{"id":41358,"date":"2016-10-07T23:29:32","date_gmt":"2016-10-08T04:29:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-23-27-32-contra-los-escribas-y-fariseos-iii-sepulcros-blanqueados\/"},"modified":"2016-10-07T23:29:32","modified_gmt":"2016-10-08T04:29:32","slug":"mt-23-27-32-contra-los-escribas-y-fariseos-iii-sepulcros-blanqueados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-23-27-32-contra-los-escribas-y-fariseos-iii-sepulcros-blanqueados\/","title":{"rendered":"Mt 23, 27-32: Contra los escribas y fariseos (iii) &#8211; Sepulcros blanqueados"},"content":{"rendered":"<div class=\"textoBiblia\">\n<p><span class=\"versiculo\">27<\/span> lo mismo vosotros: por fuera parec\u00e9is justos, pero por dentro est\u00e1is repletos de hipocres\u00eda y crueldad. <span class=\"versiculo\">28<\/span> \u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que edific\u00e1is sepulcros a los profetas y ornament\u00e1is los mausoleos de los justos, <span class=\"versiculo\">29<\/span> diciendo: \u201cSi hubi\u00e9ramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habr\u00edamos sido c\u00f3mplices suyos en el asesinato de los profetas\u201d! <span class=\"versiculo\">30<\/span> Con esto atestigu\u00e1is en vuestra contra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. <span class=\"versiculo\">31<\/span> \u00a1Colmad tambi\u00e9n vosotros la medida de vuestros padres! <span class=\"versiculo\">32<\/span> \u00a1Serpientes, raza de v\u00edboras! \u00bfC\u00f3mo escapar\u00e9is del juicio de la <i>gehenna?<\/i> <\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right; margin-right:25px; font-size: 0.8em;\"><a href=\"http:\/\/www.deiverbum.org\/biblias.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Sagrada Biblia<\/a>, Versi\u00f3n oficial de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola (2012)<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\">\n<h1><span id=\"Homilias_comentarios_meditaciones_desde_la_Tradicion_de_la_Iglesia\">Homil\u00edas, comentarios, meditaciones desde la Tradici\u00f3n de la Iglesia<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"San_Bernardo_abad\">San Bernardo, abad<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Sermon_Rasgar_el_corazon_con_la_espada_del_Espiritu\">Serm\u00f3n: Rasgar el coraz\u00f3n con la espada del Esp\u00edritu<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">2\u00ba serm\u00f3n para el primer d\u00eda de Cuaresma, 5 ; PL 183, 172-174.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abOh Dios, cera en m\u00ed un coraz\u00f3n puro\u00bb (Sal 50).<\/p>\n<p>\u00abRasgad vuestros corazones, dice el profeta, y no vuestras vestiduras\u00bb. \u00bfQui\u00e9n de entre vosotros tiene la voluntad particularmente apegada a no ceder, a entestarse? Que rasgue su coraz\u00f3n con la espada del Esp\u00edritu que es la Palabra de Dios. Que lo rasgue y lo reduzca a polvo porque nadie puede convertirse al Se\u00f1or si no es con un coraz\u00f3n roto&#8230;<\/p>\n<p>Escucha a un hombre seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios: \u00abMi coraz\u00f3n est\u00e1 firme, Dios m\u00edo, mi coraz\u00f3n est\u00e1 firme\u00bb. Est\u00e1 firme tanto para la adversidad como para la prosperidad, se mantiene firme tanto para las cosas humildes como para las m\u00e1s elevadas, est\u00e1 firme y a punto para todo lo que t\u00fa ordenar\u00e1s&#8230; \u00abMi coraz\u00f3n est\u00e1 firme, Dios m\u00edo, mi coraz\u00f3n est\u00e1 firme\u00bb. \u00bfQui\u00e9n est\u00e1 a punto, como David, tanto para salir como para entrar y andar seg\u00fan la voluntad del Rey?<\/p>\n<h2><span id=\"San_Gregorio_de_Nisa_obispo\">San Gregorio de Nisa, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Homilia_Quitar_las_manchas_que_estropean_la_belleza\">Homil\u00eda: Quitar las manchas que estropean la belleza.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Homil\u00eda 6 sobre las Bienaventuranzas : PG 44,1269.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00abDichosos los limpios de coraz\u00f3n porque ellos ver\u00e1n a Dios\u00bb (Mt 5,8).<\/p>\n<p>La salud del cuerpo es un bien para la vida humana. Ahora bien, se es dichoso no s\u00f3lo por conocer la definici\u00f3n de salud, sino por vivir en buena salud&#8230; El Se\u00f1or Jes\u00fas no dice que se es dichoso por saber alguna cosa referente a Dios, sino que se es feliz por la posesi\u00f3n de \u00e9l dentro de s\u00ed. En efecto, \u00abdichosos los limpios de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios\u00bb (Mt 5,8). No dice que Dios se deja ver por cualquiera que haya purificado la mirada de su alma&#8230;; en otra parte lo dice m\u00e1s claramente: \u00abEl Reino de Dios est\u00e1 dentro de vosotros\u00bb (Lc 17,21). Esto es lo que nos ense\u00f1a: el que ha purificado su coraz\u00f3n de toda criatura y de toda atadura<br \/>\ndesordenada, ve la imagen de la naturaleza divina en su propia belleza&#8230;<\/p>\n<p>Hay en ti, en cierta medida, una capacidad para ver a Dios. El que te ha formado ha depositado en tu ser una inmensa fuerza. Dios, al crearte, ha encerrado en ti la sombra de su propia bondad de manera semejante a cuando se imprime el dibujo de un sello en la cera. Pero al pecado ha escondido esta huella de Dios; ha quedado escondida bajo unas manchas. Si a trav\u00e9s de una vida perfecta purificas las manchas fijadas en tu coraz\u00f3n, la belleza divina brillar\u00e1 de nuevo en ti. De la misma manera que un pedazo de hierro del que se ha quitado su herrumbre brilla bajo la luz del sol, igualmente ocurre en el hombre interior: en lo que el Se\u00f1or llama \u00abcoraz\u00f3n\u00bb, encontrar\u00e1 de nuevo la semejanza con su modelo cuando haya quitado las manchas de herrumbre que estropeaban su belleza.<\/p>\n<h2><span id=\"Balduino_de_Ford_obispo\">Balduino de Ford, obispo<\/span><\/h2>\n<h3><span id=\"Escritos_Senor_quita_mi_corazon_de_piedra\">Escritos: Se\u00f1or, quita mi coraz\u00f3n de piedra.<\/span><\/h3>\n<p class=\"refHomilia\">Escritos del 25-01-1937. Obras completas &#8211; Editorial Monte Carmelo, p. 767.768, \u00a7 883.884.885.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">\u00ab\u00a1Ay de vosotros que limpi\u00e1is por fuera la copa y el plato, mientras por dentro est\u00e1is rebosando de robo y desenfreno!\u00bb (Mt 23,25).<\/p>\n<p>Amamos a Cristo como \u00e9l nos ha amado. Nos ha dejado un ejemplo para que sigamos sus huellas (1Pe 2,21).Porque \u00e9l dice:\u201cPonme como un sello sobre tu coraz\u00f3n\u201d (Ct 8,6), esto viene a decir: \u201c\u00c1mame como yo te amo. Ll\u00e9vame en tu esp\u00edritu, en tu memoria, en tu deseo, en tus suspiros, en tus gemidos y tus sollozos. Acu\u00e9rdate, hombre en qu\u00e9 estado yo te he creado, cu\u00e1nto te he elevado por encima de otras criaturas, con qu\u00e9 dignidad te he ennoblecido, c\u00f3mo te he coronado de gloria y honor, c\u00f3mo te he situado un poco inferior a los \u00e1ngeles, y c\u00f3mo todo lo he puesto bajo tus pies(Sal 8). Acu\u00e9rdate no solo de todo esto que he hecho por ti sino de qu\u00e9 pruebas y qu\u00e9 humillaciones he sufrido por ti&#8230;Y t\u00fa, si me amas, mu\u00e9stralo; no de palabra y de lengua, sino en acto y verdad&#8230; Ponme como un sello sobre tu coraz\u00f3n y \u00e1mame con todas tus fuerzas\u201d&#8230;<\/p>\n<p>Se\u00f1or, quita mi coraz\u00f3n de piedra, este coraz\u00f3n duro e incircunciso. Dame un coraz\u00f3n nuevo, un coraz\u00f3n de carne, un coraz\u00f3n puro (Ez 36, 26). T\u00fa que purificas los corazones, que amas los corazones puros, toma posesi\u00f3n de mi coraz\u00f3n, ven y vive.<\/p>\n<hr class=\"cambio-seccion\" \/>\n<h1><span id=\"Comentarios_exegeticos\">Comentarios exeg\u00e9ticos<\/span><\/h1>\n<h2><span id=\"Comentarios_a_la_Biblia_Liturgica_NT_Sepulcros_blanqueados\">Comentarios a la Biblia Lit\u00fargica (NT): Sepulcros blanqueados<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Paulinas-PPC-Regina-Verbo Divino (1990), pp. 1078-1080.<\/p>\n<p>En el farise\u00edsmo se halla criticado y condenado todo legalismo de v\u00eda estrecha. La cr\u00edtica de Jes\u00fas a este legalismo no va dirigida contra la Ley, sino contra aquellos que, ampar\u00e1ndose en ella, quieren burlar sus profundas exigencias. Son los leguleyos. El evangelista Mateo ha recogido el sentido profundo de esta cr\u00edtica en sus c\u00e9lebres ant\u00edtesis (5,21ss.) y Pablo describe magistralmente esta tendencia farisaica de todo falso legalismo (Rom 2,17ss.).<\/p>\n<p>La comparaci\u00f3n con los sepulcros blanqueados es bien elocuente. Para los jud\u00edos, los sepulcros eran lugares impuros. Y ten\u00edan la costumbre de pintarlos de blanco \u2014sobre todo por la Pascua, cuando acud\u00edan a Jerusal\u00e9n tantos peregrinos\u2014 para que la gente se diese cuenta de d\u00f3nde estaban y pudiesen evitar la &#8220;impureza&#8221; que supon\u00eda pisar sobre ellos. O, tal vez, Jes\u00fas estuviese pensando en las suntuosas tumbas paganas construidas con m\u00e1rmol o pintadas de blanco. Nos inclinamos, m\u00e1s bien, por lo primero. En todo caso, el punto central de la comparaci\u00f3n es claro: contraposici\u00f3n entre lo exterior y lo interior. La maldad del esp\u00edritu fariseo est\u00e1 en que, bajo el pretexto de cumplir la Ley, lo que pretenden es burlar sus exigencias m\u00e1s profundas. Legalistas sin Ley, ser\u00eda su mejor definici\u00f3n. Y de ah\u00ed derivaba tambi\u00e9n su hipocres\u00eda, porque no cumpl\u00edan la Ley y se vanagloriaban de ella (6,2.5.16: utilizaban el cumplimiento de las prescripciones legales para adquirir fama y prestigio ante los hombres). Este contrasentido se llama hipocres\u00eda.<\/p>\n<p>La segunda amenaza que recoge nuestra secci\u00f3n tiene tambi\u00e9n que ver con los sepulcros. Aunque no sabemos con exactitud cu\u00e1ntos fueron los profetas martirizados (la Escritura solamente habla de Zacar\u00edas, 2 Cr\u00f3n 24,20-22), la leyenda jud\u00eda hab\u00eda aumentado notablemente este n\u00famero hasta universalizar esta clase de muerte para ellos. Por otra parte, en el juda\u00edsmo contempor\u00e1neo hab\u00eda surgido una especie de culto a los profetas martirizados y a los grandes hombres de la historia de su pueblo. En Hebr\u00f3n se conservan, actualmente, los sepulcros de los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob. Se les constru\u00edan monumentos o, tal vez mejor, capillas expiatorias. Sobre estos datos se basan las palabras de Jes\u00fas: por vuestras venas corre sangre de asesinos. Y vosotros llevar\u00e9is hasta su culminaci\u00f3n la trayectoria que comenzaron vuestros antecesores.<\/p>\n<p>Jes\u00fas era bien consciente de la suerte que le esperaba. Cuando dice &#8220;colmad vosotros la medida de vuestros padres&#8221;, est\u00e1 aludiendo a su muerte. Por ser &#8220;el Profeta&#8221; (Deut 18,15) debe correr la misma suerte que los profetas. Y ser\u00e1n ellos, los escrupulosos de la Ley, los encargados de ejecutar la sentencia en el gran y tr\u00e1gico drama que constituye la historia de la salvaci\u00f3n.\n<\/p>\n<h2><span id=\"Bastin-Pinckers-Teheux_Dios_cada_dia_Contra_las_pestilencias_de_la_muerte\">Bastin-Pinckers-Teheux, Dios cada d\u00eda: Contra las pestilencias de la muerte<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Siguiendo el Leccionario Ferial (4). Semanas X-XXI T.O. Evangelio de Mateo.<br \/>\nSal Terrae (1990), pp. 394-395.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">2 Tesalonicenses 3, 6-10. 16-18.<\/p>\n<p>Como har\u00e1 en repetidas ocasiones, Pablo se propone como ejemplo. Cuando hab\u00eda predicado en Tesal\u00f3nica, no hab\u00eda querido ser una carga para nadie, sino que hab\u00eda trabajado con sus propias manos. En esto se mostraba fiel a la tradici\u00f3n rab\u00ednica, que obligaba a los futuros doctores de la Ley a aprender un oficio. El ejemplo del ap\u00f3stol no resultaba menos revolucionario en un mundo pagano que despreciaba el trabajo manual, reservado a los esclavos.<\/p>\n<p>En numerosas ocasiones, Pablo manifestar\u00e1 su orgullo de no haber sido una carga para los dem\u00e1s, destacando de este modo la independencia de su predicaci\u00f3n. Sin embargo, no hace de ello una norma absoluta. Efectivamente, piensa que el obrero del Evangelio tiene derecho a un salario, y \u00e9l mismo acept\u00f3 excepcionalmente ayudas como la que los filipenses le enviaron con motivo de la evangelizar\u00edan de Tesal\u00f3nica. De todos modos, lo que aqu\u00ed desea es el retorno a la tranquilidad. Que los cristianos trabajen: de esta forma ocupar\u00e1n su esp\u00edritu y sosegar\u00e1n su imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Salmo 127.<\/p>\n<p>\u00a1He aqu\u00ed un motivo de felicitaci\u00f3n para el trabajador! El peque\u00f1o salmo 127 re\u00fane algunas f\u00f3rmulas de congratulaci\u00f3n que el sacerdote de servicio dirig\u00eda a los peregrinos a modo de acogida. Conserva, incluso, la f\u00f3rmula de bendici\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"subTitulo\">Mateo 23, 27-32.<\/p>\n<p>Se hacen ilusiones sobre s\u00ed mismos y, lo que es m\u00e1s grave, su apariencia enga\u00f1a a los dem\u00e1s. Un ejemplo entre otros: como Poncio Pilatos, se lavan las manos manchadas con la sangre de los profetas asesinados por sus antepasados, mientras se preparan a hacer cualquier cosa para desembarazarse de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Sin embargo, nada est\u00e1 perdido. A la manera de los profetas, Jes\u00fas deja abierto un agujero de esperanza. Al terminar su discurso, anunciar\u00e1 a los escribas y a los fariseos la caducidad de la religi\u00f3n jud\u00eda (&#8220;Vuestra casa quedar\u00e1 desierta&#8221;), pero a\u00f1adir\u00e1 a continuaci\u00f3n: &#8220;hasta que dig\u00e1is: Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or&#8221; (vv. 38-39).<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Decoran las tumbas de los justos y blanquean los sepulcros con cal. Se dir\u00eda que son guardianes de los cementerios&#8230; Pero \u00bflo son, quiz\u00e1? No paran de evocar el pasado, pero lo hacen para mejor aplastar a los profetas. No son m\u00e1s que un mont\u00f3n de huesos, verdaderos muertos vivientes, revestidos del prestigio de su uniforme. Mirad su cabeza: \u00a1es una cabeza de muerto! Adem\u00e1s, todo est\u00e1 listo para asesinar al profeta Jes\u00fas: una muerte legal, por supuesto, seg\u00fan las antiguas leyes&#8230; Pero habr\u00e1 que arrebatarles el cuerpo de Cristo para que no vaya a parar a la fosa com\u00fan. M\u00e1s adelante, otros fariseos vendr\u00e1n a decorar la tumba de Jerusal\u00e9n&#8230; Y otros enterrar\u00e1n el Evangelio en su osario por miedo a que reviva. Nunca se sabe.<\/p>\n<p>Evidentemente, para caer en la cuenta de esta connivencia farisaica con la muerte, hay que ara\u00f1ar el barniz. El uniforme siempre ha sido obligatorio. Aparentemente, son hombres justos. \u00bfC\u00f3mo reconocerlos? Pienso que aspirando intensamente su olor a muerto, hasta sentir n\u00e1useas&#8230; S\u00ed, siempre est\u00e1n perdonando la vida; seg\u00fan su justicia, nadie est\u00e1 autorizado a vivir o, mejor dicho, a apreciar la vida. De su boca s\u00f3lo salen los &#8220;no se puede, no es l\u00edcito&#8230;&#8221; Siempre tienen un texto de la ley que oponerte cuando la vida te invita a recorrer caminos desconocidos. Adem\u00e1s, no soportan a los profetas, que dejan que Dios hable en ellos como le plazca. Incluso tienen encadenado a Dios en sus capillas ardientes&#8230; con muchas flores, eso s\u00ed, para disimular el olor a pasado, a muerto. Evidentemente, se presentan como los \u00fanicos depositarios del presente y no admiten que se les trate como a momias.<\/p>\n<p>\u00bfSab\u00e9is ya de quien hablo? Si en alguna ocasi\u00f3n os encontr\u00e1is con un hombre, un dignatario o un maestro de esta especie, no lo dud\u00e9is: \u00a1se trata, con toda seguridad, de un fariseo! Huid r\u00e1pidamente de \u00e9l, pues vuestro ata\u00fad est\u00e1 ya al alcance de su mano.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Cristo, salido de la tumba,<br \/>\nt\u00fa siempre est\u00e1s del lado de la vida;<br \/>\ntu resurrecci\u00f3n es para nosotros,<br \/>\ntodos los d\u00edas, el alba de una nueva esperanza.<br \/>\n\u00a0<br \/>\nTe damos gracias, y te rogamos:<br \/>\nque nuestra fe no conozca nunca<br \/>\nla degradaci\u00f3n de la muerte:<br \/>\n\u00a1Cons\u00e9rvanos, Se\u00f1or,<br \/>\nvivos y creadores<br \/>\nen este mundo y para siempre!<\/p>\n<h2><span id=\"Biblia_Nacar-Colunga_Comentada\">Biblia N\u00e1car-Colunga Comentada<\/span><\/h2>\n<p>[&#8230;]<\/p>\n<p>7) v.29-33; cf. Lc 47-48. La \u00faltima censura, encadenada por la anterior, va sobre los fariseos por homicidas de \u201cprofetas\u201d y de \u201cjustos.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEl culto de los sepulcros, tenido en mucho entre los jud\u00edos, como lo prueba la veneraci\u00f3n que todav\u00eda tributan a los sepulcros de Abraham y de Sara, de Isaac y Jacob, en Hebr\u00f3n; de Raquel, cerca de Bel\u00e9n; de David y de varios antiguos profetas, en Jerusal\u00e9n; de Jos\u00e9, no lejos de Naplusa, ofrecer\u00e1 tambi\u00e9n al Salvador ocasi\u00f3n\u201d de otro anatema.<\/p>\n<p>Estas tumbas a las que alude Jesucristo pod\u00edan ser excavadas en las rocas y realizadas en forma de monumentos, al estilo del que hoy se llama tumba de Absal\u00f3n, en el valle de Josafat. La expresi\u00f3n \u201clos adorn\u00e1is\u201d se refiere a ciertas representaciones, sea en las fachadas o en los hipogeos. La distinci\u00f3n que ha querido verse entre \u201cprofetas\u201d y \u201cjustos,\u201d entendiendo que por estos \u00faltimos se refer\u00eda a personajes posteriores a los profetas, mientras en los primeros se refer\u00edan a los profetas antiguos, cuyos sepulcros, en esta \u00e9poca, <b>exigir\u00edan una restauraci\u00f3n<\/b>, no se ve tenga una base s\u00f3lida. Es un pensamiento rimado por sinonimia al modo oriental.<\/p>\n<p>Los jud\u00edos de otras generaciones mataron a \u201cprofetas\u201d y a \u201cjustos.\u201d Los escribas y fariseos contempor\u00e1neos de Cristo arreglaron estos sepulcros. Pero ellos dec\u00edan: \u201cSi hubi\u00e9ramos vivido nosotros en tiempo de nuestros padres, no hubi\u00e9ramos sido c\u00f3mplices suyos en la sangre de los profetas\u201d (Mt). Pero Jesucristo parece sacar una <i>consecuencia <\/i>de esto: que por arreglar estos sepulcros son c\u00f3mplices en la muerte de los que guardan en esos sepulcros (Mt); lo que formula con un gran realismo Lc: \u201cVosotros mismos atestigu\u00e1is que consent\u00eds en la obra de vuestros padres; ellos los mataron, pero vosotros edific\u00e1is\u201d (Lc 11:48). Todo esto se basa en el concepto semita de causa y efecto. Todo lo que de alguna manera se puede referir a la causa, se formula literariamente, atribuido a la causa; lo que no quiere decir que tenga una misma valoraci\u00f3n psicol\u00f3gica conceptual vinculada a la misma. Es esto lo que quiere decir la formulaci\u00f3n de este pasaje en Mt. Por el hecho de arreglar estos sepulcros, \u201cya con esto os dais por hijos de los que mataron a los profetas\u201d (v.31). \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfCu\u00e1l es el entroncamiento real de esta vinculaci\u00f3n homicida de los escribas y fariseos con sus antecesores asesinos de los profetas? Es lo que va a decirse en la primera parte del juicio divino, que va a expresar a continuaci\u00f3n: la persecuci\u00f3n a los disc\u00edpulos \u2014 profetas, sabios, escribas \u2014 <b>de Cristo.<\/b><\/p>\n<h2><span id=\"W_Trilling_El_Nuevo_Testamento_y_su_Mensaje_Mt_Sepulcros_blanqueados\">W. Trilling, El Nuevo Testamento y su Mensaje (Mt): Sepulcros blanqueados<\/span><\/h2>\n<p class=\"refHomilia\">Herder (1980), Tomo II, Cf. pp. 246-248.<\/p>\n<p class=\"cv\">vv. 27-28<\/p>\n<p><sup>27<\/sup> <i>\u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que parec\u00e9is sepulcros blanqueados, que por fuera aparecen vistosos, mas por dentro est\u00e1n llenos de huesos de muertos y de todo lo impuro! <\/i><sup>28<\/sup> <i>As\u00ed tambi\u00e9n vosotros: por fuera parec\u00e9is justos delante de los hombres, mas por dentro est\u00e1is llenos de hipocres\u00eda y de maldad.<\/i><\/p>\n<p>Esta conminaci\u00f3n est\u00e1 orientada en el mismo sentido que la precedente: descubrir la discrepancia entre la realidad y la apariencia. De nuevo se ilustra el pensamiento con una comparaci\u00f3n de intenso contraste. Los sepulcros de Palestina ten\u00edan que ser blanqueados, para que nadie los tocase y viniera a contraer una impureza seg\u00fan los ritos. Pod\u00edan estar adornados y tener muy buen aspecto, pero todos sab\u00edan su contenido. As\u00ed sois vosotros. La <i>apariencia de la justicia <\/i>desde lejos enga\u00f1a ocultando la maldad que realmente existe. Se finge todo lo que exteriormente se hace patente.<\/p>\n<p>En un profundo sentido reina la maldad en los que tienen que administrar la ley. Porque no han reconocido ni han hecho lo que importa en la ley. Mediante un sinn\u00famero de ocupaciones externas se han exonerado de sus grandes reclamaciones del derecho, de la misericordia y de la fidelidad (23,23). Esta maldad tambi\u00e9n queda reprobada en la sentencia del juez: \u00abApartaos de m\u00ed, ejecutores de maldad\u00bb (7,23). Tan profundamente se puede desacertar la voluntad de Dios, si se procura cumplirla seg\u00fan la letra y no seg\u00fan el esp\u00edritu.<\/p>\n<p class=\"cv\">vv. 29-31<\/p>\n<p><sup>29<\/sup> <i>\u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que edific\u00e1is los sepulcros de los profetas y adorn\u00e1is las tumbas de los justos. <\/i><sup>30<\/sup> y <i>dec\u00eds: \u2018Si hubi\u00e9ramos vivido en los tiempos de nuestros padres, no habr\u00edamos sido c\u00f3mplices de la sangre de los profetas.\u2019 <\/i><sup>31<\/sup> <i>Y con esto, os est\u00e1is declarando a vosotros mismos hijos de aquellos que mataron a los profetas.<\/i><\/p>\n<p>Dios ha suscitado en su pueblo un gran n\u00famero de profetas y justos, y los ha enviado de nuevo a \u00e9l como mensajeros (cf. 21,33-36; 22.3-6). No fueron o\u00eddos, sino rechazados. Los descendientes se glor\u00edan de ellos, les erigen tumbas caras y suntuosas. Pero esto no basta. El <i>coraz\u00f3n obstinado <\/i>es lo que hace que los hijos se parezcan a los padres. A los hijos les parece que son mejores, m\u00e1s juiciosos y justos que los padres, y precisamente son todav\u00eda m\u00e1s ciegos y obstinados que ellos. No deber\u00edan venerar los sepulcros de los profetas, sino hacer lo que ellos dijeron. Con esta obstinaci\u00f3n matan una vez m\u00e1s espiritualmente a los profetas, a quienes sus padres han dado muerte. Aqu\u00ed de nuevo se descubre la hipocres\u00eda. Con la creencia temeraria de ser mejores que los ascendientes, de estar de parte de los justos (23.28), cuyas tumbas son adornadas por ellos.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 espantoso enga\u00f1o sobre la verdadera situaci\u00f3n! \u00bfNo hay tambi\u00e9n una ilusi\u00f3n semejante entre los cristianos que miran presuntuosamente los aspectos sombr\u00edos de la historia de la Iglesia, y les parece que son mejores que sus padres? La cr\u00edtica aut\u00e9ntica procede siempre del conocimiento de la propia culpa y del propio pecado.<\/p>\n<p class=\"cv\">v. 32<\/p>\n<p><sup>32<\/sup> <i>\u00a1Y ahora vosotros, colmad la medida de vuestros padres!<\/i><\/p>\n<p>El discurso en la conclusi\u00f3n va subiendo de tono de modo extraordinario. La parte final empieza invitando a colmar la <i>medida de los padres. <\/i>Falta muy poco para ello y pronto rebosar\u00e1. La medida quedar\u00e1 colmada con la muerte del \u00faltimo profeta, con la muerte de Jes\u00fas. Como hizo antes Juan, Jes\u00fas los trata de serpientes y ralea de v\u00edboras, que no tienen esperanza de eludir el castigo (cf. 3, 7). Pero aqu\u00ed se dice ya cu\u00e1l ser\u00e1 el castigo: la condenaci\u00f3n al fuego eterno (la gehenna) (v. 33).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>27 lo mismo vosotros: por fuera parec\u00e9is justos, pero por dentro est\u00e1is repletos de hipocres\u00eda y crueldad. 28 \u00a1Ay de vosotros, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que edific\u00e1is sepulcros a los profetas y ornament\u00e1is los mausoleos de los justos, 29 diciendo: \u201cSi hubi\u00e9ramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habr\u00edamos sido c\u00f3mplices suyos en el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mt-23-27-32-contra-los-escribas-y-fariseos-iii-sepulcros-blanqueados\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMt 23, 27-32: Contra los escribas y fariseos (iii) &#8211; Sepulcros blanqueados\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-41358","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41358","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41358"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41358\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41358"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41358"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41358"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}