{"id":41345,"date":"2016-10-07T23:28:53","date_gmt":"2016-10-08T04:28:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-19-27-29-lo-hemos-dejado-todo\/"},"modified":"2016-10-07T23:28:53","modified_gmt":"2016-10-08T04:28:53","slug":"mt-19-27-29-lo-hemos-dejado-todo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-19-27-29-lo-hemos-dejado-todo\/","title":{"rendered":"Mt 19, 27-29: Lo hemos dejado todo"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">27<\/span> Entonces dijo Pedro a Jes\u00fas: \u00abYa ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; \u00bfqu\u00e9 nos va a tocar?\u00bb. <span class=\"versiculo\">28<\/span> Jes\u00fas les dijo: \u00abEn verdad os digo: cuando llegue la renovaci\u00f3n y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, tambi\u00e9n vosotros, los que me hab\u00e9is seguido, os sentar\u00e9is en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. <span class=\"versiculo\">29<\/span> Todo el que por m\u00ed deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibir\u00e1 cien veces m\u00e1s y heredar\u00e1 la vida eterna. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Pedro_Damian_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Pedro Dami\u00e1n, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_No_hay_carga_mas_pesada_que_el_propio_yo\">Serm\u00f3n: No hay carga m\u00e1s pesada que el propio yo<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Serm\u00f3n 9 : PL 144, 549-553.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abLo hemos dejado todo y te hemos seguido\u00bb (Mt 19,27).<\/p>\n<p>En verdad es una gran cosa \u00abdejarlo todo\u00bb, pero hay una cosa todav\u00eda m\u00e1s grande que es \u00abseguir a Cristo\u00bb porque, tal como nos lo ense\u00f1an los libros, son muchos los que lo han dejado todo pero no han seguido a Cristo. Seguir a Cristo es nuestra tarea, nuestro trabajo, en esto consiste lo esencial de la salvaci\u00f3n del hombre, pero no podemos seguir a Cristo si no abandonamos todo lo que nos impide seguirle. Porque \u00absale contento como un h\u00e9roe\u00bb (Sal 18,6), y nadie puede seguirle si lleva una pesada carga.<\/p>\n<p>\u00abHe aqu\u00ed, dice Pedro, que nosotros lo hemos dejado todo\u00bb, no solamente los bienes de este mundo sino tambi\u00e9n los deseos de nuestra alma. Porque no lo ha dejado todo el que sigue atado aunque s\u00f3lo sea a s\u00ed mismo. M\u00e1s a\u00fan, de nada sirve haber dejado todo lo dem\u00e1s a excepci\u00f3n de s\u00ed mismo, porque no hay carga m\u00e1s pesada para el hombre que su propio yo. \u00bfQu\u00e9 tirano hay m\u00e1s cruel, amo m\u00e1s despiadado para el hombre que su voluntad propia?&#8230; Por consiguiente, es preciso que abandonemos nuestras posesiones y nuestra voluntad propia si queremos seguir a aquel que no ten\u00eda \u00abdonde reclinar la cabeza\u00bb (Lc 9,58), y que ha venido \u00abno para hacer su voluntad, sino la voluntad del que le ha enviado\u00bb (Jn 6,38).<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_de_la_Cruz_doctor_de_la_Iglesia\">San Juan de la Cruz, doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Obras_Espiritu_de_propiedad_o_pobreza_en_el_espiritu\">Obras: \u00bfEsp\u00edritu de propiedad o pobreza en el esp\u00edritu?<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Avisos y M\u00e1ximas nn. 353-357.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abRecibir\u00e1 cien veces m\u00e1s y heredar\u00e1 la vida eterna\u00bb (Mt 19,29)<\/p>\n<p>No tenga otro deseo, que el de entrar s\u00f3lo por amor a Cristo en el desapego, el vac\u00edo y la pobreza de todo lo que existe en la tierra. No tendr\u00e1 otras necesidades m\u00e1s que aquellas a las que has sometido tu coraz\u00f3n; el pobre de esp\u00edritu nunca ser\u00e1 m\u00e1s feliz que cuando se encuentre en la indigencia; aquel cuyo coraz\u00f3n no desea nada es siempre generoso.<\/p>\n<p>Los pobres en el Esp\u00edritu (Mt 5,3) tienen una gran libertad en todo lo que poseen. Su placer es pasar necesidad por amor a Dios y al pr\u00f3jimo&#8230; No s\u00f3lo los bienes, las alegr\u00edas y los placeres de este mundo nos estorban y nos retrasan en el camino hacia Dios, sino tambi\u00e9n las alegr\u00edas y las consolaciones espirituales, son en s\u00ed mismas un obst\u00e1culo en nuestra marcha, si los recibimos o las buscamos con un esp\u00edritu de propiedad.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_Magno_papa_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Gregorio Magno, papa y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Han_renunciado_a_sus_bienes_y_sus_codicias\">Homil\u00eda: Han renunciado a sus bienes y sus codicias.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00eda 5 sobre el Evangelio.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abHe aqu\u00ed que nosotros hemos dejado todo por seguirte\u00bb (Mt 19,27)<\/p>\n<p>Vosotros hab\u00e9is entendido, mis queridos hermanos, que Pedro y Andr\u00e9s han abandonado sus redes para seguir al Redentor a la primera voz de su llamada (Mt 4, 20)&#8230; Puede ser que alguno se diga todo bajo: Para obedecer a la llamada del Se\u00f1or, \u00bfque es lo que estos dos pescadores han abandonado, ellos que no ten\u00edan casi nada? Pero en esta materia, nosotros debemos considerar las disposiciones del coraz\u00f3n antes que la fortuna. Ha dejado mucho, el que nada reten\u00eda para \u00e9l; ha dejado mucho el que ha abandonado todo, lo mismo si es poca cosa. Nosotros que poseemos, lo conservamos con pasi\u00f3n, y esto que no tenemos, lo perseguimos nosotros con el deseo. S\u00ed, Pedro y Andr\u00e9s han dejado mucho, puesto que el uno y el otro han abandonado el deseo de poseer. Ellos han abandonado mucho, puesto que han renunciado a sus bienes y tambi\u00e9n han renunciado a sus codicias. Siguiendo al Se\u00f1or, ellos han renunciado a todo lo que habr\u00edan podido desear si no le hubieran seguido.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Ireneo_de_Lyon_obispo_martir_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Ireneo de Lyon, obispo, m\u00e1rtir y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Tratado_Jesus_no_nos_llama_para_quitarnos_de_nada\">Tratado: Jes\u00fas no nos llama para quitarnos de nada<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Contra las herej\u00edas, IV, 14,1 : SC 100, 537.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abVosotros, los que me hab\u00e9is seguido\u00bb (Mt 19,28)<\/p>\n<p>Por haber seguido la Palabra de Dios, su llamada, espont\u00e1nea y libremente con la generosidad de su fe, Abrah\u00e1n fue \u201cel amigo de Dios\u201d (Sant 2,23). No era a causa de una indigencia que el Verbo de Dios adquiri\u00f3 esta amistad de Abrah\u00e1n, ya que el Verbo es perfecto desde su origen. \u201cAntes que Abrah\u00e1n, Yo soy!\u201d (Jn 8,58) Lo hizo en su gran bondad para poder dar a Abrah\u00e1n la vida eterna&#8230; Tampoco en el principio, cuando Dios model\u00f3 a Ad\u00e1n, no lo hizo por una necesidad sino por tener a alguien en quien depositar sus beneficios.<\/p>\n<p>Del mismo modo, Jes\u00fas tampoco necesita nuestro servicio, sino que nos llama a su seguimiento para darnos la salvaci\u00f3n. Ya que seguir al Se\u00f1or es tener parte en la salvaci\u00f3n, como el que sigue la luz tiene parte en la luz. Cuando los hombres caminan en la luz, no son ellos los que iluminan la luz ni la hacen brillar, antes bien son iluminados y resplandecientes gracias a ella&#8230; Dios concede sus beneficios a los que le sirven porque le sirven y a los que lo siguen porque le siguen. Pero no recibe de ellos beneficio alguno ya que \u00e9l es perfecto y no necesita nada.<\/p>\n<p>Si Dios solicita los servicios de los hombres es para poder conceder sus beneficios de bondad y misericordia a los que perseveran en su servicio. Porque, si Dios no necesita nada, el hombre s\u00ed que necesita de la comuni\u00f3n con Dios. La gloria del hombre es que persevere en el servicio de Dios. Por esto, el Se\u00f1or dijo a sus disc\u00edpulos: \u201cNo me elegisteis vosotros a m\u00ed; fui yo quien os eleg\u00ed a vosotros,\u201d (Jn 15,16) indicando as\u00ed que&#8230;por haber seguido al Hijo de Dios, ser\u00edan glorificados con \u00e9l: \u201cPadre, quiero que todos estos que t\u00fa me has dado puedan estar conmigo donde est\u00e9 yo, para que contemplen la gloria que me has dado, porque t\u00fa me amaste antes de la creaci\u00f3n del mundo.\u201d (Jn 17,24).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>27 Entonces dijo Pedro a Jes\u00fas: \u00abYa ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; \u00bfqu\u00e9 nos va a tocar?\u00bb. 28 Jes\u00fas les dijo: \u00abEn verdad os digo: cuando llegue la renovaci\u00f3n y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, tambi\u00e9n vosotros, los que me hab\u00e9is seguido, os &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-19-27-29-lo-hemos-dejado-todo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 19, 27-29: Lo hemos dejado todo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41345","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41345","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41345"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41345\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41345"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41345"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41345"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}