{"id":41327,"date":"2016-10-07T23:28:16","date_gmt":"2016-10-08T04:28:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-14-1-12-muerte-de-juan-el-bautista\/"},"modified":"2016-10-07T23:28:16","modified_gmt":"2016-10-08T04:28:16","slug":"mt-14-1-12-muerte-de-juan-el-bautista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-14-1-12-muerte-de-juan-el-bautista\/","title":{"rendered":"Mt 14, 1-12: Muerte de Juan el Bautista"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">1<\/span> En aquel tiempo, oy\u00f3 el tetrarca Herodes lo que se contaba de Jes\u00fas <span class=\"versiculo\">2<\/span> y dijo a sus cortesanos: \u00abEse es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por eso las fuerzas milagrosas act\u00faan en \u00e9l\u00bb. <span class=\"versiculo\">3<\/span> Es que Herodes hab\u00eda mandado prender a Juan y lo hab\u00eda metido en la c\u00e1rcel encadenado, por motivo de Herod\u00edas, mujer de su hermano Filipo; <span class=\"versiculo\">4<\/span> porque Juan le dec\u00eda que no le era l\u00edcito vivir con ella. <span class=\"versiculo\">5<\/span> Quer\u00eda mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo ten\u00eda por profeta. <span class=\"versiculo\">6<\/span> El d\u00eda del cumplea\u00f1os de Herodes, la hija de Herod\u00edas danz\u00f3 delante de todos y le gust\u00f3 tanto a Herodes, <span class=\"versiculo\">7<\/span> que jur\u00f3 darle lo que pidiera. <span class=\"versiculo\">8<\/span> Ella, instigada por su madre, le dijo: \u00abDame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista\u00bb. <span class=\"versiculo\">9<\/span> El rey lo sinti\u00f3, pero, por el juramento y los invitados, orden\u00f3 que se la dieran, <span class=\"versiculo\">10<\/span> y mand\u00f3 decapitar a Juan en la c\u00e1rcel.<br \/> <span class=\"versiculo\">11<\/span> Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella se la llev\u00f3 a su madre. <span class=\"versiculo\">12<\/span> Sus disc\u00edpulos recogieron el cad\u00e1ver, lo enterraron, y fueron a cont\u00e1rselo a Jes\u00fas. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Pedro_Damian_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Pedro Dami\u00e1n, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Precursor_en_su_vida_y_en_su_muerte\">Serm\u00f3n: Precursor en su vida y en su muerte<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm. 24-25<\/p>\n<p>Juan fue Precursor de Cristo por su nacimiento, por su predicaci\u00f3n, por su bautismo y por su muerte&#8230; \u00bfSe puede encontrar una sola virtud, un g\u00e9nero de santidad, que el Precursor no haya tenido en su m\u00e1s alto grado? Entre los santos ermita\u00f1os \u00bfcu\u00e1l se ha impuesto jam\u00e1s por regla no comer otra cosa que miel silvestre o esa comida incomible: los saltamontes? Algunos renuncian al mundo y  huyen de los hombres para vivir santamente, pero Juan es todav\u00eda un ni\u00f1o&#8230; cuando se adentra en el desierto y escoge, resueltamente, habitar en la soledad. Renuncia al derecho de sucesi\u00f3n del sacerdocio de su padre para poder anunciar, con toda libertad, al verdadero y soberano Sacerdote. Los profetas han anunciado por adelantado la venida del Salvador, los ap\u00f3stoles y los dem\u00e1s que ense\u00f1an en la Iglesia dan testimonio de que esta venida realmente tuvo lugar, pero Juan lo muestra ya presente entre los hombres. Son muchos los que han guardado virginidad y no han manchado la blancura de sus vestidos (cf Ap 14,4), pero Juan renuncia a toda compa\u00f1\u00eda humana a fin de arrancar las apetencias de la carne hasta sus mismas ra\u00edces, y, lleno de fervor espiritual, habita entre las bestias salvajes.<\/p>\n<p>Juan, en el centro del coro escarlata de los m\u00e1rtires, incluso lo preside como maestro de todos: combati\u00f3 valientemente y muri\u00f3 por la verdad. Lleg\u00f3 a ser el jefe de todos los que combaten por Cristo, y fue el primero de todos a ir a plantar en el cielo el estandarte triunfal del m\u00e1rtir.<\/p>\n<h2><span id=\"Beato_Guerrico_de_Igny_abad\">Beato Guerrico de Igny, abad<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_La_grandeza_de_Juan_el_Bautista\">Serm\u00f3n: La grandeza de Juan el Bautista<\/span><\/h3>\n<p> (c. 1080-1157), abad cisterciense<\/p>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n 3\u00ba sobre san Juan Bautista<\/p>\n<p>Lo que ha hecho grande a Juan, lo que le ha hecho el m\u00e1s grande entre los grandes, es que ha vivido sus virtudes al m\u00e1ximo&#8230; uniendo a estas la m\u00e1s grande de todas, la humildad. Siendo considerado como el m\u00e1s elevado de todos, espont\u00e1neamente y con la presura del amor, ha puesto por encima de \u00e9l a Aquel que es el m\u00e1s humilde de todos, y hasta tal punto lo ha puesto por encima de \u00e9l que se declar\u00f3 indigno de desatarle las sandalias (Mt 3, 11).<\/p>\n<p>Que otros queden maravillados de que Juan haya sido anunciado por los profetas, anunciado por un \u00e1ngel&#8230;, nacido de padres tan santos y tan nobles, aunque de edad avanzada y est\u00e9riles&#8230;, que en el desierto haya preparado el camino del Redentor, que haya convertido los corazones de los padres hacia los hijos y los de los hijos hacia los padres (Lc 1,17), que haya sido digno de bautizar al Hijo, escuchar al Padre, ver al Esp\u00edritu (Lc 3, 22), en fin, que haya combatido por la verdad hasta dar la vida y que, para ser precursor de Cristo incluso en el pa\u00eds de los muertos, haya sido m\u00e1rtir de Cristo ya antes de su Pasi\u00f3n. Que otros se queden maravillados de todo esto&#8230;<\/p>\n<p>A nosotros, hermanos m\u00edos, se nos propone su humildad no tan s\u00f3lo como objeto de admiraci\u00f3n, sino tambi\u00e9n de imitaci\u00f3n. Es ella que le ha incitado a no querer pasar por grande, siendo as\u00ed que pod\u00eda hacerlo&#8230; En efecto, este fiel \u00abamigo del Esposo\u00bb (Jn 3,29) que amaba a su Se\u00f1or m\u00e1s que a s\u00ed mismo, deseaba \u00abdisminuir\u00bb para que \u00e9l creciera (v 30). Se esforzaba para aumentar la gloria de Cristo haci\u00e9ndose \u00e9l mismo m\u00e1s peque\u00f1o, manifestando a trav\u00e9s de toda su conducta lo que dir\u00eda el ap\u00f3stol Pablo: \u00abNo nos predicamos a nosotros mismos sino al Se\u00f1or Jesucristo\u00bb (2Co 4,5).<\/p>\n<h2><span id=\"Diadoco_de_Fotice_obispo\">Diadoco de  Fotic\u00e9, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"La_perfeccion_espiritual_Que_El_crezca\">La perfecci\u00f3n espiritual: Que \u00c9l crezca<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">N\u00fam. 12<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEl que se aborrece a s\u00ed mismo en este mundo, se guardar\u00e1 para la vida eterna\u00bb<\/p>\n<p>El que se ama a s\u00ed mismo (Jn 12,25) no puede amar a Dios, pero el que a causa de las desbordantes riquezas del amor divino, no se ama a s\u00ed mismo, \u00e9ste ama a Dios. Un hombre como \u00e9ste no busca jam\u00e1s su propia gloria sino la de Dios, porque el que se ama a s\u00ed mismo busca su propia gloria. El que est\u00e1 unido a Dios ama la gloria de su creador. En efecto, lo propio de una alma sensible al amor de Dios es buscar constantemente la gloria de Dios cada vez que cumple sus mandamientos, y se alegra de su pasar desapercibido. Porque la gloria pertenece a Dios por su grandeza, y el pasar desapercibido es lo propio del hombre, porque eso le hace ser de la familia de Dios. Si obramos as\u00ed nuestro gozo ser\u00e1 grande como lo fue el de san Juan Bautista y comenzaremos a repetir sin cesar: \u00ab\u00c9l tiene que crecer y yo tengo que menguar\u00bb (Jn 3,30).<\/p>\n<h2><span id=\"Benedicto_XVI_papa\">Benedicto XVI, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_Audiencia_General_29-08-2012\">Catequesis, Audiencia General (29-08-2012)<\/span><\/h3>\n<p class=\"subTitulo\">Martirio de Juan Bautista<\/p>\n<p>Este \u00faltimo mi\u00e9rcoles del mes de agosto se celebra la memoria lit\u00fargica del martirio de san Juan Bautista, el precursor de Jes\u00fas. En el Calendario romano es el \u00fanico santo de quien se celebra tanto el nacimiento, el 24 de junio, como la muerte que tuvo lugar a trav\u00e9s del martirio. La memoria de hoy se remonta a la dedicaci\u00f3n de una cripta de Sebaste, en Samar\u00eda, donde, ya a mediados del siglo iv, se veneraba su cabeza. Su culto se extendi\u00f3 despu\u00e9s a Jerusal\u00e9n, a las Iglesias de Oriente y a Roma, con el t\u00edtulo de Decapitaci\u00f3n de san Juan Bautista. En el Martirologio romano se hace referencia a un segundo hallazgo de la preciosa reliquia, transportada, para la ocasi\u00f3n, a la iglesia de San Silvestre en Campo Marzio, en Roma. <\/p>\n<p>Estas peque\u00f1as referencias hist\u00f3ricas nos ayudan a comprender cu\u00e1n antigua y profunda es la veneraci\u00f3n de san Juan Bautista. En los Evangelios se pone muy bien de relieve su papel respecto a Jes\u00fas. En particular, san Lucas relata su nacimiento, su vida en el desierto, su predicaci\u00f3n; y san Marcos nos habla de su dram\u00e1tica muerte en el Evangelio de hoy. Juan Bautista comienza su predicaci\u00f3n bajo el emperador Tiberio, en los a\u00f1os 27-28 d.C., y a la gente que se re\u00fane para escucharlo la invita abiertamente a preparar el camino para acoger al Se\u00f1or, a enderezar los caminos desviados de la propia vida a trav\u00e9s de una conversi\u00f3n radical del coraz\u00f3n (cf. <i>Lc<\/i> 3, 4). Pero el Bautista no se limita a predicar la penitencia, la conversi\u00f3n, sino que, reconociendo a Jes\u00fas como \u00abel Cordero de Dios\u00bb que vino a quitar el pecado del mundo (<i>Jn<\/i> 1, 29), tiene la profunda humildad de mostrar en Jes\u00fas al verdadero Enviado de Dios, poni\u00e9ndose a un lado para que Cristo pueda crecer, ser escuchado y seguido. Como \u00faltimo acto, el Bautista testimonia con la sangre su fidelidad a los mandamientos de Dios, sin ceder o retroceder, cumpliendo su misi\u00f3n hasta las \u00faltimas consecuencias. San Beda, monje del siglo IX, en sus Homil\u00edas dice as\u00ed: \u00abSan Juan dio su vida por Cristo, aunque no se le orden\u00f3 negar a Jesucristo; s\u00f3lo se le orden\u00f3 callar la verdad\u00bb (cf. <i>Hom.<\/i> 23: CCL122, 354). As\u00ed, al no callar la verdad, muri\u00f3 por Cristo, que es la Verdad. Precisamente por el amor a la verdad no admiti\u00f3 componendas y no tuvo miedo de dirigir palabras fuertes a quien hab\u00eda perdido el camino de Dios.<\/p>\n<p>Vemos esta gran figura, esta fuerza en la pasi\u00f3n, en la resistencia contra los poderosos. Preguntamos: \u00bfde d\u00f3nde nace esta vida, esta interioridad tan fuerte, tan recta, tan coherente, entregada de modo tan total por Dios y para preparar el camino a Jes\u00fas? La respuesta es sencilla: de la relaci\u00f3n con Dios, de la oraci\u00f3n, que es el hilo conductor de toda su existencia. Juan es el don divino durante largo tiempo invocado por sus padres, Zacar\u00edas e Isabel (cf. <i> Lc<\/i> 1, 13); un don grande, humanamente inesperado, porque ambos eran de edad avanzada e Isabel era est\u00e9ril (cf. <i>Lc<\/i> 1, 7); pero nada es imposible para Dios (cf. <i>Lc<\/i> 1, 36). El anuncio de este nacimiento se produce precisamente en el lugar de la oraci\u00f3n, en el templo de Jerusal\u00e9n; m\u00e1s a\u00fan, se produce cuando a Zacar\u00edas le toca el gran privilegio de entrar en el lugar m\u00e1s sagrado del templo para hacer la ofrenda del incienso al Se\u00f1or (cf. <i>Lc<\/i> 1, 8-20). Tambi\u00e9n el nacimiento del Bautista est\u00e1 marcado por la oraci\u00f3n: el canto de alegr\u00eda, de alabanza y de acci\u00f3n de gracias que Zacar\u00edas eleva al Se\u00f1or y que rezamos cada ma\u00f1ana en Laudes, el \u00ab<i>Benedictus<\/i>\u00bb, exalta la acci\u00f3n de Dios en la historia e indica prof\u00e9ticamente la misi\u00f3n de su hijo Juan: preceder al Hijo de Dios hecho carne para prepararle los caminos (cf. <i>Lc<\/i> 1, 67-79). Toda la vida del Precursor de Jes\u00fas est\u00e1 alimentada por la relaci\u00f3n con Dios, en especial el per\u00edodo transcurrido en regiones desiertas (cf. <i>Lc<\/i> 1, 80); las regiones desiertas que son lugar de tentaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n lugar donde el hombre siente su propia pobreza porque se ve privado de apoyos y seguridades materiales, y comprende que el \u00fanico punto de referencia firme es Dios mismo. Pero Juan Bautista no es s\u00f3lo hombre de oraci\u00f3n, de contacto permanente con Dios, sino tambi\u00e9n una gu\u00eda en esta relaci\u00f3n. El evangelista san Lucas, al referir la oraci\u00f3n que Jes\u00fas ense\u00f1a a los disc\u00edpulos, el \u00abPadrenuestro\u00bb, se\u00f1ala que los disc\u00edpulos formulan la petici\u00f3n con estas palabras: \u00abSe\u00f1or ens\u00e9\u00f1anos a orar, como Juan ense\u00f1\u00f3 a sus disc\u00edpulos\u00bb (cf. <i>Lc<\/i> 11, 1).<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, celebrar el martirio de san Juan Bautista nos recuerda tambi\u00e9n a nosotros, cristianos de nuestro tiempo, que el amor a Cristo, a su Palabra, a la Verdad, no admite componendas. La Verdad es Verdad, no hay componendas. La vida cristiana exige, por decirlo as\u00ed, el \u00abmartirio\u00bb de la fidelidad cotidiana al Evangelio, es decir, la valent\u00eda de dejar que Cristo crezca en nosotros, que sea Cristo quien oriente nuestro pensamiento y nuestras acciones. Pero esto s\u00f3lo puede tener lugar en nuestra vida si es s\u00f3lida la relaci\u00f3n con Dios. La oraci\u00f3n no es tiempo perdido, no es robar espacio a las actividades, incluso a las actividades apost\u00f3licas, sino que es exactamente lo contrario: s\u00f3lo si somos capaces de tener una vida de oraci\u00f3n fiel, constante, confiada, ser\u00e1 Dios mismo quien nos dar\u00e1 la capacidad y la fuerza para vivir de un modo feliz y sereno, para superar las dificultades y dar testimonio de \u00e9l con valent\u00eda. Que san Juan Bautista interceda por nosotros, a fin de que sepamos conservar siempre el primado de Dios en nuestra vida. Gracias.<\/p>\n<h2><span id=\"Catecismo_de_la_Iglesia_Catolica\">Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">Dar testimonio de la verdad<\/p>\n<p><b>2471<\/b> Ante Pilato, Cristo proclama que hab\u00eda \u201cvenido al  mundo para dar testimonio de la verdad\u201d (<i>Jn<\/i> 18, 37). El cristiano no debe  \u201cavergonzarse de dar testimonio del Se\u00f1or\u201d (<i>2 Tm<\/i> 1, 8). En las situaciones que  exigen dar testimonio de la fe, el cristiano debe profesarla sin ambig\u00fcedad, a  ejemplo de san Pablo ante sus jueces. Debe guardar una \u201cconciencia limpia ante  Dios y ante los hombres\u201d (<i>Hch<\/i> 24, 16).<\/p>\n<p><b>2472<\/b> El deber de los cristianos de tomar parte en la vida  de la Iglesia, los impulsa a actuar como <i>testigos del Evangelio<\/i> y de las  obligaciones que de \u00e9l se derivan. Este testimonio es transmisi\u00f3n de la fe en  palabras y obras. El testimonio es un acto de justicia que establece o da a  conocer la verdad (cf <i>Mt<\/i> 18, 16):<\/p>\n<blockquote>\n<p>\u00abTodos [&#8230;] los fieles cristianos, dondequiera que vivan, est\u00e1n  obligados a manifestar con el ejemplo de su vida y el testimonio de su palabra  al hombre nuevo de que se revistieron por el bautismo y la fuerza del Esp\u00edritu  Santo que les ha fortalecido con la confirmaci\u00f3n\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_decree_19651207_ad-gentes_sp.html\">AG<\/a> 11).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><b>2473<\/b> El <i>martirio<\/i> es el supremo testimonio de la  verdad de la fe; designa un testimonio que llega hasta la muerte. El m\u00e1rtir da  testimonio de Cristo, muerto y resucitado, al cual est\u00e1 unido por la caridad. Da  testimonio de la verdad de la fe y de la doctrina cristiana. Soporta la muerte  mediante un acto de fortaleza. \u201cDejadme ser pasto de las fieras. Por ellas me  ser\u00e1 dado llegar a Dios\u201d (San Ignacio de Antioqu\u00eda, <i>Epistula ad Romanos<\/i>, 4, 1).<\/p>\n<p><b>2474<\/b> Con el m\u00e1s exquisito cuidado, la Iglesia ha recogido  los recuerdos de quienes llegaron hasta el extremo para dar testimonio de su fe.  Son las actas de los M\u00e1rtires, que constituyen los archivos de la Verdad  escritos con letras de sangre:<\/p>\n<blockquote>\n<p>\u00abNo me servir\u00e1 nada de los atractivos del mundo ni de los    reinos de este siglo. Es mejor para m\u00ed morir en Cristo Jes\u00fas que    reinar hasta los confines de la tierra. Es a \u00c9l a quien busco, a quien muri\u00f3    por nosotros. A \u00c9l quiero, al que resucit\u00f3 por nosotros. Mi nacimiento se    acerca&#8230;\u00bb (San Ignacio de Antioqu\u00eda, <i>Epistula ad Romanos<\/i>, 6, 1-2).<\/p>\n<p>\u00abTe bendigo por haberme juzgado digno de este d\u00eda y esta hora,    digno de ser contado en el n\u00famero de tus m\u00e1rtires [&#8230;]. Has cumplido tu promesa,    Dios, en quien no cabe la mentira y eres veraz. Por esta gracia y por todo te alabo, te    bendigo, te glorifico por el eterno y celestial Sumo Sacerdote, Jesucristo, tu    Hijo amado. Por \u00c9l, que est\u00e1 contigo y con el Esp\u00edritu, te sea dada gloria    ahora y en los siglos venideros. Am\u00e9n\u00bb (<i>Martyrium Polycarpi<\/i>, 14, 2-3).<\/p>\n<\/blockquote>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Comentarios_a_la_Biblia_Liturgica_NT_Decapitacion_del_Bautista\">Comentarios a la Biblia Lit\u00fargica (NT): Decapitaci\u00f3n del Bautista<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Paulinas-PPC-Regina-Verbo Divino (1990), pp. 1023-1024<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n que nos ofrece Mateo sobre el martirio del Bautista es m\u00e1s sobria que la de Marcos. El ha prescindido de algunos detalles que no interesaban para su finalidad. Por ejemplo, prescinde del detalle de la estima que Herodes ten\u00eda de Juan, cuya opini\u00f3n ped\u00eda en muchas ocasiones.\u00a0<\/p>\n<p>La escena se enra\u00edza en la historia datando el suceso en los d\u00edas de Herodes. Se trata de Herodes Antipas, hijo de Herodes el Grande, y cuya jurisdicci\u00f3n comprend\u00eda \u00fanicamente todo el norte de Palestina: Galilea y Perea. En la jurisdicci\u00f3n de Herodes Antipas se desarroll\u00f3 la vida de Jes\u00fas mientras vivi\u00f3 en Galilea, antes de encaminarse a Judea. Con absoluta correspondencia a lo ocurrido en la historia, Mateo le llama tetrarca. Marcos, sin embargo, le da el t\u00edtulo de <i>rey. <\/i>Probablemente as\u00ed era designado por el pueblo.\u00a0<\/p>\n<p>La decapitaci\u00f3n del Bautista se explica teniendo en cuenta su intransigencia moral y recia personalidad, que no se amedrentaba ante nada ni ante nadie a la hora de denunciar la inmoralidad. Juan no era precisamente una &#8220;ca\u00f1a que se dobla a cualquier impulso del viento&#8221; (11,7). La presencia y actividad de Jes\u00fas \u2014en la misma l\u00ednea del Bautista\u2014 despert\u00f3 en Herodes Antipas su conciencia de culpabilidad. Mateo nos ha hablado ya de su encarcelamiento (4,12). Ahora aprovecha para contarnos el final de su historia.\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan la presentaci\u00f3n que Jes\u00fas hab\u00eda hecho del Bautista (11,5ss) Juan era un profeta cualificado, el profeta-precursor del Mes\u00edas. Como tal profeta su vida estaba inseparablemente unida al sufrimiento, al rechazo, a la muerte (23,29ss.37; Lc 13,33). Este es precisamente el aspecto que interesa a Mateo. Encaja esta narraci\u00f3n dentro del cuadro de la vida de Jes\u00fas para poner de relieve, ya desde ahora, que el camino del Bautista ser\u00e1 el mismo que tenga que recorrer tambi\u00e9n Jes\u00fas. Esto lo afirmar\u00e1 expl\u00edcitamente m\u00e1s tarde (17,2). Juan es decapitado por defender, con absoluta intransigencia, la inviolabilidad de los mandamientos de Dios: el adulterio de Herodes va en contra de la voluntad de Dios. Jes\u00fas pondr\u00e1 igualmente de relieve esta inviolabilidad de los mandamientos de Dios. Recordemos a este respecto las c\u00e9lebres ant\u00edtesis (5,21ss). Jes\u00fas fue odiado, perseguido y eliminado porque denunciaba la malicia de los dirigentes de su pueblo: el mundo lo odia porque testifica que sus obras son malas (Jn 7,7). La misma suerte corrieron los profetas que vivieron antes de \u00e9l y los disc\u00edpulos que le seguir\u00e1n (5,12; 10,17ss.34ss).\u00a0<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre el Bautista y Jes\u00fas la acent\u00faa Mateo con la frase conclusiva del relato: decapitado Juan, sus disc\u00edpulos lo sepultaron \u2014as\u00ed termina Marcos su relato\u2014 &#8220;y fueron a comunicar la noticia a Jes\u00fas&#8221;, <i>a\u00f1ade <\/i>Mateo. Las relaciones entre los disc\u00edpulos de Jes\u00fas y los del Bautista nos son conocidas s\u00f3lo parcialmente. En principio no parecen haber sido muy cordiales, ya que cada grupo sigui\u00f3 trabajando y consiguiendo adeptos independientemente del otro (He 19,1ss). Tal vez durante la vida de ambos maestros, del Bautista y de Jes\u00fas, fuesen m\u00e1s cordiales. En todo caso, la intenci\u00f3n de Mateo, con su \u00faltima afirmaci\u00f3n, parece ser clara: los disc\u00edpulos del Bautista tienen que ir a Jes\u00fas. S\u00f3lo en \u00e9l encontrar\u00e1n la plenitud, a aqu\u00e9l a favor del cual hab\u00eda dado testimonio su maestro, de quien hab\u00eda dicho que era superior a \u00e9l, que bautizar\u00eda con el Esp\u00edritu, que era el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo&#8230;\u00a0<\/p>\n<h2><span id=\"Bastin-Pinckers-Teheux_Dios_cada_dia_Fiesta_de_la_liberacion\">Bastin-Pinckers-Teheux, Dios cada d\u00eda: Fiesta de la liberaci\u00f3n<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Siguiendo el Leccionario Ferial (4). Semanas X-XXI T.O. Evangelio de Mateo.<br \/>\nSal Terrae (1990), pp. 162-163.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Lev\u00edtico 25, 1. 8-17.<\/p>\n<p>Todo el mundo coincide en afirmar que la ley del jubileo se ha quedado en letra muerta, pero el fracaso no debe hacer olvidar las ideas generosas y, por otra parte, profundamente religiosas que esta instituci\u00f3n transmite. Ciertamente, se ha escrito que la ley supon\u00eda la transferencia de propiedades, el pr\u00e9stamo a inter\u00e9s y la servidumbre por deudas; y \u00e9sta es la situaci\u00f3n que prevalec\u00eda en la sociedad ego\u00edsta de la \u00e9poca mon\u00e1rquica&#8230; Pero eso no imped\u00eda a las conciencias conservar en el fondo de s\u00ed mismas algo del ideal del desierto. El jud\u00edo no podr\u00e1 nunca olvidar que no es m\u00e1s que &#8220;un emigrado y un hu\u00e9sped&#8221; en la tierra que ocupa, pues esta tierra le ha sido dada gratuitamente por Dios y no la tiene m\u00e1s que en usufructo. Tampoco podr\u00e1 nunca olvidar que Yahv\u00e9 lo liber\u00f3 de Egipto para tomarlo a su servicio. Un pueblo libre: as\u00ed aparece Israel en el \u00c9xodo. Un d\u00eda, en Nazaret, Jesucristo tomar\u00e1 de nuevo la antorcha de la libertad recobrada.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Salmo 66.<\/p>\n<p>El salmo 66 es de dif\u00edcil clasificaci\u00f3n. Los vv. 4-6 (repetidos en el estribillo) expresan la idea fundamental: que todos los pueblos conozcan a Dios. As\u00ed Israel se afirma como el testigo de la gloria divina.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Mateo 14, 1-12.<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1S\u00f3lo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta! &#8220;. Los or\u00e1culos de Jerem\u00edas hab\u00edan indispuesto a los falsos profetas y a los sacerdotes; la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas divide profundamente a sus compatriotas. Por eso conocer\u00e1 al final la misma suerte que los profetas, muchos de los cuales sufrieron una muerte violenta.\u00a0<\/p>\n<p>El destino de Jes\u00fas est\u00e1 prefigurado en el de Juan Bautista. Como \u00e9l, ser\u00e1 arrestado, encadenado y condenado a muerte (se observar\u00e1 que Mateo emplea aqu\u00ed los mismos verbos de los relatos de la Pasi\u00f3n). Pero, mientras que Jes\u00fas resucitar\u00e1 realmente de entre los muertos, la supuesta resurrecci\u00f3n de Juan es s\u00f3lo una f\u00e1bula popular.\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Har\u00e9is resonar la trompeta por todo el pa\u00eds. Santificar\u00e9is el a\u00f1o cincuenta y promulgar\u00e9is manumisi\u00f3n en el pa\u00eds para todos sus moradores.&#8221;\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se ha podido acusar a la religi\u00f3n de ser el opio del pueblo? \u00bfHabremos comprendido tan mal el sentido de la fiesta que se habr\u00eda convertido en una evasi\u00f3n, un refugio ajeno a un mundo demasiado duro, un rito desencarnado y descomprometido? Pero la verdadera fiesta proclama la liberaci\u00f3n y la lleva a cabo. La fiesta es una proclamaci\u00f3n. En ella dejamos que nuestra fe cante; hasta tal punto es verdad &#8220;que hay profundidades en el alma humana que solo el rito puede alcanzar&#8221;. La fe toma los colores de <b>la <\/b>fiesta, porque la liturgia proclama una historia que se hace alianza. Nos contamos unos a otros &#8220;la gesta de Dios&#8221;, &#8220;interpretamos&#8221;, &#8220;jugamos&#8221; lo que nos ha sucedido. La Biblia describe el papel que ocupa Dios en la historia humana, pero no se contenta con eso: sit\u00faa entre nosotros esa historia en la que Dios se compromete a\u00fan y nos compromete.\u00a0<\/p>\n<p>La fiesta es un acto de fe. Desvela el sentido escondido de la aventura humana. El objeto de nuestras celebraciones es la acci\u00f3n de Dios vivo atravesando las peregrinaciones de los hombres. La liturgia describe a Dios, pero lo hace contando y proclamando esta liturgia. No define, como cuando se ponen l\u00edmites perfectamente definidos a algo (definir, acabar)&#8230; Mira hacia &#8220;lo que ha sucedido&#8221; y orienta la mirada de la Iglesia hacia ese Dios que hace la historia. El Dios de la Alianza.\u00a0<\/p>\n<p>Nuestra fiesta anuncia, prepara, prefigura, anticipa. Representando ante Dios la historia de nuestra salvaci\u00f3n, estamos como &#8220;cogidos en la trampa&#8221; de la Alianza. Recibimos como una promesa esta historia de Dios-con-nosotros. Y desde ese mismo momento, nuestra fiesta se hace liberaci\u00f3n; instaura ya para nosotros lo que tiene a\u00fan que suceder. &#8220;Dios viene del futuro&#8221; (Pierre Talec).\u00a0<\/p>\n<p>No, la fiesta no es un sue\u00f1o ni una ilusi\u00f3n; no nos aparta de este mundo para hacernos olvidar la miseria de nuestro tiempo. Nuestra fiesta conduce a la liberaci\u00f3n, que reconocemos en la fe como ya presente. En la fiesta de la fe, el hombre, el tiempo y la historia \u00a1viven ya el futuro!\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1or y Dios nuestro,<br \/>\nte alabamos por la novedad de tu Palabra.\u00a0<br \/>\nHace muchos siglos que est\u00e1 entre nosotros\u00a0<br \/>\ny, sin embargo, sigue siendo eternamente joven:\u00a0<br \/>\n\u00bfc\u00f3mo es posible que nosotros seamos tan viejos?<\/p>\n<p>Te alabamos por la eternidad de tu Alianza:<br \/>\ndesde hace muchos siglos, nuestra historia es com\u00fan:<br \/>\u00a0<br \/>\n\u00bfc\u00f3mo es posible que tengamos tan poca memoria?\u00a0<\/p>\n<p>Te lo rogamos:\u00a0<br \/>\nque tu Palabra no pase:<br \/>\nque ella sea nuestra fiesta;\u00a0<br \/>\nque tu Alianza renueve nuestro futuro\u00a0<br \/>\ny sea nuestra comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h2><span id=\"Biblia_Nacar-Colunga_Comentada\">Biblia N\u00e1car-Colunga Comentada<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">Juicio de Herodes sobre la fama que tiene de Jes\u00fas, 14:1-2\u00a0(Mc 6:14-16; Lc 9:7-9).<\/p>\n<p>El Herodes del que se habla es Antipas, hijo de Herodes el Grande. Se le da el t\u00edtulo oficial de \u201ctetrarca,\u201d concedido por Augusto. Herodes es la forma que s\u00f3lo aparece en las monedas. Su gran ambici\u00f3n era el t\u00edtulo de rey, y a este fin se encamin\u00f3 a Roma. A veces se le da el t\u00edtulo gen\u00e9rico de \u201crey\u201d (Mc), o por halago, como lo hacen sus s\u00fabditos.<\/p>\n<p>Le llegaron noticias de la fama de Jes\u00fas, pues \u201csu nombre se hab\u00eda hecho famoso\u201d (Mc 6:14) y la conmoci\u00f3n era grande en las multitudes. Esto produjo un fuerte impacto en Antipas, \u201cestando dudoso a causa de lo que algunos dec\u00edan\u201d de Jes\u00fas (Mc-Lc). Ante \u201clas fuerzas milagrosas que obraban en El,\u201d las gentes lo identificaban con uno de los \u201cantiguos profetas\u201d (Lc) o con Elias, que se le supon\u00eda vivo y se le esperaba en los d\u00edas mismos del Mes\u00edas.<\/p>\n<p>Antipas era un claro y agudo neur\u00f3tico. Ten\u00eda la obsesi\u00f3n por el Bautista, al que hab\u00eda hecho degollar. Y ante la duda que las gentes ten\u00edan para identificar a Cristo y ante los milagros que hac\u00eda, no se le ocurri\u00f3 m\u00e1s que pensar en un muerto resucitado, que tendr\u00eda poderes preternaturales. No es que Antipas creyese en una transmigraci\u00f3n de almas. San Jer\u00f3nimo observaba ya que, cuando esto sucede, Cristo ten\u00eda m\u00e1s de treinta a\u00f1os. Pero, en su neurosis, lo identific\u00f3 con el Bautista, sobre todo por \u201cmilagros\u201d. Y Lc a\u00f1ade que desde entonces deseaba \u201cverle\u201d (Lc 23:8). Pero Antipas \u201ctem\u00eda\u201d al Bautista (Mc 6:19). La frase tan rotunda de \u201c\u00e9ste <i>es <\/i>el Bautista resucitado,\u201d admitir\u00eda la traducci\u00f3n de \u201cdebe de ser\u201d. Pero su neurosis tambi\u00e9n admite su aturdida identificaci\u00f3n. Y era afirmaci\u00f3n reiterada: \u201cdec\u00eda\u201d (\u03ad\u03bb\u03b5\u03b3\u03b5\u03bd).<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">La muerte del Bautista, 14:3-12 (Mc 6:17-29; Lc. 3:19-20).<\/p>\n<p>Herodes Antipas era hijo de Herodes el Grande y su mujer samaritana Malthake. A la muerte de su padre, Augusto le nombra tetrarca de Galilea y Perca, aunque parece que su influjo llegase tambi\u00e9n a la Dec\u00e1polis (Mc 5:20; 7:31; Mt 4:25). Se posesion\u00f3 de su tetrarqu\u00eda a los diecisiete a\u00f1os. Su car\u00e1cter era ap\u00e1tico, falto de energ\u00eda, sensual y lleno de doblez. Jesucristo mismo le llamar\u00e1 \u201czorra\u201d (Lc 13:32). Era adem\u00e1s adulador con Roma, pues en honor de Tiberio levant\u00f3 la ciudad de Tiber\u00edades, lo mismo que la de Livia-Julia en honor de la mujer de Tiberio. De los mismos relatos evang\u00e9licos sobre que Cristo fuese el Bautista resucitado, da la impresi\u00f3n de haber sido un hombre de fuerte fondo neur\u00f3tico. \u201cParece que ten\u00eda una buena parte de temperamento supersticioso y fant\u00e1stico\u201d. Por razones pol\u00edticas, para garantizar sus fronteras de las incursiones de los nabateos, se cas\u00f3 con la hija del rey de los mismos, Aretas IV.<\/p>\n<p>Pero el a\u00f1o 28 Antipas hace un viaje a Roma para ver a Tiberio; ante el que gozaba de prestigio, por ser su esp\u00eda confidencial de los magistrados romanos en Oriente. All\u00ed conoci\u00f3 a Herod\u00edas. Esta era hija del asmoneo Arist\u00f3bulo y de \u201dMarianme, la hija del sumo sacerdote Sim\u00f3n.\u201d Herod\u00edas estaba casada con un hijo de Herodes el Grande, llamado Filipo, distinto del otro hom\u00f3nimo que recibi\u00f3 la tetrarqu\u00eda de Tracon\u00edtide e Iturea.<\/p>\n<p>Este Herodes-Filipo viv\u00eda una vida oscura y sin aspiraciones en las cercan\u00edas de Roma, ya que Antipas lo visita, cuando va a Roma, en el camino. Josefo dice de \u00e9l que era hombre \u201camante de la tranquilidad\u201d. Antipas conoci\u00f3 all\u00ed a Herod\u00edas, mujer de Filipo. Y uni\u00e9ndose la ambici\u00f3n en ella, que no soportaba la vida oculta de su marido, y la pasi\u00f3n en Antipas por Herod\u00edas, se acord\u00f3 la uni\u00f3n ilegal y el llevar con ellos a la hija de Herod\u00edas, llamada Salom\u00e9. Para esto se puso como condici\u00f3n a Herodes repudiar a su mujer leg\u00edtima, la hija de Aretas IV, rey de los nabateos.<\/p>\n<p>La presencia de Antipas y Herod\u00edas en la tetrarqu\u00eda trajo el esc\u00e1ndalo. El adulterio de Antipas iba abiertamente contra la Ley, que prohib\u00eda estas uniones incestuosas (Lev 18:16; 20:21).<\/p>\n<p>El rumor popular encontr\u00f3 una voz especialmente representativa. Si \u00e9ste tem\u00eda a la polic\u00eda de Herodes, la voz apost\u00f3lica del Bautista son\u00f3 repetidas veces (\u03b5\u03bb\u03b5\u03b3\u03b5\u03bd) contra aquel adulterio. Antipas tem\u00eda un levantamiento popular, pero tambi\u00e9n tem\u00eda el gran prestigio del Bautista, que incluso recoge el historiador jud\u00edo Josefo. En los manejos de primera hora contra el Bautista estaba ya Herod\u00edas, \u201cque le odiaba y quer\u00eda matarle, pero no pod\u00eda\u201d (Mc) por temor al pueblo.<\/p>\n<p>Hubo una segunda fase, que no se matiza en los evangelios, en la que fue encarcelado. El Bautista fue encarcelado, precisa Lc, \u201cpor lo de Herod\u00edas. y por todo lo malo que hab\u00eda hecho\u201d Antipas, y que el Bautista censuraba. Esta prisi\u00f3n fue en el palacio-fortaleza que ten\u00edan los Herodes en Maqueronte, en la Transjordania, sobre el mar Muerto. Sus ruinas se conservan actualmente bajo el nombre de Mekawer.<\/p>\n<p>No se dice el tiempo que haya durado esta prisi\u00f3n, que debi\u00f3 de ser relativamente atenuada. Mc (6:20) tiene un pasaje propio y con especial dificultad, y para \u00e9l se remite al lugar correspondiente del <i>Comentario<\/i>.<\/p>\n<p>Pero la oportunidad para la muerte del Bautista fue bien calculada por Herod\u00edas. Lleg\u00f3 el d\u00eda natalicio \u2014 \u00bfaniversario de \u00e9l o de exaltaci\u00f3n al trono? \u2014. Es sabido que los pr\u00edncipes herodianos celebraban estos aniversarios. Debe de ser el de su nacimiento.<\/p>\n<p>Fue en un suntuoso banquete al oscurecer (\u03b4\u03b5i\u03c0\u03bd\u03bf\u03bd), al que fueron invitados los \u201cnotables\u201d de sus estados. En \u00e9l bail\u00f3 la hija de Herod\u00edas, Salom\u00e9. La expresi\u00f3n bail\u00f3 \u201cen medio\u201d (\u03b5\u03bd \u03c4\u03c6 \u03bc\u03ad\u03c3\u03b9\u03b7) de la concurrencia es una f\u00f3rmula griega que indica <i>p\u00fablicamente<\/i>. Si es en la sala del convite, no se dice. No era desconocido en Oriente, al final de los banquetes, las presencia de bailarinas de profesi\u00f3n, en ocasiones con bailes licenciosos. San Ambrosio, bas\u00e1ndose en estas costumbres, piensa que tal ser\u00eda este baile. En la antig\u00fcedad semita no eran bailes de sociedad, sino representaciones coreogr\u00e1ficas de situaciones, que, en principio, pod\u00edan ser muy dignas. Pero en este ambiente es muy f\u00e1cil suponer la licencia. Un caso semejante, actual, presenciado por \u00e9l mismo en la regi\u00f3n de Merdj Ayun, lo cuenta Dalman. Despu\u00e9s del banquete, en el que comieron separados hombres y mujeres, se reunieron todos en una sala, en la que la joven hija de la casa realiz\u00f3 una serie de danzas dignas.<\/p>\n<p>La escena agrad\u00f3 a todos, m\u00e1xime en aquel ambiente, y Antipas, en la euforia del mismo, \u201cjur\u00f3\u201d dar a Salom\u00e9 lo que le pidiese. \u201cSali\u00f3\u201d a consultar con su madre, indicio acaso de la separaci\u00f3n en salas de hombres y mujeres. Y \u00e9sta le manda pedir la cabeza del Bautista. El juramento de Antipas, \u201caunque sea la mitad de mi reino,\u201d es frase b\u00edblica (Est 5:3; cf. 1 Re 13:8). La frase de \u201cJuan el Bautista\u201d en labios de Salom\u00e9 no es improbable. As\u00ed habla de \u00e9l Josefo. Antipas se \u201centristeci\u00f3,\u201d pero cedi\u00f3 al \u201cjuramento\u201d ante los convidados. Se cumpli\u00f3 la sentencia. Josefo dice que \u201cfue muerto\u201d en Maqueronte.<\/p>\n<p>Se mand\u00f3 traer la cabeza del Bautista. \u00bfSe la trajo a la misma sala para que se viese el cumplimiento de la orden? Salom\u00e9 la llev\u00f3 a su madre. San Jer\u00f3nimo recoge que Herod\u00edas le sac\u00f3 la lengua y la pinchaba con aguij\u00f3n, como hizo Fulvia con la lengua de Cicer\u00f3n. Para unos es una leyenda, para otros una realidad calcada en el ambiente romano en el que hab\u00eda vivido Herod\u00edas. Ni son desconocidos casos semejantes de pedir en banquetes la venganza de alguna v\u00edctima. A Jerjes, el d\u00eda que celebraba el aniversario de su nacimiento, la reina Amestris le pidi\u00f3 la cabeza de su rival, que era su misma cu\u00f1ada, y el rey accedi\u00f3. Casos semejantes se cuentan de Cat\u00f3n por Cicer\u00f3n y Plutarco. Esta escena para Antipas y Herod\u00edas, que hab\u00edan vivido en Roma, no debi\u00f3 de ser desconocida.<\/p>\n<p>La psicolog\u00eda de maldad de Herod\u00edas contra el Bautista recuerda y es explicada por la conducta y odio feroz de Jezabel contra el profeta Elias (1 Re 18:2v) y contra Nabot (1 Re 21, Iv). Acaso la tradici\u00f3n quiso subrayar este paralelo.<\/p>\n<p>Contra el valor hist\u00f3rico de este pasaje se ha hecho ver la discrepancia de motivos que sobre la muerte del Bautista alegan los evangelistas y Josefo. Mientras los evangelistas alegan el \u201cincesto\u201d y la acusaci\u00f3n del Bautista por \u201ctodo lo malo que hab\u00eda hecho\u201d Antipas (Lc), Josefo alega un motivo pol\u00edtico: tem\u00eda que el prestigio del Bautista pudiese provocar una insurrecci\u00f3n, con las consecuencias a derivarse para \u00e9l; por eso quiso \u201cprevenir\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, un cr\u00edtico de la categor\u00eda de Sh\u00fcrer reconoce que, entre estos motivos alegados, \u201cambos datos no se excluyen\u201d. Si en el \u00e1nimo de Herod\u00edas tuvo que pesar la censura de su adulterio, en el de Antipas hubo de pesar fundamentalmente el aspecto pol\u00edtico, que pod\u00eda venir sobre \u00e9l del influjo del Bautista sobre las turbas. Y si a Josefo, como historiador de un pueblo, le interesa m\u00e1s este aspecto pol\u00edtico, <b>al enfoque <i>religioso <\/i>de los evangelios le interesaba m\u00e1s destacar el aspecto moral.<\/b> Aspecto que, por otra parte, era el \u00fanico que pod\u00eda alegarse ante el pueblo para justificar su conducta. Si este aspecto m\u00e1s personal del adulterio pareciera sospechoso, entonces, \u201cseg\u00fan este criterio, ser\u00eda preciso suprimir la mayor parte de las historias herodianas que relata Josefo, ya que en ellas las mujeres y sus intrigas juegan un papel tan activo.\u201d<\/p>\n<p>Cuando se enteraron los \u201cdisc\u00edpulos\u201d del Bautista (cf. Mt 11:2.7; Lc 7:18; Jn 1:53), recogieron el cad\u00e1ver y lo pusieron en un sepulcro. Seg\u00fan costumbre jud\u00eda, los cuerpos de los ajusticiados por las autoridades jud\u00edas deb\u00edan ser colocados en fosas comunes, propiedad de los tribunales. Pero no era \u00e9ste el caso del Bautista. Y la autoridad romana, y Antipas era pr\u00edncipe vasallo de Roma, sol\u00eda conceder los cad\u00e1veres de los ajusticiados a sus familiares para su enterramiento. El mismo afecto parad\u00f3jico de Antipas por el Bautista justificar\u00e1 este favor p\u00f3stumo. Tampoco Pilato neg\u00f3 a Jos\u00e9 de Arimatea el cuerpo de Cristo para enterrarlo. Una tradici\u00f3n recogida por San Jer\u00f3nimo dice que sus reliquias fueron primeramente sepultadas en Sebastie, Samar\u00eda, y en donde, seg\u00fan Teodoreto, habr\u00edan sido arrojadas al fuego por los paganos. La historicidad del hecho es incuestionable. El pueblo consider\u00f3 castigo de Dios la destrucci\u00f3n del ej\u00e9rcito de Antipas por las tropas de Aretas, el 36 d.C., por esta muerte. La raz\u00f3n pol\u00edtico-religiosa que dice Josefo es previsoramente l\u00f3gica en Antipas. Aparte de que el hecho hab\u00eda de trascender, se cita en Lc a \u201cJuana, mujer de Juza, administrador\u201d (\u03b5\u03c0\u03b9\u03c4\u03c1\u03cc\u03c0\u03bf\u03c5) de Antipas (Lc 8:3). Sin duda, una posible \u201cfuente\u201d m\u00e1s de los hechos.<\/p>\n<h2><span id=\"W_Trilling_El_Nuevo_Testamento_y_su_Mensaje_Mt_Degollacion_del_Bautista\">W. Trilling, El Nuevo Testamento y su Mensaje (Mt): Degollaci\u00f3n del Bautista<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Herder (1980), Tomo II, pp. 56-60<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">vv. 1-2<\/p>\n<p>Con escasa conexi\u00f3n se menciona una observaci\u00f3n del pr\u00edncipe reinante, Herodes Antipas . Ha o\u00eddo hablar del movimiento que hab\u00eda surgido en torno a Jes\u00fas y le da una notable explicaci\u00f3n. Debe haber resucitado Juan el Bautista y debe haber reanudado sus actividades en Jes\u00fas. Las energ\u00edas de Juan act\u00faan en Jes\u00fas. Estas afirmaciones atestiguan el gran prestigio que entonces ten\u00eda Juan en general, y en particular en la opini\u00f3n de Herodes. Al mismo tiempo se da a entender aqu\u00ed el temor ante el juicio de Dios, que experimenta el que hizo dar muerte a Juan. Herodes se hab\u00eda apoderado del hombre de Dios, y \u00bfDios ahora triunfaba sobre la malicia y violencia humanas mediante la resurrecci\u00f3n de los muertos? \u00bfLe amenazar\u00e1 tambi\u00e9n a \u00e9l alg\u00fan mal? Herodes da una opini\u00f3n, que puede haber sido compartida por otros <sup>[17]<\/sup>. A\u00fan se conservaba un recuerdo demasiado fresco de la actuaci\u00f3n en\u00e9rgica de Juan, la semejanza entre la proclamaci\u00f3n de Juan y la de Jes\u00fas pod\u00eda llevar a esta confusi\u00f3n. En Juan y en Jes\u00fas se perciben <i>fuerzas prodigiosas <\/i>de arriba, pruebas de poder divino. Ni siquiera Herodes puede hacerse sordo ante ellas. Aqu\u00ed Herodes est\u00e1 m\u00e1s cerca de Jes\u00fas que los mismos paisanos de Nazaret, que no perciben nada divino, sino solamente lo humano.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">vv. 3-9<\/p>\n<p>En este pasaje el evangelista inserta el relato sobre el fin del Bautista, como tambi\u00e9n lo hab\u00eda hecho san Marcos (Mc 6, 17-29). Este relato en ambos evangelistas est\u00e1 preparado por la referencia del juicio de Herodes sobre Jes\u00fas (14,ls = Mc 6,14-16). El fin del Bautista y la primera actuaci\u00f3n de Jes\u00fas ya los enlaz\u00f3 san Marcos con una mutua relaci\u00f3n al principio del Evangelio. Jes\u00fas empez\u00f3 a proclamar su mensaje, despu\u00e9s que hab\u00eda o\u00eddo la noticia del fin del Bautista (Mc 1,14). El m\u00e1s fuerte releva al que no se crey\u00f3 digno de desatarle la correa de las sandalias (cf. Mc 1,7). Aqu\u00ed se a\u00f1ade c\u00f3mo se dio muerte a Juan. El relato es mucho m\u00e1s corto que el de san Marcos. S\u00f3lo se informa lo esencial en un compendio conciso. En san Mateo este compendio se incorpora a la tesis del evangelista de que Israel hab\u00eda rechazado a todos los profetas sin excepci\u00f3n, y de este modo se hab\u00eda puesto contra Dios y sus mensajeros.\u00a0<\/p>\n<p>Herodes crey\u00f3 justificado que el Bautista no se metiese en sus asuntos privados. Ofendido en su orgullo reaccion\u00f3 contra el reproche de Juan y le hizo encarcelar. As\u00ed se redujo al silencio al inoportuno amonestador. Como ocurre frecuentemente con los tiranos, Herodes se arredra ante el \u00faltimo recurso por <i>temor ante el pueblo. <\/i>En cambio el pueblo lo tuvo por profeta, como m\u00e1s tarde tambi\u00e9n se dice de Jes\u00fas (cf. 21,46). Tal es la \u00edndole de los tiranos. F\u00e1cilmente maltratan al individuo, pero se arrendran ante las medidas antipopulares. Lo \u00fanico que temen es perder el favor del pueblo.\u00a0<\/p>\n<p>Con motivo de un banquete para celebrar el cumplea\u00f1os baila la hija de Herod\u00edas y causa la complacencia del rey. Entusiasmado por el espect\u00e1culo del baile, Herodes hace un juramento imprudente. Herod\u00edas, la madre, lo aprovecha con astucia, llena de odio mortal contra Juan. No solamente hace pedir la muerte del Bautista, sino la horrible ceremonia de traer en una bandeja al sal\u00f3n de fiestas la cabeza cercenada de Juan. Por causa del juramento y por <i>temor a los hu\u00e9spedes <\/i>Herodes manda ejecutar la orden. \u00a1Otra vez ha sucumbido un profeta en Israel! Pero esta vez no fue porque el pueblo no creyera a Juan o no soportara su mensaje, sino por el antojo de un rey altanero y al mismo tiempo d\u00e9bil. Los miembros de la familia de Herodes siguen pareci\u00e9ndose. Herodes, el padre, hab\u00eda atentado contra la vida de Jes\u00fas y hab\u00eda matado a los ni\u00f1os de Bel\u00e9n (2,16). Su hijo asesina al Bautista. \u00bfC\u00f3mo debe establecerse el reino de Dios, si los reyes de la naci\u00f3n se convierten en el enemigo mortal de los mensajeros de Dios?\u00a0<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos del Bautista logran sepultar decorosamente el cad\u00e1ver. Hicieron causa com\u00fan con su maestro, incluso en la muerte. Luego <i>fueron a cont\u00e1rselo a Jes\u00fas <\/i>(14,12).\u00a0<\/p>\n<p>Cronol\u00f3gicamente es dif\u00edcil explicar este dato, puesto que seg\u00fan 14,2 ya ha ocurrido la muerte del Bautista, y en 14,3-12 aparece como trasladada. San Mateo ya no dirige ninguna otra mirada retrospectiva, porque pretende otra finalidad. Quiere indicar la \u00edntima uni\u00f3n entre las dos personas y su obra. Los dos hombres no concurren juntos, sino que su actividad se funda en el mismo plan de Dios. Jes\u00fas debe ser informado para que note la se\u00f1al y adapte a ella su propia conducta. Y as\u00ed o\u00edmos decir inmediatamente despu\u00e9s (14,13) que Jes\u00fas huy\u00f3. Es, pues, evidente que abandon\u00f3 el territorio de la jurisdicci\u00f3n de Herodes Antipas para no exponerse al peligro antes que llegara su hora. Est\u00e1n profunda y mutuamente relacionadas la vida y actividad de Jes\u00fas y las del Bautista S\u00f3lo Dios tiene los hilos en la mano, su sabidur\u00eda se atestigua en las obras de ambos (cf. <i>11,19c).\u00a0<\/i><\/p>\n<p>La <i>muerte del Bautista <\/i>tambi\u00e9n debe ser significativa para Jes\u00fas a manera de una se\u00f1al. Jes\u00fas recorre el mismo sendero y es entregado al mismo destino de muerte de los profetas. No se rompen los hilos de la historia de Dios. Lo que el Bautista ha empezado, Jes\u00fas lo acoger\u00e1 y lo conducir\u00e1 a la \u00faltima perfecci\u00f3n. Sobre la muerte y la tumba de Juan reposa esta esperanza de la \u00faltima perfecci\u00f3n. Una esperanza mucho mayor reposar\u00e1 sobre la tumba de Jes\u00fas.\u00a0<\/p>\n<hr class=\"nota-pie\" \/>\n<p class=\"citaB\">Notas<\/p>\n<p class=\"textoNota\">[17] Cf. 16,14; Mc 8,28; Lc 9,19; cf. tambi\u00e9n Mc 9,9-13 y Mt 17,9-13.<\/p>\n<h2><span id=\"G_Zevini_Lectio_Divina_Mateo_Las_controversias_sobre_el_sabado\">G. Zevini, Lectio Divina (Mateo): Las controversias sobre el s\u00e1bado<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Verbo Divino (2008), pp. 237-243.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">La Palabra se ilumina<\/p>\n<p>El rechazo inmediato del que fue objeto Jes\u00fas en su patria ofrece al evangelista la conexi\u00f3n para hablar de otro gran profeta, el Bautista, perseguido tambi\u00e9n y muerto despu\u00e9s por el mismo Herodes, que, ahora, quer\u00eda conocer al nuevo <i>rab\u00ed, <\/i>curioso por todo lo que oye decir de \u00e9l. Juan se encuentra en la c\u00e1rcel por haber dado \u00abtestimonio de la verdad\u00bb, y ser\u00e1 decapitado por la petici\u00f3n insensata de una jovencita \u00abmanipulada\u00bb por una madre corrupta y vengativa. No se oye de \u00e9l ni siquiera una palabra, y en esto tambi\u00e9n fue precursor de Jes\u00fas, que callar\u00e1 ante Pilato. Juan anticipa en su muerte la suerte que padecer\u00e1 Cristo, el siervo de YHWH.\u00a0<\/p>\n<p>Mateo narra el episodio de la prisi\u00f3n y muerte del Bautista como un resumen de martirio, suerte com\u00fan de los profetas. Resulta significativo, en efecto, que en el v. 5 se refiera la opini\u00f3n del pueblo, \u00abque lo ten\u00eda por profeta\u00bb, con una alusi\u00f3n evidente a las palabras de Jes\u00fas (13,57).\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">La Palabra en el coraz\u00f3n de los Padres<\/p>\n<p>Hoy, mientras se nos narraba la virtud de Juan y la crueldad de Herodes, se han estremecido nuestros corazones&#8230; \u00bf<i>Que <\/i>puede permanecer firme cuando la grandeza de los cr\u00edmenes hace perecer la grandeza de las virtudes?\u00a0<\/p>\n<p>\u00ab<i>Herodes <\/i>-dice el evangelio- <i>hab\u00eda detenido a Juan<\/i>\u00bb<i>: <\/i>Juan, escuela de la virtud, maestro de la vida, modelo de santidad, v\u00eda de la penitencia, disciplina de la fe; Juan, mas grande que un hombre, parejo a los angeles, cumbre de la ley, sementera del Evangelio, voz de los ap\u00f3stoles, silencio de los profetas, lampara del mundo, precursor de Cristo, testigo de Dios, instrumento de toda la Trinidad.\u00a0<\/p>\n<p>\u00abLo <i>hab\u00eda encadenado y lo hab\u00eda metido en la c\u00e1rcel.: <\/i>Herodes, eres tu quien ha cometido el adulterio, \u00bfy<i> <\/i>es Juan el Bautista el que va a la c\u00e1rcel? Te pregunto: donde esta el rostro de las cosas, donde el pudor? Al menos, donde esta Dios? zDonde esta el hombre? Donde esta lo Hato? e;Donde esta la ley? Por decirlo de una vez, Herodes, todo se ha confundido, por tus acciones, por tus juicios, por tus ordenes.\u00a0<\/p>\n<p>Juan reprende a Herodes con amonestaciones, no con acusaciones; quer\u00eda corregirle, no hacerle perecer; pero Herodes prefiri\u00f3 perecer antes que volver en s\u00ed. La libertad de la inocencia se vuelve particularmente odiosa a quien es prisionero de las culpas. La virtud es contraria a los viciosos, [&#8230;] a los crueles les resulta insoportable la compasi\u00f3n, a los imp\u00edos la piedad, a los injustos la justicia. El evangelista demuestra esto cuando dice: <i>\u00abJuan dec\u00eda: &#8220;No te es l\u00edcito tomar la mujer de Filipo, tu hermano&#8221;\u00bb. <\/i>\u00c9ste es el motivo por el que se opon\u00eda Juan. El que amonesta ofende a los malvados. Quien reprende a los perversos va contra ellos. Juan dec\u00eda lo que era seg\u00fan la ley, lo que ayudaba a la salvaci\u00f3n; a buen seguro, lo que no estaba inspirado por el odio, sino por el amor: \u00e9sta es la recompensa que obtuvo de un imp\u00edo por su piedad.\u00a0<\/p>\n<p><i>\u00abQuer\u00eda matarle <\/i>-dice-, <i>pero tem\u00eda al pueblo\u00bb. <\/i>F\u00e1cilmente se desv\u00eda de la justicia quien no teme a Dios, sino a los hombres. S\u00f3lo el temor de Dios enmienda los \u00e1nimos, rechaza los delitos, conserva la inocencia, confiere una constante capacidad de bien (Pedro Cris\u00f3logo, \u00abSermoni\u00bb <i>127, <\/i>en G. Banterle [ed.], <i>Opere di san Pietro Crisologo, <\/i>3: <i>Sermoni 125-179, <\/i>Biblioteca Ambrosiana &#8211; Citt\u00e1 Nuova, Mil\u00e1n &#8211; Roma 1998, <i>passim).\u00a0<\/i><\/p>\n<h2><span id=\"S_Carrillo_El_evangelio_segun_san_Mateo_La_muerte_de_Juan_el_Bautista\">S. Carrillo, El evangelio seg\u00fan san Mateo: La muerte de Juan el Bautista<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Verbo Divino (2010), pp. 198-199<\/p>\n<p>Herodes Antipas, rey de Galilea y de Perea, era hijo de Herodes el Grande y de Maltaces, y hermano de Arquelao y de Filipo. Estaba casado con la hija de Aretas IV, rey de los nabateos, a quien repudi\u00f3 para casarse con Herod\u00edas, nieta de Herodes el Grande, hija de Arist\u00f3bulo IV y de Berenice, esposa de su t\u00edo Herodes Filipo \u2013un hijo de Herodes que viv\u00eda en Roma\u2013, y madre de Salom\u00e9. El relato de Mateo es m\u00e1s breve que la historia narrada por Marcos.\u00a0<\/p>\n<p>Herodes cre\u00eda que Jes\u00fas era Juan el Bautista, que hab\u00eda resucitado y que por eso obraban en \u00e9l poderes milagrosos. Juan reprend\u00eda a Herodes por el incesto en que viv\u00eda (Lv 20,21). \u00c9ste, por una parte, tem\u00eda a Juan por ser un hombre justo (Mc 6,20), y tem\u00eda tambi\u00e9n al pueblo, que lo ten\u00eda como un profeta, pero, en definitiva, quer\u00eda darle muerte. La ocasi\u00f3n se present\u00f3 cuando, en su cumplea\u00f1os, Salom\u00e9 bail\u00f3 y complaci\u00f3 tanto a Herodes que \u00e9ste le jur\u00f3 darle lo que ella quisiera. Instigada por su madre, pidi\u00f3 la cabeza de Juan el Bautista. Juan fue decapitado en la prisi\u00f3n de Maqueronte, al este del mar Muerto, sin que hubiera el menor juicio. La cabeza de Juan fue entregada a Salom\u00e9 y a Herod\u00edas, mientras que los disc\u00edpulos de Juan recogieron su cad\u00e1ver. Y Jes\u00fas fue informado de todo.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 En aquel tiempo, oy\u00f3 el tetrarca Herodes lo que se contaba de Jes\u00fas 2 y dijo a sus cortesanos: \u00abEse es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por eso las fuerzas milagrosas act\u00faan en \u00e9l\u00bb. 3 Es que Herodes hab\u00eda mandado prender a Juan y lo hab\u00eda metido en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-14-1-12-muerte-de-juan-el-bautista\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 14, 1-12: Muerte de Juan el Bautista\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41327","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41327"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41327\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}