{"id":41339,"date":"2016-10-07T23:28:44","date_gmt":"2016-10-08T04:28:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-18-21-35-parabola-del-siervo-sin-entranas\/"},"modified":"2016-10-07T23:28:44","modified_gmt":"2016-10-08T04:28:44","slug":"mt-18-21-35-parabola-del-siervo-sin-entranas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-18-21-35-parabola-del-siervo-sin-entranas\/","title":{"rendered":"Mt 18, 21-35: Par\u00e1bola del siervo sin entra\u00f1as"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">21<\/span> Acerc\u00e1ndose Pedro a Jes\u00fas le pregunt\u00f3: \u00abSe\u00f1or, si mi hermano me ofende, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonarlo? \u00bfHasta siete veces?\u00bb. <span class=\"versiculo\">22<\/span> Jes\u00fas le contesta: \u00abNo te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. <span class=\"versiculo\">23<\/span> Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. <span class=\"versiculo\">24<\/span> Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que deb\u00eda diez mil talentos. <span class=\"versiculo\">25<\/span> Como no ten\u00eda con qu\u00e9 pagar, el se\u00f1or mand\u00f3 que lo vendieran a \u00e9l con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara as\u00ed. <span class=\"versiculo\">26<\/span> El criado, arroj\u00e1ndose a sus pies, le suplicaba diciendo: \u201cTen paciencia conmigo y te lo pagar\u00e9 todo\u201d. <span class=\"versiculo\">27<\/span> Se compadeci\u00f3 el se\u00f1or de aquel criado y lo dej\u00f3 marchar, perdon\u00e1ndole la deuda. <span class=\"versiculo\">28<\/span> Pero al salir, el criado aquel encontr\u00f3 a uno de sus compa\u00f1eros que le deb\u00eda cien denarios y, agarr\u00e1ndolo, lo estrangulaba diciendo: \u201cP\u00e1game lo que me debes\u201d. <span class=\"versiculo\">29<\/span> El compa\u00f1ero, arroj\u00e1ndose a sus pies, le rogaba diciendo: \u201cTen paciencia conmigo y te lo pagar\u00e9\u201d. <span class=\"versiculo\">30<\/span> Pero \u00e9l se neg\u00f3 y fue y lo meti\u00f3 en la c\u00e1rcel hasta que pagara lo que deb\u00eda. <span class=\"versiculo\">31<\/span> Sus compa\u00f1eros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su se\u00f1or todo lo sucedido. <span class=\"versiculo\">32<\/span> Entonces el se\u00f1or lo llam\u00f3 y le dijo: \u201c\u00a1Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdon\u00e9 porque me lo rogaste. <span class=\"versiculo\">33<\/span> \u00bfNo deb\u00edas t\u00fa tambi\u00e9n tener compasi\u00f3n de tu compa\u00f1ero, como yo tuve compasi\u00f3n de ti?\u201d. <span class=\"versiculo\">34<\/span> Y el se\u00f1or, indignado, lo entreg\u00f3 a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. <span class=\"versiculo\">35<\/span> Lo mismo har\u00e1 con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de coraz\u00f3n a su hermano\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Cesareo_de_Arles\"> Cesareo de Arl\u00e9s<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=43\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Cesareo de Arl\u00e9s\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_La_miseria_de_los_pobres_es_la_medicina_para_los_ricos\"> Serm\u00f3n: La miseria de los pobres es la medicina para los ricos<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abVenid, benditos de mi Padre, recibid en herencia el reino preparado para vosotros\u00bb (Mt 25,34)<br \/>25: SC 243<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Existe, pues, una misericordia terrena y humana, otra celestial y divina. \u00bfCu\u00e1l es la misericordia humana? La que consiste en atender a las miserias de los pobres. \u00bfCu\u00e1l es la misericordia divina? Sin duda, la que consiste en el perd\u00f3n de los pecados&#8230; Dios, en este mundo, padece fr\u00edo y hambre en la persona de todos los pobres, como dijo \u00e9l mismo (Mt 25,40)&#8230;<\/p>\n<p> Si estamos atentos, hermanos, el hecho de que Cristo tenga hambre en los pobres nos es provechoso&#8230; Mira: un c\u00e9ntimo por un lado y el Reino por el otro. \u00bfEs que hay alguna comparaci\u00f3n? Das un c\u00e9ntimo a un pobre y de Cristo recibes el Reino; das un pedazo de pan y de Cristo recibes la vida eterna; das un vestido, y de Cristo recibes el perd\u00f3n de tus pecados.<\/p>\n<p> No despreciemos a los pobres, sino m\u00e1s bien dese\u00e9moslos y apresur\u00e9monos para avanzarnos a ellos, porque la miseria de los pobres es la medicina para los ricos, tal como el mismo Se\u00f1or lo dijo: \u00abDad limosna de lo de dentro, y lo tendr\u00e9is limpio todo\u00bb, y tambi\u00e9n: \u00abVended lo que pose\u00e9is y dadlo como limosna\u00bb (Lc 11,41; 12, 33). Y el Esp\u00edritu Santo clama por la voz del profeta: \u00abEl agua apaga el fuego llameante, la limosna perdona los pecados.\u00bb (Si 3,30)&#8230; Tengamos, pues, misericordia, hermanos, y con la ayuda de Cristo mantengamos unido el lazo que garantiza; sobre todo lo que os he recordado, cuando dice: \u00abDad y se os dar\u00e1\u00bb (Lc 6,38) y tambi\u00e9n: \u00abDichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzar\u00e1n misericordia\u00bb (Mt 5,7).<\/p>\n<p> \u00bfC\u00f3mo somos nosotros, que, cuando Dios nos da, queremos recibir y, cuando nos pide, no le queremos dar? Porque, cuando un pobre pasa hambre, es Cristo quien pasa necesidad, como dijo \u00e9l mismo: Tuve hambre, y no me disteis de comer. No apartes, pues, tu mirada de la miseria de los pobres, si quieres esperar confiado el perd\u00f3n de los pecados&#8230; y lo que reciba aqu\u00ed en la tierra lo devolver\u00e1 luego en el cielo.<\/p>\n<p> Que cada uno se afane a no venir a la iglesia con las manos vac\u00edas: el que desee recibir debe, en efecto, ofrecer alguna cosa. Que el que pueda proporcione un vestido nuevo a un pobre; el que no pueda, que por lo menos le ofrezca uno viejo. Y el que no se siente capaz de ello, que le ofrezca un pedazo de pan, que acoja a un viajero, que le prepare un lecho, que le lave los pies, para merecer que Cristo le diga: \u00abVenid, benditos, tomad posesi\u00f3n del Reino; porque tuve hambre y me disteis de comer; fui extranjero y me hab\u00e9is acogido.\u00bb Nadie, hermanos queridos, se podr\u00e1 excusar de no haber hecho limosna, puesto que Cristo prometi\u00f3 que no quedar\u00eda sin recompensa un vaso de agua fresca (Mt 10,42).<\/p>\n<p> Os pregunto, hermanos, \u00bfqu\u00e9 es lo que quer\u00e9is o busc\u00e1is cuando ven\u00eds a la iglesia? Ciertamente la misericordia. Practicad, pues, la misericordia terrena, y recibir\u00e9is la misericordia celestial. El pobre te pide a ti, y t\u00fa le pides a Dios; aqu\u00e9l un bocado, t\u00fa la vida eterna&#8230; Por esto, cuando veng\u00e1is a la iglesia, dad a los pobres la limosna que pod\u00e9is, seg\u00fan vuestras posibilidades.<\/p>\n<p>Sab\u00e9is lo que vamos a decir a Dios en la oraci\u00f3n antes de acercarnos a comulgar: \u00abPerdona nuestra ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden.\u00bb Preparaos interiormente a perdonar, porque estas palabras las volver\u00e9is a encontrar en la oraci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo las vais a decir? \u00bfNo las vais a pronunciar? Por que al fin y al cabo, \u00e9sta es la cuesti\u00f3n: \u00bfdir\u00e9is estas palabras o no las dir\u00e9is? Detestas a tu hermano y pronuncias las palabra \u00abperdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que no ofenden\u00bb? -\u00abEvito estas palabras\u00bb, me dir\u00e1s. Pero entonces, \u00bfest\u00e1s realmente orando? Poned atenci\u00f3n, hermanos m\u00edos. En un instante pronunciar\u00e9is la oraci\u00f3n. \u00a1Perdonaos de todo coraz\u00f3n!<\/p>\n<p> Mira a Cristo colgado en la cruz, escucha su oraci\u00f3n: \u00abPadre, perd\u00f3nales porque no saben lo que hacen.\u00bb (Lc 23,34) Dir\u00e1s, sin duda: \u00e9l lo pod\u00eda decir, yo no. Yo soy un hombre, y \u00e9l es Dios. \u00bfNo puedes imitar a Cristo? Entonces \u00bfporque el ap\u00f3stol Pedro escribi\u00f3: \u00abCristo sufri\u00f3 por vosotros, y os ha dejado un ejemplo para que sig\u00e1is sus huellas.\u00bb? (1Pe 2,21) \u00bfPor qu\u00e9 el ap\u00f3stol Pablo nos dice: \u00abSed, pues, imitadores de Dios como hijos suyos muy queridos.\u00bb (Ef 5,1) \u00bfPor qu\u00e9 el mismo Se\u00f1or dijo: \u00abCargad con mi yugo y aprended de m\u00ed, que soy sencillo y humilde de coraz\u00f3n.\u00bb (Mt 11,29)? Andamos con rodeos, buscamos excusas cuando nos parece imposible aquello que no queremos hacer&#8230; Hermanos m\u00edos, \u00a1no acusemos a Cristo de habernos dado unos preceptos demasiado dif\u00edciles, imposibles de realizar! Con toda humildad digamos m\u00e1s bien con el salmista: \u00abQu\u00e9 justo eres, Se\u00f1or, qu\u00e9 rectas tus decisiones!\u00bb (Sal 118,137)<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Juan_Crisostomo\"> Juan Cris\u00f3stomo<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=1\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Juan Cris\u00f3stomo\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_el_Evangelio_de_san_Mateo_Condenar_nuestros_pecados_y_perdonar_los_de_los_otros\"> Sobre el Evangelio de san Mateo: Condenar nuestros pecados y perdonar los de los otros<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abToda aquella deuda te la perdon\u00e9\u00bb (Mt 18,32)<br \/>[Falta referencia]<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Cristo nos pide dos cosas: condenar nuestros pecados y perdonar los de los otros; hacer lo primero a causo de lo segundo, que ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil, porque el que recuerda sus propios pecados ser\u00e1 menos severo para su compa\u00f1ero de miseria. Y perdonar no s\u00f3lo de boca sino desde el fondo del coraz\u00f3n, para no volver contra nosotros mismos el hierro con qu\u00e9 atravesamos al otro. \u00bfQu\u00e9 da\u00f1o te puede hacer tu enemigo que fuera comparable al que t\u00fa te infliges t\u00fa mismo?&#8230;Si te dejas arrastrar por la c\u00f3lera y la indignaci\u00f3n ser\u00e1s herido no por la injuria que el otro de hace sino por el resentimiento que hay en ti.<\/p>\n<p> No digas, pues: -me ha ultrajado, me ha calumniado, me ha hecho mucho da\u00f1o.- Cuanto m\u00e1s hablas del mal que te ha hecho, tanto m\u00e1s demuestras que te ha hecho bien, ya que te propicia la ocasi\u00f3n de purificarte de tus pecados. As\u00ed, cuanto m\u00e1s te ofende, tanto m\u00e1s te da oportunidad de obtener de Dios el perd\u00f3n de tus faltas. Porque si queremos, nadie nos podr\u00e1 perjudicar. Incluso, nuestros enemigos, de esta manera, nos hacen un gran bien&#8230; Considera, pues, las ventajas que te resultan de una injuria sufrida con humildad y mansedumbre.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco_de_Sales\"> Francisco de Sales<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=32\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco de Sales\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_Se_olvido_de_si_mismo_no_de_sus_criaturas\"> Serm\u00f3n: Se olvid\u00f3 de s\u00ed mismo, no de sus criaturas<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abSe compadeci\u00f3 el se\u00f1or de aquel criado y lo dej\u00f3 marchar, perdon\u00e1ndole la deuda\u00bb (Mt 18,27)<br \/>Para el Viernes santo, 25\/03\/1622<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>La primera palabra que nuestro Se\u00f1or pronunci\u00f3 sobre la cruz fue una oraci\u00f3n por aquellos que le crucificaban; hizo lo que escribe San Pablo: \u00abCristo, en los d\u00edas de su vida mortal&#8230;, present\u00f3 oraciones y s\u00faplicas\u00bb (He 5,7). Por cierto, los que crucificaban a nuestro divino Salvador no lo conoc\u00edan&#8230;, porque si lo hubieran conocido no lo habr\u00edan crucificado (1Co 2,8).<\/p>\n<p> Nuestro Se\u00f1or pues, viendo la ignorancia y la debilidad de los que le atormentaban, comenz\u00f3 a excusarles y a ofrecer por ellos este sacrificio a su Padre celeste, porque la oraci\u00f3n es un sacrificio&#8230;: \u00abPadre, perd\u00f3nales porque no saben lo que hacen\u00bb (Lc 23,34). Qu\u00e9 grande era la llama de amor que ard\u00eda en el coraz\u00f3n de nuestro dulce Salvador, que en el culmen de sus dolores, al tiempo que la vehemencia de sus tormentos parec\u00eda quitarle el poder de rezar por s\u00ed mismo, pudo por la fuerza de su caridad olvidarse de s\u00ed mismo, pero no de sus criaturas&#8230;<\/p>\n<p> Quer\u00eda as\u00ed darnos a entender el amor que nos ten\u00eda, que no pod\u00eda disminuir por ning\u00fan tipo de sufrimiento, y ense\u00f1arnos a nosotros c\u00f3mo debe ser nuestro coraz\u00f3n con respecto a nuestro pr\u00f3jimo&#8230; Entonces, este divino Se\u00f1or que se ha entregado para pedir perd\u00f3n por los hombres, est\u00e1 seguro de que su petici\u00f3n le fue concedida, porque su divino Padre lo amaba demasiado para negarle cualquier cosa que le pidiera.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Agustin_de_Hipona\"> Agust\u00edn de Hipona<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=2\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Agust\u00edn de Hipona\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_Dos_obras_de_misericordia_que_nos_liberan\"> Serm\u00f3n: Dos obras de misericordia que nos liberan<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abTen paciencia conmigo, que todo te lo pagar\u00e9\u00bb (Mt 18,26.29)<br \/>83, 2-4: PL 38, 515-516<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>El Se\u00f1or nos propuso esta par\u00e1bola para nuestra instrucci\u00f3n y, al advertirnos, demostr\u00f3 no querer nuestra perdici\u00f3n. <i>Lo mismo<\/i> \u2014dice\u2014 <i>har\u00e1 con vosotros mi Padre del cielo si cada cual no perdona de coraz\u00f3n a su hermano.<\/i><\/p>\n<p> Ya veis, hermanos, la cosa est\u00e1 clara y la advertencia es \u00fatil: le debemos prestar una obediencia saludable, de suerte que se cumpla lo mandado. Porque todo hombre est\u00e1 en deuda con Dios y es al mismo tiempo acreedor de su hermano. \u00bfQui\u00e9n puede no considerarse deudor de Dios sino aquel en quien no puede hallarse pecado? Y \u00bfqui\u00e9n es el que no tiene a su hermano por acreedor sino aquel a quien nadie ha ofendido? \u00bfCrees que pueda darse en todo el g\u00e9nero humano alguien que no est\u00e9 personalmente implicado en alg\u00fan pecado contra su hermano? Por tanto, todo hombre es un deudor, que a su vez tiene acreedores. Por eso, Dios que es justo te ha dado para con tu deudor una regla, que \u00e9l mismo observar\u00e1 contigo.<\/p>\n<p> Dos son, en efecto, las obras de misericordia que nos liberan, y que el mismo Se\u00f1or ha brevemente expuesto en el evangelio: <i>Perdonad y ser\u00e9is perdonados; dad y se os dar\u00e1.<\/i> La primera <i>\u2014perdonad y ser\u00e9is perdonados\u2014<\/i> se refiere al perd\u00f3n; la segunda <i>\u2014dad y se os dar\u00e1\u2014,<\/i> en cambio, se refiere a la prestaci\u00f3n de un servicio. Dos ejemplos. Referente al perd\u00f3n: t\u00fa quieres ser perdonado cuando pecas y tienes a tu vez otro al que t\u00fa puedes perdonar. Referente a la prestaci\u00f3n de un servicio: te pide un mendigo, y t\u00fa eres el mendigo de Dios. En efecto, cuando oramos, todos somos mendigos de Dios: estamos a la puerta de un gran propietario, m\u00e1s a\u00fan, nos postramos ante \u00e9l, suplicamos entre sollozos deseando recibir algo, y ese algo es Dios.<\/p>\n<p> \u00bfQu\u00e9 te pide el mendigo? Pan. Y t\u00fa, \u00bfqu\u00e9 es lo que pides a Dios, sino a Cristo, el cual dijo: <i>Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo?<\/i> \u00bfDese\u00e1is ser perdonados? Perdonad: <i>Perdonad y ser\u00e9is perdonados.<\/i> \u00bfQuer\u00e9is recibir? <i>Dad y se os dar\u00e1.<\/i><\/p>\n<p> Si consideramos nuestros pecados y contabilizamos los cometidos por obra, de o\u00eddas, de pensamiento y mediante innumerables movimientos desordenados, me parece que nos acostaremos sin una blanca. Por eso, a diario pedimos, a diario llamamos importunando en la oraci\u00f3n a Dios para que nos oiga, a diario nos postramos y decimos: <i>Perd\u00f3nanos nuestras deudas, as\u00ed como nosotros perdonamos a nuestros deudores.<\/i> \u00bfQu\u00e9 deudas? \u00bfTodas o s\u00f3lo algunas? Responder\u00e1s: Todas. Pues haz t\u00fa lo mismo con tu acreedor. T\u00fa mismo te fijas esta norma, t\u00fa mismo pones esta condici\u00f3n. A este pacto y a este compromiso te remites cuando oras y dices: <i>Perd\u00f3nanos, como nosotros perdonamos a nuestros deudores.<\/i><\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco_de_Sales-2\"> Francisco de Sales<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=32\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco de Sales\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Opusculos_Misericordia_sin_limites\"> Op\u00fasculos: Misericordia sin l\u00edmites<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00ab\u00bfNo deb\u00edas t\u00fa tambi\u00e9n tener compasi\u00f3n de tu compa\u00f1ero, como yo tuve compasi\u00f3n de ti?\u00bb (Mt 18,33)<br \/>XXVI, 412-41-415 (Extractos de puntos a meditar sobre la oraci\u00f3n dominical)<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00abTe perdon\u00e9 toda tu deuda porque me lo suplicaste. \u00bfNo deb\u00edas, pues, tener piedad de tu compa\u00f1ero como yo la tuve de ti?\u00bb Mt 18, 32-33. <\/p>\n<p> Padre, somos pobres y llenos de deudas&#8230; \u00bfHay alguien m\u00e1s pobre y m\u00e1s endeudado que yo? <\/p>\n<p> Cual otro publicano, os ruego me perdon\u00e9is las deudas de mis pecados, con los que os he ofendido. \u00a1Oh, Padre!, he pecado contra vuestra Ley, pero las riquezas de vuestra misericordia sobrepasan infinitamente mis culpas.<\/p>\n<p> Acordaos, oh Padre, de vuestras misericordias que son eternas. E igual que usasteis de misericordia con tantos servidores vuestros, dignaos perdonarme mis pecados&#8230; <\/p>\n<p> Se\u00f1or, has puesto l\u00edmites al mar, pero has dejado sin l\u00edmites tu misericordia, para que siempre vaya en busca de pobres pecadores cargados de deudas, para perdonarlos.<\/p>\n<p> Os ruego, Padre Santo, por vuestra misericordia infinita, en virtud de la pasi\u00f3n que sufri\u00f3 vuestro Hijo en el \u00e1rbol de la Cruz, y por los m\u00e9ritos e intercesi\u00f3n de la bienaventurada Virgen y de todos los elegidos que ha habido desde el comienzo del mundo, que os dign\u00e9is perdonar nuestras deudas.<\/p>\n<p> Tambi\u00e9n os ruego, Padre, que me deis vuestra virtud y vuestra gracia para que pueda perdonar perfectamente a los que me han ofendido. Y si encontr\u00e1is en mi coraz\u00f3n alg\u00fan resto de imperfecci\u00f3n contra los que me han ofendido, hacedlo desaparecer, oh Padre, con el fuego de vuestra caridad; haced que ni una huella, ni una sombra de rencor quede en mi coraz\u00f3n.<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-gkqshsluENY\/VroHlUMUYqI\/AAAAAAAAFlI\/s-AwwW1zn_o\/s800-Ic42\/right-arrow-cuaresma_12x12.jpg\">Tiempo de Cuaresma: Martes III<br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias-ciclo-a_semana-24_tiempo-ordinario_dia-01-domingo\">Tiempo Ordinario: Domingo XXIV (Ciclo A)<\/a><br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>21 Acerc\u00e1ndose Pedro a Jes\u00fas le pregunt\u00f3: \u00abSe\u00f1or, si mi hermano me ofende, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonarlo? \u00bfHasta siete veces?\u00bb. 22 Jes\u00fas le contesta: \u00abNo te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. 23 Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-18-21-35-parabola-del-siervo-sin-entranas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 18, 21-35: Par\u00e1bola del siervo sin entra\u00f1as\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41339","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41339","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41339"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41339\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41339"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41339"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41339"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}