{"id":41344,"date":"2016-10-07T23:28:52","date_gmt":"2016-10-08T04:28:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-19-23-30-el-joven-rico-ii-ciento-por-uno-y-la-vida-eterna\/"},"modified":"2016-10-07T23:28:52","modified_gmt":"2016-10-08T04:28:52","slug":"mt-19-23-30-el-joven-rico-ii-ciento-por-uno-y-la-vida-eterna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-19-23-30-el-joven-rico-ii-ciento-por-uno-y-la-vida-eterna\/","title":{"rendered":"Mt 19, 23-30: El joven rico (ii) &#8211; Ciento por uno y la vida eterna"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">23<\/span> Entonces Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abEn verdad os digo que dif\u00edcilmente entrar\u00e1 un rico en el reino de los cielos. <span class=\"versiculo\">24<\/span> Lo repito: m\u00e1s f\u00e1cil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de los cielos\u00bb. <span class=\"versiculo\">25<\/span> Al o\u00edrlo, los disc\u00edpulos dijeron espantados: \u00abEntonces, \u00bfqui\u00e9n puede salvarse?\u00bb. <span class=\"versiculo\">26<\/span> Jes\u00fas se les qued\u00f3 mirando y les dijo: \u00abEs imposible para los hombres, pero Dios lo puede todo\u00bb.<br \/> <span class=\"versiculo\">27<\/span> Entonces dijo Pedro a Jes\u00fas: \u00abYa ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; \u00bfqu\u00e9 nos va a tocar?\u00bb. <span class=\"versiculo\">28<\/span> Jes\u00fas les dijo: \u00abEn verdad os digo: cuando llegue la renovaci\u00f3n y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, tambi\u00e9n vosotros, los que me hab\u00e9is seguido, os sentar\u00e9is en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. <span class=\"versiculo\">29<\/span> Todo el que por m\u00ed deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibir\u00e1 cien veces m\u00e1s y heredar\u00e1 la vida eterna.<br \/> <span class=\"versiculo\">30<\/span> Pero muchos primeros ser\u00e1n \u00faltimos y muchos \u00faltimos primeros. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Pedro_Damian_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Pedro Dami\u00e1n, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_No_hay_carga_mas_pesada_que_el_propio_yo\">Serm\u00f3n: No hay carga m\u00e1s pesada que el propio yo<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n 9 : PL 144, 549-553.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abLo hemos dejado todo y te hemos seguido\u00bb (Mt 19,27).<\/p>\n<p>En verdad es una gran cosa \u00abdejarlo todo\u00bb, pero hay una cosa todav\u00eda m\u00e1s grande que es \u00abseguir a Cristo\u00bb porque, tal como nos lo ense\u00f1an los libros, son muchos los que lo han dejado todo pero no han seguido a Cristo. Seguir a Cristo es nuestra tarea, nuestro trabajo, en esto consiste lo esencial de la salvaci\u00f3n del hombre, pero no podemos seguir a Cristo si no abandonamos todo lo que nos impide seguirle. Porque \u00absale contento como un h\u00e9roe\u00bb (Sal 18,6), y nadie puede seguirle si lleva una pesada carga.<\/p>\n<p>\u00abHe aqu\u00ed, dice Pedro, que nosotros lo hemos dejado todo\u00bb, no solamente los bienes de este mundo sino tambi\u00e9n los deseos de nuestra alma. Porque no lo ha dejado todo el que sigue atado aunque s\u00f3lo sea a s\u00ed mismo. M\u00e1s a\u00fan, de nada sirve haber dejado todo lo dem\u00e1s a excepci\u00f3n de s\u00ed mismo, porque no hay carga m\u00e1s pesada para el hombre que su propio yo. \u00bfQu\u00e9 tirano hay m\u00e1s cruel, amo m\u00e1s despiadado para el hombre que su voluntad propia?&#8230; Por consiguiente, es preciso que abandonemos nuestras posesiones y nuestra voluntad propia si queremos seguir a aquel que no ten\u00eda \u00abdonde reclinar la cabeza\u00bb (Lc 9,58), y que ha venido \u00abno para hacer su voluntad, sino la voluntad del que le ha enviado\u00bb (Jn 6,38).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_de_la_Cruz_doctor_de_la_Iglesia\">San Juan de la Cruz, doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_Espiritu_de_propiedad_o_pobreza_en_el_espiritu\">Obras: \u00bfEsp\u00edritu de propiedad o pobreza en el esp\u00edritu?<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Avisos y M\u00e1ximas nn. 353-357.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abRecibir\u00e1 cien veces m\u00e1s y heredar\u00e1 la vida eterna\u00bb (Mt 19,29)<\/p>\n<p>No tenga otro deseo, que el de entrar s\u00f3lo por amor a Cristo en el desapego, el vac\u00edo y la pobreza de todo lo que existe en la tierra. No tendr\u00e1 otras necesidades m\u00e1s que aquellas a las que has sometido tu coraz\u00f3n; el pobre de esp\u00edritu nunca ser\u00e1 m\u00e1s feliz que cuando se encuentre en la indigencia; aquel cuyo coraz\u00f3n no desea nada es siempre generoso.<\/p>\n<p>Los pobres en el Esp\u00edritu (Mt 5,3) tienen una gran libertad en todo lo que poseen. Su placer es pasar necesidad por amor a Dios y al pr\u00f3jimo&#8230; No s\u00f3lo los bienes, las alegr\u00edas y los placeres de este mundo nos estorban y nos retrasan en el camino hacia Dios, sino tambi\u00e9n las alegr\u00edas y las consolaciones espirituales, son en s\u00ed mismas un obst\u00e1culo en nuestra marcha, si los recibimos o las buscamos con un esp\u00edritu de propiedad.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_Magno_papa_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Gregorio Magno, papa y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Han_renunciado_a_sus_bienes_y_sus_codicias\">Homil\u00eda: Han renunciado a sus bienes y sus codicias.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00eda 5 sobre el Evangelio.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abHe aqu\u00ed que nosotros hemos dejado todo por seguirte\u00bb (Mt 19,27)<\/p>\n<p>Vosotros hab\u00e9is entendido, mis queridos hermanos, que Pedro y Andr\u00e9s han abandonado sus redes para seguir al Redentor a la primera voz de su llamada (Mt 4, 20)&#8230; Puede ser que alguno se diga todo bajo: Para obedecer a la llamada del Se\u00f1or, \u00bfque es lo que estos dos pescadores han abandonado, ellos que no ten\u00edan casi nada? Pero en esta materia, nosotros debemos considerar las disposiciones del coraz\u00f3n antes que la fortuna. Ha dejado mucho, el que nada reten\u00eda para \u00e9l; ha dejado mucho el que ha abandonado todo, lo mismo si es poca cosa. Nosotros que poseemos, lo conservamos con pasi\u00f3n, y esto que no tenemos, lo perseguimos nosotros con el deseo. S\u00ed, Pedro y Andr\u00e9s han dejado mucho, puesto que el uno y el otro han abandonado el deseo de poseer. Ellos han abandonado mucho, puesto que han renunciado a sus bienes y tambi\u00e9n han renunciado a sus codicias. Siguiendo al Se\u00f1or, ellos han renunciado a todo lo que habr\u00edan podido desear si no le hubieran seguido.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Ireneo_de_Lyon_obispo_martir_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Ireneo de Lyon, obispo, m\u00e1rtir y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Tratado_Jesus_no_nos_llama_para_quitarnos_de_nada\">Tratado: Jes\u00fas no nos llama para quitarnos de nada<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Contra las herej\u00edas, IV, 14,1 : SC 100, 537.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abVosotros, los que me hab\u00e9is seguido\u00bb (Mt 19,28)<\/p>\n<p>Por haber seguido la Palabra de Dios, su llamada, espont\u00e1nea y libremente con la generosidad de su fe, Abrah\u00e1n fue \u201cel amigo de Dios\u201d (Sant 2,23). No era a causa de una indigencia que el Verbo de Dios adquiri\u00f3 esta amistad de Abrah\u00e1n, ya que el Verbo es perfecto desde su origen. \u201cAntes que Abrah\u00e1n, Yo soy!\u201d (Jn 8,58) Lo hizo en su gran bondad para poder dar a Abrah\u00e1n la vida eterna&#8230; Tampoco en el principio, cuando Dios model\u00f3 a Ad\u00e1n, no lo hizo por una necesidad sino por tener a alguien en quien depositar sus beneficios.<\/p>\n<p>Del mismo modo, Jes\u00fas tampoco necesita nuestro servicio, sino que nos llama a su seguimiento para darnos la salvaci\u00f3n. Ya que seguir al Se\u00f1or es tener parte en la salvaci\u00f3n, como el que sigue la luz tiene parte en la luz. Cuando los hombres caminan en la luz, no son ellos los que iluminan la luz ni la hacen brillar, antes bien son iluminados y resplandecientes gracias a ella&#8230; Dios concede sus beneficios a los que le sirven porque le sirven y a los que lo siguen porque le siguen. Pero no recibe de ellos beneficio alguno ya que \u00e9l es perfecto y no necesita nada.<\/p>\n<p>Si Dios solicita los servicios de los hombres es para poder conceder sus beneficios de bondad y misericordia a los que perseveran en su servicio. Porque, si Dios no necesita nada, el hombre s\u00ed que necesita de la comuni\u00f3n con Dios. La gloria del hombre es que persevere en el servicio de Dios. Por esto, el Se\u00f1or dijo a sus disc\u00edpulos: \u201cNo me elegisteis vosotros a m\u00ed; fui yo quien os eleg\u00ed a vosotros,\u201d (Jn 15,16) indicando as\u00ed que&#8230;por haber seguido al Hijo de Dios, ser\u00edan glorificados con \u00e9l: \u201cPadre, quiero que todos estos que t\u00fa me has dado puedan estar conmigo donde est\u00e9 yo, para que contemplen la gloria que me has dado, porque t\u00fa me amaste antes de la creaci\u00f3n del mundo.\u201d (Jn 17,24).<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Comentarios_a_la_Biblia_Liturgica_NT_La_riqueza\">Comentarios a la Biblia Lit\u00fargica (NT): La riqueza<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Paulinas-PPC-Regina-Verbo Divino (1990), pp. 1056-1058.<\/p>\n<p>El encuentro del joven rico con Jes\u00fas y la retirada de aqu\u00e9l ante las exigencias del discipulado cristiano, ofrecen las circunstancias propicias para que el Maestro se pronuncie sobre el tema de las riquezas. Tenemos aqu\u00ed el c\u00e9lebre proverbio del camello y la aguja. El proverbio, como tal, habla no de dificultad sino de impasibilidad. As\u00ed lo entienden, adem\u00e1s, los disc\u00edpulos. El hombre, por s\u00ed mismo, se encuentra tan imposibilitado frente a la salud como el camello que pretendiese pasar por el ojo de una aguja. Y si esto se dice expresamente del rico es porque \u00e9l tiene medios en los que pudiera confiar. La \u00fanica posibilidad frente al reino nos la da el poder de Dios y su acci\u00f3n salvadora. Estamos en la misma l\u00ednea de aquellos pasajes que hablan de la necesidad de un nuevo nacimiento (11,11, ver el comentario que all\u00ed hicimos; Jn 3,3ss) de la fe o la oraci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n planteada por Pedro en nombre de los disc\u00edpulos es respondida por Jes\u00fas garantizando el premio a la renuncia doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. Este lenguaje figurado procede del profeta Daniel (Dn 7,9-14). All\u00ed se habla de tronos y del Hijo del hombre. Aqu\u00ed Jes\u00fas afirma su calidad de Hijo del hombre \u2014en el que se destacaba siempre el aspecto judicial de esta figura misteriosa\u2014 y los disc\u00edpulos, a los que ha sido dado a conocer el misterio del reino (13,11), se hallan \u00edntimamente asociados a Jes\u00fas. Las doce tribus de Israel era una designaci\u00f3n arcaica en la \u00e9poca de Jes\u00fas. Hac\u00eda siglos que hab\u00edan desaparecido como tales tribus y se conservaba la expresi\u00f3n para designar al pueblo como tal. Pero la expresi\u00f3n fue utilizada tambi\u00e9n para designar al nuevo pueblo de Dios (Ap\u00a07,4-8).\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que se promete a los disc\u00edpulos? El premio parece condicionado, en la expresi\u00f3n de Jes\u00fas, por el momento en el que va a tener lugar. Este momento es el de <i>la regeneraci\u00f3n. <\/i>La palabra regeneraci\u00f3n, <i>palingenesia, <\/i>solamente aparece aqu\u00ed y en Tito 3,5 en todo el Nuevo Testamento. En el texto de la carta a Tito se refiere al bautismo. En nuestro texto hace tambi\u00e9n referencia a la \u00faltima intervenci\u00f3n de Dios en la historia, pero \u00e9sta ha tenido ya lugar al enviar a su Hijo. Aunque la frase pudiera orientarnos a pensar en el juicio final, no se trata de eso. La &#8220;regeneraci\u00f3n&#8221; indica la nueva vida surgida en el hombre nuevo con motivo de la acci\u00f3n de Dios. Indicar\u00eda, por tanto, el per\u00edodo de la iglesia y har\u00eda referencia a todos los creyentes, a aqu\u00e9llos que se someten al se\u00f1or\u00edo divino y participan de \u00e9l. La promesa hecha a los disc\u00edpulos es la de ser &#8220;jueces&#8221;, en el sentido de &#8220;dirigentes&#8221; (la palabra &#8220;juez&#8221; tendr\u00eda, por tanto, el mismo sentido que en el libro de los Jueces: figuras de las que Dios se sirvi\u00f3 para &#8220;regir&#8221; a su pueblo).\u00a0<\/p>\n<p>La promesa de Jes\u00fas se ampl\u00eda a todos aqu\u00e9llos que lo hayan abandonado todo por su causa y, en definitiva, a todos los creyentes. Seguro que tendr\u00e1n el premio, y mayor que ellos se imaginan. La secci\u00f3n se termina con una seria amonestaci\u00f3n: en el reino de Dios nadie tiene asegurado definitivamente el puesto: los primeros pueden ser \u00faltimos y los \u00faltimos primeros. Pero esta sentencia la explicaremos en la secci\u00f3n siguiente.\u00a0<\/p>\n<h2><span id=\"Bastin-Pinckers-Teheux_Dios_cada_dia_Todo_es_posible\">Bastin-Pinckers-Teheux, Dios cada d\u00eda: \u00a1Todo es posible!<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Siguiendo el Leccionario Ferial (4). Semanas X-XXI T.O. Evangelio de Mateo.<br \/>\nSal Terrae (1990), pp. 210-212.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Jueces 6, 11-24a.<\/p>\n<p>&#8220;Los hijos de Israel hicieron lo que est\u00e1 mal a los ojos de Yahv\u00e9, y el Se\u00f1or los entreg\u00f3 en manos de Madi\u00e1n durante siete a\u00f1os&#8221; (6,1). Seg\u00fan las \u00e9pocas, los madianitas fueron amigos (cfr. Mois\u00e9s) o enemigos de Israel. Hab\u00edan seguido siendo n\u00f3madas y hac\u00edan incursiones, ya estacionales, ya imprevistas, en los territorios ocupados por las tribus israelitas y arrasaban todo a su paso. Vi\u00e9ndose obligado a trillar su trigo en un lugar secreto, Gede\u00f3n, hijo de Manases, se decidi\u00f3 a replicar y persigui\u00f3 al invasor hasta el otro lado del Jord\u00e1n.\u00a0<\/p>\n<p>El relato propuesto por la liturgia es una leyenda etiol\u00f3gica que pretende explicar la fundaci\u00f3n del santuario de Ofra, marcado por la presencia de un \u00e1rbol sagrado (v. 24: &#8220;En este lugar, Gede\u00f3n levant\u00f3 un altar a Yahv\u00e9 y le llam\u00f3 Se\u00f1or-de-la-paz &#8220;)\u2022 Pero, en el marco de esta leyenda, el autor b\u00edblico ha querido relatar la vocaci\u00f3n de Gede\u00f3n; el relato es tan t\u00edpico que suele ser citado como ejemplo. Se menciona en \u00e9l el encuentro con Dios (v.l2a), una f\u00f3rmula de introducci\u00f3n que describe la miserable situaci\u00f3n del pueblo (vv. 12b-13), el env\u00edo en misi\u00f3n (v.14), y la objeci\u00f3n de Gede\u00f3n, quien, a semejanza de Mois\u00e9s, se encuentra demasiado joven y demasiado d\u00e9bil para tal empresa (v. 15). Esto permite al autor subrayar la iniciativa divina en una frase de aliento: &#8220;Yo estar\u00e9 contigo, y derrotar\u00e1s a los madianitas como a un solo hombre&#8221; (v. 16). Finalmente tiene lugar la demanda de una se\u00f1al (vv. 17-19). Tales relatos son frecuentes, tanto en el Antiguo Testamento (vocaci\u00f3n de Jerem\u00edas) como en el Nuevo (relato de la Anunciaci\u00f3n).\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Salmo 84.<\/p>\n<p>El responso del salmo 84, que es un salmo de s\u00faplica, ha sido elegido en funci\u00f3n del nombre dado al altar de Gede\u00f3n.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Mateo 19, 23-30.<\/p>\n<p>&#8220;Le es m\u00e1s f\u00e1cil a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el Reino de los cielos&#8221;. No se puede ser m\u00e1s claro. Sin duda, hay que a\u00f1adir que Jes\u00fas &#8220;am\u00f3 y llam\u00f3 a hombres ricos, que ocupaban un rango social elevado, sin exigir que abandonasen sus riquezas&#8221;, lo cual no impide que tambi\u00e9n haya calibrado el obst\u00e1culo que las riquezas representan para los que quieren entrar en la Vida.\u00a0<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos no dan cr\u00e9dito a sus o\u00eddos. Las exigencias del Maestro en materia de fidelidad conyugal ya les hab\u00edan parecido pr\u00e1cticamente irrealizables; el desprendimiento que ahora preconiza les parece imposible. Si el acceso al Reino exige tales sacrificios, \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 salvarse?\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00bfqui\u00e9n habla de sacrificios? El hombre rico hab\u00eda acudido preguntar lo que hab\u00eda que hacer para acceder a la vida eterna; Jes\u00fas habla de dejar todo para recibir (J. Radermakers). Esta es la deslumbrante verdad: el Reino no se gana, se recibe. \u00a1Feliz, pues, el hombre que no se va triste, despu\u00e9s de haber tomado conciencia de su incapacidad! Si no abandona, est\u00e1 maduro para ser colmado al cien por cien por el Esp\u00edritu de Dios, y su coraz\u00f3n, como el mundo, ser\u00e1 nuevo.\u00a0<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Le es m\u00e1s f\u00e1cil a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el Reino de los cielos!&#8221; Los disc\u00edpulos no dan cr\u00e9dito a sus o\u00eddos: las condiciones para acceder al Reino de Dios son tales que la pregunta se hace dram\u00e1tica: \u00bfquien va a poder cumplir con tales exigencias? Basta prestar o\u00eddo a los gemidos, a los gritos, a los rumores que brotan de todos los seres humanos que nos rodean para o\u00edr, como en un eco, la pregunta dram\u00e1tica:&#8221; \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 salvarse?&#8221; La respuesta de Jes\u00fas se hace firme, porque \u00e9l sabe lo que anuncia y lo que aporta: &#8220;\u00a1Para los hombres es imposible, pero para Dios todo es posible!&#8221;. Frente a la pregunta inmensa y tr\u00e1gica, la respuesta de Dios ser\u00e1 de una sencillez desconcertante: Dios env\u00eda a su Hijo, solo y desarmado. Los que hayan seguido a Jes\u00fas por el camino estrecho que lleva al calvario, \u00e9sos conocer\u00e1n la ma\u00f1ana de Pascua y la alegr\u00eda del Reino.\u00a0<\/p>\n<p>En verdad, s\u00f3lo habr\u00eda raz\u00f3n para la desesperanza si la palabra viva de Dios llegara a extinguirse, si el Esp\u00edritu de Cristo no suscitara ya ning\u00fan testigo. &#8220;Nosotros hemos dejado todo y te hemos seguido&#8221;. Hemos empezado a soltar nuestras amarras y las riquezas que nos reten\u00edan prisioneros de nosotros mismos, deseamos estar disponibles para que la esperanza de salvaci\u00f3n no naufrague entre los hombres. Por haber sentido nuestro propio coraz\u00f3n convertido por la palabra todopoderosa, aunque no \u00e9ramos mejores que los dem\u00e1s, por haber sido transformados por la mirada de Dios, tenemos fe en la palabra del Se\u00f1or. La prueba m\u00e1s tangible de que todo sigue siendo posible para nuestro mundo y para la historia de los hombres, es lo que nos ha sucedido&#8230;\u00a0<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Si alg\u00fan d\u00eda llegara a Dios a abandonarnos,\u00a0<br \/>\nsi alg\u00fan d\u00eda el Eterno\u00a0<br \/>\ntuviera en cuenta nuestras miserias,\u00a0<br \/>\n\u00bfqui\u00e9n podr\u00eda subsistir ante Dios?\u00a0<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n podr\u00eda salvarse?\u00a0<\/p>\n<p>Pero ante Dios el Se\u00f1or todo es gracia,\u00a0<br \/>\nante de Dios Todopoderoso\u00a0<br \/>\nno hay m\u00e1s que futuro siempre ofrecido:\u00a0<br \/>\nes \u00e9l quien da la vida a su pueblo,<br \/>\n\u00e9l es el Dios que ama y perdona.\u00a0<\/p>\n<h2><span id=\"Biblia_Nacar-Colunga_Comentada\">Biblia N\u00e1car-Colunga Comentada<\/span><\/h2>\n<p>El joven no acept\u00f3 [la respuesta de Cristo]. Mc, colorista, dir\u00e1 que \u201cfrunci\u00f3 el entrecejo,\u201d \u201ccontrajo la cara\u201d (\u03c3\u03c4\u03c5\u03b3\u03bd\u03ac\u03c3\u03b1\u03c2) al o\u00edr esto. Los tres evangelistas recogen el motivo: \u201cporque ten\u00eda muchos bienes.\u201d No hubo respuesta. S\u00f3lo fue su rostro ensombrecido y. su \u201cmarcha.\u201d Los ojos de Cristo, que le \u201camaron,\u201d le vieron irse. \u201cEn el pensamiento evang\u00e9lico es una de las <i>posesiones <\/i>m\u00e1s contrarias a la vida cristiana\u201d (Bonnard).<\/p>\n<p>A este prop\u00f3sito, Cristo lo coment\u00f3, avisando del peligro de las riquezas con un grafismo oriental hiperb\u00f3lico: \u201cOs digo m\u00e1s: con mayor facilidad entra un camello por el ojo de una aguja que un rico en el reino de los cielos.\u201d La lectura \u201ccamello\u201d es genuina. Pero algunos autores, sorprendidos por esta desproporci\u00f3n entre aguja y camello, pensaron que, en lugar de \u201ccamello\u201d (<i>k\u00e1melos<\/i>),<i> <\/i>hubiese estado primitivamente otra palabra semejante (<i>k\u00e1milos<\/i>),<i> <\/i>que significa cable, soga gruesa, maroma de navio, con lo que se lograr\u00eda no s\u00f3lo menos desproporci\u00f3n, sino tambi\u00e9n una mayor homogeneidad conceptual entre aguja y soga. Otros, para justificar esto, inventaron que una de las puertas de Jerusal\u00e9n se llamar\u00eda entonces \u201cAgujero de aguja.\u201d\u00a0<\/p>\n<p>Pero es desconocer los fuertes contrastes orientales, las grandes hip\u00e9rboles, tan caracter\u00edsticas de esta mentalidad. Adem\u00e1s, este tipo de comparaci\u00f3n era completamente usada en el medio ambiente, As\u00ed se lee, v.gr.: \u201cPracticad por m\u00ed, por la penitencia, una abertura como el <i>agujero de una aguja, <\/i>y yo os abrir\u00e9 una puerta por donde los carros y veh\u00edculos podr\u00e1n pasar.\u201d En cambio, en la literatura rab\u00ednica se sustituye el t\u00e9rmino \u201ccamello\u201d por el de \u201celefante.\u201d Probablemente ser\u00eda esto entonces como un recuerdo de la presencia de estos grandes animales en las guerras macedonias y sirias. As\u00ed se lee: \u201cNadie piensa, ni en sue\u00f1os., <i>un elefante pasando por el agujero de una aguja.\u201d <\/i>Y un rabino dec\u00eda con gran intenci\u00f3n: \u201cT\u00fa eres de Pumbeditha, donde se hace <i>pasar un elefante por el agujero de una aguja\u201d<\/i>. Es un proverbio con el que se designa una cosa que es, por medios humanos, imposible. Jesucristo, tomando sus im\u00e1genes del medio ambiente, sustituye \u201celefante\u201d por \u201ccamello.\u201d Y as\u00ed dir\u00e1 en otra ocasi\u00f3n a los fariseos: que \u201ccol\u00e1is un mosquito y <i>os trag\u00e1is un camello\u201d <\/i>(Mt 23:24).<\/p>\n<p>Naturalmente, no predica Jesucristo una revoluci\u00f3n social en que se exija la renuncia a la propiedad, ni es una condena y exclusi\u00f3n del reino de los cielos a los ricos. El mismo, reconociendo la propiedad, purificar\u00e1 los abusos econ\u00f3micos de Zaqueo (Lc 19:1-10). Es el modo oriental de hablar por contrastes fuertes e hiperb\u00f3licos, con lo que se indica el <i>peligro <\/i>de los ricos por su apego a sus riquezas, a los placeres y a los abusos.<\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n de Cristo caus\u00f3 asombro a los ap\u00f3stoles, que se preguntaban qui\u00e9n podr\u00eda salvarse. La dificultad quedaba bien acusada. Pero Cristo da la soluci\u00f3n. <b>Lo que los seres humanos no pueden por su condici\u00f3n, Dios se lo puede hacer.<\/b> El dijo en otras ocasiones <b>c\u00f3mo hay que recurrir al Padre para obtener el auxilio del cielo.<\/b> Seguramente con estas palabras quiere sugerir este recurso (cf. Rom 1:16).<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">El premio del desprendimiento apost\u00f3lico, 19:27-30 (Mc 10:28-30; Lc 18:28-30).<\/p>\n<p>El tema viene claramente evocado por contraste con el joven rico, que abandon\u00f3 a Cristo por las riquezas. Aqu\u00ed es al rev\u00e9s. Los ap\u00f3stoles, poco o mucho, lo dejaron todo por Cristo. \u00bfQu\u00e9 premio tendr\u00e1n? Cristo se lo anunci\u00f3 en Mt para la \u201cregeneraci\u00f3n\u201d<\/p>\n<p>La literatura jud\u00eda era bastante oscilable y oscura sobre la renovaci\u00f3n del mundo. Se confund\u00edan <b>a veces las perspectivas escatol\u00f3gicas \u2014 mesi\u00e1nica y final<\/b> \u2014 y se hac\u00eda en una o en otra, o confusa y mixtificadamente, una \u201crenovaci\u00f3n\u201d o \u201cregeneraci\u00f3n\u201d del mundo.<\/p>\n<p>Mc-Lc no dicen cu\u00e1ndo sea esto con relaci\u00f3n <b>a los ap\u00f3stoles.<\/b> S\u00f3lo afirman el hecho, aunque luego, al presentar la doctrina general para todos los que dejan sus bienes por Cristo, distinguen dos etapas de premios: una, aqu\u00ed y <i>ahora; otra, <\/i>\u201cen el mundo futuro,\u201d que es \u201cla vida eterna\u201d (Mc-Lc). En Mt hay, no obstante, un dato orientador. Ser\u00e1 \u201ccuando se siente el Hijo del hombre en el trono de su gloria.\u201d En el mismo Mt, para describir el Juicio final, dice: \u201cCuando el Hijo del hombre venga en su gloria., se sentar\u00e1 sobre su trono de gloria\u201d (Mt 25:31). Este paralelismo de textos parece llevar a la identificaci\u00f3n de esta \u201crenovaci\u00f3n\u201d con la parus\u00eda, el Juicio final. <b>La literatura jud\u00eda reservaba este trono de gloria a Dios<\/b>. El Hijo del hombre aparece aqu\u00ed, como en otros pasajes, situ\u00e1ndose en una esfera trascendente (Mc 8:38; 13:26).<\/p>\n<p>El premio que les asigna es que tambi\u00e9n ellos \u201cse sentar\u00e1n en doce tronos \u201cpara\u201d juzgar (\u03ba\u03c1\u03af\u03bd\u03bf\u03bd\u03c4\u03b5\u03c2) a las doce tribus de Israel.\u201d<\/p>\n<p>Este \u201cjuicio\u201d que los ap\u00f3stoles ejercer\u00e1n con Cristo triunfante, en esta hora, es seguramente, como formando un cortejo o senado en torno a Cristo, y por su uni\u00f3n privilegiada con \u00e9l, participar\u00e1n as\u00ed de su poder judicial sobre las \u201cdoce tribus de Israel\u201d, ya que el juicio <b>como tal es de competencia exclusiva del \u201cHijo del hombre\u201d<\/b> (Jn 5:27). Se a\u00f1ade adem\u00e1s la met\u00e1fora de que les preparar\u00e1 un reino, como el Padre se lo prepar\u00f3 a El, y les hace ver que gozar\u00e1n, <b>bajo la imagen tradicional de esta felicidad mesi\u00e1nica, del banquete.<\/b> En cambio, Mc omite todas estas im\u00e1genes de Mt-Lc, dirigidas a los ap\u00f3stoles, para presentar s\u00f3lo <b>el premio universal a quien deje los bienes por El.<\/b><\/p>\n<p>Algunos autores pensaron que este t\u00e9rmino \u201cjuzgar\u201d tuviese el equivalente de \u201cgobernar,\u201d suponiendo que esta \u201cregeneraci\u00f3n\u201d aludida era el per\u00edodo de tiempo anterior al Juicio final, y que comenzaba con la renovaci\u00f3n del mundo por la redenci\u00f3n e instauraci\u00f3n de la Iglesia. As\u00ed, <b>Cristo regir\u00eda la Iglesia con o por medio de los ap\u00f3stoles<\/b>.<\/p>\n<p>Este triunfo lo tendr\u00e1n los ap\u00f3stoles sobre \u201clas doce tribus de Israel.\u201d El lenguaje espec\u00edfico jud\u00edo pod\u00eda hacer creer que el pensamiento de Cristo se dirige a ellas. \u201cPara nosotros representan todo el mundo; pero el Salvador puede ser que se atenga a la perspectiva del momento; El no ha sido enviado m\u00e1s que a ellas (Mt 15:24); es tambi\u00e9n un \u00edndice precioso de autenticidad\u201d. Tambi\u00e9n pudo ser que, en el pensamiento de Cristo, se incluyese todo el \u201cIsrael de Dios\u201d (Gal 6:16), al menos en la perspectiva de Mt.<\/p>\n<p>Unido, l\u00f3gicamente, a este tema apost\u00f3lico se presenta el caso y el premio de cualquiera que deje sus bienes, lo m\u00e1s precioso que tenga \u2014 padres, hermanos, hijos y hasta posesiones \u2014, por El. La respuesta es doble: <i>despu\u00e9s, <\/i>la vida eterna, pero <i>ahora <\/i>recibir\u00e1 \u201cel ciento por uno\u201d (Mc), que Mt-Lc lo formulan diciendo a secas que recibir\u00e1 \u201cmucho m\u00e1s.\u201d Mc a\u00f1ade que recibir\u00e1 aqu\u00ed el \u201cciento por uno\u201d en todo lo que deja, pero \u201cjunto con persecuciones.\u201d Era la perspectiva que se esperar\u00eda, y que hab\u00edan visto, de persecuciones al disc\u00edpulo de Cristo. \u201dSi me persiguieron a m\u00ed, tambi\u00e9n a vosotros os perseguir\u00e1n\u201d (Jn 15:20). Es lo que pasa actualmente con un musulm\u00e1n o un indost\u00e1nico que se pase a la fe: encontrar\u00e1 la persecuci\u00f3n y el boicot en el seno de su mismo hogar. Era ya predicci\u00f3n de Cristo, al anunciar que no vino a traer la paz, sino la guerra, incluso en los hogares (cf. Mt 10:34-36). Y, al tener que dejarse y amar m\u00e1s que a los valores de ley natural a Cristo, <b>est\u00e1 sugiriendo su divinidad<\/b>.<\/p>\n<p>Al precisar qu\u00e9 tipo de premios \u201ccentuplicados\u201d tendr\u00e1n aqu\u00ed los fieles de Cristo, incluso perseguidos, los autores se dividen.<\/p>\n<p>Para unos era esto, en sentido estricto, en el per\u00edodo milenarista. Pero este per\u00edodo no existe, ni nadie va a tener, v.gr., por una hermana dejada, cien nuevas; otros apelaron a la amplificaci\u00f3n de bienes que se ten\u00edan en la comunidad cristiana primitiva (Plummer, Lagrange.), donde todo era com\u00fan, lo mismo que en la vida mon\u00e1stica (Casiano); pero esto son simples casos particulares, cuando la formulaci\u00f3n es universal. Generalmente, partiendo de la escuela alejandrina (Or\u00edgenes, San Cirilo), <b>se admite que esos premios son <i>mesi\u00e1nicos, <\/i>fundamentalmente <i>espirituales<\/i><\/b><i>. <\/i>La formulaci\u00f3n es la cl\u00e1sica oriental; pero el contexto exige este tipo de bienes mesi\u00e1nicos.<\/p>\n<p>Si \u00e9ste es el premio \u201cahora,\u201d despu\u00e9s, \u201cen el otro mundo\u201d o, \u201cen el siglo venidero,\u201d que no es igual que los d\u00edas mesi\u00e1nicos, sino la vida futura despu\u00e9s de la muerte, seg\u00fan el uso rab\u00ednico, tendr\u00e1n \u201cla vida eterna.\u201d<\/p>\n<p>Mt y Mc a\u00f1aden despu\u00e9s la siguiente sentencia: \u201cMuchos (de) los primeros ser\u00e1n los \u00faltimos, y de los \u00faltimos, primeros.\u201d<\/p>\n<p>Esta sentencia es utilizada por los evangelistas en diversas ocasiones (v.gr., Mt 22:14; Lc 13:30). Pudo haber sido empleada por Cristo en varias ocasiones, o repetida, por oportunidad, por los evangelistas. Aqu\u00ed tiene el aspecto, como en otras circunstancias, de ser un toque de alerta ante la perspectiva de las diversas actitudes ante el reino. No solamente se piensa en los fariseos \u2014 se cre\u00edan los \u201cprimeros\u201d en el derecho de ingreso \u2014 en su momento hist\u00f3rico, sino en la oportunidad de la misma en la conducta de los diversos cristianos en la Iglesia primitiva. Sin excluir, con motivo de la pregunta y alegato de motivos por los ap\u00f3stoles \u2014 haberlo dejado todo por El \u2014, <b>de ser un aviso \u201cmoralizante\u201d contra la jactancia de los cristianos que as\u00ed obrasen<\/b> (Act 2:44.45) <b>en la comunidad cristiana.<\/b><\/p>\n<h2><span id=\"W_Trilling_El_Nuevo_Testamento_y_su_Mensaje_Mt_Riquezas_y_recompensa\">W. Trilling, El Nuevo Testamento y su Mensaje (Mt): Riquezas y recompensa<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Herder (1980), Tomo II, Cf. pp. 173-179.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Peligro de las riquezas (19,23-26).\u00a0<\/p>\n<p>23 <i>Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: Os lo aseguro: un rico dif\u00edcilmente entrar\u00e1 en el reino de los cielos.<\/i>24 <i>Os lo vuelvo a decir: M\u00e1s f\u00e1cil es que un camello entre por el ojo de una aguja, que un rico en el reino de Dios. <\/i>25 <i>Cuando lo oyeron los disc\u00edpulos, se quedaron hondamente sorprendidos y dijeron: Pero entonces, \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 salvarse? 16 Fijando en ellos su mirada, d\u00edjoles Jes\u00fas: Para los hombres, esto es imposible; pero para Dios, todo es posible.\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Son unas palabras dif\u00edciles que empalman con el serm\u00f3n de la monta\u00f1a (cf. 6,24-34). No pueden ser paliadas ni cambiadas de sentido. Para <i>los ricos <\/i>es dif\u00edcil, dice Jes\u00fas categ\u00f3ricamente, alcanzar el reino de Dios. Al hablar de \u00abun rico\u00bb no debemos fijarnos en la cantidad de sus posesiones, como si fuera posible distinguir, de acuerdo con ella, lo que es justo o injusto; tampoco hay que pensar en un rico dominado por sus riquezas, que con avidez y codicia ha hecho de sus bienes un dios. El \u00abrico\u00bb es una persona que tiene muchas posesiones, y para cuya vida estas posesiones significan mucho. Las dos cosas son inseparables. Un rico de esta clase, dice Jes\u00fas, est\u00e1 en sumo peligro.\u00a0<\/p>\n<p>Jes\u00fas sabe que <i>los bienes <\/i>no son una magnitud neutral, una acumulaci\u00f3n de dinero, o de casas, o de acciones, o de joyas, o de lo que sea. Los bienes tienen un poder seductor que procura subyugar al hombre. As\u00ed habla Jes\u00fas de Mamm\u00f3n, que incluso entra en competencia con Dios <i>{6.24c). <\/i>Nadie puede sustraerse a esta resaca seductora, si no se aparta por completo de ella, y no se adhiere a Dios.\u00a0<\/p>\n<p>Una imagen dr\u00e1stica expresa lo antedicho. Exagera consciente y desmedidamente, y con todo quiere ser tomada como una imagen. Un camello no pasa nunca por el ojo min\u00fasculo de una aguja. \u00bfQuiere esto decir que ning\u00fan rico conseguir\u00e1 su objetivo por principio? esta interpretaci\u00f3n contradir\u00eda la primera frase, que se limita a decir que un rico <i>dif\u00edcilmente <\/i>entra en el reino de los cielos. La imagen no dice que nadie lo logre, sino que las probabilidades son sumamente exiguas. Estas palabras quieren agitar, sacudir, hacer que caigamos en la cuenta de la gravedad de la situaci\u00f3n. El joven ha encallado en este escollo, a pesar de hacer una pregunta tan radical y de estar dispuesto para una orden muy exigente del Maestro. Su apego a los bienes lo ha desvalorizado todo y le ha impedido recorrer el camino que conduce a la vida eterna.\u00a0<\/p>\n<p>Este ejemplo y las graves palabras del Se\u00f1or sobre los ricos tienen que ser como un est\u00edmulo en la carne para todos los que se encuentran en una situaci\u00f3n semejante a la del joven rico&#8230;\u00a0<\/p>\n<p>La sentencia de Jes\u00fas aterroriza a los disc\u00edpulos. Nos vienen a la memoria las palabras sombr\u00edas de la puerta estrecha y del camino angosto (7.13s). \u00bfSon quiz\u00e1s <i>muy pocos los que se salvan <\/i>(cf. Le 13.23) o quiz\u00e1s no hay nadie que se salve? Es preciso experimentar en s\u00ed mismo este temor. El salvarse no es algo natural y evidente; el hombre no puede invocar en favor suyo ning\u00fan derecho ni abrigar esperanza alguna. Muchas almas escogidas experimentaron dolorosamente tan terrible incertidumbre.\u00a0<\/p>\n<p>La respuesta del Maestro no da ning\u00fan consuelo humano ni sosiega la cuesti\u00f3n discutida. No obstante, libera al hombre de la angustia y del temor. Siempre es lo mismo: hay que confiar enteramente en Dios. As\u00ed como quien realmente tiene fe, conf\u00eda enteramente en Dios, as\u00ed tambi\u00e9n el que teme seriamente por su vida. En Dios <i>todo <\/i>es <i>posible. <\/i>El destino del hombre s\u00f3lo est\u00e1 en manos de Dios.\u00a0<\/p>\n<p>El conocimiento de esta verdad no conduce a una angustia servil, o a una cruel mutilaci\u00f3n de s\u00ed mismo, sino a la libertad de los hijos de Dios. Dios no es un maestro de escuela, ni un tirano, sino un padre.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Recompensa por renunciar a todo (19,27-30).\u00a0<\/p>\n<p>27 <i>Entonces torn\u00f3 la palabra Pedro y le dijo: Pues mira: nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. \u00bfQu\u00e9 habr\u00e1, pues, para nosotros? <\/i>28 <i>Jes\u00fas les contest\u00f3: Os lo aseguro: cuando el Hijo del hombre se siente en su trono glorioso, en la regeneraci\u00f3n, vosotros los que me hab\u00e9is seguido, tambi\u00e9n os sentar\u00e9is en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.\u00a0<\/i><\/p>\n<p>La pregunta de Pedro no es tan dura como la de los hijos de Zebedeo (Mc 10,37), pero tambi\u00e9n proviene de \u00ababajo\u00bb. En esta pregunta no se nombra <i>la recompensa, <\/i>pero se hace alusi\u00f3n a ella. <i>Ellos <\/i>lo han dejado todo y han seguido el llamamiento de Jes\u00fas; el joven rico no supo desprenderse de s\u00ed mismo y por eso se neg\u00f3 a seguir el llamamiento. Esta vez Jes\u00fas no rechaza bruscamente la pregunta, como lo hizo con Pedro hablando del tema de la pasi\u00f3n (16,23) y como lo har\u00e1 con los hijos de Zebedeo (20,20-24). El que ha dejado, recibir\u00e1 (19,29). El que ha seguido a Jes\u00fas en la humillaci\u00f3n, compartir\u00e1 su gloria (19,28). \u00c9sta es la doble respuesta a la pregunta de Pedro.\u00a0<\/p>\n<p>Para el fin del tiempo en este mundo y para el paso al mundo nuevo san Mateo emplea en la mayor\u00eda de los casos la palabra parus\u00eda (por ejemplo 24,3.37). Aqu\u00ed encontramos la extra\u00f1a palabra <i>regeneraci\u00f3n. <\/i>El primero de estos dos vocablos alude sobre todo al acontecimiento \u00fanico, que inicia la transformaci\u00f3n del mundo, este segundo vocablo se refiere a la restauraci\u00f3n del mundo seg\u00fan su estado primitivo. El mundo es engendrado por segunda vez, despu\u00e9s que est\u00e9n dominadas las fuerzas ca\u00f3ticas, como la primera vez fue engendrado del caos con una belleza inmaculada y con un orden arm\u00f3nico. La segunda creaci\u00f3n ser\u00e1 como la primera, es decir la producci\u00f3n del mundo al principio s\u00f3lo puede compararse con la acci\u00f3n revolucionaria de Dios, la cual abarca todo el cosmos (Gen 1,1-2,4a). Pero la gloria del mundo nuevo ser\u00e1 todav\u00eda mayor que la del antiguo, del que ya se pudo decir: \u00abY vio Dios todas las cosas que hab\u00eda hecho y eran buenas en gran manera\u00bb (Gen 1,31a). Porque el mundo nuevo debe subsistir con una duraci\u00f3n eterna.\u00a0<\/p>\n<p>La regeneraci\u00f3n se inicia con la venida del Hijo del hombre y se pone en vigor con su juicio. El Hijo del hombre estar\u00e1 sentado en su trono de gloria (25,31) y pronunciar\u00e1 la sentencia. Los doce se sentar\u00e1n junto a \u00e9l como asistentes y pronunciar\u00e1n con el juez la sentencia. Antes se ha dicho: \u00abQui\u00e9n a vosotros recibe, a m\u00ed me recibe; y quien a m\u00ed me recibe, recibe a aquel que me envi\u00f3\u00bb (10, 40). Esta <i>unidad <\/i>entre el Padre que env\u00eda, el Mes\u00edas enviado y los ap\u00f3stoles vale en la humillaci\u00f3n y valdr\u00e1 luego en la gloria. El Mes\u00edas se ha declarado en favor de ellos y se les ha identificado con su actuaci\u00f3n de un modo tan \u00edntimo que ahora pueden declararse ellos en favor de \u00e9l en el juicio e identificarse con su sentencia. Esto en realidad es recompensa del seguimiento: seguimiento hasta lo profundo de la pasi\u00f3n, del desprecio, e incluso hasta la impotencia de la muerte, luego hasta la altura de la gloria y del poder\u00edo en el trono del Mes\u00edas al fin de los tiempos.\u00a0<\/p>\n<p>El pueblo de Dios constaba de <i>doce tribus, <\/i>tal como tuvo su origen en el padre Jacob, seg\u00fan testimonio de la Escritura. Las doce tribus tienen que ser reunidas al final de los tiempos, en ellas se presentar\u00e1 el pueblo de Dios en la gloria. Pero las doce tribus, de las que aqu\u00ed habla Jes\u00fas, son las tribus del nuevo Israel, engendrado por Dios y redimido por Jes\u00fas. Es una gran imagen que se ofrece a Pedro. Tambi\u00e9n es una imagen que la Iglesia peregrina edificada sobre el cimiento de los ap\u00f3stoles y profetas (Ef 2,20), tiene ante los ojos, ya que marcha hacia el juicio de su Se\u00f1or y de sus ap\u00f3stoles&#8230;\u00a0<\/p>\n<p><i>29 Y todo aquel que por mi nombre haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos, o campos, recibir\u00e1 mucho m\u00e1s y heredar\u00e1 vida eterna. <\/i>30 <i>Pues muchos primeros ser\u00e1n \u00faltimos, y muchos \u00faltimos primeros.\u00a0<\/i><\/p>\n<p>La segunda respuesta habla en primer lugar de lo que se <i>ha dejado <\/i>por amor de Jes\u00fas; es decir por causa de la \u00edntima solidaridad con \u00e9l y del servicio a su palabra&#8221; Se nombran sin interrupci\u00f3n v\u00ednculos familiares y bienes terrenales. Que los hijos se separen de los padres o que el campesino abandone su casa y sus tierras es lo mismo para el caso. La enumeraci\u00f3n podr\u00eda ser m\u00e1s larga. Lo que importa no es lo que se deja, sino por qu\u00e9 se deja, importa la relaci\u00f3n con el Mes\u00edas y el empleo de la propia persona en su seguimiento. Distinto es lo que se reclama y cu\u00e1nto se reclama; pero en ning\u00fan caso se da sin que se reciba, en cambio, el c\u00e9ntuplo. No para que el disc\u00edpulo trabaje por esta recompensa, sino para que siempre crea m\u00e1s en la riqueza mayor y en la magnanimidad de Dios, que constantemente aventaja al hombre.\u00a0<\/p>\n<p>No trabajamos por la recompensa. Pero trabajamos por Dios, que tambi\u00e9n es nuestra recompensa.\u00a0<\/p>\n<p>Esta recompensa no se divide en una recompensa terrenal y otra eterna (como en Me 10,30). San Mateo solamente nombra la \u00fanica amplia recompensa de la vida verdadera, de la vida eternal. Esta vida es <i>mucho m\u00e1s <\/i>de lo que aqu\u00ed ahora se podr\u00eda dejar. La pregunta del joven rico versaba sobre el camino hacia la vida eterna (19,16). La orden de Jes\u00fas prescrib\u00eda al joven que dejara lo que pose\u00eda y le siguiera. Los disc\u00edpulos lo han hecho y no s\u00f3lo han dejado los bienes terrenales. Obtienen la promesa de alcanzar el verdadero objetivo. \u00a1Qu\u00e9 esperanza se contiene en esta promesa para todos los que est\u00e1n seriamente preocupados por su salvaci\u00f3n!\u00a0<\/p>\n<p>El hombre no tiene una \u00faltima seguridad sobre si se salva y logra la solidaridad con Dios. Siempre perdura una tensi\u00f3n entre la esperanza de conseguir estos fines y la experiencia de ser insuficiente ante la pretensi\u00f3n que implica esta esperanza. A pesar de esta inseguridad general que perdura, estas palabras tambi\u00e9n dan una <i>seguridad libertadora. <\/i>Estas palabras de la recompensa puede referirlas a s\u00ed mismo el que pueda decir de s\u00ed como Pedro que realmente lo ha dejado todo por amor de Jes\u00fas. Dios no olvida ni siquiera las m\u00faltiples acciones \u00ednfimas. \u00a1Cu\u00e1nto menos olvidar\u00e1 la \u00fanica gran acci\u00f3n de la renuncia en el seguimiento!\u00a0<\/p>\n<p>Esto se manifestar\u00e1 en la regeneraci\u00f3n del mundo. Entonces tendr\u00e1 lugar una gran <i>revalorizaci\u00f3n. <\/i>Muchos que aqu\u00ed eran los primeros, all\u00ed ser\u00e1n \u00faltimos, es decir los que ser\u00e1n arrojados fuera. Y muchos que eran los \u00faltimos, ser\u00e1n primeros, es decir los coherederos de Cristo en el reino de Dios. Lo ganar\u00e1 todo el que todo lo dej\u00f3, perder\u00e1 su vida el que la busc\u00f3, la encontrar\u00e1 el que la perdi\u00f3.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>23 Entonces Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abEn verdad os digo que dif\u00edcilmente entrar\u00e1 un rico en el reino de los cielos. 24 Lo repito: m\u00e1s f\u00e1cil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de los cielos\u00bb. 25 Al o\u00edrlo, los disc\u00edpulos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-19-23-30-el-joven-rico-ii-ciento-por-uno-y-la-vida-eterna\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 19, 23-30: El joven rico (ii) &#8211; Ciento por uno y la vida eterna\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41344","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41344","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41344"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41344\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}