{"id":41350,"date":"2016-10-07T23:29:18","date_gmt":"2016-10-08T04:29:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-21-28-32-parabola-de-los-dos-hijos\/"},"modified":"2016-10-07T23:29:18","modified_gmt":"2016-10-08T04:29:18","slug":"mt-21-28-32-parabola-de-los-dos-hijos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-21-28-32-parabola-de-los-dos-hijos\/","title":{"rendered":"Mt 21, 28-32: Par\u00e1bola de los dos hijos"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">28<\/span> \u00bfQu\u00e9 os parece? Un hombre ten\u00eda dos hijos. Se acerc\u00f3 al primero y le dijo: \u201cHijo, ve hoy a trabajar en la vi\u00f1a\u201d. <span class=\"versiculo\">29<\/span> \u00c9l le contest\u00f3: \u201cNo quiero\u201d. Pero despu\u00e9s se arrepinti\u00f3 y fue. <span class=\"versiculo\">30<\/span> Se acerc\u00f3 al segundo y le dijo lo mismo. \u00c9l le contest\u00f3: \u201cVoy, se\u00f1or\u201d. Pero no fue. <span class=\"versiculo\">31<\/span> \u00bfQui\u00e9n de los dos cumpli\u00f3 la voluntad de su padre?\u00bb. Contestaron: \u00abEl primero\u00bb. Jes\u00fas les dijo: \u00abEn verdad os digo que los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el reino de Dios. <span class=\"versiculo\">32<\/span> Porque vino Juan a vosotros ense\u00f1\u00e1ndoos el camino de la justicia y no le cre\u00edsteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun despu\u00e9s de ver esto, vosotros no os arrepentisteis ni le cre\u00edsteis\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Jeronimo\">San Jer\u00f3nimo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">28a.<\/span> Despu\u00e9s de lo dicho, Jesucristo ofrece una par\u00e1bola en la que hace resaltar la impiedad de los que le preguntaban, y les da a conocer que el reino de Dios pasar\u00e1 a los gentiles, dici\u00e9ndoles: <span class=\"ct\">&#8220;\u00bfMas qu\u00e9 os parece?&#8221;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">28b-29a.<\/span> Primeramente se dice al pueblo gentil, por medio de la ley natural: <span class=\"ct\">&#8220;Ve y trabaja en mi vi\u00f1a&#8221;.<\/span> Esto es, lo que no quieras hacer para ti, no lo quieras para otro (Tob 4), pero \u00e9l responde con soberbia. Por esto sigue: <span class=\"ct\">&#8220;Y respondiendo \u00e9l le dijo: no quiero&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"cv\">29b-30.<\/span> Despu\u00e9s cuando vino el Salvador, el pueblo gentil, habiendo hecho penitencia, trabaj\u00f3 en la vi\u00f1a de Dios, y enmend\u00f3 con su trabajo la oposici\u00f3n que hab\u00eda presentado con la palabra. Esto es lo que da a entender cuando dice: <span class=\"ct\">&#8220;Mas despu\u00e9s se arrepinti\u00f3 y fue&#8221;.<\/span><br \/>\nProsigue: <span class=\"ct\">&#8220;Y llegando al otro, le dijo del mismo modo; y respondiendo \u00e9l, dijo: voy, Se\u00f1or&#8221;.<\/span><\/p>\n<p>Este segundo hijo es el pueblo jud\u00edo que respondi\u00f3 a Mois\u00e9s: <span class=\"citaI\">&#8220;Haremos todo lo que nos mande el Se\u00f1or&#8221;<\/span> (Ex 24,3).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">31-32.<\/span> Debe saberse que en los ejemplares aut\u00e9nticos no se encuentra <span class=\"citaI\">nov\u00edsimo<\/span> (\u00faltimo) sino <span class=\"citaI\">primum<\/span> (primero), para que se condenen por su propio juicio. Y si nosotros queremos leer <span class=\"citaI\">nov\u00edsimo,<\/span> como algunos dicen, la explicaci\u00f3n ser\u00e1 clara, y diremos, que los jud\u00edos conocen la verdad, pero que se empe\u00f1an en tergiversarla. No quieren decir lo que sienten, como no hab\u00edan querido decir que el bautismo de Juan proced\u00eda del cielo, siendo as\u00ed que lo sab\u00edan.<\/p>\n<p>Por esto creen algunos que esta par\u00e1bola no se refiere a los gentiles ni a los jud\u00edos, sino simplemente a los pecadores y a los justos. Porque aqu\u00e9llos se negaron a servir a su se\u00f1or, obrando mal contra \u00e9l y despu\u00e9s recibieron de San Juan el bautismo de la penitencia, mientras que los fariseos, que llevaban por delante la justicia de Dios y se jactaban de cumplir la Ley, menospreciando el bautismo, no cumplieron la voluntad divina.<\/p>\n<h2><span id=\"Pseudo-Crisostomo_opus_imperfectum_in_Matthaeum_hom_40\">Pseudo-Cris\u00f3stomo, <i>opus imperfectum in Matthaeum,<\/i> hom. 40<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">28.<\/span> Desea a los que considera como reos que sean jueces en su propia causa, para que los que se condenan a s\u00ed mismos no merezcan ser absueltos por nadie. Grande es la confianza de la justicia cuando se conf\u00eda al enemigo su propia causa. A aquellos los representa en par\u00e1bolas para que no comprendan que se sentencian a s\u00ed mismos. Sigue, pues: <span class=\"ct\">&#8220;Un hombre ten\u00eda dos hijos&#8230;&#8221;<\/span> \u00bfQui\u00e9n es aquel hombre sino Dios, que ha criado a todos los hombres? El, siendo due\u00f1o por naturaleza, prefiere ser amado como padre, a ser temido como se\u00f1or. El hijo mayor era el pueblo gentil y el menor el pueblo jud\u00edo, pues los gentiles proced\u00edan de No\u00e9 y los jud\u00edos de Abraham. Prosigue: <span class=\"ct\">&#8220;Y llegando al primero, le dice: hijo, ve hoy&#8230;&#8221;<\/span> Hoy, esto es, mientras dura el tiempo de esta vida. Habl\u00f3 no a la cara como un hombre, sino al coraz\u00f3n como Dios, penetrando hasta la inteligencia por medio de los sentidos. Trabajar en su vi\u00f1a, es obrar bien, no s\u00e9 si alguno de los hombres podr\u00e1 trabajarla toda.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">29a.<\/span> Los gentiles, habiendo dejado desde el principio a Dios y su justicia, y pasando a adorar los \u00eddolos y al pecado, parece que responden en su interior: No queremos hacer la voluntad de Dios.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">29b-31a.<\/span> Pero arrepentidos, despu\u00e9s mintieron a Dios, seg\u00fan aquellas palabras del Salmo: <span class=\"citaI\">&#8220;Hijos extra\u00f1os me mintieron&#8221;<\/span> (17,46). Y esto es lo que dice: <span class=\"ct\">&#8220;Mas no fue&#8221;.<\/span> Pregunta por lo tanto el Se\u00f1or: <span class=\"ct\">&#8220;\u00bfCu\u00e1l de los dos hizo la voluntad del padre? Dicen ellos: el primero.&#8221;<\/span> Observa, por lo tanto, c\u00f3mo se sentencian a s\u00ed mismos, diciendo que el primero de los hijos hizo la voluntad del padre (esto es, el pueblo gentil). Porque m\u00e1s vale no ofrecer a Dios obrar bien y hacerlo, que ofrec\u00e9rselo y mentir.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">31b-32.<\/span> El Se\u00f1or confirma completamente el juicio de ellos. Por esto sigue: <span class=\"ct\">&#8220;Jes\u00fas les dice: En verdad os digo, que los publicanos y las rameras os ir\u00e1n delante al reino de Dios&#8221;.<\/span> Como si dijese: No s\u00f3lo es mejor que vosotros el pueblo gentil, sino tambi\u00e9n los publicanos y las rameras.<\/p>\n<p>Yo creo que en los publicanos est\u00e1n representados todos los hombres pecadores y en la persona de las rameras todas las mujeres pecadoras. Pues la avaricia abunda en los hombres y la fornicaci\u00f3n en las mujeres. Como la mujer est\u00e1 siempre descansada en la casa le atormenta m\u00e1s la fornicaci\u00f3n que nace de la ociosidad. El hombre, como est\u00e1 asiduamente ocupado en varias cosas, suele caer m\u00e1s f\u00e1cilmente en el pecado de la avaricia, pero en la fornicaci\u00f3n no cae con tanta facilidad, a no ser que sea muy lascivo. Porque la ocupaci\u00f3n de los hombres suele contrariar a la voluptuosidad, por esto la lascivia es propia de hombres j\u00f3venes que en nada se ocupan. Por lo tanto les manifiesta la causa de ello, diciendo: <span class=\"ct\">&#8220;Porque vino Juan a vosotros en camino de justicia, y no le cre\u00edsteis&#8221;.<\/span><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n vino en el camino de la justicia de una manera tan evidente que con su trato respetable conmov\u00eda los corazones de los pecadores. Por esto sigue: <span class=\"ct\">&#8220;Y los publicanos y las rameras le creyeron&#8221;.<\/span> Considera c\u00f3mo el buen testimonio del predicador da poder a la predicaci\u00f3n para someter aun los corazones ind\u00f3mitos. Prosigue: <span class=\"ct\">&#8220;Y vosotros vi\u00e9ndolo, ni aun hicisteis penitencia despu\u00e9s para creerle&#8221;,<\/span> como si dijese: aqu\u00e9llos hicieron lo que es m\u00e1s creyendo, en cambio \u00e9stos ni siquiera hicieron penitencia, lo cual es menos. En esta exposici\u00f3n que hemos desarrollado, seg\u00fan explican muchos, me parece que hay alguna contradicci\u00f3n. Porque si por los dos hijos deben entenderse aqu\u00ed los jud\u00edos y los gentiles, despu\u00e9s que los sacerdotes respondieron que el primer hijo fue el que hizo la voluntad de su padre, concluyendo Jesucristo la par\u00e1bola debi\u00f3 expresarse as\u00ed: en verdad os digo, que los gentiles os preceder\u00e1n en el reino de Dios. Sin embargo dice que los publicanos y las rameras os preceder\u00e1n en el reino de Dios, con lo que m\u00e1s se refiere a la condici\u00f3n del populacho que a la de los gentiles. A no ser que comprendamos -como se ha dicho antes- que el pueblo de los gentiles agrada m\u00e1s a Dios que vosotros, por lo que los publicanos y las rameras son m\u00e1s aceptables a Dios que vosotros.<\/p>\n<p>Ahora dice esto, porque los sacerdotes no le hab\u00edan preguntado para aprender, sino para tentarle: <span class=\"ct\">&#8220;\u00bfCon qu\u00e9 poder haces esto?&#8221;<\/span> Muchos del pueblo hab\u00edan cre\u00eddo, por eso expone la par\u00e1bola de los dos hijos, manifest\u00e1ndoles por medio de ella que son mejores las gentes del pueblo que desde el principio profesan la vida seglar, que los sacerdotes que hacen profesi\u00f3n de servir a Dios desde el principio. Pues las gentes del pueblo, una vez arrepentidas, se vuelven a Dios; mientras que los sacerdotes, como impenitentes, nunca dejan de ofender a Dios; por lo tanto, el primer hijo es el pueblo, porque no es el pueblo para los sacerdotes, sino los sacerdotes para el pueblo.<\/p>\n<h2><span id=\"Origenes_homilia_18_in_Matthaeum\">Or\u00edgenes, <i>homilia 18 in Matthaeum<\/i><\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">31a.<\/span> De esto se desprende que el Se\u00f1or habl\u00f3 en esta par\u00e1bola a aqu\u00e9llos que ofrecen poco o nada, pero que lo manifiestan con sus acciones, y en contra de aqu\u00e9llos que ofrecen mucho y que nada hacen de lo que ofrecen.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">31b.<\/span> Mas por esto no puede decirse que el pueblo jud\u00edo no entrar\u00e1 alguna vez en el reino de Dios, sino que cuando hayan entrado todos los gentiles, entonces entrar\u00e1 el pueblo de Israel (Rom 2,25-26).<\/p>\n<h2><span id=\"Rabano\">R\u00e1bano<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">31b.<\/span> Puede entenderse tambi\u00e9n el reino de Dios, por el Evangelio y la Iglesia presente, en que los gentiles preceden a los jud\u00edos, porque han querido creer m\u00e1s pronto.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">32a.<\/span> San Juan vino predicando el camino de la justicia, porque se\u00f1al\u00f3 a Jesucristo con el dedo diciendo que era la consumaci\u00f3n de la ley.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Pedro_Crisologo_obispo_y_doctor_de_la_Iglesia\">San Pedro Cris\u00f3logo, obispo y doctor de la Iglesia<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Alegraos\">Serm\u00f3n: Alegr\u00e1os.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n 167: CCL 248, 1025, PL 52, 636.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abVino a vosotros Juan Bautista, viviendo justamente y no hab\u00e9is cre\u00eddo en su palabra\u00bb (Mt 21,32).<\/p>\n<p>Juan  Bautista ense\u00f1a con palabras y obras. Verdadero maestro, que muestra con su ejemplo, lo que afirma con su lengua. La sabidur\u00eda hace al maestro, pero es la conducta lo que da la autoridad&#8230; Ense\u00f1ar con obras es la \u00fanica regla de aquellos que quieren instruir. Ense\u00f1ar con palabras es la sabidur\u00eda; pero cuando se pasa a las obras, es virtud. El verdadero conocimiento est\u00e1 unido a la virtud: es esta, solo esta la que es divina y no humana&#8230;<\/p>\n<p>&#8220;En aquellos d\u00edas, se manifiesta Juan Bautista, proclamando en el desierto de Judea:\u00bbConvert\u00edos, porque est\u00e1 cerca el reino de los cielos&#8221;(Mateo 3:1-2). &#8220;Convert\u00edos&#8221; \u00bfPor qu\u00e9 no dice: &#8221; Alegraos&#8221;? &#8220;Alegraos, m\u00e1s bien, porque las realidades humanas dan paso a las divinas, las terrestres a las celestes, las temporales a las eternas, el mal al bien, la incertidumbre a la seguridad, la tristeza a la felicidad, las realidades perecederas a aquellas que permanecen para siempre. El reino de los cielos est\u00e1 cerca. Convert\u00edos&#8221;. Que tu conducta de conversi\u00f3n sea evidente. T\u00fa que has preferido lo humano a lo divino, que has querido ser esclavo del mundo, en vez de vencer al mundo con el Se\u00f1or del mundo, convi\u00e9rtete. T\u00fa que has huido de la libertad que las virtudes te hubieran procurado, ya que has querido someterte al yugo del pecado, convi\u00e9rtete, convi\u00e9rtete de verdad, t\u00fa que por miedo a la Vida, est\u00e1s condenado a muerte.<\/p>\n<h2><span id=\"Beato_Guerrico_de_Igny_abad_cisterciense\">Beato Guerrico de Igny, abad cisterciense<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Convertirse_siguiendo_la_llamada_de_Juan_Bautista\">Serm\u00f3n: Convertirse siguiendo la llamada de Juan Bautista.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n 5\u00ba para el Adviento.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abArrepent\u00edos y creed\u00bb (cf. Mt 21,32).<\/p>\n<p>Es un gozo para m\u00ed, hermanos, evocar con vosotros el camino del Se\u00f1or&#8230; del cual Isa\u00edas hace un elogio tan bello: \u00abHabr\u00e1&#8230; en la tierra \u00e1rida y en el desierto, un camino y una v\u00eda&#8230; Esta v\u00eda ser\u00e1 llamada V\u00eda Sacra\u00bb (Is 35, 7-8) porque ella es la santificaci\u00f3n de los pecadores y la salvaci\u00f3n de los que est\u00e1n perdidos&#8230;<\/p>\n<p>\u00abNo pasar\u00e1 por ella el imp\u00edo\u00bb. Querido Isa\u00edas, \u00bflos que son impuros pasar\u00e1n por otra v\u00eda? \u00a1Ah no! \u00a1Que todos vengan por esta v\u00eda y que en ella adelanten! Porque es sobretodo para los impuros que Cristo la ha trazado, ya que \u00e9l \u00abvino a buscar y a salvar lo que estaba perdido\u00bb (Lc 19,10)&#8230; \u00bfEntonces, es que el impuro pasar\u00e1 por la V\u00eda Sacra? \u00a1Dios no lo quiera! Por muy sucio que est\u00e9 al pisarla, ya no lo ser\u00e1 m\u00e1s cuando pase por ella, porque desde que habr\u00e1 puesto en ella los pies, desaparecer\u00e1 su suciedad. En efecto, la V\u00eda Sacra est\u00e1 abierta al hombre impuro pues desde que ella lo acoge, lo purifica borrando todo el mal que ha cometido&#8230; No le deja pasar con su suciedad, porque es la \u00abv\u00eda estrecha\u00bb, y por decirlo de otra manera \u00abel ojo de la aguja\u00bb (Mt 7,14; 19,24)&#8230;<\/p>\n<p>Si t\u00fa est\u00e1s ya en el camino, no te alejes de \u00e9l; de no ser, as\u00ed el Se\u00f1or te dejar\u00e1 errar en el \u00abcamino de tu propio coraz\u00f3n\u00bb (Is 57,17)&#8230; Si encuentras la v\u00eda demasiado estrecha, considera el t\u00e9rmino al que te conduce&#8230; Pero si tu mirada no alcanza ver el t\u00e9rmino, f\u00edate de Isa\u00edas, el vidente. \u00c9l, que a la vez distingu\u00eda entre la estrechez y el t\u00e9rmino de la v\u00eda, a\u00f1ad\u00eda: \u00abSobre este camino marchar\u00e1n los liberados, los rescatados del Se\u00f1or; llegar\u00e1n a Si\u00f3n con cantos de gozo. Una felicidad sin fin transfigurar\u00e1 su rostro. Tendr\u00e1n alegr\u00eda y gozo. Huir\u00e1n dolores y gemidos \u00bb (35, 9-10).<\/p>\n<h3><span id=\"Sermon_Autentica_conversion\">Serm\u00f3n: Aut\u00e9ntica conversi\u00f3n.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n 1\u00ba sobre San Juan Bautista, 2.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abJuan dio testimonio de la verdad&#8230; \u00c9l era la l\u00e1mpara que arde y alumbra\u00bb (cf Jn 5,35).<\/p>\n<p>Esta l\u00e1mpara, destinada a llevar la luz al mundo entero, me trae una alegr\u00eda nueva porque, gracias a ella, he reconocido la luz verdadera que alumbra las tinieblas, pero las tinieblas no la han acogido&#8230;\u201d(Jn 1,5) Te podemos admirar, Juan, t\u00fa el m\u00e1s grande de los santos. Pero imitar tu santidad nos es imposible. T\u00fa te apresuras a preparar un pueblo bien dispuesto para el Se\u00f1or entre los publicanos y los pecadores. Es necesario que les hables de una manera adecuada a su condici\u00f3n, con palabras m\u00e1s asequibles que el ejemplo de tu vida. Les propones un modelo de perfecci\u00f3n no seg\u00fan tu vida, sino adaptado a la debilidad de las fuerzas humanas.<\/p>\n<p>\u201cDad, pues, fruto digno de conversi\u00f3n.\u201d (Mt 3,8) Pero nosotros, hermanos, nos gloriamos de hablar mejor de lo que vivimos. En cambio, Juan, cuya vida es m\u00e1s sublime que lo que pueden comprender los hombres, sujeta su lenguaje a la capacidad de comprensi\u00f3n de sus oyentes. \u201cDad, pues, fruto digno de conversi\u00f3n.\u201d \u201cOs hablo de manera humana, en raz\u00f3n de vuestra debilidad en la carne. Si todav\u00eda no sois capaces de hacer el bien en plenitud, que se d\u00e9, por lo menos, en vosotros una aut\u00e9ntica conversi\u00f3n y arrepentimiento del mal. Si todav\u00eda no sois capaces de dar frutos de justicia perfecta, que por lo menos vuestra perfecci\u00f3n consista en dar frutos de aut\u00e9ntica penitencia.\u201d<\/p>\n<h2><span id=\"Isaac_de_la_Stella_monje_cisterciense\">Isaac de la Stella, monje cisterciense<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Arrepentirse_y_creer_en_la_palabra_de_Dios\">Serm\u00f3n: Arrepentirse y creer en la palabra de Dios.<\/span><\/h3>\n<p class=\"rh\">Serm\u00f3n 1\u00ba para el Domingo II de Cuaresma.<\/p>\n<p class=\"st1\">\u00abLos publicanos y las rameras llegan antes que vosotros al Reino\u00bb (Mt 21,31).<\/p>\n<p>Hermanos, es llegado el momento de salir, cada uno por su lado, del lugar en que nos ha colocado nuestro pecado. Salgamos de nuestra Babilonia para encontrarnos con Dios nuestro Salvador, tal como nos lo dice el profeta: \u00abprep\u00e1rate, Israel, a salir al encuentro de tu Dios, porque viene\u00bb (Am 4,12). Salgamos del abismo de nuestro pecado y aceptemos ir al encuentro del Se\u00f1or que asume \u00abuna carne semejante a la nuestra\u00bb (Rm 8,3). Salgamos de la voluntad de pecar y vayamos a hacer penitencia por nuestros pecados. Entonces encontraremos a Cristo: \u00e9l mismo ha expiado el pecado que de ninguna manera \u00e9l hab\u00eda cometido. Entonces, el que salva a los penitentes nos conceder\u00e1 la salvaci\u00f3n&#8230;: \u00abTiene misericordia con los que se convierten\u00bb (Si 12,3 Vulg).<\/p>\n<p>Me dir\u00e9is:&#8230; \u00ab\u00bfQui\u00e9n puede, por s\u00ed mismo, salir del pecado?\u00bb. S\u00ed, verdaderamente, el pecado m\u00e1s grande es el amor al pecado, le deseo de pecar. Sal, pues, de este deseo&#8230;, odia el pecado y ver\u00e1s como sales de \u00e9l. Si tu odias el pecado, has encontrado a Cristo all\u00ed donde se encuentra. A los que odian el pecado&#8230;, Cristo les perdona las faltas esperando poder arrancar la ra\u00edz de nuestros malos h\u00e1bitos.<\/p>\n<p>Pero vosotros dec\u00eds que incluso esto es mucho para vosotros y que sin la gracia de Dios le es imposible al hombre odiar su pecado, desear la justicia y quererse arrepentir: \u00ab\u00a1Dad gracias al Se\u00f1or por su misericordia, por las maravillas que hace con los hombres!\u00bb (Sal 106,8)&#8230; Se\u00f1or, s\u00e1lvame de la dejadez de esp\u00edritu y de la tempestad&#8230; Oh Se\u00f1or, de mano poderosa, Jes\u00fas todopoderoso, t\u00fa has liberado a mi raz\u00f3n del demonio de la ignorancia y arrancado mi voluntad de la peste y sus codicias, libera ahora mi capacidad de actuar a fin de que con tus santos \u00e1ngeles&#8230; pueda yo tambi\u00e9n \u00abejecutar sus \u00f3rdenes, pronto a la voz de su palabra\u00bb (Sal 102,20).<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Uso_liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/homilias-ciclo-a_semana-26_tiempo-ordinario_dia-01-domingo\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\"><b>Domingo XXVI del Tiempo Ordinario (A)<\/b><\/a><\/li>\n<li>Martes III de Adviento<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>28 \u00bfQu\u00e9 os parece? Un hombre ten\u00eda dos hijos. Se acerc\u00f3 al primero y le dijo: \u201cHijo, ve hoy a trabajar en la vi\u00f1a\u201d. 29 \u00c9l le contest\u00f3: \u201cNo quiero\u201d. Pero despu\u00e9s se arrepinti\u00f3 y fue. 30 Se acerc\u00f3 al segundo y le dijo lo mismo. \u00c9l le contest\u00f3: \u201cVoy, se\u00f1or\u201d. Pero no fue. 31 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-21-28-32-parabola-de-los-dos-hijos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 21, 28-32: Par\u00e1bola de los dos hijos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41350","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41350","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41350"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41350\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41350"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41350"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41350"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}