Iglesia la miran con profundo respeto y con ansia. Muchos aceptan su mensaje, si habla de la dignidad del hombre, de la paz y de la unidad de las naciones. Muchos ven el \u00abestandarte entre las naciones\u00bb (Is 11,12), si tampoco consiguen el pleno conocimiento de la verdad. \u00bfActuar\u00e1n tambi\u00e9n muchos de ellos el d\u00eda del juicio contra los miembros de la Iglesia que poseyeron la verdad y, con todo, en el fondo, fueron incr\u00e9dulos; pidieron se\u00f1ales y procuraron forzar a Dios, pero no se convirtieron?\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>38 Entonces algunos escribas y fariseos le dijeron: \u00abMaestro, queremos ver un milagro tuyo\u00bb. 39 \u00c9l les contest\u00f3: \u00abEsta generaci\u00f3n perversa y ad\u00faltera exige una se\u00f1al; pues no se le dar\u00e1 m\u00e1s signo que el del profeta Jon\u00e1s. 40 Tres d\u00edas y tres noches estuvo Jon\u00e1s en el vientre del cet\u00e1ceo: pues tres d\u00edas y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-12-38-42-el-signo-de-jonas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 12, 38-42: El signo de Jon\u00e1s\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41315","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41315"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41315\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}