{"id":41355,"date":"2016-10-07T23:29:27","date_gmt":"2016-10-08T04:29:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-23-1-12-hipocresia-de-los-fariseos\/"},"modified":"2016-10-07T23:29:27","modified_gmt":"2016-10-08T04:29:27","slug":"mt-23-1-12-hipocresia-de-los-fariseos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-23-1-12-hipocresia-de-los-fariseos\/","title":{"rendered":"Mt 23, 1-12: Hipocres\u00eda de los fariseos"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">1<\/span> Entonces Jes\u00fas habl\u00f3 a la gente y a sus disc\u00edpulos, <span class=\"versiculo\">2<\/span> diciendo: \u00abEn la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s se han sentado los escribas y los fariseos: <span class=\"versiculo\">3<\/span> haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hag\u00e1is lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen. <span class=\"versiculo\">4<\/span> L\u00edan fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no est\u00e1n dispuestos a mover un dedo para empujar.<br \/> <span class=\"versiculo\">5<\/span> Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; <span class=\"versiculo\">6<\/span> les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; <span class=\"versiculo\">7<\/span> que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame <i>rabb\u00ed<\/i>. <span class=\"versiculo\">8<\/span> Vosotros, en cambio, no os dej\u00e9is llamar <i>rabb\u00ed,<\/i> porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos. <span class=\"versiculo\">9<\/span> Y no llam\u00e9is padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. <span class=\"versiculo\">10<\/span> No os dej\u00e9is llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mes\u00edas. <span class=\"versiculo\">11<\/span> El primero entre vosotros ser\u00e1 vuestro servidor. <span class=\"versiculo\">12<\/span> El que se enaltece ser\u00e1 humillado, y el que se humilla ser\u00e1 enaltecido\u00bb. <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_y_meditaciones_desde_la_tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios y meditaciones desde la tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Benito_de_Nursia\"> Benito de Nursia<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=51\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Benito de Nursia\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Regla_Monastica_Toda_exaltacion_de_si_mismo_es_una_forma_de_soberbia\"> Regla Mon\u00e1stica: Toda exaltaci\u00f3n de s\u00ed mismo es una forma de soberbia<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl mayor entre vosotros ser\u00e1 vuestro servidor\u00bb (Mt 23,11)<br \/>cap\u00edtulo 7.<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>La sagrada escritura, hermanos, nos dice a gritos: \u00abTodo el que se ensalza ser\u00e1 humillado y el que se humilla ser\u00e1 ensalzado\u00bb. Con estas palabras nos muestra que toda exaltaci\u00f3n de s\u00ed mismo es una forma de soberbia. El profeta nos indica que \u00e9l la evitaba cuando nos dice: \u00abSe\u00f1or, mi coraz\u00f3n no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad\u00bb (Sal 130,1)&#8230; Por tanto, hermanos, si es que deseamos ascender velozmente a la cumbre de la m\u00e1s alta humildad y queremos llegar a la exaltaci\u00f3n celestial a la que se sube a trav\u00e9s de la humildad en la vida presente, hemos de levantar con los escalones de nuestras obras, aquella misma escala que se le apareci\u00f3 en sue\u00f1os a Jacob, sobre la cual contempl\u00f3 a los \u00e1ngeles que bajaban y sub\u00edan (Gn 28,12). Indudablemente, a nuestro entender, no significa otra cosa ese bajar y subir sino que por la altivez se baja y por la humildad se sube. La escala erigida representa nuestra vida en este mundo. Pues, cuando el coraz\u00f3n se abaja, el Se\u00f1or lo levanta hasta el cielo.<\/p>\n<p> Y as\u00ed, el primer grado de humildad es que el monje mantenga siempre ante sus ojos el temor de Dios y evite por todos los medios echarlo en olvido; que recuerde siempre todo lo que Dios ha mandado&#8230; Y para vigilar alerta todos sus pensamientos perversos, el hermano fiel a su vocaci\u00f3n repite siempre dentro de su coraz\u00f3n: \u00abSolamente ser\u00e9 puro en su presencia si s\u00e9 mantenerme en guardia contra mi iniquidad\u00bb(Sal 17,24). En cuanto a la propia voluntad, se nos proh\u00edbe hacerla cuando nos dice la Escritura: \u00abRefrena tus deseos\u00bb. Tambi\u00e9n pedimos a Dios en la oraci\u00f3n \u00abque se haga en nosotros su voluntad\u00bb (Si 18,30)&#8230;<\/p>\n<p> Luego si \u00ablos ojos del Se\u00f1or observan a buenos y malos\u00bb, si \u00abel Se\u00f1or mira incesantemente a todos los hombres, para ver si queda alg\u00fan sensato que busque a Dios\u00bb (Prov 15,3; Sal 13,2)&#8230; Cuando el monje haya remontado todos estos grados de humildad, llegar\u00e1 pronto a ese grado de \u00abamor a Dios que, por ser perfecto, echa fuera todo temor\u00bb; gracias al cual, cuanto cumpl\u00eda antes no sin recelo, ahora comenzar\u00e1 a realizarlo sin esfuerzo, como instintivamente y por costumbre&#8230; sino por amor a Cristo, por cierta santa con naturaleza y por la satisfacci\u00f3n que las virtudes producen por s\u00ed mismas. Y el Se\u00f1or se complacer\u00e1 en manifestar todo esto por el Esp\u00edritu Santo en su obrero.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Catalina_de_Siena\"> Catalina de Siena<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=53\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Catalina de Siena\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Dialogos_Quieres_conocer_a_Dios_conocete_a_ti_mismo\"> Di\u00e1logos: \u00bfQuieres conocer a Dios?, con\u00f3cete a ti mismo<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl que se humilla ser\u00e1 enaltecido\u00bb (Mt 23,12)<br \/><\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>[Santa Catalina oy\u00f3 que Dios le dec\u00eda:] Me pides conocerme y amarme a m\u00ed, la Verdad suprema. He aqu\u00ed el camino para quien quiera llegar a conocerme perfectamente y gustarme, a m\u00ed la Verdad eterna: no dejes jam\u00e1s de conocerte a ti misma, y cuando est\u00e9s abajada en el valle de la humildad, entonces es en ti que me conocer\u00e1s. Es en este conocimiento que sacar\u00e1s todo lo que te falta, todo lo que te es necesario. Ninguna virtud tiene calidad en s\u00ed misma si no la saca de la caridad; ahora bien, la humildad es la que alimenta y gobierna a la caridad. En el conocimiento de ti misma llegar\u00e1s a ser humilde, puesto que ver\u00e1s que t\u00fa, por ti misma, no eres nada y que tu ser viene de m\u00ed puesto que os he amado antes de que existierais. Es a causa de este amor inefable que siento por vosotros que, queri\u00e9ndoos recrear de nuevo por la gracia, os he lavado y recreado en la sangre que mi Hijo \u00fanico derram\u00f3 con un fuego de amor tan grande.<\/p>\n<p> S\u00f3lo esta sangre, ella sola, hace conocer la verdad a aquel que ha disipado la nube del amor propio a trav\u00e9s de este conocimiento de s\u00ed mismo. Es entonces cuando en este conocimiento de m\u00ed, el alma se abrasa con un amor inefable, y es a causa de este amor que experimenta un dolor continuo. No un amor que la aflige y la deja seca (lejos de eso, puesto que, bien al contrario, es fecunda) sino porque habiendo conocido mi verdad, sus propias faltas, la ingratitud y ceguera del pr\u00f3jimo, siente por todo ello, un dolor intolerable. Su aflicci\u00f3n es debida a su amor para conmigo, porque si no me amara no se afligir\u00eda. <\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Macario_de_Egipto\"> Macario de Egipto<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=48\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Macario de Egipto\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Homilia_La_vida_comunitaria_Todos_vosotros_sois_hermanos\"> Homil\u00eda: La vida comunitaria: \u00abTodos vosotros sois hermanos\u00bb<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl mayor entre vosotros ser\u00e1 vuestro servidor\u00bb (Mt 23,11)<br \/>Tercera, 1-3: PG 34, 467-470<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Los hermanos, hagan lo que hagan, deben mostrarse caritativos y gozosos los unos para con los otros. El que trabaja hablar\u00e1 as\u00ed del que ora: \u00abEl tesoro que posee mi hermano, es tambi\u00e9n m\u00edo, puesto que todo nos es com\u00fan\u00bb. Por su parte, el que ora dir\u00e1 del que lee: \u00abEl beneficio que saca de su lectura me enriquece a m\u00ed tambi\u00e9n\u00bb. Y tambi\u00e9n el que trabaja dir\u00e1: \u00abEs por inter\u00e9s hacia la comunidad que cumplo este servicio\u00bb.<\/p>\n<p> Los m\u00faltiples miembros del cuerpo no forman m\u00e1s que un solo cuerpo y mutuamente se sostienen cumpliendo cada uno su tarea. El ojo ve para todo el cuerpo; la mano trabaja para los dem\u00e1s miembros; el pie, al andar, los lleva a todos con \u00e9l; un miembro sufre cuando otro miembro sufre. Es as\u00ed tal como los hermanos se deben comportar los unos con los otros (cf Rm 12, 4-5). El que ora no juzgar\u00e1 al que trabaja pensando que no ora&#8230; El que sirve, no juzgar\u00e1 a los dem\u00e1s. Por el contrario, cada uno, haga lo que haga, lo hace para la gloria de Dios (cf 1C 10,31; 2C 4,15).<\/p>\n<p> As\u00ed una gran concordia y una serena armon\u00eda formar\u00e1n \u00abel v\u00ednculo de la paz\u00bb (Ef 4,3), que les unir\u00e1 entre s\u00ed y les har\u00e1 vivir con transparencia y simplicidad bajo la mirada amorosa de Dios. Evidentemente que lo esencial es perseverar en la oraci\u00f3n. Por otra parte s\u00f3lo se requiere una cosa: cada uno debe poseer en su coraz\u00f3n este tesoro que es la presencia vivificante y espiritual del Se\u00f1or. Tanto si trabaja, como si ora o lee, cada uno debe poder decir que posee este bien imperecedero que es el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Pascasio_Radberto\"> Pascasio Radberto<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=50\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Pascasio Radberto\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_el_Evangelio_de_san_Mateo_No_se_dejen_arrastrar_por_la_avidez_de_los_honores\"> Sobre el Evangelio de san Mateo: No se dejen arrastrar por la avidez de los honores<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abQuien se humilla ser\u00e1 ensalzado\u00bb (Mt 23,12)<br \/>10,23<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Cristo no s\u00f3lo encarg\u00f3 a los disc\u00edpulos no dejarse llamar maestros y no querer ocupar los primeros puestos en los banquetes ni aspirar a otros honores, sino que \u00e9l mismo dio en su persona el ejemplo y es modelo de toda humildad. Aunque el nombre de Maestro no le corresponde por complacencia sino por derecho de naturaleza, porque \u00abtodo subsiste en \u00e9l y para \u00e9l\u00bb (Col 1,17) por su encarnaci\u00f3n nos ha comunicado una ense\u00f1anza que nos conduce a todos a la verdadera vida y, porque \u00e9l es mayor que nosotros, nos ha \u00abreconciliado con Dios\u00bb (Rm 5,10). Tal como nos dijo: \u00abNo aspir\u00e9is a honores, no dej\u00e9is que os llamen maestros\u00bb tambi\u00e9n dijo \u00abyo no vivo preocupado por mi honor. Hay uno que se preocupa de eso\u00bb (Jn 8,50). Fijad vuestra mirada en m\u00ed, \u00abel Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por todos.\u00bb (Mt 20,28)<\/p>\n<p> Ciertamente, en este pasaje del evangelio, el Se\u00f1or instruye no s\u00f3lo a los disc\u00edpulos sino tambi\u00e9n a los jefes de la Iglesia, encarg\u00e1ndoles que no se dejen arrastrar por la avidez de los honores. Al contrario, que \u00abel que quiera ser grande entre vosotros\u00bb, sea el primero en hacerse siervo de todos, como \u00e9l. (cf. Mt 20, 26- 27)<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Padres_del_Desierto\"> Padres del Desierto<\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sentencias_Unica_arma_que_vence_al_demonio\"> Sentencias: \u00danica arma que vence al demonio<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl que se humilla ser\u00e1 ensalzado\u00bb (Mt 23,12)<br \/><\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Un d\u00eda, el abad Macario volv\u00eda del campo a su celda llevando unas hojas de palmera. En el camino, el diablo le abord\u00f3 con una hoz queri\u00e9ndole herir, pero no lo logr\u00f3. El diablo le dijo entonces: \u00abMacario, padezco muchos tormentos por tu causa, porque no te he podido vencer. Sin embargo, hago todo lo que t\u00fa haces: t\u00fa ayunas, y yo no como nunca; t\u00fa vigilas, y yo no duermo jam\u00e1s. Hay una sola cosa en la que me puedes.\u00bb &#8211; \u00bfCu\u00e1l? pregunt\u00f3 Macario. \u2013 \u00abEs tu humildad la que me impide vencerte.\u00bb <\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Isaac_de_Siria\"> Isaac de Siria<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=33\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Isaac de Siria\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sermones_asceticos_Los_bienes_de_la_humildad\"> Sermones asc\u00e9ticos: Los bienes de la humildad<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl que se humilla ser\u00e1 enaltecido\u00bb (Mt 23,12)<br \/>1\u00aa serie, n. 49<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>La providencia de Dios, que vela para dar a cada uno de nosotros lo que es bueno, ha hecho dirigir todas las cosas hacia nosotros para llevarnos a la humildad. Porque si te enorgulleces de las gracias que la providencia te ha dado, \u00e9sta te abandona y caes de nuevo&#8230; Debes, pues, saber que no es propio, ni de ti ni de tu virtud, resistir a las malas tendencias, sino que es solamente la gracia la que te mantiene en su mano para que no temas&#8230; Gime, llora, acu\u00e9rdate de tus faltas en tiempo de prueba para que te veas liberado del orgullo y adquieras humildad. Mientras, no desesperes. Pide humildemente a Dios que perdone tus pecados.<\/p>\n<p> La humildad, aunque sea sin obras, borra muchas faltas. Por el contrario, sin ella, las obras no sirven de nada; nos procuran muchos males. Por la humildad, obt\u00e9n pues, el perd\u00f3n de tus injusticias. Lo que la sal es para todo alimento, la humildad lo es para cualquier virtud. Puede romper la fuerza de numerosos pecados&#8230; Si la poseemos, hace de nosotros hijos de Dios y nos lleva a Dios incluso sin la ayuda de las obras buenas. Por eso, sin ella, todas las obras son vanas, son vanas todas las virtudes y son vanos todos los trabajos.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Padre_Pio_de_Pietrelcina\"> Padre P\u00edo de Pietrelcina<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=49\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Padre P\u00edo de Pietrelcina\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Escritos_Abandono_y_esperanza\"> Escritos: Abandono y esperanza<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abAquel que se humilla, ser\u00e1 enaltecido\u00bb (Mt 23,12)<br \/><\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>No dejes de hacer actos de humildad y de amor de cara a Dios y de los hombres. Porque Dios habla a aquel que tiene un coraz\u00f3n humilde ante \u00e9l y lo enriquece con sus dones.<\/p>\n<p> Si Dios te tiene preparados los sufrimientos de su Hijo y quiere que toques con tu dedo tu propia debilidad, es mejor hacer actos de humildad que perder el \u00e1nimo. Haz elevar a Dios una oraci\u00f3n de abandono y de esperanza cuando tu fragilidad te causa ca\u00eddas y agradece al Se\u00f1or todas las gracias con que te enriquece. <\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Juan_Crisostomo\"> Juan Cris\u00f3stomo<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=1\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Juan Cris\u00f3stomo\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Sobre_la_Carta_a_los_Romanos_Algunas_palabras_causan_lesiones_mucho_mas_profundas\"> Sobre la Carta a los Romanos: Algunas palabras causan lesiones mucho m\u00e1s profundas<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abTodos sois hermanos\u00bb (Mt 23,8)<br \/>n. 8 : PG 60, 464<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00abDonde dos o tres est\u00e1n reunidos en mi nombre, dice Jes\u00fas, yo estoy en medio de ellos\u00bb (Mt 18,20)&#8230; Pero \u00bfqu\u00e9 es realmente lo que veo? Los cristianos que sirven bajo el mismo estandarte, bajo el mismo jefe, se devoran y se desgarran: \u00a1unos por un poco de oro, otros por la gloria, algunos sin ning\u00fan motivo, otros por el placer de un buen nombre! Entre nosotros, el nombre de hermanos es una palabra vana&#8230;<\/p>\n<p> Respetad esta mesa santa donde todos estamos convocados; respetad a Cristo inmolado por nosotros; respetad el sacrificio que se ofrece&#8230; Despu\u00e9s de haber participado en dicha mesa y haber comulgado tal alimento, \u00bfCogeremos los armas unos contra otros, cuando deber\u00edamos armarnos todos juntos contra el demonio?&#8230; \u00bfOlvidamos este adversario, para lanzar nuestras flechas contra nuestros hermanos? \u00bfQu\u00e9 flechas, dir\u00e9is? Las que lanzan la lengua y los labios. No s\u00f3lo hay flechas con puntas de hierro que hieren: algunas palabras causan lesiones mucho m\u00e1s profundas.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Tomas_de_Kempis\"> Tom\u00e1s de Kempis<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=30\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Tom\u00e1s de Kempis\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"Imitacion_de_Cristo_Dios_protege_al_hombre_de_corazon_humilde\"> Imitaci\u00f3n de Cristo: Dios protege al hombre de coraz\u00f3n humilde<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abQuien se humilla ser\u00e1 ensalzado\u00bb (Mt 23, 12)<br \/>II, 2<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>Poco importa saber quien est\u00e1 contigo o contra ti; Ten m\u00e1s bien cuidado de que Dios est\u00e9 contigo en todos tus pensamientos y acciones. Guarda la conciencia pura y Dios te defender\u00e1. Si sabes callarte y sufrir, recibir\u00e1s la ayuda de Dios. El conoce el tiempo y la manera de librarte; aband\u00f3nate pues en \u00c9l. Es \u00c9l quien te ayuda y te libera de toda confusi\u00f3n.<\/p>\n<p> A menudo es \u00fatil, para mantenernos en una mayor humildad, que los otros conozcan nuestros defectos y que nos los reprochen. Cuando un hombre reconoce humildemente sus defectos, desarma f\u00e1cilmente a sus enemigos y gana sin pena a los que se la quer\u00edan producir. Dios protege al hombre de coraz\u00f3n humilde: le ama y le reconforta, se inclina hacia \u00e9l, le colma de su gracia y le hace en fin participar de su gloria. Es a \u00e9l que le revela sus secretos; le invita y le atrae con suavidad. Las afrentas no turban la paz del hombre humilde, porque se apoya en Dios y no en seres mortales. No te imagines haber hecho alg\u00fan progreso si te crees a\u00fan superior a tu pr\u00f3jimo.<\/p>\n<div class=\"ir-arriba\">\n<h2><span id=\"Teresa_de_Calcuta\"> Teresa de Calcuta<a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/padres.php?id=20\" title=\"Ver biograf\u00eda y todos los comentarios de  Teresa de Calcuta\" alt=\"Vida Padres de la Iglesia\"><br \/>\n <i class=\"fa fa-user-plus fa-lg\" aria-hidden=\"true\"><\/i><\/a><\/span><\/h2>\n<\/div>\n<h3><span id=\"El_Amor_mas_grande_Mi_secreto_es_muy_sencillo_La_oracion\"> El Amor m\u00e1s grande: Mi secreto es muy sencillo: La oraci\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p><span class=\"rh\"><span class=\"rh\">\u00abEl que se humilla ser\u00e1 enaltecido\u00bb (Mt 23,12)<br \/>p. 1s<\/span><br \/><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/colecciones.php?id=\"><\/a><\/span><\/p>\n<p>No creo que haya nadie que necesite tanto de la ayuda y gracia de Dios como yo. A veces me siento impotente y d\u00e9bil. Creo que por eso Dios me utiliza. Puesto que no puedo fiarme de mis fuerzas, me f\u00edo de \u00c9l las veinticuatro horas del d\u00eda. Y si el d\u00eda tuviera m\u00e1s horas m\u00e1s necesitar\u00eda su ayuda y la gracia. Todos debemos aferrarnos de Dios a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n. Mi secreto es muy sencillo: La oraci\u00f3n. Mediante la oraci\u00f3n me uno en el amor con Cristo. Comprendo que orarle es amarlo&#8230;<\/p>\n<p> La gente est\u00e1 hambrienta de la palabra de Dios para que les d\u00e9 paz, unidad y alegr\u00eda. Pero no se puede dar lo que no se tiene, por lo que es necesario intensificar la vida de oraci\u00f3n.<\/p>\n<p> S\u00e9 sincero en tus oraciones. La sinceridad es humildad y \u00e9sta solo se consigue aceptando las humillaciones. Todo lo que se ha dicho y hemos le\u00eddo sobre la humildad no es suficiente para ense\u00f1arnos la humildad. La humildad solo se aprende aceptando las humillaciones, a las que nos enfrentamos durante toda la vida. Y la mayor de ellas es saber que uno no es nada. Este conocimiento se adquiere cuando uno se enfrenta a Dios en la oraci\u00f3n. Por lo general, una profunda y ferviente mirada a Cristo es la mejor oraci\u00f3n: yo le miro y \u00c9l me mira. Y en el momento en que te encuentras con \u00c9l cara a cara adviertes sin poderlo evitar que no eres nada, que no tienes nada.<\/p>\n<p><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<h1><span id=\"Uso_Liturgico_de_este_texto_Homilias\">Uso Lit\u00fargico de este texto (Homil\u00edas)<\/span><\/h1>\n<p><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-gkqshsluENY\/VroHlUMUYqI\/AAAAAAAAFlI\/s-AwwW1zn_o\/s800-Ic42\/right-arrow-cuaresma_12x12.jpg\">Tiempo de Cuaresma: Martes II<br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\">Tiempo Ordinario: S\u00e1bado XX (Impar o A\u00f1o I) <br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\"><a href=\"http:\/\/deiverbum.org\/homilias_semana-20_tiempo-ordinario_dia-07-sabado_par\">Tiempo Ordinario: S\u00e1bado XX (Par o A\u00f1o II) <\/a><br \/><\/span><span class=\"uso-liturgico\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/-qD7pWXb6Ohg\/Vq1ntFkei_I\/AAAAAAAAFgA\/6318BQ6-iik\/s800-Ic42\/right-arrow-green_12x12.png\">Tiempo Ordinario: Domingo XXXI (Ciclo A)<br \/><\/span><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/><\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Catena_Aurea_comentarios_de_los_Padres_de_la_Iglesia_por_versiculos\">Catena Aurea: comentarios de los Padres de la Iglesia por vers\u00edculos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Pseudo-Crisostomo_opus_imperfectum_in_Matthaeum_hom_43\">Pseudo-Cris\u00f3stomo, opus imperfectum in Matthaeum, hom. 43<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">1. <\/span>Despu\u00e9s que el Se\u00f1or hab\u00eda humillado a los sacerdotes con su contestaci\u00f3n dio a conocer la incorregible condici\u00f3n de ellos como sucede a los sacerdotes, que si obran mal ya no se enmiendan. As\u00ed como los seglares cuando faltan, se enmiendan f\u00e1cilmente. Por esto se dirige a sus ap\u00f3stoles y al pueblo. Prosigue: &#8220;Entonces Jes\u00fas habl\u00f3 a la multitud y a sus disc\u00edpulos&#8221;. Es infructuosa la palabra, cuando por medio de ella, unos son confundidos para que otros no sean ense\u00f1ados.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">2. <\/span>Debe observarse c\u00f3mo se sienta cada uno de estos sobre la c\u00e1tedra, porque la c\u00e1tedra no es la que hace al sacerdote, sino el sacerdote a la c\u00e1tedra. El lugar no santifica al hombre, sino el hombre al lugar. Por lo tanto, un mal sacerdote, del sacerdocio sacar\u00e1 deshonra, no dignidad.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3. <\/span>As\u00ed como el oro se saca de la tierra, despreciando a \u00e9sta, as\u00ed tambi\u00e9n reciban la ense\u00f1anza los que la oyen, y no hagan caso de las costumbres de los que la predican. Frecuentemente suelen ense\u00f1ar buena doctrina los hombres malos. Y as\u00ed como los sacerdotes juzgan preferible ense\u00f1ar junto con los buenos a los malos, y no despreciar por \u00e9stos a los buenos, as\u00ed tambi\u00e9n los s\u00fabditos honren tambi\u00e9n a los malos sacerdotes en vistas a los buenos, para que no sean despreciados tambi\u00e9n los buenos junto con los malos. Pues mejor es favorecer, aunque injustamente, a los malos, que quitar lo que sea justo a los buenos.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">4. <\/span>Indudablemente llama a esas observancias de la ley cargas pesadas e insoportables, a prop\u00f3sito de los fariseos y de los escribas, de quienes est\u00e1 hablando. De estas cargas dice el ap\u00f3stol San Pedro dice en los Hechos de los Ap\u00f3stoles: &#8220;\u00bfA qu\u00e9 fin quer\u00e9is colocar sobre los cuellos de los disc\u00edpulos un yugo que no hemos podido llevar ni nosotros ni nuestros padres?&#8221; (Hch 15,10). Porque algunos, al recomendar con falsas razones a sus oyentes las cargas de la ley, ataban como con ciertos lazos sus corazones, a fin de que, crey\u00e9ndose obligados por la raz\u00f3n, no se atreviesen a arrojar lejos de s\u00ed semejantes ligaduras. Mas \u00e9stos no cumpl\u00edan ninguna de sus obligaciones, no s\u00f3lo por completo, sino ni siquiera ligeramente, es decir, ni aun tocando con los dedos.<\/p>\n<p>Tales son los que imponen un gran peso sobre los que vienen a hacer penitencia, y as\u00ed, mientras se huye de la pena presente, se menosprecia el castigo de la otra vida. Por lo tanto, si colocas un gran peso sobre los hombros de un joven que no pueda llevarlo, tendr\u00e1 necesidad o de arrojar la carga, o de sucumbir debajo de ella. Y al hombre a quien se le imponga una penitencia grave le suceder\u00e1 que: o la despreciar\u00e1 o, si la acepta, cuando no pueda llevarla, escandalizado, pecar\u00e1 m\u00e1s. Por lo tanto, aunque no obremos bien imponiendo poca penitencia \u00bfno ser\u00e1 mejor errar a causa de la caridad que de la crueldad? Cuando el padre de familia es condescendiente, el que dispensa sus gracias, debe serlo tambi\u00e9n. Si Dios es bueno, \u00bfpor qu\u00e9 su sacerdote ha de ser austero? \u00bfQuieres aparecer como santo? En toda tu vida no dejes de ser austero contigo, y benigno respecto de los dem\u00e1s; que los hombres te oigan exigiendo poco y que te vean haciendo cosas grandes. El sacerdote que es condescendiente consigo, pero que exige cosas graves de los dem\u00e1s, es como un mal repartidor de contribuciones en una ciudad, que se dispensa de pagar y carga a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">5. <\/span>En todas las cosas hay siempre un algo que las perjudica; as\u00ed est\u00e1 el gusano para el tronco, y la polilla para el vestido. Por esto el demonio se esfuerza en corromper el ministerio de los sacerdotes, que ha sido establecido para fomentar la santidad, procurando que esto que es tan bueno, se convierta en malo en cuanto depende de los hombres. Quitemos el mal proceder del clero y todo saldr\u00e1 perfectamente; de aqu\u00ed se desprende que es dif\u00edcil el arrepentimiento de los sacerdotes que pecan. Y el Se\u00f1or quiere manifestar en esto la causa de por qu\u00e9 no pod\u00edan creer en Jesucristo, esto es, porque todo lo hacen para ser vistos por los hombres. Es imposible, pues, que crean en Jesucristo cuando quien predica las cosas del cielo \u00fanicamente desea la gloria terrena de los hombres. He le\u00eddo que algunos interpretan este lugar de este modo: &#8220;Sobre la c\u00e1tedra&#8221;, esto es, seg\u00fan el honor y grado en que estuvo Mois\u00e9s, fueron constituidos los escribas y los fariseos. Predicaban a otros la doctrina que anunciaba al Cristo que hab\u00eda de venir, pero ellos no le recib\u00edan cuando estaba presente. Por esto exhorta al pueblo a que oiga la ley que predicaban, esto es, a creer en Jesucristo anunciado por la ley, y no a imitar a los escribas y a los fariseos que eran incr\u00e9dulos. Y explic\u00f3 la causa de por qu\u00e9 predicaban que Jesucristo hab\u00eda de venir seg\u00fan la ley, y no cre\u00edan en \u00e9l, esto es, porque hac\u00edan todas sus obras con el fin de ser vistos por los hombres. No predicaban que Jesucristo vendr\u00eda, por deseo de su venida, sino para que como doctores de la ley fuesen vistos por los hombres.<\/p>\n<p>Imitando el ejemplo de \u00e9stos, hay muchos ahora que inventan nombres hebreos de \u00e1ngeles, los escriben y se los colocan, para que sirvan de admiraci\u00f3n a los que no entienden. Otros llevan colgado al cuello alg\u00fan trozo escrito del Evangelio. Pero \u00bfno se lee todos los d\u00edas el Evangelio en la iglesia para que lo oigan los hombres? \u00bfC\u00f3mo pueden salvar los Evangelios colgados al cuello a aquel a quien nada aprovechan cuando los tiene puestos en sus o\u00eddos? Adem\u00e1s, \u00bfd\u00f3nde estar\u00e1 la virtud del Evangelio: en las figuras de las letras, o en el conocimiento de su sentido? Si est\u00e1 en las figuras, obrar\u00e1n bien llev\u00e1ndolo colgado al cuello; pero si est\u00e1 en el entendimiento, m\u00e1s aprovechar\u00e1n si se lleva en el coraz\u00f3n, que si se suspende del cuello. Otros exponen este mismo pasaje fij\u00e1ndose en que dilataban sus discursos ocup\u00e1ndose del modo como ellos observaban la ley como filacterios, esto es, como conservadores de la salvaci\u00f3n. Y as\u00ed, en este sentido era como predicaban al pueblo con asiduidad. Las cenefas hermoseadas de sus mantos, significan las excelencias de los mandamientos de la ley de Dios.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">6. <\/span>No vitupera a aqu\u00e9llos que ocupan los primeros lugares, sino a los que los desean; refiriendo su reprensi\u00f3n al deseo y no al hecho. Se humilla, pues, sin motivo respecto del lugar, aquel que da a s\u00ed mismo la preferencia en su coraz\u00f3n. Alguno hay que se jacta oyendo que es laudable el colocarse en el \u00faltimo lugar, y por esto se sienta despu\u00e9s que todos. Y no s\u00f3lo no abandona la arrogancia de su coraz\u00f3n, sino que adem\u00e1s adquiere la vanagloria de la humildad, como el que quiere aparecer como justo, y se presenta como humilde. Hay muchos que siendo soberbios se colocan en los \u00faltimos sitios, y por el orgullo de su coraz\u00f3n, les parece que se sientan a la cabeza de los dem\u00e1s, y tambi\u00e9n hay muchos humildes, que aun cuando se sientan en los primeros puestos, est\u00e1n convencidos en sus conciencias que deben ocupar los \u00faltimos puestos.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">7. <\/span>Tambi\u00e9n desean los primeros saludos, no s\u00f3lo seg\u00fan el tiempo, sino tambi\u00e9n seg\u00fan la palabra para que les saludemos primero, levantando la voz y diciendo: que Dios te guarde, Maestro. Y en cuanto al cuerpo, para que les inclinemos la cabeza, y en cuanto al lugar, para que les saludemos en p\u00fablico. Por esto dice: &#8220;Y las salutaciones en la plaza&#8221;.<\/p>\n<p>Esto es, quieren ser llamados aunque no lo son; apetecen el nombre, pero desprecian el oficio.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">8. <\/span>No quer\u00e1is ser llamados Rabb\u00ed, no sea que os atribuy\u00e1is lo que se debe a Dios: ni tampoco llam\u00e9is a otros maestros, para que no conced\u00e1is a los hombres lo que se debe a Dios. Unicamente hay un maestro de todos, y que ense\u00f1a a todos los hombres naturalmente. Por lo tanto, si un hombre ense\u00f1ase a otro, todos los hombres sabr\u00edan que tienen doctores. Pero ahora, como no es un hombre quien ense\u00f1a sino Dios, son muchos los que son ense\u00f1ados pero pocos los que aprenden. Porque no es el hombre quien da el entendimiento a los dem\u00e1s hombres cuando se les ense\u00f1a, sino que ejercita por medio de la ense\u00f1anza el que Dios les ha concedido.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">9. <\/span>Aunque en el mundo un hombre engendra a otro hombre, sin embargo \u00fanicamente hay un Padre que nos ha criado a todos. No tenemos, pues, el principio de nuestra vida en nuestros padres, sino que \u00fanicamente recibimos de ellos el poder de transmitir esta vida.<\/p>\n<h2><span id=\"Origenes_homilia_23-24_in_Matthaeum\">Or\u00edgenes, homilia 23-24 in Matthaeum<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">2. <\/span>Hay unos disc\u00edpulos de Jes\u00fas que son mejores que los que componen las turbas, y encontrar\u00e1s en las iglesias algunos que se acercan con m\u00e1s afecto al Verbo divino, y que son disc\u00edpulos de Jesucristo, mientras que los otros solamente pueden llamarse su pueblo; y a veces, dice ciertas cosas s\u00f3lo a sus disc\u00edpulos; otras veces dice algunas cosas a las turbas y a los disc\u00edpulos a la vez, como son las que siguen: &#8220;Sobre la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s se sentaron los escribas y los fariseos&#8221;. Los que creen que pueden gloriarse de interpretar bien la ley de Mois\u00e9s, son los que se sientan sobre su c\u00e1tedra, y los que no se separan de la letra de la ley, se llaman escribas; los que, dando a entender que saben algo m\u00e1s, se distinguen a s\u00ed mismos, como mejores que los dem\u00e1s, se llaman fariseos, que quiere decir, divididos. Los que comprenden y exponen los escritos de Mois\u00e9s en sentido espiritual, se sientan, en verdad, sobre la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s. Pero no son escribas ni fariseos, sino que son mejores que \u00e9stos, y disc\u00edpulos amados de Jesucristo. Por lo tanto, despu\u00e9s de la venida de Jesucristo, se sientan sobre la c\u00e1tedra de la Iglesia, que es la c\u00e1tedra de Jesucristo.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3. <\/span>Si los escribas y los fariseos que se sientan sobre la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s son los doctores de los jud\u00edos, que ense\u00f1an seg\u00fan la letra los preceptos de la ley, \u00bfc\u00f3mo es que el Se\u00f1or nos manda hacer lo que \u00e9stos nos ordenan; siendo as\u00ed que los ap\u00f3stoles prohiben a los fieles, en el libro de los Hechos (cap. 15), que vivan, seg\u00fan la letra de la ley? Pero aqu\u00e9llos la ense\u00f1an seg\u00fan la letra porque no conocen su esp\u00edritu; lo que nos dicen pues acerca de la ley, lo hacemos y observamos, conociendo su sentido, pero no obrando como ellos obran; porque ellos no obran como la ley ense\u00f1a, ni comprenden que hay un velo sobre la letra de la ley. Y cuando se oyen estas cosas, no vayamos a creer que todas ellas son preceptos de la ley, porque hay muchas que tratan de las comidas, de los sacrificios, y otras cosas por el estilo; sino \u00fanicamente las que corrigen las costumbres. \u00bfY c\u00f3mo es que no mand\u00f3 esto mismo acerca de la ley de gracia, sino \u00fanicamente acerca de la ley de Mois\u00e9s? Porque todav\u00eda no era tiempo de dar a conocer los preceptos de la nueva ley, antes de su pasi\u00f3n. Tambi\u00e9n a m\u00ed me parece que dijo esto, previendo algo m\u00e1s: como hab\u00eda de vituperar a los escribas y a los fariseos en sus palabras siguientes, para que no pareciera que deseaba la jefatura entre los necios, o que hac\u00eda esto por enemistad, primeramente retira toda sospecha; y entonces empieza a reprender, con objeto de que las turbas no caigan en los mismos defectos, pero comprendan que aunque deben o\u00edrlos, no deben imitarlos en sus acciones; por esto a\u00f1ade: &#8220;Mas no hag\u00e1is seg\u00fan las obras de ellos&#8221;. \u00bfQu\u00e9 cosa hay m\u00e1s miserable que un doctor, cuyos disc\u00edpulos se salvan no siguiendo su ejemplo, y se condenan cuando le imitan?<\/p>\n<p><span class=\"cv\">5. <\/span>Hacen sus buenas obras con el fin de ser vistos por los hombres, aceptando visiblemente la circuncisi\u00f3n, pero ocultando las riquezas de sus casas, y haci\u00e9ndolo todo por el mismo estilo. Los disc\u00edpulos de Jesucristo cumplen la ley en secreto, porque -como dice el Ap\u00f3stol- est\u00e1n constituidos jud\u00edos en secreto (Rom 4).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">6-7. <\/span>En la Iglesia de Jesucristo tambi\u00e9n se encuentran algunos que desean los primeros puestos de las mesas, para ser parecidos a los di\u00e1conos; por lo tanto ambicionan ocupar los primeros puestos de aquellos que se llaman presb\u00edteros; y otros trabajan porque los hombres les llamen obispos, esto es, maestros. Pero el verdadero disc\u00edpulo de Jesucristo, desea los primeros puestos en las cenas espirituales, para comer lo mejor de los manjares espirituales. Desea tambi\u00e9n cuando los ap\u00f3stoles se sienten sobre doce tronos, ocupar los primeros puestos; es muy justo que se hagan acreedores por sus buenas acciones a ocupar estos sitios. Desea tambi\u00e9n las salutaciones que tienen lugar en las alegr\u00edas de la gloria, esto es, en las reuniones celestiales de los hombres nacidos primitivamente para el cielo, y no desean llamarse maestros ni por los hombres ni por ninguna otra criatura cuando son buenos, porque s\u00f3lo hay uno que es el maestro de todos. Por esto sigue: &#8220;Mas vosotros no quer\u00e1is ser llamados Rabb\u00ed&#8221;.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">9. <\/span>\u00bfY qui\u00e9n es el que no dice padre en el mundo? Aquel que en todos los actos practicados seg\u00fan Dios, dice: &#8220;Padre nuestro que est\u00e1s en los cielos&#8221; (Mt 6,9).<\/p>\n<p><span class=\"cv\">10. <\/span>Y si alguno predica la palabra divina, sabiendo que Jesucristo es quien la hace fructificar, que no quiera llamarse maestro, sino ministro. Por esto sigue: &#8220;El que es mayor entre vosotros, ser\u00e1 vuestro siervo&#8221;. El mismo Jesucristo, siendo verdaderamente maestro, se present\u00f3 como ministro, cuando dec\u00eda: &#8220;Yo estoy en medio de vosotros como el que sirve&#8221; (Lc 22). Despu\u00e9s de todo a\u00f1adi\u00f3 para aquellos a quienes prohibi\u00f3 el deseo de la vanagloria: &#8220;Porque el que se ensalzare ser\u00e1 humillado, y el que se humillare, ser\u00e1 ensalzado&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Juan_Crisostomo_homiliae_in_Matthaeum_hom_721-3\">San Juan Cris\u00f3stomo, homiliae in Matthaeum, hom. 72,1-3<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">3. <\/span>Para que algunos no digan, soy peor para obrar, porque, quien me ha ense\u00f1ado es malo, rechaza esta raz\u00f3n cuando a\u00f1ade: &#8220;Guardad, pues, y haced todo lo que os dijeren&#8221;, etc. Porque no dicen cosa alguna de s\u00ed mismos, sino que hablan cosas de Dios, que public\u00f3 su ley por medio de Mois\u00e9s. Y observa con cu\u00e1nto honor habla de Mois\u00e9s, manifestando la unidad que hay entre lo que se dice y el Antiguo Testamento.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">3b-4. <\/span>Considera tambi\u00e9n c\u00f3mo empieza a vituperarlos, pues sigue: &#8220;Porque dicen y no hacen&#8221;. Especialmente, es digno de censura, aquel que teniendo obligaci\u00f3n de ense\u00f1ar, quebranta la ley. En primer lugar, porque falta cuando debe corregir a otro; en segundo lugar, porque el que peca es digno de mayor castigo, cuanto mayor es su dignidad; y en tercer lugar, porque hace m\u00e1s da\u00f1o, en atenci\u00f3n a que peca siendo doctor. Adem\u00e1s, reprende tambi\u00e9n a aqu\u00e9llos, porque son duros para los que les est\u00e1n subordinados. Por esto prosigue: &#8220;Pues atan cargas pesadas e insoportables&#8221;, etc. En esto da a conocer la malicia doble de \u00e9stos: lo uno, porque exigen una vida perfecta a los que les est\u00e1n subordinados, sin dispensarles lo m\u00e1s m\u00ednimo; y lo otro, porque son altamente condescendientes consigo mismos. Pero conviene que el jefe proceda como juez inexorable en las cosas que a \u00e9l afectan; y que sea bueno y pac\u00edfico en las que afectan a sus subordinados. Obs\u00e9rvese, pues, c\u00f3mo agrava su reprensi\u00f3n: no dijo que no pueden, sino que no quieren; ni dijo llevar, sino mover; esto es, ni aun acercarse, ni tocar.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">5. <\/span>Hab\u00eda reprendido el Se\u00f1or a los escribas y a los fariseos por crueles y perezosos, y ahora les reprende su vanagloria, que los separa de Dios. Por esto dice: &#8220;Todo lo hacen por ser vistos de los hombres&#8221;, etc.<\/p>\n<p>Observa que los reprende con cierta intenci\u00f3n, porque no dice sencillamente que hacen sus obras para ser vistos por los hombres, sino que a\u00f1ade &#8220;todas&#8221;. Y despu\u00e9s demuestra que no se glor\u00edan tampoco de grandes cosas, sino de algunas de poca importancia. Por esto a\u00f1ade: &#8220;Y as\u00ed ensanchan sus pergaminos&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">6. <\/span>V\u00e9ase d\u00f3nde se encuentra la vanagloria que los dominaba: en las sinagogas, en donde entraban a dirigir a otros. Que se condujesen de este modo en las cenas, era todav\u00eda tolerable, aun cuando conviene que el doctor llamase la atenci\u00f3n, no s\u00f3lo en la iglesia, sino en todas partes. Si el desear ocupar estos sitios merece reprensi\u00f3n, \u00bfcu\u00e1nto peor ser\u00e1 que otro los ocupe sin deber?<\/p>\n<p><span class=\"cv\">7. <\/span>O dicho de otra manera: vituperaba a los fariseos por todo aquello, sin embargo pasaba en silencio algunas cosas peque\u00f1as y de poca importancia dando a entender que sus disc\u00edpulos no necesitaban ser instruidos acerca de ellas. Pero lo que era la causa de todos los males era el apetecer la c\u00e1tedra de maestro. Toca esta cuesti\u00f3n para ense\u00f1ar a los disc\u00edpulos c\u00f3mo deben portarse respecto de ellas. Por esto a\u00f1ade: &#8220;Mas vosotros no quer\u00e1is ser llamados Rabb\u00ed&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">9. <\/span>Cuando se dice que Jesucristo es maestro, no se prescinde del Padre, como tampoco se prescinde de Jesucristo, cuando se dice que Dios Padre es el Padre de todos los hombres.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">11. <\/span>No s\u00f3lo prohibe el Se\u00f1or ocupar los primeros puestos, sino que por el contrario, quiere excitar a que se deseen los \u00faltimos. Por esto a\u00f1ade: &#8220;El que es mayor entre vosotros, ser\u00e1 vuestro siervo&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Jeronimo\">San Jer\u00f3nimo<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">4. <\/span>Los hombros, los dedos, las cargas y los lazos con que son atadas las cargas de los que se ven oprimidos deben tomarse en sentido espiritual. Aqu\u00ed tambi\u00e9n habla el Se\u00f1or en general contra todos los maestros, que mandan lo m\u00e1s pesado y ellos no hacen ni aun lo menor.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">5a. <\/span>Por lo tanto, como el Se\u00f1or hab\u00eda dado los mandatos de la ley por medio de Mois\u00e9s, los cumpli\u00f3 hasta el extremo como dec\u00eda el Deuteronomio: &#8220;Llevar\u00e1s los preceptos en tu mano, y los tendr\u00e1s siempre a la vista&#8221; (Dt 6,8). Lo que quiere decir: que est\u00e9n mis preceptos en tu mano, y los cumplir\u00e1s con las obras; est\u00e9n ante tus ojos, para que medites en ellos de d\u00eda y de noche. Los fariseos interpretando esto en mal sentido, escrib\u00edan en pergamino el Dec\u00e1logo de Mois\u00e9s, esto es, los diez preceptos de la ley, llev\u00e1ndolos plegados y atados sobre la frente, formando con ellos una especie de corona, de modo que siempre los ten\u00edan delante de sus ojos. Tambi\u00e9n hab\u00eda mandado Mois\u00e9s, que llevasen en las cuatro puntas de sus mantos cenefas de jacintos, como distintivo del pueblo de Israel, para que, as\u00ed como se distingu\u00edan en sus cuerpos de los gentiles por medio de la circuncisi\u00f3n -que era un signo judaico-, as\u00ed el vestido llevase tambi\u00e9n alguna diferencia (ver N\u00fam 15,38). Pero los maestros, como supersticiosos, deseando captar la atenci\u00f3n de los dem\u00e1s, y apeteciendo las ganancias que podr\u00edan obtener de las mujeres, hac\u00edan sus cenefas m\u00e1s grandes, y ataban en ellas espinas agud\u00edsimas, para que al andar y al sentarse se punzasen, y con esta advertencia pudiesen consagrarse mejor al ministerio del servicio divino. Llamaban a aquella especie de distintivo, filacter\u00edas del Dec\u00e1logo; tablas en que est\u00e1n escritos los nombres de los jueces, esto es, conservadur\u00edas, porque todos los que las ten\u00edan las conservaban para defenderse y protegerse a s\u00ed mismos. No entend\u00edan los fariseos que deb\u00edan llevar estos preceptos m\u00e1s bien en su coraz\u00f3n que en sus cuerpos. De otro modo, quedaban reducidos a ser armarios o cajas que tienen libros, pero que no conocen a Dios.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">5b. <\/span>Como dilataban en vano las filacter\u00edas, y hac\u00edan mayores sus orlas, se captaban la admiraci\u00f3n de los hombres, pero les vituperaban en las dem\u00e1s cosas. Por esto prosigue: &#8220;Y aman los primeros lugares en las cenas; y ser saludados en las plazas&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">8b. <\/span>Todos los hombres pueden llamarse hermanos por afecto, y \u00e9ste puede ser de dos maneras, especial y general. Especial, porque todos los cristianos se llaman hermanos; general, porque todos los hombres proceden de un solo padre y viven unidos a nosotros como hermanos.<\/p>\n<p>Prosigue: &#8220;Y a nadie llam\u00e9is vuestro padre sobre la tierra&#8221;, etc.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">9. <\/span>Se pregunta por qu\u00e9 se llama el Ap\u00f3stol doctor de las gentes, en contraposici\u00f3n de lo que aqu\u00ed se ordena (ver 1Tim 2), y por qu\u00e9 en los monasterios se usa con tanta facilidad de la palabra padre. A esto se contesta, que una cosa es ser padre o maestro por naturaleza, y otra cosa es serlo por gracia. Si nosotros llamamos padre a un hombre, le dispensamos este honor en raz\u00f3n a su edad, y con ello no confesamos que sea el autor de nuestra vida. Tambi\u00e9n se le llama maestro a aquel que en cierto sentido est\u00e1 unido con el verdadero maestro. Y (para no repetir esto muchas veces), del mismo modo que habiendo un solo Dios por naturaleza y un solo Hijo, esto no obsta para que haya muchos que se llamen abusivamente dioses, o que otros se llamen hijos por adopci\u00f3n; as\u00ed, el que haya un padre o un maestro, no obsta para que haya otros muchos que por abuso puedan llamarse padres y maestros.<\/p>\n<h2><span id=\"Rabano\">R\u00e1bano<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">6. <\/span>Debe advertirse que no prohibe el que sean saludados en la plaza, ocupen o se sienten en los primeros puestos aquellos a quienes se deben estos respetos por raz\u00f3n de sus cargos o dignidades. Pero s\u00ed nos ense\u00f1a, que nos guardemos como de unos malvados de aquellos que exigen injustamente de los fieles todas estas cosas, ya tengan o no derecho a ellas.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">7. <\/span>Aun cuando no est\u00e1n exentos de culpabilidad en este punto todos aquellos que se mezclan en las disputas del foro y ambicionan sentarse en la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s y el que los hombres les llamen maestros de la sinagoga.<\/p>\n<h2><span id=\"San_Hilario_in_Matthaeum_24\">San Hilario, in Matthaeum, 24<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">8b. <\/span>Y para que los disc\u00edpulos tengan presente que son hijos de un solo padre, y que por efecto de un nuevo nacimiento han pasado los umbrales de su origen terrenal, a\u00f1ade: &#8220;Y vosotros, todos sois hermanos&#8221;.<\/p>\n<h2><span id=\"Remigio\">Remigio<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">12. <\/span>Lo cual debe entenderse de este modo: todo el que se ensalza por sus propios m\u00e9ritos, ser\u00e1 humillado delante de Dios, pero el que se ensalza en virtud de los beneficios recibidos de Dios, ser\u00e1 ensalzado delante de Dios.<\/p>\n<h2><span id=\"Glosa\">Glosa<\/span><\/h2>\n<p><span class=\"cv\">4. <\/span>O tambi\u00e9n: atan las cargas, esto es, recogen de todas partes esas tradiciones, que lejos de elevar la conciencia, la rebajan y la abaten.<\/p>\n<p><span class=\"cv\">9. <\/span>Y como daba a entender que Dios era Padre de todos, porque hab\u00eda dicho: &#8220;Que est\u00e1s en los cielos&#8221;, quiere dar a conocer qui\u00e9n sea este maestro universal. Por esto repite otra vez lo mandado acerca del maestro: &#8220;No os llam\u00e9is maestros, porque uno solo es vuestro maestro, Jesucristo&#8221;.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Bastin-Pinckers-Teheux_Dios_cada_dia_Tomad_sobre_vosotros_mi_yugo\">Bastin-Pinckers-Teheux, Dios cada d\u00eda: Tomad sobre vosotros mi yugo<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Siguiendo el Leccionario Ferial (4). Semanas X-XXI T.O. Evangelio de Mateo.<br \/>\nSal Terrae (1990), pp. 222-224.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Rut 2, 1-3.8-11; 4,13-17.<\/p>\n<p>Cuando volvi\u00f3 a su pa\u00eds acompa\u00f1ada de Rut, despu\u00e9s de la muerte de su marido y de sus dos hijos, Noem\u00ed utiliz\u00f3 astutamente la ley sobre el rescate de las tierras. Esta legislaci\u00f3n, atenta a prevenir la enajenaci\u00f3n de un patrimonio, preve\u00eda que un miembro de la familia o del clan pod\u00eda ejercer su derecho de &#8220;rescate&#8221; sobre unas tierras que hubieran sido puestas a la venta como consecuencia de dificultades financieras o de otro tipo. Este &#8220;defensor&#8221; pod\u00eda tambi\u00e9n rescatar a un miembro del grupo que hubiera sido sometido a esclavitud; es este derecho el que Yahv\u00e9 hace valer para &#8220;reivindicar&#8221; a su pueblo, esclavo en Egipto (Ex 6,6). En realidad, la legislaci\u00f3n sobre el rescate de tierras va unida aqu\u00ed a la del levirato, que permit\u00eda a un pariente desposar a la viuda de su hermano para procurarle descendencia.\u00a0<\/p>\n<p>Evidentemente, Rut, la moabita, goza del favor divino a causa de su exquisito celo por adoptar la manera de vivir de los jud\u00edos. Por otra parte, la tradici\u00f3n se ha complacido en subrayar el car\u00e1cter providencial del hijo que Rut concibi\u00f3 de Boaz; se ha llegado incluso a escribir que Yahv\u00e9 mismo hab\u00eda dispuesto especialmente su seno para que pudiera concebir al Mes\u00edas. Sabemos tambi\u00e9n que Mateo cita el nombre de Rut en la genealog\u00eda de Jesucristo (1,5).\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Salmo 127.<\/p>\n<p>El salmo 127, que es un salmo de congratulaci\u00f3n, exalta las alegr\u00edas del hogar.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Mateo 23,1-12.<\/p>\n<p>&#8220;Ellos no hacen lo que dicen&#8221;; dicen, pero no producen ning\u00fan fruto. Es esta una actitud completamente opuesta al Reino. Sin embargo, Jes\u00fas comienza por reconocer la legitimidad farisea: los letrados y los fariseos se han sentado en la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s, y todo israelita consecuente consigo mismo debe seguir sus ense\u00f1anzas. Pero los fariseos se aprovechaban demasiado f\u00e1cilmente de su posici\u00f3n para cargar sobre el pueblo llano pesos insoportables. Eran malos pastores: en lugar de facilitar el camino de aquellos de quienes eran responsables ante Dios, les imped\u00edan vivir. \u00a1A buen entendedor&#8230;! Las observaciones de Mateo valen tambi\u00e9n para las autoridades cristianas. Los vv. 8 al 12 suponen que algunos no desde\u00f1an entrar en la carrera de los honores; por eso hab\u00eda que recordar la ense\u00f1anza constante de Jes\u00fas en este terreno. En la comunidad cristiana, el m\u00e1s grande es el que sirve. Los t\u00edtulos de &#8220;maestro&#8221;, de &#8220;padre&#8221; y de &#8220;doctor&#8221;, con la tentaci\u00f3n de dominio que conllevan, deben estar proscritos, ya que para los cristianos no hay m\u00e1s que un solo maestro y doctor, Cristo, y un s\u00f3lo hay un Padre, Dios. Aunque la comunidad no pueda prescindir de alg\u00fan tipo de organizaci\u00f3n, aunque haya necesidad de un &#8220;orden&#8221;, es con vistas a un servicio, a saber, la edificaci\u00f3n, en la comuni\u00f3n, del Cuerpo de Cristo.\u00a0<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Esta vez, Jes\u00fas ataca de frente. Acusa abiertamente a los vi\u00f1adores homicidas de la par\u00e1bola, a los hijos pretenciosos. Los denuncia ante todo el pueblo: &#8220;\u00a1Sepulcros blanqueados, gu\u00edas ciegos, que dec\u00eds y no hac\u00e9is!&#8221; Se ha declarado la guerra entre el que es el rostro de Dios y los fariseos, los escribas que se arrogan el derecho de hablar en nombre de Dios: &#8220;Dec\u00eds y no hac\u00e9is!&#8221;\u00a0<\/p>\n<p>Ellos pensaban que se pod\u00eda conseguir la salvaci\u00f3n a fuerza de pu\u00f1os, hasta el punto de poder casi prescindir de Dios. Hab\u00edan olvidado que s\u00f3lo Dios justifica al hombre, por pura gracia. El hombre debe su salvaci\u00f3n exclusivamente a la fidelidad de Dios, pues Dios nunca olvida su alianza: \u00bfqui\u00e9n lo puede imaginar como un contable que sopesa los m\u00e9ritos del hombre? No, Dios no es as\u00ed. Los fariseos no han comprendido nada, cuando excluyen a los d\u00e9biles, a los lisiados, a los ciegos, a los pecadores, en nombre de una multitud de preceptos insoportables. Los fariseos acabaron excluyendo a Dios para aprisionar a los hombres en su sistema, a su servicio.\u00a0<\/p>\n<p>Entonces Jes\u00fas se yergue e increpa \u00e1speramente. Jam\u00e1s tolerar\u00e1 que los hombres se sirvan de Dios para hacer de el el instrumento de su pol\u00edtica y la tapadera de sus maquinaciones.\u00a0<\/p>\n<p>El, que hab\u00eda derribado las mesas de los mercaderes en el Templo, derriba con m\u00e1s fuerza a\u00fan el autoritarismo de los traficantes de Dios: &#8220;\u00a1No llam\u00e9is a nadie vuestro padre, porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo!&#8221; Jes\u00fas se yergue tambi\u00e9n para que se respete a los hombres; derriba las pesadas cargas que abruman a.los m\u00e1s d\u00e9biles: &#8220;\u00a1No os dej\u00e9is llamar maestro, porque uno es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos!&#8221;&#8230; No ten\u00e9is m\u00e1s que un Maestro, Cristo. El mayor de vosotros ser\u00e1 vuestro servidor. El que se ensalce ser\u00e1 humillado!&#8221;&#8230;\u00a0<\/p>\n<p>\u00bfUtop\u00eda so\u00f1adora? En la sociedad reina la ley de la jungla, la ley del embudo, la ley de los codazos. Para ser elegidos, los pol\u00edticos se hacen pasar por mejores que los dem\u00e1s. Por otra parte, \u00bfc\u00f3mo iban a ser elegidos sin pretenderlo?&#8230; Finalmente, la multitud necesita maestros que la dominen; por eso, \u00bfno sue\u00f1a la palabra de Jes\u00fas como un sue\u00f1o piadoso?\u00a0<\/p>\n<p>S\u00ed, tendremos que seguir contemplando a\u00fan durante mucho tiempo a Jes\u00fas para captar la verdad de su palabra. &#8221; \u00a1Vosotros no ten\u00e9is m\u00e1s que un solo Maestro!&#8221;&#8230; Un maestro que no se parece a los dem\u00e1s; prefiere a los d\u00e9biles y la debilidad antes que a los poderosos y el poder. Tendremos que seguir dejando que el Esp\u00edritu act\u00fae sobre nosotros para que nuestro coraz\u00f3n se vuelva semejante al del Se\u00f1or: es \u00e9l quien nos ense\u00f1ar\u00e1 la aut\u00e9ntica humildad. Pues s\u00f3lo Dios es verdaderamente humilde: \u00e9l, Creador de todas las cosas, no apaga la mecha que sigue humeando, ni rompe la ca\u00f1a que se dobla bajo el peso de la espiga.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a1Por favor, hermanos, dejad de exhibir vuestras condecoraciones, no alargu\u00e9is los flecos de vuestros mantos, no hag\u00e1is la lista (aunque sea larga) de vuestros m\u00e9ritos (aunque sean reales)! Asistid a la escuela de Jes\u00fas y aprended de \u00e9l la humildad, la verdad, con una buena dosis de humor, pues, cuando hay\u00e1is hecho lo imposible por Dios \u00a1seguir\u00e9is siendo servidores in\u00fatiles! No os tom\u00e9is en serio a vosotros mismos, porque s\u00f3lo ser\u00e9is juzgados por el amor, el amor gratuito, el humilde servicio a los hombres.\u00a0<\/p>\n<p>El anciano ap\u00f3stol Juan lo sab\u00eda bien. Desde el comienzo, ve\u00eda como viv\u00edan las Iglesias, y, cuando se puso a escribir su evangelio, relat\u00f3 el lavatorio de los pies \u00a1exactamente en el lugar en el que los dem\u00e1s evangelistas hab\u00edan relatado la instituci\u00f3n de la eucarist\u00eda!&#8230;\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Yo, Maestro y Se\u00f1or, os he dado ejemplo!&#8221;\u00a0<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>\u00a1Un solo Dios y Padre!<br \/>\nHemos nacido todos de un amor \u00fanico,<br \/>\ny, sin embargo, cu\u00e1ntos problemas hay entre nosotros..\u00a0<br \/>\n\u00a1Se\u00f1or, ten piedad de nosotros!\u00a0<\/p>\n<p>Un solo Maestro y Se\u00f1or!<br \/>\nS\u00f3lo conocemos la libertad del amor,<br \/>\ny, sin embargo, cu\u00e1nto orgullo y vanidad&#8230;\u00a0<br \/>\n\u00a1Cristo, ten piedad de nosotros!\u00a0<\/p>\n<p>\u00a1Una sola fe, una misma esperanza!\u00a0<br \/>\nTodos vivimos del mismo Evangelio,<br \/>\ny, sin embargo, cu\u00e1ntas palabras vanas&#8230;\u00a0<br \/>\n\u00a1Se\u00f1or, ten piedad de nosotros!\u00a0<\/p>\n<h2><span id=\"Biblia_Nacar-Colunga_Comentada\">Biblia N\u00e1car-Colunga Comentada<\/span><\/h2>\n<p class=\"subTitulo\">Se describe el car\u00e1cter de los fariseos y se exhorta a huirles, 23:1-12.<\/p>\n<p>Esta primera parte del discurso la dirige Jes\u00fas a las turbas que escuchaban y a sus disc\u00edpulos (v.1).<\/p>\n<p>Una primera ense\u00f1anza que Cristo quiere destacar, a pesar de esta censura de los escribas y fariseos, es que \u00e9stos \u201cse sentaron en la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s.\u201d Esta expresi\u00f3n tuvo un doble sentido. Conforme al uso de la expresi\u00f3n rab\u00ednica, \u201cestar sentado en la silla de alguno\u201d significa ser sucesor, tener el derecho de ense\u00f1ar con su poder. En \u00e9poca posterior, la expresi\u00f3n \u201cc\u00e1tedra de Mois\u00e9s\u201d vino a significar la sede de mayor honor que hab\u00eda en las sinagogas, destinada al que presid\u00eda.<\/p>\n<p>Los escribas y muchos de los fariseos dedicados al estudio de la Ley eran los doctores \u201coficiales\u201d de Israel. Ten\u00edan una larga preparaci\u00f3n y lograban el t\u00edtulo oficial de <i>rab\u00ed <\/i>en una ceremonia no bien conocida y mediante la imposici\u00f3n de manos. As\u00ed, ellos se cre\u00edan llegar por esta cadena ininterrumpida hasta el mismo Mois\u00e9s, de quien recibieron la tradici\u00f3n, la custodia de la Ley y el poder de ense\u00f1ar. Considerados como los doctores \u201coficiales\u201d de Israel, ten\u00edan un poder, y \u00e9ste hab\u00eda que respetarlo. Por eso Jesucristo dir\u00e1 de ellos, en cuanto transmisores de esta doctrina, no en cuanto alteradores de ella y de sus principios (cf. v.4): \u201cHaced, pues, y guardad lo que os digan,\u201d pues es la doctrina de la Ley, pero \u201cno los imit\u00e9is en las obras, porque ellos dicen y no hacen.\u201d Era una de las grandes responsabilidades del farise\u00edsmo: destruir con su mal ejemplo lo que ense\u00f1aban con autoridad oficial. De este tipo de personas se dice en la literatura rab\u00ednica, en el <i>Midrash <\/i>sobre el Lev\u00edtico: \u201cEl que ense\u00f1a y no hace, le val\u00eda m\u00e1s no haber nacido.\u201d<\/p>\n<p>Pero no s\u00f3lo no cumpl\u00edan lo que ense\u00f1aban, sino que hac\u00edan una obra perniciosa en la guarda o en la precauci\u00f3n por la observancia de la misma Ley en otros. La cargaban de una serie de minuciosidades y reglamentaciones preventivas, que hac\u00edan aborrecer la misma Ley: la hac\u00edan \u201cinsoportable.\u201d Bastaba recordar sus prescripciones, rid\u00edculas, sobre las \u201clociones\u201d de manos, vasos, alimentos, comidas y hasta de los mismos lechos del triclinio; o el \u201ccamino del s\u00e1bado,\u201d o sobre la pureza o impureza, diezmos, etc.; en una palabra, toda la casu\u00edstica rab\u00ednica. La construcci\u00f3n rab\u00ednica en torno a la Ley es un cercar y aprisionar la misma Ley; y en lugar de ser preventiva para su cumplimiento, era una legislaci\u00f3n casu\u00edstica que s\u00f3lo hac\u00eda odiarla. Nunca mejor que aqu\u00ed la sentencia de que la \u201cletra mata.\u201d La casu\u00edstica rab\u00ednica anulaba <b>el mismo esp\u00edritu de la Ley.<\/b><\/p>\n<p>La perspectiva en que se desenvuelve la primera parte de este pasaje es el \u201cpoder\u201d que ten\u00edan de doctores; pero no se considera ni aprueba, por tanto, la equivocaci\u00f3n en tantas cosas de su ex\u00e9gesis sobre la Escritura.<\/p>\n<p>Reconocido este \u201cpoder,\u201d se va a poner al descubierto el esp\u00edritu postizo y material que pon\u00edan en ciertas obras externas. La descripci\u00f3n de esas exterioridades farisaicas es dura. En cada apartado se dan los lugares \u201cparalelos,\u201d lo mismo que, por raz\u00f3n de homogeneidad, se comentan aqu\u00ed algunos elementos que no trae Mt.<\/p>\n<p>1) \u201cEnsanchaban sus <i>filacterias <\/i>(\u03c6\u03c5\u03bb\u03b1\u03c7\u03c4\u03ae\u03c1\u03b9\u03b1) y alargaban <i>los flecos\u201d <\/i>(\u03ba\u03c1\u03ac\u03c3\u03c0\u03b5\u03b4\u03b1). Las \u201cfilacterias\u201d es traducci\u00f3n griega que significa \u201ccustodias,\u201d mientras que en el arameo talm\u00fadico (<i>tephill\u00edm<\/i>)<i> <\/i>significa \u201coraci\u00f3n,\u201d por el uso de estas \u201cfilacterias,\u201d especialmente durante la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el Pentateuco (Ex 13:9-16) se le\u00eda de los preceptos de la Ley: \u201c\u00c1tatelos a tus manos, para que te sirvan de se\u00f1al; p\u00f3ntelos en la frente entre tus ojos\u201d (Dt 6:8). Y lo que era una recomendaci\u00f3n metaf\u00f3rica, se hizo por los rabinos una realidad material. Se escrib\u00edan las palabras de la Ley en membranas, se met\u00edan en peque\u00f1as cajitas y se las ataban con tiras de cuero al brazo izquierdo, y se sujetaba tambi\u00e9n esta cajita en la frente. Se las usaba por los piadosos \u201cmaterialistas\u201d jud\u00edos, que las llevaban a veces a todas horas, pero especialmente en las horas de oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mas los fariseos, para aparentar ser m\u00e1s piadosos, llevaban estas \u201cfilacterias\u201d mucho m\u00e1s \u201canchas\u201d que los dem\u00e1s jud\u00edos, precisamente para llamar la atenci\u00f3n sobre ellos y aparentar as\u00ed ser m\u00e1s religiosos que los dem\u00e1s. Ni parece que fuese ajeno a ello cierto sentido de superstici\u00f3n, al venir a consider\u00e1rselo con un cierto valor de amuleto.<\/p>\n<p>Por esto mismo \u201calargan los flecos.\u201d Estos flecos, que el texto griego llama \u03ba\u03c1\u03ac\u03c3\u03c0\u03b5\u03b4\u03b1 (extremidades), responden al t\u00e9rmino hebreo <i>tsitsith. <\/i>Se le\u00eda tambi\u00e9n en la Ley que se pusieran \u201cflecos en los bordes de sus mantos, y aten los flecos de cada borde con un cord\u00f3n color de jacinto\u201d (N\u00fam 15:38), que se pondr\u00edan \u201cen las cuatro puntas del vestido\u201d (Dt 22:12), para que les recordase el cumplimiento de todos los mandatos de Yahv\u00e9. Esto que se consideraba una pr\u00e1ctica piadosa, hac\u00eda que los fariseos, por hacer alarde de su piedad, las \u201calargasen.\u201d<\/p>\n<p>2) Mc (12:38) y Lc (20:46), no as\u00ed Mt, aunque lo supone, destacan en el lugar paralelo otro aspecto de la conducta ostentosa de los escribas. Les \u201cgusta dar vuelta en su paseo vestidos de t\u00fanicas largas\u201d y amplias, sin duda para llamar la atenci\u00f3n, por su gravedad, en este lento pasear y ser as\u00ed \u201csaludados en las plazas.\u201d Detalle este \u00faltimo que tambi\u00e9n recoge Mt (v.7a). Este tipo de plaza o \u201c\u00e1gora,\u201d en la antig\u00fcedad, no era un lugar aislado, sino que era el centro social de la ciudad; all\u00ed iban para recibir los \u201csaludos\u201d de las gentes, que ve\u00edan en ellos a los estudiosos de la Ley y los sucesores de Mois\u00e9s. Es lo que recoge Mt; el ser <b>\u201cllamados por los hombres <i>rab\u00ed\u201d<\/i><\/b><i> <\/i>(Mt v.7b).<\/p>\n<p>El t\u00edtulo de <i>rab\u00ed <\/i>\u2014 \u201dmaestro m\u00edo\u201d \u2014 era el t\u00edtulo m\u00e1s codiciado por ellos y con el que los jud\u00edos sol\u00edan llamar a sus doctores. Tal era el ansia que ten\u00edan de ser saludados con este t\u00edtulo, que llegaban a ense\u00f1ar que los disc\u00edpulos que no llamaban a su maestro por el t\u00edtulo de <i>rab\u00ed <\/i><b>provocaban la Majestad divina a alejarse de Israel<\/b>. En otra ocasi\u00f3n les dir\u00e1 Jesucristo: \u201c\u00bfC\u00f3mo vais a creer vosotros, que recib\u00eds la gloria <i>unos de otros <\/i>y no busc\u00e1is la gloria que procede del \u00danico?\u201d (Jn 5:44). Nada era comparable para un escriba como el ser citado por otro rab\u00ed como una autoridad que fijase, en su cadena de autoridades, un punto o un elemento m\u00e1s de interpretaci\u00f3n <b>de la tradici\u00f3n y la doctrina<\/b>.<\/p>\n<p>3) Otra de las ambiciones de los escribas y fariseos era la de \u201cgustar de los primeros asientos en los banquetes y de los asientos preferentes en las sinagogas\u201d (Mt; cf. Mc 12:39; Lc 20:46). Jesucristo contar\u00e1 en una par\u00e1bola c\u00f3mo no se deben buscar en un banquete los primeros puestos \u2014 reflejando, sin duda, este medio ambiente \u2014, sino los \u00faltimos, no vaya a ser que, ante todos los comensales, sea uno invitado a dejar el puesto a otro m\u00e1s digno (Lc 14:7-11).<\/p>\n<p>Se sabe por textos del siglo ni (d.C.) que en las asambleas se daban los puestos por raz\u00f3n de la edad; pero tambi\u00e9n por raz\u00f3n de la dignidad del personaje, v.gr., de su sabidur\u00eda. Como estos puestos por motivos de dignidad eran mucho menos frecuentes que los que se asignaban por raz\u00f3n de la edad, de ah\u00ed que la ostentaci\u00f3n y vanidad de los fariseos quisiese que en los banquetes se les asignase a ellos estos primeros puestos.<\/p>\n<p>En las sinagogas se sabe tan s\u00f3lo que los \u201cancianos\u201d (<i>zeqan\u00edm<\/i>)<i> <\/i>estaban sentados cara al pueblo y con su espalda vuelta a la <i>teba <\/i>o armario que conten\u00eda los rollos de la Escritura. Y tambi\u00e9n estos puestos eran reclamados por los fariseos. Era un ansia desmedida, infantil y casi patol\u00f3gica de vanidad y soberbia.<\/p>\n<p>4) Un cuarto s\u00edntoma de su vida hip\u00f3crita <b>la da el mismo Jesucristo.<\/b> No lo trae Mt, pero lo recoge Mc (12:40) y Lc (20:47b). Este lo describe as\u00ed: Los escribas, mientras devoraban las casas de las viudas, simulan y hacen ostentaci\u00f3n de largas oraciones.<\/p>\n<p>Josefo, fariseo, cuenta que los fariseos ten\u00edan un gran ascendiente sobre <b>el sexo femenino <\/b>porque se les cre\u00eda muy piadosos. Con su conocimiento del derecho y con su astuta piedad, \u201cdevoraban\u201d los bienes de las \u201cviudas,\u201d gente, generalmente, sin defensa (Ex 22:22; Dt 10:18; 14:29; 16:11.14; 24:17, etc.). Era algo contra lo que clamaban los profetas. O acaso les \u201cdevoraban\u201d los bienes a cambio de promesas de largas oraciones, <b>conque les prometer\u00edan abundancia de bienes espirituales, logrados por ellos, que estaban tan cerca de Dios<\/b>. Y hasta acaso les sugiriesen, con el dicho rab\u00ednico, que \u201clargas oraciones dan larga vida.\u201d<\/p>\n<p>La \u201csimulaci\u00f3n\u201d de sus largas oraciones es un caso concreto de su afectada piedad, de la que se habla ya en el Talmud, haci\u00e9ndose una clasificaci\u00f3n sarc\u00e1stica de siete tipos de fariseos desde el punto de vista de esta falsa piedad.<\/p>\n<p>Toda esta conducta farisaica, demasiado clara en su significado, queda terminantemente estigmatizada por Jesucristo en una frase terrible: \u201cTodas sus obras las hacen para ser vistos de los hombres\u201d (Mt v.5a).<\/p>\n<p>Naturalmente, Jesucristo no condena a todos los escribas y fariseos, de los que varios son citados en el mismo Evangelio como personas rectas; <b>se ataca a la corporaci\u00f3n,<\/b> <i>al grupo, <\/i>y, <b>sobre todo, al <i>esp\u00edritu<\/i><\/b><i> <\/i>que ordinariamente inspiraba a esta agrupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Frente a este orgullo desmedido de ser tenidos en algo, Jesucristo dir\u00e1 a los suyos que no obren as\u00ed (Mt). Y toma como ejemplo concreto lo que era para los fariseos su meta suprema: <b>el ser estimados y tenidos como <i>rab\u00eds<\/i><\/b><i>. <\/i>Los disc\u00edpulos de Cristo <b>no deben querer ser llamados<\/b> ni \u201crab\u00ed,\u201d ni \u201cpadres,\u201d ni \u201cdoctores.\u201d Estas expresiones vienen a ser sin\u00f3nimas. Su triple repetici\u00f3n es uno de los casos cl\u00e1sicos de \u201csinonimia\u201d hebrea; al menos los matices diferenciales en ellos son m\u00ednimos. Adem\u00e1s, el pensamiento est\u00e1 expresado en la forma hiperb\u00f3lica de los fuertes contrastes semitas, para producir efecto por \u201cacumulaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Ante esta ansia farisaica desmedida de hacerse llamar \u201crab\u00ed,\u201d ellos \u2014 \u00bfqui\u00e9nes? luego se dir\u00e1 \u2014 no deben hacerse llamar \u201crab\u00ed.\u201d \u00bfPor qu\u00e9? Porque uno solo es \u201cvuestro Maestro.\u201d Todo magisterio religioso tiene por fuente y maestro absoluto a Dios. Ante este Maestro, todos los dem\u00e1s son iguales: \u201cy todos vosotros sois hermanos.\u201d \u00bfPor qu\u00e9 esta ansia de diferencia de los otros, que son \u201chermanos,\u201d que son iguales, frente al \u00fanico y pleno magisterio, que es de donde lo reciben todos? <b>El \u201crab\u00ed\u201d no es due\u00f1o de la doctrina que <i>trasmite<\/i><\/b><i>. <\/i>Tambi\u00e9n aqu\u00ed se ha de cumplir lo que San Pablo dir\u00e1 de los ap\u00f3stoles de Cristo: \u201cEs preciso que los hombres vean en vosotros ministros de Dios y <i>dispensadores <\/i>de los misterios de Dios\u201d (1 Cor 4:1); y cuando el <b>ministerio y \u201cmagisterio\u201d se valora en funci\u00f3n de Dios, <\/b>el hombre no se lo apropia y vuelca sobre s\u00ed, como hac\u00edan los fariseos. As\u00ed dec\u00eda sobre 180 (d.C.) rab\u00ed Ismael bar Jos\u00e9: \u201cNo te consideres como \u00fanico juez; uno solo es nuestro juez, Dios\u201d. No niega Cristo el magisterio religioso, sino que expresa, con fuerte hip\u00e9rbole oriental,<b> la actitud de los maestros ante el Maestro.<\/b><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n les dice que no se hagan llamar \u201cpadres.\u201d Es t\u00edtulo honor\u00edfico que est\u00e1, fundamentalmente, en la misma l\u00ednea de \u201crab\u00ed.\u201d En un principio, el t\u00edtulo de \u201cpadres\u201d qued\u00f3 reservado a los patriarcas. Pero posteriormente <b>el t\u00edtulo de \u201cpadre\u201d vino a ser t\u00edtulo honor\u00edfico reservado a los rab\u00eds m\u00e1s distinguidos,<\/b> e incluso dado a algunos personajes especialmente distinguidos. En el Talmud hay un tratado que se titula precisamente \u201cSentencias de los padres\u201d (<i>Pirq\u00e9 Aboth<\/i>), y que son las decisiones de los grandes maestros. Y se lee en el mismo Talmud lo siguiente: \u201cCuando el rey Josafat ve\u00eda un disc\u00edpulo de los escribas, se levantaba de su trono, lo abrazaba, lo besaba y le dec\u00eda: \u201cPadre m\u00edo, padre m\u00edo\u201d (<i>ab\u00ed, ab\u00ed<\/i>),<i> <\/i>\u201cmaestro m\u00edo, maestro m\u00edo\u201d (<i>rabb\u00ed, rabbi<\/i>),<i> <\/i>\u201cmi se\u00f1or, mi se\u00f1or\u201d (<i>man, man<\/i>).<\/p>\n<p>Jesucristo dir\u00e1 que a nadie llamen \u201cpadre\u201d sobre la tierra, y con lo cual, evidentemente, no quiere negar el que se d\u00e9 a los progenitores el nombre de padres (Mt 12:49), porque \u201cuno solo es vuestro Padre, el que est\u00e1 en los cielos.\u201d<\/p>\n<p>En ning\u00fan lugar era tan decisiva la autoridad de los \u201cpadres\u201d como en Israel. Ellos interpretaban y fijaban, ante las gentes, la doctrina religiosa. Por eso les daban este t\u00edtulo, porque les pon\u00eda en la l\u00ednea de los maestros excepcionales de Israel y les acarreaba la suprema estimaci\u00f3n. Pero esto mismo es lo que no quiere Cristo que se haga. Pues <b>s\u00f3lo uno, Dios, es la fuente de toda la verdad religiosa.<\/b> Otra vez los \u201cpadres\u201d tienen que ser s\u00f3lo \u201cadministradores\u201d de los tesoros religiosos.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, les dice que no se hagan llamar \u201cdoctores,\u201d porque \u201cuno solo es vuestro doctor, Cristo.\u201d<\/p>\n<p>El sentido de la expresi\u00f3n griega \u201cdoctores\u201d (\u03c7\u03b1\u03b8\u03b7\u03c1\u03b7\u03c4\u03b1\u03b9) es discutido. Para unos significa, etimol\u00f3gicamente, \u201cconductor,\u201d \u201cdirector,\u201d y habi\u00e9ndose ya antes expresado el concepto de maestro, o director intelectual, con esta expresi\u00f3n, cuyo equivalente tambi\u00e9n \u201cexiste en el arameo jud\u00edo,\u201d se indicar\u00eda ser \u201cdirector espiritual de la vida moral y religiosa\u201d. Pero esto no es nada probable, pues la <i>repetici\u00f3n <\/i>es muy del estilo oriental, y, de hecho, el concepto de <i>rab\u00ed <\/i>como director <i>intelectual <\/i>de Israel en nada se distingue del concepto de \u201cdirector de la vida moral y religiosa.\u201d Otros consideran como probable que este v.10 no sea otra cosa que un \u201cduplicado\u201d del v.8, puesto que no se ve una palabra aramea que responda propiamente a \u00e9sta. Algunos la hacen equivalente a \u201cse\u00f1or.\u201d Precisamente en el texto del Talmud poco antes citado se lee que el rey Josafat se levantaba de su trono para saludar a un disc\u00edpulo de los fariseos, y le dec\u00eda: \u201cmaestro m\u00edo\u201d (<i>rab\u00ed<\/i>),<i> <\/i>\u201cpadre m\u00edo\u201d (<i>&#8216;ab\u00ed<\/i>)y \u201cse\u00f1or m\u00edo\u201d (<i>mar\u00ed<\/i>).<i> <\/i>No ser\u00eda nada improbable que esta forma griega responda al t\u00edtulo de \u201cse\u00f1or.\u201d<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, Jesucristo dar\u00e1 positivamente la norma general de conducta,<b> la <i>actitud del esp\u00edritu<\/i><\/b>que ha de tenerse o que ha de haber en aquellos que tienen puestos de magisterio o jerarqu\u00eda. As\u00ed les da la norma: \u201cEl m\u00e1s grande entre vosotros deber\u00e1 ser como vuestro servidor.\u201d No se niega la jerarqu\u00eda, pues abiertamente se reconoce c\u00f3mo debe comportarse \u201cel mayor entre vosotros,\u201d lo que es reconocerla, sino lo que se ense\u00f1a es c\u00f3mo ha de conducirse y cu\u00e1l ha de ser la actitud del esp\u00edritu que han de tener los que tienen esos puestos: \u201cSer como un servidor\u201d (\u03b4\u03b9\u03ac\u03c7\u03bf-\u03bd\u03bf\u03c2). Es la gran doctrina de la humildad en los puestos <b>y la jerarqu\u00eda como \u201cservicio,\u201d<\/b> ya ampliamente expuesta por Jesucristo en otra ocasi\u00f3n (Mt 20:25-28; Mc 10:42-45).<\/p>\n<p>Advirtiendo, como regla general, que todo ello queda encuadrado en una norma de la providencia de Dios, que es \u00e9sta: \u201cEl que se ensalce ser\u00e1 humillado, y el que se humillare ser\u00e1 ensalzado\u201d (Mt). Norma proverbial que los evangelios recogen en varios casos (Lc 14:11; 18:14), y que Jesucristo debi\u00f3 de repetir, como uno de esos temas centrales, en varias ocasiones. Y que siempre era oportuno en las iglesias cristianas a la hora de la composici\u00f3n de los evangelios.<\/p>\n<h2><span id=\"W_Trilling_El_Nuevo_Testamento_y_su_Mensaje_Mt_Gran_discurso_contra_escribas_y_fariseos\">W. Trilling, El Nuevo Testamento y su Mensaje (Mt): Gran discurso contra escribas y fariseos<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Herder (1980), Tomo II, pp. 234-240.<\/p>\n<p>En este pasaje el evangelista san Marcos hab\u00eda insertado un discurso muy conciso contra los escribas (Mc 12,38-40). Pero el estilo de los \u00abayes\u00bb o conminaciones no procede de \u00e9l, aunque tambi\u00e9n se encuentran en san Mateo y en san Lucas conminaciones que hallamos en san Marcos. Los \u00abayes\u00bb proceden de la fuente com\u00fan de los discursos de san Mateo y de san Lucas. Probablemente san Lucas ha conservado la redacci\u00f3n m\u00e1s primitiva de este pasaje, ya que refiere tres ayes contra los fariseos y tres contra los escribas o doctores de la ley, lo cual tambi\u00e9n corresponde al contenido de los ayes en conjunto (Le 11, 39-52). San Mateo adopta la materia global, la llena con la tradici\u00f3n propia, tambi\u00e9n redacta algunas formulaciones con absoluta independencia y con todo ello forma un gran discurso. En la estructura del evangelio este discurso puede concebirse como un equivalente del serm\u00f3n de la monta\u00f1a, que empieza con las bienaventuranzas (cap\u00edtulos 5-7). All\u00ed se proclama la doctrina de la verdadera justicia, aqu\u00ed se pone al descubierto la falsa justicia del farise\u00edsmo y de los rabinos. El discurso es de una severidad y vigor insuperables. El reproche central que se repite muchas veces, es el de la hipocres\u00eda. De este modo se descubre la llaga de la doctrina deteriorada y de la pr\u00e1ctica religiosa.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\"><i>a) <\/i>Acusaci\u00f3n fundada en principios (23,1-7).\u00a0<\/p>\n<p>1 <i>Entonces Jes\u00fas habl\u00f3 al pueblo y a sus disc\u00edpulos^ 2 En la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s se han sentado los escribas y los fariseos. <\/i>3 <i>Seguid, pues, practicando y observando todo lo que os digan, pero no los imit\u00e9is en sus obras; porque dicen y no hacen. <\/i>4 <i>Atan cargas pesadas y las echan sobre los hombros de los dem\u00e1s, pero ellos no quieren moverlas siquiera con el dedo. 5 Hacen todas sus obras para que los hombres los vean: por eso ensanchan sus filacterias y alargan los flecos del manto; 6 \u00a1es gusta ocupar los primeros puestos en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, <\/i>7 <i>acaparar los saludos en las plazas, y que la gente los llame \u00abrab\u00ed\u00bb.\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Mois\u00e9s es el primer legislador de Israel. Despu\u00e9s de \u00e9l s\u00f3lo hay la \u00abtradici\u00f3n de los antepasados\u00bb83. En el tiempo de Jes\u00fas es de la incumbencia de los escribas o doctores de la ley proteger y proclamar la ley de Mois\u00e9s junto con la tradici\u00f3n que se desarroll\u00f3 de esta ley. As\u00ed pues, se puede decir que los escribas est\u00e1n sentados en la <i>c\u00e1tedra de Mois\u00e9s. <\/i>Administran la ley y con ella la voluntad de Dios, que encontr\u00f3 su expresi\u00f3n en la ley. Aqu\u00ed eso se hace constar sin cr\u00edticas. Desde el principio est\u00e1n juntos los escribas y fariseos, porque Jes\u00fas y el evangelista los consideran como grupo unitario. De hecho la secta de los escribas estaba desde antiguo influida por la manera farisaica de pensar y la mayor parte de los escribas proced\u00eda del partido de los fariseos. En lo sucesivo \u2014 eso ya se aclara por esta introducci\u00f3n \u2014 se trata, pues, de la doctrina, de una pol\u00e9mica de principios con la teolog\u00eda rab\u00ednica, no solamente de una agresi\u00f3n contra su sola pr\u00e1ctica religiosa, como en 6,1-18. La doctrina debe llegar hasta la medula.<\/p>\n<p>La segunda frase (23,3) nombra el segundo objetivo del discurso, o sea dejar al descubierto la falta de unidad entre la <i>ense\u00f1anza y las obras. <\/i>Esta falta de unidad se llama hipocres\u00eda. Se debe hacer lo que ense\u00f1an, pero no hay que dirigirse por sus propias acciones. Sus instrucciones tienen validez, pero se recusa su ejemplo, ya que est\u00e1 en contradicci\u00f3n con lo que dicen. \u00bfNo se declara aqu\u00ed v\u00e1lida la doctrina de los fariseos y escribas, y solamente se censura su conducta personal? El desarrollo del discurso sobrepasa ampliamente esta frase y de hecho se dirige contra la doctrina. El contenido del v. 3 ya no se compagina enteramente con el contenido del resto del discurso 84. Pero con todo se tiene que ver que el peso principal de la frase no radica en apoyar la autoridad de los escribas para ense\u00f1ar, sino en descubrir la discrepancia en su conducta. Con una imagen gr\u00e1fica se muestra c\u00f3mo oprimen a los hombres, pero sin vivir previamente lo que exigen. Se parecen a los traficantes que imponen enormes cargas a sus ac\u00e9milas o camellos. Pero ellos no hacen el menor esfuerzo para hacerlos adelantar. Hay tambi\u00e9n en aqu\u00e9llos este contraste entre lo que reclaman a los dem\u00e1s y lo que se exigen a s\u00ed mismos: no hay que guiarse por sus propias acciones, porque no est\u00e1n de acuerdo con su doctrina. La pr\u00f3xima frase (23,5) nombra como ulterior motivo para esta advertencia que todas sus obras son fingidas, porque no las hacen por Dios, que conoce lo oculto, sino por los hombres, a quienes obceca la apariencia de una seria piedad.\u00a0<\/p>\n<p>El reproche de ostentar <i>ante los hombres <\/i>toda acci\u00f3n piadosa, ya fue antes explicado en tres ejemplos. Cuando dan limosnas, lo publican en las sinagogas y en las calles (6,2). Les gusta orar erguidos en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para exhibirse ante la gente (6,5). Cuando ayunan, ponen cara triste y desfiguran el rostro (6,16). Aqu\u00ed se aportan dos pormenores especialmente rid\u00edculos. Ensanchan de una forma peculiar y vistosa las filacterias, en las que se sujetaban peque\u00f1as c\u00e1psulas con textos de la ley. En parte se llevaban las filacterias en el brazo, en parte en la frente. Los flecos que se deb\u00edan llevar en los cuatro extremos de la t\u00fanica, los alargan de un modo peculiar, para hacer impresi\u00f3n. Ellos tambi\u00e9n quieren ser honrados del modo que sea y estar en primer t\u00e9rmino, ya sea privadamente en la comida, ya sea en el culto divino de la sinagoga o p\u00fablicamente en las calles y en las plazas. En todas partes sucede lo mismo: se hace una rid\u00edcula exhibici\u00f3n, que solamente es fachada huera y descubre un vano af\u00e1n de prestigio.\u00a0<\/p>\n<p>En la parte introductoria ya se dice como advertencia \u00abal pueblo y a sus disc\u00edpulos\u00bb (23,1) todo lo que se enumera en particular como directa acusaci\u00f3n a partir de 23,13. Se trata de la doctrina teor\u00e9tica y de la realizaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la voluntad de Dios, tal como las exponen los escribas y fariseos. Sobre todo, hay que precaverse de su <i>ejemplo. <\/i>Su vida contradice a su doctrina (23,3). No hacen lo que exigen a los dem\u00e1s (23,4). Y lo que hacen, tiene su origen en la vanidad y en la ambici\u00f3n, y por tanto carece de valor delante de Dios (23,5-7).<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n, pues, ya delinea una sentencia demoledora, en la que ya est\u00e1 contenido todo lo siguiente. Jes\u00fas pone al descubierto toda la vanidad de una \u00abjusticia\u00bb casi sin l\u00edmites, presentada de palabra y de obra. No se conserva ning\u00fan hilo bueno, todo est\u00e1 trastornado, todo es vanidoso y enf\u00e1tico, enga\u00f1oso e hip\u00f3crita. La contrafigura repudiada de la verdadera \u00abjusticia\u00bb, descrita por Jes\u00fas (5,20ss) y a la que todos nosotros estamos obligados. Esta contrafigura tambi\u00e9n tiene que servir a los cristianos para control saludable y como advertencia llamada a suscitar un sano temor.\u00a0<\/p>\n<p class=\"subTitulo\"><i>b) <\/i>Reglas para los disc\u00edpulos (23,8-12).\u00a0<\/p>\n<p>8 <i>Pero vosotros no dej\u00e9is que os llamen \u00abrab\u00ed\u00bb; porque uno solo es vuestro maestro, mientras todos vosotros sois hermanos. <\/i>9 <i>A nadie en la tierra llam\u00e9is padre vuestro; porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo.<\/i> 10 <i>No dej\u00e9is que os llamen consejeros; que uno s\u00f3lo es vuestro consejero: Cristo. <\/i>11<i> El mayor de vosotros sea servidor vuestro.\u00a0<\/i><\/p>\n<p>En este pasaje se intercala en el discurso una advertencia especial a los disc\u00edpulos. Ellos tambi\u00e9n forman parte de los oyentes (23,1). Los tres casos en que se dice c\u00f3mo nadie debe denominarse en la comunidad cristiana, no son ejemplos tomados sin orden ni concierto, sino que representan un fragmento de <i>la ordenaci\u00f3n de la primitiva comunidad. <\/i>En el ambiente jud\u00edo los disc\u00edpulos ten\u00edan que evitar todo lo que pod\u00eda ser confundido con los ejemplares hombres piadosos del otro lado. \u00c9stos se hacen llamar respetuosamente <i>rab\u00ed <\/i>(es decir \u00abmi maestro\u00bb), pero los disc\u00edpulos renunciar\u00e1n conscientemente a este t\u00edtulo. Entre aquellos hombres, a los piadosos maestros especialmente conspicuos y venerables se los llama \u00abpadre\u00bb, pero los disc\u00edpulos evitar\u00e1n darse este tratamiento. Lo mismo se puede aplicar al t\u00edtulo de \u00abconsejero\u00bb. Pero no deben hacerlo por t\u00e1ctica para hacer resaltar su independencia con respecto al juda\u00edsmo, sino por el nuevo conocimiento de las verdaderas proporciones. No es el primero, el principal, el superior el que as\u00ed es considerado en la estima de los hombres. En el grupo de los disc\u00edpulos el mayor es el que se hace menor y como un ni\u00f1o. El que verdaderamente domina es el que sirve, y es grande ante Dios el que se vuelve peque\u00f1o ante los hombres.\u00a0<\/p>\n<p>Pero aqu\u00ed a\u00fan se dice m\u00e1s. Si los disc\u00edpulos no abrigan la ambici\u00f3n de recibir dignidades y de usar entre s\u00ed los t\u00edtulos aparejados a ellas muestran que no s\u00f3lo entendieron la doctrina de Cristo por lo que respecta al orden aut\u00e9ntico de grandezas sino que, por a\u00f1adidura, captaron rectamente su <i>relaci\u00f3n con Dios y con Cristo. <\/i>Ning\u00fan hombre puede llevar el t\u00edtulo de padre para expresar su dignidad religiosa, porque s\u00f3lo hay un Padre, que lo es en un sentido tan incomparable y profundo. En la comunidad, no puede usarse el t\u00edtulo de consejero ni maestro, porque solamente hay un consejero incomparable, maestro de los disc\u00edpulos. Todos se limitan a dar lo que reciben. Nadie tiene nada por s\u00ed mismo. Nadie puede defender una tesis propia como un rabino de los jud\u00edos, ni puede adherirse a una escuela o fundar una nueva. Cada cristiano est\u00e1 ense\u00f1ado ante todo por Cristo. Cada dirigente es guiado principalmente por \u00e9l.\u00a0<\/p>\n<p>Aunque uno no se encari\u00f1e con los t\u00edtulos y dignidades, los vers\u00edculos en cuesti\u00f3n invitan a reflexionar constantemente en el seno de la Iglesia. E&#8217; t\u00edtulo de rabino en una comunidad judeocristiana sonar\u00eda de modo distinto que hoy; lo mismo una \u00abviuda\u00bb en las primitivas comunidades de las cartas pastorales ser\u00eda algo muy distinto de una viuda en nuestra sociedad. Pero el pensamiento que se contiene en estos vers\u00edculos \u00bfest\u00e1 realmente vivo en los disc\u00edpulos de la Iglesia actual? \u00bfDejamos que estas frases nos inquieten y nos empujen a una conversi\u00f3n? Pues no se trataba tan s\u00f3lo, en su origen, de suprimir t\u00edtulos honor\u00edficos superfluos o rid\u00edculos, sino de ahogar la insensata ambici\u00f3n de poseerlos o exhibirlos&#8230;\u00a0<\/p>\n<p>12 <i>Pues el que se ensalza ser\u00e1 humillado, y el que se humilla ser\u00e1 ensalzado.\u00a0<\/i><\/p>\n<p>Los que se hab\u00edan ensalzado, como los escribas y fariseos, son <i>humillados <\/i>en este cap\u00edtulo por las sentencias de Jes\u00fas. Pero son ensalzados todos los que se han hecho servidores de los dem\u00e1s. Eso ya est\u00e1 en vigor ahora, pero sobre todo en el futuro de Dios. El veredicto mira hacia el fin. El tiempo futuro, que aqu\u00ed se usa, habla del juicio. Entonces para todos quedar\u00e1 al descubierto si han vivido con el esp\u00edritu del mundo o con el esp\u00edritu de Jes\u00fas. Eso saldr\u00e1 a la luz para los adversarios en tiempo de Jes\u00fas y para los fieles en el tiempo de la Iglesia.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1 Entonces Jes\u00fas habl\u00f3 a la gente y a sus disc\u00edpulos, 2 diciendo: \u00abEn la c\u00e1tedra de Mois\u00e9s se han sentado los escribas y los fariseos: 3 haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hag\u00e1is lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen. 4 L\u00edan fardos pesados y se los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-23-1-12-hipocresia-de-los-fariseos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 23, 1-12: Hipocres\u00eda de los fariseos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41355","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41355","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41355"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41355\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41355"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41355"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41355"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}