{"id":41318,"date":"2016-10-07T23:27:46","date_gmt":"2016-10-08T04:27:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-13-1-23-parabola-del-sembrador-mateo\/"},"modified":"2016-10-07T23:27:46","modified_gmt":"2016-10-08T04:27:46","slug":"mt-13-1-23-parabola-del-sembrador-mateo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-13-1-23-parabola-del-sembrador-mateo\/","title":{"rendered":"Mt 13, 1-23: Par\u00e1bola del Sembrador (Mateo)"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">1<\/span> Aquel d\u00eda sali\u00f3 Jes\u00fas de casa y se sent\u00f3 junto al mar. <span class=\"versiculo\">2<\/span> Y acudi\u00f3 a \u00e9l tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sent\u00f3 y toda la gente se qued\u00f3 de pie en la orilla. <span class=\"versiculo\">3<\/span> Les habl\u00f3 muchas cosas en par\u00e1bolas:<br \/>\n\u00abSali\u00f3 el sembrador a sembrar. <span class=\"versiculo\">4<\/span> Al sembrar, una parte cay\u00f3 al borde del camino; vinieron los p\u00e1jaros y se la comieron. <span class=\"versiculo\">5<\/span> Otra parte cay\u00f3 en terreno pedregoso, donde apenas ten\u00eda tierra, y como la tierra no era profunda brot\u00f3 enseguida; <span class=\"versiculo\">6<\/span> pero en cuanto sali\u00f3 el sol, se abras\u00f3 y por falta de ra\u00edz se sec\u00f3. <span class=\"versiculo\">7<\/span> Otra cay\u00f3 entre abrojos, que crecieron y la ahogaron. <span class=\"versiculo\">8<\/span> Otra cay\u00f3 en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta. <span class=\"versiculo\">9<\/span> El que tenga o\u00eddos, que oiga\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">10<\/span> Se le acercaron los disc\u00edpulos y le preguntaron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 les hablas en par\u00e1bolas?\u00bb. <span class=\"versiculo\">11<\/span> \u00c9l les contest\u00f3: \u00abA vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. <span class=\"versiculo\">12<\/span> Porque al que tiene se le dar\u00e1 y tendr\u00e1 de sobra, y al que no tiene, se le quitar\u00e1 hasta lo que tiene. <span class=\"versiculo\">13<\/span> Por eso les hablo en par\u00e1bolas, porque miran sin ver y escuchan sin o\u00edr ni entender. <span class=\"versiculo\">14<\/span> As\u00ed se cumple en ellos la profec\u00eda de Isa\u00edas: \u201cOir\u00e9is con los o\u00eddos sin entender; mirar\u00e9is con los ojos sin ver; <span class=\"versiculo\">15<\/span> porque est\u00e1 embotado el coraz\u00f3n de este pueblo, son duros de o\u00eddo, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni o\u00edr con los o\u00eddos, ni entender con el coraz\u00f3n, ni convertirse para que yo los cure\u201d. <span class=\"versiculo\">16<\/span> Pero bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros o\u00eddos porque oyen. <span class=\"versiculo\">17<\/span> En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y o\u00edr lo que o\u00eds y no lo oyeron. <span class=\"versiculo\">18<\/span> Vosotros, pues, o\u00edd lo que significa la par\u00e1bola del sembrador: <span class=\"versiculo\">19<\/span> si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su coraz\u00f3n. Esto significa lo sembrado al borde del camino. <span class=\"versiculo\">20<\/span> Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta enseguida con alegr\u00eda; <span class=\"versiculo\">21<\/span> pero no tiene ra\u00edces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecuci\u00f3n por la palabra, enseguida sucumbe. <span class=\"versiculo\">22<\/span> Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducci\u00f3n de las riquezas ahogan la palabra y se queda est\u00e9ril. <span class=\"versiculo\">23<\/span> Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce ciento o sesenta o treinta por uno\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_homiliae_in_Matthaeum_hom_442-3_y_451-2\">San Juan Cris\u00f3stomo, homiliae in Matthaeum, hom. 44,2-3 y 45,1-2<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">1. <\/span> Despu\u00e9s de haber respondido a aquel que le hab\u00eda anunciado la presencia de su Madre y de sus parientes, hizo lo que deseaban ellos, es decir, sali\u00f3 de la casa, sanando primeramente a sus parientes de la enfermedad de la vanagloria, y dando, en segundo lugar, el honor que se debe a una Madre. Por eso dice: <span class=\"citaBiblia\">\u00abAquel d\u00eda, sali\u00f3 Jes\u00fas de casa y se sent\u00f3 a orillas del mar.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class=\"comentario\">2. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abY se reuni\u00f3 tanta gente junto a \u00e9l, que hubo de subir a sentarse en una barca, y toda la gente quedaba en la ribera.\u00bb<\/span><br \/>\nNo expres\u00f3 todo esto el evangelista sin intenci\u00f3n, pues quiso hacernos ver, al describirnos con tanta diligencia este espect\u00e1culo, que el plan del Se\u00f1or era no dejar a nadie detr\u00e1s de s\u00ed, sino el tenerlos a todos delante de sus ojos.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">3a. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abY les habl\u00f3 muchas cosas en par\u00e1bolas&#8230;\u00bb<\/span> Aunque no lo hizo as\u00ed en la monta\u00f1a, donde no fue su discurso un tejido de par\u00e1bolas, porque no hab\u00eda all\u00ed m\u00e1s que el pueblo bajo e ignorante, mientras que aqu\u00ed estaban los escribas y los fariseos. Mas no habl\u00f3 s\u00f3lo en par\u00e1bolas por esta raz\u00f3n, sino para dar m\u00e1s claridad a sus palabras, para que las grabasen m\u00e1s profundamente en su memoria y las tuviesen siempre delante de su vista.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">3b. <\/span> Y pone por primera par\u00e1bola aquella en que el auditorio hab\u00eda de prestar m\u00e1s atenci\u00f3n. Y puesto que El hab\u00eda de hablar por figuras, de ah\u00ed el excitar la atenci\u00f3n de los que lo escuchaban con la primera par\u00e1bola en estos t\u00e9rminos: <span class=\"citaBiblia\">\u00abUna vez sali\u00f3 un sembrador a sembrar.\u00bb<\/span> etc.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">3b-4. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abUna vez sali\u00f3 un sembrador a sembrar.\u00bb<\/span> \u00bfDe d\u00f3nde o c\u00f3mo sali\u00f3 el que est\u00e1 presente en todas partes? No sali\u00f3 de ning\u00fan lugar, pero por la encarnaci\u00f3n se aproxima a nosotros revisti\u00e9ndose de carne; y ha venido a nosotros porque no pod\u00edamos nosotros ir a El por imped\u00edrnoslo nuestros pecados.<\/p>\n<p>Cuando oig\u00e1is las palabras: &#8220;El sembrador sali\u00f3 a sembrar&#8221;, no cre\u00e1is que hay identidad entre las palabras de esa frase; porque el sembrador sale muchas veces a otras cosas diferentes, como son para arar la tierra, arrancar las malas hierbas, quitar las espinas, o para cualquier otra operaci\u00f3n que exige mucho conocimiento. Pero \u00e9ste sali\u00f3 con el objeto \u00fanico de sembrar. \u00bfY qu\u00e9 result\u00f3 de la siembra? Se perdieron tres partes, y una sola se salv\u00f3, y esto no con igualdad, sino con cierta diferencia. Por eso sigue el evangelista: <span class=\"citaBiblia\">\u00abY al sembrar, unas semillas cayeron a lo largo del camino; vinieron las aves y se las comieron.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class=\"comentario\">4-8. <\/span> \u00bfPero qu\u00e9 raz\u00f3n habr\u00e1 para sembrar entre espinas, sobre piedras y en los caminos? No tendr\u00eda esto raz\u00f3n de ser si atendemos a las semillas y a la tierra, que son cosas materiales; porque no tiene la piedra poder para volverse tierra, ni el camino de no ser camino, ni la espina de no ser espina; pero s\u00ed tiene una laudable aplicaci\u00f3n en las almas y en las doctrinas. Es posible que la piedra sea hecha una tierra ping\u00fce, que el camino no vuelva a ser pisado y que queden destruidas las espinas. No es culpable el sembrador de que se pierda la mayor parte de la siembra, sino la tierra que la recibe, es decir, el alma, porque el sembrador, al cumplir su misi\u00f3n, no distingue al rico ni al pobre, ni al sabio ni al ignorante, sino que habla indistintamente a todos, en previsi\u00f3n, sin embargo, de lo que hab\u00eda de resultar. De esta manera puede decir: &#8220;\u00bfQu\u00e9 pude yo hacer y no hice?&#8221; (Is 5,4). Por esta raz\u00f3n no dice que los perezosos recibieron tal parte de la semilla y la dejaron perecer; que los ricos recibieron otra parte y la ahogaron; y los voluptuosos esta otra parte y la perdieron. No quiso El tocar a nadie en particular con energ\u00eda, para no engendrar la desconfianza. Ense\u00f1a tambi\u00e9n el Se\u00f1or por esta par\u00e1bola a sus disc\u00edpulos que no abandonen su misi\u00f3n porque haya entre sus oyentes algunos que perezcan, puesto que el Se\u00f1or, que todo lo prev\u00e9, no ha dejado por ese motivo de sembrar.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">10-11. <\/span> Son dignos de admiraci\u00f3n los disc\u00edpulos, que teniendo deseo de saber, saben cu\u00e1ndo conviene preguntar al Se\u00f1or, porque no le preguntan delante de todo el mundo, y esto es lo que nos manifiesta San Mateo cuando dice: <span class=\"citaBiblia\">\u00ab&#8221;Y acerc\u00e1ndose los disc\u00edpulos le dijeron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 les hablas en par\u00e1bolas?&#8221;\u00bb<\/span> San Marcos expresa m\u00e1s claramente esta reserva, diciendo: &#8220;Que ellos se aproximaron en particular&#8221; (Mc 4).<\/p>\n<p>Es preciso considerar aqu\u00ed la rectitud de sus corazones, y lo preocupados que estaban por el bien de los que les rodeaban, y c\u00f3mo su primer cuidado era el pr\u00f3jimo; porque no dijeron al Se\u00f1or: \u00bfpor qu\u00e9 no nos hablas en par\u00e1bolas a nosotros?, sino: <span class=\"citaBiblia\">\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 les hablas en par\u00e1bolas?\u00bb<\/span>; y por eso el Se\u00f1or les contesta: <span class=\"citaBiblia\">\u00abEs que a vosotros se os ha dado el conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no.\u00bb<\/span><\/p>\n<p>Dijo esto no para expresar una fatalidad ni una necesidad, sino para demostrar que los que no han recibido ese don son la causa de todos sus males, y para hacernos ver que es un don de Dios y una gracia que viene del cielo el conocer los misterios divinos. No se destruye por esto el libre albedr\u00edo, como se ve por lo que se ha dicho y se dir\u00e1 m\u00e1s adelante. Porque el Se\u00f1or, a fin de no desesperar a los unos ni dejar en la pereza a los que han recibido este don, nos hace ver que el principio de estos dones viene de nosotros. <\/p>\n<p><span class=\"comentario\">12. <\/span> Por eso a\u00f1ade: <span class=\"citaBiblia\">\u00abPorque a quien tiene se le dar\u00e1&#8230;\u00bb<\/span> Como si dijera: a aquel que tiene deseo y celo se le dar\u00e1 todo lo que viene de Dios; por el contrario, a aquel que est\u00e1 privado de este deseo y no pusiere de su parte cuanto puede para conseguirlo, \u00e9se no recibir\u00e1 los dones de Dios y lo que tiene se le quitar\u00e1, no siendo Dios el que se lo quita, sino el hombre que se hace indigno de poseerlo. De aqu\u00ed es que si vi\u00e9remos nosotros que o\u00eda alguno con pereza la palabra de Dios, y que a pesar de nuestros esfuerzos no pod\u00edamos persuadirlo a que atendiera, no tenemos m\u00e1s remedio que callar, porque si insistimos, aumentaremos la pereza. M\u00e1s al que desea aprender lo atraemos con facilidad y lo hacemos capaz de recibir muchas cosas. Y bien dijo seg\u00fan otro evangelista (variante del texto de San Marcos, 4, 25): &#8220;Al que parece tener&#8221;, porque el mismo no posee lo que tiene.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">13. <\/span> Y para expresar con m\u00e1s claridad lo que hab\u00eda dicho, a\u00f1ade: <span class=\"citaBiblia\">\u00abPor eso les hablo en par\u00e1bolas, porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden.\u00bb<\/span> Si ellos no pudieran abrir los ojos, esta ceguedad ser\u00eda natural, pero como es voluntaria, por eso no dijo: &#8220;No ven&#8221;, sino: &#8220;viendo, no ven&#8221;: ellos efectivamente vieron lanzar a los demonios, y dijeron: &#8220;Lanza los demonios en nombre de Beelzebub&#8221; (Mt 12,24): ve\u00edan que atra\u00eda a todos a Dios, y dicen: &#8220;No viene este hombre de Dios&#8221; (Jn 9,16). Y puesto que publicaban lo contrario a lo que ve\u00edan y o\u00edan, por eso se les quit\u00f3 la facultad de ver y de o\u00edr. De esto no sacan utilidad alguna, sino que se precipitan a una condenaci\u00f3n mayor. Por esta raz\u00f3n no les habl\u00f3 el Se\u00f1or al principio en par\u00e1bolas, sino con toda claridad, y si ahora les habla en par\u00e1bolas, es porque pervierten lo que han visto y lo que han o\u00eddo.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">14. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abEn ellos se cumple la profec\u00eda de Isa\u00edas: <i>O\u00edr, oir\u00e9is, pero no entender\u00e9is, mirar, mirar\u00e9is, pero no ver\u00e9is.<\/i>\u00bb<\/span> En seguida, a fin de que no pudieran decir: &#8220;Nos calumnia este enemigo nuestro&#8221;, cita el pasaje del profeta Isa\u00edas que dice lo mismo de ellos. Por eso sigue: a fin de que tenga cumplimiento la profec\u00eda de Isa\u00edas, que dice: &#8220;Oir\u00e9is con el o\u00eddo y no entender\u00e9is, y viendo ver\u00e9is&#8221; (Is 6),<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">15a. <\/span> Todo esto lo dijo el Se\u00f1or porque se les quit\u00f3 a los jud\u00edos, que ten\u00edan cerrados los o\u00eddos y los ojos y engrosado el coraz\u00f3n, la facultad de o\u00edr y de ver; y no s\u00f3lo no o\u00edan, sino que o\u00edan mal. Por eso sigue: <span class=\"citaBiblia\">\u00ab<i>Porque se ha embotado el coraz\u00f3n de este pueblo&#8230;<\/i>\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class=\"comentario\">15b. <\/span> En todo este pasaje demuestra el Se\u00f1or la profunda malicia y la aversi\u00f3n estudiada que le ten\u00edan los jud\u00edos; mas con el fin de atraerlos, a\u00f1ade: <span class=\"citaBiblia\">\u00ab<i>\u2026 y se conviertan, y yo los sane.<\/i>\u00bb<\/span>; palabras que demuestran que si se convirtiesen ser\u00edan sanados, que es como cuando dice uno: si me lo suplicaren, en seguida los perdonar\u00e9, da a entender adem\u00e1s la voluntad de reconciliarse con ellos en las siguientes palabras: &#8220;Cuando se conviertan los sanar\u00e9&#8221;; palabras que demuestran la posibilidad de que se convirtiesen, hiciesen penitencia y se salvasen.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abPues os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y o\u00edr lo que vosotros o\u00eds, pero no lo oyeron.\u00bb<\/span> Lo que vieron y oyeron los Ap\u00f3stoles fueron su presencia, sus milagros, su voz y su doctrina. Y en esto los prefiere, no s\u00f3lo a los malos, sino a los que fueron buenos, porque dice que fueron m\u00e1s dichosos que los justos de la antig\u00fcedad, puesto que ven no s\u00f3lo lo que no vieron los jud\u00edos, sino lo que los profetas y los justos desearon ver y no vieron. Porque aquellos solamente contemplaron a Cristo con la fe, y \u00e9stos lo vieron con sus ojos y con m\u00e1s claridad. Ved aqu\u00ed, pues, c\u00f3mo se enlaza el Antiguo Testamento con el Nuevo; porque si los profetas hubieran sido servidores de un Dios extra\u00f1o o contrario a Cristo, jam\u00e1s hubieran deseado verlo.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Jeronimo\">San Jer\u00f3nimo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">2a. <\/span> Es necesario no olvidar que el pueblo no pod\u00eda entrar en la casa de Jes\u00fas, ni estar en donde o\u00edan los Ap\u00f3stoles los misterios. Por eso el Se\u00f1or misericordioso sale de su casa y se sienta en la ribera del mar, a fin de que lo puedan rodear las numerosas turbas, y oigan en la ribera lo que no merec\u00edan escuchar en el interior de la casa. Por lo que sigue: <span class=\"citaBiblia\">\u00abY se reuni\u00f3 tanta gente junto a \u00e9l&#8230;\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class=\"comentario\">2b. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00ab\u2026 hubo de subir a sentarse en una barca, y toda la gente quedaba en la ribera.\u00bb<\/span> Jes\u00fas est\u00e1 en medio de las olas, que por todas partes golpean; pero, El tranquilo en su Majestad, aproxima la nave a la tierra, a fin de que no teniendo el pueblo de qu\u00e9 temer, ni vi\u00e9ndose rodeado de tentaciones que no pudiera vencer, se est\u00e9 quieto en la ribera y oiga sus palabras.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">3a. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abY les habl\u00f3 muchas cosas en par\u00e1bolas&#8230;\u00bb<\/span> Y es de notar que no todas sino muchas cosas las habl\u00f3 en par\u00e1bolas, porque si lo hubiera dicho todo en par\u00e1bolas se hubiera retirado el pueblo sin sacar fruto alguno y mezcla las cosas que son muy claras con las oscuras, para que vengan en conocimiento por las cosas que entienden de las cosas que no entienden. Mas como el pueblo no ten\u00eda un solo modo de ver las cosas, sino que cada uno las ve\u00eda a su modo, por eso les habla en muchas par\u00e1bolas, a fin de que todos reciban diversas ense\u00f1anzas seg\u00fan sus diversos sentimientos.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">3b. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abUna vez sali\u00f3 un sembrador a sembrar.\u00bb<\/span> Este sembrador es el Hijo de Dios, que ha venido a sembrar entre los pueblos la palabra de su Padre.<\/p>\n<p>O tambi\u00e9n estaba adentro cuando se hallaba en la casa hablando con sus disc\u00edpulos sobre los misterios. Y sali\u00f3 de su casa para sembrar su semilla en medio de las turbas.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">4-8. <\/span>Valent\u00edn se vale de esta par\u00e1bola para sentar su error sobre las tres naturalezas: espiritual, natural o animal y terrenal, siendo as\u00ed que aqu\u00ed se habla de cuatro: La una es el camino; la otra est\u00e1 cubierta de piedras; la tercera de espinas, y la cuarta es la tierra buena.<\/p>\n<p>Reparad que \u00e9sta es la primera par\u00e1bola y que ella est\u00e1 puesta con su explicaci\u00f3n, y guardaos de dar a los discursos del Se\u00f1or, explicados por El mismo, otra explicaci\u00f3n, o a\u00f1adir o quitar nada de lo que el Se\u00f1or ha expuesto.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">9. <\/span>  Hemos tratado de fijar nuestra atenci\u00f3n siempre que hemos sido amonestados con las palabras siguientes: <span class=\"citaBiblia\">\u00ab&#8221;El que tenga o\u00eddos, que oiga.&#8221;\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class=\"comentario\">10. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00ab&#8221;Y acerc\u00e1ndose los disc\u00edpulos le dijeron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 les hablas en par\u00e1bolas?&#8221;\u00bb<\/span> Debemos preguntar: \u00bfy c\u00f3mo estando Jes\u00fas en la nave se le aproximaron? Se puede contestar, diciendo que estando ellos en la nave con el Se\u00f1or, le hicieron all\u00ed la pregunta sobre la explicaci\u00f3n de la par\u00e1bola.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">12. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abPorque a quien tiene se le dar\u00e1 y le sobrar\u00e1; pero a quien no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1.\u00bb<\/span> A los Ap\u00f3stoles, que creyeron en Cristo, les fue dado lo que les faltaba en virtudes; y a los jud\u00edos, que no creyeron en el Hijo de Dios, se les ha quitado hasta los bienes naturales que pose\u00edan, y no pueden comprender nada con sabidur\u00eda, porque carecen del principio de la sabidur\u00eda.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">15. <\/span> Con el objeto de que no crey\u00e9ramos que este peso del coraz\u00f3n y sordera de los o\u00eddos eran resultado de su naturaleza y no de su voluntad, expresa el Se\u00f1or el pecado hijo de su libertad, diciendo: <span class=\"citaBiblia\">\u00ab<i>\u2026 han hecho duros sus o\u00eddos, y sus ojos han cerrado.<\/i>\u00bb<\/span><\/p>\n<p>Si no hubi\u00e9ramos le\u00eddo m\u00e1s arriba que el Se\u00f1or estimulaba a sus oyentes a que lo entendiesen con las palabras: &#8220;El que tenga orejas para o\u00edr, oiga&#8221; (Mt 13,9) pudi\u00e9ramos creer que estos ojos y estas orejas que perciben la felicidad son los del cuerpo; pero me parece que los ojos bienaventurados son los que pueden conocer los misterios de Cristo; y dichosas las orejas aquellas de quienes dice Isa\u00edas: &#8220;El Se\u00f1or me ha dado una oreja&#8221; (Is 50,5).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">17. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abPues os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y o\u00edr lo que vosotros o\u00eds, pero no lo oyeron.\u00bb<\/span> Parece contradecir este pasaje a lo que se dice en otra parte: &#8220;Abraham dese\u00f3 ver mi d\u00eda, lo vi\u00f3 y se alegr\u00f3&#8221; (Jn 8,56).<\/p>\n<p>Mas no dijo: Todos los profetas y justos, sino muchos. Porque pod\u00eda acontecer que entre muchos hubiera algunos que vieron y otros que no vieron. Sin embargo, no deja de ofrecer alg\u00fan peligro esta interpretaci\u00f3n, porque parece establecer entre los santos diferentes grados de m\u00e9rito (es decir, en cuanto a la fe en Cristo). Abraham, pues, vio en figura, en enigma. Pero vosotros ten\u00e9is y pose\u00e9is a vuestro Se\u00f1or entre las cosas presentes. Vosotros le pregunt\u00e1is cuando quer\u00e9is y com\u00e9is con El.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">18-23. <\/span> Observad las palabras: &#8220;Y ha sido continuamente escandalizado&#8221;. Hay gran diferencia entre aquel que es compelido a negar a Cristo por las tribulaciones y los castigos, y aquel que a la primera persecuci\u00f3n se escandaliza y cae, que es de quien se habla aqu\u00ed. Sigue: &#8220;La que fue sembrada entre espinas, etc.&#8221; Me parece que dicen estas palabras, tomadas literalmente, en relaci\u00f3n a Ad\u00e1n: &#8220;Comer\u00e1s el pan entre espinas y abrojos&#8221; (G\u00e9n 3,17-19) y en sentido m\u00edstico, a todos aquellos que se entregaron a los placeres del siglo y a los cuidados de este mundo, los cuales comer\u00e1n el pan del cielo y la comida de la verdad en medio de espinas.<\/p>\n<p>Son admirables las palabras: <span class=\"citaBiblia\">\u00ab\u2026 la seducci\u00f3n de las riquezas ahogan la Palabra, y queda sin fruto.\u00bb<\/span>, porque son halag\u00fce\u00f1as las riquezas, y prometen cosas distintas de las que practican. Su posesi\u00f3n es pasajera, puesto que van de una a otra parte, abandonan una vez a los que las poseen, y se marchan otras con el que no las ten\u00eda. Por eso dice el Se\u00f1or que es dif\u00edcil a los ricos entrar en el reino de los cielos (Mt 19); porque las riquezas sofocan la palabra de Dios y disminuyen el vigor de la virtud.<\/p>\n<p>Y es de notar, que as\u00ed como en la tierra mala hubo tres clases (a saber, la que estaba junto al camino, la pedregosa y la llena de espinas), as\u00ed tambi\u00e9n hay tres clases de tierra buena: la que produce ciento, la que produce sesenta y la que produce treinta. Y tanto en \u00e9sta como en aqu\u00e9lla, la sustancia es la misma y s\u00f3lo var\u00eda la voluntad, y quien recibe la semilla, tanto en los incr\u00e9dulos como en los que creen, es siempre el coraz\u00f3n; y por eso en la primera parte de esta par\u00e1bola se dice: <span class=\"citaBiblia\">\u00ab\u2026 viene el Maligno y arrebata lo sembrado en su coraz\u00f3n\u00bb<\/span>; y en la segunda y tercera: <span class=\"citaBiblia\">\u00ab\u2026 \u00e9ste es el que oye la Palabra\u2026\u00bb<\/span>. Tambi\u00e9n en la cuesti\u00f3n de la tierra buena se dice lo mismo: <span class=\"citaBiblia\">\u00ab\u2026 \u00e9ste es el que oye la Palabra\u2026\u00bb<\/span> De suerte que primeramente debemos o\u00edr, en seguida entender y despu\u00e9s de entender, dar frutos de ense\u00f1anza y producir ese fruto, o como ciento, o como sesenta, o como treinta.<\/p>\n<p>O tambi\u00e9n, la semilla que da ciento se aplica a las v\u00edrgenes, el sesenta a las viudas y a los que est\u00e1n en estado de continencia, y el treinta a los matrimonios castos. O de otro modo, el treinta se refiere a las bodas, porque la articulaci\u00f3n de los dedos que los enlaza y estrecha, como con cierto \u00f3sculo tierno, nos representa la uni\u00f3n del hombre y de la mujer; el sesenta a las viudas, representadas por la presi\u00f3n del dedo pulgar, a causa de las angustias y tribulaciones en que fueron colocadas, pero que recibir\u00e1n mayor premio por haber vencido los placeres, tanto m\u00e1s dif\u00edciles de combatir cuanto que ya ten\u00edan experiencia de ellos. Por \u00faltimo, el n\u00famero ciento, que est\u00e1 expresado por la mano izquierda y por la derecha, y formando un c\u00edrculo por los mismos dedos, pero de distinta mano, expresa la corona de la virginidad.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_escritos_varios\">San Agust\u00edn, escritos varios<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">1. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abAquel d\u00eda, sali\u00f3 Jes\u00fas de casa y se sent\u00f3 a orillas del mar.\u00bb<\/span> La palabra: &#8220;en aquel d\u00eda&#8221; indica suficientemente que El sali\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s de lo que precede o poco tiempo despu\u00e9s, a no ser que la palabra d\u00eda se tome en el sentido que lo toma algunas veces la Escritura, es decir, como tiempo indefinido (de consensu evangelistarum, 2,41).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">15. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00ab<i>Porque se ha embotado el coraz\u00f3n de este pueblo, han hecho duros sus o\u00eddos, y sus ojos han cerrado; no sea que vean con sus ojos, con sus o\u00eddos oigan, con su coraz\u00f3n entiendan y se conviertan, y yo los sane.<\/i>\u00bb<\/span> Cerraron sus ojos para no ver con ellos, esto es, ellos mismos dieron motivo para que Dios les cerrase los ojos; y otro evangelista dice: &#8220;Ceg\u00f3 sus ojos&#8221; (Jn 12,40); \u00bfpero acaso para que no volvieran a ver? \u00bfo acaso para que no vean de manera que les cause tedio su ceguera y puedan, condoli\u00e9ndose humillados y conmovidos, confesar sus pecados y buscar a Dios con arrepentimiento? Porque as\u00ed lo expresa San Marcos: &#8220;Por si se convierten y se les perdonan los pecados&#8221; (Mc 4,12); de donde resulta que merecieron por sus pecados el no entender, y aun en esto brilla la misericordia de Dios, porque de este modo pod\u00edan conocer sus pecados, convertirse y merecer el perd\u00f3n. San Juan refiere este pasaje en estos t\u00e9rminos: &#8220;No pod\u00edan ellos creer, porque Isa\u00edas dijo: Ceg\u00f3 los ojos de ellos, endureci\u00f3 su coraz\u00f3n, para que no vean con los ojos, ni comprendan con su coraz\u00f3n, no sea que se conviertan, y yo los sane&#8221; (Jn 12,39-40). Este texto parece oponerse a la interpretaci\u00f3n anterior y nos obliga a entender las palabras: <span class=\"citaI\">nequando videant oculis,<\/span> no: &#8221; Para que jam\u00e1s vean con los ojos&#8221;, no en el sentido de que ellos puedan ver alguna vez con sus ojos, sino en el sentido de que jam\u00e1s vean. San Juan efectivamente lo dice muy claro: &#8220;Para que no vean con los ojos&#8221;, y a\u00f1ade: &#8220;Y por esto no pod\u00edan creer&#8221;. Se ve bien claro que no quedaron ciegos a fin de que en alguna ocasi\u00f3n se convirtiesen por la penitencia (cosa que no pod\u00edan hacer sin preceder la fe; de suerte que con la fe deb\u00edan ser convertidos, con la conversi\u00f3n sanados y con la salud pod\u00edan comprender), sino que nos manifiesta el evangelista que quedaron ciegos para que no creyesen. Porque dice muy claramente: &#8220;Por esta raz\u00f3n no pod\u00edan creer&#8221;. Y si esto es as\u00ed, \u00bfqui\u00e9n no se levanta a defender a los jud\u00edos y dice en voz alta que ellos no son culpables si no creyeron? Si ellos no han cre\u00eddo es porque Dios les ha cerrado sus ojos; pero siendo imposible que Dios sea culpable, nos vemos precisados a confesar que merecieron por ciertos pecados anteriores quedar de tal manera ciegos, que quedaron incapaces de creer, porque las palabras de San Juan son \u00e9stas: &#8220;No pod\u00edan creer, porque tambi\u00e9n dijo Isa\u00edas: Ceg\u00f3 los ojos de ellos&#8221;. En vano intentamos entender que quedaron ciegos para que se convirtiesen, siendo as\u00ed que sin la fe era imposible su conversi\u00f3n, y no pod\u00edan tener fe porque estaban ciegos. No es un absurdo decir que hubo algunos jud\u00edos que pod\u00edan ser sanados, pero, sin embargo, estaban en tan grande peligro por su desmedida soberbia, que no les convino creer primero. Y quedaron \u00e9stos <a title=\"Ver nota al pie\" href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\"> [1]<\/a> ciegos para que no comprendiesen las par\u00e1bolas del Se\u00f1or, y no comprendi\u00e9ndolas no creyesen en El, y no creyendo en El le crucificasen en uni\u00f3n con los dem\u00e1s desesperados, para que as\u00ed, despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n se convirtiesen y amasen m\u00e1s con la humillaci\u00f3n y arrepentimiento de la muerte del Se\u00f1or a Aquel que les hab\u00eda perdonado tan enorme crimen. Era tan grande su soberbia, que era preciso abatirla con esa humillaci\u00f3n. Y si alguno cree que todo esto no est\u00e1 en su lugar, que reflexione sobre las palabras que se leen en los Hechos de los Ap\u00f3stoles (Hch 12), conformes completamente con lo que dice San Juan: &#8220;Por eso no pod\u00edan creer, porque les ceg\u00f3 sus ojos para que no vean&#8221;, palabras que nos dan a entender que quedaron ciegos a fin de que se convirtiesen. Esto es, quedaron ciegos para las verdades del Se\u00f1or, ocultas en sus par\u00e1bolas, a fin de que se arrepintiesen despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n mediante una penitencia m\u00e1s saludable. Porque cegados ellos por la oscuridad del discurso del Se\u00f1or, no comprendieron sus palabras, y no entendi\u00e9ndolas, no creyeron en El; no creyendo en El, lo crucificaron; pero despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, asombrados de los milagros que se hac\u00edan en su nombre, se arrepintieron a la vista de su gran crimen, y abatidos hicieron penitencia. En seguida, despu\u00e9s de aceptado el perd\u00f3n, su conversi\u00f3n se apoy\u00f3 en un amor intens\u00edsimo, pero a algunos de ellos aquella ceguera no sirvi\u00f3 para que se convirtiesen (quaestiones evangeliorum, 14).<\/p>\n<p>Opinan algunos que es preciso entender este pasaje en el sentido de que los santos, seg\u00fan sus m\u00e9ritos, libran los unos cien almas, otros sesenta y otros treinta (a\u00f1aden que esto se verificar\u00e1 en el d\u00eda del juicio, mas no despu\u00e9s del juicio.) Pero uno, al ver que muchas personas abusaban de esta opini\u00f3n, y se promet\u00edan con toda malicia una completa impunidad, puesto que de esta manera todos pod\u00edan creer que estaban libres, responde que se debe vivir bien para que cada uno se pueda encontrar entre aquellos por cuya intercesi\u00f3n se libran otros; no suceda que sean tan pocos que atendiendo cada uno al n\u00famero que se le ha asignado, resulte que muchos queden sin ser librados de las penas por la intercesi\u00f3n de los santos. Por esta raz\u00f3n ser\u00eda una gran temeridad sin fundamento el confiarse de esta manera a la intercesi\u00f3n de otro (de civitate Dei, 21,27).<\/p>\n<p>O de otra manera, el n\u00famero ciento es el fruto de los m\u00e1rtires, a causa de la santidad de su vida y el desprecio de su muerte; el sesenta, el de las v\u00edrgenes, por su tranquilidad interior, porque no combaten contra la costumbre de la carne; suele tambi\u00e9n concederse el descanso a los sexagenarios en la carrera militar y en otros empleos p\u00fablicos; el n\u00famero treinta es el de los casados, porque es la edad del combate, y ellos tienen que sostener rudos asaltos para no ser v\u00edctimas de sus pasiones. O de otra manera, tienen que luchar con el amor de los bienes temporales para no ser vencidos, y deben domarlo y sujetarlo a fin de reprimirlo con facilidad, o extinguirlo de tal manera que no pueda producir emoci\u00f3n alguna. De aqu\u00ed proviene, el que unos afronten la muerte por la verdad con energ\u00eda, otros con tranquilidad y otros con placer. A estos tres grados de virtud corresponden las tres clases de frutos que da la tierra: el treinta, el sesenta y el ciento. En alguno de estos tres grados debe encontrarse el hombre que piensa partir bien de esta vida (quaestiones evangeliorum, 1,10-11).<\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<p class=\"citaB\" align=\"left\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\"><a title=\"Volver al texto\" href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1] <\/a>Los que pod\u00edan ser sanados.<\/p>\n<h2><span id=\"Rabano\">R\u00e1bano<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">1. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abAquel d\u00eda, sali\u00f3 Jes\u00fas de casa y se sent\u00f3 a orillas del mar.\u00bb<\/span> No s\u00f3lo las palabras y las acciones del Se\u00f1or, sino hasta los caminos y los lugares que recorri\u00f3, est\u00e1n llenos de ense\u00f1anzas divinas. Porque despu\u00e9s del discurso que tuvo en la casa donde se pronunci\u00f3 la horrible blasfemia de que ten\u00eda el demonio, se sali\u00f3 de all\u00ed, y ense\u00f1\u00f3 en las riberas del mar, para manifestar que abandonando la Judea a causa de su perfidia, pasar\u00eda a otras naciones para salvarlas, porque los corazones de los gentiles, por mucho tiempo soberbios e incr\u00e9dulos, se parecen a las soberbias y amargas olas del mar. \u00bfQui\u00e9n ignora que la casa del Se\u00f1or era la Judea consagrada a El por la fe?<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">2b. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00ab\u2026 hubo de subir a sentarse en una barca, y toda la gente quedaba en la ribera.\u00bb<\/span> Al entrar en la nave y sentarse en el mar, significa que Cristo subir\u00eda por la fe hasta las almas de los gentiles y que colocar\u00eda la Iglesia en el mar, es decir, en medio de las naciones perseguidoras. La turba que se quedaba en la ribera, y no estaba ni en la nave ni en el mar, figura a los que reciben la palabra de Dios y por la fe est\u00e1n separados del mar, esto es, de los r\u00e9probos, pero que a\u00fan no est\u00e1n imbuidos en los misterios celestiales.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">3b. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abUna vez sali\u00f3 un sembrador a sembrar.\u00bb<\/span> O tambi\u00e9n sali\u00f3 cuando, despu\u00e9s de abandonar la Judea, pas\u00f3 a otras naciones.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">4-8. <\/span> Debemos recorrer ligeramente el camino que el Se\u00f1or dej\u00f3 a nuestra inteligencia. El camino es el alma llena de celo, pisoteada y desecada por el miedo de los malos pensamientos; la piedra, la dureza del alma procaz; la tierra, la facilidad del alma obediente; y el sol, el ardor de la persecuci\u00f3n que se ensa\u00f1a; la profundidad de la tierra es la probidad del alma formada seg\u00fan las ense\u00f1anzas divinas. Ya hemos dicho que unas mismas cosas no siempre tienen un mismo sentido en las interpretaciones aleg\u00f3ricas.<br \/>\nR\u00e1bano<br \/>\n<span class=\"comentario\">15. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00ab<i>Porque se ha embotado el coraz\u00f3n de este pueblo&#8230;<\/i>\u00bb<\/span>El coraz\u00f3n de los jud\u00edos ha sido engrosado por el peso de la malicia, y por la multitud de sus pecados comprendieron mal las palabras del Se\u00f1or y las reciben con ingratitud.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Isa\u00edas (Is 6) y Miqueas (Miq 7), y otros muchos profetas vieron la gloria del Se\u00f1or y por eso fueron llamados <span class=\"citaI\">los que ven<\/span> (1Sam 9).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">22. <\/span> Con raz\u00f3n se llaman espinas, porque hieren el alma con las punzadas de sus pensamientos y oprimi\u00e9ndola, no la dejan llevar los frutos espirituales de la virtud.<\/p>\n<h2><span id=\"Remigio\">Remigio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">9. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00ab&#8221;El que tenga o\u00eddos, que oiga.&#8221;\u00bb<\/span> Las orejas para o\u00edr son las orejas del alma, que deben servir para comprender y practicar los mandamientos de Dios.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">10. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00ab&#8221;Y acerc\u00e1ndose los disc\u00edpulos le dijeron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 les hablas en par\u00e1bolas?&#8221;\u00bb<\/span> Dice el evangelista: &#8220;Y lleg\u00e1ndose&#8221;, para manifestar que efectivamente le preguntaron y se pudieron acercar a El, aunque fuese corta la distancia que los separaba.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">11. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abEl les respondi\u00f3: &#8220;Es que a vosotros se os ha dado el conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no.&#8221;\u00bb<\/span> A vosotros, digo, que me segu\u00eds y cre\u00e9is en m\u00ed. Llama misterios del reino de los cielos a la doctrina del Evangelio, que no es dado conocer a aquellos, esto es, a los que est\u00e1n fuera, y no quieren creer en El, es decir, a los escribas, a los fariseos, y a todos los dem\u00e1s que contin\u00faan en la incredulidad. Acerqu\u00e9monos, pues, al Se\u00f1or con un coraz\u00f3n puro, en compa\u00f1\u00eda de los disc\u00edpulos, para que se digne interpretarnos la doctrina evang\u00e9lica, seg\u00fan aquello: &#8220;Los que se acercan a los pies de El, reciben su doctrina&#8221; (Dt 33,3).<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">12. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abPorque a quien tiene se le dar\u00e1 y le sobrar\u00e1; pero a quien no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1.\u00bb<\/span> El que tiene deseo de leer, recibir\u00e1 la facultad de entender, y al que no tiene deseo de leer, le ser\u00e1n quitados los dones que recibi\u00f3 de la naturaleza. O al que tiene caridad, se le dar\u00e1n las dem\u00e1s virtudes, y al que no la tiene, se le quitar\u00e1n las otras virtudes, porque sin caridad no puede haber bien alguno.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">13. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abPor eso les hablo en par\u00e1bolas, porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden.\u00bb<\/span> Es de notar que no s\u00f3lo eran par\u00e1bolas sus palabras, sino hasta sus mismas acciones, es decir, que eran s\u00edmbolos de cosas espirituales, lo que se ve claramente cuando dice: &#8220;A fin de que los que ven, no vean&#8221;; y las palabras no se ven, sino que se oyen.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">15. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00ab<i>Porque se ha embotado el coraz\u00f3n de este pueblo, han hecho duros sus o\u00eddos, y sus ojos han cerrado; no sea que vean con sus ojos, con sus o\u00eddos oigan, con su coraz\u00f3n entiendan y se conviertan, y yo los sane.<\/i>\u00bb<\/span> Tambi\u00e9n puede entenderse este pasaje de esta manera: sobreenti\u00e9ndese en cada miembro la part\u00edcula no; esto es, a fin de que no vean con los ojos, y que no oigan con los o\u00eddos, y de que no entiendan con el coraz\u00f3n, y de que no se conviertan, y de que no los sane.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">18-23. <\/span> El Se\u00f1or expone con estas palabras lo que es la semilla, es decir, la palabra del reino (esto es, de la doctrina del Evangelio). Porque hay algunos que no reciben la palabra de Dios con devoci\u00f3n, y por eso los demonios arrebatan la semilla de la palabra divina que ha ca\u00eddo en sus corazones como si fuera semilla sembrada en un camino traqueteado. Sigue: <span class=\"citaBiblia\">&#8220;La que ha sido sembrada sobre piedra&#8221;<\/span>, es aquel que oye la palabra mas no tiene ra\u00edces, etc. Porque la semilla o la palabra de Dios que se siembra en la piedra, esto es, en el coraz\u00f3n duro e ind\u00f3mito, no puede llevar fruto; porque es grande su dureza y nulo el deseo por las cosas celestiales, y por esa demasiada dureza no tiene ra\u00edz en s\u00ed.<\/p>\n<p>Y es de saber que en estas tres clases de tierra mala est\u00e1n comprendidos todos los que pueden o\u00edr la palabra de Dios, pero sin embargo no pueden alcanzar la salud. Except\u00faanse los gentiles, que ni aun o\u00edr merecieron. Sigue: <span class=\"citaBiblia\">\u00abPero el que fue sembrado en tierra buena&#8230;\u00bb<\/span>. La tierra buena es la conciencia fiel de los elegidos, o el alma de los santos que reciben con gozo, con deseo y con devoci\u00f3n del coraz\u00f3n la palabra de Dios, y la conservan varonilmente en la prosperidad y en la adversidad, y producen frutos. Y por eso se dice: <span class=\"citaBiblia\">\u00ab\u2026 da fruto y produce, uno ciento, otro sesenta, otro treinta.\u00bb<\/span>.<\/p>\n<p>El que da fruto como treinta, es el que ense\u00f1a la fe en la Sant\u00edsima Trinidad; como sesenta, el que recomienda la perfecci\u00f3n de las buenas obras, porque el n\u00famero seis es el tiempo que Dios emple\u00f3 en hacer el mundo (G\u00e9n 2); como ciento, el que promete la vida eterna; porque el n\u00famero ciento pasa de la izquierda a la derecha, entendi\u00e9ndose por izquierda la vida presente, y por derecha la futura. En otro sentido: la semilla de la Palabra de Dios da fruto como treinta, cuando produce el buen pensamiento, como sesenta, cuando engendra la buena palabra, y como ciento, cuando conduce a la buena obra.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Hilario_in_Matthaeum_13\">San Hilario, in Matthaeum, 13<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">3a. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abY les habl\u00f3 muchas cosas en par\u00e1bolas&#8230;\u00bb<\/span> Se ve por el contexto que el Se\u00f1or se sent\u00f3 en una nave y que las turbas se quedaron en la ribera. Les habl\u00f3 con par\u00e1bolas para darnos a entender que los que est\u00e1n fuera de la Iglesia no pueden comprender las conversaciones divinas. La nave representa la Iglesia, dentro de la cual es depositada y predicada la palabra de vida, palabra que no pueden comprender quienes est\u00e1n fuera de la Iglesia, como si fueran arena est\u00e9ril.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">12. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00abPorque a quien tiene se le dar\u00e1 y le sobrar\u00e1; pero a quien no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1.\u00bb<\/span> Los jud\u00edos, que no tienen fe, perdieron hasta la ley que hab\u00edan tenido. Y por eso la fe en el Evangelio tiene la plenitud de los dones, porque una vez recibida nos enriquece con nuevos frutos, mientras que si se rechaza nos quita los dones que hemos recibido en el primer estado de naturaleza.<\/p>\n<p><span class=\"comentario\">16-17. <\/span> <span class=\"citaBiblia\">\u00ab\u00a1Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros o\u00eddos, porque oyen!\u00bb<\/span> Habla aqu\u00ed de la dicha del tiempo de los Ap\u00f3stoles, cuyos ojos y o\u00eddos tuvieron la felicidad de ver y comprender la salud de Dios, cosa que los profetas y los justos desearon ver y comprender, y que estaba reservada para la plenitud de los tiempos. Por eso sigue: <span class=\"citaBiblia\">\u00abPues os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y o\u00edr lo que vosotros o\u00eds, pero no lo oyeron.\u00bb<\/span><\/p>\n<h2><span id=\"Glosa\">Glosa<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"comentario\">18-23. <\/span> De aqu\u00ed es que cuando exponiendo la par\u00e1bola a\u00f1ade: &#8220;Todo el que oye la palabra del reino, y no la entiende&#8221;; debe construirse de esta manera: Todo el que oye la palabra (esto es, mi predicaci\u00f3n, que le hace apto para alcanzar el reino de los cielos) y no la entiende (y a\u00f1ade por qu\u00e9 no la entiende: &#8220;Porque viene el malo, esto es, el diablo, y arrebata lo que se sembr\u00f3 en el coraz\u00f3n de aquel&#8221;), \u00e9ste tal es aqu\u00e9l que fue sembrado cerca del camino. Es de notar que la palabra sembrar se toma en distintos sentidos. As\u00ed se dice que una semilla est\u00e1 sembrada y que un campo est\u00e1 sembrado. Estas dos maneras de tomar dicha palabra, las vemos empleadas en este pasaje. Pero cuando dice: &#8220;Arrebata lo que ha sido sembrado&#8221;, aqu\u00ed se entiende: arrebata la semilla. Pero cuando dice: &#8220;Cay\u00f3 cerca del camino&#8221;, no debe entenderse de la semilla, sino del lugar en que cay\u00f3 la semilla; esto es, en el hombre, que es como el campo sembrado con la semilla de la palabra de Dios.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Uso_liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/homilias-ciclo-a_semana-15_tiempo-ordinario_dia-01-domingo\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\"><b>Domingo XV Tiempo Ordinario (A)<\/b><\/a><\/li>\n<li><b>Mi\u00e9rcoles XVI Tiempo Ordinario (Mt 13, 1-9)<\/b><\/li>\n<li><b>Jueves XVI Tiempo Ordinario (<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/mt-13_10-17\/\">Mt 13, 10-17<\/a>)<\/b><\/li>\n<li><b>Viernes XVI Tiempo Ordinario (<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/mt-13_18-23\/\">Mt 13, 18-23<\/a>)<\/b><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Aquel d\u00eda sali\u00f3 Jes\u00fas de casa y se sent\u00f3 junto al mar. 2 Y acudi\u00f3 a \u00e9l tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sent\u00f3 y toda la gente se qued\u00f3 de pie en la orilla. 3 Les habl\u00f3 muchas cosas en par\u00e1bolas: \u00abSali\u00f3 el sembrador a sembrar. 4 Al sembrar, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-13-1-23-parabola-del-sembrador-mateo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 13, 1-23: Par\u00e1bola del Sembrador (Mateo)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41318","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41318"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41318\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}