{"id":41322,"date":"2016-10-07T23:28:07","date_gmt":"2016-10-08T04:28:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-13-24-43-parabolas-cizana-grano-de-mostaza-levadura\/"},"modified":"2016-10-07T23:28:07","modified_gmt":"2016-10-08T04:28:07","slug":"mt-13-24-43-parabolas-cizana-grano-de-mostaza-levadura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-13-24-43-parabolas-cizana-grano-de-mostaza-levadura\/","title":{"rendered":"Mt 13, 24-43: Par\u00e1bolas: ciza\u00f1a, grano de mostaza, levadura"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">24<\/span> Les propuso otra par\u00e1bola: \u00abEl reino de los cielos se parece a un hombre que sembr\u00f3 buena semilla en su campo; <span class=\"versiculo\">25<\/span> pero, mientras los hombres dorm\u00edan, un enemigo fue y sembr\u00f3 ciza\u00f1a en medio del trigo y se march\u00f3. <span class=\"versiculo\">26<\/span> Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareci\u00f3 tambi\u00e9n la ciza\u00f1a. <span class=\"versiculo\">27<\/span> Entonces fueron los criados a decirle al amo: \u201cSe\u00f1or, \u00bfno sembraste buena semilla en tu campo? \u00bfDe d\u00f3nde sale la ciza\u00f1a?\u201d. <span class=\"versiculo\">28<\/span> \u00c9l les dijo: \u201cUn enemigo lo ha hecho\u201d. Los criados le preguntan: \u201c\u00bfQuieres que vayamos a arrancarla?\u201d. <span class=\"versiculo\">29<\/span> Pero \u00e9l les respondi\u00f3: \u201cNo, que al recoger la ciza\u00f1a pod\u00e9is arrancar tambi\u00e9n el trigo. <span class=\"versiculo\">30<\/span> Dejadlos crecer juntos hasta la siega y cuando llegue la siega dir\u00e9 a los segadores: Arrancad primero la ciza\u00f1a y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero\u201d\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">31<\/span> Les propuso otra par\u00e1bola: \u00abEl reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno toma y siembra en su campo; <span class=\"versiculo\">32<\/span> aunque es la m\u00e1s peque\u00f1a de las semillas, cuando crece es m\u00e1s alta que las hortalizas; se hace un \u00e1rbol hasta el punto de que vienen los p\u00e1jaros del cielo a anidar en sus ramas\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">33<\/span> Les dijo otra par\u00e1bola: \u00abEl reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta\u00bb. <span class=\"versiculo\">34<\/span> Jes\u00fas dijo todo esto a la gente en par\u00e1bolas y sin par\u00e1bolas no les hablaba nada, <span class=\"versiculo\">35<\/span> para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta: \u00abAbrir\u00e9 mi boca diciendo par\u00e1bolas; anunciar\u00e9 lo secreto desde la fundaci\u00f3n del mundo\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">36<\/span> Luego dej\u00f3 a la gente y se fue a casa. Los disc\u00edpulos se le acercaron a decirle: \u00abExpl\u00edcanos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a en el campo\u00bb. <span class=\"versiculo\">37<\/span> \u00c9l les contest\u00f3:<br \/>\n\u00abEl que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; <span class=\"versiculo\">38<\/span> el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la ciza\u00f1a son los partidarios del Maligno; <span class=\"versiculo\">39<\/span> el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el final de los tiempos y los segadores los \u00e1ngeles. <span class=\"versiculo\">40<\/span> Lo mismo que se arranca la ciza\u00f1a y se echa al fuego, as\u00ed ser\u00e1 al final de los tiempos: <span class=\"versiculo\">41<\/span> el Hijo del hombre enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles y arrancar\u00e1n de su reino todos los esc\u00e1ndalos y a todos los que obran iniquidad, <span class=\"versiculo\">42<\/span> y los arrojar\u00e1n al horno de fuego; all\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes. <span class=\"versiculo\">43<\/span> Entonces los justos brillar\u00e1n como el sol en el reino de su Padre. El que tenga o\u00eddos, que oiga. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_homiliae_in_Matthaeum_hom_46-47\">San Juan Cris\u00f3stomo, homiliae in Matthaeum, hom. 46-47<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">24. <\/span>El Se\u00f1or habl\u00f3 en la par\u00e1bola anterior de aquellos que no reciben la palabra de Dios, y ahora habla de aquellos que la reciben alterada, porque es propio del demonio mezclar el error con la verdad. Por eso sigue: <span class=\"ct\">\u00abOtra par\u00e1bola les propuso\u2026\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">25. <\/span>Nos presenta en seguida los lazos del demonio diciendo: <span class=\"ct\">\u00abPero, mientras su gente dorm\u00eda, vino su enemigo, sembr\u00f3 encima ciza\u00f1a entre el trigo, y se fue.\u00bb<\/span> Con estas palabras nos hace ver que el error viene despu\u00e9s de la verdad, cosa demostrada por la experiencia. As\u00ed, despu\u00e9s de los profetas vinieron los falsos profetas; despu\u00e9s de los Ap\u00f3stoles los falsos ap\u00f3stoles; y despu\u00e9s de Cristo el Anticristo. Porque no se esfuerza el diablo en tentar a quien no lo ha de imitar ni a quien no puede tender sus lazos, porque ha visto que la simiente fructifica, a veces como ciento, otras como sesenta, y otras como treinta, y que no puede \u00e9l arrebatar ni sofocar la que tiene buenas ra\u00edces, y por eso se vale de otro enga\u00f1o, confundiendo su propia simiente y revistiendo sus obras con colores y semejanzas que sorprenden al que se deja enga\u00f1ar con facilidad. Por eso no dice el Se\u00f1or que siembra una simiente cualquiera, sino la ciza\u00f1a, que es muy parecida, al menos a la vista, a la simiente del sembrador: tal es la malicia del diablo; siembra cuando han nacido las simientes, para de esta manera causar m\u00e1s da\u00f1os a los intereses del agricultor.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">26. <\/span> En las siguientes l\u00edneas describe perfectamente la marcha de los herejes: <span class=\"ct\">\u00abCuando brot\u00f3 la hierba y produjo fruto, apareci\u00f3 entonces tambi\u00e9n la ciza\u00f1a.\u00bb<\/span>  Al principio los herejes no dan la cara, pero cuando tienen m\u00e1s libertad y algunos otros participan de su error, entonces vierten su veneno.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">28a. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEl les contest\u00f3: \u201cAlg\u00fan enemigo ha hecho esto.\u201d\u2026\u00bb<\/span> Y se llama enemigo a causa de los perjuicios que causa al hombre, porque siempre nos est\u00e1 maltratando, aunque no sea el origen de su tratamiento la enemistad que nos tiene, sino la que profesa a Dios.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">28b. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abD\u00edcenle los siervos: \u201c\u00bfQuieres, pues, que vayamos a recogerla?\u201d\u00bb<\/span> Debemos admirar en este pasaje la solicitud y el amor de los siervos: se apresuran a arrancar la ciza\u00f1a, lo que prueba la solicitud por su simiente, y no tratan de que se castigue a nadie sino de que no muera la buena simiente.<\/p>\n<p>La respuesta del Se\u00f1or es la siguiente: &#8220;Y les dijo: no&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">30. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abDejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, dir\u00e9 a los segadores: Recoged primero la ciza\u00f1a y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero.\u201d\u00bb<\/span> Dijo el Se\u00f1or todo esto para prohibir las muertes. No conven\u00eda quitar la vida a los herejes, porque de esta manera se trabar\u00eda una lucha sin piedad en todo el mundo. Por eso dice: &#8220;No la arranqu\u00e9is al mismo tiempo que el trigo&#8221;, es decir, si empu\u00f1\u00e1is las armas, y quit\u00e1is la vida a los herejes, vuestros golpes alcanzar\u00e1n necesariamente a multitud de santos. No proh\u00edbe, pues, el Se\u00f1or, el contener a los herejes, el atajar la libre propaganda de sus errores, sus s\u00ednodos y sus reuniones, sino el destruirlos y quitarles la vida.<\/p>\n<p>Pero por qu\u00e9 dice: <span class=\"ct\">\u00abrecoged primero la ciza\u00f1a\u00bb<\/span>? A fin de que no crean los buenos que juntamente con la ciza\u00f1a se debe arrancar tambi\u00e9n el trigo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">31. <\/span>Hab\u00eda dicho el Se\u00f1or que se pierden tres partes de la simiente, y s\u00f3lo una se conserva, y en esta \u00faltima hay tambi\u00e9n mucha p\u00e9rdida a causa de la ciza\u00f1a que sobre ella se siembra. Y a fin de que sus disc\u00edpulos no le dijeran: \u00bfQui\u00e9nes y cu\u00e1ntos ser\u00e1n, pues, los fieles? les quita ese temor con la par\u00e1bola del grano de mostaza. Y por eso se dice: <span class=\"ct\">\u00abOtra par\u00e1bola les propuso: \u00abEl Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tom\u00f3 un hombre y lo sembr\u00f3 en su campo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">32. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEs ciertamente m\u00e1s peque\u00f1a que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace \u00e1rbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas.\u00bb<\/span> Es la m\u00e1s peque\u00f1a la simiente del Evangelio porque los Ap\u00f3stoles eran los menos poderosos de entre los hombres, pero sin embargo, como ten\u00edan una gran virtud, por eso se extendi\u00f3 su predicaci\u00f3n por todas las partes del mundo. Por eso sigue: &#8220;Pero despu\u00e9s que crece es mayor que todas las legumbres&#8221;, esto es, que todos los dogmas.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">33. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abLes dijo otra par\u00e1bola: &#8220;El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tom\u00f3 una mujer y la meti\u00f3 en tres medidas de harina, hasta que ferment\u00f3 todo.&#8221;\u00bb<\/span> El Se\u00f1or para demostrar la misma verdad les pone la siguiente par\u00e1bola: &#8220;Semejante es el reino de los cielos a la levadura&#8221;, que es como si dijera: a la manera que la levadura cambia toda la harina en su sustancia, as\u00ed tambi\u00e9n vosotros cambiar\u00e9is todo el mundo. Y reparad aqu\u00ed la prudencia de Cristo: alega como ejemplo una cosa natural, a fin de hacernos ver que as\u00ed como es imposible el que no se verifique ese cambio, as\u00ed tambi\u00e9n es imposible el que no suceda lo otro. No dijo el Se\u00f1or simplemente: &#8220;Que puso&#8221;, sino que &#8220;esconde&#8221;; que es como si hubiera dicho: de la misma manera vosotros, despu\u00e9s que hubi\u00e9reis estado sometidos a vuestros enemigos, triunfar\u00e9is sobre ellos. Y as\u00ed como el fermento se va corrompiendo pero no se destruye, sino que poco a poco cambia toda la masa en su propia naturaleza, as\u00ed suceder\u00e1 en vuestra predicaci\u00f3n. No tem\u00e1is las muchas persecuciones que os he anunciado vendr\u00e1n sobre vosotros. Ellas os servir\u00e1n para que brill\u00e9is m\u00e1s y triunfar\u00e9is de todas. El Se\u00f1or habla aqu\u00ed de tres medidas, pero este n\u00famero debe tomarse en sentido indeterminado.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34-35. <\/span>Despu\u00e9s de las anteriores par\u00e1bolas, y para que nadie creyese que Cristo introduc\u00eda novedades, el evangelista alega al profeta que hab\u00eda profetizado hasta esta misma manera de predicaci\u00f3n. Y por eso dice: <span class=\"ct\">\u00abTodo esto dijo Jes\u00fas en par\u00e1bolas a la gente, y nada les hablaba sin par\u00e1bolas\u00bb<\/span>, y San Marcos, dice: &#8220;Por lo mismo que pod\u00edan comprender, les hablaba por par\u00e1bolas&#8221; (Mc 4,33). No es de admirar, por consiguiente, si al tratar de su reino hace menci\u00f3n del grano de mostaza y de la levadura, porque se dirig\u00eda a hombres ignorantes y a quienes era preciso persuadir de esta manera.<\/p>\n<p>Aunque en muchas ocasiones habl\u00f3 a las turbas sin par\u00e1bolas, pero no en esta circunstancia.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">36a. <\/span> El Se\u00f1or hab\u00eda hablado a las gentes en par\u00e1bolas con el objeto de excitarlas a que le preguntaran; y aunque dijo el Se\u00f1or muchas cosas en par\u00e1bolas, ninguno, sin embargo, le pregunt\u00f3, y por eso los despidi\u00f3. Por eso sigue: <span class=\"ct\">\u00abEntonces despidi\u00f3 a la multitud y se fue a casa\u00bb<\/span> Pero no lo sigui\u00f3 ninguno de los escribas, de donde resulta claramente, que al seguir al Se\u00f1or no ten\u00edan m\u00e1s objeto que el sorprenderlo en sus discursos.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">36b-37. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abY se le acercaron sus disc\u00edpulos diciendo: &#8220;Expl\u00edcanos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a del campo.&#8221;\u00bb<\/span> Otras veces deseaban saber los disc\u00edpulos, y tem\u00edan preguntar; mas ahora le preguntan con toda libertad, y tienen confianza a causa de aquellas palabras: &#8220;A vosotros os ha sido dado el conocer el misterio del reino de Dios&#8221; (Mc 4,10). Por eso cada uno en particular o separadamente le preguntan, a fin de no parecerse a la muchedumbre, a quienes no fue concedido este don. Y dejan la par\u00e1bola de la levadura y de la mostaza, como m\u00e1s claras, y le preguntan sobre la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a, porque tiene m\u00e1s relaci\u00f3n con la par\u00e1bola de la simiente y dice alguna cosa m\u00e1s. El mismo Se\u00f1or les dice el sentido de esta par\u00e1bola dici\u00e9ndoles: <span class=\"ct\">\u00abEl respondi\u00f3: El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">39. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEl enemigo que la sembr\u00f3 es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los \u00e1ngeles.\u00bb<\/span> Es, en efecto, obra del diablo el mezclar el error con la verdad. Sigue: &#8220;La mies es la consumaci\u00f3n del siglo&#8221;. Dice en otro lugar, pero hablando de los samaritanos: &#8220;Levantad vuestros ojos y considerad las regiones que ya est\u00e1n blancas para la siega&#8221; (Jn 4,35). Y: &#8220;la mies, en verdad, es mucha, sus operarios pocos&#8221; (Mt 9,37; Lc 10), en cuyas palabras expresa que la siega ha llegado ya. \u00bfC\u00f3mo, pues, dice aqu\u00ed que llegar\u00e1? Porque est\u00e1 tomada en sentido diferente la palabra siega. All\u00ed (Jn 4) se dice: &#8220;Uno es el que siembra, y otro es el que siega&#8221;; y aqu\u00ed se dice que es uno mismo el que siembra y el que siega. Cuando establece la distinci\u00f3n entre el que siembra y el que siega, diferencia a los ap\u00f3stoles, no de si mismo, sino los profetas, porque el mismo Cristo es el que sembr\u00f3 por medio de los profetas entre los jud\u00edos y los samaritanos. El toma, pues, bajo dos aspectos en este pasaje, las palabras <span class=\"citaI\">simiente y siega.<\/span>  As\u00ed, cuando habla de la obediencia y de la persuasi\u00f3n a la fe, usa la palabra siega, porque es la perfecci\u00f3n de las cosas. Pero cuando trata del fruto que se saca de o\u00edr la palabra de Dios, llama a la siega consumaci\u00f3n, como sucede en este lugar.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">41-42a. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEl Hijo del hombre enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles, que recoger\u00e1n de su Reino todos los esc\u00e1ndalos y a los obradores de iniquidad,\u00bb<\/span> Tambi\u00e9n puede entenderse del reino de la Iglesia celestial, y entonces el castigo es doble, a saber: la p\u00e9rdida de la gloria, seg\u00fan las palabras: &#8220;Y coger\u00e1n todos los esc\u00e1ndalos de su reino (es decir, para que los esc\u00e1ndalos no entren en su reino)&#8221; y el suplicio del fuego seg\u00fan estas otras: <span class=\"ct\">\u00aby los arrojar\u00e1n en el horno de fuego.\u00bb<\/span><\/p>\n<p>Mirad el amor inefable de Dios para con los hombres. El est\u00e1 pronto para conceder gracias y es tardo para castigar. Cuando siembra lo hace por s\u00ed mismo y cuando castiga lo hace por otros, por los \u00e1ngeles que manda al efecto.<\/p>\n<p>Sigue: &#8220;All\u00ed ser\u00e1 el llanto y el crujir de dientes&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">43a. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEntonces los justos brillar\u00e1n como el sol en el Reino de su Padre.\u00bb<\/span> No porque brillen s\u00f3lo como el sol, sino que el Se\u00f1or se vale de estos ejemplos conocidos, porque el sol es el astro que brilla m\u00e1s que todos los dem\u00e1s.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Jeronimo\">San Jer\u00f3nimo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">24. <\/span>Les propuso otra par\u00e1bola, a la manera de un rico que sirve distintos manjares a sus convidados, a fin de que tome cada uno el que es m\u00e1s a prop\u00f3sito para su est\u00f3mago. Y no dijo la otra, sino otra, porque si hubiera dicho la otra, no podr\u00edamos esperar otra tercera; y dijo otra, para manifestar que seguir\u00edan otras muchas. El sentido de la par\u00e1bola lo manifiesta el Se\u00f1or cuando a\u00f1ade: <span class=\"ct\">\u00abEl Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembr\u00f3 buena semilla en su campo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">28a. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEl les contest\u00f3: \u201cAlg\u00fan enemigo ha hecho esto.\u201d\u2026\u00bb<\/span> Llama al diablo hombre enemigo porque no es Dios. Y as\u00ed se dice de \u00e9l en el Salmo 9: &#8220;Lev\u00e1ntate, Se\u00f1or, para que no tome fuerzas el hombre&#8221; (Sal 9,20). Por esta raz\u00f3n no debe dormirse el que est\u00e1 al frente de la Iglesia, no sea que por descuido suyo siembre el hombre enemigo la ciza\u00f1a, esto es, las afirmaciones her\u00e9ticas.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">29. <\/span> Hay ocasiones para hacer penitencia; y se nos aconseja que no hagamos perecer en seguida a nuestros hermanos; porque puede ocurrir que alguno est\u00e9 hoy manchado con alg\u00fan dogma her\u00e9tico, ma\u00f1ana se arrepienta y comience a defender la verdad: <span class=\"ct\">\u00abD\u00edceles: \u201cNo, no sea que, al recoger la ciza\u00f1a, arranqu\u00e9is a la vez el trigo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">30. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abDejad que ambos crezcan juntos hasta la siega. Y al tiempo de la siega, dir\u00e9 a los segadores: Recoged primero la ciza\u00f1a y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero.\u201d\u00bb<\/span> Pero parece que esta doctrina contradice a aquel precepto: &#8220;Quitad el mal de entre vosotros&#8221; (1Cor 5,13); porque efectivamente si se proh\u00edbe arrancar la ciza\u00f1a, y se manda conservarla hasta la siega, \u00bfde qu\u00e9 modo se han de quitar de entre nosotros ciertos hombres? Pero no hay o es muy poca la diferencia entre el trigo y la ciza\u00f1a, llamada vulgarmente vallico, que cuando aun est\u00e1 en estado de yerba y su tallo no est\u00e1 coronado de espiga, es muy parecida al trigo. Por esta raz\u00f3n nos advierte el Se\u00f1or que no demos nuestro dictamen sin un examen detenido sobre cosas dudosas, sino que las dejemos a juicio de Dios, a fin de que arroje el Se\u00f1or en el d\u00eda del juicio de entre los santos, no a los criminales sospechosos sino a los que entonces ser\u00e1n bien manifiestos.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">30b. <\/span> Est\u00e1 bien manifiesto en las palabras: <span class=\"ct\">\u00abRecoged primero la ciza\u00f1a y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero\u00bb<\/span>, que los herejes, de cualquier clase que sean, y tambi\u00e9n los hip\u00f3critas, ser\u00e1n quemados en los fuegos del infierno. Y los santos (que es lo que se da a entender con la palabra trigo) ser\u00e1n recibidos en los graneros, esto es, en las mansiones celestiales.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">31-32. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abOtra par\u00e1bola les propuso: \u00abEl Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tom\u00f3 un hombre y lo sembr\u00f3 en su campo.\u00bb<\/span> Se entiende por reino de los cielos la predicaci\u00f3n del Evangelio y el conocimiento de las Escrituras que conduce a la vida, sobre la cual se dice a los jud\u00edos: &#8220;Se os quitar\u00e1 el reino de Dios&#8221; (Mt 21,43); semejante es, pues, este reino de los cielos al grano de mostaza.<\/p>\n<p>Entienden muchos por el hombre que sembr\u00f3 en su campo al Salvador, que es quien siembra en las almas de los fieles; otros dicen que es el hombre mismo el que siembra en su campo, es decir, en su coraz\u00f3n. \u00bfY qui\u00e9n es \u00e9se que siembra, sino nuestros sentimientos y nuestra alma? Porque \u00e9sta recibe el grano de la predicaci\u00f3n, aumenta la simiente con el riego de la fe, y la fecunda en el campo de su pecho. <\/p>\n<p>Sigue: <span class=\"ct\">\u00abEs ciertamente m\u00e1s peque\u00f1a que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace \u00e1rbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas.\u00bb<\/span> La predicaci\u00f3n del Evangelio es la menor de todas las ense\u00f1anzas, porque no tiene a primera vista el aspecto de la verdad, predicando a un hombre Dios, a un Dios muerto, y el esc\u00e1ndalo de la cruz. Comparad semejante doctrina con los dogmas de los fil\u00f3sofos, con el brillo de su elocuencia y con el arte tan estudiado de sus discursos y ver\u00e9is c\u00f3mo efectivamente es menor que las dem\u00e1s simientes la predicaci\u00f3n del Evangelio.<\/p>\n<p>Cuando se han desarrollado los dogmas de los fil\u00f3sofos, no presentan ni energ\u00eda ni vitalidad alguna, sino que todos ellos son d\u00e9biles y macilentos y producen legumbres y yerbas que pronto se desecan y mueren. Pero la predicaci\u00f3n del Evangelio (que al principio parec\u00eda cosa de poca importancia), bien se la considere en las almas de los fieles, bien se la mire en todo el mundo, no se levanta en legumbres, sino que crece en un \u00e1rbol, de suerte que las aves del cielo, es decir, las almas de los fieles o las virtudes, que combaten por el servicio de Dios, vienen y habitan sobre sus ramas. Por eso sigue: &#8220;se hace un \u00e1rbol de manera que las aves del cielo vienen y anidan entre sus ramas&#8221;. Yo pienso que por los ramos del \u00e1rbol evang\u00e9lico que crecieron del grano de mostaza debe entenderse la variedad de dogmas, sobre los cuales descansan la multitud de aves de que acabamos de hablar. Tomemos, pues, nosotros, las plumas de la paloma, a fin de que volando a las cosas m\u00e1s altas podamos habitar en las ramas de ese \u00e1rbol, colocar nuestros nidos en las verdades, y huyendo de la tierra subir con prontitud al cielo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">33. <\/span> La medida de que aqu\u00ed habla es una medida que estaba en uso en Palestina, y equivale a un modio y medio.<\/p>\n<p>Me parece que la <span class=\"ct\">\u00abla mujer\u00bb<\/span> que toma el fermento y lo esconde, representa la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica, o la Iglesia formada de diversas naciones. Ella toma el <span class=\"ct\">\u00abfermento\u00bb<\/span>, es decir, la inteligencia de las Escrituras, y lo esconde en las <span class=\"ct\">\u00abtres medidas de harina\u00bb<\/span>: el esp\u00edritu, el alma y el cuerpo, a fin de que, reducidos a la unidad, no haya divergencia entre ellos. O de otra manera. Leemos en Plat\u00f3n, que en el alma hay tres facultades: la parte racional, la parte irascible y la concupiscencia. Y nosotros, si hemos recibido la levadura del Evangelio, poseemos la prudencia en la raz\u00f3n; en la ira el odio contra los vicios; en la concupiscencia el deseo de las virtudes, y todo esto es resultado de la doctrina evang\u00e9lica que nos dio nuestra madre la Iglesia. Dir\u00e9 tambi\u00e9n la interpretaci\u00f3n que dan algunos. Dicen que la referida mujer figura la Iglesia que mezcla la fe del hombre con las tres medidas de harina, es decir, la fe en el Padre, en el Hijo y en el Esp\u00edritu Santo; y cuando toda esta fe ha fermentado, nos encontramos no con tres creencias en Dios, sino con una sola y en un solo Dios. Esta es a la verdad una interpretaci\u00f3n piadosa, pero nunca estas interpretaciones dudosas y par\u00e1bolas pueden servir de punto de apoyo para probar los dogmas.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34. <\/span> No hablaba el Se\u00f1or en par\u00e1bolas a los disc\u00edpulos, sino a las turbas, y aun hoy d\u00eda escuchan las turbas las par\u00e1bolas, y por esta raz\u00f3n se dice: <span class=\"ct\">\u00abY nada les hablaba sin par\u00e1bolas.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">35. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abpara que se cumpliese el or\u00e1culo del profeta: <i>Abrir\u00e9 en par\u00e1bolas mi boca, publicar\u00e9 lo que estaba oculto desde la creaci\u00f3n del mundo.<\/i>\u00bb<\/span> Este testimonio est\u00e1 tomado del Salmo 77 (Sal 77,2). En algunos ejemplares, en lugar de lo que dice la Vulgata: &#8220;Para que se cumpliese lo que hab\u00eda sido anunciado por el profeta&#8221;, se lee: &#8220;Lo que hab\u00eda sido dicho por el profeta Isa\u00edas&#8221;.<\/p>\n<p>Como este pasaje no se encontraba en Isa\u00edas, creo que algunas personas prudentes habr\u00e1n hecho desaparecer del texto el nombre del profeta. Soy del parecer que se escribi\u00f3 al principio de esta manera. Fue escrito por el profeta Asaph, porque el Salmo 77, de donde est\u00e1 tomado este pasaje, lleva la inscripci\u00f3n: &#8220;Al profeta Asaph&#8221;. Los primeros copistas no comprendieron el nombre de Asaph, y creyendo que era un error del escritor, sustituyeron el nombre de Asaph por el de Isa\u00edas, que era m\u00e1s conocido. Es de observar que no s\u00f3lo David debe llamarse profeta, sino todos los dem\u00e1s cuyos nombres est\u00e1n escritos en los salmos, en los himnos y en los c\u00e1nticos divinos, tales son, Asaph, Idithum, Emma y todos los dem\u00e1s de que hacen menci\u00f3n las Escrituras. Y con respecto a lo que se dice de la persona de Cristo: &#8220;Abrir\u00e9 mi boca en par\u00e1bolas&#8221;, es preciso considerarlo con mucha atenci\u00f3n, y de esta manera veremos descrita la salida de Israel de Egipto, y referidos los milagros contenidos en el Exodo. De donde podemos colegir que todo lo que se dice en este libro divino debe entenderse en sentido parab\u00f3lico y como manifestando cosas misteriosas. Estas verdades misteriosas son las que promete el Se\u00f1or revelar cuando dice: &#8220;Abrir\u00e9 mi boca en par\u00e1bolas&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">36. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEntonces despidi\u00f3 a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus disc\u00edpulos diciendo: &#8220;Expl\u00edcanos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a del campo.&#8221;\u00bb<\/span> Jes\u00fas despide a las gentes y se vuelve a su casa, a fin de que se acerquen sus disc\u00edpulos y le pregunten en secreto lo que no merec\u00eda ni pod\u00eda entender el pueblo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">41. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEl Hijo del hombre enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles, que recoger\u00e1n de su Reino todos los esc\u00e1ndalos y a los obradores de iniquidad,\u00bb<\/span> Todos los esc\u00e1ndalos provienen de la ciza\u00f1a. En las palabras: &#8220;Y coger\u00e1n del reino&#8221;, etc., quiso el Se\u00f1or distinguir entre herejes y cism\u00e1ticos, de manera que los que dan esc\u00e1ndalos son los herejes y los que cometen iniquidades los cism\u00e1ticos.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_varios_escritos\">San Agust\u00edn, varios escritos<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">25. <\/span> Y dice: <span class=\"ct\">\u00abMientras su gente dorm\u00eda\u00bb<\/span> porque cuando los jefes de la Iglesia obran con negligencia, o cuando los ap\u00f3stoles son visitados por el sue\u00f1o de la muerte, viene el diablo y siembra sobre aquellos a quienes el Se\u00f1or llama hijos malos. Pero se pregunta ahora: \u00bfson \u00e9stos los herejes o los malos cat\u00f3licos?. Porque manifest\u00e1ndonos que est\u00e1n sembrados en medio del trigo parece significar que son todos de una misma comuni\u00f3n. Pero sin embargo, como en la interpretaci\u00f3n de la palabra campo no se significa a la Iglesia, sino a todo el mundo, se comprende que habla de los herejes, que se hallan mezclados en este mundo con los buenos. De aqu\u00ed es que a los que son malos pero tienen la misma fe se les llama paja mejor que ciza\u00f1a. La paja, efectivamente, tiene la misma ra\u00edz y fundamento que el grano. En cuanto a los cism\u00e1ticos, parece que tienen m\u00e1s semejanza con las espigas podridas, o con las pajas de aristas rotas y divididas que se arrojan de la mies. Pero no se debe sacar de aqu\u00ed la consecuencia de que los herejes y cism\u00e1ticos son forzosamente separados de la Iglesia corporalmente, porque hay muchos en el seno de la Iglesia que no defienden su error de manera que puedan atraer al pueblo. Porque si lo hicieren as\u00ed, entonces ser\u00edan expulsados en seguida de la Iglesia.<\/p>\n<p>Cuando el diablo con sus detestables errores y falsas doctrinas ha sembrado la ciza\u00f1a (esto es, ha arrojado las herej\u00edas vali\u00e9ndose del nombre de Cristo) se oculta con m\u00e1s cuidado y se hace m\u00e1s invisible; y esto es lo que significa: <span class=\"ct\">\u00abY se fue.\u00bb<\/span> Se comprende, pues, que el Se\u00f1or signific\u00f3 en esta par\u00e1bola con la palabra ciza\u00f1a (como termin\u00f3 en la exposici\u00f3n) no algunos esc\u00e1ndalos, sino todos los esc\u00e1ndalos, y a aquellos que cometen ciertas maldades ((<i>Quaestiones evangeliorum,<\/i> 11).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">26-27. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abCuando brot\u00f3 la hierba y produjo fruto, apareci\u00f3 entonces tambi\u00e9n la ciza\u00f1a.\u00bb<\/span> Es decir,  cuando el hombre espiritual empieza a juzgar todas las cosas, entonces comienzan a aparecer los errores, y distingue cu\u00e1nto dista de la verdad lo que ha o\u00eddo o le\u00eddo. Pero mientras llega a la perfecci\u00f3n espiritual, puede ser envuelto en la multitud de errores que se han propalado con el nombre de Cristo. Por eso sigue: <span class=\"ct\">\u00abLos siervos del amo se acercaron a decirle: \u201cSe\u00f1or, \u00bfno sembraste semilla buena en tu campo? \u00bfC\u00f3mo es que tiene ciza\u00f1a?\u201d\u00bb<\/span> Ocurre preguntar aqu\u00ed qui\u00e9nes son esos siervos: si son los siervos aquellos a quienes despu\u00e9s llama segadores, o si son los \u00e1ngeles, a quienes en la explicaci\u00f3n que \u00e9l nos ha dado de esta par\u00e1bola llama tambi\u00e9n segadores; pero que nadie se atreve a afirmar que los \u00e1ngeles no tuvieron conocimiento del que sembr\u00f3 la ciza\u00f1a; por consiguiente deben entenderse por siervos los mismo fieles a quienes no nos debe admirar los llame adem\u00e1s buena simiente, porque se puede expresar una misma cosa con diferentes nombres, seg\u00fan la relaci\u00f3n con que se la considere; el mismo Salvador es llamado en un mismo Evangelio (Jn 10) a la vez &#8221; <span class=\"citaI\">puerta y pastor &#8220;.<\/span> (<i>Quaestiones evangeliorum,<\/i> 12)<\/p>\n<p><span class=\"cv\">28b. <\/span> Al conocer los siervos de Dios que el diablo, sintiendo que nada pod\u00eda hacer contra el autor de tan gran nombre, ha tramado un fraude para ocultar sus mentiras bajo el mismo nombre, puede present\u00e1rseles el deseo, en la medida que tengan alg\u00fan poder temporal, de apartar a los hombres de las cosas mundanas. Pero para saber que deben hacer consultan antes a la justicia de Dios. De donde sigue: <span class=\"ct\">\u00abD\u00edcenle los siervos: \u201c\u00bfQuieres, pues, que vayamos a recogerla?\u201d\u00bb<\/span>(<i>Quaestiones evangeliorum,<\/i> 12)<\/p>\n<p><span class=\"cv\">29. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abD\u00edceles: \u201cNo, no sea que, al recoger la ciza\u00f1a, arranqu\u00e9is a la vez el trigo.\u00bb<\/span> Palabras que no pueden menos que engendrar en ellos una paciencia y una tranquilidad grand\u00edsima. La raz\u00f3n de esta par\u00e1bola es, que los que son buenos, pero que aun est\u00e1n d\u00e9biles, necesitan de esta mezcla con los malos, ya para adquirir fortaleza con el ejercicio, ya para que comparando los unos con los otros se estimulen a ser mejores. O tambi\u00e9n se arrancan al mismo tiempo el trigo y la ciza\u00f1a, porque hay muchos que al principio son ciza\u00f1a y despu\u00e9s se hacen trigo. Si a \u00e9stos no se les sufre con paciencia cuando son malos, no se consigue el que muden de costumbres; y si fuesen arrancados en ese estado, se arrancar\u00eda al mismo tiempo lo que con el tiempo y el perd\u00f3n hubiera sido trigo. Por eso nos previene el Se\u00f1or que no hagamos desaparecer de esta vida a esa clase de hombres, no sea que por quitar la vida a los malos se la quitemos a los que quiz\u00e1 hubieran sido buenos, o perjudiquemos a los buenos, a quienes, a pesar suyo, pueden ser \u00fatiles. El momento oportuno de quitarles la vida ser\u00e1 cuando ya no les quede tiempo para mudar de vida, y el contraste de sus errores con la verdad no pueda ser \u00fatil a los buenos: <span class=\"ct\">\u00abDejad que ambos crezcan juntos hasta la siega\u00bb<\/span>, esto es, hasta el juicio (<i>Quaestiones evangeliorum,<\/i> 12).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">30. <\/span> Cuando alg\u00fan cristiano hubiera sido cogido en el seno de la Iglesia en alg\u00fan pecado digno de ser anatematizado, anatemat\u00edcese en donde no haya peligro de dar lugar al cisma, y h\u00e1gase con amor a fin de no arrancarlo, sino de corregirlo. Pero si \u00e9l no se reconociere y ni se corrigiere con la penitencia, \u00e9l mismo se saldr\u00e1 fuera y ser\u00e1 separado de la comuni\u00f3n de la Iglesia por su propia voluntad. Por eso el Se\u00f1or al decir: <span class=\"ct\">\u00abDejad que ambos crezcan juntos hasta la siega\u00bb<\/span>, da la raz\u00f3n en las palabras siguientes: <span class=\"ct\">\u00abNo, no sea que, al recoger la ciza\u00f1a, arranqu\u00e9is a la vez el trigo.\u00bb<\/span>  (v. 29). Donde manifiesta claramente, que cuando no hay ese peligro y hay completa seguridad de la permanencia de la simiente (esto es, cuando el crimen es tan conocido y detestado de todos, que no hay absolutamente nadie, o si hay alguno que se atreva a defenderlo, es tan poco notable que no puede dar lugar al cisma), no debe descuidarse la severidad de la disciplina, en la que es tanto m\u00e1s eficaz la correcci\u00f3n del mal cuanto m\u00e1s se respetan las leyes de la caridad. Pero cuando el mal ha gangrenado a la multitud, no queda m\u00e1s remedio que el sentir y gemir. De ah\u00ed es que debe el hombre corregir con amor aquello que pueda, y lo que no pueda, sufrirlo con paciencia y gemir y llorar hasta que la correcci\u00f3n venga de lo alto, y esperar hasta la siega el arrancar la ciza\u00f1a y el aventar la paja. Cuando se puede levantar la voz en medio de un pueblo, debe hacerse la correcci\u00f3n de las desmoralizadas turbas con expresiones generales, principalmente si nos ofrece la ocasi\u00f3n y la oportunidad alg\u00fan castigo del cielo enviado por Dios, de hacerles ver que son castigados cual merecen; porque las calamidades p\u00fablicas vuelven d\u00f3ciles los o\u00eddos de aquellos que escuchan las palabras del que los corrige y excitan m\u00e1s f\u00e1cilmente a los corazones afligidos a confesarse gimiendo que a resistirse murmurando. Y aunque no exista calamidad p\u00fablica, se puede, siempre que se habla en p\u00fablico, corregir a la multitud en medio de la multitud. Porque as\u00ed como se enfurece cuando se habla en particular, as\u00ed tambi\u00e9n suele gemir cuando se la reprende en general (<i>contra epistulam Parmeniani,<\/i> 3,2).<\/p>\n<p>En un principio yo era de la opini\u00f3n de no obligar a nadie a entrar en la unidad de Cristo, a obrar con la palabra, a combatir con la discusi\u00f3n, a vencer con la raz\u00f3n, a fin de que no tengamos por cat\u00f3licos hip\u00f3critas a aquellos a quienes hemos conocido como herejes marcados. Sin embargo, mi opini\u00f3n era el no combatir con palabras, sino el dominar con ejemplos. Las leyes terribles por las que los reyes sirven a Dios con temblor de tal manera les fueron \u00fatiles, que se vieron precisados a decir unos: desde luego era \u00e9sta nuestra voluntad, pero damos mil gracias a Dios, que nos ha presentado la ocasi\u00f3n, y nos ha quitado todo pretexto para diferirla. Otros: sab\u00edamos que \u00e9sta era la verdad, pero no sabemos por qu\u00e9 costumbre nos deten\u00edamos: mil gracias a Dios que ha roto nuestras ligaduras. Otros: ignor\u00e1bamos que fuera \u00e9sta la verdad, ni ten\u00edamos deseo de aprenderla; pero el miedo nos ha hecho volver a ella: gracias a Dios que nos despert\u00f3 de nuestro letargo con el est\u00edmulo del terror. Otros dicen: Nosotros ten\u00edamos miedo de entrar por los rumores falsos, que hubi\u00e9ramos desconocido ser falsos si no hubi\u00e9ramos entrado, pero ni hubi\u00e9ramos entrado, sino a viva fuerza; gracias a Dios, que nos ha quitado nuestra perplejidad con la persecuci\u00f3n, nos ha ense\u00f1ado por experiencia cu\u00e1n sin fundamento y cu\u00e1n falsas son las voces que han extendido sobre su Iglesia. Otros dicen: nosotros juzg\u00e1bamos que no era cosa de inter\u00e9s el recibir la fe de Cristo, pero gracias al Se\u00f1or que ha hecho que concluya nuestra separaci\u00f3n, nos ha unido a un solo Dios, y nos ha manifestado la unidad del culto. Sirvan, pues, los reyes a Cristo, y promulguen leyes en favor de Cristo (<i>ep\u00edstolas,<\/i> 93,17).<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n de vosotros no s\u00f3lo desear\u00e1 que perezcan los herejes, sino tambi\u00e9n el que experimenten p\u00e9rdidas? Pues no de otro modo mereci\u00f3 tener la paz la casa de David, si no hubiese desaparecido su hijo Absal\u00f3n en la guerra que hizo contra su padre (2Sam 18), aun cuando este rey infortunado hab\u00eda recomendado a sus servidores el mayor cuidado para que conservasen la vida de su hijo, en quien su coraz\u00f3n de padre miraba s\u00f3lo al arrepentimiento para perdonarlo. El por su rebeli\u00f3n fue v\u00edctima de su resistencia, y al padre no le qued\u00f3 m\u00e1s que llorarlo, y consolar su dolor con la paz devuelta a sus estados. As\u00ed la Iglesia cat\u00f3lica nuestra madre, cuando atrae a su seno un gran n\u00famero de hijos con la p\u00e9rdida de algunos otros, dulcifica y cura el dolor de su coraz\u00f3n maternal con el espect\u00e1culo de los pueblos que ha salvado. \u00bfD\u00f3nde se funda, pues, lo que algunos vociferan: &#8220;\u00bfUno es libre para creer o para no creer? \u00bfA qui\u00e9n forz\u00f3 Cristo? \u00bfA qui\u00e9n oblig\u00f3?&#8221; Ah\u00ed tienen al Ap\u00f3stol San Pablo. Reconozcan en \u00e9l a Cristo primero postr\u00e1ndolo, y despu\u00e9s ense\u00f1\u00e1ndole; primero hiriendo y despu\u00e9s consolando (Hch 9). Pero es cosa admirable, que aquel que entr\u00f3 en el Evangelio obligado por un castigo corporal, trabaj\u00f3 m\u00e1s en el Evangelio, que aquellos que fueron llamados s\u00f3lo con la palabra (1Cor 15). \u00bfPor qu\u00e9 la Iglesia no obligar\u00e1 a sus hijos perdidos a volver, si esos mismos hijos perdidos precisan a otros a perecer? (<i>ep\u00edstolas, 185, 32 et 22<\/i>).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">30b. <\/span> <span class=\"ct\">\u00ab\u2026Y al tiempo de la siega, dir\u00e9 a los segadores: Recoged primero la ciza\u00f1a y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero.\u201d\u00bb<\/span> Se puede preguntar: \u00bfpor qu\u00e9 no dijo el Se\u00f1or: haced un solo haz y un solo mont\u00f3n con la ciza\u00f1a? Sin duda para significar que hab\u00eda muchas clases de herejes, que estaban separados no s\u00f3lo del trigo, sino tambi\u00e9n unos de otros. Y por esto los manojos figuran sus diferentes reuniones, en las que cada partido est\u00e1 unido por su propia comuni\u00f3n, y entonces es cuando se debe principiar a atarlos para prenderles fuego, puesto que entonces es cuando separados de la Iglesia cat\u00f3lica, principian a formar como unas iglesias propias. No ser\u00e1n quemados hasta el fin de los tiempos pero quedar\u00e1n atados en manojos. Pero si esto se verificase en seguida, no habr\u00eda muchos que hicieran penitencia y reconocieran su error y volviesen a la Iglesia. Por esta raz\u00f3n no se formar\u00e1n los manojos hasta el fin, con objeto de que no sean castigados sin orden alguno, sino que lo ser\u00e1 cada uno conforme a su perversidad (<i>quaestiones euangeliorum,<\/i> 1, 12).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">31. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abOtra par\u00e1bola les propuso: \u00abEl Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tom\u00f3 un hombre y lo sembr\u00f3 en su campo.\u00bb<\/span> El grano de mostaza figura el fervor de la fe, porque se dice de ella que arroja los venenos, esto es, las doctrinas depravadas. <\/p>\n<p>Los dogmas de las sectas no son m\u00e1s que sus propios sentimientos, es decir, lo que les conviene.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">33. <\/span>El <span class=\"ct\">\u00abfermento\u00bb<\/span> significa la caridad, porque la caridad estimula y excita el fervor. La mujer figura la sabidur\u00eda; las tres medidas los tres grados de caridad manifestados en estas palabras: &#8220;Con todo el coraz\u00f3n, con toda el alma y con toda la inteligencia&#8221; (Mt 22), o tambi\u00e9n aquellas tres recolecciones que han producido: &#8220;El ciento, el sesenta y el treinta&#8221;. O aquellas tres clases de hombres: No\u00e9, Daniel y Jacob (Ez 14) (<i>quaestiones euangeliorum,<\/i> lib. 1, quaest. 12).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34-35. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abTodo esto dijo Jes\u00fas en par\u00e1bolas a la gente, y nada les hablaba sin par\u00e1bolas.\u00bb<\/span> Dice esto el evangelista, no porque el Se\u00f1or no haya hablado nunca en t\u00e9rminos propios, sino porque no hay discurso suyo en que no haya expresado algunas cosas por algunas par\u00e1bolas, y aun haya mezclado el sentido propio con el parab\u00f3lico de tal manera que frecuentemente todo su discurso no es m\u00e1s que un tejido de par\u00e1bolas, y no se encuentra uno solo en que no entre la par\u00e1bola. Entiendo por discurso entero cuando el Se\u00f1or habla de una cosa y no pasa a otra hasta que la ha desenvuelto completamente. Algunas veces, efectivamente, un evangelista presenta en un solo discurso lo que otro refiere como acontecido en distintas circunstancias, siguiendo en esta relaci\u00f3n no el orden real de los acontecimientos, sino el de sus recuerdos.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n de por qu\u00e9 el Se\u00f1or hablaba en par\u00e1bolas, la da el mismo evangelista, cuando a\u00f1ade: <span class=\"ct\">\u00abpara que se cumpliese el or\u00e1culo del profeta: <i>Abrir\u00e9 en par\u00e1bolas mi boca, publicar\u00e9 lo que estaba oculto desde la creaci\u00f3n del mundo.<\/i>\u00bb<\/span>(<i>quaestiones euangeliorum,<\/i> lib. 1, quaest. 14).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">38c-39. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abLa ciza\u00f1a son los hijos del Maligno\u00bb<\/span> El Se\u00f1or entiende por ciza\u00f1a no algunos errores introducidos en las verdaderas Escrituras (seg\u00fan interpretan los maniqueos), sino todos los hijos perversos, esto es, los imitadores de los errores del diablo. Mas la ciza\u00f1a son los hijos malos, por los cuales entiende los imp\u00edos y perversos (<i>contra Faustum,<\/i> 18,7).<\/p>\n<p>Todo lo que es impuro en la mies es ciza\u00f1a. Sigue: <span class=\"ct\">\u00abel enemigo que la sembr\u00f3 es el Diablo.\u00bb<\/span>(<i>quaestiones evangeliorum,<\/i> 1,11).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">40-41. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abDe la misma manera, pues, que se recoge la ciza\u00f1a y se la quema en el fuego, as\u00ed ser\u00e1 al fin del mundo.\u00bb<\/span> \u00bfAcaso de aquel reino donde no hay esc\u00e1ndalos? Ser\u00e1n recogidos de su reino de aqu\u00ed, es decir, de la Iglesia (<i>de civitate Dei,<\/i> 20,9).<\/p>\n<p>La ciza\u00f1a, que es lo primero que se separa, nos indica las persecuciones que preceder\u00e1n al d\u00eda del juicio, y separar\u00e1n a los buenos de los malos mediante el ministerio de los \u00e1ngeles buenos, que tendr\u00e1n la misma intenci\u00f3n de cumplir que la que tiene la misma ley y el mismo juez. Los (\u00e1ngeles) malos son incapaces de realizar el ministerio de la misericordia (<i>quaestiones evangeliorum,<\/i> 1,10-11).<\/p>\n<h2><span id=\"Remigio\">Remigio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">24. <\/span>Llama reino de los cielos al mismo Hijo de Dios, y dice que este reino es semejante a un hombre que sembr\u00f3 buena simiente en su campo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">28a. <\/span>Se llegan a Dios, no con el cuerpo, sino con el coraz\u00f3n y el deseo del alma. De esta manera comprenden que todo se hizo por astucia del diablo y por eso les dice: <span class=\"ct\">\u00abAlg\u00fan enemigo ha hecho esto\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">30b. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abY al tiempo de la siega, dir\u00e9 a los segadores: Recoged primero la ciza\u00f1a y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero.\u201d\u00bb<\/span> Llama \u00e9l siega al tiempo en que se est\u00e1 segando. Y por siega se entiende el d\u00eda del juicio, en que los buenos ser\u00e1n separados de los malos.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">34. <\/span>La palabra griega par\u00e1bola significa en lat\u00edn comparaci\u00f3n, la cual sirve para demostrar la verdad. Porque con la comparaci\u00f3n se manifiestan ciertas figuras de palabra e im\u00e1genes de la verdad.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">35. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abpara que se cumpliese el or\u00e1culo del profeta: <i>Abrir\u00e9 en par\u00e1bolas mi boca, publicar\u00e9 lo que estaba oculto desde la creaci\u00f3n del mundo.<\/i>\u00bb<\/span> Porfirio se vale de esto para hacer la siguiente objeci\u00f3n a los fieles: &#8220;Vuestro evangelista ha sido tan ignorante, que ha atribuido a Isa\u00edas lo que se lee en los salmos&#8221;, es decir, que acusa a la Iglesia como si hubiera referido ese pasaje tom\u00e1ndolo de la profec\u00eda de Isa\u00edas.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">37. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEl respondi\u00f3: El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre.\u00bb<\/span> Se llama el Se\u00f1or a s\u00ed mismo Hijo del hombre, para darnos un ejemplo de humildad, o tambi\u00e9n, ya porque sab\u00eda que los herejes hab\u00edan de negar que El fuera hombre, o ya porque mediante la fe en su humanidad pudi\u00e9ramos ascender al conocimiento de la divinidad.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">38b. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abLa buena semilla son los hijos del Reino\u00bb<\/span> Es decir, los hombres santos y los elegidos, que son los que se cuentan entre sus hijos.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">39. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abel enemigo que la sembr\u00f3 es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los \u00e1ngeles.\u00bb<\/span> Por siega se entiende el d\u00eda del juicio en que ser\u00e1n separados los buenos de los malos por el ministerio de los \u00e1ngeles. Por eso se dice m\u00e1s abajo: &#8220;Cuando vendr\u00e1 el Hijo del hombre con sus \u00e1ngeles a juzgar&#8221; (Mt 25). Por eso sigue: &#8220;y los segadores son los \u00e1ngeles&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">42b-43a. <\/span> <span class=\"ct\">\u00ab\u2026all\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes.\u00bb<\/span> En estas palabras est\u00e1 demostrada la verdadera resurrecci\u00f3n de los cuerpos. Sin embargo, tambi\u00e9n se da a entender por ellas dos clases de castigos que sufrir\u00e1n los condenados en el infierno, esto es, un calor excesivo, y un fr\u00edo intens\u00edsimo. Porque as\u00ed como los esc\u00e1ndalos se refieren a la ciza\u00f1a, as\u00ed tambi\u00e9n los justos son reputados hijos del reino. De ellos dice el Se\u00f1or: <span class=\"ct\">\u00abEntonces los justos brillar\u00e1n como el sol en el Reino de su Padre\u00bb<\/span>, porque en esta vida resplandece la luz de los santos delante de los hombres, pero despu\u00e9s de la consumaci\u00f3n del mundo brillar\u00e1n como el sol en el reino de su Padre.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">43a. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEntonces los justos brillar\u00e1n como el sol en el Reino de su Padre\u00bb<\/span> Cuando dice: &#8220;Entonces resplandecer\u00e1n&#8221; se refiere a que ahora brillan para ejemplo de otros, y entonces brillar\u00e1n como el sol para alabar a Dios.<\/p>\n<h2><span id=\"Rabano\">R\u00e1bano<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">24-30. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abOtra par\u00e1bola les propuso, diciendo: \u00abEl Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembr\u00f3 buena semilla en su campo.\u00bb<\/span>Es de notar que cuando dice: <span class=\"ct\">\u00abSembr\u00f3 buena semilla en su campo.\u00bb<\/span> significa la buena voluntad de los elegidos; y cuando dice: <span class=\"ct\">\u00abVino su enemigo, sembr\u00f3 encima ciza\u00f1a entre el trigo, y se fue\u00bb<\/span> quiso intimarnos la cautela que deb\u00edamos tener y en las palabras: &#8220;Creciendo la ciza\u00f1a, el hombre enemigo hizo esto&#8221; nos recomend\u00f3 la paciencia; y en aquellas otras: &#8220;No sea que cogiendo la ciza\u00f1a&#8221; nos dio un ejemplo de discreci\u00f3n; y cuando a\u00f1ade: &#8220;Dejad crecer lo uno y lo otro hasta la siega&#8221; nos recomend\u00f3 la longanimidad; y por \u00faltimo la justicia cuando dijo: &#8220;Atadla en manojos para quemarla&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">33. <\/span>Y se dice: <span class=\"ct\">\u00abHasta que ferment\u00f3 todo.\u00bb<\/span> Porque la caridad escondida en nuestra alma debe crecer hasta que la haga perfecta. Lo que tiene principio en esta vida adquiere su perfecci\u00f3n en la venidera.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">36. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEntonces despidi\u00f3 a la multitud y se fue a casa\u2026\u00bb<\/span> En sentido m\u00edstico, despedida la gente de los jud\u00edos que se agolpaban, entra en la Iglesia de todas las naciones y expone en ella a los fieles los misterios celestiales. Por eso sigue: <span class=\"ct\">\u00abY se le acercaron sus disc\u00edpulos diciendo: &#8220;Expl\u00edcanos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a del campo.&#8221;\u00bb<\/span> <\/p>\n<p><span class=\"cv\">41. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEl Hijo del hombre enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles, que recoger\u00e1n de su Reino todos los esc\u00e1ndalos y a los obradores de iniquidad\u00bb<\/span> Observad lo que dice: Y aquellos que cometen iniquidades, no los que las cometieron, porque no han de ser entregados a los eternos tormentos los que se han convertido y han hecho penitencia, sino s\u00f3lo los que contin\u00faan en el pecado.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">43b. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEl que tenga o\u00eddos, que oiga.\u00bb<\/span> Esto es, el que tiene entendimiento entienda, porque todas estas palabras tienen un sentido m\u00edstico. <\/p>\n<h2><span id=\"San_Hilario_in_Matthaeum_13\">San Hilario, in Matthaeum, 13<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">31. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEl Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tom\u00f3 un hombre y lo sembr\u00f3 en su campo.\u00bb<\/span> El Se\u00f1or se compara a s\u00ed mismo al grano de mostaza, semilla peque\u00f1a, pero picante, y que tiene la propiedad de encenderse con la presi\u00f3n.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">32. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEs ciertamente m\u00e1s peque\u00f1a que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace \u00e1rbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas.\u00bb<\/span> Despu\u00e9s que el grano fue lanzado al campo (es decir, cuando el Salvador cay\u00f3 en poder del pueblo y entregado a la muerte, fue enterrado como en el campo, y como sembrado su cuerpo), creci\u00f3 m\u00e1s que el tallo de todos los frutos, y excedi\u00f3 a la gloria de todos los profetas. Como una suerte de hortaliza fue dada la predicaci\u00f3n de los profetas fue al enfermo Israel. Pero ahora, las aves del cielo habitan las ramas del \u00e1rbol. Es decir, entendemos por ramas del \u00e1rbol a los ap\u00f3stoles extendidos por el poder de Cristo, y dando sombra al mundo, volar\u00e1n hacia todas las naciones para hallar la vida y, maltratados por los huracanes -esto es, por el esp\u00edritu y las tentaciones del diablo-, en las ramas de ese \u00e1rbol encontrar\u00e1n el descanso.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">33. <\/span>El Se\u00f1or se compara a s\u00ed mismo con la <span class=\"ct\">\u00ablevadura\u00bb<\/span>. Porque la levadura, que es hecha de harina, tiene la propiedad de comunicar a todas las harinas de su especie la virtud que ha recibido; y la mujer, esto es, la sinagoga, esconde esta levadura mediante su condenaci\u00f3n a morir; y la levadura echada en tres medidas de harina, es decir, en la de la ley, en la de los profetas y en la de los Evangelios, no forma de los tres elementos m\u00e1s que una sola creencia, de manera que en los progresos del Evangelio est\u00e1n cumplidos lo que estableci\u00f3 la ley y anunciaron los profetas. Aun cuando ya he hecho menci\u00f3n de que muchos entienden por las tres medidas de harina la vocaci\u00f3n de las tres naciones formadas por Sem, Cam y Jafet, no s\u00e9, sin embargo, si es conforme a raz\u00f3n esta opini\u00f3n, porque aun cuando todas las naciones han sido llamadas al Evangelio, no se puede decir que todas han ocultado a Cristo. Al contrario, lo han esclarecido, y desde luego no ha fermentado en tanta multitud de naciones toda la levadura.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_Magno_Moralia_191\">San Gregorio Magno, Moralia, 19,1<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">31-32. <\/span> Es, en verdad, El mismo el grano de mostaza que, plantado en el huerto de la sepultura, se elev\u00f3 como un \u00e1rbol grande. Fue grano cuando muri\u00f3; \u00e1rbol cuando resucit\u00f3; grano por la humildad de la carne, \u00e1rbol por el poder de la majestad.<\/p>\n<p>Sobre estas ramas descansan las aves, porque las almas justas que se elevan de los pensamientos mundanos con las alas de las virtudes respiran lejos de esas fatigas, recibiendo las palabras y consuelos sobrenaturales.<\/p>\n<h2><span id=\"Glosa\">Glosa<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">35. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abpara que se cumpliese el or\u00e1culo del profeta: <i>Abrir\u00e9 en par\u00e1bolas mi boca, publicar\u00e9 lo que estaba oculto desde la creaci\u00f3n del mundo.<\/i>\u00bb<\/span> Como si dijera: puesto que primeramente os he hablado por los profetas, ahora en mi propia persona abrir\u00e9 mi boca en par\u00e1bolas y har\u00e9 salir del tesoro de mi coraz\u00f3n los misterios que estaban ocultos desde el principio del mundo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">38a. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEl campo es el mundo\u00bb<\/span> Siendo El mismo el que siembra su campo, es indudable que el mundo actual es de El. <\/p>\n<p><span class=\"cv\">41. <\/span> <span class=\"ct\">\u00abEl Hijo del hombre enviar\u00e1 a sus \u00e1ngeles, que recoger\u00e1n de su Reino todos los esc\u00e1ndalos y a los obradores de iniquidad,\u00bb<\/span> Por la palabra esc\u00e1ndalos pueden entenderse aquellos que dan al pr\u00f3jimo ocasi\u00f3n para pecar o para perderse, por lo que cometen maldades todos los que pecan.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Comentarios_a_la_Biblia_Liturgica_NT_Cizana_mostaza_y_levadura\">Comentarios a la Biblia Lit\u00fargica (NT): Cizan\u0303a, mostaza y levadura<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Paulinas-PPC-Regina-Verbo Divino (1990), pp. 1016-1018<\/p>\n<p>Un nuevo ejemplo de sementera divina. Tenemos varias para\u0301bolas que recurren a esta misma imagen para ensen\u0303arnos co\u0301mo envi\u0301a Dios su palabra a los hombres. Lo caracteri\u0301stico de e\u0301sta es que, juntamente con el sembrador divino, nos asegura la existencia del sembrador del mal.<\/p>\n<p>La mencio\u0301n de la noche y el suen\u0303o de los criados tiene por objeto explicar la accio\u0301n del sembrador de la cizan\u0303a. Durante el di\u0301a le hubiese sido imposible hacerlo sin ser descubierto. Cuando llegue el tiempo de la siega \u2014no antes, para no arrancar tambie\u0301n el trigo\u2014 el duen\u0303o dira\u0301 a los segadores: &#8220;coged primero la cizan\u0303a y atadla en haces para ser quemada&#8221;. Esta orden no impone a los segadores la obligacio\u0301n de segar primero la cizan\u0303a y despue\u0301s el trigo. Cuando el segador meta la hoz en el trigo, cortara\u0301 tambie\u0301n la cizan\u0303a. Entonces la separara\u0301 del trigo y la atara\u0301 en haces para ser quemada.<\/p>\n<p>La ensen\u0303anza fundamental de la <i>para\u0301bola<\/i> es clara, aun prescindiendo de la explicacio\u0301n de la misma \u2014que es de la pluma del evangelista. Por eso, es necesario separar la para\u0301bola de su explicacio\u0301n. El acento principal de la ensen\u0303anza parabo\u0301lica recae en la presencia del sembrador del mal junto al sembrador de la buena semilla. Donde siembra Dios, siembra tambie\u0301n Satana\u0301s. La para\u0301bola pretende prevenirnos contra todo falso optimismo. El mal y el bien coexisten incluso dentro de la Iglesia. Y la separacio\u0301n entre lo bueno y lo malo tendra\u0301 lugar so\u0301lo en el momento de la siega. La siega se habi\u0301a convertido en la imagen cla\u0301sica del juicio final (9,37; Me 4,29; Jn 4,35). Ese di\u0301a llegara\u0301 puntualmente. Tampoco el Hijo del hombre se retrasara\u0301. Pero el hombre no puede adelantar ese momento. Toda prisa inconsiderada y excesiva por adelantarlo debe ser refrenada.<\/p>\n<p>La para\u0301bola pretende retener un espi\u0301ritu de excesivo celo e intolerancia en la instauracio\u0301n del reino de Dios en toda su pureza. Sin las impurezas inherentes al Reino por su misma naturaleza. Esta intencio\u0301n parabo\u0301lica parece reflejar el espi\u0301ritu excesiva- mente inquieto de la naciente Iglesia.<\/p>\n<p>En la <i>explicacio\u0301n<\/i> de la para\u0301bola el acento se ha desplazado. En lugar de la convivencia necesaria del trigo y la cizan\u0303a hasta el di\u0301a de la siega, el acento recae en la distinta suerte de los bue- nos y los malos.<br \/>\nLa para\u0301bola contesta el interrogante siguiente: \u00bfpor que\u0301 hay malos cristianos en la Iglesia? Da dos razones: al mismo tiempo que Dios, siembra Satana\u0301s. Adema\u0301s, la seleccio\u0301n se la ha reservado Dios. \u00bfSe ofrece un tiempo a los malos para la conversio\u0301n?<\/p>\n<p>Por supuesto (aunque este aspecto no entre dentro de la intencio\u0301n del evangelista en esta ocasio\u0301n). La convivencia con los malos no debe ser causa de pesimismo: la suerte u\u0301ltima hace recobrar a\u0301nimos en medio de la dificultad.<\/p>\n<p>Las otras dos para\u0301bolas, la mostaza y la levadura, son gemelas. Transmiten la misma ensen\u0303anza. En ambas el centro de gravedad esta\u0301 en la desproporcio\u0301n existente entre unos comienzos casi imperceptibles y el desarrollo extraordinario, <i>desproporcionado<\/i>, que se logra. Asi\u0301 ocurre con el reino de Dios, con su palabra. Algo apenas perceptible y que tiene tal eficacia interna, que alli\u0301 donde prende logra efectos verdaderamente sorprendentes e inexplicables. Un grano apenas perceptible, como el de la mostaza, se desarrolla en una planta que llega a alcanzar una altura de hasta tres o cuatro metros en los alrededores de Jerico\u0301. Un poco de levadura hace fermentar la cantidad de harina que proporciona comida a ma\u0301s de 100 personas. La fuerza intensiva y extensiva del reino de Dios es tal que llega a transformar toda la vida del hombre.<\/p>\n<h2><span id=\"G_Zevini_Lectio_Divina_Mateo_Las_controversias_sobre_el_sabado\">G. Zevini, Lectio Divina (Mateo): Las controversias sobre el s\u00e1bado<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Verbo Divino (2008), pp. 220-225.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">La Palabra se ilumina<\/p>\n<p>Jes\u00fas explica por medio de las par\u00e1bolas la realidad del Reino, tan diferente de las expectativas de las muchedumbres y de los mismos disc\u00edpulos, desconcertados y tal vez decepcionados por las resistencias y las oposiciones encontradas por el Maestro (cap\u00edtulos 11s). Las diversas corrientes espirituales contempor\u00e1neas a Jes\u00fas -fariseos, zelotas, esenios, qumranianos- tend\u00edan a formar una comunidad de justos claramente separados de los malvados y de los infieles, a fin de preparar la venida del Reino de Dios. Jes\u00fas, en cambio, hace comprender que el Reino est\u00e1 presente y crece desde ahora, aunque su desarrollo est\u00e9 obstaculizado por la ciza\u00f1a, o sea, por la acci\u00f3n de aquellos que est\u00e1n sometidos al maligno (v. 38).\u00a0<\/p>\n<p>La eliminaci\u00f3n definitiva de las fuerzas del mal no vendr\u00e1 hasta el fin de los tiempos, de ah\u00ed que el momento actual deba caracterizarse por la paciencia y por la confianza: Dios mismo intervendr\u00e1 para destruir el mal y para tutelar a los que le pertenecen, pero no corresponde al hombre proceder a una depuraci\u00f3n intempestiva que pueda comprometer el incremento del bien antes que favorecerlo.\u00a0<\/p>\n<p>Hay otra caracter\u00edstica fundamental del Reino expresada con las im\u00e1genes del grano de mostaza y de la levadura: su prodigioso desarrollo acontece a partir de un comienzo insignificante. Sin embargo, este comienzo encierra una enorme potencialidad intr\u00ednseca, que implica a toda la realidad.\u00a0<\/p>\n<p>En el grano de mostaza y en la levadura podemos reconocer al mismo Jes\u00fas (cf. Jn 12,24) y su ense\u00f1anza, aunque tambi\u00e9n el testimonio eficaz de la comunidad cristiana, que no debe preocuparse por su propia \u00abvisibilidad\u00bb. Por otra parte, esta comunidad no ser\u00e1 nunca, aqu\u00ed abajo, una comunidad de perfectos: deber\u00e1 tolerar en su interior individuos turbulentos y ser capaz de superar las ocasiones de tropiezo. Sin embargo, el trabajo del tiempo presente desembocar\u00e1 en la gloria, cuando el Hijo del hombre -con quien se identifica Jes\u00fas- juzgar\u00e1 la historia y entregar\u00e1 el Reino al Padre, a fin de que Dios sea todo en todos (vv. 37-43; cf. 1 Cor 15,24-28).\u00a0<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de las par\u00e1bolas se puede percibir, ya desde ahora, el proyecto divino sobre el cosmos <i>-\u00ablo que estaba oculto desde la creaci\u00f3n del mundo\u00bb- <\/i>que se realizar\u00e1 plenamente cuando este mundo llegue a su desenlace final.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">La Palabra me ilumina<\/p>\n<p>Una semilla min\u00fascula puede encerrar en s\u00ed un \u00e1rbol majestuoso, una mies abundante: as\u00ed sucede con el Reino, as\u00ed sucede con Jes\u00fas. Ahora bien, la semilla debe morir para dar su fruto&#8230; Un pu\u00f1ado de levadura fermenta toda una gran masa de harina y la transforma en pan. Sin embargo, la levadura debe desaparecer para ser eficaz&#8230; Jes\u00fas nos educa para contemplar la realidad con unos ojos nuevos, descubriendo en ella como en filigrana el designio del Padre, el rostro del Hijo, la acci\u00f3n del Esp\u00edritu. A nosotros, disc\u00edpulos constantemente tentados a desanimarnos por la inutilidad de nuestros esfuerzos, nos ofrece el Se\u00f1or su mirada, sus pensamientos, que distan de los nuestros como el cielo esta por encima de la tierra.\u00a0<\/p>\n<p>Dios ha elegido lo que es d\u00e9bil, lo que es necio, insignificante a los ojos del mundo, para renovar el mundo desde sus fundamentos. Ha elegido la cruz -esto es, la aniquilaci\u00f3n y la infamia- para salvar a la humanidad y redimir el cosmos. En consecuencia, no debe maravillarnos la presencia del mal que nos asedia y obstaculiza Jo que hacemos. Este dato, de hecho, nos obliga a renovar cada dIa nuestra adhesi\u00f3n al Se\u00f1or y, por eso mismo, a asumir nuestra cruz con perseverancia y amor. Solo as\u00ed podremos compartir la misi\u00f3n y la suerte del Hijo, que ha destruido el pecado y perdonado a los pecadores muriendo como semilla en el surco de nuestra historia para llevar al Padre, en <i>\u00abel tiempo de la siega\u00bb, <\/i>la abundante mies de los salvados. Del fracaso de una hora ha germinado la gloria eterna, ofrecida a todos nosotros, <i>\u00abhijos del Reino., <\/i>hijos en el Hijo por la misericordia del Padre.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">La Palabra en el coraz\u00f3n de los Padres<\/p>\n<p><i>\u00abSed santos, porque yo soy santo\u00bb <\/i>(1 Pe 1,16; Lv 11,44). Como para animarnos, en su compasi\u00f3n, a nosotros, a quienes escruta y y e entre los pecadores, a imitar sus obras, nos dice: \u00abAlejaos del mal y practicad todo lo que esta bien; perseguid toda virtud en la medida en que os sea posible; sed santos en la medida en que esta en vuestro poder, si quer\u00e9is tener comuni\u00f3n conmigo\u00bb. Estoy convencido de que este <i>\u00absed santos. <\/i>lo dijo el Se\u00f1or por aquellos que ya han recibido la gracia del Esp\u00edritu, para exhortarlos a no volverse de nuevo al mal con su indolencia, como si dijera: \u00abNo te des al ocio, t\u00fa que eres espiritual, puesto que el ocio engendra la maldad y la maldad produce todo tipo de malicia. Del mismo modo que sucede con una fuente que, si se para, aunque solo sea un momento, desaparece y se convierte en un lugar de agua parada, as\u00ed sucede tambi\u00e9n con quien se purifica a si mismo mediante la practica de los mandamientos: por poco que decaiga en esta practica, decae en la misma medida de la santidad. No os mostr\u00e9is incr\u00e9dulos a mis palabras, hermanos; sabed mas bien esto: si nos ejercit\u00e1ramos en toda virtud sin descuidar nada de lo que forma parte de los mandamientos, pero s\u00f3lo dese\u00e1ramos la gloria de los hombres y nos las ingeni\u00e1ramos de alg\u00fan modo para buscarla, nos ver\u00edamos privados de nuestra recompensa por todo lo dem\u00e1s. Y esto acontece con cualquier otra concupiscencia.\u00a0<\/p>\n<p>Es malo el que recibe en su coraz\u00f3n el grano del mal sembrador y produce como fruto las espinas del pecado por el diablo, que ir\u00e1n a arder en el fuego eterno, como la envidia, el odio, el rencor, los celos, el sectarismo, la presunci\u00f3n, la vanagloria, el orgullo, el fraude, la curiosidad, la calumnia y cualquier otra abominable pasi\u00f3n que contamina nuestro hombre interior.\u00a0<\/p>\n<p>Que no suceda nunca, hermanos, que nosotros produzcamos como fruto semejante ciza\u00f1a acogiendo con nuestra indolencia la semilla del maligno en nuestros corazones. Que suceda, m\u00e1s bien, que produzcamos el treinta, el sesenta y el ciento por Cristo en frutos cultivados en nosotros mediante el Esp\u00edritu: frutos que consisten en <i>\u00abcaridad, alegr\u00eda, paz, benignidad, bondad, magnanimidad, fe, mansedumbre, continencia\u00bb <\/i>(G\u00e1l 5,22). Que podamos crecer alimentados por el pan del conocimiento y crecer en las virtudes y llegar al hombre perfecto, a la medida de la plenitud de Cristo, a quien corresponde toda gloria por los siglos. Am\u00e9n (Sime\u00f3n el Nuevo Te\u00f3logo, <i>Catechesi, <\/i>Citt\u00e1 Nuova, Roma 1995, 262- 265, <i>passim).\u00a0<\/i><\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Caminar con la Palabra<\/p>\n<p>A quien cree en Dios no le resulta dif\u00edcil admitir que la venida de su Reino debe ser el sentido y el fin de la historia. Otra cosa es, sin embargo, decidir cu\u00e1l es la colaboraci\u00f3n que Dios pide al hombre, cu\u00e1l es el sentido de tantas aparentes derrotas, cu\u00e1les son los tiempos previstos por Dios&#8230;\u00a0<\/p>\n<p>Si pensamos en las expectativas guerreras de los jud\u00edos de aquel tiempo, comprenderemos de inmediato que la ense\u00f1anza principal de Jes\u00fas se encuentra en la imagen elegida: no la de un rey, no la de un guerrero, no la de un poderoso, <i>sino la de un campesino. <\/i>La construcci\u00f3n del Reino de Dios es obra de un sembrador.\u00a0<\/p>\n<p>Con respecto a las grandiosas expectativas jud\u00edas, el cuadro es humilde y cotidiano. M\u00e1s a\u00fan, si fuera posible, el asunto se complica y se agrava. El sembrador est\u00e1 contrarrestado por su enemigo; la semilla buena se ve obligada a sabiendas a convivir con la semilla de la hierba mala&#8230;\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, con una sola imagen, Jes\u00fas preve\u00eda y aceptaba algo que escandaliza a los hombres de todos los tiempos: que el mal siga mezclado con el bien, y los buenos con los malos. \u00bfPor qu\u00e9? Distinguir entre \u00abbuenos\u00bb y \u00abmalos\u00bb es una operaci\u00f3n hip\u00f3crita mientras no nos demos cuenta de que ninguno de nosotros puede colocarse definitivamente en una parte o en otra.\u00a0<\/p>\n<p>Es en el terreno de nuestro coraz\u00f3n donde ha ca\u00eddo la semilla del amo bueno del campo y la del enemigo, y es en la libertad de nuestro coraz\u00f3n donde se decide si la ciza\u00f1a sofocar\u00e1 al grano o si el grano saldr\u00e1 vencedor sobre la ciza\u00f1a.\u00a0<\/p>\n<p>Con esta par\u00e1bola se nos advierte de que la venida del Reino de Dios necesitar\u00e1 \u00abtoda una larga paciencia\u00bb: el drama de la Iglesia est\u00e1 ya anunciado por completo. Y est\u00e1n previstos ya el esc\u00e1ndalo y el desprecio de los que siempre reprochar\u00e1n a la Iglesia no ser bastante pura, sin ni siquiera pensar que precisamente esta espera es lo que permite a cada uno de nosotros encontrarse en su casa en la Iglesia, a pesar del mal que continuamos cometiendo.\u00a0<\/p>\n<p>Dec\u00eda Bernanos: Muchos quisieran una Iglesia limpia y agradable como un hotel de lujo donde s\u00f3lo se hospedan personas refinadas, pero si se les contentara descubrir\u00edan con disgusto que en una Iglesia as\u00ed ellos ser\u00edan los primeros que no podr\u00edan entrar (A. Sicari, <i>Viaggio nel <\/i>Vangelo, Jaca Book, Mil\u00e1n 1995, 63-66, <i>passim).\u00a0<\/i><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Uso_liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/homilias-ciclo-a_semana-16_tiempo-ordinario_dia-01-domingo\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\"><b>Domingo XVI del Tiempo Ordinario (A)<\/b><\/a><\/li>\n<li><b>S\u00e1bado XVI del Tiempo Ordinario (<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/mt-13_24-30\" target=\"_blank\">Mt 13, 24-30<\/a><\/b>)<\/li>\n<li><b>Lunes XVII del Tiempo Ordinario  (Mt 13, 31-35)<\/b><\/li>\n<li><b>Martes XVII del Tiempo Ordinario (Mt 13, 36-43)<\/b><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>24 Les propuso otra par\u00e1bola: \u00abEl reino de los cielos se parece a un hombre que sembr\u00f3 buena semilla en su campo; 25 pero, mientras los hombres dorm\u00edan, un enemigo fue y sembr\u00f3 ciza\u00f1a en medio del trigo y se march\u00f3. 26 Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareci\u00f3 tambi\u00e9n la ciza\u00f1a. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-13-24-43-parabolas-cizana-grano-de-mostaza-levadura\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 13, 24-43: Par\u00e1bolas: ciza\u00f1a, grano de mostaza, levadura\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41322","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41322","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41322"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41322\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41322"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41322"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41322"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}