{"id":41348,"date":"2016-10-07T23:29:09","date_gmt":"2016-10-08T04:29:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-20-20-28-venida-del-reino-la-madre-de-los-hijos-de-zebedeo\/"},"modified":"2016-10-07T23:29:09","modified_gmt":"2016-10-08T04:29:09","slug":"mt-20-20-28-venida-del-reino-la-madre-de-los-hijos-de-zebedeo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-20-20-28-venida-del-reino-la-madre-de-los-hijos-de-zebedeo\/","title":{"rendered":"Mt 20, 20-28:  Venida del Reino \u2013 La madre de los hijos de Zebedeo"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">20<\/span> Entonces se le acerc\u00f3 la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos y se postr\u00f3 para hacerle una petici\u00f3n. <span class=\"versiculo\">21<\/span> \u00c9l le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 deseas?\u00bb. Ella contest\u00f3: \u00abOrdena que estos dos hijos m\u00edos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda\u00bb. <span class=\"versiculo\">22<\/span> Pero Jes\u00fas replic\u00f3: \u00abNo sab\u00e9is lo que ped\u00eds. \u00bfPod\u00e9is beber el c\u00e1liz que yo he de beber?\u00bb. Contestaron: \u00abPodemos\u00bb. <span class=\"versiculo\">23<\/span> \u00c9l les dijo: \u00abMi c\u00e1liz lo beber\u00e9is; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a m\u00ed concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre\u00bb. <span class=\"versiculo\">24<\/span> Los otros diez, al o\u00edr aquello, se indignaron contra los dos hermanos. <span class=\"versiculo\">25<\/span> Y llam\u00e1ndolos, Jes\u00fas les dijo: \u00abSab\u00e9is que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. <span class=\"versiculo\">26<\/span> No ser\u00e1 as\u00ed entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, <span class=\"versiculo\">27<\/span> y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. <span class=\"versiculo\">28<\/span> Igual que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Basilio_de_Seleucia\"> Basilio de Seleucia<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=56\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Basilio de Seleucia\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_Ha_hecho_del_Reino_el_objeto_de_su_suplica\"> Serm\u00f3n: Ha hecho del Reino el objeto de su s\u00faplica<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abManda que estos dos hijos m\u00edos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y otro a tu izquierda\u00bb (Mt 20,21)<br \/>24: PG 85, 282ss<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00bfQuieres conocer la fe de esta mujer? Considera, pues, el momento de su petici\u00f3n&#8230;La cruz estaba cercana , la pasi\u00f3n inminente, la muchedumbre de los enemigos a punto. El Maestro habla de su muerte, los disc\u00edpulos se inquietan: antes de la pasi\u00f3n se estremecen al o\u00edr hablar de ella. Lo que escuchan los espanta y quedan turbados. En este momento, esta madre se distancia del grupo de los ap\u00f3stoles y pide el Reino y un trono para sus hijos.<\/p>\n<p> \u00bfQu\u00e9 dices, mujer? \u00bfOyes hablar de la cruz y pides un trono? Se trata de la pasi\u00f3n y t\u00fa deseas el Reino. Abandonas a los disc\u00edpulos a sus miedos y temores. Pero \u00bfde d\u00f3nde te puede venir este deseo de dignidades? \u00bfQu\u00e9 es lo que te lleva a pedir un reino para tus hijos, despu\u00e9s de todo lo que acabas de escuchar?&#8230;<\/p>\n<p> Yo veo, dice ella, la pasi\u00f3n, pero preveo tambi\u00e9n la resurrecci\u00f3n. Veo alzada la cruz y contemplo el cielo abierto. Miro los clavos, pero tambi\u00e9n veo el trono&#8230; He o\u00eddo al Se\u00f1or decir: \u00abOs sentar\u00e9is en doce tronos\u00bb (Mt 19,28) Veo el porvenir con los ojos de la fe.<\/p>\n<p> Esta mujer se adelanta, me parece a m\u00ed, a las palabras del ladr\u00f3n. El, en la cruz, pronuncia esta oraci\u00f3n: \u00abAcu\u00e9rdate de m\u00ed, cuando llegues a tu Reino.\u00bb (Lc 23,42) Antes de la cruz, ha hecho del Reino el objeto de su s\u00faplica&#8230;\u00a1Deseo grande, perdido en el futuro! Lo que el tiempo escond\u00eda lo ve\u00eda la fe. <\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Basilio_Magno\"> Basilio Magno<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=54\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Basilio Magno\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_los_Salmos_Mucho_le_cuesta_al_Senor_la_muerte_de_sus_fieles\"> Sobre los Salmos: Mucho le cuesta al Se\u00f1or la muerte de sus  fieles<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00ab\u00bfSois capaces de beber el c\u00e1liz que yo he de beber?\u00bb (Mt 20,22)<br \/>Salmo 115, 4: PG 30, 110-111<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p><i>\u00bfC\u00f3mo pagar\u00e9 al Se\u00f1or?<\/i> No con sacrificios ni holocaustos, no con la observancia del culto legal, sino con la totalidad de mi vida. Por eso dice el salmista: <i>Alzar\u00e9 la copa de la salvaci\u00f3n, <\/i> entendiendo por copa la fatiga en la lucha sostenida por el amor de Dios, y la constancia con que ha resistido al pecado hasta la muerte.<\/p>\n<p>  Pero esto suceder\u00e1 como el mismo Salvador ense\u00f1\u00f3 en el evangelio: <i>Padre m\u00edo, si es posible, que pase de m\u00ed este c\u00e1liz. Y <\/i>tambi\u00e9n a sus disc\u00edpulos: <i>\u00bfSois capaces de beber el c\u00e1liz que yo he de beber? <\/i>Se refer\u00eda a la muerte que iba a sufrir por la salvaci\u00f3n del mundo. Por eso dice: <i>Alzar\u00e9 la copa de la salvaci\u00f3n, <\/i>es decir, como un sediento, anhelo la consumaci\u00f3n del martirio, porque los suplicios que me han infligido en esta lucha por la piedad no los considero como dolores, sino como un descanso del alma y del cuerpo. Yo mismo \u2014dice\u2014 me ofrecer\u00e9 a m\u00ed mismo como v\u00edctima y holocausto, pues considero que todas las dem\u00e1s cosas son inferiores a la grandeza y dignidad del donante. Y estoy dispuesto a mantener esta promesa delante de todo el pueblo: <i>Cumplir\u00e9 al Se\u00f1or mis votos en presencia de todo el pueblo.<\/i><\/p>\n<p>  Despu\u00e9s exhorta a sus oyentes a no temer la muerte, diciendo: <i>Mucho le cuesta al Se\u00f1or la muerte de sus fieles. <\/i>Que es como si dijera: No os mostr\u00e9is, oh hombres, renuentes en esta noble batalla; no teng\u00e1is miedo a morir: no se trata de ir al encuentro de la muerte, sino de una magn\u00edfica ocasi\u00f3n de conquistar la vida; no es una destrucci\u00f3n total, sino un paso a la gloria. Adem\u00e1s, los avaros acostumbran a llamar preciosas a ciertas piedras, resplandecientes de hermosos colores; en cambio, a los ojos del Se\u00f1or, es de gran precio la muerte de sus fieles.<\/p>\n<p>  Cuando el alma, libre de las miserias de la carne, despu\u00e9s de una vida pura, sin mancha ni arruga, haya obtenido la gloria como recompensa a las fatigas sufridas por el amor de Dios, y, ce\u00f1ida con la corona de la justicia y, en consecuencia, resplandeciente con la belleza de todas las virtudes, se presente al Se\u00f1or y juez universal revestida del esplendor de la gracia, m\u00e1s refulgente que cualquier gema preciosa, \u00bfc\u00f3mo no ha de ser de gran precio en presencia del Se\u00f1or la muerte de una tal persona?<\/p>\n<p>  As\u00ed pues, no estamos aqu\u00ed para llorar la partida de los santos de esta vida, sino m\u00e1s bien su nacimiento y su ingreso en el mundo. La entrada del hombre en esta vida acontece, de hecho, en un contexto de circunstancias humillantes; mientras que la partida de esta vida es preciosa y noble. Bien es verdad que no para todos los hombres, sino tan s\u00f3lo para quienes han llevado una vida justa y santa. Preciosa es, pues, la muerte, y no el nacimiento de los hombres.<\/p>\n<p>  Cuando se mor\u00eda bajo la ley judaica, los cad\u00e1veres eran considerados como cosa abominable; cuando, por el contrario, se muere por Cristo, las reliquias de los santos son preciosas. <i>El que toque un cad\u00e1ver quedar\u00e1 impuro hasta la tarde.<\/i> En cambio, el que ahora toca los huesos de un m\u00e1rtir, de la virtud que reside en aquel cuerpo recibe una cierta participaci\u00f3n en su sacralidad. Concluyamos, pues: <i> Mucho le cuesta al Se\u00f1or la muerte de sus fieles.<\/i><\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Agustin_de_Hipona\"> Agust\u00edn de Hipona<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=2\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Agust\u00edn de Hipona\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_los_Salmos_Quereis_veros_enaltecidos_antes_de_ser_humillados\"> Sobre los Salmos: \u00bfQuer\u00e9is veros enaltecidos antes de ser humillados?<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abNo sab\u00e9is lo que ped\u00eds\u00bb (Mt 20,22)<br \/>Salmo 126<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00abEs en vano que madrugu\u00e9is\u00bb (Sal (126,2)&#8230; As\u00ed eran los hijos de Zebedeo quienes, antes de haber sufrido la humillaci\u00f3n en conformidad con la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or, ya hab\u00edan escogido su sitio, uno a su derecha y el otro a su izquierda. Quer\u00edan \u00ablevantarse antes de la Aurora\u00bb&#8230; Tambi\u00e9n Pedro se hab\u00eda levantado antes de la Aurora, cuando dio al Se\u00f1or el consejo de que no sufriera por nosotros. Efectivamente, el Se\u00f1or hab\u00eda hablado de su Pasi\u00f3n que deb\u00eda salvarnos y de sus humillaciones, y Pedro, que poco antes hab\u00eda confesado que Jes\u00fas era el Hijo de Dios, se estremeci\u00f3 ante la idea de su muerte y le dijo: \u00a1No lo permita Dios, Se\u00f1or! S\u00e1lvate a ti mismo. Eso no puede pasarte.\u00bb (cf. Mt 16,22). Quer\u00eda ser m\u00e1s que la Luz, dar un consejo al que es la Luz. Pero, \u00bfqu\u00e9 hace el Se\u00f1or? Ha hecho que se ponga detr\u00e1s de la Luz dici\u00e9ndole: \u00ab\u00a1Qu\u00edtate de mi vista\u00bb&#8230; \u00abPonte detr\u00e1s de m\u00ed para que yo camine delante de ti y t\u00fa me sigas. Pasa por el mismo camino que yo, en lugar de querer ense\u00f1arme el camino por el que t\u00fa quieres andar\u00bb&#8230;<\/p>\n<p> \u00bfPor qu\u00e9, pues, hijos del Zebedeo, quer\u00e9is pasar antes que el D\u00eda? Esta es la pregunta que es preciso ponerles; no se van a enfadar porque estas cosas est\u00e1n ya escritas para ellos con el fin de que nosotros sepamos preservarnos del orgullo al cual ellos han ca\u00eddo. \u00bfPor qu\u00e9 querer pasar antes que el D\u00eda? Es en vano. \u00bfQuer\u00e9is veros enaltecidos antes de ser humillados? El mismo Se\u00f1or vuestro, el que es vuestra luz, se humill\u00f3 para ser enaltecido. Escuchad lo que dice Pablo: \u00abCristo, a pesar de su condici\u00f3n divina, no hizo alarde de su categor\u00eda de Dios; al contrario, se despoj\u00f3 de su rango, y tom\u00f3 la condici\u00f3n de esclavo&#8230; Actuando como un hombre cualquiera, se rebaj\u00f3 hasta someterse incluso a la muerte y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levant\u00f3 sobre todo (Flp 2,6s)<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Juan_Crisostomo\"> Juan Cris\u00f3stomo<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=1\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Juan Cris\u00f3stomo\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_el_Evangelio_de_san_Mateo_Participes_de_la_pasion_de_Cristo\"> Sobre el Evangelio de san Mateo: Part\u00edcipes de la pasi\u00f3n de Cristo<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl c\u00e1liz que yo voy a  beber lo beber\u00e9is\u00bb (Mt 20,23)<br \/>Homil\u00eda 65, 2-4: PG 58, 619-622<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=2\">PG<\/a><\/span><\/p>\n<p><p>Los hijos de Zebedeo apremian a Cristo, dici\u00e9ndole: Ordena que se siente uno a tu derecha y el otro a tu izquierda. \u00bfQu\u00e9 les responde el Se\u00f1or? Para hacerles ver que lo que piden no tiene nada de espiritual y que, si hubieran sabido lo que ped\u00edan, nunca se hubieran atrevido a hacerlo, les dice: No sab\u00e9is lo que ped\u00eds, es decir: \u00abNo sab\u00e9is cu\u00e1n grande, cu\u00e1n admirable, cu\u00e1n superior a los mismos coros celestiales es esto que ped\u00eds.\u00bb Luego a\u00f1ade: \u00bfSois capaces de beber el c\u00e1liz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar? Es como si les dijera: \u00abVosotros me habl\u00e1is de honores y de coronas, pero yo os hablo de luchas y fatigas. \u00c9ste no es tiempo de premios, ni es ahora cuando se ha de manifestar mi gloria; la vida presente es tiempo de muertes, de guerra y de peligros.\u00bb<\/p>\n<p>Pero fij\u00e9monos c\u00f3mo la manera de interrogar del Se\u00f1or equivale a una exhortaci\u00f3n y a un aliciente. No dice: \u00ab\u00bfPod\u00e9is soportar la muerte? \u00bfSois capaces de derramar vuestra sangre?\u00bb, sino que sus palabras son: \u00bfSois capaces de beber el c\u00e1liz? Y, para animarlos a ello, a\u00f1ade: Que yo he de beber; de este modo, la consideraci\u00f3n de que se trata del mismo c\u00e1liz que ha de beber el Se\u00f1or hab\u00eda de estimularlos a una respuesta m\u00e1s generosa. Y a su pasi\u00f3n le da el nombre de \u00abbautismo,\u00bb para significar, con ello, que sus sufrimientos hab\u00edan de ser causa de una gran purificaci\u00f3n para todo el mundo. Ellos responden: Lo somos. El fervor de su esp\u00edritu les hace dar esta respuesta espont\u00e1nea, sin saber bien lo que prometen, pero con la esperanza de que de este modo alcanzar\u00e1n lo que desean.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 les dice entonces el Se\u00f1or? El c\u00e1liz que yo voy a beber lo beber\u00e9is, y os bautizar\u00e1n con el bautismo con que yo me voy a bautizar. Grandes son los bienes que les anuncia, esto es: \u00abSer\u00e9is dignos del martirio y sufrir\u00e9is lo mismo que yo, vuestra vida acabar\u00e1 con una muerte violenta, y as\u00ed ser\u00e9is part\u00edcipes de mi pasi\u00f3n. Pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a m\u00ed concederlo, es para aquellos para quienes lo tiene reservado mi Padre.\u00bb Despu\u00e9s que ha levantado sus \u00e1nimos y ha provocado su magnanimidad, despu\u00e9s que los ha hecho capaces de superar el sufrimiento, entonces es cuando corrige su petici\u00f3n.<\/p>\n<p>Los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. Ya veis cu\u00e1n imperfectos eran todos, tanto aquellos que pretend\u00edan una precedencia sobre los otros diez, como tambi\u00e9n los otros diez que envidiaban a sus dos colegas. Pero \u2014como ya dije en otro lugar\u2014 si nos fijamos en su conducta posterior, observamos que est\u00e1n ya libres de esta clase de aspiraciones. El mismo Juan, uno de los protagonistas de este episodio, cede siempre el primer lugar a Pedro, tanto en la predicaci\u00f3n como en la realizaci\u00f3n de los milagros, como leemos en los Hechos de los Ap\u00f3stoles. En cuanto a Santiago, no vivi\u00f3 por mucho tiempo; ya desde el principio se dej\u00f3 llevar de su gran vehemencia y, dejando a un lado toda aspiraci\u00f3n humana, obtuvo bien pronto la gloria inefable del martirio.<\/p>\n<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Francisco_de_Sales\"> Francisco de Sales<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=32\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Francisco de Sales\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermon_Un_martirio_que_dura_toda_la_vida\"> Serm\u00f3n: Un martirio que dura toda la vida<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00ab\u00bfSois capaces de bebe el c\u00e1liz que Yo he de beber?\u00bb (Mt 20,22)<br \/>IX, nn. 76-79, 6-5-1616 \u00f3 1617<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00abEntonces se acerc\u00f3 a Jes\u00fas la madre de los de Zebedeos con sus hijos, y se postr\u00f3 para hacerle una petici\u00f3n. Jes\u00fas replic\u00f3: No sab\u00e9is lo que ped\u00eds. \u00bfSois capaces de bebe el c\u00e1liz que Yo he de beber? Contestaron: Lo somos.\u00bb Mt 20, 17-28 <\/p>\n<p> \u00a1Qu\u00e9 grande es nuestra miseria! Queremos que Dios haga nuestra voluntad y no queremos hacer la suya m\u00e1s que cuando es conforme a la nuestra. <\/p>\n<p> La mayor\u00eda de nosotros, si nos examinamos bien, veremos que nuestras peticiones son impuras e imperfectas; si estamos en la oraci\u00f3n, queremos que Dios nos hable, que venga a visitarnos, consolarnos y recrearnos; le decimos que haga esto, que nos de lo otro. <\/p>\n<p> Y si no lo hace, aunque sea en beneficio nuestro, nos inquietamos, nos turbamos y nos afligimos&#8230; <\/p>\n<p> Nuestro divino Maestro les dijo: \u00bfPod\u00e9is beber conmigo el c\u00e1liz que me est\u00e1 preparado?&#8230; y respondieron: podemos. Y \u00c9l a\u00f1adi\u00f3: \u00bfsab\u00e9is lo que es beber mi c\u00e1liz? <\/p>\n<p> No cre\u00e1is que es tener dignidades, honores, favores o consuelos, \u00a1no! Beber mi c\u00e1liz es participar en mi pasi\u00f3n, soportar las penas y los sufrimientos, los clavos, las espinas, beber la hiel y el vinagre. <\/p>\n<p> Los m\u00e1rtires beb\u00edan de un trago ese c\u00e1liz&#8230; y \u00bfno es un gran martirio el no hacer nunca su propia voluntad, someter el juicio, desgarrar el coraz\u00f3n, vaciarlo de todos sus afectos impuros y de todo lo que no es Dios; no vivir seg\u00fan nuestras inclinaciones y humores sino seg\u00fan la voluntad divina y la raz\u00f3n? <\/p>\n<p> Es un martirio muy largo y enojoso y que debe durar toda nuestra vida, pero que nos obtendr\u00e1 al final una gran corona como recompensa si somos fieles a todo esto.<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>20 Entonces se le acerc\u00f3 la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos y se postr\u00f3 para hacerle una petici\u00f3n. 21 \u00c9l le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 deseas?\u00bb. Ella contest\u00f3: \u00abOrdena que estos dos hijos m\u00edos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda\u00bb. 22 Pero Jes\u00fas replic\u00f3: &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-20-20-28-venida-del-reino-la-madre-de-los-hijos-de-zebedeo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 20, 20-28:  Venida del Reino \u2013 La madre de los hijos de Zebedeo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41348","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41348","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41348"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41348\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41348"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41348"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41348"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}