{"id":41349,"date":"2016-10-07T23:29:15","date_gmt":"2016-10-08T04:29:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-21-23-27-controversia-sobre-la-autoridad-de-jesus\/"},"modified":"2016-10-07T23:29:15","modified_gmt":"2016-10-08T04:29:15","slug":"mt-21-23-27-controversia-sobre-la-autoridad-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-21-23-27-controversia-sobre-la-autoridad-de-jesus\/","title":{"rendered":"Mt 21, 23-27: Controversia sobre la autoridad de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">23<\/span> Jes\u00fas lleg\u00f3 al templo y, mientras ense\u00f1aba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo para preguntarle: \u00ab\u00bfCon qu\u00e9 autoridad haces esto? \u00bfQui\u00e9n te ha dado semejante autoridad?\u00bb. <span class=\"versiculo\">24<\/span> Jes\u00fas les replic\u00f3: \u00abOs voy a hacer yo tambi\u00e9n una pregunta; si me la contest\u00e1is, os dir\u00e9 yo tambi\u00e9n con qu\u00e9 autoridad hago esto. <span class=\"versiculo\">25<\/span> El bautismo de Juan \u00bfde d\u00f3nde ven\u00eda, del cielo o de los hombres?\u00bb. Ellos se pusieron a deliberar: \u00abSi decimos \u201cdel cielo\u201d, nos dir\u00e1: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no le hab\u00e9is cre\u00eddo?\u201d. <span class=\"versiculo\">26<\/span> Si le decimos \u201cde los hombres\u201d, tememos a la gente; porque todos tienen a Juan por profeta\u00bb. <span class=\"versiculo\">27<\/span> Y respondieron a Jes\u00fas: \u00abNo sabemos\u00bb. \u00c9l, por su parte, les dijo: \u00abPues tampoco yo os digo con qu\u00e9 autoridad hago esto. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Jeronimo\">San Jer\u00f3nimo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">23.<\/span> En estas palabras le hacen la misma ofensa que antes, cuando dijeron: <span class=\"citaI\">&#8220;Arroja a los demonios en nombre de Belcebub, jefe de todos ellos&#8221;<\/span> (Mt 12,24). Pues cuando dicen: <span class=\"ct\">&#8220;\u00bfEn virtud de qu\u00e9 poder haces esto?&#8221;,<\/span> niegan terminantemente al Hijo de Dios, a quien consideran haciendo prodigios, no por sus propias fuerzas, sino en virtud de poderes ajenos. Pod\u00eda el Se\u00f1or haber desechado aquella calumnia de sus tentadores por medio de una contestaci\u00f3n sencilla, pero les pregunt\u00f3 con mucha prudencia, para que ellos se condenasen a s\u00ed mismos, o con su silencio o con su sabidur\u00eda. Por esto sigue: <span class=\"ct\">&#8220;Y respondiendo Jes\u00fas, les dijo: Quiero yo tambi\u00e9n preguntaros una palabra&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">25b-27.<\/span> Se conoce, pues, la malicia con que los sacerdotes preguntaron al Salvador, por lo que sigue: <span class=\"ct\">&#8220;Y ellos pensaban entre s\u00ed diciendo&#8221;.<\/span> Porque si respond\u00edan que el bautismo de Juan proced\u00eda del cielo era muy natural la respuesta: entonces \u00bfpor qu\u00e9 no hab\u00e9is sido bautizados por Juan? Y si se atrev\u00edan a decir que hab\u00eda sido inventado por enga\u00f1o de los hombres, y nada ten\u00eda de divino, tem\u00edan a las gentes, pues casi todos los que se hallaban all\u00ed reunidos hab\u00edan recibido por grupos el bautismo de Juan, y en realidad lo respetaban como a un profeta. Responde tambi\u00e9n a la mala intenci\u00f3n, y a las palabras de humildad que usan para ocultar su malicia, diciendo que no saben. Por esto sigue: <span class=\"ct\">&#8220;Y respondieron a Jes\u00fas diciendo: no sabemos&#8221;.<\/span> Mintieron al decir que no lo sab\u00edan. Era consiguiente tambi\u00e9n que el Se\u00f1or les dijera, ni yo tampoco s\u00e9, pero la divina verdad no puede mentir; sigue pues: <span class=\"ct\">&#8220;Y les dijo Jes\u00fas: pues ni yo os digo&#8230;&#8221;<\/span> En lo que da a entender que ellos sab\u00edan, pero que no hab\u00edan querido responder y que \u00e9l lo hab\u00eda conocido y que por lo tanto no lo dec\u00eda, para que entiendan lo que ellos saben.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_homiliae_in_Matthaeum_hom_672\">San Juan Cris\u00f3stomo, <i>homiliae in Matthaeum,<\/i> hom. 67,2<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">23.<\/span> Como no pod\u00edan difamarle por sus milagros, se deciden a reprenderle porque hab\u00eda expulsado del templo a los que vend\u00edan, como si dijesen: \u00bfAcaso te has apoderado del trono de la sabidur\u00eda? \u00bfEres sacerdote consagrado puesto que has demostrado tanto poder?<\/p>\n<h2><span id=\"Pseudo-Crisostomo_opus_imperfectum_in_Matthaeum_hom_39\">Pseudo-Cris\u00f3stomo, opus imperfectum in Matthaeum, hom. 39<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">23a.<\/span> Como hab\u00edan visto los sacerdotes que Jesucristo hab\u00eda entrado en el templo con gran pompa, eran agitados por la envidia. As\u00ed, no pudiendo sufrir en su coraz\u00f3n el ardor de la envidia que les acosa, levantan la voz. Por esto sigue: <span class=\"ct\">&#8220;Y habiendo ido al templo, se llegaron a \u00e9l&#8230;&#8221;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">23b.<\/span> Y es por esto que a\u00f1aden: <span class=\"ct\">&#8220;\u00bfY qui\u00e9n te ha dado esa potestad?&#8221;<\/span> Manifiestan en esto que hay muchas personas que dan sus poderes a otros hombres, ya en el orden material, ya en el espiritual. Como si dijesen: \u00bfhas nacido de familia sacerdotal? El senado no te lo concedi\u00f3; C\u00e9sar tampoco te lo ha dado. Pero si hubiesen cre\u00eddo que todo poder viene de Dios, nunca le hubiesen preguntado: <span class=\"ct\">&#8220;\u00bfQui\u00e9n te ha concedido esa potestad?&#8221;<\/span> Cada hombre juzga por s\u00ed mismo a los dem\u00e1s: el que fornica no cree que haya alguno que pueda ser casto; y el casto no sospecha f\u00e1cilmente del lascivo. As\u00ed el que no es sacerdote seg\u00fan Dios, no cree en el sacerdocio de los dem\u00e1s respecto de Dios.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">24-25a.<\/span> No pregunta para que los que responden le escuchen, sino para que confundidos, no le sigan preguntando. El Salvador hab\u00eda dicho: <span class=\"citaI\">&#8220;No quer\u00e1is dar lo Santo a los perros&#8221;<\/span> (Mt 7,6). As\u00ed, pues, aun cuando hubiese contestado, de nada aprovechaba, porque los deseos tenebrosos no pueden entender lo que procede de la luz. Conviene por lo tanto ense\u00f1ar al que pregunta y confundir al que tienta por medio de razones contundentes, sin aclararle la virtud del misterio. Por lo tanto, el Se\u00f1or pone un lazo con una pregunta sencilla a la interrogaci\u00f3n de ellos, y como no pod\u00edan huir de \u00e9l, a\u00f1ade: <span class=\"ct\">&#8220;Y si me la dijereis, yo tambi\u00e9n os dir\u00e9&#8230;&#8221;<\/span> La pregunta es \u00e9sta: <span class=\"ct\">&#8220;El bautismo de San Juan, \u00bfde d\u00f3nde proced\u00eda, del cielo o de los hombres?&#8221;<\/span><\/p>\n<h2><span id=\"San_Agustin_in_Ioanemm_5-6\">San Agust\u00edn, <i>in Ioanemm,<\/i> 5-6<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">25.<\/span> San Juan recibi\u00f3 el poder de bautizar de Aqu\u00e9l a quien bautiz\u00f3 despu\u00e9s, luego el bautismo que administraba, se llama aqu\u00ed bautismo de Juan. S\u00f3lo \u00e9l recibi\u00f3 esta gracia, ninguno antes que \u00e9l ni despu\u00e9s de \u00e9l ha recibido la facultad de bautizar con bautismo propio; porque Juan hab\u00eda venido a bautizar en el agua de la penitencia, preparando el camino al Se\u00f1or, pero no purificando interiormente, lo que un simple hombre no puede hacer.<\/p>\n<h2><span id=\"Origenes_homilia_17_in_Matthaeum\">Or\u00edgenes, <i>homilia 17 in Matthaeum<\/i><\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">23-25.<\/span> Dir\u00e1 alguno contra esto que era rid\u00edculo preguntar en virtud de qu\u00e9 poder hac\u00eda Jesucristo prodigios, porque no pod\u00eda suceder que respondiese que los hac\u00eda por autorizaci\u00f3n del diablo, porque ni un hombre pecador responder\u00eda que era verdad. Si alguno dice que preguntan los pr\u00edncipes para asustarle, como sucede cuando alguno obra con los nuestros de un modo que nos desagrada, le decimos: \u00bfqui\u00e9n te ha mandado hacer eso? asust\u00e1ndolo as\u00ed, para que no contin\u00fae obrando de aquel modo. \u00bfPero por qu\u00e9 Jesucristo responde as\u00ed? <span class=\"ct\">&#8220;Decidme vosotros esto, y yo os dir\u00e9 en virtud de qu\u00e9 poder hago estas cosas&#8221;.<\/span> Acaso este pasaje se entiende as\u00ed. Generalmente hablando, hay dos potestades diferentes: una de parte de Dios y otra de parte del diablo. Pero especiales hay muchas. No era una misma potestad la que se hab\u00eda confiado a los profetas para que hiciesen prodigios, sino que una se les conced\u00eda a \u00e9stos, otra a los otros, y tambi\u00e9n algunas, aunque inferiores, al que hab\u00eda de hacer prodigios de poca importancia, y mayor al que hab\u00eda de hacerlos m\u00e1s superiores. Los pr\u00edncipes de los sacerdotes ve\u00edan que Jes\u00fas hac\u00eda muchos prodigios, y por esto quer\u00edan o\u00edr de sus labios la clase y la propiedad del poder que se le hab\u00eda confiado. Los otros que hab\u00edan hecho prodigios en verdad, hab\u00edan recibido el poder para este fin, progresando hacia otro poder mayor. Sin embargo, el Salvador todo lo hace en virtud del poder que hab\u00eda recibido de su Padre. Pero como los pr\u00edncipes no eran dignos de conocer tales misterios, no les da una respuesta, sino que les hace una pregunta.<\/p>\n<h2><span id=\"Rabano\">R\u00e1bano<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">27.<\/span> Por dos razones debe ocultarse el conocimiento de la verdad a los que la buscan: Porque el que lo desea no es capaz de comprender, y porque pregunta por odio o por desprecio, haci\u00e9ndose indigno de conocer lo que desea.<br \/>\n<span class=\"ct\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Agustin_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Agust\u00edn, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Reconocer_la_voz_reconocer_la_Palabra\">Serm\u00f3n: Reconocer la voz; reconocer la Palabra.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n para la natividad de San Juan Bautista 293,3: PL 38,1327-1329.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00ab\u00bb (Mt ,).<\/p>\n<p>Como es dif\u00edcil discernir entre la Palabra y la voz, los hombres creyeron que Juan era Cristo. Tomaron a la voz por la Palabra. Pero Juan se reconoci\u00f3 como la voz para no usurparle los derechos a la Palabra. Dijo: \u201cNo soy el Mes\u00edas, ni El\u00edas, ni el Profeta.\u201d Le preguntaron: \u201c\u00bfQu\u00e9 dices de ti mismo? Y \u00e9l respondi\u00f3: Yo soy la voz del que clama en el desierto: Prepara el camino del Se\u00f1or\u201d (cf Jn 1,23).<\/p>\n<p>Soy la voz del que rompe el silencio. \u201cPreparad el camino del Se\u00f1or, como si dijera: \u201cSoy la voz cuyo sonido no hace sino introducir la Palabra en el coraz\u00f3n; pero, si no le prepar\u00e1is el camino, la Palabra no vendr\u00e1 adonde yo quiero que ella entre.\u201d \u00bfQu\u00e9 significa esto sino que se\u00e1is humildes en vuestros pensamientos?<\/p>\n<p>Imitad el ejemplo de humildad del Bautista. Lo toman por Cristo, pero \u00e9l dice que no es lo que ellos piensan ni se adjudica el honor que err\u00f3neamente le atribuyen. Si hubiera dicho: \u201cSoy Cristo\u201d, con cu\u00e1nta facilidad lo hubieran cre\u00eddo, ya que lo pensaban de \u00e9l sin haberlo dicho. No lo dijo: reconoci\u00f3 lo que era, hizo ver la diferencia entre Cristo y \u00e9l, y se humill\u00f3. Vio d\u00f3nde estaba la salvaci\u00f3n, comprendi\u00f3 que \u00e9l era s\u00f3lo una antorcha y temi\u00f3 ser apagado por el viento de la soberbia.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Beda_el_Venerable_presbitero_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Beda el Venerable, presb\u00edtero y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon\">Serm\u00f3n: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n 1: CCL 122, 2.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abTodos tienen a Juan por profeta\u00bb (Mt ,).<\/p>\n<p>Si queremos saber porqu\u00e9 Juan bautizaba, sabiendo que su bautismo no pod\u00eda perdonar los pecados, la raz\u00f3n es clara: para ser fiel a su ministerio de precursor, deb\u00eda antes bautizar al Se\u00f1or por la misma raz\u00f3n que hab\u00eda nacido antes que \u00e9l, que predicar\u00eda antes que \u00e9l y morir\u00eda antes que \u00e9l. Al mismo tiempo era para impedir que la disputa envidiosa de los fariseos y de los escribas no influyera sobre el ministerio del Se\u00f1or, en el caso que \u00e9l hubiera dado primero el bautismo a los hombres. \u00abEl bautismo de Juan, \u00bfde d\u00f3nde ven\u00eda, del cielo o de los hombres?\u00bb Como no se atrevieron a negar que ven\u00eda del cielo, se vieron forzados a reconocer que las obras del cielo de aqu\u00e9l de quien Juan predicaba tambi\u00e9n eran debidas a un poder que ven\u00eda del cielo.<\/p>\n<p>Sin embargo, aunque el bautismo de Juan no perdonaba los pecados, no dejaba, sin embargo, sin frutos a los que lo recib\u00edan&#8230; Era una se\u00f1al de fe y de arrepentimiento, o sea que recordaba que todos deb\u00edan abstenerse de pecado, practicar la limosna, creer en Cristo, y apresurarse a recibir su bautismo desde que \u00e9l se hiciera presente, a fin de lavarse para recibir la remisi\u00f3n de sus pecados. Por otra parte, el desierto donde Juan permanec\u00eda representa la vida de los santos que abandonaban los placeres de este mundo.<\/p>\n<p>Tanto si viven en soledad o entre la multitud, sin cesar con toda la fuerza de su alma tienden a prescindir de los deseos del mundo presente; su gozo lo encuentran en no unirse m\u00e1s que a Dios, en el secreto de su coraz\u00f3n, y a no poner m\u00e1s que en \u00e9l solo toda su esperanza. Es hacia esta soledad del alma, tan amada por Dios, que el profeta, con la ayuda del Esp\u00edritu Santo, deseaba ir cuando dec\u00eda: \u00ab\u00bfQui\u00e9n me diera alas de paloma para volar y posarme?\u00bb (Sal 54,7).<\/p>\n<h3><span id=\"Comentario_No_sabemos_nada\">Comentario: No sabemos nada<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Comentario sobre los Salmos (Salmo 109).<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00ab\u00bb (Mt ,).<\/p>\n<p>Sin embargo, hermanos, como a los hombres les parec\u00eda incre\u00edble lo prometido por Dios \u2013a saber, que los hombres hab\u00edan de igualarse a los \u00e1ngeles de Dios, saliendo de esta mortalidad, corrupci\u00f3n, bajeza, debilidad, polvo y ceniza-, no s\u00f3lo entreg\u00f3 la escritura a los hombres para que creyesen, sino que tambi\u00e9n puso un mediador de su fidelidad. Y no a cualquier pr\u00edncipe, o a un \u00e1ngel o arc\u00e1ngel, sino a su Hijo \u00fanico. Por medio de \u00e9ste hab\u00eda de mostrarnos y ofrecernos el camino por donde nos llevar\u00eda al fin prometido. Poco hubiera sido para Dios haber hecho a su Hijo manifestador del camino. Por eso, le hizo camino, para que, bajo su gu\u00eda, pudieras caminar por \u00c9l.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 lejos est\u00e1bamos de \u00e9l! \u00a1\u00c9l muy alto y nosotros aqu\u00ed abajo! Est\u00e1bamos enfermos, sin posibilidad de curaci\u00f3n. Un m\u00e9dico fue enviado, pero el enfermo no le reconoci\u00f3, &#8220;porque si le hubieran conocido, jam\u00e1s habr\u00edan crucificado al Se\u00f1or de gloria&#8221; (1Co 2,8). Pero la muerte del m\u00e9dico fue el remedio del enfermo; el m\u00e9dico hab\u00eda venido a visitarlo y muri\u00f3 para curarle. Dio a entender a los que creyeron en \u00c9l que era Dios y hombre: Dios que nos cre\u00f3, hombre que nos recre\u00f3. Una cosa se ve\u00eda en \u00c9l, otra estaba escondida; y lo que estaba escondido llevaba a muchos hacia lo que se ve\u00eda\u2026 El enfermo fue curado por lo que era visible, para llegar a ser capaz de ver plenamente m\u00e1s tarde. Esta \u00faltima visi\u00f3n, Dios la difer\u00eda escondi\u00e9ndola, no la negaba.<\/p>\n<h3><span id=\"Sermon-2\">Serm\u00f3n: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n 288.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abJes\u00fas se present\u00f3 a Juan para que lo bautizara&#8230; Juan le dijo: &#8216;\u00a1Soy yo el que necesita que t\u00fa me bautices!&#8217;\u00bb (Mt 3,13-14).<\/p>\n<p>\u00abMuchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis y no lo vieron\u00bb (Mt 13,17). En efecto, estos santos personajes, llenos del Esp\u00edritu de Dios para anunciar la venida de Cristo, deseaban ardientemente, si era posible, gozar de su presencia en la tierra. Es por este motivo que Dios aplazaba la hora de retirar a Sime\u00f3n de este mundo. Quer\u00eda que pudiera contemplar, bajo la forma de un reci\u00e9n nacido, a aquel por quien el mundo fue creado (Lc 2,25s)&#8230; Sime\u00f3n, pues, lo vio pero con rasgos de ni\u00f1o. Juan, por el contrario, lo vio cuando ya ense\u00f1aba y escog\u00eda a sus disc\u00edpulos. \u00bfD\u00f3nde? En las orillas del r\u00edo Jord\u00e1n&#8230; <\/p>\n<p>Vemos aqu\u00ed un s\u00edmbolo y un enfoque del bautismo de Jesucristo, en este bautismo de preparaci\u00f3n que le abr\u00eda el camino, seg\u00fan las palabras de Juan: \u00abPreparad los caminos del Se\u00f1or, allanad sus senderos\u00bb (Mt 3,3). El mismo Se\u00f1or quiso ser bautizado por su siervo para hacer comprender a los que reciben el bautismo del Se\u00f1or, la gracia que se les otorga. Es entonces que comienza su reino, como para que se cumpla esta profec\u00eda: \u00abQue domine de mar a mar, del Gran R\u00edo hasta el conf\u00edn de la tierra\u00bb (Sl 71,8). En las orillas del r\u00edo donde comienza esta dominaci\u00f3n de Cristo, Juan vio al Salvador; lo vio, lo reconoci\u00f3 y dio testimonio de \u00e9l. Juan se humill\u00f3 ante la grandeza divina, para merecer que su humildad fuera levantada por esta grandeza. Se declara el amigo del Esposo (Jn 3,29), y \u00bfqu\u00e9 amigo? \u00bfEs un amigo que se considera un igual a su amigo? Lejos de \u00e9l este pensamiento. \u00bfA qu\u00e9 distancia se coloca? \u00abYo no merezco, dice, agacharme para desatarle las correas de sus sandalias\u00bb (Mc 1,7).<\/p>\n<h2><span id=\"Santo_Tomas_de_Aquino_presbitero_y_doctor_de_la_Iglesia\">Santo Tom\u00e1s de Aquino, presb\u00edtero y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Comentario_El_testigo_de_Dios\">Comentario: El testigo de Dios.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Comentario sobre el evangelio de Juan 4, 1.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00ab\u00bb (Mt ,).<\/p>\n<p>Toda criatura est\u00e1 llamada a dar testimonio de Dios ya que toda criatura es como una prueba de su bondad. La grandeza de la criatura atestigua, a su manera, la fuerza y la omnipotencia divinas, y su belleza es testimonio de su divina sabidur\u00eda. Algunos hombres reciben de Dios una misi\u00f3n particular: dan testimonio de Dios no s\u00f3lo desde el punto de vista natural, por el simple hecho de existir, sino m\u00e1s bien de una forma espiritual, por sus buenas obras&#8230;No obstante, aquellos que no se contentan con s\u00f3lo recibir los dones de Dios y obrar rectamente, sino que comunican estos dones a los dem\u00e1s por la palabra, exhortando y dando \u00e1nimos a los otros, son testigos de Dios de una manera todav\u00eda m\u00e1s excelente. Juan es uno de estos testimonios. Ha venido a extender los dones de Dios y anunciar su alabanza.<\/p>\n<p>Esta misi\u00f3n de Juan, el papel de testimonio, es de una grandeza incomparable ya que nadie puede dar testimonio de una realidad sino en la medida en que participa de ella. Jes\u00fas dijo: \u201cHablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto.\u201d (Jn 3,11) Quien da testimonio de la verdad de Dios conoce esta verdad. Por esto, el mismo Cristo desempe\u00f1\u00f3 el papel de testigo. \u201c&#8230;para eso nac\u00ed y para eso vine al mundo, para dar testimonio de la verdad.\u201d (cf Jn 18,37) Pero Cristo y Juan desempe\u00f1aron esta misi\u00f3n de manera distinta. Cristo pose\u00eda en s\u00ed mismo esta luz. M\u00e1s a\u00fan, \u00e9l era esta luz, mientras que Juan participaba de ella. Cristo da un testimonio acabado, manifiesta perfectamente la verdad. Juan y los otros santos lo hacen en la medida que reciben esta verdad.<\/p>\n<p>Misi\u00f3n sublime, la de Juan ya que implica su participaci\u00f3n en la luz de Dios y su semejanza con Cristo que tambi\u00e9n cumpli\u00f3 esta misi\u00f3n.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Cirilo_de_Jerusalen_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Cirilo de Jerusal\u00e9n, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Catequesis\">Catequesis: <\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Catequesis bautismal 12, 6-8.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no hab\u00e9is cre\u00eddo en su palabra?\u00bb (Mt ,).<\/p>\n<p>Los profetas fueron enviados con Mois\u00e9s para curar al pueblo; lo intentaron con l\u00e1grimas pero no pudieron dominar el mal, tal como lo dice uno de ellos: \u00abLa felicidad ha desparecido del pa\u00eds, no queda ni un justo entre los hombres.\u00bb (Mi 7,2)&#8230; \u00abDesde la planta del pie hasta la cabeza no queda nada sano: todo son heridas, golpes, llagas en carne viva, que no han sido curadas ni vendadas, ni aliviadas con aceite.\u00bb (Is 1,6) Los profetas, agotados por la l\u00e1grimas dec\u00edan: \u00abOjal\u00e1 venga desde Si\u00f3n la salvaci\u00f3n de Israel.\u00bb (Sal 13,7) Las llagadas de la humanidad sobrepasan los remedios que tenemos. Los hombres mataron a los profetas y arrasaron tu santuario (cf 1Re 19,10) Nuestra miseria no puede ser sanada por nosotros mismos. Eres T\u00fa quien tienes que obrar nuestra curaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or escuch\u00f3 la oraci\u00f3n de los profetas. El Padre no ha despreciado nuestra raza asesina. Ha enviado del cielo a su propio Hijo como m\u00e9dico. \u00abMirad, yo env\u00edo mi mensajero a preparar el camino delante de m\u00ed y de pronto vendr\u00e1 a su templo.\u00bb (Mi 3,1) all\u00ed donde lapidasteis a su profeta. (cf 1Cor 24,11)&#8230; Dios mismo dijo tambi\u00e9n: \u00abVendr\u00e9 y habitar\u00e9 en medio de ellos y muchos pueblos ser refugiar\u00e1n en la presencia del Se\u00f1or.\u00bb (Sal \u00bf) &#8230;Ahora voy a venir y reunir a todos los pueblos, de todas las lenguas, porque \u00abvino a los suyos pero los suyos no la recibieron.\u00bb (Jn 1,11)<\/p>\n<p>T\u00fa vienes y \u00bfqu\u00e9 dar\u00e1s a las naciones? \u00abPondr\u00e9 en medio de ellos una se\u00f1al y mandar\u00e9 algunos de sus supervivientes a las naciones&#8230;\u00bb (Is 66,19) En efecto, luego del combate de la cruz, marcar\u00e9 a cada uno de mis soldados con el sello real (cf Ap 7,4) Y otro profeta dice: \u00abInclin\u00f3 los cielos y baj\u00f3, con nubarrones bajo sus pies.\u00bb (Sal 17,10) Pero su venida ha quedado ignorada por los hombres.<\/p>\n<h2><span id=\"Francisco_Papa\">Francisco, Papa<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Profecia_y_clericalismo\">Homil\u00eda: Profec\u00eda y clericalismo<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">En Santa Marta (16-12-2013)<\/p>\n<p>El profeta es el que escucha las palabras de Dios, sabe ver el momento y proyectarse en el futuro. Tiene dentro de s\u00ed estos tres momentos: el pasado, el presente y el futuro.<\/p>\n<p>El pasado: el profeta es consciente de la promesa y tiene en su coraz\u00f3n la promesa de Dios, la mantiene viva, la recuerda, la repite. Despu\u00e9s mira el presente, mira a su pueblo y siente la fuerza del Esp\u00edritu para decirle una palabra que lo ayude a levantarse, a continuar el camino hacia el futuro. El profeta es un hombre de tres tiempos: promesa del pasado, contemplaci\u00f3n del presente, valent\u00eda para indicar el camino hacia el futuro. El Se\u00f1or siempre ha custodiado a su pueblo, con los profetas, en los momentos dif\u00edciles, en los momentos en los que el Pueblo se desanimaba o era destruido, cuando el Templo no estaba, cuando Jerusal\u00e9n estaba bajo el poder de los enemigos, cuando el pueblo se preguntaba dentro de s\u00ed: \u2018\u00a1Pero Se\u00f1or t\u00fa nos hiciste esa promesa! \u00bfAhora qu\u00e9 pasa?\u2019.<\/p>\n<p>Es lo que sucedi\u00f3 en el coraz\u00f3n de la Virgen cuando estaba a los pies de la Cruz. En estos momentos es necesaria la intervenci\u00f3n del profeta. Y el profeta no siempre es recibido, muchas veces es rechazado. El mismo Jes\u00fas dice a los fariseos que sus padres asesinaron a los profetas, porque dec\u00edan cosas que no eran agradables: dec\u00edan la verdad \u00a1recordaban la promesa! Y cuando en el pueblo de Dios falta la profec\u00eda algo falta: \u00a1falta la vida del Se\u00f1or!\u00a0Cuando no hay profec\u00eda la fuerza cae en la legalidad, predomina el legalismo. As\u00ed, en el Evangelio, los sacerdotes iban a Jes\u00fas a pedirle la cartilla de la legalidad: \u2018\u00bfCon qu\u00e9 autoridad haces estas cosas? \u00a1Nosotros somos los se\u00f1ores del Templo!\u2019. No entend\u00edan las profec\u00edas. \u00a1Hab\u00edan olvidado la promesa! No sab\u00edan leer los signos del momento, no ten\u00edan ni ojos penetrantes ni hab\u00edan escuchado la Palabra de Dios: \u00a1solo ten\u00edan la autoridad!<\/p>\n<p>Cuando en el pueblo de Dios no hay profec\u00eda, el vac\u00edo que deja es ocupado por el clericalismo: es ese clericalismo que le pregunta a Jes\u00fas: \u2018\u00bfCon qu\u00e9 autoridad haces estas cosas? \u00bfCon qu\u00e9 legalidad?\u2019. Y la memoria de la promesa y la esperanza de seguir hacia delante se ven reducidas solo al presente, ni pasado ni futuro esperanzador. El presente es legal: si eres legal vas hacia delante.<\/p>\n<p>Pero cuando reina el legalismo, la Palabra de Dios no est\u00e1 y el pueblo de Dios que cree, llora en su coraz\u00f3n, porque no encuentra al Se\u00f1or: les falta la profec\u00eda. Llora como lloraba Ana, la mam\u00e1 de Samuel, pidiendo la fecundidad del pueblo, la fecundidad que viene de la fuerza de Dios, cuando \u00c9l despierta la memoria de su promesa y nos empuja hacia el futuro, con la esperanza. \u00a1Este es el profeta! Este es el hombre del ojo penetrante que escucha las palabras de Dios.<\/p>\n<p>Que nuestra oraci\u00f3n en estos d\u00edas, en los que nos preparamos para la Natividad del Se\u00f1or sea: \u2018Se\u00f1or, \u00a1que no falten los profetas en tu pueblo!\u2019. Todos los bautizados somos profetas. \u2018Se\u00f1or, \u00a1que no nos olvidemos de tu promesa! \u00a1Que no nos cansemos de seguir hacia delante! \u00a1Que no nos encerremos en la legalidad que cierran puertas! Se\u00f1or, libera a tu pueblo del esp\u00edritu del clericalismo y ay\u00fadalo con el esp\u00edritu de profec\u00eda\u2019.<\/p>\n<h2><span id=\"Manuel_Garrido_Bonano_OSB\">Manuel Garrido Bona\u00f1o, OSB<\/span><\/h2>\n<p class=\"rh\">A\u00f1o Lit\u00fargico Patr\u00edstico<\/p>\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde ven\u00eda el bautismo de Juan? Jes\u00fas es la respuesta de Dios a las esperanzas m\u00e1s profundas del hombre. La espera y la petici\u00f3n pueden llegar a ser principio de la respuesta y de la escucha. Comenta San Agust\u00edn:<\/p>\n<p><i>\u00abApareci\u00f3 la l\u00e1mpara, huyeron las tinieblas. Efectivamente, aunque se hallasen corporalmente presentes, huyeron [de la luz] con el coraz\u00f3n, diciendo que ignoraban lo que sab\u00edan. Y la prueba de esa huida es el temor del coraz\u00f3n. Tem\u00edan que el pueblo los apedrease si dec\u00edan que el bautismo de Juan proced\u00eda de los hombres; pero tem\u00edan tambi\u00e9n quedar convictos por Cristo si dec\u00edan que proced\u00eda del cielo. Huyeron, pues, confundidos. Mencionado el nombre de Juan, temieron y, llenos de turbaci\u00f3n, callaron\u2026<br \/>\n\u00abAs\u00ed, pues, a Cristo, nuestro Se\u00f1or, se le prepar\u00f3 la l\u00e1mpara: Juan Bautista. Sus enemigos, que le interrogaban capciosamente, se alejaron confundidos, nada m\u00e1s aparecer la luz de la l\u00e1mpara. Pero, nosotros, hermanos, reconocemos al Se\u00f1or gracias a Juan Bautista, el precursor, y, m\u00e1s a\u00fan creemos en Cristo por el testimonio del mismo Se\u00f1or. Hag\u00e1monos cuerpo de la Cabeza que es \u00c9l, para que haya un solo Cristo, Cabeza y Cuerpo, y as\u00ed se cumplir\u00e1 en nosotros, hechos unidad, aquello: \u201csobre \u00c9l florecer\u00e1 mi santificaci\u00f3n\u201d\u00bb<\/i> (Serm\u00f3n 308 A,7-8).<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s miserables seamos por nosotros mismos, m\u00e1s debemos volvernos hacia \u00c9l, m\u00e1s debemos orar, dar gracias, rogar y suplicar sin descanso. Y el Se\u00f1or nos librar\u00e1. Est\u00e1 cerca con su amor, con su misericordia, con su Coraz\u00f3n salv\u00edfico.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Profundizacion_Teologica\">Profundizaci\u00f3n Teol\u00f3gica<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Santo_Tomas_de_Aquino\">Santo Tom\u00e1s de Aquino<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Suma_Teologica_El_bautismo_de_Juan_venia_de_Dios\">Suma Teol\u00f3gica: \u00bfEl bautismo de Juan ven\u00eda de Dios?<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">III, q. 37, a. 2<\/p>\n<p><span class='subTitulo'>Objeciones:<\/span><br \/>\nPor las que parece que el bautismo de Juan no ven\u00eda de Dios.<\/p>\n<p>1. Ning\u00fan sacramental que proceda de Dios recibe su denominaci\u00f3n de un puro hombre, as\u00ed como el bautismo de la nueva ley no se llama de Pedro o de Pablo, sino de Cristo (cf. 1Co 1,12-13). En cambio, aquel bautismo recibe su nombre de Juan seg\u00fan el pasaje de Mt 21,25: El bautismo de Juan, \u00bfproced\u00eda del cielo o de los hombres? Luego el bautismo de Juan no proven\u00eda de Dios.<\/p>\n<p>2. Toda doctrina nueva proveniente de Dios es confirmada con algunos milagros; de donde tambi\u00e9n el Se\u00f1or, seg\u00fan Ex 4, dio a Mois\u00e9s la facultad de hacer prodigios; y en He 2,3-4 se dice que, habiendo tenido nuestra fe su principio en la predicaci\u00f3n del Se\u00f1or, fue confirmada en nosotros por aquellos que la escucharon, confirm\u00e1ndola Dios con se\u00f1ales y prodigios. Pero de Juan Bautista se dice en Jn 10,41: Juan no hizo ning\u00fan milagro. Luego parece que el bautismo administrado por \u00e9l no ven\u00eda de Dios.<\/p>\n<p>3. Los sacramentos, que han sido instituidos por inspiraci\u00f3n de Dios, est\u00e1n contenidos en algunos preceptos de la Sagrada Escritura. Ahora bien, el bautismo de Juan no est\u00e1 prescrito por ning\u00fan precepto de la Sagrada Escritura.<br \/>\nLuego parece que no proven\u00eda de Dios.<\/p>\n<p><span class='subTitulo'>Contra esto:<\/span><br \/>\nEst\u00e1 lo que se lee en Jn 1,33: El que me envi\u00f3 a bautizar con agua, \u00e9se fue el que me dijo: Sobre quien vieres el Esp\u00edritu, etc.<\/p>\n<p><span class='subTitulo'>Respondo:<\/span><br \/>\nEn el bautismo de Juan pueden considerarse dos cosas, a saber: el rito de bautizar y el efecto del bautismo. El rito de bautizar no provino de los hombres, sino de Dios, que, mediante una revelaci\u00f3n familiar del Esp\u00edritu Santo, envi\u00f3 a Juan a bautizar. En cambio, el efecto del bautismo vino de los hombres, porque en tal bautismo no se realizaba nada que no pudiera hacer el hombre.<br \/>\nLuego no provino exclusivamente de Dios, a no ser en cuanto que Dios act\u00faa en el hombre.<\/p>\n<p><span class='subTitulo'>Soluciones  a las objeciones:<\/span><br \/>\n1. Mediante el bautismo de la ley nueva, los hombres son bautizados interiormente por el Esp\u00edritu Santo, cosa que solamente hace Dios. En cambio, mediante el bautismo de Juan, s\u00f3lo el cuerpo era purificado por el agua. Por lo que se dice en Mt 3,11: Yo os bautizo con agua; \u00e9l os bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu Santo. Y por eso el bautismo de Juan recibe su nombre de \u00e9l, en cuanto que nada se produc\u00eda en tal bautismo que el propio Juan no hiciese. Por el contrario, el bautismo de la ley nueva no se denomina por el ministro, puesto que \u00e9l no produce el efecto principal del bautismo, es decir, la purificaci\u00f3n interior.<\/p>\n<p>2. Toda la doctrina y obra de Juan se ordenaban a Cristo, el cual confirm\u00f3 su propia doctrina y la de Juan con multitud de milagros. Si Juan hubiera hecho prodigios, los hombres hubieran atendido por igual a Juan y a Cristo. Y por eso, con el fin de que los hombres prestasen atenci\u00f3n especialmente a Cristo, no le fue concedido a Juan hacer milagros. Sin embargo, cuando los jud\u00edos le preguntaron por qu\u00e9 bautizaba, confirm\u00f3 su ministerio con la autoridad de la Escritura, diciendo: Yo soy la voz del que clama en el desierto, etc., como se lee en Jn 1,19ss). Incluso la misma austeridad de su vida recomendaba su ministerio, porque, como dice el Cris\u00f3stomo In Matth., era algo maravilloso ver un aguante tan grande en un cuerpo humano.<\/p>\n<p>3. Dios dispuso en su providencia que el bautismo de Juan durase poco tiempo, por las razones que acabamos de apuntar (a. 1). Y debido a esto no fue recomendado por precepto alguno general en la Sagrada Escritura, sino por una revelaci\u00f3n privada del Esp\u00edritu Santo, como se ha dicho (en la sol).<\/p>\n<h3><span id=\"Suma_Teologica_Se_conferia_la_gracia_en_el_bautismo_de_Juan\">Suma Teol\u00f3gica: \u00bfSe confer\u00eda la gracia en el bautismo de Juan?<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">III, q. 37, a. 3<\/p>\n<p><span class='subTitulo'>Objeciones:<\/span><br \/>\n1. En (Mc 1,4) se dice: Juan se present\u00f3 en el desierto bautizando y predicando un bautismo de penitencia para el perd\u00f3n de los pecados. Pero la penitencia y el perd\u00f3n de los pecados se logran por medio de la gracia. Luego el bautismo de Juan confer\u00eda la gracia.<\/p>\n<p>2. Los que hab\u00edan de ser bautizados por Juan confesaban sus pecados, como se lee en Mt 3,6) y en Mc 1,5). Ahora bien, la confesi\u00f3n de los pecados se ordena al perd\u00f3n, que se consigue por medio de la gracia. Luego en el bautismo de Juan se daba la gracia.<\/p>\n<p>3. El bautismo de Juan distaba del bautismo de Cristo menos que la circuncisi\u00f3n. Ahora bien, mediante la circuncisi\u00f3n se perdonaba el pecado original, pues, como dice Beda, la circuncisi\u00f3n en tiempos de la ley proporcionaba el mismo auxilio de una curaci\u00f3n saludable contra la herida del pecado original, que ahora acostumbra a realizar el bautismo en tiempo de la revelaci\u00f3n de la gracia. Luego el bautismo de Juan produc\u00eda con mayor raz\u00f3n el perd\u00f3n de los pecados. Esto no puede realizarse sin la gracia.<\/p>\n<p><span class='subTitulo'>Contra esto:<\/span><br \/>\nEst\u00e1 que en Mt 3,11) se dice: Yo os bautizo con agua para la conversi\u00f3n. Exponiendo esto Gregorio en una Homil\u00eda, dice: Juan no bautizaba con Esp\u00edritu, sino con agua, porque no pod\u00eda perdonar los pecados. Ahora bien, la gracia proviene del Esp\u00edritu Santo, y por medio de ella se quitan los pecados.<br \/>\nLuego el bautismo de Juan no confer\u00eda la gracia.<\/p>\n<p><span class='subTitulo'>Respondo:<\/span><br \/>\nComo acabamos de explicar (a. 2 ad 2), toda la ense\u00f1anza y todo el ministerio de Juan eran una preparaci\u00f3n con miras a Cristo, como la del disc\u00edpulo y la del artista de rango inferior es preparar la materia para la forma que har\u00e1 aparecer el artista principal. Ahora bien, la gracia deb\u00eda ser conferida por Cristo, conforme a las palabras de Jn 1,17: La gracia y la verdad han venido por Jesucristo. Y por este motivo el bautismo de Juan no confer\u00eda la gracia, sino s\u00f3lo la preparaci\u00f3n para \u00e9sta, de tres maneras. Primero, porque Juan con su doctrina mov\u00eda a los hombres a la fe en Cristo. Segundo, acostumbrando a los hombres al rito del bautismo de Cristo. Tercero, preparando a los hombres, mediante la penitencia, a recibir el efecto del bautismo de Cristo.<\/p>\n<p><span class='subTitulo'>Soluciones a las objeciones:<\/span><br \/>\n1. En las palabras aludidas, como explica Beda, puede distinguirse un doble bautismo de penitencia. Uno, el que administraba Juan bautizando, bautismo que se llama de penitencia, etc., porque era una persuasi\u00f3n para la penitencia y como una protestaci\u00f3n por parte de los hombres de que habr\u00edan de hacer penitencia. El otro es el bautismo de Cristo, por el cual son perdonados los pecados. Juan no pod\u00eda administrar este bautismo, sino s\u00f3lo predicarlo, diciendo: El os bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu Santo (Mc 1,8).<\/p>\n<p>O tambi\u00e9n puede decirse que predicaba un bautismo de penitencia, esto es, que induc\u00eda a la penitencia, la cual conduce a los hombres a la remisi\u00f3n de los pecados.<\/p>\n<p>O puede decirse, como expone Jer\u00f3nimo, que por el bautismo de Cristo se confiere la gracia, por la que son perdonados gratuitamente los pecados: Lo que es acabado por el Esposo, tiene su principio en el padrino, esto es, en Juan. Por eso se narra que bautizaba y predicaba un bautismo de penitencia para remisi\u00f3n de los pecados (Mc 1,4 Lc 3,3); cf. ), pero no porque lo hiciese \u00e9l, sino porque lo incoaba prepar\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>2. La confesi\u00f3n de los pecados citada no se hac\u00eda para causar al instante el perd\u00f3n de los pecados por medio del bautismo de Juan, sino para conseguirlo por la penitencia subsiguiente, y por medio del bautismo de Cristo, al que dispon\u00eda aquella penitencia.<\/p>\n<p>3. La circuncisi\u00f3n hab\u00eda sido instituida para remedio del pecado original. En cambio, el bautismo de Juan no fue instituido para eso, sino s\u00f3lo como preparaci\u00f3n para el bautismo de Cristo, como queda dicho (en la sol.). Y los sacramentos producen su efecto en virtud de la instituci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>23 Jes\u00fas lleg\u00f3 al templo y, mientras ense\u00f1aba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo para preguntarle: \u00ab\u00bfCon qu\u00e9 autoridad haces esto? \u00bfQui\u00e9n te ha dado semejante autoridad?\u00bb. 24 Jes\u00fas les replic\u00f3: \u00abOs voy a hacer yo tambi\u00e9n una pregunta; si me la contest\u00e1is, os dir\u00e9 yo tambi\u00e9n con qu\u00e9 autoridad &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-21-23-27-controversia-sobre-la-autoridad-de-jesus\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 21, 23-27: Controversia sobre la autoridad de Jes\u00fas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41349","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41349"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41349\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}