{"id":41331,"date":"2016-10-07T23:28:27","date_gmt":"2016-10-08T04:28:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-15-29-37-curaciones-junto-al-lago-y-multiplicacion-de-los-panes\/"},"modified":"2016-10-07T23:28:27","modified_gmt":"2016-10-08T04:28:27","slug":"mt-15-29-37-curaciones-junto-al-lago-y-multiplicacion-de-los-panes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-15-29-37-curaciones-junto-al-lago-y-multiplicacion-de-los-panes\/","title":{"rendered":"Mt 15, 29-37: Curaciones junto al lago y multiplicaci\u00f3n de los panes"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">21<\/span> Jes\u00fas sali\u00f3 y se retir\u00f3 a la regi\u00f3n de Tiro y Sid\u00f3n. <span class=\"versiculo\">22<\/span> Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: \u00abTen compasi\u00f3n de m\u00ed, Se\u00f1or Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo\u00bb. <span class=\"versiculo\">23<\/span> \u00c9l no le respondi\u00f3 nada. Entonces los disc\u00edpulos se le acercaron a decirle: \u00abAti\u00e9ndela, que viene detr\u00e1s gritando\u00bb. <span class=\"versiculo\">24<\/span> \u00c9l les contest\u00f3: \u00abSolo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel\u00bb. <span class=\"versiculo\">25<\/span> Ella se acerc\u00f3 y se postr\u00f3 ante \u00e9l diciendo: \u00abSe\u00f1or, ay\u00fadame\u00bb. <span class=\"versiculo\">26<\/span> \u00c9l le contest\u00f3: \u00abNo est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos y ech\u00e1rselo a los perritos\u00bb. <span class=\"versiculo\">27<\/span> Pero ella repuso: \u00abTienes raz\u00f3n, Se\u00f1or; pero tambi\u00e9n los perritos se comen las migajas que caen de la mesa de los amos\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">28<\/span> Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abMujer, qu\u00e9 grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas\u00bb.<br \/>\nEn aquel momento qued\u00f3 curada su hija. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Hilario_de_Poitiers_obispo\">San Hilario de Poitiers, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Comentarios_El_silencio_del_Senor\">Comentarios: El silencio del Se\u00f1or<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Comentario al evangelio de Mateo, 15 : SC 258<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abMi hija est\u00e1 atormentada por un demonio\u00bb (Mt 15,22).<\/p>\n<p>Esta Cananea pagana no necesita para ella m\u00e1s curaci\u00f3n, ya que confiesa a  Cristo como el Se\u00f1or e Hijo de David, pero ella pide ayuda para su hija, es decir  para la muchedumbre pagana, prisionera por la dominaci\u00f3n de esp\u00edritus impuros. El  Se\u00f1or se calla, guardando por su silencio el privilegio de la salvaci\u00f3n a Israel&#8230;  Llevando en \u00e9l el misterio de la voluntad del Padre, responde que ha sido enviado a  las ovejas perdidas de Israel, para que quedara claro, que la hija de la Cananea es  el s\u00edmbolo de la Iglesia&#8230; No se trata de que la salvaci\u00f3n no sea dada tambi\u00e9n a los  paganos, sino que el Se\u00f1or hab\u00eda venido &#8220;para los suyos y en su casa&#8221; (Jn 1,11), y  guarda las primicias de la fe para este pueblo del que hab\u00eda salido, despu\u00e9s el resto  deber\u00e1 ser salvado por la predicaci\u00f3n de los ap\u00f3stoles&#8230;<\/p>\n<p>Y para que comprendamos que el silencio del Se\u00f1or proviene de la  consideraci\u00f3n del tiempo y no de un obst\u00e1culo puesto por \u00e9l, a\u00f1ade: &#8220;\u00a1Mujer, qu\u00e9  grande es tu fe!&#8221; Quer\u00eda decir que esta mujer, conocedora de su salvaci\u00f3n, ten\u00eda fe  &#8211; o lo que es mejor todav\u00eda &#8211; en la alianza de los paganos, ya cercana, por su fe,  ser\u00e1n liberados como la ni\u00f1a de toda forma de dominaci\u00f3n de los esp\u00edritus impuros.  Y la confirmaci\u00f3n de esto llega: en efecto, despu\u00e9s de la representaci\u00f3n del pueblo  pagano en la hija de la Cananea, hombres aquejados de diversas enfermedades son  presentados al Se\u00f1or por la muchedumbre, sobre la monta\u00f1a (Mt 15,30). Son  hombres descre\u00eddos, es decir enfermos, que son tra\u00eddos por creyentes a la  adoraci\u00f3n y prosternaci\u00f3n y a quienes se les devuelve la salvaci\u00f3n con vistas a  acoger, estudiar, y seguir a Dios.<\/p>\n<h2><span id=\"Guillermo_de_San_Teodorico_monje\">Guillermo de San Teodorico, monje<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Oracion_Abreme_Senor\">Oraci\u00f3n: !\u00c1breme, Se\u00f1or\u00a1<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Oraciones meditativas, n\u00ba 2.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abTen piedad de m\u00ed, Se\u00f1or, Hijo de Dios\u00bb (Mt 15,22).<\/p>\n<p>A veces, Se\u00f1or, te siento pasar, pero no te detienes para m\u00ed, pasas de largo, y yo te grito como la Cananea. \u00bfMe atrever\u00e9 todav\u00eda a acercarme a ti? Seguro que s\u00ed, los perritos echados fuera de la casa de su amo siempre vuelven a ella, y cuidando guardar la casa, reciben cada d\u00eda su raci\u00f3n de pan. Echado, aqu\u00ed estoy todav\u00eda; frente a la puerta, te llamo; maltrecho, suplico. As\u00ed como los perritos no pueden vivir lejos de los hombres, \u00a1de la misma manera mi alma no puede vivir lejos de mi Dios!<\/p>\n<p>\u00c1breme, Se\u00f1or. Haz que llegue hasta ti para ser inundado por tu luz. T\u00fa, que habitas en los cielos, te has escondido en las tinieblas, en la oscura nube. Como lo dice el profeta: \u00abTe has arropado en una nube para que no pasara la oraci\u00f3n\u00bb (Lm 3,44). Me corrompo en la tierra, el coraz\u00f3n como en un lodazal&#8230; Tus estrellas no brillan para m\u00ed, el sol se ha oscurecido, la luna ya no emite su luz. Oigo cantar tus haza\u00f1as en lo salmos, los himnos y los c\u00e1nticos espirituales; en el Evangelio, tus palabras y tus gestos resplandecen como la luz; los ejemplos de tus siervos&#8230;, las amenazas y las promesas de tus Escrituras de verdad se imponen a mis ojos y vienen a golpear la sordera de mis orejas. Pero mi esp\u00edritu se ha endurecido; he aprendido a dormir de cara al resplandor del sol; me he acostumbrado a no ver ya lo que se me pone delante as\u00ed&#8230;<\/p>\n<p>\u00bfHasta cu\u00e1ndo, Se\u00f1or, cu\u00e1nto tardar\u00e1s en romper tus cielos, en descender para venir a socorrer mi torpeza? (sl 12,1; Is 64,1). Que yo no se ya m\u00e1s lo que soy&#8230;, que me convierta y que, por lo menos, venga al atardecer como un perrito hambriento. Recorro tu ciudad; en parte a\u00fan peregrina sobre la tierra, aunque la mayor\u00eda de sus habitantes han encontrado ya su gozo en el cielo. \u00bfEncontrar\u00e9 tambi\u00e9n yo all\u00ed mi morada?<\/p>\n<h2><span id=\"Juan_Taulero_dominico\">Juan Taulero, dominico<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Penetrar_en_el_fondo_de_la_verdad\">Serm\u00f3n: Penetrar en el fondo de la verdad<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n 9.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abMujer, qu\u00e9 grande es tu fe\u00bb (Mt 15,28).<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Ten compasi\u00f3n de m\u00ed, Hijo de David!\u00bb. Es un grito de auxilio de una fuerza inmensa&#8230; Es un gemido que viene como de una profundidad sin fin. Sobrepasa en mucho la naturaleza, es el Esp\u00edritu Santo quien debe proferir este gemido en nosotros (Rm 8,26)&#8230; Pero Jes\u00fas le dice: \u00abS\u00f3lo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel\u00bb&#8230; (Mt 15,24) y \u00abNo est\u00e1 bien tomar e pan de  los hijos para ech\u00e1rselo a los perrillos.\u00bb (Mt 15,26)&#8230; No pod\u00eda poner a prueba a la  mujer con m\u00e1s fuerza, ni ahuyentarla con m\u00e1s vehemencia. Ahora bien \u00bfqu\u00e9 hizo la mujer rechazada de esta manera? Se dej\u00f3 decir y se  humill\u00f3 ella misma hasta lo m\u00e1s hondo. Abaj\u00e1ndose,  humill\u00e1ndose, ha mantenido la confianza y ha dicho: \u00abTienes raz\u00f3n, Se\u00f1or; pero tambi\u00e9n los perros se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a1Ojal\u00e1 tambi\u00e9n vosotros llegarais a penetrar de manera tan veraz en el fondo de la verdad, no a trav\u00e9s de sabios comentarios, de grandes palabras, o con los sentidos, sino desde el verdadero fondo de vosotros mismos! Ni Dios, ni ninguna criatura podr\u00e1 apretaros, anonadaros, si permanec\u00e9is en la verdad, en confiada humildad. Os podr\u00e1n hacer soportar afrentas, menosprecios, repulsas, pero permanecer\u00e9is firmes en la perseverancia, y os adentrar\u00e9is todav\u00eda m\u00e1s profundamente, animados de entera confianza y ver\u00e9is aumentar todav\u00eda m\u00e1s vuestro celo. Todo depende de eso, y el que llega a ese punto, \u00e9ste sale vencedor. Estos y s\u00f3lo estos caminos conducen, en verdad y sin parada intermedia, hasta Dios. Pero perseverar hasta ese alto grado de humildad, con perseverancia, con entera y verdadera certeza, como lo hizo esta pobre mujer, son pocos los que llegan a \u00e9l.<\/p>\n<h2><span id=\"Isaac_de_la_Stella_monje_cisterciense\">Isaac de la Stella, monje cisterciense<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_El_tiempo_de_la_misericordia\">Serm\u00f3n: El tiempo de la misericordia<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n 35, 3\u00ba para el 2\u00ba domingo de Cuaresma; SC 207.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abEnviado a las ovejas perdidas de Israel\u00bb (Mt 15,24).<\/p>\n<p>\u00abYo no he sido enviado, declara el Se\u00f1or, m\u00e1s que a las ovejas perdidas de la  casa de Israel\u00bb. Se puede decir en breve&#8230;: fue enviado a aqu\u00e9l a quien \u00e9l fue  prometido. \u00abEs a Abraham, dijo, a quien se le hicieron las promesas y a su  descendencia\u00bb  (Ga 3,16). La promesa hecha en el tiempo, se realizada en su  tiempo, y para los jud\u00edos a partir de los jud\u00edos, seg\u00fan est\u00e1 escrito: &#8220;La salvaci\u00f3n  viene por los jud\u00edos&#8221; (Jn 4,22). Es a ellos a quienes Cristo, nacido de ellos en la  carne, fue enviado al final de los tiempos; a ellos a los que hab\u00eda sido prometido al  comienzo del tiempo, predestinado antes todos los tiempos. Predestinado para los  jud\u00edos y los paganos, nacido s\u00f3lo de jud\u00edos, sin intermediario en la carne, que fue  presentado en su nacimiento, seg\u00fan la carne, a aquellos a quienes se les hab\u00eda  prometido&#8230;<\/p>\n<p>Pero el nombre &#8220;Israel&#8221; significa &#8220;hombres que ven a Dios&#8221;: ello se aplica, con  raz\u00f3n, a todo esp\u00edritu humano. En consecuencia, se puede comprender que \u00abla casa  de Israel\u00bb abarca tambi\u00e9n a los \u00e1ngeles, esp\u00edritus poseedores de la visi\u00f3n de Dios&#8230;  Mientras que 99 ovejas&#8230;, disfrutan en la monta\u00f1a y son el deleite de su pastor, es  decir del Verbo de Dios, y caminan y descansan sin temor en abundantes pastos  siempre exuberantes de verdor (Sal. 22,2), el buen Pastor descendi\u00f3 desde el  Padre, cuando lleg\u00f3 &#8220;el tiempo de la misericordia\u00bb (Sal. 101,14), y fue enviado  misericordiosamente en el tiempo,  aquel que hab\u00eda sido prometido desde la  eternidad; Vino a buscar a la \u00fanica oveja que se le hab\u00eda perdido (Lc 15,4s)&#8230;<\/p>\n<p>El Buen Pastor, por consiguiente, fue enviado para recuperar lo que estaba  perdido y para fortalecer a los d\u00e9biles (Ez 34,16). Lo que estaba perdido y  debilitado, era el libre arbitrio de los humanos. En el pasado, queriendo  enaltecerse, cay\u00f3; no teniendo fuerza para sostenerse, se estrell\u00f3 y se rompi\u00f3&#8230;, y  qued\u00f3 totalmente incapaz de recuperarse. Al final,  es consolidado y alentado por el  mismo Cristo&#8230;, pero sin estar completamente fortalecido, de tal manera, que al  recobrarlo, no es depositado con las 99 ovejas restantes, en los abundantes pastos,  sino que fue llevado en los brazos del Pastor: &#8220;Lleva en brazos los corderos y hace  recostar a las madres\u00bb (Is 40,11).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_obispo\">San Juan Cris\u00f3stomo, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Insistio_con_mayor_fuerza\">Homil\u00eda: Insisti\u00f3 con mayor fuerza<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00eda 52<\/p>\n<p>1. Sali\u00f3 de ah\u00ed Jes\u00fas y se retir\u00f3 a los t\u00e9rminos de Tiro y de Sid\u00f3n. Una mujer cananea de aquellos contornos comenz\u00f3 a gritar diciendo: Ten piedad de m\u00ed, Se\u00f1or, Hijo de David: Mi hija es malamente atormentada por el demonio. Marcos, por su parte, dice que \u00e9l no pudo ocultarse cuando fue a una casa. \u00bfPor qu\u00e9 Cristo fue a aquellas partes? Una vez que liber\u00f3 a las turbas de la falta de alimentos, siguiendo la misma linea de conducta fue para abrir la puerta del reino a los gentiles. Como lo hizo Pedro cuando se le orden\u00f3 derogar esa ley de los alimentos, pues enseguida fue enviado a Cornelio. Y si alguno preguntara: \u00bfc\u00f3mo es que habiendo dicho Cristo a los ap\u00f3stoles: No vay\u00e1is a los gentiles, ahora El va a ellos? le responderemos en primer lugar que Cristo no estaba obligado a guardar ese precepto, dado por El a los disc\u00edpulos. En segundo lugar, que en realidad no fue all\u00e1 precisamente para predicarles. Dando a entender esto, dice Marcos que no pudo permanecer oculto aun cuando se escondi\u00f3.<\/p>\n<p>As\u00ed como el orden de las cosas ped\u00eda que no fuera El el primero en acerc\u00e1rseles, as\u00ed tambi\u00e9n no dec\u00eda con su bondad rechazarlos cuando iban a El. Si era conveniente ir en busca de los que hu\u00edan, mucho m\u00e1s conveniente era no huir de los que lo buscaban y segu\u00edan. Advierte c\u00f3mo aquella mujer es digna de cualquier beneficio. No se atrevi\u00f3 a ir a Jerusal\u00e9n por temor y por no creerse digna de ello. Pues si tal temor no la hubiera cohibido, sin duda habr\u00eda ido all\u00e1, como parece claro por la urgencia que al presente demuestra, y porque sali\u00f3 de los t\u00e9rminos de su pa\u00eds. Hay algunos que explican esto aleg\u00f3ricamente; y dicen que cuando Jes\u00fas sali\u00f3 de Judea, entonces se atrevi\u00f3 a acerc\u00e1rseles la Iglesia, saliendo ella misma de sus confines. Porque dice en un salmo: Olv\u00eddate de tu pueblo y de la casa de tu padre? Sali\u00f3 Cristo de su pa\u00eds y tambi\u00e9n la mujer sali\u00f3 de su pa\u00eds, y as\u00ed pudieron dialogar. Pues dice el evangelista: Una mujer cananea, habiendo salido de los t\u00e9rminos de su pa\u00eds. Acusa el evangelista a esa mujer para hacer ver el milagro y para m\u00e1s enaltecerla. Porque al o\u00edr que es cananea debes recordar que aquella gente malvada hab\u00eda arrancado de ra\u00edz hasta los fundamentos mismos de la ley natural. Y al recordarlo, piensa en la virtud y fuerza del advenimiento de Cristo. Pues los que hab\u00edan sido arrojados de en medio de los jud\u00edos para que a \u00e9stos no los pervirtieran, ahora se tornan mejores que los jud\u00edos, hasta el punto de salir de su pa\u00eds para acercarse a Cristo, mientras los jud\u00edos lo rechazaban, siendo as\u00ed que para ellos hab\u00eda venido.<\/p>\n<p>Se acerc\u00f3, pues, la mujer y no dijo sino: \u00a1Compad\u00e9cete de m\u00ed! y con su clamor suscit\u00f3 un gran espect\u00e1culo. Porque gran espect\u00e1culo era contemplar a aquella mujer gritando con tan crecido afecto; ver a una madre suplicando por su hija; por su hija, repito, que tan intensamente sufr\u00eda No se atrevi\u00f3 a llevar a la posesa a la presencia del Maestro, sino que la dej\u00f3 en su casa y se present\u00f3 ella como suplicante, y \u00fanicamente represent\u00f3 el caso, sin a\u00f1adir nada m\u00e1s. Tampoco se atrevi\u00f3 a llevar a su casa al M\u00e9dico, como el pr\u00edncipe aquel que dec\u00eda: Ven e imponle las manos y baja antes de que muera mi hija; sino que, habiendo expuesto su desgracia y lo terrible del padecimiento, con grandes clamores implora la misericordia del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Y no dice: Compad\u00e9cete de mi hija, sino: Compad\u00e9cete de m\u00ed. Como si dijera: ella no se da cuenta de su enfermedad, pero yo estoy inmensamente atormentada y siento como propia su enfermedad y al verla enloquezco. Pero \u00e9l no le contest\u00f3 ni una palabra. \u00a1Cosa m\u00e1s nueva e inaudita! A los jud\u00edos Cristo los atrae aun siendo ellos ingratos; aun blasfemando ellos, les ruega. En cambio, a esta mujer que lo busca, le ruega, le suplica, y que no ha sido instruida en la Ley ni en los profetas, y que por otra parte demuestra tan gran piedad, ni siquiera se digna responderle. \u00bfQui\u00e9n no se habr\u00eda dado por ofendido al ver un comportamiento tan contrario a la fama de Cristo?<\/p>\n<p>Hab\u00eda ella o\u00eddo que Jes\u00fas recorr\u00eda las villas curando las enfermedades; pero ahora, cuando ella se le acerca, \u00e9l la rechaza. Por otra parte, \u00bfa qui\u00e9n no habr\u00eda conmovido aquel padecimiento y aquellas s\u00faplicas que la mujer hac\u00eda en favor de su hija posesa del demonio? Porque no se acerc\u00f3 a Cristo como digna de aquel beneficio y como si exigiera una deuda, sino pidiendo misericordia y declarando su tr\u00e1gico padecer; y sin embargo, no reporta ninguna respuesta. Quiz\u00e1 muchos de los oyentes quedaron mal impresionados, pero ella no. \u00bfQu\u00e9 digo muchos de los oyentes? Pienso que los disc\u00edpulos mismos, impresionados por la desgracia de aquella mujer, se conturbaron. Sin embargo, ni aun as\u00ed impresionados se atrevieron a decirle a El: Conc\u00e9dele ese beneficio; sino que se le acercaron y le rogaron dici\u00e9ndole: Desp\u00eddela, pues viene gritando detr\u00e1s de nosotros. Porque sucede que nosotros, cuando queremos persuadir de algo, con frecuencia decimos cosas inoportunas.<\/p>\n<p>2. Cristo en cambio dice: Yo no he sido enviado sino a las ovejas que perecieron de la casa de Israel.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hace entonces la mujer? \u00bfdecay\u00f3 de \u00e1nimo al o\u00edr semejante respuesta? \u00bfse alej\u00f3? \u00bfabandon\u00f3 su empe\u00f1o y anhelos? \u00a1De ninguna manera! Al rev\u00e9s, inst\u00f3 con mayor fuerza. No lo hacemos as\u00ed nosotros. Por el contrario, si no conseguimos lo que pedimos, desistimos al tiempo en que lo conveniente ser\u00eda instar con mayor fuerza. \u00bfA qui\u00e9n no habr\u00eda derrotado la palabra de Jes\u00fas? El silencio mismo del Maestro pod\u00eda haberla hecho desesperar, pero mucho m\u00e1s semejante respuesta. Al ver que juntamente con ella eran rechazados los que por ella interced\u00edan; y al o\u00edr que lo que ped\u00eda no era posible, pod\u00eda esto haberla hecho desesperar. Pero no decay\u00f3 de \u00e1nimo, sino que, viendo que sus abogados nada lograban, perdiendo laudablemente la verg\u00fcenza, tom\u00f3 atrevimiento.<\/p>\n<p>Antes no se hab\u00eda atrevido a presentarse de frente, pues los disc\u00edpulos dicen: Clama detr\u00e1s de nosotros. Pero cuando lo veros\u00edmil era que ella, dudosa ya en su \u00e1nimo, se apartara, entonces se acerc\u00f3 mucho m\u00e1s, y ador\u00e1ndolo le dijo: \u00a1Se\u00f1or, ay\u00fadame! \u00bfQu\u00e9 es esto, oh mujer? \u00bfTienes acaso una confianza mayor que la de los ap\u00f3stoles? \u00bfTienes mayor fortaleza? \u00a1No! responde: ni mayor confianza, ni mayor fortaleza. M\u00e1s a\u00fan: estoy llena de verg\u00fcenza. Pero echo mano de la audacia para suplicar. El se compadecer\u00e1 de mi atrevimiento. Mas \u00bfpor qu\u00e9 lo haces? \u00bfno has o\u00eddo que dijo: No he sido enviado sino a las ovejas que perecieron de la casa de Israel?<\/p>\n<p>Responde la mujer: \u00a1S\u00ed, lo he o\u00eddo! Pero \u00e9l es el Se\u00f1or. Porque por este motivo ella no le dijo: ruega, suplica; sino \u00a1ay\u00fadame! Y \u00bfqu\u00e9 hace Cristo? No se content\u00f3 con la prueba, sino que la aument\u00f3, diciendo: No es bueno tomar el pan de los hijos y arrojarlo a los canes. Jes\u00fas con tal respuesta la colm\u00f3 de tristeza m\u00e1s a\u00fan que con el anterior silencio. Ya no pasa el negocio a otro, ni dice: Yo no he sido enviado. Sino que cuanto m\u00e1s ella insiste pidiendo, tanto mayor repulsa recibe. Ya no llama \u00e9l ovejas a los jud\u00edos, sino hijos, y a ella can.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hace la mujer? De las mismas palabras de Cristo saca su argumento Como si dijera: \u00a1si perro soy, a lo menos ya no soy extranjera! Con raz\u00f3n Cristo dec\u00eda: Yo he venido al mundo para juicioA Aquella mujer, aun injuriada, muestra virtud, muestra perseverancia y fe grande; mientras que los jud\u00edos, cultivados cuidadosa y honorablemente, se portan de modo contrario. Como si ella dijera: bien s\u00e9 yo que el alimento es necesario para los hijos, por lo cual yo no por eso debo ser rechazada. Si en absoluto est\u00e1 prohibido recibir alguna cosa, ser\u00e1 necesario abstenerse aun de las migas; pero si en alguna cosilla se puede participar, aun cuando yo sea un can, no se me proh\u00edbe, sino al rev\u00e9s, por eso mismo se me debe dar alguna partecilla.<\/p>\n<p>Bien sab\u00eda Cristo que ella iba a responderle as\u00ed, y por eso difer\u00eda el beneficio, para que apareciera p\u00fablicamente la virtud de aquella mujer Pues si no pensara en concederlo, tampoco luego lo hubiera concedido ni a ella de nuevo la hubiera reprendido. Lo que hizo en el caso del centuri\u00f3n cuando le dijo: Yo ir\u00e9 y lo curar\u00e9, con el objeto de que conoci\u00e9ramos la piedad del centuri\u00f3n y lo oy\u00e9ramos decir: No soy digno de que entres bajo mi techo; y lo que hizo con la mujer que padec\u00eda el flujo de sangre, cuando dijo: Yo he conocido que una virtud ha salido de m\u00ed, y lo que hizo con la samaritana para dejar ver que ella ni aun refutada desist\u00eda, eso mismo hace ahora. Porque no quer\u00eda que tan gran virtud de aquella mujer permaneciera oculta. En realidad lo que \u00e9l le dec\u00eda no era para reprenderla, sino para instarla a m\u00e1s acercarse y para ir descubriendo aquel oculto tesoro.<\/p>\n<p>Por tu parte, considera juntamente la fe y la humildad de aquella mujer. El a los jud\u00edos los llam\u00f3 hijos; ella, no contenta con eso, los llam\u00f3 se\u00f1ores: \u00a1tan lejos estuvo de dolerse por las alabanzas ajenas! De modo que respondi\u00f3: \u00a1Cierto, Se\u00f1or! Pero tambi\u00e9n los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus se\u00f1ores. \u00bfObservas la prudencia de esta mujer? \u00bfC\u00f3mo no se atreve a contradecir ni envidia las alabanzas ajenas ni se entristece o irrita por la injuria? \u00bfVes su perseverancia? El le dice: No esta bien; ella responde: \u00a1Cierto, Se\u00f1or! El a los jud\u00edos los llama hijos; ella, se\u00f1ores. El a ella la llama can; ella arguye con la costumbre de los canes. \u00bfObservas su humildad? Compara esto con la jactancia de los jud\u00edos. \u00a1Somos linaje de Abrah\u00e1n y de nadie hemos sido siervos jam\u00e1s; y hemos nacido de Dios! (Jn 8,33) No as\u00ed la mujer, sino que se llama can y a ellos se\u00f1ores; y por esta humildad fue constituida hija. \u00bfQu\u00e9 le responde Cristo?: \u00a1Oh mujer! \u00a1grande es tu fe! Por esto difer\u00eda el don, para que brotara semejante expresi\u00f3n de aquellos labios, y por este camino coronar a aquella mujer. H\u00e1gase como quieres Como si dijera: tu fe puede hacer aun cosas mayores que \u00e9sta. H\u00e1gase, pues, como t\u00fa quieres. Esta palabra tiene afinidad con aquella otra: H\u00e1gase el cielo, y el cielo fue hecho (Gn 1,3). Y su hija desde aquella hora qued\u00f3 sana.<\/p>\n<p>3. Considera c\u00f3mo esta mujer ayud\u00f3 no poco a la curaci\u00f3n de su hija. Por esto no dice Cristo: Sea sana tu hija, sino: Grande es tu fe: h\u00e1gase como quieres. Para que veas que no fueron palabras de adulaci\u00f3n, sino que hubo ah\u00ed una excelent\u00edsima virtud de fe. Y dej\u00f3 Cristo que los sucesos dieran una exacta prueba y demostraci\u00f3n de la verdad. Pues dice el evangelista que al punto qued\u00f3 sana la hija. Advierte c\u00f3mo, venciendo a los ap\u00f3stoles y sin que ellos hicieran nada de su parte, fue la mujer la que todo lo hizo. Tan gran cosa es la perseverancia en la oraci\u00f3n. Prefiere Dios, cuando se trata de nuestros propios intereses, que seamos nosotros mismos los que le supliquemos, a que otros lo hagan por nosotros.<\/p>\n<p>Pues en el caso, los ap\u00f3stoles ten\u00edan una mayor confianza, pero la mujer tuvo mucho mayor perseverancia. Por lo dem\u00e1s, con el feliz \u00e9xito del negocio, Jes\u00fas como que se justific\u00f3 delante de los disc\u00edpulos de haber retardado el milagro; y que, con raz\u00f3n, cuando ellos le rogaban, El no hab\u00eda accedido. Y partiendo de ah\u00ed Jes\u00fas vino al mar de Galilea; y habiendo subido a una monta\u00f1a se asent\u00f3 ah\u00ed. Y se le acerc\u00f3 una gran muchedumbre, en la que hab\u00eda cojos y mancos, ciegos y mudos y muchos otros que se echaron a sus pies y los cur\u00f3. Y la muchedumbre se admiraba viendo que hablaban los mudos, los mancos sanaban, los cojos andaban y ve\u00edan los ciegos. Y glorificaban al Dios de Israel. Unas veces va por las aldeas, otras se asienta en espera de los enfermos y lleva a los cojos hasta la monta\u00f1a. Ahora no tocan sus vestidos; sino que llevados a lo alto, se arrojan a sus pies y demuestran as\u00ed su doble fe. Porque cojos, suben al monte y no necesitan otra cosa, sino arrojarse a los pies de Jes\u00fas. Y era cosa de maravilla ver andar, sin que nadie les ayudara, a quienes antes eran llevados por otros; y que los ciegos ve\u00edan, sin necesidad de lazarillos.<\/p>\n<p>Llen\u00f3 as\u00ed de admiraci\u00f3n a todos tanto la gran multitud de los que fueron curados, como la facilidad con que lo fueron. \u00bfAdviertes c\u00f3mo a la hija de la mujer cananea la cur\u00f3 tras de larga espera, mientras que ac\u00e1 a estos enfermos los cur\u00f3 al punto? No fue porque \u00e9stos fueran mejores, sino porque la fe de aqu\u00e9lla fue m\u00e1s fervorosa. Por eso en el caso de la mujer, dio largas para hacer ver su perseverancia; mientras que a estos enfermos los cura al punto, para cerrar la boca al juda\u00edsmo incr\u00e9dulo, y quitarle toda justificaci\u00f3n y excusa. Pues cuanto son mayores los beneficios que alguno ha recibido, a tanto mayor castigo se le condena, en el caso de que se muestre ingrato, y ni por el honor que se le ha concedido se torne mejor. Por esto los ricos son con mayor rigor castigados que los pobres, si son malvados; puesto que ni por la mayor abundancia de bienes se tornaron m\u00e1s mansos.<\/p>\n<h2><span id=\"Julian_de_Vezelay_monje_benedictino\">Juli\u00e1n de V\u00e9zelay, monje benedictino<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Si_tu_fe_es_grande_moveras_montanas\">Serm\u00f3n: Si tu fe es grande mover\u00e1s monta\u00f1as<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n 17 (SC 93)<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abMujer, \u00a1qu\u00e9 grande es tu fe!\u00bb (Mt 15,28)<\/p>\n<p>\u201cNo est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos para ech\u00e1rselo a los perrillos.\u201d La mujer acoge la palabra y replica: \u201cEso es cierto, Se\u00f1or\u201d, como si dijera: &#8230; \u201dYo no pido m\u00e1s que una migaja de la mesa y de la mano del amo generoso que da el alimento a todo viviente (cf Sal 135,25) Tu obsequias a los jud\u00edos como hijos. Por esto, te lo pido, no rehuses una migaja a tu peque\u00f1a perra cananea.\u201d<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dice: \u201cMujer, qu\u00e9 grande es tu fe!\u201d Reprocha a Pedro su poca fe. (Mt 14,31) Admira la gran fe de esta mujer. Realmente tiene una fe grande pues proclama que el Verbo hecho carne (Jn 1,14) es el Hijo de David, y porque, segura del poder divino, tiene confianza de que puede restablecer la salud de su hija ausente, simplemente con un acto de su voluntad.<\/p>\n<p>T\u00fa tambi\u00e9n, si tu fe es grande, una fe viva de la que vive el justo, (Rm 1,17) y no una fe muerta, sin alma, es decir, sin caridad, t\u00fa tambi\u00e9n obtendr\u00e1s no s\u00f3lo la salud completa de tu familia, de tu alma, sino tendr\u00e1s poder para mover monta\u00f1as.\u201d (cf Mt 17,20)<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Pablo_II_papa\">San Juan Pablo II, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_Audiencia_General_16-12-1987\">Catequesis, Audiencia General (16-12-1987)<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">nn. 6-8.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">El milagro como llamada a la fe<\/p>\n<p>6. Impresiona de manera particular el episodio de la <i>mujer cananea<\/i> que no cesaba de pedir la ayuda de Jes\u00fas para su hija \u201catormentada cruelmente por un demonio\u201d. Cuando la cananea se postr\u00f3 delante de Jes\u00fas para implorar su ayuda, \u00c9l le respondi\u00f3<i>: \u201cNo es bueno tomar el pan de los hijos y arrojarlo a los perrillos<\/i>\u201d (Era una referencia a la diversidad \u00e9tnica entre israelitas y cananeos que Jes\u00fas, Hijo de David, no pod\u00eda ignorar en su comportamiento pr\u00e1ctico, pero a la que alude con finalidad metodol\u00f3gica para provocar la fe). Y he aqu\u00ed que la mujer llega intuitivamente a un acto ins\u00f3lito de fe y de humildad. Y dice<i>: \u201cCierto, Se\u00f1or, pero tambi\u00e9n los perrillos comen de las migajas <\/i>que caen de la mesa de sus se\u00f1ores\u201d. Ante esta respuesta tan humilde, elegante y confiada, Jes\u00fas replica: \u201c\u00a1<i>Mujer, grande es tu fe<\/i>! H\u00e1gase contigo como t\u00fa quieres\u201d (cf. <i>Mt<\/i> 15, 21-28). <\/p>\n<p>\u00a1Es un suceso dif\u00edcil de olvidar, sobre todo si se piensa en los innumerables \u201ccananeos\u201d de todo tiempo, pa\u00eds, color y condici\u00f3n social que tienden su mano para pedir comprensi\u00f3n y ayuda en sus necesidades!<\/p>\n<p>7. N\u00f3tese c\u00f3mo en la narraci\u00f3n evang\u00e9lica se pone continuamente de relieve el hecho de que Jes\u00fas, cuando \u201cve la fe\u201d, realiza el milagro. Esto se dice expresamente en el caso del paral\u00edtico que pusieron a sus pies desde un agujero abierto en el techo (cf<i>. Mc<\/i> 2, 5; <i>Mt<\/i> 9, 2; <i>Lc<\/i> 5, 20). Pero la observaci\u00f3n se puede hacer en tantos otros casos que los evangelistas nos presentan. El factor fe es indispensable; pero, apenas se verifica, el coraz\u00f3n de Jes\u00fas se proyecta a satisfacer las demandas de los necesitados que se dirigen a \u00c9l para que los socorra con su poder divino.<\/p>\n<p>8. Una vez m\u00e1s constatamos que, como hemos dicho al principio, <i>el milagro es un \u201csigno\u201d<\/i> del poder y del amor de Dios que salvan al hombre en Cristo. Pero, precisamente por esto <i>es al mismo tiempo una llamada del hombre a la fe.<\/i> Debe llevar a creer sea al destinatario del milagro sea a los testigos del mismo.<\/p>\n<p><i>Esto vale para los mismos Ap\u00f3stoles<\/i>, desde el primer \u201csigno\u201d realizado por Jes\u00fas en Can\u00e1 de Galilea; fue entonces cuando \u201ccreyeron en \u00c9l\u201d (<i>Jn<\/i> 2, 11). Cuando, m\u00e1s tarde, tiene lugar la <i>multiplicaci\u00f3n milagrosa de los panes cerca de Cafarnaum<\/i>, con la que est\u00e1 unido el preanuncio de la Eucarist\u00eda, el evangelista hace notar que \u201cdesde entonces muchos de sus disc\u00edpulos se retiraron y ya no le segu\u00edan\u201d, porque no estaban en condiciones de acoger un lenguaje que les parec\u00eda demasiado \u201cduro\u201d. Entonces Jes\u00fas pregunt\u00f3 a los Doce: <i>\u201c\u00bfQuer\u00e9is iros vosotros tambi\u00e9n?\u201d.<\/i> Respondi\u00f3 Pedro: \u201cSe\u00f1or, \u00bfa qui\u00e9n ir\u00edamos? T\u00fa tienes palabras de vida eterna, y nosotros hemos <i>cre\u00eddo<\/i> y sabemos que T\u00fa eres el Santo de Dios\u201d (Cfr. <i>Jn<\/i> 6, 66-69). As\u00ed, pues, el principio de la fe es fundamental en la relaci\u00f3n con Cristo, ya como condici\u00f3n para obtener el milagro, ya como fin por el que el milagro se ha realizado. Esto queda bien claro al final del Evangelio de Juan donde leemos: \u201c<i>Muchas otras<\/i> se\u00f1ales hizo Jes\u00fas en presencia de los disc\u00edpulos que no est\u00e1n escritas en este libro; y \u00e9stas fueron escritas <i>para que cre\u00e1is<\/i> que Jes\u00fas es el Mes\u00edas, Hijo de Dios, y para que creyendo teng\u00e1is vida en su nombre\u201d (<i>Jn<\/i> 20, 30-31).<\/p>\n<h2><span id=\"Benedicto_XVI_papa\">Benedicto XVI, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Angelus_14-08-2011\">\u00c1ngelus (14-08-2011)<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Castelgandolfo, Domingo 14 de agosto de 2011<\/p>\n<p><i>Queridos hermanos y hermanas:<\/i><\/p>\n<p>El pasaje evang\u00e9lico de este domingo comienza con la indicaci\u00f3n de la regi\u00f3n a donde Jes\u00fas se estaba retirando: Tiro y Sid\u00f3n, al noroeste de Galilea, tierra pagana. All\u00ed se encuentra con una mujer cananea, que se dirige a \u00e9l pidi\u00e9ndole que cure a su hija atormentada por un demonio (cf. <i>Mt<\/i> 15, 22). Ya en esta petici\u00f3n podemos descubrir un inicio del camino de fe, que en el di\u00e1logo con el divino Maestro crece y se refuerza. La mujer no tiene miedo de gritar a Jes\u00fas: \u00abTen compasi\u00f3n de m\u00ed\u00bb, una expresi\u00f3n recurrente en los Salmos (cf. 50, 1); lo llama \u00abSe\u00f1or\u00bb e \u00abHijo de David\u00bb (cf. <i>Mt<\/i> 15, 22), manifestando as\u00ed una firme esperanza de ser escuchada. \u00bfCu\u00e1l es la actitud del Se\u00f1or frente a este grito de dolor de una mujer pagana? Puede parecer desconcertante el silencio de Jes\u00fas, hasta el punto de que suscita la intervenci\u00f3n de los disc\u00edpulos, pero no se trata de insensibilidad ante el dolor de aquella mujer. San Agust\u00edn comenta con raz\u00f3n: \u00abCristo se mostraba indiferente hacia ella, no por rechazarle la misericordia, sino para inflamar su deseo\u00bb (<i>Sermo<\/i> 77, 1: <i>PL<\/i> 38, 483). El aparente desinter\u00e9s de Jes\u00fas, que dice: \u00abS\u00f3lo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel\u00bb (v. 24), no desalienta a la cananea, que insiste: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, ay\u00fadame!\u00bb (v. 25). E incluso cuando recibe una respuesta que parece cerrar toda esperanza \u2014\u00abNo est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos y ech\u00e1rselo a los perritos\u00bb (v. 26)\u2014, no desiste. No quiere quitar nada a nadie: en su sencillez y humildad le basta poco, le bastan las migajas, le basta s\u00f3lo una mirada, una buena palabra del Hijo de Dios. Y Jes\u00fas queda admirado por una respuesta de fe tan grande y le dice: \u00abQue se cumpla lo que deseas\u00bb (v. 28).<\/p>\n<p>Queridos amigos, tambi\u00e9n nosotros estamos llamados a crecer en la fe, a abrirnos y acoger con libertad el don de Dios, a tener confianza y gritar asimismo a Jes\u00fas: \u00ab\u00a1Danos la fe, ay\u00fadanos a encontrar el camino!\u00bb. Es el camino que Jes\u00fas pidi\u00f3 que recorrieran sus disc\u00edpulos, la cananea y los hombres de todos los tiempos y de todos los pueblos, cada uno de nosotros. La fe nos abre a conocer y acoger la identidad real de Jes\u00fas, su novedad y unicidad, su Palabra, como fuente de vida, para vivir una relaci\u00f3n personal con \u00e9l. El conocimiento de la fe crece, crece con el deseo de encontrar el camino, y en definitiva es un don de Dios, que se revela a nosotros no como una cosa abstracta, sin rostro y sin nombre; la fe responde, m\u00e1s bien, a una Persona, que quiere entrar en una relaci\u00f3n de amor profundo con nosotros y comprometer toda nuestra vida. Por eso, cada d\u00eda nuestro coraz\u00f3n debe vivir la experiencia de la conversi\u00f3n, cada d\u00eda debe vernos pasar del hombre encerrado en s\u00ed mismo al hombre abierto a la acci\u00f3n de Dios, al hombre espiritual (cf. <i>1 Co<\/i> 2, 13-14), que se deja interpelar por la Palabra del Se\u00f1or y abre su propia vida a su Amor. <\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, alimentemos por tanto cada d\u00eda nuestra fe, con la escucha profunda de la Palabra de Dios, con la celebraci\u00f3n de los sacramentos, con la oraci\u00f3n personal como \u00abgrito\u00bb dirigido a \u00e9l y con la caridad hacia el pr\u00f3jimo. Invoquemos la intercesi\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda, a la que ma\u00f1ana contemplaremos en su gloriosa asunci\u00f3n al cielo en alma y cuerpo, para que nos ayude a anunciar y testimoniar con la vida la alegr\u00eda de haber encontrado al Se\u00f1or.<\/p>\n<h3><span id=\"Angelus_14-08-2011-2\">\u00c1ngelus (14-08-2011)<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Castelgandolfo, Domingo 14 de agosto de 2005<\/p>\n<p><i>Queridos hermanos y hermanas:<\/i> <\/p>\n<p>En este XX domingo del tiempo ordinario la liturgia nos presenta un singular ejemplo de fe: una mujer cananea, que pide a Jes\u00fas que cure a su hija, que &#8220;ten\u00eda un demonio muy malo&#8221;. El Se\u00f1or no hace caso a sus insistentes invocaciones y parece no ceder ni siquiera cuando los mismos disc\u00edpulos interceden por ella, como refiere el evangelista san Mateo. Pero, al final, ante la perseverancia y la humildad de esta desconocida, Jes\u00fas condesciende: &#8220;Mujer, \u00a1qu\u00e9 grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas&#8221; (<i>Mt<\/i> 15, 21-28). <\/p>\n<p> &#8220;Mujer, \u00a1qu\u00e9 grande es tu fe!&#8221;. Jes\u00fas se\u00f1ala a esta humilde mujer como ejemplo de fe ind\u00f3mita. Su insistencia en invocar la intervenci\u00f3n de Cristo es para nosotros un est\u00edmulo a no desalentarnos jam\u00e1s y a no desesperar ni siquiera en medio de las pruebas m\u00e1s duras de la vida. El Se\u00f1or no cierra los ojos ante las necesidades de sus hijos y, si a veces parece insensible a sus peticiones, es s\u00f3lo para ponerlos a prueba y templar su fe. <\/p>\n<p>[&#8230;]<\/p>\n<h2><span id=\"Francisco_papa\">Francisco, papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis_Audiencia_General_10-06-2015\">Catequesis, Audiencia General (10-06-2015)<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">nn. 4-6.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Orar por los enfermos<\/p>\n<p>4. La Iglesia invita a la oraci\u00f3n continua por los propios seres queridos afectados por el mal. La oraci\u00f3n por los enfermos no debe faltar nunca. Es m\u00e1s, debemos rezar a\u00fan m\u00e1s, tanto personalmente como en comunidad. Pensemos en el episodio evang\u00e9lico de la mujer cananea (cf. <i>Mt<\/i> 15, 21-28). Es una mujer pagana, no es del pueblo de Israel, sino una pagana que suplica a Jes\u00fas que cure a su hija. Jes\u00fas, para poner a prueba su fe, primero responde duramente: \u00abNo puedo, primero debo pensar en las ovejas de Israel\u00bb. La mujer no retrocede \u2014una mam\u00e1, cuando pide ayuda para su criatura, no se rinde jam\u00e1s; todos sabemos que las mam\u00e1s luchan por los hijos\u2014 y responde: \u00abTambi\u00e9n a los perritos, cuando los amos est\u00e1n saciados, se les da algo\u00bb, como si dijese: \u00abAl menos tr\u00e1tame como a una perrita\u00bb. Entonces Jes\u00fas le dijo: \u00abMujer, qu\u00e9 grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas\u00bb (v. 28).<\/p>\n<p>5. Ante la enfermedad, incluso en la familia surgen dificultades, a causa de la debilidad humana. Pero, en general, el tiempo de la enfermedad hace crecer la fuerza de los v\u00ednculos familiares. Y pienso cu\u00e1n importante es educar a los hijos desde peque\u00f1os en la solidaridad en el momento de la enfermedad. Una educaci\u00f3n que deja de lado la sensibilidad por la enfermedad humana, aridece el coraz\u00f3n. Y hace que los j\u00f3venes est\u00e9n \u00abanestesiados\u00bb respecto al sufrimiento de los dem\u00e1s, incapaces de confrontarse con el sufrimiento y vivir la experiencia del l\u00edmite. Cu\u00e1ntas veces vemos llegar al trabajo a un hombre, una mujer, con cara de cansancio, con una actitud cansada y al preguntarle: \u00ab\u00bfQu\u00e9 sucede?\u00bb, responde: \u00abHe dormido s\u00f3lo dos horas porque en casa hacemos turnos para estar cerca del ni\u00f1o, de la ni\u00f1a, del enfermo, del abuelo, de la abuela\u00bb. Y la jornada contin\u00faa con el trabajo. Estas cosas son heroicas, son la heroicidad de las familias. Esas heroicidades ocultas que se hacen con ternura y con valent\u00eda cuando en casa hay alguien enfermo. <\/p>\n<p>6. La debilidad y el sufrimiento de nuestros afectos m\u00e1s queridos y m\u00e1s sagrados, pueden ser, para nuestros hijos y nuestros nietos, una escuela de vida \u2014es importante educar a los hijos, los nietos en la comprensi\u00f3n de esta cercan\u00eda en la enfermedad en la familia\u2014 y llegan a serlo cuando los momentos de la enfermedad van acompa\u00f1ados por la oraci\u00f3n y la cercan\u00eda afectuosa y atenta de los familiares. La comunidad cristiana sabe bien que a la familia, en la prueba de la enfermedad, no se la puede dejar sola. Y debemos decir gracias al Se\u00f1or por las hermosas experiencias de fraternidad eclesial que ayudan a las familias a atravesar el dif\u00edcil momento del dolor y del sufrimiento. Esta cercan\u00eda cristiana, de familia a familia, es un verdadero tesoro para una parroquia; un tesoro de sabidur\u00eda, que ayuda a las familias en los momentos dif\u00edciles y hace comprender el reino de Dios mejor que muchos discursos. Son caricias de Dios.<\/p>\n<h2><span id=\"Catecismo_de_la_Iglesia_Catolica\">Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">La fe<\/p>\n<p class=\"refHomilia\">nn. 2609-2612.<\/p>\n<p><b>2609<\/b> Decidido as\u00ed el coraz\u00f3n a convertirse, aprende a  orar en la <i>fe<\/i>. La fe es una adhesi\u00f3n filial a Dios, m\u00e1s all\u00e1 de lo que  nosotros sentimos y comprendemos. Se ha hecho posible porque el Hijo amado nos  abre el acceso al Padre. Puede pedirnos que \u201cbusquemos\u201d y que \u201cllamemos\u201d porque  \u00c9l es la puerta y el camino (cf <i>Mt<\/i> 7, 7-11. 13-14).<\/p>\n<p><b>2610<\/b> Del mismo modo que Jes\u00fas ora al Padre y le da  gracias antes de recibir sus dones, nos ense\u00f1a esta <i> audacia filial<\/i>:  \u201ctodo cuanto pid\u00e1is en la oraci\u00f3n, creed que ya lo hab\u00e9is recibido\u201d (<i>Mc<\/i> 11, 24).  Tal es la fuerza de la oraci\u00f3n, \u201ctodo es posible para quien cree\u201d (<i>Mc<\/i> 9, 23),  con una fe \u201cque no duda\u201d (<i>Mt<\/i> 21, 22). Tanto como Jes\u00fas se entristece por la  \u201cfalta de fe\u201d de los de Nazaret (<i>Mc<\/i> 6, 6) y la \u201cpoca fe\u201d de sus disc\u00edpulos (<i>Mt<\/i>  8, 26), as\u00ed se admira ante la \u201cgran fe\u201d del centuri\u00f3n romano (cf <i>Mt<\/i> 8, 10) y de  la cananea (cf <i>Mt<\/i> 15, 28).<\/p>\n<p><b>2611<\/b> La oraci\u00f3n de fe no consiste solamente en decir  \u201cSe\u00f1or, Se\u00f1or\u201d, sino en disponer el coraz\u00f3n para hacer la <i> voluntad del Padre<\/i>  (<i>Mt<\/i> 7, 21). Jes\u00fas invita a sus disc\u00edpulos a llevar a la oraci\u00f3n esta voluntad de  cooperar con el plan divino (cf <i>Mt<\/i> 9, 38; <i>Lc<\/i> 10, 2; <i>Jn<\/i> 4, 34).<\/p>\n<p><b>2612<\/b> En Jes\u00fas \u201cel Reino de Dios est\u00e1 pr\u00f3ximo\u201d  (<i>Mc<\/i> 1, 15), llama a la  conversi\u00f3n y a la fe pero tambi\u00e9n a la <i>vigilancia<\/i>. En la oraci\u00f3n, el  disc\u00edpulo espera atento a Aquel que es y que viene, en el recuerdo de su  primera venida en la humildad de la carne, y en la esperanza de su segundo  advenimiento en la gloria (cf <i>Mc<\/i> 13; <i>Lc<\/i> 21, 34-36). En comuni\u00f3n con su Maestro,  la oraci\u00f3n de los disc\u00edpulos es un combate, y velando en la oraci\u00f3n es como no  se cae en la tentaci\u00f3n (cf <i>Lc<\/i> 22, 40. 46).<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Comentarios_a_la_Biblia_Liturgica_NT_La_mujer_cananea\">Comentarios a la Biblia Lit\u00fargica (NT): La mujer cananea<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Paulinas-PPC-Regina-Verbo Divino (1990), pp. 1029-1031.<\/p>\n<p>Esta mujer es conocida tambi\u00e9n con el nombre de &#8220;siro-fenicia&#8221;. As\u00ed la llama Marcos (Me 7,24-30). Con ello indica su procedencia: una mujer siria cuya nacionalidad era Tiro. Mateo utiliza un nombre m\u00e1s arcaico al llamarla &#8220;cananea&#8221;. Desde el punto de vista del contenido ambos coinciden. Porque su inter\u00e9s al presentar en escena esta mujer es afirmar que era <i>pagana, no jud\u00eda. <\/i>En el Antiguo Testamento Tiro y Sid\u00f3n designan la tierra de los paganos (esto justificar\u00eda la presentaci\u00f3n de Marcos). Tambi\u00e9n seg\u00fan el Antiguo Testamento, Cana\u00e1n era el pa\u00eds pagano (esto justificar\u00eda la presentaci\u00f3n de Mateo).\u00a0<\/p>\n<p>Literariamente la escena est\u00e1 construida sobre el esquema de petici\u00f3n-negaci\u00f3n en un &#8220;crescendo&#8221; que, partiendo del silencio (Jes\u00fas no contesta a la primera intervenci\u00f3n de aquella mujer), contin\u00faa por la indicaci\u00f3n de la limitaci\u00f3n de la misi\u00f3n de Jes\u00fas a los jud\u00edos y alcanza su culminaci\u00f3n estableciendo la distinci\u00f3n brutal entre los hijos y los perros.\u00a0<\/p>\n<p>La escena pretende ofrecernos la actitud de Jes\u00fas frente a los paganos. Para comprenderla resulta interesante la comparaci\u00f3n entre la narraci\u00f3n de Marcos y la de Mateo. Ambos coinciden en que la misi\u00f3n de Jes\u00fas durante su ministerio terreno se limit\u00f3 al pueblo jud\u00edo. Ambos coinciden en que Jes\u00fas, en este caso, realiz\u00f3 una excepci\u00f3n. Mateo, sin embargo, nos da la raz\u00f3n por la cual hizo Jes\u00fas esta excepci\u00f3n. Y la raz\u00f3n es la fe grande de aquella mujer (lo cual es omitido por Marcos). Entonces resulta que la excepci\u00f3n no es propiamente una excepci\u00f3n. Estamos, m\u00e1s bien, ante un principio general: los no jud\u00edos tienen los mismos privilegios, que ellos cre\u00edan poseer en exclusiva, con tal de que tengan fe suficiente. Se repite aqu\u00ed el caso del centuri\u00f3n romano (8,5-10): &#8220;no he hallado fe tan grande en Israel&#8221;. Un principio que servir\u00e1 para establecer las condiciones de pertenencia al nuevo pueblo de Dios. En lugar de &#8220;condiciones&#8221; habr\u00eda que ponerlo en singular, ya que la condici\u00f3n \u00fanica es la fe. La Iglesia descubri\u00f3 desde muy pronto este principio y comenz\u00f3 a aplicarlo (como lo hizo el ap\u00f3stol Pablo en los primeros cap\u00edtulos de la carta a los Romanos).\u00a0<\/p>\n<p>La cananea se dirige a Jes\u00fas con el mismo titulo mesi\u00e1nico que era dado al futuro &#8220;rey de Israel&#8221;: &#8220;hijo de David&#8221;. Y la petici\u00f3n &#8220;ten piedad de m\u00ed&#8221; es la que suena constantemente en los Salmos y sigue siendo utilizada con mucha frecuencia en el culto cristiano. Es una oraci\u00f3n de petici\u00f3n que arranca de una fe profunda en que Dios, en este caso Jes\u00fas, puede hacer lo que se le pide, y de una confianza ilimitada en que lo har\u00e1. La fe es el distintivo esencial del cristiano. Una fe que recibe lo que quiere, porque lo que quiere es la voluntad de Dios. La <i>lucha <\/i>que esta mujer mantiene con Jes\u00fas, que la rechaza una y otra vez, resulta paradigm\u00e1tica. Est\u00e1 en la l\u00ednea de lo mandado por Jes\u00fas: &#8220;pedid&#8230; buscad&#8230; llamad&#8230;&#8221; Esto es lo que define sustantivamente al hombre. De ah\u00ed la necesidad de &#8220;luchar&#8221; con Dios en el terreno de una oraci\u00f3n perseverante. La cananea obtuvo lo que ped\u00eda porque se mantuvo en esta actitud de esencial pobreza. Ante ella aparece la palabra de Dios: &#8220;&#8230;recibir\u00e9is, &#8230;hallar\u00e9is, &#8230;se os abrir\u00e1&#8221; (7,7). Tres aspectos que definen a Dios (como los tres anteriores hab\u00edan definido al hombre). Dios y el hombre puestos frente a frente y haciendo cada uno lo que le es propio.\u00a0<\/p>\n<h2><span id=\"Bastin-Pinckers-Teheux_Dios_cada_dia_Pasar_el_rubicon\">Bastin-Pinckers-Teheux, Dios cada d\u00eda: Pasar el rubic\u00f3n<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Siguiendo el Leccionario Ferial (4). Semanas X-XXI T.O. Evangelio de Mateo.<br \/>\nSal Terrae (1990), pp. 174-177.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">N\u00fameros 13 l-2a.25 &#8211; 14, 1.26-29.34-35.<\/p>\n<p>El relato lleva al lector hasta las lindes de la Tierra Prometida, constatando que el esp\u00edritu del pueblo no ha sufrido modificaci\u00f3n, aunque los riesgos que comporta la invasi\u00f3n de Palestina han reemplazado a las incomodidades del desierto. El an\u00e1lisis de la relaci\u00f3n de los exploradores, despu\u00e9s de haber explorado el pa\u00eds, permite distinguir dos fuentes principales. Seg\u00fan el v. 20, en efecto, la Tierra Prometida se presenta como un pa\u00eds fabuloso; los exploradores son, pues, partidarios de un ataque inmediato, pese al miedo que les inspiran los habitantes. Esta fuente, atribuida al yahvista, se hace eco de las tradiciones del sur, por lo que podr\u00edamos relacionarla con el \u00e9xodo de expulsi\u00f3n. La otra fuente es muy posterior; pertenece al documento sacerdotal. Demuestra no solamente ser producto de una profunda reflexi\u00f3n sobre los acontecimientos del desierto, sino que adem\u00e1s tiene en cuenta la fusi\u00f3n de las tradiciones del sur con las del norte. Se interesa muy particularmente por los exploradores, que fueron los primeros testigos de la realizaci\u00f3n de las promesas hechas a los antepasados; en efecto, de su opini\u00f3n, positiva o negativa, iba a depender la continuaci\u00f3n de la aventura. El documento sacerdotal refuerza, pues, la oposici\u00f3n entre el entusiasmo del grupo de Caleb, fuente de fe y de esperanza, y el escepticismo del resto de la poblaci\u00f3n (vv. 31-32), que &#8220;pas\u00f3 gimiendo toda la noche&#8221;, lo que le vali\u00f3 la reprobaci\u00f3n divina. El castigo fue proporcional a la gravedad de la ofensa y alcanz\u00f3 a la comunidad entera, a excepci\u00f3n de Caleb y Josu\u00e9. La generaci\u00f3n del desierto no pudo nunca penetrar en Palestina.\u00a0<\/p>\n<p>En el plano hist\u00f3rico, Nm 13-14 permite, pues unir el \u00e9xodo de expulsi\u00f3n y el \u00e9xodo de huida, sobre la base de una estancia de Mois\u00e9s en Cades, sobre la que la tradici\u00f3n b\u00edblica se muestra muy firme. R. de Vaux sugiere que puede haber habido un contacto en Cades entre el grupo de tribus del sur y el clan de calebitas en un primer momento, y luego con el grupo de Mois\u00e9s, lo cual pudo permitir una primera asimilaci\u00f3n del yahvismo. Pero, incluso despu\u00e9s de este encuentro con Mois\u00e9s, el grupo del sur qued\u00f3, quiz\u00e1, independiente y prosigui\u00f3 su lenta invasi\u00f3n de Palestina por el sur, hasta ser detenido por una hilera de fortalezas cananeas en los alrededores de Jerusal\u00e9n.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Salmo 105<\/p>\n<p>El salmo 105 es una confesi\u00f3n nacional que desarrolla el tema del pueblo infiel, a pesar de la liberalidad divina. Este g\u00e9nero literario, propio del norte, derivaba de los salmos de s\u00faplica y de las liturgias de la renovaci\u00f3n de la alianza.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Mateo 15, 21-28.<\/p>\n<p>El relato de la mujer cananea ilustra, tanto en Mateo como en Marcos, el tema de la admisi\u00f3n de los paganos a la eucarist\u00eda. Pero es interesante resaltar la aportaci\u00f3n particular que hace Mateo. Es verdad que tambi\u00e9n en Marcos el contexto general es la fe en Jesucristo; pero, mientras que Marcos no hace m\u00e1s que sugerir, Mateo es completamente expl\u00edcito: &#8220;\u00a1Mujer, qu\u00e9 grande es tu fe! Que sea como pides&#8221;. Es decir, lo que debe determinar la admisi\u00f3n de los hombres en la comunidad eclesial no es su adscripci\u00f3n racial o religiosa, sino su fe en Cristo y en su misi\u00f3n salvadora. Y, sin embargo, la primera respuesta de Jes\u00fas hab\u00eda sido m\u00e1s bien reservada: &#8220;Dios me ha enviado s\u00f3lo a las ovejas perdidas de la casa de Israel&#8221;, le hab\u00eda precisado a la mujer; y esta precisi\u00f3n nos recuerda no s\u00f3lo el discurso del env\u00edo en misi\u00f3n (10,6), sino tambi\u00e9n la consigna: &#8220;Lo que es sagrado, no se lo deis a los perros&#8221; (7,6). \u00bfQu\u00e9 debemos sacar en conclusi\u00f3n de todo esto? En primer lugar, que la consigna, a pesar de su dureza aparente, est\u00e1 impregnada de un gran respeto por los caminos humanos; y tambi\u00e9n que el discurso de misi\u00f3n, al subrayar la prioridad de Israel, no hace sino recordar una evidencia: &#8220;La salvaci\u00f3n no es una ideolog\u00eda, sino que se inscribe en una historia, cuya clave le ha sido dada a Israel&#8221; (J. Radermakers). De todas formas, Jes\u00fas se encuentra ahora en los territorios de Tiro y Sid\u00f3n, y la mujer pagana demuestra su madurez religiosa. \u00bfAcaso no se dirige a Jes\u00fas con exclamaciones que repiten las f\u00f3rmulas lit\u00fargicas de las Iglesias? \u00bfNo se postra ante El? \u00bfNo le reconoce expl\u00edcitamente como Se\u00f1or e Hijo de David? S\u00ed, en su persona se ve reflejada la comunidad de paganos, que llama a la puerta de la gran Iglesia.\u00a0<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Jes\u00fas acaba de pasar la frontera, al noroeste. Est\u00e1 en la regi\u00f3n de Tiro y Sid\u00f3n, el L\u00edbano actual. Tiene que huir, pues ha insultado p\u00fablicamente a los escribas y a los fariseos. Acabamos de asistir al enfrentamiento: &#8220;\u00bfC\u00f3mo es que tus disc\u00edpulos no observan la tradici\u00f3n de nuestros antepasados? \u00bfPor qu\u00e9 no se lavan las manos para comer?&#8230;&#8221; Volvi\u00e9ndose hacia el pueblo, Jes\u00fas exclama: &#8220;\u00a1Dejadlos; son ciegos, gu\u00edas de ciegos!&#8221; Semejante subversi\u00f3n era intolerable: Jes\u00fas ha firmado ya su sentencia de muerte. Pero a\u00fan no ha llegado la hora ni es \u00e9ste el lugar. Al t\u00e9rmino de la escaramuza, Jes\u00fas se retira a la regi\u00f3n de Tiro.\u00a0<\/p>\n<p>Acaba de derribar peligrosamente una barrera que encerraba a los hombres:&#8221;\u00a1es el coraz\u00f3n del hombre lo que le hace puro o impuro!&#8221; Y de nuevo otra frontera aparece ante El, cuando una mujer &#8220;pagana&#8221; le pide una curaci\u00f3n. \u00bfVa a atreverse a franquear esta l\u00ednea de demarcaci\u00f3n tan celosamente respetada por los jud\u00edos, despreciando a los que llamaban &#8220;esos perros paganos&#8221;? En el &#8220;juego serio de Jes\u00fas con la cananea&#8221;, como dir\u00e1 Lutero, podemos sin duda maravillarnos de la clarividencia de esta mujer, de su sagacidad, de su confianza ciega; en suma, la fe es ante todo un impulso espont\u00e1neo hacia Jes\u00fas. Pero hay que ir m\u00e1s lejos: Jes\u00fas tendr\u00e1 en cuenta la lecci\u00f3n de esta mujer. Va a pasar una nueva frontera y a suprimir otra barrera entre los hombres y Dios: \u00a1el Reino se ofrece a todos los hombres! Sin duda, los hijos de Israel est\u00e1n sentados a la mesa de Dios, sin duda el m\u00e1s alto encuentro de Dios tuvo lugar en la vida de este pueblo elegido, pero de ahora en adelante la gracia ha sido derramada a todos los vientos, y los paganos tambi\u00e9n tienen derecho a la herencia de los hijos.\u00a0<\/p>\n<p>La Iglesia tampoco olvidar\u00e1 la lecci\u00f3n. Cuando se conoce el conflicto que desgarr\u00f3 a las primeras comunidades cristianas, cuando los paganos ped\u00edan su admisi\u00f3n \u2014en la \u00e9poca misma en que fue escrito el Evangelio\u2014 , se percibe mejor el alcance de este episodio y de esta p\u00e1gina. A ejemplo de su Se\u00f1or, la Iglesia abate sus fronteras: en adelante, como dir\u00e1 San Pablo, &#8220;no habr\u00e1 ya ni jud\u00edos ni paganos&#8221;. El amor maternal de una mujer ha hecho derribar, tal vez no sin dudas, una barrera milenaria, y con \u00e9l es la Iglesia de todos los tiempos la que se pone en la brecha.\u00a0<\/p>\n<p>Sin duda, me dir\u00e9is, entre los cristianos como entre los dem\u00e1s, existen barreras de color, de razas, de lenguas, de tradiciones&#8230; \u00a1Y es verdad! Pero, meditando sobre esta p\u00e1gina del Evangelio, aportamos, a nuestra Iglesia y al mundo esta promesa: lo \u00fanico que cuenta es el hombre, que est\u00e1 destinado a entrar en el Reino. Aportamos esta promesa como los hombres enviados en misi\u00f3n de reconocimiento al pa\u00eds de Cana\u00e1n, y decimos: &#8220;Es verdad, la Tierra Prometida mana leche y miel, y pod\u00e9is ver sus frutos.&#8221; Nos deseamos ya la paz, a pesar de nuestras diferencias y a pesar, incluso, de nuestras oposiciones; confesamos ya a la Iglesia Universal, a pesar de nuestros sectarismos y de nuestras desuniones. Estas se\u00f1ales son como tesoros en nuestras manos: son la prueba tangible de que no hemos so\u00f1ado; son la constataci\u00f3n de lo que debemos hacer: la Tierra Prometida a\u00fan parece plagada de hostilidad y divisiones; siguen existiendo murallas fortificadas como barreras aparentemente infranqueables.\u00a0<\/p>\n<p>Jes\u00fas pasa la frontera al noroeste y declara: en adelante, la herencia de Israel queda ofrecida a todos los hombres. Jes\u00fas no podr\u00e1 ya volverse atr\u00e1s, &#8220;ha pasado el Rubic\u00f3n&#8221;. Ma\u00f1ana tendr\u00e1 que abatir otra frontera y pasar la muerte para que la vida desborde por la brecha de una tumba abierta. La Iglesia, por su parte, no deja de mirar hacia la mujer cananea: tiene vocaci\u00f3n de universalidad, pasando por una conversi\u00f3n siempre por reiniciar.\u00a0<\/p>\n<p>Dios, que derribas los muros de la muerte\u00a0<br \/>\ny nos llevas d\u00eda a d\u00eda<br \/>\na la tierra de los vivos,\u00a0<br \/>\n\u00a1que tu nombre sea alabado\u00a0<br \/>\npor grandes y peque\u00f1os, pobres y ricos,<br \/>\nlos que se saben pr\u00f3ximos\u00a0<br \/>\ny los que se creen alejados!<br \/>\nS\u00ed, \u00a1que te canten\u00a0<br \/>\ntodos cuantos tienen acceso a la \u00fanica morada\u00a0<br \/>\npasando por Jes\u00fas,<br \/>\nla puerta que abre al Reino!\u00a0<br \/>\nEn El te bendecimos.<\/p>\n<h2><span id=\"Biblia_Nacar-Colunga_Comentada\">Biblia N\u00e1car-Colunga Comentada<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">Curaci\u00f3n de la hija de una mujer cananea, 15:21-28 (Mc 7:25-30).<\/p>\n<p>\tMt-Mc narran a continuaci\u00f3n el episodio de la mujer cananea. Probablemente el objetivo principal de los evangelistas es destacar la fe de esta gentil frente al farise\u00edsmo jud\u00edo. Si Lc omite esta excursi\u00f3n de Cristo por la provincia de Siria, puede ser debido a que \u201cno quiere romper el marco geogr\u00e1fico de Galilea\u201d, acaso a tono del pasaje, por parecer que hay cierto desprecio en la misi\u00f3n de Cristo a los gentiles (v.22), o al hecho, molesto para los gentiles, de decir que los jud\u00edos son, metaf\u00f3ricamente, \u201cse\u00f1ores\u201d de ellos (v.27).<\/p>\n<p>Se pens\u00f3 si Cristo no hab\u00eda entrado en territorio sirio, sino qued\u00e1ndose cerca de sus l\u00edmites, a causa de la vaguedad de la expresi\u00f3n. Pero \u00e9sta puede indicar el ingreso. Sin embargo, el v.22 de Mt parece sugerir lo contrario, pues esta mujer \u201csali\u00f3 de sus contornos\u201d para ver a Cristo. Y \u00e9ste, \u201centr\u00f3 en una casa\u201d (Mc). Parec\u00eda sugerir la de alg\u00fan jud\u00edo conocido. Pero podr\u00eda ser alg\u00fan gentil de los que le hab\u00edan escuchado.<\/p>\n<p>Cristo, al retirarse a esta regi\u00f3n, o extremidades de Galilea, debe de ir buscando el reposo para sus disc\u00edpulos que no pudo encontrar en la regi\u00f3n de Betsaida (Mc 6:31), y pasar con ellos unos d\u00edas de formaci\u00f3n y coloquios sobre el Reino. Pero tampoco aqu\u00ed lo logr\u00f3 (Mc). El pa\u00eds de Tiro tocaba con Galilea del Norte. Y de los \u201calrededores de Tiro y Sid\u00f3n\u201d hab\u00edan escuchado a Cristo en Galilea, junto al Lago, y hab\u00edan presenciado muchas curaciones (Mc 3:8.11). Mt dir\u00e1, con motivo de la actividad de Cristo en Galilea, que se hab\u00eda \u201cextendido su fama por toda Siria\u201d (Mt 4:24).<\/p>\n<p>La noticia de su llegada se supo pronto, y entre los que se enteraron hab\u00eda una mujer, que era, seg\u00fan Mt, \u201ccananea,\u201d y seg\u00fan Mc, \u201cgriega de origen sir\u00f3-fenicio.\u201d<\/p>\n<p>La denominaci\u00f3n de Mt, llam\u00e1ndola cananea, acaso mire solamente a indicar que no era jud\u00eda, gentil, sino que la quiere se\u00f1alar con la toponimia de los primeros habitantes de Fenicia, que fueron cananeos (Gen 10:15). Pero la denominaci\u00f3n de Mc es mucho m\u00e1s precisa. Esta mujer era hel\u00e9nica (\u03ad\u03bb\u03bb\u03b7\u03bd\u03b9&#8217;\u03c2); con ello se expresa seguramente su lengua y religi\u00f3n. Y por su origen era sir\u00f3-fenicia. Desde Pompeyo (64 a.C.), Fenicia qued\u00f3 convertida en provincia romana incorporada a Siria. Ser sir\u00f3-fenicia<sup> <\/sup>quiere decir fenicia perteneciente a la provincia romana de Siria, para distinguirla de los fenicios de Libia: de los \u201clibio-fenicios,\u201d de los que habla Estrab\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta mujer, viniendo al encuentro de Cristo, se \u201cech\u00f3 a sus pies\u201d (Mc); y gritando al modo oriental, le pide la curaci\u00f3n de su hija, llam\u00e1ndole \u201cHijo de David.\u201d Este t\u00edtulo era mesi\u00e1nico (Mt 21:9) y estrictamente jud\u00edo. \u00bfC\u00f3mo esta mujer cananea emplea este calificativo de uso tan local? Lo m\u00e1s l\u00f3gico es que sea un pr\u00e9stamo literario de Mt, aunque no repugnar\u00eda que fuese un eco de aclamaciones anteriores de las turbas, entre las que hab\u00eda gentes de estas regiones (Mc 3:8).<\/p>\n<p>Esta mujer, conforme al medio ambiente, atribuye el mal de su hija a un demonio. La sola expresi\u00f3n no basta para dictaminar si se trata de una verdadera posesi\u00f3n diab\u00f3lica o de simples modos populares y cr\u00e9dulos de valorar as\u00ed las enfermedades (1 Sam 16:14.23; 18:10; 19:9).<\/p>\n<p>La mujer insist\u00eda mucho con sus gritos orientales, tanto que los disc\u00edpulos le ruegan la despida. Posiblemente el t\u00e9rmino sugiera que le haga gracia (Mt 18:27; 27:15s; Lc 2:29; 13:12; 14:4). Pero Cristo tarda en responder: era la espera para excitar la fe.<\/p>\n<p>La respuesta primera de Cristo es que El hab\u00eda sido enviado personalmente a las gentes de Israel que est\u00e1n ca\u00eddas por la desorientaci\u00f3n mesi\u00e1nica farisaica. No era m\u00e1s que el plan de Dios. El jud\u00edo no s\u00f3lo ten\u00eda una primac\u00eda, por raz\u00f3n geogr\u00e1fica, para venir a la fe, sino tambi\u00e9n por raz\u00f3n de privilegio: por descender de los \u201dpadres,\u201d y por haber tenido las \u201crevelaciones\u201d (Rom 3:1.2; 9:4-6). Los ap\u00f3stoles llevar\u00edan la fe hasta lo \u201c\u00faltimo de la tierra\u201d (Act 1:8). Mc omite esto, porque escribiendo para un p\u00fablico gentil interesaba menos destacar el privilegio jud\u00edo.<\/p>\n<p>\u201cNo est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos (\u00e9ste es Israel, Ex 4:23; Is 1:2; Jer 31:20; Os 11:1) y ech\u00e1rselo a los perrillos (gentiles) (Mt). Marcos, escribiendo para \u00e9tnicos, transcribe la frase diciendo que \u201cprimeramente\u201d deje que atienda a los \u201chijos.\u201d Con ello, la frase queda suavizada y literariamente universalizada. No era un rechazar de plano, pues dice que \u201cprimero\u201d atiende a Israel. Y a\u00f1adi\u00f3 lo siguiente, que parecer\u00eda muy duro: \u201cporque no est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos y darlo a los perrillos.\u201d Mt s\u00f3lo recoge esta segunda forma; Mc, las dos. La literatura jud\u00eda conoce esta expresi\u00f3n metaf\u00f3rica de \u201cperros.\u201d Con ella se denominaban a veces los dioses paganos; otras, las naciones gentiles, los no jud\u00edos.<\/p>\n<p>Se ha hecho ver c\u00f3mo esta expresi\u00f3n en boca de Cristo no tiene la crudeza que parece para una mentalidad occidental. Estas expresiones y otras m\u00e1s duras no extra\u00f1an en el grafismo semita. Menos a\u00fan en la intenci\u00f3n de Cristo, que iba a elogiar la fe de aquella mujer y curar a su hija.<\/p>\n<p>Porque, con una fe y una insistencia y una l\u00f3gica tomada de lo que pasa en los hogares, le dir\u00e1 que no hace falta que quite el pan a los hijos, sino que, como sucede en las casas, sin quitar el pan a los hijos, los peque\u00f1os perrillos comen tambi\u00e9n del mismo pan., s\u00f3lo que de las migajas que \u201ccaen\u201d de la mesa de sus se\u00f1ores. El, que era el gran <i>paterfamilias de Israel, <\/i>pod\u00eda hacer tambi\u00e9n, y mucho mejor, lo que los padres en el hogar. No era esto, en esta mujer, insistencia machacona, falta de vida. Era todo su coraz\u00f3n el que le creaba una dial\u00e9ctica de fe y de confianza excepcionales. Tan excepcionales, que en el plan de Dios sobre los hijos se hizo la <i>excepci\u00f3n <\/i>para esta mujer gentil.<\/p>\n<p><b>Y Jes\u00fas elogi\u00f3 la fe de esta mujer<\/b> en contraste con tantas de Israel \u2014 tema en su momento hist\u00f3rico \u2014 y de su mismo Nazaret y de su misma \u201cfamilia,\u201d que no \u201ccre\u00edan\u201d en El, por lo que no pod\u00eda hacer milagros (Mt 13:58), y \u201cen aquel mismo instante\u201d el milagro se hizo. Fue un nuevo milagro a distancia. La mujer march\u00f3 llena de fe en la palabra de Jes\u00fas: \u201cvolvi\u00f3 a su casa\u201d y encontr\u00f3 a la ni\u00f1a \u201cacostada en el lecho y que el demonio \u2014 acaso una enfermedad epil\u00e9ptica \u2014 hab\u00eda salido\u201d (Mc).<\/p>\n<p>Este milagro es una escena cargada de ternura: habla del coraz\u00f3n de Jes\u00fas, de los planes del Padre, de sus excepciones, de la confianza de una mujer gentil; en el orden apolog\u00e9tico, se expone un milagro a distancia, sin autosugestiones y con una curaci\u00f3n instant\u00e1nea; <b>en el orden del plan de Dios,<\/b> hab\u00eda del privilegio de los jud\u00edos, pero de la vocaci\u00f3n de las gentes: <b>de la salvaci\u00f3n \u00fanica de todos por la fe.<\/b> Es tema destacado por los Hechos y San Pablo. Preocupaba mucho a la Iglesia primitiva.<\/p>\n<p>En torno a la mujer cananea se form\u00f3 una serie de leyendas fabulosas, que recoge el autor de las <i>Homil\u00edas clementinas<\/i>.<\/p>\n<h2><span id=\"G_Zevini_Lectio_Divina_Mateo_La_fe_de_la_cananea\">G. Zevini, Lectio Divina (Mateo): La fe de la cananea<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Verbo Divino (2008), pp. 269-274.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">La Palabra se ilumina<\/p>\n<p>En el evangelio seg\u00fan Mateo emerge con una particular insistencia el tema de la salvaci\u00f3n universal y en \u00e9l aparecen varias veces las expresiones de gran estima pronunciadas por Jes\u00fas respecto a los paganos llamados a la fe (cf. Mt 8,5-13; 11,21). Sin embargo, la salvaci\u00f3n de los \u00abgentiles\u00bb pasa hist\u00f3ricamente, en el plan de Dios, por la elecci\u00f3n de Israel. Al leer el relato del milagro de la curaci\u00f3n de la hija de una mujer cananea -pagana, por consiguiente- es preciso tener en cuenta un doble orden de consideraciones: por un lado, la tradici\u00f3n evang\u00e9lica; por otro, la comunidad judeocristiana a la que iba dirigido el evangelio de Mateo. Sus miembros se preguntaban, en efecto, si \u00abel pan de los hijos\u00bb -la eucarist\u00eda- se pod\u00eda distribuir tambi\u00e9n a los paganos convertidos.\u00a0<\/p>\n<p>La respuesta que ofrece el evangelista es clara: la condici\u00f3n para entrar en el Reino es la fe aut\u00e9ntica, que no retrocede ante ninguna dificultad, seg\u00fan el modelo de la fe de Abrah\u00e1n (cf. Rom 4,9-25). La mujer cananea, como el centuri\u00f3n (cf. Mt 8,10), arranca una alabanza de admiraci\u00f3n de los labios de Cristo, precisamente por su confianza total.\u00a0<\/p>\n<p>La dureza inicial de las respuestas de Jes\u00fas constituye una \u00abprueba\u00bb de la fe: la mujer acepta en su humildad y sin discusi\u00f3n el designio divino y reconoce la elecci\u00f3n de Israel, pero en su pobreza contin\u00faa esperando que no se le niegue la salvaci\u00f3n. Y as\u00ed sucede de hecho; m\u00e1s a\u00fan, qued\u00e1ndose en el \u00faltimo sitio, se encuentra, en cierto modo, todav\u00eda m\u00e1s cerca del Salvador, <i>\u00abel cual, siendo de condici\u00f3n divina, no consider\u00f3 como presa codiciable el ser igual a Dios. Al contrario, se despoj\u00f3 de su grandeza y tom\u00f3 la condici\u00f3n de esclavo\u00bb <\/i>(Flp 2,6s).\u00a0<\/p>\n<p>Con su actitud humilde y su oraci\u00f3n insistente, la mujer cananea da testimonio de tener hacia Jes\u00fas una consideraci\u00f3n como no han demostrado tener los maestros de la ley, ni los habitantes de Nazaret, ni siquiera los disc\u00edpulos. En efecto, aunque es pagana, le considera realmente como don del Padre ofrecido a todos, con tal de que lo acojan.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">La Palabra me ilumina<\/p>\n<p>La figura de la mujer cananea nos habla a cada uno de muchos modos, seg\u00fan las distintas estaciones de la vida espiritual. No hay aut\u00e9ntica vida de fe que no deba confrontarse, antes o despu\u00e9s, con el misterioso silencio de Dios, que parece no escuchar, sino incluso rechazar la oraci\u00f3n m\u00e1s apesadumbrada. Jes\u00fas mismo grita a su Padre desde lo alto de la cruz su dolor por la experiencia de abandono a la que est\u00e1 siendo sometido: <i>\u00abDesde el mediod\u00eda toda la regi\u00f3n qued\u00f3 sumida en tinieblas hasta las tres. Hacia las tres grit\u00f3 Jes\u00fas con voz potente: &#8220;El\u00ed, El\u00ed. \u00bflem\u00e1 sabaktani?&#8221;, que quiere decir: &#8220;Dios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?&#8221;\u00bb <\/i>(Mt 27,46s; cf. Sal 21).\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, estamos seguros de que Dios no es un padre s\u00e1dico que se divierte haciendo sufrir a sus criaturas. Jes\u00fas mismo afirma que <i>\u00abel que pide recibe, el que busca encuentra, y al que llama le abren\u00bb <\/i>(Mt 7,7). \u00bfPor qu\u00e9, entonces, la duda en la respuesta? \u00bfCu\u00e1l es su sentido? No es posible establecer por qu\u00e9 ha elegido Dios este camino, pero sabemos que le gusta ser invocado durante tiempo, con insistencia, con perseverancia. Como una madre que goza al o\u00edr la voz de su hijo, as\u00ed Dios, a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, nos tiene junto a \u00e9l, haci\u00e9ndonos crecer en la comuni\u00f3n con \u00e9l y en la caridad con los hermanos. En su momento no dejar\u00e1 de o\u00edrnos mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que esper\u00e1bamos, y la mejor prueba de que nos escucha ser\u00e1 precisamente nuestra propia conversi\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>Si bien el hombre parte siempre en su relaci\u00f3n con Dios de una atenci\u00f3n ego\u00edsta a sus propias necesidades, con el crecimiento de la fe y del amor su coraz\u00f3n entra en sinton\u00eda con la voluntad de Dios, la ama y coopera as\u00ed de una manera activa en la realizaci\u00f3n del designio divino de salvaci\u00f3n. Este camino s\u00f3lo es posible si crecen en nosotros de modo paralelo la fe y la humildad. Se trata de comprender que Dios es Dios y nosotros somos \u00fanicamente sus peque\u00f1as criaturas. Estar en su presencia nos libera verdaderamente de toda presunci\u00f3n y nos abre al don m\u00e1s verdadero, que es reconocer a Dios la sabidur\u00eda de quien sabe lo que esta bien para todos y para cada uno.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">La Palabra en el coraz\u00f3n de los Padres<\/p>\n<p>El pasaje del evangelio que se ha le\u00eddo nos incita a orar, a creer y a confiar no ya en nosotros, sino en el Se\u00f1or. Si falta la fe, es imposible la oraci\u00f3n. En efecto, e;quien ora alguna vez lo que no cree? Por eso tambi\u00e9n el bienaventurado ap\u00f3stol, exhortando a la oraci\u00f3n, dice: \u00abTodo <i>el que invoque el nombre del Se\u00f1or se salvar\u00e1<\/i><i>. <\/i>(Rom 10,13). Y para demostrar que la fe es la fuente de la oraci\u00f3n y que el arroyo no puede correr cuando la fuente esta seca, a\u00f1ade: \u00abAhora <i>bien, <\/i>\u00bfc\u00f3mo <i>podr\u00e1n invocar al Se\u00f1or si no han cre\u00eddo en \u00e9l?\u00bb <\/i>(Rom 10,14). En consecuencia, para orar debemos creer y, para que no disminuya la fe con la que oramos, debemos orar. La fe hace brotar la oraci\u00f3n, y la oraci\u00f3n que mana obtiene la estabilidad de la fe. La fe -repito- es la fuente de la oraci\u00f3n, la cual, cuando se efunde, obtiene firmeza para la misma fe.\u00a0<\/p>\n<p>Precisamente para que no disminuyera la fe en las tentaciones, dijo el Se\u00f1or: \u00ab<i>Velad y orad, para no entrar en la tentaci\u00f3n<\/i>\u00bb<i> <\/i>(Lc 22,46). eQue significa \u00abentrar <i>en la tentaci\u00f3n., <\/i>sino \u00absalir de la feD ? La tentaci\u00f3n progresa, en efecto, en la medida en que retrocede la fe, y viceversa. Pues bien, a fin de que vuestra caridad comprenda con mayor claridad que la exhortaci\u00f3n del Se\u00f1or \u00ab<i>velad y orad, para no entrar en la tentaci\u00f3n<\/i>\u00bb<i> <\/i>se hizo a prop\u00f3sito de la fe, para que no disminuyera y desapareciera, dijo en este pasaje del evangelio: <i>\u00abSimon, Simon, mira que Satan\u00e1s os ha reclamado para zarandearos como al trigo. Pero yo he rogado por ti, para que tu fe no decaiga. <\/i>(Lc 22,31s). Ora aquel que nos defiende, \u00bfy no ora el que se encuentra en el peligro? Son los humildes los que tienen fe, no los soberbios. Hablad por los que no tienen voz, orad por los que lloran (Agustin de Hipona, <i>Sermones, <\/i>115, 1.4).\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Caminar con la Palabra<\/p>\n<p>La Fe en Cristo es la ra\u00edz y el centro de la vida cristiana, la identidad del cristiano. Nosotros somos cristianos porque creemos en Jes\u00fas, Hijo de Dios hecho hombre, muerto y resucitado para salvarnos. Jes\u00fas no es un libro, un dogma o un c\u00f3digo de comportamiento: es una persona que vivi\u00f3 hist\u00f3ricamente hace dos mil arios, el Hijo de Dios nacido de Maria virgen, en el que creemos, al que amamos e intentamos imitar. Si Jes\u00fas ha resucitado verdaderamente \u2014y nosotros lo creemos de verdad\u2014, entonces todo cambia en mi vida y nada es ya como antes. En suma, la fe, si es aut\u00e9ntica, cambia la vida. Hace al hombre m\u00e1s humano, m\u00e1s alegre, m\u00e1s motivado, m\u00e1s generoso, m\u00e1s capaz de sacrificarse por el pr\u00f3jimo, menos ego\u00edsta y m\u00e1s altruista, etc. Naturalmente, todo esto sucede si la fe es aut\u00e9ntica, sincera.\u00a0<\/p>\n<p>No necesito ver a Jes\u00fas para amarle. As\u00ed es, creo en \u00e9l, le conozco porque leo el evangelio y le amo, le rezo y le pido todos los d\u00edas amarle cada vez m\u00e1s.\u00a0<\/p>\n<p>La Fe tiene dos dimensiones: una intelectual, racional, y otra emocional, existencial. La primera es el asentimiento del intelecto a las verdades contenidas en el \u00abCredo\u00bb que el pueblo cristiano canta en la misa dominical. Nosotros creemos que Dios es el \u00fanico clavo firme del que suspender la vida del hombre. La segunda dimensi\u00f3n de la fe es el amor, el coraz\u00f3n, la conmoci\u00f3n por haber recibido el don de creer. El coraz\u00f3n no expresa s\u00f3lo un sentimiento superficial, sino al hombre interior, al hombre profundo. El problema de fondo de la fe es llegar al coraz\u00f3n, convertirse en la experiencia fundamental de la vida. Si alguien est\u00e1 enamorado de Cristo, su vida cambia por fuerza, y cambia para mejor en todos los sentidos. Apoyado en Cristo, puedo hacer todos los razonamientos que quiero, aunque, sustancialmente, estoy llamado, en mi peque\u00f1ez, a enamorarme de \u00e9l. No es f\u00e1cil, sino m\u00e1s bien inc\u00f3modo por las renuncias que requiere, al menos al comienzo, pero es preciso intentarlo sabiendo que nada es imposible para Dios: por eso la oraci\u00f3n es el motor de la vida cristiana. Estar enamorado de Jes\u00fas constituye la clave de b\u00f3veda de la vida, lo que da sentido y alegr\u00eda a la existencia, lo que llena los d\u00edas y las noches con un sentimiento inexpresable de plenitud, serenidad, paz del coraz\u00f3n, dulzura, ternura, fuerza, optimismo, j\u00fabilo, juventud&#8230; Eso es Jesucristo para m\u00ed: el \u00fanico amor de mi vida (P. Gheddo, <i>La <\/i><i>tentazione di <\/i><i>credere, <\/i>Piemme, Casale M. 1999, 91-94, <i>passim).\u00a0<\/i><\/p>\n<h2><span id=\"W_Trilling_El_Nuevo_Testamento_y_su_Mensaje_Mt_La_mujer_cananea\">W. Trilling, El Nuevo Testamento y su Mensaje (Mt): La mujer cananea<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Herder (1980), Tomo II, pp. 80-84.<\/p>\n<p class=\"cv\">vv. 21-23<\/p>\n<p>21 <i>Cuando Jes\u00fas sali\u00f3 de all\u00ed, se retir\u00f3 a la regi\u00f3n de Tiro y Sid\u00f3n. <\/i>22 <i>Y en esto, una mujer ca\u00f1onea, salida de aquellos contornos, le dec\u00eda a gritos: \u00a1Ten compasi\u00f3n de m\u00ed, Se\u00f1or, Hijo de David! Mi hija est\u00e1 atrozmente atormentada por un demonio. <\/i>23 <i>Pero \u00e9l no le respondi\u00f3 palabra. Y sus disc\u00edpulos, acerc\u00e1ndose a \u00e9l, le suplicaban: Desp\u00eddela; que viene gritando detr\u00e1s de nosotros.\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Jes\u00fas siempre ha permanecido en el territorio de Israel y s\u00f3lo raras veces ha penetrado en territorio de los gentiles. Aqu\u00ed el evangelista san Mateo menciona una de estas peque\u00f1as correr\u00edas, en este caso en direcci\u00f3n norte, en el territorio de las dos poderosas ciudades comerciales de Tiro y Sid\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>En el camino le sale al encuentro una mujer cananea. Esta expresi\u00f3n se emplea para caracterizarla como gentil (cf. en Me 7,26: sirofenicia). San Mateo no designa su nacionalidad civil, sino la religi\u00f3n a la que pertenece. As\u00ed prepara la siguiente conversaci\u00f3n, que es importante. La mujer conoce lo que permanec\u00eda oculto a los hijos de Israel en conjunto, y le invoca con el t\u00edtulo mesi\u00e1nico de <i>hijo de David. <\/i>Le pide ayuda para su hija. Los disc\u00edpulos se molestan y ruegan al Maestro que la despida. \u00bfSolamente tienen la sensaci\u00f3n de fastidio o les resulta impertinente la importunidad de una mujer pagana? Evidentemente Jes\u00fas hab\u00eda proseguido la marcha sin prestarle atenci\u00f3n. Pero ella no cesa de caminar detr\u00e1s del peque\u00f1o grupo.\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 har\u00e1 Jes\u00fas? Lo que haga ser\u00e1 importante no s\u00f3lo para la mujer y para el grupo de los disc\u00edpulos, sino para el tiempo futuro de su obra.\u00a0<\/p>\n<p class=\"cv\">vv. 24-27<\/p>\n<p>24 <i>Pero \u00e9l respondi\u00f3: No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. <\/i>25 <i>Sin embargo, ella se acerc\u00f3 y se postr\u00f3 ante \u00e9l, dici\u00e9ndole: \u00a1Se\u00f1or, soc\u00f3rreme! <\/i><i>26 <\/i><i>\u00c9l le contest\u00f3: No est\u00e1 bien tomar el pan de los hijos para ech\u00e1rselo a los perrillos. <\/i><i>27 <\/i><i>Ella replic\u00f3: Es verdad, Se\u00f1or; pero tambi\u00e9n los perrillos se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos.\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Jes\u00fas habla a los disc\u00edpulos. De suyo, la respuesta s\u00f3lo se ajusta a la mujer como explicaci\u00f3n de la conducta de Jes\u00fas y como recusaci\u00f3n indirecta de la s\u00faplica de la mujer. Pero aqu\u00ed la respuesta va dirigida a los disc\u00edpulos, que han rogado al Maestro que la despache. Las palabras de Jes\u00fas en este pasaje parece que sean una confirmaci\u00f3n de lo que pensaban los disc\u00edpulos, a saber que Jes\u00fas no le puede ayudar y que ella debe regresar a su casa sin haber logrado su prop\u00f3sito. Pero los disc\u00edpulos primero deben o\u00edr la frase que les hace <i>comprender <\/i>mejor a <i>Jes\u00fas.\u00a0<\/i><\/p>\n<p>\u00abNo he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.\u00bb Dios le ha enviado, \u00e9l no se ha encargado nada a s\u00ed mismo. Dios tambi\u00e9n le ha se\u00f1alado el campo de la actividad. Su misi\u00f3n est\u00e1 limitada a Israel, por medio del cual los pueblos deben participar en la salvaci\u00f3n. \u00c9ste es el orden establecido, as\u00ed rezan las promesas de los profetas. Pero Israel es un <i>reba\u00f1o sin pastor <\/i>que se ha dispersado por las monta\u00f1as y est\u00e1 destinado a la destrucci\u00f3n. S\u00f3lo se conserva el reba\u00f1o, si est\u00e1 reunido y el pastor lo vigila y lo conduce. Ahora los hijos de Israel tienen como pastores a ciegos gu\u00edas de ciegos (15,14), son como \u00abovejas sin pastor\u00bb (9,36). Dios hab\u00eda anunciado por el profeta Ezequiel que destituir\u00eda a los falsos profetas y que \u00e9l mismo ejercer\u00eda el cargo de pastor (Ez 34). Ahora llega el tiempo de cumplir lo anunciado. El Mes\u00edas est\u00e1 enviado para reunir en un reba\u00f1o las ovejas extraviadas, para impedir que desfallezcan y para conducirlas a los terrenos de f\u00e9rtiles pastos. S\u00f3lo cuando Israel se haya vuelto a juntar, y siga de buen grado a su verdadero pastor, Dios, pueden tambi\u00e9n los pueblos del mundo congregarse al lado del \u00fanico Dios verdadero. Tal es el encargo que ha recibido el Mes\u00edas.\u00a0<\/p>\n<p>Luego contin\u00faa la conversaci\u00f3n con la mujer. Se acerca y pide ayuda. Jes\u00fas le contesta que no est\u00e1 bien quitar el pan a los hijos y darlo a los perrillos. Jes\u00fas no quiere pronunciar una sentencia despectiva sobre los gentiles ni compararlos con los perros. Es una frase metaf\u00f3rica que expresa de nuevo el pensamiento del v. 24: <i>el pan es para aquellos hijos, <\/i>as\u00ed como el pastor es para aquel reba\u00f1o. Los hijos son los hijos de Israel, a quienes ahora se dedica la misericordia de Dios. No se dice lo que quiz\u00e1 tiene aplicaci\u00f3n al tiempo futuro. La mujer acoge con osad\u00eda la palabra de Dios. Los perrillos tambi\u00e9n reciben algo de lo que cae de la mesa de su se\u00f1or. Casi parece humor\u00edstica la manera como la mujer (que sabe contestar) se vale de la imagen y la invierte en su favor. Pero Jes\u00fas est\u00e1 vinculado a su misi\u00f3n. Se ha subordinado a ella, sin reserva, y desde un principio rehusa cualquier desviaci\u00f3n en la lucha con Sat\u00e1n en el desierto. \u00bfC\u00f3mo proceder\u00e1 Jes\u00fas?\u00a0<\/p>\n<p class=\"cv\">vv. 28<\/p>\n<p>28 <i>Entonces le dijo Jes\u00fas: \u00a1Mujer, qu\u00e9 grande es tu fe! Que te suceda como deseas. Y desde aquel momento qued\u00f3 sana su hija.\u00a0<\/i><\/p>\n<p>A pesar de todo Jes\u00fas socorre. Todo lo precedente hablaba en contra. Pero ahora se indica el motivo: <i>tu je es grande. <\/i>Dios ayuda a quien cree as\u00ed, con perseverancia y tenacidad, sin desfallecer ni darse por vencido precipitadamente, con la firme convicci\u00f3n de que s\u00f3lo hay uno que pueda ayudar. El ruego de la mujer es atendido y la hija queda curada desde esta hora. Jes\u00fas no socorre a la mujer porque sea pagana, sino porque tiene una gran fe. Se mantiene el orden, no se sobrepasan los l\u00edmites del encargo. Pero ha brillado una esperanza. En ella ya aparece un nuevo Israel, cuyo fundamento es esta fe. As\u00ed sucedi\u00f3 con el centuri\u00f3n (8,10.13), as\u00ed sucede aqu\u00ed con esta mujer. As\u00ed como Dios puede sacar de las piedras hijos de Abraham, as\u00ed formar\u00e1 con estos creyentes un nuevo Israel. La salvaci\u00f3n todav\u00eda no llega a los gentiles. Jes\u00fas permanece y act\u00faa en Israel, y parte a sus hijos el pan. Pero ac\u00e1 y all\u00e1, en casos particulares se hace patente algo nuevo, el tiempo futuro, en el cual Dios perfeccionar\u00e1 el orden de la salvaci\u00f3n, que ha estado en vigor hasta ahora. Todos los pueblos de la tierra deben recibir toda la salvaci\u00f3n, inc\u00f3lume y pr\u00f3digamente.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>21 Jes\u00fas sali\u00f3 y se retir\u00f3 a la regi\u00f3n de Tiro y Sid\u00f3n. 22 Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: \u00abTen compasi\u00f3n de m\u00ed, Se\u00f1or Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo\u00bb. 23 \u00c9l no le respondi\u00f3 nada. 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